Un nuevo lote de fotos de la caseta
Willy Meyer, responsable de Política Internacional de Izquierda Unida, ha reiterado la “más profunda condena de la salvaje represión perpetrada por el régimen egipcio”. “Lamentablemente, las promesas de dar la palabra al pueblo realizadas por los autores del golpe militar se han transformado en una violenta acción para acallar al pueblo egipcio”, señaló el también eurodiputado de IU.
Aumenta la tensión, ya que un tribunal ha ordenado la liberación del dictador Mubarak, a la vez que la Fiscalía egipcia ha ordenado la detención del depuesto presidente Mohamed Mursi. También ha sido lanzada una orden de enjuiciamiento contra El Baradei, vicepresidente del gobierno tras el golpe militar, pero que dimitió del mismo al comienzo de la represión.
Asimismo, en las últimas horas ha sido detenido Mohamed Badia, líder espiritual de los Hermanos Musulmanes en Egipto, formación a la que pertenecía Mursi, acusado de incitar a la violencia a los manifestantes. Éstos ya han anunciado que continuarán su campaña contra el golpe militar del pasado 3 de julio que derrocó al presidente electo.
“La Revolución de Tahrir que puso fin al régimen de Mubarak está inconclusa. Ha sido secuestrada tanto por el Gobierno de Mursi y los Hermanos Musulmanes como por el Ejército golpista. El pueblo egipcio emplazaba a una serie de reformas profundas en el país, en la búsqueda de un Estado laico que garantizara los derechos sociales y políticos de todos los egipcios”, afirmó Meyer.
“Sin embargo, los últimos acontecimientos nos muestran un rápido deterioro de la situación en el país, con una sangrienta ola de violencia que ha causado más de un millar de muertos y que fue iniciada por el Ejército desde que el pasado miércoles desalojara dos acampadas en El Cairo de manifestantes partidarios de los Hermanos Musulmanes que reclamaban el regreso de Mursi”, lamentó el también vicepresidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo.
“Desde Izquierda Unida reiteramos nuestra más profunda condena de estas muertes. Alertamos del peligro de que la situación derive en una guerra civil y denunciamos cualquier intervención de las potencias extranjeras en el conflicto. Hacemos un llamamiento al cese inmediato de la represión y la rápida convocatoria de elecciones”, concluyó Meyer.
Rafael Calero
El pasado día 15 de marzo de este mismo año, el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, al frente del cual está el impresentable ministro José Ignacio Wert, ese personaje que según la opinión de los españoles es el peor ministro, con diferencia, de toda la etapa democrática española, y probablemente uno de los peores de toda la historia de este país, ese ministro ultra-neoliberal que sólo cree en el poder de San Mercado, ese ministro que ha dado nombre a la ley más restrictiva y conservadora de educación que ha existido en este país desde hace muchos, muchos años; ese ministro que según sus propias palabras, tiene como objetivo principal “españolizar a los niños catalanes y vascos”; ese ministro que ha endurecido hasta el paroxismo los requisitos para conseguir una beca y ha excluido, o lo hará en el futuro inmediato, a miles de estudiantes, hijos de obreros, del sistema universitario; ese ministro que se sobra y se basta él solito para acabar con la industria cinematográfica española, con el teatro, con la música, y con todo lo que se le ponga delante, pues ese día, como digo, el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte publicó en el BOE una Resolución de la Secretaría de Estado de Cultura, por la que se convocaban subvenciones, en régimen de concurrencia competitiva, para la edición de libros. Esto, que dicho así, no se sabe muy bien qué es, no es otra cosa que las tan traídas y llevadas subvenciones.
Todo esto viene a cuento porque acaba de hacerse pública la lista con las obras y las editoriales que se podrán beneficiar de dichas subvenciones.
