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Almuñécar contra la corrupción

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Una encuesta encargada por La Sexta

Una encuesta encargada por La Sexta

Se inicia la tramitación del anteproyecto de la Ley de Participación Ciudadana

 

Para acabar el curso político andaluz, el Consejo de Gobierno ha dado luz verde a una de nuestras grandes apuestas en la legislatura: el Anteproyecto de Ley de Participación Ciudadana.

Porque queremos que Andalucía se gobierne obedeciendo.

Argumentario anteproyecto de la Ley de Participación Ciudadana

https://docs.google.com/file/d/0Bzj4D5dlkCOWLUZtWXJJM2JIWmc/edit

Presentación anteproyecto de la Ley de Participación Ciudadana

https://docs.google.com/file/d/0Bzj4D5dlkCOWYU9wb05mR3Y4b1E/edit

#AndaluciaParticipa

Multinacionales de la energía: 25 años creando trabajo

Gobierno del estado español: Suspenda las relaciones con Israel

Pincha en la foto y firma

Esta petición demanda al Gobierno del Estado español que suspenda las relaciones diplomáticas con Israel hasta que éste cumpla con el Derecho Internacional y respete los Derechos Humanos del pueblo palestino.

Concretamente, la suspensión de relaciones diplomáticas se debería materializar en las acciones siguientes:

1.- La convocatoria y expulsión del Embajador israelí en España, Alón Bar

2.- La expulsión de todos los diplomáticos israelíes del Estado español

3.- La llamada a consultas y retirada del Embajador español en Israel, Fernando Carderera Soler

4.- La suspensión temporal de las actividades de la Embajada española en Israel y la retirada del personal diplomático asignado a dicha Embajada

5.- La suspensión de las relaciones diplomáticas entre ambos Estados.


Pedimos también a todas y todos los representantes elegidos, así como a los partidos políticos de los que forman parte, que respalden la suspensión de relaciones diplomáticas entre Israel y el Estado español.

Esta petición forma parte de la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) contra Israel, lanzada por la sociedad civil palestina en 2005, y a la que como sociedad civil del Estado español queremos dar respuesta.

Israel, Palestina: Cómo empezó todo

Lo que pasa en Gaza se inició hace 66 años, cuando Israel optó por ser un Estado judío de mayoría judía. Para ello ocupa territorios, excluye a los palestinos y los somete a operaciones militares de castigo.

Otro Israel es posible, al igual que una Sudáfrica libre de apartheid fue posible.

“Si eres neutral ante situaciones de injusticia, has elegido el lado del opresor” (Desmond Tutu)

 Cómo empezó todo, preguntan algunos estos días. Esto, lo que está ocurriendo en Gaza, se inició hace mucho tiempo. Comenzó con el antisemitismo europeo, que promovió la emigración de los judíos a Palestina. Comenzó con el nazismo, el genocidio contra los judíos y la posterior decisión de Europa, con Reino Unido a la cabeza, de apoyar y fomentar el éxodo judío a Palestina.

Comenzó cuando el protectorado británico de Palestina miraba hacia otro lado mientras los judíos se organizaban en bandas armadas que cometieron atentados terroristas, matando a gente, contra objetivos británicos y árabes. 

En 1947 la ONU, motivada por la responsabilidad y culpa europea del horror contra los judíos, aprobó un plan de partición que asignó el 54% de la Palestina del mandato británico a la comunidad judía (llegada la mayoría tras el Holocausto) y el resto, a los palestinos. Jerusalén quedaba como enclave internacional. 

En los primeros meses de 1948 las fuerzas armadas judías clandestinas -escribo judías porque así se autodenominaban, y aún no se había declarado la independencia de Israel- elaboraron elPlan Dalet, cuyo fin era, entre otras cosas, hacerse con el control de la vía que unía Jerusalén con Tel Aviv, una zona que no figuraba como futuro territorio israelí en el plan de partición de la ONU. De ese modo expulsaron a miles de personas y asesinaron a cientos. Es decir, ya hubo entonces un intento de limpieza étnica.

Después, cuando los países árabes vecinos declararon la guerra a Israel tras su nacimiento en mayo de 1948, las fuerzas armadas israelíes aprovecharon para ocupar más tierras y expulsar a cientos de miles de palestinos. De ese modo Israel pasó a tener un 78% del territorio (posteriormente, en 1967 Israel ocuparía el 22% restante: Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este).

Tras la guerra del 48, muchos palestinos intentaron regresar a sus casas, pero las tropas israelíes se lo impidieron, a pesar de que en diciembre de 1948 Naciones Unidas aprobó la resolución 194, incumplida hasta hoy, confirmada en repetidas ocasiones y ratificada en la resolución 3236 de 1974, que establecía el derecho de los refugiados a regresar a sus hogares o a recibir indemnizaciones.

Solo pudieron permanecer dentro de Israel, en muchos casos como desplazados, unos 150.000 palestinos, el 15% de la población, que en 1952 accedieron a la ciudadanía. Son los llamados árabes israelíes.

Gaza

Gran parte de los palestinos de Gaza son refugiados, expulsados o descendientes de los expulsados en 1948 a través de lo que constituyó, según historiadores israelíes como Ilan Pappé, una limpieza étnica, con el objetivo de levantar un Estado de mayoría judía. Incluso el historiador israelí sionista Benny Morris, ha escrito que “con la suficiente perspectiva resulta evidente que lo que se produjo en Palestina en 1948 fue una suerte de limpieza étnica perpetrada por los judíos en las zonas árabes”. 

Los palestinos de Gaza viven hacinados, castigados, limitados. Israel controla qué productos y personas acceden a la Franja y prohíbe la entrada de materiales fundamentales. Practica un castigo colectivo.

Esto, lo que está pasando en Gaza, se inició hace 66 años, cuando se optó por una concepción de Israel como un Estado judío con mayoría judía. Para mantener esa mayoría Israel practica la ocupación, aparta y discrimina a los palestinos y, de vez en cuando, lleva a cabo operaciones militares que matan a cientos o miles y provocan el desplazamiento de miles más.

Para mantener la mayoría judía...

El Estado israelí, para ser fiel a su autodefinición -Estado judío- excluye el concepto de ciudadanía universal. Si aceptara como ciudadanos a los palestinos de Gaza y Cisjordania -territorios que controla u ocupa- su concepción como Estado judío estaría en peligro, ya que la población judía dejaría de ser la mayoritaria.

La elevada natalidad entre los palestinos es una de las preocupaciones principales de Israel. Lo llaman la cuestión demográfica. Ya hoy los judíos dentro de la llamada Línea Verde -las fronteras de antes del 67- conforman el 70% de la población, y se calcula que dentro de veinte años podrían ser el 50%. 

Israel se opone a la creación de un Estado palestino pero también se niega a conceder derechos plenos y ciudadanía a los palestinos de Gaza y Cisjordania, porque si lo hiciera, estaría renunciando a su carácter judío como Estado. Es decir, a lo que algunos historiadores y politólogos llaman etnocracia. 

Como subrayaba el israelí Sergio Yahni, integrante del Alternative Information Center, en una conversación que mantuvimos en Jerusalén:

 “Israel solo puede ser un Estado judío si mantiene la supremacía demográfica o legal de la población judía, pero para ello tiene o que llevar a cabo una nueva limpieza étnica, como la de 1948, o practicar la segregación étnica legalizada, es decir, el apartheid. Mientras Israel no asuma una verdadera transformación democrática, no viviremos en paz y seguirá la represión”. ( "El hombre mojado no teme la lluvia", Ed.Debate, 2009).

