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Almuñécar contra la corrupción

Benavides ha levantado el Pleno sin que se haya votado el rescate de los aparcamientos de San Cristóbal y Velilla

Benavides ha levantado el Pleno sin que se haya votado el rescate de los aparcamientos de San Cristóbal y Velilla

En el Pleno celebrado el viernes 26 de julio, el alcalde ha dado por finalizada la sesión sin que se vote nada acerca del rescate de los aparcamientos. La interpretación que ha hecho el alcalde contando como abstenciones los silencios de los concejales es inadecuada y fuera de la legalidad.

El alcalde de Almuñécar ha creado un estúpido problema de orden público al negar el uso de la palabra al concejal andalucista con la torpe excusa de que había utilizado un lenguaje inapropiado. El concejal andalucista se ha limitado a llamar mentiroso al alcalde porque éste había hecho en el turno anterior afirmaciones despreciativas e irónicas acerca del portavoz del PA. Cuando ha retomado la palabra Luis Aragón, ha utilizado la expresión 'manda cojones', momento en que el alcalde le ha apagado el micrófono y ha amenazado con echarlo del pleno.

En esas circunstancias, el portavoz de IU se ha negado a intervenir en solidaridad con Luis Aragón y lo mismo han hecho el resto de portavoces. El alcalde ha tomado la palabra pero con el tumulto provocado no se podía escuchar a nadie.

IU culpa al alcalde no haber sabido moderar la reunión, primero quitando la palabra sin motivo alguno porque de la boca del propio alcalde han salido insultos y descalificaciones de todo tipo en anteriores plenos. En una ocasión, Benavides le dijo al concejal socialista que le tocara los pirindolos, y más recientemente, llamó payaso a un ciudadano que manifestaba su malestar desde los asientos del público.

En cualquier caso, la obligación del alcalde es la de moderar el debate y garantizar que todos los portavoces puedan expresarse. Al no acabar con el tumulto, el alcalde ha impedido que los portavoces dieran su opinión acerca de la situación de los aparcamientos.

La irregularidad más grave la ha cometido el alcalde cuando ha pasado a votación el dictamen sin que nadie le oyera ni nadie votase y a grito pelado ha dicho que el dictamen quedaba aprobado con los votos de Convergencia y la abstención del resto de grupos.

IU califica este hecho de extremadamente grave pues en ningún momento se puede identificar el silencio con la abstención. La legislación establece con total claridad que la votación ha de producirse de manera inequívoca mediante la palabra o levantando la mano, así que en ningún caso cabe identificar el silencio con la abstención.

El artículo 101 del ROF establece que Las votaciones pueden ser ordinarias, nominales y secretas. Son ordinarias las que se manifiestan por signos convencionales de asentimiento, disentimiento o abstención.

Así mismo, el artículo 98.2 del ROF establece que antes de la votación el Alcalde o Presidente planteará clara y concisamente los términos de la misma y la forma de emitir el voto. Esta circunstancia tampoco se ha producido como pueden atestiguar todos los asistentes al Pleno.

El artículo 98.5 del ROF dice que Inmediatamente de concluir la votación nominal, el Secretario computará los sufragios emitidos y anunciará en voz alta su resultado, en vista del cual el Alcalde o Presidente proclamará el acuerdo adoptado. Dado que la secretaria no ha hablado en toda la sesión se puede concluir que no ha habido votación de acuerdo a lo previsto en la legislación.

No ha habido votación porque no ha habido tales signos de asentimiento, disentimiento o abstención y tampoco ha habido pronunciamientos de tipo alguno de viva voz. En tal sentido, los concejales de la oposición han elaborado un escrito dirigido a la Secretaria para que informe acerca de si ha habido votación o no.

IU cree que el alcalde está obligado a llevar a un nuevo pleno esos dos puntos porque si no podrían ser nulos de pleno derecho y constitutivas de delito las actuaciones que ponga en marcha el alcalde en base a unos acuerdos que no se han tomado conforme a la ley.

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