La comisión que ha otorgado dichas subvenciones estaba compuesta por 13 personas, la mayoría de ellas, vinculadas directamente con el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, o bien nombrados por el Ministerio en calidad de “expertos”. Lo que viene a querer decir, que prácticamente, todas las personas que formaron parte de dicha comisión, tienen relación con el Partido Popular. La prueba más evidente es que en la Resolución de 15 de marzo, se indicaba que “se incluirán dentro de la Comisión de Valoración de estas ayudas hasta tres representantes de las Comunidades Autónomas, designados según los criterios aprobados por la Conferencia Sectorial de Cultura.” Pues bien, los tres representantes elegidos pertenecían, efectivamente, has acertado, a las Comunidades Autónomas de Galicia, Valencia y Madrid, todas ellas gobernadas por el Partido Popular.
Entre las editoriales que han conseguido las subvenciones se encuentran algunas de las más importantes (por ejemplares vendidos) de España, como Galaxia Gutenberg (que pertenece a Círculo de Lectores, que a su vez pertenece a Planeta, la macro empresa de José Manuel Lara) que ha conseguido colocar varios títulos; Ediciones Siruela, propiedad de Jacobo de Alba, cuyo hermano, hace unos meses tuvo una agria polémica con los jornaleros andaluces, por unas declaraciones en las que manifestaba que estos no querían trabajar sino vivir de las subvenciones; el Grupo Anaya S. A.; Editorial Planeta; RBA Editores; y algunas más. La que más me llama la atención es Editorial Trotta S. A. Tengo que confesar públicamente mi ignorancia, pues jamás en mi vida había escuchado ni leído nada sobre esta empresa, por lo que ruego encarecidamente a quien pueda aportarme algún dato esclarecedor, que así lo haga. Editorial Trotta se lleva en la lotería de las subvenciones un total de 21. 475, 43 euros, ya que coloca cuatro títulos entre los diez primeros, entre ellos el que más pasta consigue, titulado Mística de oriente y occidente. Además de este, están La piedra desechada, Historia de la literatura hebrea e Historia de la literatura india antigua, cuatro libros a todas luces, imprescindibles en cualquier biblioteca que se precie.
Por cierto, y con esto ya acabo, he mirado con detenimiento los títulos de los libros subvencionados, y dos cosas me llaman poderosamente la atención:
a) no hay ni uno solo que tenga que ver con la recuperación de la Memoria Histórica, y sin embargo, veo que sí se han subvencionado otros títulos que en principio, sin haberlos leído, me resultan altamente sospechosos: La Falange, publicado por Mondadori; Falange y Literatura, de RBA; La esencia del fascismo, editado por Escolar y Mayo Editores, S. L., y La Legión Cóndor. Atlas de la Guerra Civil Española, publicado por Ediciones Dau.
b) Prácticamente todos los libros subvencionados están escritos en Castellano —o al menos sus títulos son en castellano—. Tan solo he visto cinco o seis en catalán, ninguno en euskera y ninguno en gallego.
Ahí queda eso.
Nota. Si quieres consultar algunos de los documentos legales de los que se habla en este artículo, puedes hacerlo en esta dirección:
http://www.mcu.es/ayudasSubvenciones/Libro/SubvencionesEdicionLibros2013.html
El ayuntamiento de Almuñécar acogerá el cierre de la campaña de divulgación sobre los Espacios Naturales Litorales de la Costa de Granada
Una exposición y una charla completan el ciclo de actividades de divulgación llevada a cabo dentro del programa ALBORAN POCTEFEX.
Tendrá lugar hoy miércoles, 21 de agosto, a las 19:30 horas en el Ayuntamiento de Almuñécar y recogerá una exposición de 40 fotografías de cinco autores de la comarca granadina que muestra la rica biodiversidad de los espacios litorales sumergidos y que permanecerán allí hasta el 31 de este mes.
Seguidamente, a las 20:00 horas y también en el Ayuntamiento sexitano, se realizará una charla denominada “Los LICS litorales de la costa de Granada”, con la participación de personal técnico de la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente y voluntarios de la Asociación Buxus.
Finalmente durante el sábado y el domingo concluirán als actividades de dinamización en la playa del Caletón que se realizarán entre las 11 y las 14 horas.
Os esperamos a todos
Artículo escrito por Baltasar Garzón, Federico Mayor Zaragoza, Luis García Montero, Juan Torres, Antonio Gutiérrez, Pilar del Río y Gaspar Llamazares publicado en InfoLibre.
