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Almuñécar contra la corrupción

Opinión

La granja de Wert

La granja de Wert

Colita


Real Decreto 3/2012, de 11 de enero, por el que se establecen las normas mínimas de protección de las gallinas ponedoras, que deberán disponer de, al menos, 750 centímetros cuadrados de superficie de jaula por gallina. 

Real Decreto 1135/2002, de 31 de octubre, relativo a las condiciones mínimas para la protección de cerdos, que explicita que las condiciones mínimas de suelo libre es de 2,25 metros cuadrados por cerdo cuando el habitáculo contiene de 6 a 39 individuos (los verracos, 6 metros cuadrados/animal). La explotación que no cumpla la normativa, a fecha del 1 de enero de 2013, será bloqueada, no dando ninguna prórroga ni periodo de adaptación. 

Real Decreto-Ley 14/2012 de recortes en educación del Ministro Wert, por el que se aumentan las ratios, es decir, más alumnos por metro cuadrado (1,5 m2 por niño): en primaria hasta 30 alumnos por aula, en secundaria hasta 33 alumnos (pudiendo llegar hasta 36) y en bachillerato, hasta 39 (pudiendo llegar a 40 y tantos alumnos por aula). 

En definitiva que los animales de granja disponen de más metros cuadrados que los alumnos del sistema educativo español. Sin duda que los animales (cerdos, gallinas ponedoras, vacas…) tienen el derecho a ser tratados con dignidad, en eso hemos avanzado mucho y lo celebro. Sin embargo no parece que el bienestar de los alumnos importe mucho a este gobierno, pues mientras que mejoran las condiciones de espacio de cerdos y gallinas, empeoran las de nuestros escolares que son el futuro del país.

Rajoy y el lobby de los registradores (I): El multimillonario que quiere ser presidente

Fernando Romero, periodista

¿Recuerdan cuando en el programa de TVE Tengo una pregunta para usted en marzo de 2009 María Violeta Aranguren, de cincuenta y tres años y vecina de Ansoáin (Navarra), visiblemente nerviosa le preguntaba a Mariano Rajoy un poco cortada:
“¿No será mucha molestia que me diga cuánto gana usted?”.


El líder del PP quedó traspuesto y, para ganar tiempo y pensar la respuesta, haciendo gala de sus tablas como hombre público, le contestó que no le había oído y que le volviera a preguntar.

Una vez recuperada la compostura tras la “insolente” pregunta, Rajoy no le dijo lo que ganaba. Tan solo un escueto “bastante más que usted” e irse, seguidamente, por peteneras. Un millón de euros al año.

Un millón de euros al año ( 166.386.000 Pts.) es la estimación (a la baja) de sus ingresos por su actividad política y por su plaza de registrador en Santa Pola (Alicante) de la que, según la Asociación de Usuarios de Registros, ha percibido desde 1981 unos 20 millones de euros (3.327.720.000 pts.) y a la que nunca ha renunciado.

El registro de Santa Pola le reporta entre 800.000 y un millón de euros al año.
A ello hay que añadir los cerca de 100.000 euros que recibe del PP en concepto de dietas y gastos más los 72.000 euros que cobra por su trabajo como diputado en el Congreso. ATLÁNTICA XXII trató de ponerse en contacto por escrito con Rajoy para recabar su opinión al respecto, aunque sin éxito.

El multimillonario Rajoy es uno de los principales cabecillas del lobby de los registradores de la propiedad de España, una minoría (un millar de personas), una casta poderosa que vive aún de los privilegios feudales en los que el Derecho no ha podido penetrar. Son los registradores, que ganan siempre en cualquier coyuntura económica por la sencilla razón de que todo pasa obligatoriamente por el Registro. Ningún negocio del mundo tiene asegurada una clientela como la de este gremio que en tiempos de crisis gana aún más (las ganancias medias netas de los registradores se estiman en un millón de euros anuales).

En los Registros de la Propiedad sus titulares se forran con la expedición masiva de certificaciones y notas para los acreedores que desean informarse de los bienes de los deudores; se forran con las ejecuciones de hipotecas por impago de bancos; se forran por novaciones de préstamos; se forran por embargos de todo tipo: judiciales de particulares o de la agencia tributaria. La crisis no ha hecho más que engrosar sus cuentas corrientes y todo ello gracias a Rajoy y a su lobby, que impidió durante el Gobierno de José María Aznar que se modificara una situación preconstitucional que permitía a unos funcionarios públicos percibir, por la prestación de un servicio público en régimen de monopolio, sus retribuciones directamente de los usuarios privados o públicos. ¿Alguien conoce algún funcionario que expida una factura con su IVA al usuario por un servicio público? Pues los registradores sí.

Esta y otras denuncias han sido realizadas públicamente (aunque con escasa repercusión mediática) por la Asociación de Usuarios de Registros, que dirige el notario Javier Martínez del Moral, para quien Mariano Rajoy ha querido hacer política sin renunciar a percibir el beneficio económico de un Registro de la Propiedad: “La utilización de este artículo por el señor Rajoy, caso de comprobarse, constituiría ya de por sí causa de inhabilitación del mismo para la cosa pública, pues habría ocultado sus enormes ingresos incompatibles, de forma constante y contumaz, durante veinte años”.
Mariano Rajoy lleva veinte años en excedencia y tiene la reserva de plaza del Registro de la Propiedad de Santa Pola, plaza que está en régimen de interinidad permanente.

Según la Asociación de Usuarios de Registros, Rajoy nombró registrador permanente accidental de Santa Pola a Francisco Riquelme, su amigo y compañero de promoción desde 1977, denunciado por diversas irregularidades en fincas de su propiedad.

La operación es posible por una norma del Colegio de Registradores, a la que se acogió el político gallego, que permite designar como interino a un compañero y repartirse con él al 50% las ganancias sin que la plaza salga a concurso.
La Asociación considera que esta peculiar opción constituye “un privilegio inaudito y único en el mundo” y fue un logro de Rajoy en su época de ministro. El 50% de las ganancias que se lleva Rajoy se justifica como cuota colegial, aunque para esta Asociación es una falsa cuota “que compone un inevitable rosario de fraudes fiscales”.

Este señor es el que se supone que nos va a poner a todos a “hacer los deberes”.
La inmensa mayoría de españoles (clase media y baja) está siendo brutalmente castigada por organizaciones endogámicas (partidos políticos, jueces elegidos por éstos, sindicatos, mundo financiero, etc.…) que dirigen lo que queda de este país. La gente empieza a cansarse de que los vapuleen y se rían en su cara. Cuando se cachondean de ti con todo el morro, hasta el más ovino se rebela. Los españoles solemos ser gente pacífica y hay que reconocer que aguantamos carros y carretas pero la historia demuestra que cuando se le tira demasiado del bocado, el español explota y lo hace violentamente. Mejor no ponerse por medio porque el asunto acaba mal y es difícil de parar.

Esperemos que la situación, en todos los aspectos, se vaya solucionando porque si dichos poderes siguen pisando el cuello del pueblo con su bota de hipocresía, injusticia y mentiras, acabará mordiéndola y se comerá la bota y el pié.

España: para la Iglesia católica no hay crisis

 

Juan Antonio Monroy

 
Ningún presidente del período democrático consiguió suprimir la asignación económica del Estado a la Iglesia católica

El diputado de Esquerra Republicana de Catalunya en el Congreso de los Diputados, Joan Tardá, denunció el pasado mes de enero, cuando se discutían los dineros del Estado a la Iglesia católica, que los privilegios económicos a esta religión se salvan de los recortes que el Gobierno de Rajoy está imponiendo a gran parte de la población. 

No fue el único en este tipo de denuncia.

La periodista  Maruja Torres , en un artículo publicado en EL PAÍS SEMANAL (5-2-2012) titulado QUERIDOS AYATOBISPOS, escribía: “los cardenales, arzobispos y obispos de este país estarán contentitos con los 13.266.216,12 euros mensuales que les entregaremos este año de nuestros impuestos”.

PARA LA IGLESIA CATÓLICA NO HAY CRISIS, titulaba el diario PÚBLICO el 6 de enero último. Y en el mismo periódico, dos días antes: LOS PRIVILEGIOS DE LA IGLESIA SE SALVAN DE LOS RECORTES.

 Juan G. Bedoya , redactor religioso del diario EL PAÍS (5-4-2012), apuntaba: “La Iglesia católica recibirá la misma cantidad que en los ejercicios anteriores de 2010 y 2011 pese al recorte en todos los capítulos. Así consta en una disposición final del proyecto de Presupuestos Generales del Estado de 2012”.

También en EL PAÍS (28-1-2012, un lector que firmaba  Ángel Valles Garrido , se quejaba: “No he visto estos días en los medios ninguna respuesta a las denuncias que se le han hecho a la Iglesia católica sobre sus exenciones fiscales, su falta total de transparencia financiera y las propuestas de ajustes en su financiación…. La Iglesia católica va a ver incrementados sus ingresos este año en la misma medida que a nosotros nos llega un buen recorte del IRPF”.

En otro ámbito político, el diputado de Izquierda Unida en el Congreso,  Joan Josep Nuet , registró una iniciativa para que el Ejecutivo recorte a la Iglesia católica el 20% en subvenciones aplicado a sindicatos y a partidos políticos para luchar contra el déficit. En el texto, Nuet sugiere que “la Iglesia participe en el esfuerzo colectivo necesario para luchar contra la crisis”.

No. No participará. Como no lo ha hecho en el pasado.

 Un poco de historia. 

El 3 de enero de 1979 se firmó en Roma una serie de  Acuerdos destinados a regular las relaciones entre el estado español y el Estado Vaticano . Estos Acuerdos sustituían, en cierta medida, al concordato pactado en 1953 entre el general Franco y el Papa Pío XII.

 El artículo II del Acuerdo sobre finanzas establecía que “el Estado se compromete a colaborar con la Iglesia católica en la consecución de su adecuado sostenimiento económico” . El mismo año el Estado español regaló a la Iglesia católica 6.794 millones de aquellas pesetas. Esta cantidad fue aumentada un 10% en 1980 y un 20% en 1981. El citado Acuerdo estatuía que a partir de 1982 se establecería el sistema de asignación tributaria, a decir, que el Estado prescindiría de sus regalos económicos y la Iglesia católica recibiría lo que los españoles quisieran darle marcando la casilla correspondiente en el impreso del IRPF.