La Ley de Bienes Ausentes

Para que Israel pudiera ser un Estado judío, el gobierno del primer ministro David Ben Gurion organizó la recolonización de las tierras y distribuyó los bienes inmuebles que llamaron “abandonados”. Para ello se aprobó en 1950 la Ley de los Bienes Ausentes, que gestionó el traspaso a manos judías de las casas de los palestinos, no solo de los que se habían ido fuera de las fronteras israelies, sino también de aquellos que habían sido reubicados dentro del Estado israelí.

También se aprobaron otras leyes que prohibieron la venta o transferencia de tierras para garantizar que no cayeran en manos palestinas, y que permitían decretar la expropiación de bienes por interés público o declarar una superficie como “zona militar cerrada”, lo que impedía a los propietarios de la misma reclamarla como suya. De ese modo, 64.000 viviendas de palestinos ya habían pasado a manos judías en 1958.

La Ley del Retorno

Otra de las leyes fundamentales y una de las más controvertidas es la Ley del Retorno, que confirma esa insistencia en el carácter judío del Estado a través de la concesión de privilegios a los judíos. Esta ley concede el derecho a la ciudadanía a todos los judíos del mundo, de los hijos, nietos y cónyuges de los judíos, así como de quienes se conviertan al judaísmo. Sin embargo, no incluye a los judíos de nacimiento convertidos a otra religión y de hecho se ha denegado la ciudadanía a varios judíos convertidos al cristianismo. 

La polémica en torno a esta ley reside en que Israel no permite regresar a su hogar a los palestinos expulsados ni a sus descendientes. Pero, por poner un ejemplo, un sueco que se convierta al judaismo sí tiene derecho a residir en Israel y a obtener la ciudadanía. Además, es probable que pudiera acceder a ayudas económicas del Estado para financiar estudios o adaptación a su nuevo hogar. 

En 2003 se construyó un escalón más en esta política exclusivista con la aprobación de la Ley de Ciudadanía y Entrada en Israel, que indica que los palestinos de Cisjordania o Gaza menores de 35 años y las palestinas de Cisjordania o Gaza menores de 25 años no podrán residir en territorio israelí aunque se casen con un/a israelí. Sin embargo, si cualquier europeo contrae matrimonio con un ciudadano israelí tendrá derecho tanto a la residencia como a la ciudadanía.

La ocupación

La ocupación es la esencia del Estado israelí tal y como se concibe a sí mismo a día de hoy. Los colonos conforman una especie de ejército israelí paralelo al oficial, ya que ejercen una función paramilitar, la de invadir y ocupar, motivados por razones políticas, religiosas y también económicas, ya que el Estado concede préstamos y subvenciones a aquellos judíos que se instalan en la tierra de los palestinos.

En el territorio palestino de Cisjordania viven 450.000 colonos judíos, con una población total de más de dos millones de habitantes. Las colonias judías consumen un promedio de 620 metros cúbicos de agua por persona al año frente a los menos de 100 metros cúbicos de los palestinos. Esto sucede porque los asentamientos se apropian de parte de los acuíferos y de las áreas con más reservas.

Los colonos pueden llevar armas. Además, sus asentamientos están protegidos por el Ejército israelí, que de este modo legitima la ocupación. Es el propio Estado el que administra los terrenos de Cisjordania. 

A través de las colonias, Cisjordania se ha convertido en una zona acantonada, sin continuidad territorial, donde los pueblos y ciudades están desconectados entre sí, convertidos en islotes rodeados por controles militares israelíes.

Exclusión y discriminación

Para controlar a la población palestina, Israel limita sus movimientos, lleva a cabo arrestos arbitrarios, aplica la llamada ley de detención administrativa, que permite mantener encarcelado a un palestino sin cargos ni juicio hasta al menos dos años, impide a los palestinos salir de su localidad o les obliga a esperar horas para hacerlo, les niega servicios públicos fundamentales, les prohibe construir viviendas y de hecho destruye algunas de sus casas, con la excusa de que no cuentan con permisos de construcción que se les deniegan de forma sistemática. 

En la práctica aplica un apartheid y se guía por la ley del talión. Si alguien mata a un israelí, es el propio Estado el que se encarga de la venganza, derribando la casa de la familia del presunto culpable, torturándole a él, a sus amigos o familiares, o impulsando una ofensiva militar en su barrio o en otro, como la actual contra Gaza. Al contrario de lo que debería ser la actuación de un Estado democrático, Israel opta por la venganza en vez de por la vía judicial.

El precio de la paz

Ante ello, Estados Unidos o la Unión Europea se limitan a murmurar con tibias condenas que son simple tinta sobre papel, porque mientras las emiten, mantienen a Israel como socio comercial preferente, le venden armas, le brindan apoyo diplomático y estratégico. Nuestros gobiernos son corresponsables -desde hace décadas- del destino de palestinos e israelíes.

Como me dijo Rami Elhanan, israelí que perdió a su hija en un atentado de Hamás, los judíos que apuestan por excluir a los palestinos se excluyen a sí mismos, “están volviendo al gueto. La solución está encima de la mesa, pero solo llegará cuando Israel se dé cuenta de que el precio de no tener paz es más elevado que el de tenerla”. 

Este año Hamás y Al Fatah anunciaron su reconciliación y un acuerdo incipiente para un gobierno de unidad nacional. Las autoridades palestinas han hablado incluso de estar dispuestas a recurrir a la vía judicial para denunciar a Israel en tribunales internacionales. Ante ello, la respuesta de Tel Aviv ha sido más mano dura. No quiere al pueblo palestino unido, porque eso también amenaza el carácter judío de su Estado.

La radicalización está llegando a tal punto que han brotado nuevos grupos extremistas israelíes que atacan a los manifestantes israelíes que salen a la calle para pedir paz y libertad para Palestina. 

En su ansia por querer más, Israel sigue renunciando a un acuerdo más que beneficioso para él, por el cual los palestinos tendrían un Estado con tan solo el 22% de la Palestina inicial, lo que supondría ordenar la salida de Cisjordania de los 450.000 colonos judíos, algo a lo que Tel Aviv no está dispuesto, al menos hasta ahora. 

De todo esto va lo que ocurre estos días en Palestina, en Gaza, en Cisjordania. 

Otro Israel es posible 

Cada día que pasa los palestinos son reducidos a números o al olvido, recubiertos por esa perversa sospecha que persigue a tantas víctimas, y que susurra “algo habrán hecho”, “algo habrán hecho”, porque resulta increíble que los crímenes se cometan con tanta impunidad. La entidad que se erige a sí misma como árbitro moral para decidir qué debería ocurrir y qué no en Palestina es la misma que robó y sigue robando la tierra de otros. 

No hay solución militar posible porque a pesar de todo, a pesar de lo que dijera Golda Meir en 1969, Palestina y los palestinos existen. La única solución pasa por poner fin a la ocupación, a los asentamientos, a la exclusión. El racismo, según el semiólogo Walter Mignolo, es la decisión de aquellos que están en el poder de clasificar y evaluar el grado de humanidad de los otros con el objetivo de controlar y dominar. 

Dicho en palabras de la académica israelí Nurit Peled, “el Estado de Israel, que se declaró oficialmente un Estado de apartheid, se distingue por lo que ha sido siempre el método del racismo más típico y exitoso: la clasificación de los seres humanos”. 

Otro Israel es posible, al igual que otra Sudáfrica fue posible. 

El genocidio. El crimen. El llanto. La impotencia

Un genocidio al que debemos hacer frente con los medios a nuestro alcance

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Almuñécar: derecho a decidir

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Socorristas admitidos

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Interesante informe técnico que recoge como ha sido el urbanismo en este municipio

https://docs.google.com/file/d/0Bzj4D5dlkCOWNnktZ1htZkdmNDQ/edit

En 1978, el PSOE no se escondió: se abstuvo cuando se votó que “la forma política es la Monarquía parlamentaria”

En la defensa de su posición, con un voto particular en el debate constituyente, los socialistas arguyeron que "ninguna generación puede comprometer la voluntad de las generaciones sucesivas"

Público

“Es un axioma que ningún demócrata puede negar, la afirmación de que ninguna generación puede comprometer la voluntad de las generaciones sucesivas. Nosotros agregaríamos: se debe incluso facilitar la libre determinación de las generaciones venideras”. Son palabras de Luis Gómez Llorente, un socialista histórico. Tan histórico, que no eran pocos los militantes socialistas que veían en él entonces la alternativa a Felipe González, un referente a su izquierda, para liderar al PSOE en aquel tiempo de la transición política en España.