Los últimos escándalos y polémicas que han afectado a la política internacional española sólo son síntomas coyunturales, pero evidentes, de una desorientación profunda. La imagen exterior de España está sufriendo, y es algo que se constata en todos los foros, un enorme deterioro por culpa de la corrupción, la deriva económica y los desarreglos institucionales que marcan la situación interna del país. Pero a este deterioro se añade una pérdida de prestigio muy preocupante por lo que se refiere al peso y a la imagen de nuestras relaciones internacionales.
Las bravatas del ministro de Asuntos Exteriores sobre Gibraltar nos devuelven a la demagogia de un pasado franquista. El grito de “Gibraltar español” suena a rancio y trasnochado en el seno de una Comunidad Europea que debe preocuparse más de la calidad de vida de sus ciudadanos que de cuestiones viciadas de soberanía. No tiene ningún sentido empeñarse en borrar los avances logrados en años anteriores para imponer de nuevo una tensión que sólo provoca el extremismo de las posturas y la imposibilidad del acuerdo.
La inteligencia cotidiana de los pueblos ha extendido una colaboración económica, laboral, turística y cultural muy beneficiosa para la zona. No hay motivos para abandonar un espíritu de diálogo que facilite el avance conjunto y el trabajo en común. Romper esa colaboración en nombre de tensiones huecas supone sacrificar la vida y el futuro de la gente a una demagogia política que, en la vieja tradición del patriotismo cuartelero de la dictadura, sólo sirve para ocultar sentimentalmente los problemas más serios de la situación española.
Pero más grave que la enésima versión veraniega del conflicto sobre Gibraltar resulta la pérdida de prestigio de la política exterior española en América Latina. Después de años de ocupar un puesto destacado en la cooperación y en la defensa de la justicia internacional, nuestra presencia ha desaparecido. El Gobierno no sólo ha renunciado a participar en proyectos nuevos, sino que ha abandonado los ya iniciados sin cumplir muchos de los que estaban en marcha.
Los españoles que viajan por motivos de trabajo tienen la desagradable oportunidad de comprobar que la pérdida de prestigio de España en países como Argentina, Venezuela o Ecuador, entre otros, no se debe al alejamiento de sus dirigentes, sino a una opinión generalizada de la ciudadanía. La causa más profunda de esta situación no hay que buscarla en conflictos puntuales, sino en la política económica extendida por las embajadas. Los empresarios que procuran invertir de manera equilibrada en otros países encuentran poca ayuda e información, pocos estudios serios sobre las posibilidades de una colaboración justa con quienes les acogen. Con sus decisiones, sus bravatas y sus disculpas sucesivas, el Ministerio de Asuntos Exteriores parece sometido a las grandes multinacionales y a los empresarios que pretenden saquear las economías nacionales y esquilmar en pocos años una tierra concebida otra vez como El Dorado. El problema es que esa situación se ha acabado y los países receptores, ahora, no se dejan avasallar por quienes no reconocen que las relaciones ya no son de neocolonización, sino de respeto e igualdad. Serían lógicas incluso medidas de auxilio para compensar los resultados de una nefasta política económica que impulsa ahora a los nacionales a migrar e impone al mismo tiempo la expulsión de los inmigrantes de los propios países a los que se acude.
La incapacidad de mantener en Europa una política de entendimiento con América Latina se ve reflejada en hechos tan pintorescos como inadmisibles en el derecho internacional –sirva de ejemplo la reciente ofensa al presidente de Bolivia, Evo Morales, con tintes colonialistas-, que propician la pérdida de todo el prestigio que le quedaba a España. Y, por motivos históricos, el alejamiento de América Latina supone una inmediata pérdida del peso español en Europa.
La política exterior española sólo parece brillar con satisfacción en países como Arabia Saudí, ejemplo de violación constante de los derechos humanos y de unas condiciones de vida tan serviles como inaceptables.