 La Iglesia católica no cumplió lo pactado. No se autofinanció en 1982 ni en los años que siguieron . El 28 de junio de 1988 el político vasco Juan María Bandrés presentó en la Mesa del Congreso una proposición no de ley en la que pedía la desaparición de la asignación tributaria a la Iglesia católica por parte del Estado. Un año después, el 11 de marzo de 1989, el entonces vicepresidente del gobierno Alfonso Guerra dijo que los obispos españoles deberían “renunciar a las subvenciones de los Presupuestos Generales del Estado”.

Nada de nada.

No hubo renuncia.


Ni entonces, ni en los años que restaban al siglo XX, ni en los que llevamos del siglo XXI.  En enero del 2007 el Gobierno y los obispos, con el visto bueno del Vaticano, decidieron convertir en “estable” el procedimiento de financiación pactado en 1979 y reafirmado en 1988. 

Lo expresó en palabras muy duras el hombre que fue ministro de Asuntos Exteriores en el primer Gobierno de la democracia, José María de Areilza. Este vasco, católico profesante, decía que la Iglesia católica levanta pasiones “en cuanto se toca a sus puntos neurálgicos. Se divide la gente… despierta más odio que amores”. A continuación preguntaba: “¿No habrá manera de librar al país de esta intromisión perenne en la vida política que envuelve el edificio nacional?....¿Por qué la doctrina y el mensaje de Jesucristo tienen que acabar entre nosotros en esta lamentable confusión e injerencia? (Véase José María de Areilza, DIARIO DE UN MINISTRO DE LA MONARQUÍA, Editorial Planeta, página 72).

No. No hay manera.  Ningún presidente del período democrático consiguió suprimir la asignación económica del Estado a la Iglesia católica . No lo hizo Adolfo Suárez, ni los socialistas Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero. Tampoco el derechista José María Aznar. Ni lo hará Mariano Rajoy. Políticos débiles. Miedo a la jerarquía católica todos ellos.

 Este año, como queda escrito, desde diferentes medios y coincidiendo todos se ha dicho que la Iglesia católica recibirá 13.266.216,12 euros cada mes. Multiplicado por 12, este año de desgracia, con una crisis económica que está afectando gravemente a instituciones del Estado y a más de un millón de familias sumidas en la pobreza, la Iglesia católica recibirá del Estado español un agasajo de casi 16.000 millones de euros [160 millones (pone dos ceros de más)]. Más los 248 millones que le entran por la casilla del IRPF. Más unos 600 millones que recoge en las misas dominicales. Más otros 200 millones en concepto de “sobrefinanciación”. Más las subvenciones que recibe de las comunidades autónomas. Más las partidas de los distintos ministerios para la financiación de capellanes militares, penitenciarios, hospitales públicos, convenios culturales, restauración de templos, patrimonio histórico, etcétera .

Lo ya dicho: “La Iglesia católica no sufre recortes este año” (Juan G. Bedoya).

“La Iglesia católica se salva de la crisis económica” (Jesús Bastante)
 

Autores: Juan Antonio Monroy

©Protestante Digital 2012

Las cosas de Andrea Fabra

La diputada fue elegida en las listas de Castellón, pero reside con su marido, el exconsejero de Sanidad de Aguirre, en la urbanización de superlujo de Madrid donde viven el capo de la Gürtel, jugadores de fútlbol y cantantes famosos. Lo cual no impide que cobre el plus de residencia...
elplural.com

Nos llama alguien que conoce muy bien el funcionamiento del Congreso de los Diputados. Lo hace por razón de la nueva ‘heroína’ de la Cámara, la congresista Andrea Fabra. Sí, en efecto, esa que, coreando a Mariano Rajoy en el momento que anunciaba que recorta derechos a los desempleados, gritó a pleno pulmón: “¡Que se jodan”.

Venía el presidente del Gobierno a tener ‘el detalle’ de dudar que los más de cinco millones de parados pongan interés en buscar trabajo. Y es que Rajoy, sin duda pensando en el bien de los ‘vagos parados’, justificó su decisión de recortar el subsidio a partir del sexto mes de la percepción en “incentivarles”. Al dejar de cobrar el 60% de su sueldo base, y pasar a cobrar ya sólo el 50%, argumentó el Presidente del Gobierno de todos, los parados saldrían por fin a buscar trabajo, que con toda la oferta de empleo que hay, a poco que se empeñen seguro que todos encuentran.

Ya vale de que los parados se lo lleven por los morros
Fue ante pensamiento tan ‘generoso’ y argumentación tan justa con los españoles, cuando la diputada por Castellón Andrea Fabr, estalló con el ya conocido “que se jodan”. Vamos que ya vale de que los parados se lo lleven por los morros.
Y aquí viene lo que nos cuentan. Parece que la señora diputada Fabra, que tan justiciera es con el dinero público que pretenden llevarse esos ‘jetas’ de los parados que no buscan trabajo, además de su sueldo como diputada, cobra un suplemento de 1.823,86 euros por ser diputada de fuera de Madrid. Es un dinero que en realidad se da a todos los congresistas para ayudarles a costear sus gastos por comida y alojamiento cuando están desplazados en la capital para acudir a las sesiones.

¿Se lleva Fabra 1.823 euros que no le corresponden?
Para dejar de percibir este dinero, que se asigna automáticamente a todos los diputados que no residen en Madrid, basta con que quienes han sido elegidos por otra circunscripción, pero viven en la capital, presenten un escrito comunicando su situación.

Sería el caso de Andrea Fabra, que en efecto, es diputada por Castellón, pero todo indica que no necesita cobrar el dinero extra para alojamiento, porque ¿acaso no vive con su marido, el exconsejero de sanidad de la Comunidad de Madrid y ejecutivo de Pocoyó, Juan José Guemes, en la casa familiar que tienen en la lujosa urbanización La Finca -donde viven Correa, futbolistas y cantantes famosos…-?

Porque si es así. puesto que no tiene que pagar alojamiento alguno, ya que reside en su casa, ¿no debiera devolver la diputada Fabra el dinero… y joderse y quedarse sin los 1.823,86 euros, porque de no renunciar a ellos estaría llevándose injustamente el dinero de los contribuyentes?

“España son nuestras empresas”

Pascual Serrano. Rebelión

Mientras en España se congelaban las pensiones, se reducía el sueldo de los funcionarios, se subía el IVA y se recortaban las prestaciones públicas en sanidad y educación, además de otros ámbitos como la ayuda a la dependencia, un informe anual de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha revelado que la retribución media por consejo de las compañías del Ibex 35 fue de 7'5 millones de euros, un 5% más que en 2010. La retribución media por consejero fue de 522.000 euros (el 4,4% más que en 2010), ascendiendo la remuneración de los vocales ejecutivos a 2,4 millones de euros (2,2 millones en 2010) por consejero.1 Estas cantidades no incluyen la indemnización pactada por resolución del contrato, bonus en acciones de la compañía o jubilaciones millonarias pactadas.

Como estas cifras resultan escandalosas antes la grave situación económica por la que atraviesan muchas familias españolas y los recortes aprobados por los sucesivos gobiernos, el grupo mediático Antena 3, en ayuda de la buena imagen de las grandes empresas -y con su correspondiente patrocinio y financiación-, ha puesto en marcha la campaña “España son nuestras empresas”.2 Aunque sus sueldos millonarios son sólo para algunos españoles. Según afirman, para dar a conocer el espíritu emprendedor y competitivo de “nuestras empresas” y “para poner en valor las cualidades del país”, Antena 3 cede espacios gratuitos para que 44 millones de espectadores de 21 países vean que “España son nuestras Empresas”. Aunque, añadiríamos nosotros, las empresas no sean de los españoles (muchas de ellas antes sí lo fueron, pero esa historia no la cuentan).

Compañías como Repsol, Telefónica Movistar, Acciona y Endesa participan en el proyecto que tiene como objetivo “proyectar una buena imagen exterior de nuestro país” y, de paso, hacernos creer que como sus directivos ganan dinero nosotros debemos estar orgullosos. Al fin y al cabo, inspirados por la selección española de fútbol, recurren a la misma estrategia de propaganda: si el equipo español gana competiciones y sus jugadores se hacen millonarios, el resto de los españoles somos felices, por tanto, si las grandes empresas “españolas” (aunque sus accionistas bien pudieran ser de cualquier lugar del mundo) tienen beneficios y sus ejecutivos se forran también deberíamos salir todos a jalearlas a la plaza de Cibeles. Por supuesto el gobierno español se encuentra a su lado, la campaña cuenta con la colaboración del Instituto Español de Comercio Exterior.

El Grupo Antena 3 afirma que su apoyo es debido a que “uno de sus fundamentos es su responsabilidad para con la sociedad”. Con la Sociedad Anónima que paga la publicidad y con la que comparten ideología en el reparto de millones entre pocos directivos y de recortes entre millones de ciudadanos.

Pascual Serrano es periodista. Su último libro es "Contra la neutralidad. Tras los pasos de John Reed, Ryzard Kapuścińsky, Edgar Snow, Rodolfo Walsh y Robert Capa". Editorial Península. Barcelona

Www.pascualserrano.net

Notas:

1 El País, 11-7-2011 http://economia.elpais.com/economia/2012/07/11/actualidad/1342002313_703779.html

2 Antena 3, 4-7-2012 http://www.antena3.com/noticias/economia/antena-abandera-marca-espana_2012070400169.html

Un 30% menos de democracia

Es evidente que desde un punto de vista económico las medidas que está tomando el gobierno por "recomendación" de la Unión Europea no tienen ningún sentido. Por ejemplo, aumentar los impuestos indirectos en lugar de los directos a los que más tienen es económicamente una decisión errónea, porque los que más tienen en este momento no van a invertir, ya que no hay ninguna expectativa de beneficio. En consecuencia, el gobierno debería captar esos recursos e invertirlos para poner en marcha la actividad económica. Por tanto, la razón de estas medidas debe ser otra y la mejor candidata es la eliminación del control democrático sobre el poder, una auténtica ofensiva del chomskyano miedo a la democracia.