“Defendemos la República como forma de Gobierno”
Esas palabras Gómez Llorente las pronunció en un momento clave, el 11 de mayo de 1978, cuando habló ante el Congreso constituyente para defender un voto particular del PSOE en el debate sobre la elección de la Monarquía parlamentaria como forma política del Estado. Un voto que el propio Gómez Llorente dejó claro desde su primer párrafo, cuando anunció que “cumple a este diputado el honor” defender el voto particular del Grupo Parlamentario Socialista al párrafo tercero del artículo 1º del anteproyecto de Constitución “por el que defendemos la República como forma de Gobierno”.

Eso era lo que se debatía aquel día en el Parlamento. La forma que tras la dictadura tendría “un Estado de nueva planta bajo la inspiración de principios totalmente distintos”. Y dentro de ese debate, Gómez Llorente, siempre hablando en nombre del GPS, recordó que “asumimos la obligación de replantear todas las Instituciones básicas de nuestro sistema político sin excepción alguna”. Y por tanto, eso incluía, dijo el dirigente socialista asturiano, “la forma política del Estado y la figura del Jefe del Estado”.

La mayoría no lo iba a aprobar, pero el PSOE “por lealtad con su electorado” defendió voto particular

Apuntando ya la postura que el PSOE defendía, Gómez Llorente dijo: “ni creemos en el origen divino del Poder, ni compartimos la aceptación de carisma alguno que privilegie a este o a aquel ciudadano simplemente por razones de linaje. El principio dinástico por sí solo no hace acreedor para nosotros de poder a nadie sobre los demás ciudadanos”. Y recordó a continuación cómo la monarquía que en aquellos momentos ocupaba la jefatura del Estado lo hacía por deseo de Franco, “dictador extinto que, secuestrando por la fuerza la voluntad del pueblo, y suplantando ilegítimamente su soberanía, pretendió perpetuar sus decisiones más allá de su poderío personal despótico”.

Gómez Llorente, entonces, como ahora le sucede a la dirección socialista, era consciente de que el deseo de la instauración de un régimen republicano no contaba con el respaldo de la mayoría del Congreso, y se planteó por tanto en su discurso por qué mantener su voto particular. Y él mismo se respondió: “por honradez, por lealtad con nuestro electorado, por consecuencia con las ideas de nuestro partido (…porque…) podemos y debemos proseguir una línea de conducta en verdad clara y consecuente”.

Los valores de la república
Los socialistas, conscientes entonces de la fragilidad del proyecto democrático que comenzaba a fraguar, dijeron que con su postura “no pretendemos fragilizar el nuevo régimen”, ni querían dejar “en precario ninguna de sus instituciones”, pero no por ello renunciaron a destacar que creían en la república por una serie de valores que Gómez Llorente fue detallando: racionalidad, el mandato popular, los límites de tiempo y poderes frente a “las magistraturas vitalicias, y más aún las hereditarias”… o como destacábamos al inicio de este artículo, porque “ninguna generación puede comprometer la voluntad de las generaciones sucesivas”.

Igualmente brillante estuvo Gómez Llorente al recordar que no hay hombre superior ni que pueda moverse por encima de los intereses, “pues todo hombre tiene sus intereses, al menos con la institución misma que representa y encarna”, y el juicio de cualquiera “es tan humano y relativo como el de los demás ciudadanos a la hora de juzgar en cada caso el interés común”.

Y concluyó su discurso Gómez Llorente tomando un compromiso: “nosotros aceptaremos como válido lo que resulte en este punto del Parlamento constituyente. No vamos a cuestionar el conjunto de la constitución por esto. Acatamos democráticamente la ley de la mayoría. Si democráticamente se establece la Monarquía, en tanto sea constitucional, nos consideraremos compatibles con ella”.

La abstención a la hora de votar
Llegó después, el 4 de julio de 1978, el momento de votar sobre el artículo 1 de la Constitución en el que se definía la forma de Estado. Un artículo con tres apartados, cuya aprobación se fue votando, a petición del PSOE, por medio de Gregorio Peces Barba, y del PNV, por boca de Xavier Arzalluz, apartado a apartado.

Y cuando llegó el momento de votar el tercero de ellos, en el que se establecía que “la forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria”, el PSOE se abstuvo. Un voto que el portavoz del Grupo, y padre constituyente, explicó basándose en los argumentos que semanas antes había defendido Gómez Llorente, pero volviendo a recordar que en el PSOE “aceptaremos plenamente el resultado que se produzca en esta Cámara”.

Francisco Medina, director adjunto de ELPLURAL.COM, en Twitter es @ffmedina3

La Izquierda Plural da un salto y se coloca a 5 puntos del PP y del PSOE

España | Gonzalo Sánchez - Tercera Información | 23-05-2014

En la Intención Directa de Voto (IDV) del último sondeo de Metroscopia para las próximas elecciones europeas, La Izquierda Plural (IU, ICV, Anova...) ha dado un fuerte ascenso colocándose a solo 5 puntos del PP y del PSOE. Este ascenso ha venido precedido por un paulatino crecimiento de la candidatura de izquierdas en las últimas semanas.

Según la IDV del mes de mayo de Metroscopia, el PP contaría con el 12,6% de los apoyos, el PSOE con el 12,3%, la Izquierda Plural (IP) 7,6% y UPyD con un 3,1%.

Sin embargo, aunque cada vez más gente expresa que su opción para las próximas elecciones europeas será IP, Metroscopia en su estimación de voto baja cada vez más el apoyo a la candidatura liderada por IU. Una situación que ha sido claramente explicada en el blog de César Pérez Navarro.

La cocina de Metroscopia

El método de cálculo de Metroscopia parece ser el siguiente: cuanta más gente dice que va a votar a un determinado partido en la Intención Directa de Voto, menos obtiene en la estimación de la encuestadora. Pero esto solo vale para IU, ya que para otros partidos como el PP o el PSOE, da igual lo que digan los entrevistados, tanto si lo apoyan más como si lo apoyan menos, Metroscopia los aumenta en sus estimaciones.

Estos son los multiplicadores que usa Metroscopia para las diferentes candidaturas a las elecciones europeas.

- PP. En la IDV el PP obtiene un 12,6 y Metroscopia estima que los populares sacarán un 32,6% el próximo domingo. Han multiplicado su voto por 2,5 más o menos.

- PSOE. En la IDV el PSOE obtiene un 12,3 y Metroscopia estima que los socialistasobtendrán un 31,1% de los sufragios dentro de 4 días. Han multiplicado su voto también por 2,5 aproximadamente.

- La Izquierda Plural (IP). La coalición liderada por IU e integrada por otros partidos y movimientos sociales como ICV, Anova, Batzarre y Los Verdes entre otros consigue un 7,6% en la IDV y Metroscopia estima que apenas llegarán al 11% el próximo domingo. Ha multiplicado su voto por 1,4%.

Sin embargo, es necesario saber que en el mes de marzo, cuando IP contaba con un 6,4% de la IDV, Metroscopia estimaba que alcanzarían el 14% de los sufragios. Ahora que más gente expresa su apoyo a IP, Metroscopia le rebaja a la candidatura liderada por Willy Meyer y Marina Albiol 3 puntos en su estimación. A todas luces un reto a la lógica.