Así que nuestras relaciones exteriores no están marcadas ni por la defensa de unos valores éticos, ni por un trabajo serio de las administraciones pertinentes en beneficio de los intereses de España, sino por la improvisación y el esperpento. El escándalo provocado por el indulto erróneo de un pederasta español en Marruecos o por el de un joven hispano marroquí que ni siquiera había sido juzgado (circunstancia que imposibilita el indulto) y que fue incluido por el Consulado español de Nador y luego por la Embajada, condensa bien la situación. La búsqueda efectista de resultados en una visita real y el deseo de destacar el buen entendimiento entre monarcas tienen más peso que el trabajo serio y transparente de la Justicia. El disparate -además del conflicto jurídico y del coste económico que supone el caso del pederasta, finalmente detenido en Murcia- es el caldo de cultivo de las sospechas internas y de la pérdida de respeto internacional.
Todos los dislates están siempre acompañados de una falta asombrosa de explicaciones, y es esta falta de transparencia la que contribuye o potencia la relación entre una desorientada y caótica política exterior española y el estado de descomposición actual de nuestra democracia, a manos de un Gobierno más pendiente de sus problemas internos que de gobernar para los ciudadanos.
Una incómoda situación vivió el presidente del Uruguay, José Mujica, al serle impedido el ingreso al almuerzo que su colega, Horacio Cartes, brindaba a los mandatarios presentes en su toma de posesión de la presidencia de Paraguay en Asunción.
Fuentes del gobierno uruguayo le restaron importancia al suceso, mientras que la seguridad del evento justificaba su accionar con frases del tipo “sabíamos que era austero, pero nunca tanto,” en referencia a que Mujica no iba vestido como los demás presidentes.
Mujica es bien conocido por su austeridad al vestir y por su humildad, lo cual le hace pasar desapercibido hasta en su propio país, donde frecuenta lugares públicos a veces sin escoltas, y vistiendo ropa austera.
El hecho ocurrió tras la ceremonia de investidura de Cartes, realizada en los jardines del Palacio de López (sede de gobierno). Después del evento, las diferentes delegaciones fueron invitadas a participar de un almuerzo del flamante jefe de estado, en su residencia particular.
Un leve retraso de Mujica (por causas que se desconocen), provocó que los demás integrantes de la delegación uruguaya ingresaran antes que él, portando su acreditación, lo que provocó que, cuando el popular “Pepe” quiso entrar al almuerzo, la seguridad le impidiera el acceso.
El portavoz de la seguridad presidencial paraguaya, Charles Martínez Cáceres, se deshizo en disculpas con el presidente uruguayo y dio sus explicaciones a la prensa: “Sabíamos perfectamente quién es Mujica. Y también sabíamos que era una persona muy austera… Lo que nunca imaginamos es que lo fuera tanto. Por favor, pónganse en nuestro lugar: ver que una persona común y corriente quiere entrar a un lugar con tanta gente importante, sin acreditación, sola, hizo saltar todas las alarmas y nos obligó a impedirle el acceso. Por suerte, el tema fue rápidamente solucionado cuando el canciller uruguayo se acercó a la puerta con la credencial correspondiente, y el presidente ingresó sin problemas”, afirmó Martínez Cáceres.
Por su parte, la delegación “charrúa” le restó importancia al hecho, negándose amablemente a dar declaraciones a esta agencia. Sólo el presidente uruguayo, con su conocido sentido del humor, se limitó a expresar sobre el inconveniente: “Nos los culpo. Si yo viera que alguien como yo quiere entrar solo a semejante lugar, tampoco lo dejaría…”, generando la carcajada de los presentes.
No hay límite para la política si se tiene voluntad y fuerza
Tenemos una militancia imbricada en todos los movimientos sociales, tensionada en todo momento
Las revoluciones nunca acaban porque se basan en una revisión permanente de la utopía
Siempre hemos revisado nuestras verdades para pasarlas por el tamiz de la realidad y hemos repensado lo que hacemos
No se trata de estar con los vecinos sino de ser vecinos
No somos los representantes del ayuntamiento ante los vecinos sino los representantes de los vecinos ante el ayuntamiento
La pluralidad no es un fastidio sino un principio de esta organización, su principal fortaleza
Hay que ser valientes en los momentos en que nadie te explica cómo se tienen que hacer las cosas. En los momentos difíciles hay que sabérsela jugar
Solamente se alcanza buena reputación cuando uno se esfuerza en ser lo que quiere parecer