Como parte de los recortes del gasto público, el presidente del gobierno acaba de anunciar una disminución del 30% en el número de concejales (alrededor de 20.000 concejales menos), dentro de un plan de racionalización que espera ahorrar 3.500 millones de euros. Esta medida, según el País, la aprueban un 90% de los ciudadanos. Sin embargo, lo cierto es que esta medida no supone ningún ahorro. Sólo en los ayuntamiento más grandes todos los concejales tienen un sueldo, en la inmensa mayoría, hay muy pocos concejales liberados. Por ejemplo, en Coria, provincia de Cáceres, (10.050 habitantes) sólo dos de sus diecisiete concejales (aparte del alcalde) están liberados, y lo están a tiempo parcial. En Portugalete, con 47.742 habitantes, sólo 5 de sus ventiún concejales están liberados. Esto es, en los 7969 ayuntamientos con menos de 50.000 habitantes (más del 98%), los concejales liberados suponen bastante menos del 70% del total y, por tanto, el ahorro va a ser nulo. Desconozco el número de liberados que hay en los 145 ayuntamientos restantes (menos del 2%), pero podemos estimar que, como muchísimo, entre los 20.000 concejales que desaparecerán, sólo 400 están liberados. Calculando cada sueldo en 75.000 euros, esto supone un ahorro de 30 millones de euros. Así pues ¿de dónde salen los 3.470 millones de euros restantes que espera ahorrar el gobierno? Desde luego, no de los sueldos de los concejales.

Si habláramos de educación o de sanidad, sería posible que el gobierno simplemente ignorara la realidad, ya que parecen vivir en una nube, pero esto les afecta a ellos directamente, así que podemos estar seguros de que saben perfectamente que esta medida no tiene ningún impacto en el gasto público. Entonces ¿por qué lo hacen? Hay dos razones evidentes. En primer lugar, se trata de una medida puramente propagandística, de cara a los ciudadanos parece que la casta política se está recortando algo. Ahora saldrán y nos dirán que ha habido una reducción de cargos públicos, aunque se callarán que son precisamente los que no suponían ningún gasto. A la vista de la encuesta de El País, el objetivo está cumplido.

La otra razón, y probablemente la más importante, es que que dificultan el acceso de las minorías a las instituciones, se encarece extraordinariamente la posibilidad de conseguir representación y, de ese modo, el PPSOE se garantiza en mucha mayor medida la posibilidad de obtener mayorías absolutas. Si juntamos esta medida con la reducción de competencias municipales y la anunciada supresión de mancomunidades, el resultado es que la toma de decisiones cada vez está más lejos de los ciudadanos. Esto sí que facilita el ahorro de 3500 millones: con la centralización en la prestación de servicios a través de las diputaciones (una institución completamente opaca y no elegida por los ciudadanos [*]) resulta mucho más fácil suprimir servicios a los ciudadanos de los zonas rurales. Me pregunto si ese 90% que apoya esta medida es consciente de que el ahorro no se obtiene ni de una racionalización administrativa ni de los sueldos de políticos, sino de los servicios a los ciudadanos.

Nota:

[*] Sobre este asunto véase: Su ayuntamiento se muda a la capital http://www.sierradegatadigital.es/articulo/sierra-de-gata/su-ayuntamiento-se-muda-a-la-capital/20120510213143002318.html

Con el 40% del dinero de los ricos se podría pagar toda la deuda del euro

Con menos de la mitad del patrimonio de las grandes fortunas europeas se podía pagar la totalidad de la deuda que acumulan los estados que comparten el euro, lo que llevaría de golpe a equilibrar sus finanzas, según un estudio publicado por un diario alemán.

Agencias

El 40% de las fortunas de sus ciudadanos adinerados serviría para pagar la totalidad de la deuda que acumulan los estados que comparten el euro, lo que llevaría de golpe a equilibrar sus finanzas, según un estudio que publica hoy el rotativo alemán Süddeutsche Zeitung(SZ).

Con motivo del debate sobre la posibilidad de que las grandes fortunas contribuyan activamente a sanear las economías mas castigadas de la zona del euro, el rotativo revela que el propio ministro federal de Finanzas, Wolfgang Schäuble, considera "un modelo interesante" buscar opciones para que los ricos hagan su aportación a la resolución de la crisis.

La discusión en Alemania tiene su origen en las propuestas presentadas por el prestigioso Instituto Alemán de Estudios Económicos (DIW) de Berlín para que los mas adinerados contribuyan a resolver la crisis de la zona del euro, entre ellas la de la compra forzosa de deuda pública.

"Precisamente en los países en crisis son ese tipo de instrumentos una opción razonable para que las fortunas privadas, en parte muy concentradas, hagan su aportación a la refinanciación del Estado", señalaba el DIW.

"Dependiendo de los progresos en la consolidación del Estado esa deuda se podrá devolver mas adelante con sus intereses", señalaba el DIW, que propone también como alternativa un impuesto temporal que grave las grandes fortunas.

En declaraciones al SZ, el gerente de la empresa administradora de grandes fortunas Assenagon, Jochen Felsenheimer, comenta que "la reacción lógica de los ricos es económicamente equivocada" ante la opción de que se vean obligados a contribuir de alguna manera a resolver la crisis.

Añade que "en las últimas décadas se ha transferido bienestar a costa de todos a unos pocos" y por ello la crisis del euro no es una crisis de la deuda en el sentido clásico, en la que se cuestiona la capacidad de pago de una economía debido a su bajo rendimiento.

Se trata mas bien de una crisis de reparto entre las distintas economías, pero mas aun entre personas privadas y el sector público de cada estado, advierte Felsenheimer, quien considera que estos aspectos no han sido contemplados con suficiente atención hasta ahora.

A su juicio la solución de la crisis del euro debe tener en cuenta también reducir el abismo entre ricos y pobres, que siempre precede a una crisis, lo que no solo ayuda al Estado, sino que es justo.

"Estamos viendo a la vez riqueza privada y miseria pública", comenta por su parte en SZ el economista jefe del instituto financiero Commerzbank, Jörg Krämer, quien pone como ejemplo el caso de Italia, donde los hogares privados acumulan una fortuna del 175 % del PIB, mientras la deuda estatal se eleva al 120%.

Agrega que si los italianos tuviesen que pagar un 15% de impuestos patrimoniales sus fortunas bajarían al 150% del PIB, pero a la vez el estado conseguiría reducir su deuda por debajo del crítico 100%.

"No comprendo como no se lleva a cabo", afirma Krämer, para quien "Italia necesita señales claras y su proceso de reformas languidece pese a que su jefe de Gobierno Mario Monti se deja festejar como el gran reformista".

Sin embargo, el director del instituto de estudios económicos de Hamburgo HWWI,Thomas Straubhaar, considera que forzar a los ricos a comprar deuda del Estado o gravar sus fortunas con tasas extraordinarias son medidas difícilmente aplicables.

Straubhaar es partidario de optimizar la recaudación de impuestos, cerrando todos los huecos a los adinerados, e introducir un sistema impositivo progresivo que grave en mayor medida a los fuertes con mayores ingresos que a los débiles.

Confianzas y aplausos

Confianzas y aplausos

Tomás Hernández. Costa Digital

Los sueños de poder deben de ser perturbadores. A veces, dicen quienes los sueñan, sus máscaras son confusas y sus palabras engañosas. ‘Al poder por la confianza’ parecía ser el lema de Rajoy. Confianza, confianza, confianza, era el leit motiv, el mantra incansable bajo el bigote de Rajoy. Mientras el lamentable trienio negro de Zapatero le iba abriendo de par en par las cancelas, si es que las hay, del palacete de la Moncloa.

    Pero la confianza duró ‘lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the rock’, y los sueños, ya lo dijo el gran don Pedro (Calderón de la Barca), sueños son. La confianza se esfumó en ellos o se fugó con ‘la prima’. La díscola ‘prima’ cuyas veleidades no ha podido meter por vereda el adusto de don Mariano.

    Ahora estamos intervenidos aunque Rajoy lo niegue como san Pedro a Cristo, con la misma contumaz obstinación con la que su antecesor en la Moncloa negaba la crisis cuando ya el barco empezaba a hacer agua por todas partes.

    Estar intervenidos o rescatados, o aherrojados para poder decidir nuestro futuro, y nuestro presente, es una manera suave de llamar al golpe de estado económico que se anunció ayer en el Parlamento y que se ejecutará en el consejo de ministros del viernes.
   
    Y lo peor no es el golpe de estado impuesto, como reconoce el propio Rajoy, no lo del golpe, claro, pero sí la imposición ordenada, lo peor es que no parece servir para mucho. Grecia es un país desesperado y pobre. A los ‘irmaos’ portugueses no parece irles mucho mejor.

    Quienes no sabemos de economía, muchos, incluso entre los ministros del ramo, desconocemos las soluciones. Pero ¿por qué no se preguntan si están haciendo lo correcto? ¿Por qué don Mariano se ha transmutado en ‘Marianico el Corto’ y calándose la boina hasta las orejas persiste en ‘sostenella y no enmedalla?

    Los diputados del PP aplaudían la valentía con la que su líder iba desgranando sus maldiciones bíblicas. La ministra de Italia sollozaba al verse obligada a leer las suyas ante su Parlamento. Cuestión de estilos.

    ¿Tendrán paga de Navidad sus señorías?

Sr. Presidente Rajoy, señores componentes del gobierno PP

Julio Anguita / Juan Rivera. Colectivo Prometeo.