- UPyD. En la IDV UPyD cuenta con un 3,1% de los apoyos y Metroscopia estima que conseguirán un 4,5% en las venideras elecciones europeas. El multiplicador es de 1,4%.

- Otras candidaturas. Tanto Primavera Europea (Compromís, Equo, Cha...) como Podemos disfrutan de un multiplicador mayor que el de IP y UPyD. Metroscopia multiplica a los primeros por un 1,7 y a los segundos por 2.

Diferentes Supuestos con los multiplicadores

Metroscopia no explica porqué resta estimación a la candidatura de IU cuando más gente dice que la apoyará. Ni porqué multiplica más al resto de partidos. Tampoco conocemos la fidelidad de voto, el recuerdo ni el traspaso porque la encuestadora no lo muestra.

Comprobemos qué pasaría con la estimación al aplicar el multiplicador de un partido al resto.

  • Con el multiplicador de IP. Si aplicásemos el multiplicador que Metroscopia utiliza para la Izquierda Plural, las estimaciones serían: 17,6 para el PP; 17,2 para el PSOE; IU y UPyD se quedarían igual; Primavera Europea bajaría hasta el 1,4 y Podemos se quedaría sin escaño obteniendo el 1,6%.
  • Con el multiplicador del Bipartidismo. Si aplicásemos el multiplicador que Metroscopia usa para el PP y el PSOE, las estimaciones serían: una espectacular subida hasta el 19% para la Izquierda Plural, 7,7% para UPyD, 2,5% para Primavera Europea y una décimas más hasta alcalnzar el 3% para Podemos.
  • Con el multiplicador de Podemos. Si aplicásemos el multiplicador que Metroscopia usa para el partido de Pablo Iglesias, las estimaciones serían: 25,2% para el PP, 24,6% para el PSOE, 15,2% para la Izquierda Plural que crecería 4 puntos con respecto a lo que le otorga Metroscopia originalmente, 6,2 Para UPyD y 2% para Primavera Europea.

Evitar la desmovilización del voto del bipartidismo (multiplicador de 2,5 para el PP y el PSOE), desmovilizar el voto de IU (multiplicador del 1,4, el más bajo, para la Izquierda Plural) y conseguir el voto para otras propuestas progresistas con la intención de dividir el voto que, unido, sería capaz de conformar una alternativa visible al bipartidismo el próximo domingo cuando se conozcan los resultados de las elecciones.

Esos son los objetivos de las estimaciones de Metroscopia y el resto de encuestadoras que están bombardeando a la ciudadanía desde los medios de comunicación las últimas semanas. Pasado mañana se verá si han conseguido calar lo suficiente en los votantes como para cambiar el escenario que tanto se están esforzando en ocultar.

Entrevista a Willy Meyer. Candidato de Izquierda Unida (Izquierda Plural)

Entrevista a Willy Meyer. Candidato de Izquierda Unida (Izquierda Plural)

El candidato de La Izquierda Plural atiza con fuerza al PSOE, al que echa en cara haber renegado de sus raíces, y trata de convencer a los socialistas desencantados de que la única fuerza que hará frente a la Troika en Europa será la que él lidera por tercera vez

Diario Público 22/05/2014 

Pese a llevar dos legislaturas representando a Izquierda Unida en el Parlamento Europeo y ser un referente del Partido de la Izquierda Europea, los sondeos dicen que es un desconocido para el electorado. Willy Meyer (Madrid, 1952) contesta ─con la exquisita educación que le caracteriza─ que obviamente le preocupa, pero que no será porque no se lo trabaja. De hecho, según los cálculos que hacen en IU, para igualar todas las intervenciones que Meyer llevó en la última legislatura a Estrasburgo, el PP necesitaría 20 eurodiputados y el PSOE 13.

Después de un proceso de elaboración de la candidatura electoral cuando menos movido, el veterano Meyer repite por tercera vez como cabeza de lista apelando al voto del electorado socialista decepcionado, acusando al bipartidismo de caminar de la mano en Europa y de estar gestando una gran coalición en España ─a la alemana, a la griega o a la italiana─ para después de las elecciones generales.

Apunta a Felipe González, a Prisa, a las empresas del IBEX 35 y a la Casa Real, como los cerebros que quieren apuntalar el bipartidismo y ser los artífices en la sombra del enésimo Gobierno de concentración en Europa, y cree firmemente que si eso se produce habrá un trasvase de socialistas a la izquierda del PSOE.

En ocasiones ha llegado a afirmar que con mejorar los resultados de las últimas elecciones europeas, es decir, pasar del 4%, sería una victoria. Y pese a enmarcar el devenir de los comicios en clave europea, afirmando que el objetivo es que la izquierda suba en todos los Estados de la UE, en su interior, aunque no lo diga en público, debe saber que si en este contexto económico y social la coalición de La Izquierda Plural no acaba de confirmarse como alternativa, las críticas dentro de IU irán todas contra él.

En cualquier caso, Meyer se mantiene tranquilo, presume de experiencia, de lista y de campaña, sostiene que para "desmontar el tinglado" de la UE de la Troika y los hombres de negro hay que darle el poder al pueblo, y siempre tiene un momento para honrar la lucha antifascista ─por la que terminó unos meses en la cárcel─, reclamando en cada mitin una comisión para reparar la memoria de los represaliados del franquismo. 

Hace unos días, Raquel Garrido, número dos del Front de Gauche por París, decía desde el mismo sitio en el que está usted sentado hoy que Alexis Tsipras era un ejemplo para toda la izquierda europea por la experiencia de Syriza en Grecia. El lunes, en la primera vuelta de las elecciones locales, se situaron en cabeza. ¿Qué significa para Europa el ascenso de una coalición de izquierdas de este tipo?

Es un espaldarazo a lo que defendemos las izquierdas que estamos en el Partido de la Izquierda Europea. La Izquierda Plural lo que plantea es precisamente acabar con este proyecto europeo, que fue diseñado y construido no para el interés de la gente, para el empleo, para la cohesión social o para la felicidad de los ciudadanos, sino para garantizar la acumulación de capital y convertir Europa en una especie de gran sociedad anónima.

Tsipras es un símbolo que ha conseguido en Grecia ─la sociedad que más ha sufrido el austericidio─ resistir y ganar. Por tanto, Tsipras muestra que sí se puede. Se puede resistir y dar una alternativa al austericidio.

"Tsipras muestra que sí se puede. Se puede resistir y dar una alternativa al austericidio" Felicidad es una palabra que Tsipras utiliza mucho pero que en Izquierda Unida no suelen emplear cuando hablan de oponerse a los recortes y a la austeridad

Es cierto, pero la felicidad es un objetivo. Hacer hombres y mujeres libres, iguales, felices... es un objetivo irrenunciable para la izquierda frente al capitalismo en todas sus facetas. El capitalismo hace hombres y mujeres esclavos, desiguales e infelices y nosotros queremos la felicidad.

¿Empleando la terminología de la Troika, ¿cree que lo de Syriza puede provocar un efecto contagio al resto del sur de Europa?

Sí. Que nosotros vamos a subir en esta campaña electoral y que las fuerzas que diseñaron esta Europa, PP y PSOE, van a bajar es una realidad. El ciclo electoral va a marcar el principio del fin del bipartidismo y creo que Grecia y el efecto Syriza nos va a ayudar mucho.

¿Para cuándo una Syriza española? Y no me diga que IU es la Syriza española porque el proceso de convergencia no se ha completado

Yo digo lo que dicen ellos. Los compañeros griegos dicen que aquí Syriza es Izquierda Unida.

Hace justo un año visitaron Madrid el propio Tsipras, Jean-Luc Mélenchon y Pierre Laurent y todos coincidían en la necesidad de crear una alianza de los países del sur de Europa contra la Troika. Sin embargo, no ha habido mucha interacción entre las izquierdas del sur durante la campaña. ¿Con la candidatura de Tsipras es suficiente?

