Blogia
Almuñécar contra la corrupción

El Ejido: Alemán no tiene ninguna propiedad

El Ejido: Alemán no tiene ninguna propiedad

NI tan siquiera una moto. El interventor del ayuntamiento, que por lo visto hasta ahora es el cerebro gris, o el pájaro, no tiene nada a su nombre, ni siquiera una humilde moto.

IDEAL

La trama económica que José Alemán pergeñó desde su despacho de la Intervención Municipal en El Ejido no se conocerá totalmente hasta que finalice el juicio que seguirá a la instrucción sumarial que lleva a cabo la juez Montserrat Peña, titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Almería y que durante la última semana ha tomado decisiones que afectan a las 20 personas que, en principio, están imputadas en el caso destapado por la Operación Poniente y en el que se estima un posible fraude superior a los 100 millones de euros, cantidad acumulada en los últimos seis años. Se habla incluso de que el movimiento económico investigado ahora por la justicia está más cerca de los 200 que de los 100 millones de euros.

Con el sumario aún en fase de elaboración y, además, manteniéndose en secreto, lo que más llama la atención es el tinglado de empresas que los implicados habían constituido. La relación existente entre las mismas es lo que parece que tanto el fiscal anticorrupción como la juez han podido establecer ya a lo largo de los más de 15.000 folios de los que consta el sumario, fruto de un trabajo de prácticamente dos años.

Asimismo, es también sorprendente que a la hora de recabar información sobre las personas implicadas en este caso, aparezca José Alemán, considerado como el cerebro de la trama, en una amplia relación de empresas y, sin embargo, sin propiedades inmobiliarias a su nombre, lo que hace pensar que ha podido utilizar a terceros o son algunas de las sociedades de las que forma parte las que pueden ostentar la titularidad de los bienes que pueda estar usando.

El nombre de José Alemán Bracho aparece en el registro Mercantil como consejero, administrador o apoderado de al menos 13 sociedades que cubren diversos sectores de actividad, ocupando en ellas cargos de responsabilidad, incluso el de presidente. Sectores como el inmobiliario y de la construcción, pasando por transportes, gestión urbanística... diseño técnico, ingeniería y hasta el deportivo ­-es secretario del Polideportivo Ejido, equipo de fútbol que milita en 2ªB- están presentes en esa amalgama de empresas que aparecen relacionadas con él y entre las que se encuentra la Empresa Mixta de Servicios Municipales de El Ejido, Elsur, que inició sus operaciones el 17 de noviembre de 1994 y que parece ser el núcleo de toda la trama y la sociedad desde la que se ha podido activar y desarrollar el fraude que presuntamente ha 'dado con sus huesos en la cárcel.

Pero si la personalidad profesional de José Alemán queda a la vista en su carrera mercantil, en la personal nada trasciende. No dispone de una sola propiedad a su nombre. Ni casa, ni local, ni apartamento... Nada de nada. Pese a ello, quienes lo conocen, aseguran que es un hombre rico, amante de los lujos y que siempre lleva dinero encima. Mucho debía tener cuando celebró su boda con Isabel Carrasco Simón por todo lo alto en el Hotel Ritz de Madrid en el otoño de 2007 y con no menos de 200 invitados a los que costeó hasta el viaje. Calificado también como sibarita, vecinos de la Urbanización de Almerimar, donde tiene una casa, contaron que solía transportar la basura de su casa al contenedor en un carrito de golf.

El embrollo de esta trama lo despeja poco a poco la juez Montserrat Peña, que ya ha mandado a prisión a ocho de los implicados en la Operación Poniente y mantienen en libertad con cargos a los otros 12, familiares de algunos de los encarcelados.

Tirar del hilo es aparentemente complicado y a la justicia le está llevando dos años, el tiempo transcurrido desde que un particular -antiguo colaborador externo del Ayuntamiento de El Ejido- presentara una denuncia en Anticorrupción y ante la Agencia Tributaria. A partir de ese momento, la denuncia llega a Almería a manos del fiscal Jesús Gázquez y se pone en marcha la investigación. Del denunciante se conoce su antigua vinculación profesional con el Ayuntamiento de El Ejido y, se supone que con la empresa Elsur, participada por la Corporación. Personas allegadas al mismo, han contado que con anticipación grabó una confesión que tiene depositada en una Notaría, por temor a que pudiera ocurrirle una desgracia. Esa declaración se entregaría en su momento a la justicia, de ser necesario.

Fue esta denuncia la que inició todo el proceso, si bien más tarde tanto Izquierda Unida como el Partido Popular, llevaron a cabo una iniciativa similar.

Con domicilio en la Plaza Mayor de El Ejido, la Empresa Mixta de Servicios Municipales de El Ejido SA (Elsur) inició sus operaciones a finales de 1994 con el fin de gestionar los distintos servicios municipales que se venían prestando desde el Área de Mantenimiento y Servicios del Ayuntamiento de El Ejido. Sin embargo, la privatización de los servicios no se hace efectiva hasta el 1 de diciembre de 1995.

La nueva empresa acapara los servicios municipales, encargándose del abastecimiento y distribución de agua potable, la recogida de aguas residuales y transporte a depuradora, el mantenimiento del alumbrado público, la conservación de parques, jardines y zonas verdes, conservación de la red viaria, aceras y señalización y la conservación y mantenimiento de edificaciones de propiedad municipal.

Con un capital social de algo más de 72.000 euros, desembolsado al cien por cien es la sociedad sobre la que se apoya supuestamente esta trama. Fue creada para gestionar los servicios municipales, tiene al Ayuntamiento como socio con un 30% de participación, correspondiendo la mayoría, el 70% a Agua y Gestión de Servicios Ambientales -que pertenece a Befesa (Abengoa), Cajasol, CajaSur e Itsmo 94. Tanto Agua y Gestión y el Ayuntamiento como las propias Cajasol y Befesa tienen consejeros en la cúpula de Elsur.

Con una empresa de estas características, el negocio estaba a la vuelta de la esquina. Bastaba con seguir el curso de la normalidad municipal. Es decir, todos los servicios controlados por una empresa y, alrededor de ellas, otras empresas a las que subcontratar para realizar los trabajos.

Los mismos que tenían que velar por la economía ciudadana, derrochaban los caudales públicos. Conocida es la factura para el arreglo de una baldosa en la Plaza Mayor y la de la reposición de una bombilla en la taquilla del campo de deportes de Santa María del Águila (La Aldeílla).

A partir de la privatización de servicios, El Ejido se convierte en terreno abonado para la proliferación de empresas especializadas en mantenimiento, curiosamente todas ellas en manos de algunas de las personas imputadas por este caso. Así, Alseconsa, Carfama Gestión, Carseal Servicios, Fracenta Servicios, Jarbauros Obras, Mafran Obras y Servicios, Merfaosán Servicios y Merfaros Alarire Servicios, son las empresas de mantenimiento general: fontanería, electricidad y lo que se presente monta desde el clan Amate.

Alberto Amate Ávila es el administrador único en la inmensa mayoría de estas sociedades que se reparten en cuanto a sede entre El Ejido y Sevilla. Demasiadas empresas dedicadas a lo mismo. Se apunta que podrían haber servido para cumplir con el trámite administrativo de contar con varias ofertas antes de decidir la adjudicación de la obra o contrato de servicios.

0 comentarios