Sr. Presidente Rajoy, señores componentes del gobierno PP: O son ustedes muy tontos o son ustedes muy sinvergüenzas. No existe la tercera opción.
Aunque ya barruntábamos que era cuestión de tiempo comprobar como su incapacidad – de sobra conocida por el último mindundi de la sede de Génova- en el momento que ocupasen un cargo de responsabilidad sería reconocida por todos los españoles, lamentamos profundamente haber acertado, pues sus decisiones de ayer, la confirmación de lo evidente, llevan aparejada una extraordinaria carga añadida de sangre, frustración y lágrimas.
12_anguita Julio Anguita por Joan Picornell. ©Joan Picornell
Si son ustedes tontos (eso sí, “selectivos” pues siempre se equivocan al garantizar el bien común, pero no al defender sus intereses de clase) y el cargo les viene largo porque no saben lo que hacer, dimitan y convoquen elecciones.
Y que su partido (junto a la otra pata del duopolio, el PSOE ) se presente a las mismas con un programa electoral de apoyo a la oligarquía dominante en el que se incluyan desde privatizaciones a expolio, pasando por amnistía fiscal para todo tipo de chorizos.
Y que el pueblo español decida si eso es lo que desea.
Si son ustedes sinvergüenzas con disimulo y saben que están aplicando un programa ideológico consistente en reducirnos nuevamente a la condición de súbditos sin derechos, tengan un rasgo de honestidad y díganlo.
Pero no presenten como inevitable lo que es su opción política: la del capitalismo salvaje al servicio de las élites. Y convoquen elecciones para que nos pronunciemos.
España no es un país de sinvergüenzas. Es un país mayoritariamente compuesto de gente honesta a los que nos da vergüenza contemplar el espectáculo que están ustedes interpretando. Pero no nos tomen por tontos.

Eduardo Correa, presidente de Ecuador. Magnífica entrevista

Nadarín

Nadarín

Irene de Haro. Costa Digital

Bien pensado, ¿quién se acuerda ya de que el despertador sonaba a eso de las 6 y 6? (Sí, a qué negarlo, algunas necesitamos nuestro tiempo para despegar los ojos, hacernos fuertes con el bol de cereales, leer de refilón las noticias en Internet y comprobar el correo, a ver si alguien, aparte de las empresas de venta de cupones, en medio de la noche nos dedicó alguna palabra) A las horas a las que escribo estas reflexiones, ya habría recogido a mis compas del turno de coches, y nos estaríamos riendo a base de decir chorradas, o  bien irían apoyando la cabeza en los cristales, en modo “no estoy (ni voy a estar) operativo”. A veces, y esta es la peor de las opciones, alguno de nosotros toma la palabra y, pim, pam, pum, sin escatimar en repeticiones innecesarias, hace un repaso del último claustro, o del rendimiento del 4º C, o de la falta de colaboración de los compañeros…  ofreciendo la oportunidad, sin duda no suficientemente valorada, de trabajar ¡una hora más GRATIS antes de llegar!, a modo de calentamiento y puesta a punto. En la mayoría de los casos el resultado está relacionado con un humor de bilis negra que se hará hueco en nosotros para toda la jornada.

A seis de julio, abunda sin embargo entre los de nuestro gremio la sensación de que estos días de vacaciones nos han oreado casi por completo. Y he decidido, al menos hoy, cumplir ese ingrato papel de moscón impertinente que tanto he visto funcionar en nuestros turnos de coche. Lo lamento, pero se trata de renovar convenientemente, en su medida,  la conciencia de lucha que nos inundó a final del curso. Y de resultas, renovar también esa reacción inmunitaria que apareció en forma de anticuerpo verde, esa “marea”, que conviene activar y reactivar a menudo.

Ayer alguien cercano me leyó, con esa voz maquinal que se pone al hacer referencia al titular de un periódico, que nuestro excelso Presidente del Gobierno, Don Mariano Rajoy, se ve obligado a pedir “nuevos esfuerzos a los españoles”, a pesar de que aún nos pica el golpe del último varazo. Según entendí, estos venían a concretarse en nuevas subidas del IVA o en nuevas bajadas de sueldos para los funcionarios. Bien pensado, tiene lógica. Obsérvese la reacción del ciudadano medio: se hunde la economía a base de especulación y de negocios bastardos: no pasa nada; se hunden los bancos por el insensato juego de los mercados (¿?) , no pasa nada; se hunde la productividad de toda la maquinaria de negocios basada  en la construcción (siempre abocada al agotamiento de sí misma), que hasta ahora había sido la gallina de los huevos de oro,  y…  ¡no pasa nada!: arrimemos el hombro, seamos solidarios, aunque hay dinero de sobra, al menos para inyectar a esos gigantes (Bankia y compañía) que necesitamos vivos para vivir, y que de resultas, cuanto mayor fuerza adquieren a nuestra costa, más gustosamente nos devoran.  Y de paso, aunque no tenga mucho que ver, ni solucione gran cosa, hundamos el sistema de bienestar alcanzado en este país durante décadas, porque, señores, eso sí que no era sostenible. “Ahí”, se nos dice, “radicaba el problema,  ¿cómo habéis podido pretender vivir como si fuerais ricos?”, nos espetan nuestros sensatos políticos, mostrándonos al hablar, en gesto franco, las palmas de las manos.  Y el resultado, nuestra reacción como ciudadanos, es menear la cabeza, resignadamente y aceptar. Creer tal explicación.  Callar. Qué fácil se lo ponemos.
Este panorama les invita a atreverse a dejar el dinero quieto donde está (porque está), sin generar inversiones que oxigenen el estado de la economía.  Se apuesta por el recorte porque de paso, aunque no haya justificación, podrá desguazarse el sistema público, educativo y sanitario. Se atreven y meten la pala, y la gente mira, como miran los señores mayores cuando en su pueblo los obreros abren zanjas. Es un placer muy español ese de situarse como observador, como voyeur, y mirar. Mirar cómo se construye. O mirar cómo se destruye, tanto da, pero el español medio, con estarse quieto y mirar, va bien.
Perdone la concurrencia, pero es que, a pesar de que las vacaciones son un bastión donde curarnos, y en cierto modo tomar fuerzas, la desconexión total de estos meses es el río revuelto ante el que nuestra clase política se frota las manos. Por lo que más convendrá un descanso activo. Descanso consciente. Descanso preparatorio en  continua posición de defensa.

El otro día me leyeron un cuento para niños que se llama Nadarín. Me lo descubrió mi querida Asociación Entrelibros. La historia viene a tratar de un pez negro que estaba rodeado por cientos de pececillos rojos. Nadaban en libertad, a sus anchas, por el mar. De repente, un pez enorme aparece y devora una gran cantidad de pececillos rojos. Nadarín huye despavorido, con todas sus fuerzas se pone a salvo. Pero, a pesar de estar vivo, a partir de entonces sólo el horror tiene cabida en su corazón, vaga en soledad, sabiéndose vulnerable en extremo. La cuestión es que Nadarín, tras mucho deambular,  se encuentra con un nuevo grupo de peces rojos, que, de repente hacen suya una idea absolutamente brillante: ¡nadar juntitos, muy pegaditos, desplazarse de una sola vez de un lado a otro! Cualquier pez, por enorme que fuera, no podría discriminar la diferencia entre enfrentarse a alguien de su propio tamaño o enfrentarse a tantos pequeños que, de resultas, eran  en verdad fuertes, en verdad capaces de plantar cara al tamaño del depredador.

¿Podría aplicarse esta historia de niños al proceder que sería deseable en el colectivo docente? El cuento infantil, como aseguraba Bruno Bettelheim, no es sino un simulacro de la realidad, ante la que da respuestas, por analogía. Ensayemos esa desacostumbrada unión de nuestro gremio, preparémosla en nuestras cabezas para antes de septiembre.

¿Quién ha vivido por encima de sus posibilidades?

¿Quién ha vivido por encima de sus posibilidades?

Alberto Garzón

Desde que comenzó la crisis es común escuchar en los debates una manida frase que asegura que los españoles hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. De forma paralela se insta a que «esto lo arreglemos entre todos», citando el lema de una campaña que las cámaras de comercio lanzaron al comienzo de la debacle económica. Tanto se han repetido ambas ideas que muchos, incluso entre los más críticos, las han asumido e interiorizado como verdaderas. Sin embargo, no hay nada más alejado de la verdad.

Es cierto, por ejemplo, que la economía española como un todo está profundamente endeudada con el exterior. Esto quiere decir que nuestro país ha podido disfrutar de crecimiento económico y creación de empleo gracias a que teníamos un modelo basado en las deudas, las cuales a su vez sostenían la burbuja inmobiliaria. Así, cuando ha devenido la crisis nos hemos quedado en el paro y con la cartera llena de deudas con otros países como Alemania. Pero ahí no termina el relato.

Observando los datos comprobamos que, por ejemplo, el endeudamiento público –el del Gobierno del país, de las comunidades autónomas y de los ayuntamientos– ha sido realmente reducido. Reducido en comparación con otros países y reducido en comparación con el endeudamiento de hogares y empresas. Así, en el año 2007, al inicio de la crisis, las deudas del Gobierno eran del 50% del PIB mientras que las deudas de las familias rozaban el 100% y las de las empresas alcanzaban el 200%. Dichos datos lanzan por tierra el populismo de derechas que de todo responsabiliza a un gasto público que, efectivamente, ha sido en todo caso muy poco eficiente.

Por otra parte, es importante señalar que ni todas las familias se han endeudado con la misma intensidad ni todas las empresas han tenido el mismo comportamiento «irresponsable». Así, según el Fondo Monetario Internacional, el 10% más rico de los hogares tiene a día de hoy el 40% de las deudas totales de los hogares, mientras que el 95% de las deudas empresariales pertenecen a las grandes empresas –aquellas con más de 250 empleados–. Estos datos señalan una obviedad: los más ricos se endeudan por cantidades muy superiores y hacen crecer extraordinariamente la deuda total de la economía española.

El Banco de España ha confirmado este hecho y asegura que sólo un 16,5% de los hogares más pobres tiene alguna deuda pendiente, mientras que ese porcentaje es del 64,7% entre los hogares más ricos. Además, las deudas de los más pobres han solido tener como motivo la compra de una primera vivienda, imposible de comprar sin recurrir a la hipoteca, mientras que en el caso de los más ricos el objetivo era la compra de segundas y terceras propiedades inmobiliarias.

Así pues, no todos hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Más bien podríamos afirmar que son los más ricos los que han vivido por encima de nuestras posibilidades, puesto que su creciente endeudamiento –con motivos de especulación inmobiliaria y financiera– ha sido socializado por los distintos gobiernos nacionales y actualmente lo estamos pagando la mayoría con altas tasas de paro y menores ingresos con los que hacer frente a unas deudas muy inferiores. Los trabajadores y las pequeñas y medianas empresas de este país estamos pagando la borrachera de unos pocos, muy adinerados, que además se las están arreglando para salir de la crisis aún más ricos.

