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Bin Laden: mejor muerto que vivo

Bin Laden: mejor muerto que vivo

Antonio Romero

En el viejo Oeste americano se fijaban recompensas en las que figuraba el rostro dibujado a lápiz (era una época prefotográfica) con el letrero de VIVO O MUERTO. Este precio a las cabezas de forajidos o malhechores creó la figura de los cazarecompensas. Los forajidos o criminales no eran dueños de secretos, por lo que la cantidad de dólares a recibir era la misma entregándolo al Sheriff vivo o muerto

           En el 2011, en un mundo globalizado, dónde se actúa por parte del Imperio invocando el Estado de Derecho, la transparencia gubernamental y los derechos de la ciudadanía a recibir una información veraz se ha producido en la madrugada de hoy, el asesinato por parte de las fuerzas especiales de EEUU de Osama Bin Laden (no estaba en Afganistán).

           La decisión de asesinarle antes de detenerle y hacerle comparecer en un juicio con abogados, pruebas, medios de comunicación acreditados, etc, se había adoptado. De ninguna manera los EEUU y la CIA iban a permitir que Bin Laden hablara. Mejor mil veces muerto a que quede al descubierto la historia de este siniestro personaje y su relación con la CIA y con las distintas administraciones de los EEUU.

           Bin Laden, desde el punto de vista de la operación militar, no ha muerto en las cuevas de las altas montañas de Asia Menor víctima de un bombardeo indiscriminado. Tampoco ha muerto en un frente de guerra ni en un cuartel general defendido por sus leales. Vivía en un chalet enclavado en un barrio de lujo, a solo 60 kms de Islamabad, capital de Pakistan. Por lo que la operación, con la capacidad técnica que se le supone a EEUU tendría que haberse saldado con la captura del lider de Al Qaeda.

           ¿Qué quieren ocultar con este asesinato? ¿Por qué le han asesinado de un tiro en la cabeza Junto con las escasísimas personas – al parecer cuatro, incluido su hijo – que estaban en la vivienda?

           En un juicio público la opinión pública internacional habría conocido:

           -El origen de la riqueza de la familia de Bin Laden. Sus magníficas relaciones con la Casa Real de Arabia Saudí y con otros gobiernos árabes amigos de los EEUU.

           -Las relaciones de Bin Laden con la CIA, de la que recibió adiestramiento e información, así como armas de tecnología avanzada cuando llegó a Afganistán para luchar contra la ocupación soviética de éste país.

           -Las relaciones económicas con familias como la de George Bush y de otras familias de la élite norteamericana y occidental.

           -En qué paraísos fiscales tendría sus recursos Bin Laden. En qué entramado de sociedades mercantiles con presencia de destacados miembros de EEUU y las potencias occidentales y a través de qué compañías y multinacionales financiaba la actividad de sus grupos.

           -Qué actos de sabotaje y terrorismo fueron conocidos y recibieron el visto bueno de la CIA y de la administración norteamericana para justificar la carrera de armamentos, el recorte de las libertades democráticas y la legislación antiterrorista.

           -Una vez creado el monstruo, éste escapa del control de la CIA. En un juicio se hubiese podido saber en qué momento y por qué causas se produce el terrible atentado de las Torres Gemelas y desde ahí, con la excusa de capturar a Bin Laden y derrotar al gobierno afgano que le daba cobijo, se invade Afganistán. Se inventan las relaciones de Sadam Hussein con Bin Laden, que junto a las mentiras de las armas de destrucción masiva permiten invadir Iraq.

           -Es significativo que no se tomó ninguna medida en Arabia Saudí ni en Pakistán, gobiernos aliados de EEUU y armados hasta los dientes por la industria armamentística norteamericana.

           La rentabilidad de Bin Laden ha sido extraordinaria para la política exterior e interior de EEUU y de sus aliados. Han muerto millones de personas en el mundo. Se ha violado el derecho internacional. Se han recortado las libertades ciudadanas. La carrera de armamento ha dado un salto vertiginoso, hasta tal punto que si no hubiese existido Bin Laden, lo habrían inventado.

           Con la muerte de Bin Laden se priva a las víctimas y a sus familias de conocer la verdad en un juicio. Nuestro Gobierno, Rodriguez Zapatero, tendría que pedir explicaciones a Obama por este desenlace en la ejecución de Bin Laden, que ha impedido la personación de España y de las Asociaciones de Víctimas del 11-M para saber la preparación y la implicación de Bin Laden con los atentados de Atocha.

           Pero el imperio organiza pseudojuicios como el que se le hizo a Sadam Hussein o muertes para que no declaren como la de Bin Laden. También operaciones burdas como la de ésta madrugada, o aquella en la que se le escapa el Mulá Omar en una motocicleta vieja al ejército mejor preparado del mundo. Menos mal que como en Casablanca, siempre nos quedará Wikileaks.

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