La verdad es que la campaña es muy corta, pero Tsipras ha matizado bastante ese discurso. Nosotros queríamos coordinar las luchas de los países intervenidos, pero Alexis siempre ha dicho que él es el candidato no del sur de Europa, sino de toda Europa. ¿Por qué? Porque el proceso de integración regional no es un fracaso del Sur, es un fracaso del conjunto de los Estados que conforman la UE. Si se miran los últimos índices de crecimiento se ve cómo Dinamarca o Finlandia están en recesión. Y en Francia, el primer ministro, Manuel Valls, acaba de anunciar un ajuste de 50.000 millones de euros.

Hay una crisis estructural y por eso nosotros siempre hemos hecho mucho hincapié en que los países intervenidos teníamos que coordinar las luchas. Por ejemplo, conseguimos una huelga en Portugal y España al mismo tiempo. Nuestro interés está en esa coordinación, pero siempre dando una alternativa global,  de ahí que Tsipras siempre diga que él no es el candidato del Sur, sino que es el candidato de los trabajadores del norte de Europa.

El PSOE insiste en que votar a Valenciano es votar a Schulz. ¿Es así? ¿Cómo es el mecanismo de elección del presidente de la Comisión con la nueva reglamentación y cómo se hace el de los comisarios?

Estamos viviendo una operación de las grandes fuerzas políticas porque saben que hay una gran crítica por la falta de un proyecto participado y democrático y la elección del presidente de la Comisión es un ejemplo de ello. Conforme a los Tratados, el Consejo Europeo es el que hace la propuesta al Parlamento. Es cierto que tendrán que tener en cuenta esta vez el resultado de las urnas pero al final son los jefes de Gobierno de la UE, que son mayoritariamente de derechas, los que lo proponen.

Nosotros presentamos a Tsipras para hacer una denuncia del procedimiento, porque el nuestro sería elegir un Parlamento Europeo con plena capacidad legislativa  y que tenga el poder real de elegir a un Gobierno, en este caso la Comisión, para poder controlarlo.

Nuestra apuesta es que en Europa haya tres poderes separados: legislativo, ejecutivo y judicial. Y eso sólo se conseguirá a través de un proceso constituyente que acabe con todos los Tratados, porque ese es otro de nuestros objetivos.

"Valenciano es la gran decepción porque representa a esa izquierda que ha renunciado a sus principios"

¿Y los comisarios cómo se eligen?

Pues igual. Para la elección de los comisarios se hacen ternas, hay un debate en el Parlamento ─es cierto que en alguna ocasión hemos conseguido parar la designación de un candidato por cosas muy escandalosas como declaraciones homófobas, racistas, etc─ pero al final es el mismo procedimiento.

¿Es ahí donde mejor se visualiza esa gran coalición entre socialdemócratas y conservadores que ustedes denuncian y que, por otra parte, Merkel ha comenzado a pedir en público?

Efectivamente. Pero es que ya hay ya una gran coalición de facto en la Comisión Europea formada por las derechas liberales y la socialdemocracia. En concreto, hay seis comisarios socialdemócratas, y uno de ellos es el español Joaquín Almunia. No hay que olvidar, además, que la Comisión Europea, forma parte de la Troika y la Troika es la que ha puesto la soga en el cuello a los países del sur.

Después, en el Parlamento Europeo, socialdemócratas y conservadores se dividen la presidencia seis meses cada uno y en las votaciones llegan a coincidir a veces en un 80% de las ocasiones.

Ha calificado a Valenciano como la gran decepción de la izquierda, ¿Por qué?

Valenciano es la gran decepción de la izquierda porque representa a la misma socialdemocracia que en Alemania decide no pactar un Gobierno de contención a Angela Merkel con Die Linke y Los Verdes. O a la de Francia, donde François Hollande, que gobierna en solitario, traiciona a su compromiso electoral de no apoyar el Tratado de Estabilidad. Es la gran decepción porque representa a esa izquierda europea entre comillas que ha renunciado a todos sus principios.

La socialdemocracia, en el momento que decidió en los años noventa apoyar el principio de la desregulación económica como uno de los pilares fundamentales de la construcción europea, junto a un Banco Central que es una cueva de especulación y una moneda sin tesoro público, arrió todas las banderas del partido reformista que salió del congreso de Bad Godesberg en 1959.

Los iconos de ese partido eran Olof Palme y Willy Brandt, cuyo discurso era totalmente contrario a la desregulación económica. Era un discurso fundamentado en la intervención pública de la economía y en que los Estados se reservaran una parte del sector productivo para moderar las ansias depredadoras del mercado. Defendía políticas fiscales muy agresivas desde el punto de vista de la progresividad y la garantía de mantener el estado de Bienestar.

Cuando en los noventa la socialdemocracia respalda el Tratado de Maastricht y todos los tratados que vinieron después hasta el de Estabilidad, cimienta un modelo europeo que se basa en unos pilares letales para la izquierda. Han entrado en un camino irreversible porque no están dispuestos a bajarse de ese modelo y han gobernado conjuntamente con los conservadores ese proyecto.

"Si se planteara una gran coalición PP-PSOE, podría suceder que una parte de los socialistas confluyeran en IU"

Antes de Alemania, vimos los casos de Grecia e Italia. En Grecia hubo muchísimas presiones después de las elecciones de 2012 para que Syriza no gobernara, y socialistas y conservadores se aliaron. En Italia, apelando a la estabilidad y a la responsabilidad, van ya tres primeros ministros que gobiernan en coalición y sin haber sido elegidos por los ciudadanos. ¿A España le espera lo mismo si se confirma esa caída del bipartidismo?

Yo estoy convencido de que en España se está fraguando una gran operación entre Felipe González, las empresas del IBEX 35, la Casa Real y el Grupo Prisa ─fundamentalmente por Cebrián─ para que se garantice la pervivencia del principio de desregulación.

Este país tenía un sector de producción estratégico público muy fuerte en el que estaba todo el paquete energético, parte del sector financiero, la siderurgia, el sector naval, los transportes, el correo, las telecomunicaciones...

Las privatizaciones que empezó Felipe González y continuaron los siguientes gobiernos hasta éste de Rajoy dieron lugar al IBEX 35, donde hay grandes empresas que antes eran públicas y en las que expresidentes y exministros del PP y del PSOE se sientan en los consejos de administración.

Lo que están tratando de garantizar es que las cosas sigan así, porque saben que un proceso constituyente en España como el que defendemos nosotros en IU implica dar la palabra al pueblo para que decida qué Constitución quiere y qué fórmula de Estado quiere. Si quiere una república federal o una monarquía, o cuando decimos que vamos a recuperar el capítulo sexto de la Constitución, que nos ha sido arrebatado por un golpe de Estado silencioso.

Usted nunca dice que PP y PSOE sean lo mismo, pero sí que aplican las mismas políticas ¿Lo explica?

No son lo mismo, pero hacen lo mismo. El pacto entre socialdemócratas y conservadores en Europa allanó el camino para que sean las grandes empresas transnacionales y el sector financiero los que gobiernen los Estados. El Estado era una garantía de derechos y ponía la política económica al servicio del interés general, pero cuando le quitas esa capacidad se desplaza el poder y pasa del Consejo de Ministros a los consejos de administración.

La foto que se hace Rajoy con los principales empresarios justo antes de la campaña es la mejor muestra del capitalismo patriarcal que nos domina y de que es ahí donde se toman todas las decisiones. Es un golpe silencioso de la Troika que, de la mano de PP y PSOE y a través de la Comisión, ha provocado la quiebra de nuestro país. Si no lo remediamos, no tendremos futuro.