Podemos llamarlo estafa, robo, extorsión o sencillamente lucha de clases, pero es evidente que frente al populismo de derechas hay que enfrentar la elegancia y rigurosidad de los datos económicos. En cada discusión, debate o coloquio debemos evitar ser absorbidos por una ideología que bajo una apariencia de ingenuidad esconde los mismos intereses de quienes nos están aplastando en esta crisis.

Fuente: http://www.agarzon.net/?p=1889

¿Qué hacemos en el euro?

¿Qué hacemos en el euro?

Juan Torres

El PP y el PSOE han instaurado en España desde hace años la política de los actos de fe. Consiste en aceptar cuestiones muy importante para la vida económica y social porque sí, sin abrir ningún tipo de debate social y sin presentar a la ciudadanía el balance de sus ventajas e inconvenientes para que pueda decidir libremente en función de sus preferencias.

Uno de esos temas es la entrada y, sobre todo, la permanencia en el euro cuando nos está produciendo un daño tan inmenso.

Las ventajas de formar parte de una unión monetaria son indudables y máxime cuando está unida a un proyecto en principio tan atractivo y deseado como el de la unión de las naciones europeas. Pero es evidente que dejan de existir, o de dar un balance claramente positivo, si resulta que el marco institucional y normativo que regula el funcionamiento de la moneda única está mal definido, si sus objetivos no se fijan en beneficio del conjunto sino de una gran potencia que la domina o si sus efectos comienzan a producir un deterioro continuado del nivel de vida de la población.

A mi juicio eso es lo que ha venido ocurriendo pero sin que se haya debatido abiertamente y, por tanto, sin que haya visos de que se le vaya a poner remedio.

Técnicamente, el euro es un proyecto inmaduro y bastante imperfecto por lo que está condenado a producir grandes perturbaciones y quebrantos a la mayor parte de los países que lo conforman, o para ser más exactos, a los grupos más desprotegidos de la población de todos sus países.

Es inmaduro porque no garantiza que las economías que entraron en el merco de la moneda única con mayor retraso puedan ir poniéndose al nivel de las más avanzadas, como prueba el continuo incremento de las desigualdades que han acompañado su trayectoria desde que se creó.

De esa manera, las economías que lo conforman están condenadas a circular a velocidades diferentes y con resultados muy distintos, insertas en una especialización y división del trabajo muy desiguales que dan lugar a un aprovechamiento muy asimétrico de sus beneficios y a una distribución también muy desproporcionada de las cargas que conlleva. Basta ver, por ejemplo, que el déficit exterior de la economía española ha crecido desde que se integró en el euro prácticamente como una imagen refleja del aumento que registraba el superávit alemán. O cómo nuestro endeudamiento se ha convertido en una fuente de rentas multimillonaria para la banca alemana.

El euro responde también a un diseño técnicamente muy imperfecto porque no se quiso dotar de las instituciones y de los mecanismos que son imprescindibles para que pueda funcionar sin problemas una unión monetaria: los que aseguran la coordinación y la plena movilidad de los factores, la disposición de recursos presupuestarios para hacer frente a impactos asimétricos y, sobre todo, un auténtico banco central.

Todas esas carencias son fatales, como estamos comprobando cuando la economía pasa por dificultades. Pero no disponer de un banco central que financie a los gobiernos e impida que los intereses lleguen a ser una carga inasumible para los estados (solo a costa de convertir la financiación en un suculento negocio para la banca privada) es suicida, como desgraciadamente estamos comprobando en estos meses.

Así concebido, el euro está inevitablemente condenado a transmitir perturbaciones constantes a los eslabones más débiles de la cadena que conforman los diferentes países que lo utilizan. Puede llegar a ser cada día más fuerte en relación con otras monedas, pero solo a base de descomponer la cohesión entre sus partes y de fortalecer sus centros de gravedad a base de absorber permanentemente los recursos de las periferias.

Y me parece igualmente evidente que ninguna de esas carencias ha sido accidental sino la consecuencia de haber diseñado el euro con una finalidad política que nadie osó poner en cuestión: limitarse a sustituir al marco alemán, convirtiendo a la nueva moneda única en un remedo con mayor radio de acción.

Las consecuencias han sido muy negativas y en estos momentos, por qué no decirlo claramente, sencillamente catastróficas. Tanto, que Europa ha tenido que ser sostenida por Estados Unidos y el Fondo Monetario Internacional ante su propia incapacidad para afrontar los problemas que ella misma ha creado.

En España casi nadie quiere hablar de otro hecho evidente: desde que nuestra economía forma parte del euro hemos ido perdiendo nuestro capital, nuestras principales empresas y canales de distribución, es decir, el esqueleto en el que ha de sostenerse cualquier economía nacional. El euro ha desnacionalizado nuestra economía y es una verdadera paradoja que quienes son tan aficionados a las políticas de Estado, ni hagan mención a esto ni parezca que les preocupe demasiado.

Prácticamente han dejado de ser intereses españoles los que predominan en la inmensa mayoría de los sectores económicos y apenas si quedan empresas que decidan y actúen fortaleciendo nuestra demanda nacional o el mercado interno, es decir, nuestra capacidad de generación de ingresos endógenos.

Es verdad que España ha recibido muchos recursos de Europa pero las cuentas se hacen bien cuando se registran los movimientos que se dan en todos los sentidos. Y eso significa que para valorar correctamente el impacto del euro en nuestra economía y en nuestro bienestar hemos de contabilizar no solo lo mucho que hemos recibido sino también lo que España ha entregado.

Si en nuestro país hubiese fuerzas políticas, serias desde hace años habrían creado en el Parlamento una comisión para evaluar los beneficios y las pérdidas obtenidos y para realizar así un balance objetivo de nuestra permanencia en el euro que permitiese que los gobernantes y la ciudadanía supieran a qué atenerse. Sin embargo, casi nadie quiere enfrentarse a ello y quienes reclamamos abrir ese debate somos generalmente tachados de marginales y antisistema (lo que, por cierto, no es ningún tipo de insulto a la vista de lo que estamos viendo).

No trato de decir que la entrada y permanencia en el euro no tuviese y tenga ventajas. Desde luego que las tiene y tengo la seguridad de que son muchas. Simplemente afirmo que lo lógico es debatir sobre ellas y sobre sus inconvenientes, porque sabemos que estos también son muy abundantes. Sobre todo, en una situación como la actual, en la que formar parte del euro nos impone una esclavitud brutal y nos obliga a aplicar políticas que nos están llevando a la depresión y a renunciar, prácticamente a cambio de nada, a derechos sociales que tanto había costado conseguir e incluso a la democracia.

Euro sí, pero no así. Esto es lo que trato de señalar porque me parece que tal y como está diseñado y con las políticas que están aplicándose para fortalecer a los grupos de poder que solo quieren que el euro sea lo que viene siendo, España condenada a fracasar.

El tratamiento que está dándose a la deuda pública y el tipo de rescate bancario que se nos impone es bien expresivo de lo que ocurre y de los objetivos que se persiguen. Los bancos alemanes han sido los principales beneficiarios de la burbuja española. Ellos fueron sus más irresponsables financiadores, como han sido las autoridades del Banco Central Europeo que ahora claman contra la irresponsabilidad, quienes miraron a otro lugar cuando la banca privada hacía el agosto a costa de ello. Y ahora no saben sacar de la manga otra solución que no sea hacer cargar sobre la espalda de los ciudadanos la factura de su festín.

Las cínicas amenazas de expulsión del euro de Grecia son simplemente eso, puras amenazas que Alemania nunca llevaría a cabo porque sus bancos y grandes empresas son los que más se han beneficiado y los que más siguen haciéndolo de su presencia en Europa. E igual pasa con España y los demás países que estén al borde del abismo. Alemania es quien más se ha beneficiado de nuestra presencia en el euro y quien posiblemente saldría económicamente más perjudicada a medio y largo plazo si saliésemos.

Es por eso que España tiene que vender cara su presencia en el euro. Para poder sobrevivir en el euro, para que a España le intereses permanecer en él, se necesita un diseño diferente, una nueva arquitectura institucional y otras políticas verdaderamente efectivas contra la crisis del tipo que ya señalé en otro momento, y que no pueden ser de mero impulso de crecimiento a base de grandes infraestructuras y del uso intensivo de recursos naturales (Austeridad o crecimiento, una alternativa que no resuelve los problemas de Europa). No contemplar la posibilidad de salir del euro es ya un error que nos va a costar muy caro.

Desde luego que la salida sería una opción difícil y traumática, aunque quizá solo a muy corto plazo y si se compara con la aparente placidez de la agonía lenta que nos preparan dentro del euro. Pero que podría dar resultados positivos en un plazo de tiempo bastante más corto del que se pueda creer.

En realidad, los mayores problemas que existen en este momento para plantear con éxito la salida del euro no son económicos, dado que no tendría por que ser muy difícil articular una estrategia de emergencia que aliviara los costes que lleva consigo. Más bien son políticos, porque para que pudiera darse con éxito se necesitaría una gran coincidencia social, una potente convergencia de intereses de la mayoría de la población, un acuerdo generalizado y un deseo común de defensa de los intereses nacionales mucho mayor de los que hoy día existen. El bipartidismo de facto en el que vivimos ha convertido el debate político en una pelea continua sobre las cuestiones de fachada para disimular los acuerdos de fondo sobre todo aquello que conviene a los grandes poderes empresariales y financieros y ha evitado los debates plurales sobre los problemas auténticos. Eso ha hecho que la mayoría de la población desprecie la política convencional y mucho más a los políticos y que no se tenga confianza en las instituciones, lo que dificulta, por no decir que imposibilita, poner en marcha proyectos transversales como sería la salida del euro, y que son en realidad los que España creo yo que necesita.

Este es el verdadero escollo para resolver nuestros problemas económicos y una razón de gran peso para tratar de regenerar nuestra vida política articulando nuevas mayorías sociales que den vida real a la democracia.

Fuente: http://juantorreslopez.com/impertin...

¿Salvar al euro?

¿Salvar al euro?

Vicenç Navarro
Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

Se está promoviendo en los medios de mayor difusión del país el mensaje de que los países de la periferia de la Eurozona, Portugal, Irlanda, Grecia y España, (llamados PIGS, ahora conocidos, al añadirse Italia, como GIPSI) tienen que hacer grandes sacrificios a fin de garantizar la existencia del euro, el cual se presenta como en peligro de desaparecer. Aparecen impactantes titulares en tales medios que señalan la cercana muerte del euro o que la última reunión del Consejo Europeo salvó al euro (implicando que de no tomarse las decisiones que se tomaron, el euro habría desaparecido). Existen variaciones de este mensaje. Una de ellas es la que afirma que, para salvar al euro, Alemania tendrá que presionar para que se expulse a Grecia. O al revés, se afirma que Alemania, cansada de ayudar a los países periféricos, saldrá del euro y recuperará su propia moneda, el marco, matando así al euro.

El euro, sin embargo, nunca ha estado en peligro de desaparecer, y continúa con buena salud, sin ningún peligro de fallecer. Veamos los datos. Cuando fue establecido, un euro valía un dólar. Hoy el euro está sobrevalorado, siendo su valor monetario superior al del dólar. El hecho de que haya bajado algo durante estos últimos tres años no quiere decir que esté desapareciendo. En realidad, no les iría mal a los sectores exportadores que hoy están teniendo dificultades, que el euro bajara más. Las exageraciones (parte del lenguaje sensacionalista que caracteriza a la mayoría de los medios) que acentúan que el euro está en peligro de desaparecer no tienen ninguna base real. Miren la evolución del precio del euro en los últimos cuatro años y lo verán. El euro no está en peligro. Ahora bien, les aseguro que este mensaje de que el euro está en peligro continuará promoviéndose, pues tiene como objetivo promover un miedo que haga más fácil aceptar las medidas altamente impopulares que se están imponiendo a la población.

Otra aseveración que carece de credibilidad es que puede llegar un momento en que Alemania presione para que se expulse a Grecia. Lo último que el capital financiero alemán desea, es que este país deje el euro, por la sencilla razón de que el impacto contaminante que tal salida tendría en los países GIPSI sería devastador para el sistema financiero alemán. La banca alemana tiene invertido, por ejemplo, en España, 146.000 millones de euros, y en Italia 134.000 millones. La salida de cualquiera de estos países GIPSI del euro afectaría muy negativamente el pago de tal deuda a Alemania y la banca alemana y su gobierno son plenamente conscientes de ello. En realidad, es sorprendente que los gobiernos de estos países periféricos no hayan utilizado la amenaza de salirse del euro como medida negociadora con el gobierno Merkel. Sea como sea, pueden estar seguros que para bien o para mal (según usted valore los beneficios o perjuicios que el euro haya tenido) ningún país será expulsado del euro.

Pero lo que hace incluso más inverosímil la observación de que Alemania deje el euro es que este país, es el que más se ha beneficiado de la existencia del euro, beneficio que se ha centrado primordialmente en su banca y en su sector exportador. Como reconoció el dirigente socialdemócrata alemán, el Sr. Sigmar Gabriel, en su crítica al comportamiento del gobierno Merkel, Alemania, desde que se estableció el euro, ha ganado la friolera cantidad de 556.000 millones de euros más de lo que se ha gastado en lo que se conoce como “ayuda financiera”. En realidad, Alemania no ha gastado en este último capítulo, “ayuda financiera”, lo que le correspondería por el nivel de riqueza que tiene. Paga incluso menos, proporcionalmente, de lo que paga España. Alemania da un porcentaje a los fondos de rescate financiero MEDE menor que España (un 27% versus un 29.8%).

Esta percepción de Alemania como la gran pagadora de los gastos de ayuda (promoviendo un “victimismo” muy rentable políticamente en su propio país) no se corresponde con la realidad. Toda la evidencia científica muestra que Alemania es el país más beneficiado por la existencia del euro. Y, siendo el país que tiene mayor capacidad decisoria en la Eurozona (en gran parte debido al dominio del capital financiero alemán en el BCE y en la Comisión Europea), les garantizo que habrá euro para años, y los países periféricos continuarán sufriendo las políticas de austeridad que se les imponen, no para salvar al euro, que tiene buena salud, sino para pagar la deuda a la banca alemana, todo ello presentado con una narrativa de que el sufrimiento de la población les hará mejores y más competitivos, ignorando con ello un hecho evidente: el euro ha sido un enorme obstáculo para que estos países GIPSI puedan competir con los productos alemanes, pues no pueden devaluar su moneda para abaratar sus exportaciones y competir así con Alemania.

Y por si ello no fuera suficiente, la banca alemana, que controla el BCE, utiliza este banco (que como he señalado repetidamente, no es un banco central sino un lobby de la banca alemana) y chantajea a los estados GIPSI condicionando la compra de su deuda pública a que se hagan más competitivos bajando los salarios y reduciendo su Estado del Bienestar, conduciendo a estos países a marchas forzadas hacia la Gran Recesión, camino de la Gran Depresión. Y todo ello, en teoría, “para salvar el euro”, todo ello dicho y hecho con la gran complicidad de los mayores medios de información y persuasión, influenciados por (o endeudados con) el capital financiero.

Una última observación. Cuando digo Alemania me estoy refiriendo a la estructura de poder de aquel país, es decir, a los establishments financieros, empresariales del sector exportador, mediáticos y políticos del país. Este establishment es responsable, no sólo de la austeridad impuesta (con la complicidad de los mismos establishments de los países GIPSI) a las clases populares de los países periféricos, sino también a la clase trabajadora alemana, cuyo standard de vida, nivel y masa salarial y protección social ha ido descendiendo en los últimos años de gobiernos socialdemócratas-verdes y gobiernos cristianodemócratas-liberales. Fue Oskar Lafontaine, una de las mentes más lúcidas hoy en Europa, quien, siendo Ministro de Finanzas durante el gobierno del canciller Schröder, propuso aumentar los salarios y la protección social como medida de estimular la economía alemana y europea, lo cual no se hizo, escogiéndose, en su lugar, imponer las políticas de austeridad que han beneficiado al sector exportador y a la banca alemana. Si Oskar Lafontaine hubiera ganado aquel pulso, Alemania y Europa estarían hoy en otra situación.

El trabajador alemán tiene mucho en común con el trabajador griego, español, italiano, portugués e irlandés, aunque al establishment alemán le aterra la idea de que esta coincidencia de intereses se traduzca en un movimiento opositor a nivel europeo, trabajando cuarenta y ocho horas al día, a través de los medios, para evitar el desarrollo de esta concienciación de intereses colectivos, utilizando el nacionalismo (refiriéndose a Alemania como “victima”) y el racismo (refiriéndose a los trabajadores griegos como “vagos”) para evitar esta coalición de intereses. Así de claro.

Para entender un poco sobre el Banco Central Europeo.


LECTURA DE CARACTER  OBLIGATORIO (O dicho de otra manera: ¿Por qué somos gilipollas?)
Bien, entonces, pregunta…
¿Qué es el BCE?
El BCE es el banco central de los Estados de la Unión Europea que pertenecen a la zona euro, como es el caso de España, Portugal, Grecia, Italia, Irlanda, etc. 
Y ¿de dónde vino el dinero del BCE?
El dinero del BCE, o sea el capital social, es el dinero de todos nosotros, los ciudadanos de la UE, en proporción a la riqueza de cada país. Así, a Alemania le correspondió poner un 20% del total. Los 17 países de la UE que se adhirieron al euro, entraron en conjunto con un 70% del capital social y los restantes 10 países, de los 27 Estados de la UE, contribuyeron con un 30%. 
Y, ¿es mucho  ese dinero?
El capital social era de 5,8 billones de euros, pero a final del año pasado, se decidió hacer un primer aumento del capital, desde que fue creado hace cerca de doce años, en tres fases: A finales del 2010, a finales del 2011 y a finales del 2012, hasta elevar el capital del banco a 10,6 MIL millones.
Entonces, si el BCE es el banco de estos Estados, puede prestar dinero a España, Portugal, Grecia, Italia, Irlanda, etc.  como cualquier banco puede prestar dinero a cualquiera de sus accionistas. ¿O no? 
No, no puede.
¿Por qué?
¿Por qué? Porque… porque… bueno, son las reglas.
Entonces, ¿a quién puede prestar dinero el BCE?
A otros bancos, a bancos alemanes, franceses, españoles, portugueses, etc.
¡Ah! ya me entero… Entonces, España, Portugal, Alemania, etc. cuando precisan dinero prestado, no van al BCE, tienen que ir a otros bancos que sí acuden al BCE…
Sí.
Me pregunto que para qué complicar tanto… ¿No era mejor que España, Portugal, Grecia, etc.  acudieran directamente al BCE?
Bueno sí… En cierto sentido, sí… pero de ese modo los banqueros no ganarían nada en ese negocio…
¡Ahora caigo…!
Está claro, los bancos precisan ganar alguna pequeñez… El BCE, de mayo a diciembre del 2010 prestó cerca de 72 MIL millones de euros a países del euro, a la llamada “deuda soberana”, a través de un conjunto de bancos, al 1%. Y ese conjunto de bancos prestaron a los Estados (España, Portugal, Grecia, etc.) al 6 o 7%.
Pero eso es un negocio redondo: Sólo por ir a Bruselas a buscar el dinero, fíjate lo que se llevan…
No tienen que, ni siquiera, desplazarse a Bruselas. La sede del BCE está en Alemania, en Frankfurt. Tomando a Portugal como ejemplo, en el crédito a Portugal, los bancos ganaron entre 3 y 4 MIL millones de euros…
Eso es un verdadero robo… con ese dinero que nos quitan, no tendríamos por qué congelar o rebajar las pensiones, o el subsidio de desempleo, recortar la Sanidad, la Educación, o descontar a funcionarios, o… 
La gente tiene que ser consciente de que los bancos tienen que ganar mucho dinero, si no ¿cómo podrían pagar los dividendos a los accionistas, a los consejeros, a los altos directivos que son gente “tan especializada”…?
Pero, quien manda en el BCE ¿cómo puede permitir un escándalo de este tipo?
En el BCE mandan los gobiernos de los países de la zona euro; Alemania en primer lugar, que es el país más rico, pero también Francia, España, Portugal y los demás países…
Entonces, los gobiernos de nuestros países, ¿dan nuestro dinero al BCE para que ellos presten a los bancos al 1%, para que, después, ellos presten del 5 al 7% a los gobiernos de los países, que son los dueños del BCE?
Bueno, no es exactamente así. Como Alemania es rica y puede pagar bien las deudas, los bancos sólo le cobran un 3%. A Grecia, Portugal, Irlanda, etc. que están asfixiados, es a quienes les elevan los intereses al 6, 7 ó más por ciento.
Entonces, ¿somos los dueños del dinero y no podemos pedir a NUESTRO propio banco…?
¿Somos? ¿Quiénes somos? Nuestros países, España, Portugal, Italia, o Alemania no están formados por gente vulgar como nosotros. No queramos comparar un limpiabotas de nada, que gana 400 ó 600 euros al mes, o un albañil que anda desempleado, con un gran accionista que percibe 5 ó 6 millones de € de dividendos por año, o con un administrador de una gran empresa, o de un banco que ganan, con las primas a que tienen derecho, unos 50, 100, o 200 MIL euros por mes. No se puede comparar.
Y, ¿nuestros gobiernos, aceptan una cosa así?
Nuestros gobiernos… Por un lado son, en la mayor parte, amigos de los banqueros (todos los partidos políticos lo son), o están a la espera de sus favores, o de un privilegiado empleo cuando ya no consigan los votos necesarios…
Pero, entonces, ¿ellos no han sido elegidos por nosotros?
En cierto sentido sí, claro, pero después… ya sabes, quien gobierna, es quien tiene la sartén por el mango. Y es lo que se ve claramente en esta crisis mundial, la mayor desde hace un siglo. Esa cosa que llaman “sistema financiero”, transformó el mundo de las finanzas en un casino mundial, realmente como ningún casino había nunca visto, ni sospechado, y llevó a los EE.UU. y a Europa al borde la de ruina. Está claro, esas personas importantes se llevaron el dinero para su casa y dejaron a la gente como nosotros, que tenía el dinero en los bancos, o los fondos de inversión, a la luna de Valencia… Los gobiernos, en los EE.UU. y en Europa, para evitar la ruina de los bancos tuvieron que reponerles el dinero…( o sea, rescatarlos con dinero público, que es el dinero de nuestros impuestos).
Y ¿dónde fueron a buscarlo?
¡Dónde los iban a buscar…! En los impuestos, en las pensiones, en los salarios, en los funcionarios, en la enseñanza, en la sanidad, en las prestaciones sociales… ¿De dónde podía proceder el dinero del Estado?
Pero, ¿metieron a los responsables en la cárcel?
¿En la cárcel? ¡Qué disparate! Entonces, ellos que montaron la cosa, ingenierías financieras sofisticadísimas, sabrán aplicar el remedio. Sólo ellos podrán poner orden en la casa…
Está claro que a algunas personas más comprometidas, como Raymond McDaniel, que era el presidente de la Moody’s, una de esas agencias de “rating” que clasificaron la credibilidad para pagar la deuda, de Portugal, Grecia, etc. como de bono basura, y que tiraron a los países por el suelo, fueron… apartados y pasados a la reserva… Como el tal McDaniel, y otros, es una persona importante, se llevó una indemnización de 10 millones de dólares, a los “que tenía derecho”…
Entonces, ¿cómo es? ¿Nos lo tragamos y a callar…?