¿Qué le ofrece la Izquierda Plural al socialista decepcionado?

Nosotros ofrecemos al elector que ha votado socialista tradicionalmente y ahora se lo está pensando la alternativa real, posible y factible de confrontarse con la Comisión Europea, con el Banco Central Europeo y con el Fondo Monetario Internacional. Es decir, con las tres instituciones que nos han llevado a la peor crisis desde los años treinta, creando una gran catástrofe social.

Y estoy convencido de que es gente que se ha movilizado, de que ha estado en las huelgas generales, en el 15-M, en las mareas, en contra de los ERE... sabemos que están decepcionados porque son conscientes de que el PSOE está en la Comisión Europea, que forma parte de la política austericida, que ha reformado la Constitución de la mano de la derecha e intuyen que vamos a un gobierno PP-PSOE.

"El bipartidismo está haciendo lo imposible para que la gente no vote el domingo" La  gran coalición que ustedes dibujan después de las generales implicaría que el PSOE se diera un tiro en el pie de cara a su electorado y gobernara con el PP. ¿Usted sería partidario de un pacto a la andaluza en el Gobierno del Estado entre IU y PSOE?  

Nosotros vamos a ver cómo va todo el ciclo electoral. Ahora tocan europeas,  después vienen las autonómicas y municipales, y al final las generales. Lo que queremos desde IU es un proceso constituyente también en España, pero somos muy conscientes de que para eso hace falta fuerza, no sólo la nuestra, sino de otras formaciones que también quieran formar parte de ese proceso. 

En Grecia, igual que en Alemania, hubo una escisión del PASOK ─como ya pasara con los socialdemócratas alemanes─. En España, si se planteara una gran coalición PP-PSOE, podría suceder que una parte de los socialistas confluyeran en IU para hacer nacer otra fuerza política. Yo no descarto a largo plazo que cuando se produzca un debate en el PSOE en las primarias pueda haber movimientos de socialistas que empiecen a plantearse que es necesario hacer otra cosa.

No parece que en el plazo de año y medio el PSOE vaya cambiar tanto como para aceptar abrir ese proceso constituyente

Ahora mismo es imposible que el PSOE quiera hacer ese proceso constituyente pero sé que hay un debate fuerte dentro del PSOE sobre la conveniencia o no de hacer ese Gobierno de coalición con el PP. Felipe González rectificó después de mostrarse partidario porque le han dicho que rectifique, pero hay discusiones muy fuertes que salieron a la luz también cuando negociamos el acuerdo en Andalucía. Esa posibilidad ya existía entonces, voces en el PSOE que decían que era un error gobernar con nosotros.

Las últimas encuestas les dan un porcentaje de votos superior al sondeo del CIS previo a la campaña, pero siguen estancados en torno al 11%. Sé que me va a decir que el objetivo es la mayoría y que si no se consigue, pues mejorar los datos de las anteriores. ¿Pero en el contexto actual, no cree que 5 o 6 eurodiputados siguen siendo una cifra muy modesta?

La Izquierda Plural es una fuerza que sufre un apagón informativo por decisión del IBEX 35 y del bipartidismo, que se reparte los medios de comunicación. Ellos han decidido que decir lo que estoy diciendo aquí es algo muy peligroso, por eso Financial Times hace poco vino a decir, hablando del futuro de Europa, que Alexis Tsipras es peligroso.

Como lo que queremos es hacer lo contrario de lo que ocurre, es decir, que la economía esté sometida a la política y no al revés, no por capricho, sino porque es la única manera de contener a un mercado libre que lo único que le preocupa son los beneficios, nuestra subida electoral es una subida que nos la tenemos que pelear boca a oído y de una manera descaradamente desigual con respecto al PP y al PSOE.

Nosotros aspiramos al máximo, que es tener fuerza suficiente en los Estados europeos y en el Parlamento para iniciar un proceso constituyente, es decir, derribar lo que hay y levantar un proyecto nuevo. Para alcanzar ese objetivo hace falta tiempo y fuerza. Con la fuerza que se nos dé, nosotros vamos a condicionar hasta donde podamos.

Si no tenemos fuerza para hacer un proceso constituyente, pero tenemos fuerza para acabar con este Banco Central y levantar un banco público, todos nuestros votos irán a ello. Si tenemos fuerza para derogar el Tratado de Estabilidad, derogaríamos el Tratado de Estabilidad.

¿Ese apagón informativo que le achaca sobre todo a El País, no cree que es simplemente un mecanismo de supervivencia del propio diario teniendo en cuenta su situación actual?

Por supuesto, los anticuerpos que crea el sistema les lleva a construir un muro para impedir que un movimiento político y social potente como IU, anticapitalista, el más serio desde el punto de vista de la posibilidad de un cambio real,  tenga visibilidad.

"Cada vez que se firma un Tratado de Libre Comercio en el mundo se eliminan todos los derechos, incluidos los derechos humanos"

¿El peor enemigo de La Izquierda Plural en estas elecciones es el bipartidismo o la abstención? Algunos sondeos hablan de una participación de sólo el 40%

Yo creo que el bipartidismo es uno de los problemas que en este momento tiene la democracia en España y por lo tanto hay que combatirlo, porque el bipartidismo está a gusto con la abstención.

La abstención es el resultado también de la desregulación económica y pongo como ejemplo el país de la desregulación por excelencia, que es EEUU. EEUU es un país donde se necesita que la gente no vote y lo han conseguido. La mayoría de la sociedad estadounidense no vota. Vota sólo una minoría y además el sistema electoral estadounidense es un sistema donde los lobbies deciden a qué candidato hay que apoyar desde el punto de vista económico.

Ese modelo se trae a España, donde el bipartidismo está encantado con que la gente no vaya a votar. Están haciendo lo imposible. Si el bipartidismo quisiera que la gente participara, aplicarían el artículo 1 de la Constitución, que dice que España es un Estado social y de derecho basado, entre otras cosas, en la pluralidad política. La pluralidad política en España no existe. Las empresas de comunicación son las que se han repartido en función de PP y PSOE, y como tienen la garantía de que ninguno tocará la estructura financiera que los sostiene, que son los bancos, entonces, es una garantía.

El otro día, cuando hablaba de acabar con la precarización en el periodismo durante el acto en el Club Siglo XXI, el camarero que nos servía a los periodistas la comida dijo, "y con la de los camareros". ¿Qué le tiene que decir a los camareros?

A los camareros y a todo el mundo. En estos momentos, este sistema depredador, que no tiene humanidad, el poquito empleo que crea es un empleo semiesclavo. Yo ya no digo temporal, porque uno puede tener un empleo temporal bien pagado y estar fenomenal. No, estamos en empleos que no garantizan la subsistencia, van a la esclavitud. Los camareros, los jóvenes, los mayores, los que ven una oportunidad y la cogen porque no ven otra salida...

Están haciendo una campaña muy expansiva, prácticamente no hay municipio que no haya visitado al menos un candidato. ¿Están haciendo directamente campaña para las municipales o se toman éstas como un test?

Siempre hemos dicho que nuestra gente, cuando más se moviliza, es en las municipales. Y creo que hemos conseguido activar a nuestra gente como nunca en unas europeas. Por eso hemos organizado una campaña expansiva, estamos en todo el territorio, todos los candidatos se están moviendo, hay una buena respuesta en los actos electorales y a mí me ha sorprendido positivamente porque yo ya llevo dos a mis espaldas y es como la noche y el día.

En las anteriores elecciones europeas no había movilización ni participación y en éstas no hay acto donde estemos que no sea un acto masivo, con calor. En Valencia, por ejemplo, fue extraordinario, con unas 700 personas. Igual que en Gijón, en Pamplona... en fin. La gente tiene muchas ganas de ir el 25 para devolverle la pelota a la Troika. 

IU pasó un proceso turbulento para elaborar su lista, aunque al final, la sensación general que han querido transmitir es que era la mejor que se podía haber configurado. Sin embargo, dos de las personas con mayor protagonismo, como Lara Hernández y Javier Couso, están tan atrás que con los números de las encuestas no llegarían al Parlamento. ¿No cree que promocionar de esta manera a esos dos candidatos es, en cierto modo, engañar un poco a la gente y engañarse a sí mismos?

Para nada. Estamos haciendo una campaña con todos los candidatos y todos tienen un papel importante. Por ejemplo, Paloma López está haciendo una campaña extraordinaria y es la número dos. Marina Albiol, la cuatro, también está haciendo una campaña muy buena. No hay una prevalencia de unos candidatos sobre otros, estamos todos desplegados al mismo nivel y con la misma intensidad. Vamos en un orden determinado, que es el que puso la organización, y no engañamos a nadie. Ojalá sacáramos 15 o 16.

"Queremos cambiar de raíz este tinglado y ponerlo al servicio de la gente, recuperar Europa y convertirlo en un punto de referencia otra vez"

¿Con dos legislaturas en Europa, no le preocupa que en todos los sondeos aparezca como el candidato menos conocido?

Me preocupa, pero es lo que estábamos hablando. No es porque no haya trabajado, no es porque no haya tenido iniciativas, de hecho estoy reconocido como uno de los eurodiputados con más actividad, no es porque no haya producido noticias, sino porque se ha producido un apagón informativo.

¿Y no será culpa también de la estrategia de comunicación que tiene IU? ¿Es falta de medios?

No, yo creo que no. Hacemos lo imposible. Tenemos una red social muy importante, pero es que no se puede competir con PP y PSOE. Nosotros hemos generado noticias muy importantes, pero no han aparecido porque no interesaban.

¿PP y PSOE han votado a favor de que continúen las conversaciones sobre el libre comercio con EEUU, por qué no hablan de ello durante la campaña?

A nosotros nos preocupa mucho. Ha terminado ya la cuarta ronda de negociaciones y no hay ningún tipo de información sobre ello. Lo están llevando con total opacidad.

Hemos criticado el Tratado por dos razones: primero, nos parece una ignominia que EEUU aceptara que ha espiado todas las comunicaciones europeas y, sin pedirle responsabilidad penal y política alguna, se continuara con la  negociación. Desde el punto de vista de la democracia y de la soberanía europea es inadmisible. Segundo, porque PP y PSOE se han puesto de acuerdo en que  la zona de libre comercio con EEUU es un objetivo común.

Nosotros estamos en contra de cualquier zona de libre comercio que no tenga en cuenta las asimetrías, como es el caso. Va a ser un tsunami para la economía local europea.

¿Qué consecuencias puede tener para los productores locales con los que se hace fotos Cañete comiendo sobrasada, anchoas, tomates o degustando aceite de oliva?

Para ellos significa que la competitividad de los productos estadounidenses arrasará con la producción agroalimentaria en Europa. Y no sólo para ellos. Acabará con los servicios, la propiedad intelectual, las producciones cinematográficas, porque es imposible competir. Hay una fundación suiza que ya ha estimado que se perderán entre 400.000 y un millón de puestos de trabajo en cuanto se ponga en marcha el Tratado.

Es una opción equivocada políticamente y una ruina para Europa. Estratégicamente está pensado a muy, muy corto plazo, porque esto es el resultado de que la hegemonía económica occidental se va a acabar y volveremos al siglo XV. El poder económico se está desplazando a Asia, a los países emergentes como Brasil. Y en lugar de hacer un planteamiento de reubicarte en esa nueva realidad, lo que están haciendo es cerrarse en banda con EEUU para intentar aguantar. Es algo que nos llevará a medio y corto plazo a asolar la producción local.

¿Qué modelo alternativo proponen ustedes?

Proponemos un comercio justo. Hay dinero y recursos suficientes dentro de otro modelo productivo, no consumista, sostenible, que acabe con el cambio climático, que no comprometa la continuidad del planeta, y que esté globalizado, pero globalizado en los derechos.

Cada vez que se firma un Tratado de Libre Comercio en el mundo se eliminan todos los derechos, incluidos los derechos humanos. Se ha visto en Colombia, en Perú, en Marruecos, Israel, Arabia Saudí... Cualquier relación comercial debe basarse en la reciprocidad, en la complementariedad, en la justicia y los derechos humanos. Si no, se convierte en un ariete contra la gente.

"Cañete es un hombre que habla demasiado. Se debería contener un poquito porque tiene un problema" Ustedes presentan un programa para Europa de 90 páginas e incluyen un documento especialmente dedicado a los jóvenes. ¿Qué resaltaría de su programa y qué opina de que el PSOE sólo haya presentado un manifiesto?

El PSOE y el PP no tienen programa porque tienen los Tratados. Ese es su programa. Están atados a los tratados porque lo han rubricado todo desde Maastricht hasta Lisboa y han aplicado con rigor el austericidio de la Troika y son cómplices de ello.

Nosotros sí tenemos un programa porque queremos cambiar de raíz todo este tinglado y ponerlo al servicio de la gente, recuperar Europa y convertirlo en un punto de referencia otra vez como lo fue en el siglo XIX. Que tenga como bandera la libertad, la igualdad, la fraternidad, el empleo. Pero para eso hace falta darle el poder al pueblo.

Cañete dice que en 2015 seremos la locomotora europea. ¿Es un poco como aquello de la Champions de Zapatero?

Es similar. Cañete es un hombre que habla demasiado. Se debería contener un poquito porque tiene un problema. Cañete es un hombre feliz porque trabaja para los suyos y, por lo tanto, los latifundistas, los terratenientes están muy contentos con él.

En eso, desde luego, es muy eficaz y lo demostró como ministro de Agricultura con una política agraria de la UE que ha bajado su presupuesto y que no acopla las ayudas a la producción, sino a la extensión. Y así aparecen los agricultores parásito: la duquesa de Alba, la reina de Inglaterra... pero bueno, nosotros vamos a combatir esa idea también.

Los partidos fascistas, xenófobos y euroescépticos pueden obtener muy buenos resultados en las elecciones del domingo. ¿Cómo afrontan la legislatura con un Parlamento así?

Puede ser un Parlamento complicado. Vamos a tener que dar una batalla muy fuerte porque hay de todo, euroescépticos, xenófobos, racistas y fascistas. Ahora hay voces que se alzan preocupadas por el ascenso del racismo y del fascismo y algunas voces desde España, de PP y de PSOE, han permitido con sus distintos gobiernos que todavía tengamos gente enterrada en las cunetas.

Somos el único Estado europeo que tiene esto. Hay que educar al pueblo en la cultura antifascista. En España no solamente no se ha educado, sino que se ha consentido el silencio y ningún Gobierno ha querido crear una comisión de la verdad, la justicia y la reparación.

Somos el único Estado europeo que luchó contra el fascismo sin que hubiera un sólo reconocimiento público. Somos el único Estado europeo que luchó contra el fascismo en el que en los tribunales todavía hay sentencias como la de Miguel Hernández, que es el mayor ejemplo, pero también la de mi abuelo y todos aquellos que fueron procesados y condenados por auxilio a la rebelión.

Esas sentencias tendrían que ser anuladas por el Estado y el Estado tendría que hacerse cargo de la reparación, tendría que encargarse de que en todos los libros de texto se explique de verdad lo que fue el fascismo en España, el golpe de Estado del 18 de julio, lo que fue la lucha heroica del 39 hasta el 77, y eso no se explica ahora. Si uno quiere preocuparse por el ascenso del fascismo, lo que debe hacer es combatirlo y explicar lo que fue.

¿Seguimos 40 años por detrás del resto de Europa, no sólo por la ley del aborto, no?