¡Ah! ese ya no es mi problema… Yo sólo estoy explicando…

Crisis de los apartamentos y zona azul

Francisco Fernández

Ideal recoge un reportaje sobre la crisis de los apartamentos en Almuñécar frente al auge que tienen en Playa Granada. En esta información se recogen las opiniones de empresarios que alquilan apartamentos y muestran su preocupación por la caída de este sector de negocio.

Aunque algunos políticos opinan que este es un problema menor porque sólo fijan su atención en el cliente de hotel, y, sobre todo, en el cliente de hotel de lujo, muchas personas somos de la opinión de que el turismo es diverso como diversa es la sociedad, y que todas las personas que nos visitan merecen nuestro respeto y nuestra acogida cordial. Unos negocios viven de la gente que tiene más dinero y otros viven del turista más humilde. Todos son necesarios y todos son bienvenidos. Esa, al menos, es mi opinión, y es la opinión de Izquierda Unida.

En el reportaje citado, el gerente de Tropysol pone, a nuestro juicio, el dedo en la llaga. Las obras de los parkings han aburrido a muchos veraneantes. Pero una vez acabadas las obras hay dos grandes problemas a resolver: uno, acabar con la mala imagen difundida por nuestro anterior alcalde maltratando a los turistas de pocos recursos; otro, paliar el problema de los aparcamientos.

Los parkings han quitado más de 500 aparcamientos de Velilla y San Cristóbal. Durante varios años, toda la oferta ha sido zona azul, con un horario abusivo, un impuesto que añadir a los costes del piso y una molestia permanente para llevar el coche de aquí para allá.

Bastantes hosteleros reclaman zona azul para que haya hueco cerca de sus negocios, pero no se dan cuenta de que esos clientes que quieren ver en sus bares se están enfadando con una política abusiva que les exprime el bolsillo y les colma la paciencia.

La solución no es simple. Hay que hacer un esfuerzo por dar satisfacción a unos y otros buscando el interés del restaurante y la tranquilidad del veraneante. Por ese motivo, IU propuso que en las playas más saturadas hubiera una doble oferta: zona azul en una acera y aparcamiento libre en la otra. El equipo de gobierno ha descartado esta solución y ha decidido mantener toda Velilla y todo San Cristóbal de zona azul. Es cierto que el horario se ha mejorado bastante, pero mientras la única opción que tenga un veraneante sea pagar todos los días por su coche y estar más pendiente de él que de sus hijos, seguirá habiendo un problema.

Insumisión

Granada Hoy

MÁS de 25.000 personas rebosaron aquel 27 de septiembre de 2009 el velódromo de Dos Hermanas; Rajoy iba en volandas hacia la Moncloa, mientras la marca ZP comenzaba a agonizar hasta convertirse en un logo zombi a base de practicar una política que no le gustaba. Ya había anunciado que subiría el IVA. En ese momento, en aquel populoso mitin que aventuraba las victorias posteriores del PP, el hijo menor de Juan Ignacio Zoido se acercó a Rajoy mientras éste hablaba al auditorio. A él, también -vino a decir-, "[Zapatero] le ha subido el IVA de los chuches".

Menos de tres años después, Rajoy, más presionado aún que Zapatero por Bruselas y, en especial, por Alemania, se dispone a entregar a los hombres de negro una subida aún mayor del IVA, que se sumará al incremento del IRPF, del IBI y del pago de los medicamentos, incluido el de los jubilados, cuyo incremento mensual de las pensiones, de lo que el PP hizo bandera, se habrá esfumado ya. Lo vimos el jueves. Un Rajoy también trasmutado: no es que no se puede gastar lo que uno no tiene, es que no hay forma de tenerlo, vino a decir a la entrada de la última cumbre de Bruselas.

Mientras suben los impuestos, baja la recaudación y el consumo, y si algo se ahorrase, se lo llevan los intereses de la deuda. Queda demostrado: lograr una cifra muy baja de déficit en tiempos de recesión es como intentar atrapar un trozo de hielo entre las manos. Cuanto más presiones, más rápido se derrite.

Ante ello, sí cabe actuar. A Rajoy le corresponde convencer al resto del Eurogrupo de lo que a él le ha costado comprender -la cumbre de Bruselas ha sido, por fin, un hito en su mandato- y a José Antonio Griñán, presidente de la Junta, practicar un sueño de política socialdemócrata en un entorno restrictivo donde no posee la caja de los ingresos. Sólo la de los gastos. Su margen es estrecho: los pensionistas, por ejemplo, se ahorrarán pagar más del tope de su gasto mensual por medicamento gracias a la tarjeta electrónica; no ha cerrado hospitales; ni ha aumentado la ratio de alumnos por clase; ni cancelado los cheques libros, y ha optado por reducir el sueldo a todos los empleados públicos en vez de ponerlos en la calle. Era otra opción, pero él ha preferido la que consideraba menos mala. No obstante, dura. Arrancar 2.500 millones de euros de un presupuesto menguante es casi una ilusión.

Los salarios de muchos empleados de la Administración ya se acercan a los 1.000 euros, y el de profesores, sanitarios y médicos sufre un recorte del que sólo se darán cuenta, realmente, cuando lleguen las nóminas. Los médicos eventuales, que llegan a ser cerca de la mitad en hospitales como el Virgen del Rocío, cobrarán un 10% menos, una proporción similar al tiempo que le restarán a sus pacientes. También esto afecta a la sanidad. El parlamentario de IU Manuel Baena, médico, alcalde durante años de Puente Genil y persona sensata de la federación de izquierdas, no se fue al baño el miércoles pasado cuando se votó el plan de reequilibrio presupuestario de la Junta. Lo ha explicado él: no podía refrendarlo.

La palabra más repetida por los dirigentes de IU en esta semana ha sido insumisión. No es posible, explican. El hombre de negro de Cristóbal Montoro, que es Antonio Beteta -secretario de Estado de Administraciones Públicas y de ideología madrileña-, hubiera cortado el débil chorro de los ingresos de la Junta si el plan no hubiese sido aprobado el miércoles.

El líder de IU, Diego Valderas, mantuvo una reunión muy tensa con su dirección el lunes por la tarde para convencerles de la necesidad del plan, y aquello acabó con el mandato de que los parlamentarios votaran afirmativamente. Valderas contaba con el voto negativo de Juan Manuel Sánchez Gordillo, pero no con el de la también sevillana Marina Segura. Dos votos de IU con el mismo signo del PP, aunque por razones distintas. Y Baena que se sale por convicciones políticas y personales. De 12 votos de IU, sólo nueve. Al PP le faltarían sólo dos más para tumbar una votación, que, en este caso, hubiera acabado con el Gobierno bipartito.