Efectivamente, efectivamente.

La Junta blinda con un decreto el municipalismo frente a la reforma local

La Junta blinda con un decreto el municipalismo frente a la reforma local

Valderas explica que se trata de evitar "disfunciones" en la prestación de los servicios hasta que se dirima el conflicto ante el Constitucional. Cree que la oferta de diálogo de Montoro llega tarde.

El Gobierno andaluz ha aprobado este martes un decreto ley para "blindar" las competencias de los ayuntamientos andaluces, sobre la base del Estatuto de Autonomía y de las normas autonómicas (Laula y Patrica), frente a las "graves" consecuencias de la reforma de la administración local emprendida por el Gobierno central. 

En la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno, el vicepresidente de la Junta y consejero de Administración Local y Relaciones Institucionales, Diego Valderas, ha manifestado que con este decreto, el Ejecutivo andaluz "planta cara" a la Ley de racionalización y sostenibilidad de la administración local, con la que la que el Gobierno central pretende "más tutelaje, menos democracia y menos participación". 

Asimismo, ha indicado que se trata de que prevalezcan las leyes andaluzas tanto en el plano competencial como de los recursos, mientras el Tribunal Constitucional no dirima sobre el recurso de inconstitucionalidad que hay planteado contra la norma estatal. 

En cuanto al anuncio del ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, sobre la convocatoria de la comisión mixta con la Junta ante el "innecesario" decreto ley aprobado por el Gobierno andaluz, Valderas ha señalado que ese diálogo "llega tarde", pero "bienvenido sea" y ha criticado que el ministro solo muestre interés cuando el Ejecutivo autonómico ha "plantado cara en defensa del municipalismo". Ha recordado quedesde hace 15 meses, la Junta ha demandado diálogo al Gobierno sobre la reforma local y solo ha obtenido la "callada por respuesta". Para Valderas, el paso que ha dado ahora el ministro pone de manifiesto que la Junta tiene "razón". 

Tras destacar que otras comunidades ya han aprobado una norma similar a la andaluza, como Castilla y León, País Vasco y Galicia, Valderas ha indicado -tras ser preguntado sobre si temen un recurso del Gobierno contra el decreto- que no tendría sentido que el ministro Montoro obviase esa realidad y se centrara en una "manía persecutoria" hacia Andalucía. 

Para Diego Valderas, Andalucía vuelve a "poner un dique de contención al desmantelamiento" de los servicios públicos que pretende el Gobierno con la reforma local. Así, con este decreto, se permitirá que los ayuntamientos puedan seguir prestando servicios municipales tan importantes como los sociales o los relacionados con la educación, salud o el consumo. Ha advertido de que ningún ayuntamiento ni diputación "podrá escudarse" ya en la Ley estatal "para dejar de prestar un servicio público trascendente" para sus vecinos. 

Según ha explicado el vicepresidente, el decreto se dirige a preservar los 40.000 empleos públicos que la reforma local del Gobierno pone en riesgo en Andalucía y los casi 1.400 millones de euros que los ayuntamientos reciben anualmente de la Junta para que puedan seguir prestando servicios en ámbitos tan relevantes como los servicios sociales, la educación, la salud y el consumo. 

El Decreto ley, que cuenta con el dictamen del Consejo Andaluz de Concertación Local, hará así prevalecer la normativa autonómica hasta que se resuelva el recurso presentado por la Junta ante el Tribunal Constitucional (TC) contra la ley de reforma local. En primer lugar, la regulación aprobada establece que siguen siendo competencias propias de los ayuntamientos las 29 que recoge el Estatuto andaluz y desarrolla la Ley de Autonomía Local de Andalucía (Laula). 

Asimismo, interpreta la aplicación de la reforma local en el sentido de acotar al máximo el concepto de duplicidad para no interferir en la capacidad de autogobierno. De este modo, se considera que sólo se dará esta circunstancia si las competencias que los municipios ejercen coinciden con las de la Junta en el mismo territorio y para la misma población, y si no son complementarias. 

El Decreto ley aclara las incertidumbres jurídicas que plantea la aplicación de la ley estatal y evita los vacíos competenciales que pueden producirse hasta el pronunciamiento del TC sobre el recurso de la Junta, especialmente en servicios sociales, sanidad y educación. 

En esta línea, se regula el procedimiento para el ejercicio de las competencias denominadas impropias o por delegación, así como el relativo a la adaptación de los convenios firmados entre las administraciones autonómica y local para la financiación de las mismas. Los informes preceptivos en ambos procedimientos no serán necesarios si las competencias se vienen ejerciendo desde antes de la entrada en vigor de la reforma local aprobada por el Gobierno, salvo que se detecte la ejecución simultánea de un mismo servicio público o el ayuntamiento no cuente con financiación. 

El informe sobre inexistencia de duplicidades o de ejecución simultánea del mismo servicio público con otra administración, lo emitirá la consejería competente en la materia de que se trate. Si es favorable, se remitirá a la Consejería de Hacienda y Administración Pública, que a su vez elaborará el dictamen sobre sostenibilidad financiera. 

Respecto a la adaptación de los convenios de cooperación y delegación de competencias, para los que la ley estatal exige también el filtro de la sostenibilidad financiera, el decreto de la Junta incluye una cláusula de garantía del cumplimiento de pago por parte de la administración autonómica. En virtud de ella, se autorizará a la Administración General del Estado a aplicar retenciones en las transferencias que corresponden a la comunidad por aplicación de su sistema de financiación. 

Como bases jurídicas, el decreto ley toma el artículo 60 del Estatuto de Autonomía, que otorga a la comunidad competencias exclusivas sobre régimen local; la doctrina consolidada del TC, que encomienda a la legislación básica estatal la garantía de la autonomía local, y la propia Disposición Adicional Tercera de la Ley de racionalización y sostenibilidad de la administración local, que hace referencia expresa al respeto a las atribuciones exclusivas de las comunidades.  

¿Qué está pasando en Venezuela?

Sondeo preelectoral de Random entre el 22 y el 28 de Abril 2014

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La Iglesia se apropia de miles de inmuebles

Programa de IU para las elecciones europeas 2014

Por pedir que no quede

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Estos de la PACA van a organizar una Fiesta en La Herradura pero quieren que la paguemos entera nosotros. Por eso han pedido, y les han concedido, todo, lo que quiere decir todo. Esperemos que después no digan que el ayuntamiento les boicotea.

Qué tiempos aquellos en que gobernaban los que ahora piden y exigen, aquellos años en los que pedíamos una sala, una puta sala para reunirnos, para dar una charla, para una conferencia, para lo que fuera, y nos la negaban. Esperemos que esos tiempos no vuelvan jamás.

Vean lo que pone en la Junta de Gobierno del 15 de abril:

 1.- Dª  Eva Gaitán Díaz, portavoz del Grupo Municipal de Convergencia Andaluza, con domicilio en C/ Angustias Viejas nº 3, expone: Que tras habérsele concedido autorización para celebrar una convivencia el próximo día 27 de abril en la zona del Castillo de La Herradura, solicita la coloración del Ayuntamiento en la organización del acto y se les facilite:

   -Varias tomas de luz y de agua situadas en laz zona de instalación de las carpas.

   -30 carpas con sus correspondientes mostradores.

   -Campo de  fútbol hinchable propiedad del Ayuntamiento.

   -Escenario.

   -500 sillas y 60 tableros.

   -Contenedores de basura repartidos por todo el espacio a utilizar.

   La Junta de Gobierno Local, por unanimidad de los asistentes acordó conceder lo anteriormente solicitado, a excepción del “Campo de fútbol Hinchable” por no tener ninguno este Ayuntamiento, dándose traslado al Servicio Municipal de Mantenimiento.

Abril 2014: Una mejora sustancial

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