El portavoz de IU, José Antonio Castro; el parlamentario gaditano Ignacio García; el consejero de Turismo, Rafael Rodríguez, y Diego Valderas ya se han referido al mismo hecho: la próxima elaboración de los Presupuestos de la Junta de 2013. Difícilmente, IU aceptaría un recorte más, y es posible que éste llegue. Valderas quiere sacar al Gobierno andaluz a la calle, a colocarlo detrás de las pancartas, quizás sueñe con otro 28-F, pero esta vez todo es peor. "2013 debe servir para dejar esta lógica suicida", dijo el izquierdista Castro a Griñán el jueves, y el presidente contestó: "Aquí no vamos a practicar la insumisión, pero tampoco la sumisión y la trágala".

La rebelión en IU ha sido un serio aviso a un Gobierno atado de pies y manos, y deja una legislatura abierta. Más que los votos negativos de Gordillo y de Marina Segura, debería inquietar la insumisión de Manuel Baena, porque representa a los que opinan que la lógica del hombre de negro hay que romperla y, para políticas ajenas, que la apliquen otros. El papel de IU en el Gobierno es "muy, muy difícil", aseguró el jueves pasado.

El agujero de Bankia en números que se entienden

El agujero de Bankia en números que se entienden

Ignacio Escolar

Guarden esta foto para la historia. Ahí los tienen, tan contentos. De los siete, cuatro eran militantes del PP. Solo uno contaba con formación financiera. Son los siete magníficos, los siete fundadores de Bankia, los siete genios que nos han dejado en herencia un inmenso agujero a repartir a escote entre todos los contribuyentes. Hoy BFA –la matriz de Bankia– vale menos que nada: menos 13.635 millones de euros.

Para los que se pierden con los grandes números. 13.635 millones son:

  • 30 veces más que lo que Sanidad ahorrará con el medicamentazo (440 millones de euros).
  • 82 veces más de los recortes en becas para este año (122 millones).
  • 71 veces más que los recortes a la minería (190 millones)
  • Mas del doble de lo que el Estado recaudó con la última subida del IVA (6.500 millones).
  • Casi nueve veces más de lo que ahorró el Gobierno de Zapatero con la congelación de las pensiones (1.530 millones).
  • 24 veces más de lo que el Estado ha recaudado en los primeros cinco meses del año con la última subida del IRPF (559 millones).
  • 2,2 billones de las antiguas (o futuras) pesetas.
  • 290 euros por español, niños incluidos.

Estos 13.635 millones de euros no son el único agujero. A esta cifra hay que sumar el robo que supone para toda la sociedad que haya quedado también arruinada la obra social de las cajas, algunas de ellas centenarias.

Un aplauso para los siete magníficos. Se lo han ganado.

Los niños también mueren. El Ministro de Defensa de España pagará 40 millones a su antigua empresa por prohibir las bombas de racimo

Érase una vez un comerciante de armas cuya empresa fabricaba bombas de racimo que vendía, entre otros, al gobierno de su país. Y resultó que su país firmó un convenio internacional contra esas bombas, que dejó de comprar. Entonces el comerciante denunció al gobierno por dejar de comprar esas armas (supongo que habría un contrato con la empresa fabricante que le comprometía a unas compras con sus correspondientes pagos). Y resultó que hubo un cambio de gobierno, y el nuevo presidente tuvo la ocurrencia de nombrar como ministro de Defensa a dicho comerciante de armas: ¿alguien lo puede mejorar?
Ahora el comerciante, transmutado en ministro, pagará a su antigua empresa la indemnización correspondiente, un pellizquito de 40 millones de euros. PREGUNTA: ¿de qué país y de qué época son estos hechos? ¿del quinto mundo? ¿de un pasado oscuro? La respuesta a continuación. 
El Ministro de Defensa de España pagará 40 millones a su antigua empresa por prohibir las bombas de racimo.
     
       
       
Pedro Morenés, ministro de Defensa, fue consejero de la empresa de fabricación de armamento Instalaza entre 2005 y 2007. Después ocupó el puesto de representante hasta el 4 de octubre de 2011, según recoge el Boletín Oficial del Registro Mercantil. Instalaza fabricaba bombas de racimo.
       
        El 31 de octubre de 2011, el diario Cinco Días reveló que Instalaza había decidido recurrir a los tribunales para pedir que el Gobierno le indemnizara con 40 millones de euros en concepto de desagravio por la prohibición del uso, almacenamiento y fabricación de las bombas de racimo en España como consecuencia de la firma del Tratado de Dublín. Sin embargo, esta empresa ya había anunciado en mayo de 2011, cuando Morenés era su representante, que pediría una compensación económica al Ejecutivo en concepto de "daño emergente y lucro cesante".
       
        Hoy sabemos que Instalaza venderá la deuda a una tercera empresa que a su vez la revenderá y finalmente el Ministro pagará diciendo que no es su empresa la que cobra. El dinero saldrá de los impuestos de todos, naturalmente. Nuestro dinero pagando bombas que mutilan a niños. Porque las submuniciones esparcidas por las bombas fabricadas por Morenés tienen un rango de fallo de entre el 5% y 30%, por lo que pueden quedar bombas enterradas sin explotar siendo peligrosas tiempo después de terminada la guerra. Especialmente para los niños por sus formas llamativas, como pelotitas de tenis o latas de refrescos. Porque es así como las camufla la empresa del Ministro.
       
        ¿De verdad no había en todo el país otra persona que pudiera ser Ministro de Defensa?

 Si deseas mas información pincha en el siguiente enlace.

http://www.losgenoveses.net/Personajes%20Populares/pedromorenes/pedromorenes.html

"La prohibición de las drogas causa más muertes que su consumo"

Araceli Manjón-Cabeza es profesora de Derecho Penal en la Universidad Complutense y fue directora del Gabinete del Plan Nacional sobre Drogas cuando Baltasar Garzón era secretario de Estado.

Granada Hoy

-La imagen de su libro podría ser esa escena de Bob Dylan pasándole un porro a John Lennon...

-Una tiene sus ídolos también.

-¿La guerra contra la droga era también una guerra contra cierto tipo de música transgresora?

-Cada género musical ha tenido su droga de cabecera. El jazz, la marihuana. Las músicas psicodélicas, los alucinógenos o el LSD. El rock, la marihuana también.

-En su libro suenan Janis Joplin, Jim Morrison, Elvis Presley. Sólo falta Raimundo Amador cantando "Todo lo que me gusta es ilegal, es inmoral o engorda...".

-Es que hubo hasta un Partido Prohibicionista. Detrás de la lucha contra la droga ha habido intereses económicos, intereses políticos y racismo.

-La heroína es de 1883, la cocaína de 1860. Coetáneas del teléfono o la máquina de vapor. ¿Son hijas de la revolución industrial?

-Es una época de desarrollo en la que se desarrolla todo, incluida la química.

-¿Hasta qué punto prohibir la droga desestabilizó países como Colombia, México o Afganistán?

-Por no hablar de los casos de Centroamérica, donde hay países donde no es que la mafia tenga poder, es la que manda. Guatemala, por ejemplo, está totalmente hipotecada por los narcos.

-Recientemente, traficantes colombianos preferían cumplir sus penas en Estados Unidos...

-Los narcos colombianos han formado el llamado grupo de los Extraditables. Su lema es que preferían una tumba en Colombia a una cárcel en Estados Unidos. Se han convertido en un grupo terrorista para lanzarle un pulso al Estado. Pablo Escobar puso como condición para entregarse que no lo extraditaran a Estados Unidos.

-¿Qué pinta la prohibición de la droga en el Tratado de Versalles?

-Estados Unidos lo intentó en tres conferencias internacionales y en ninguna lo consiguió. Por eso aprovechó el contexto jurídico del tratado de Versalles en un texto en el que se firmaba la paz y el reparto de territorios.

-¿La Ley Seca del alcohol es válida como ejemplo?

-Demuestra que la prohibición no sirvió para nada. En el caso de las drogas, sólo sirvió para que se enriquecieran los traficantes, y ofrecieran unas sustancias de calidad pésima, venenos. Ningún escenario de prohibición ha dado mejores resultados que la permisividad y el control.

-¿Como cuando Suárez decidió legalizar el Partido Comunista?

-Sin esa normalización, la democracia no habría salido adelante.

-Su libro es el único en el que se habla de Paracuellos del Jarama por motivos ajenos a Carrillo...

-Allí se creó una asociación relacionada con la droga desde el punto de vista del consumo.

-¿Le llega Bob Marley?

-Es un ídolo que va mucho más allá de la psicodelia. Lo suyo entra en el terreno de la cultura.

-Nixon combatía la droga y los veteranos del Vietnam volvían adictos a la heroína...

-Y la única solución era proporcionarles dosis de heroína. Estados Unidos vive en esas paradojas. Fue la CIA la que hizo posible la expansión del crack.

-¿La guerra contra la droga causa más muertes que la droga?

-En México ya van por las cincuenta mil muertes. Tuve que modificar las pruebas de imprenta del libro, porque hablaba de 45.000 muertes. La guerra contra las drogas ilegales mata más que su consumo.

-Habla de locales para jóvenes en Holanda donde se prohíbe el alcohol y el tabaco y se expende la marihuana...

-Sí, en algunos casos mezclada con zumo de frutas.

-Un periódico de corta vida de la transición, Libre, tituló: "Felipe fuma porros". ¿Lo cree?

-No sé si Felipe fumó purros, pero es partidario de la legalización. Lo dijo en un marco tan significativo como la Embajada de México en Madrid.

-¿Es un momento propicio?

-En 2011 hace cien años de la primera legislación prohibicionista, 40 años de la guerra de Nixon contra la droga, seis años de la guerra de Calderón contra el narco. Son muchos los premios Nobel de Literatura, de Medicina, de la Paz que se postulan a favor. Ya no es un tema tangencial ni políticamente incorrecto. Se suman políticos neoliberales como Milton Friedman, de la escuela de Chicago, y ya no sólo se trata de ex jefes de Estado. El presidente colombiano ha dicho que cerrar los ojos es remar contra corriente, que tiene la sensación de que está en una bicicleta estática.

-¿Ha investigado la adicción de los bohemios al ajenjo?

-Muchos artistas buscaban ahí la inspiración. Goya la encontraba consumiendo droga.

-En el capítulo de agradecimientos, destaca a Baltasar Garzón...

-Colaboré con él cuando fue secretario de Estado y gracias a Garzón pude acceder a instancias como Naciones Unidas, el FBI o la CIA. Pero no me ha condicionado, creo que él no está en la misma posición que yo.