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Almuñécar contra la corrupción

Opinión

Miami: Los “heroicos” combatientes por la libertad de Cuba

Michael Moore

 

Miami: Los “heroicos” combatientes por la libertad de Cuba

¿Por qué continuamos peleando por las sobras de la Guerra Fría? La respuesta puede encontrarse mirando no más lejos de una ciudad llamada Miami.
¿Alguna vez se preguntaron como ha hecho Fidel Castro para permanecer tanto tiempo en el poder? El hombre ha sobrevivido a ocho presidentes estadounidenses, diez Juegos Olímpicos, y el regreso del Cometa Halley. Y sin importar lo que el gobierno de Estados Unidos hace para derrocarlo, tiene más vidas que «regresos» ha tenido Cher [1].No es porque nuestros líderes (estadounidenses) no hayan hecho su mejor esfuerzo para derrocarlo. No, ya desde que Castro liberó su país del corrupto régimen de Fulgencio Batista [2] (al que apoyaban los Estados Unidos y la Mafia) Washington ha probado una gran variedad de métodos para derrocarlo.
Estos han incluido intentos de asesinato pagados con el dinero de nuestros impuestos, invasiones, bloqueos, embargos, amenazas de aniquilación nuclear, desorganización interna, y guerra biológica (la CIA tiró manojo de gérmenes de Fiebre Porcina Africana sobre el país en 1971, obligando a los cubanos a matar 500 mil cerdos). Y -algo que siempre me ha parecido extraño- ¡hay actualmente una base naval estadounidense en la isla de Cuba! [3]
Imaginen si nosotros los estadounidenses, luego de haber derrotado a los británicos en nuestra Revolución de Independencia, les hubiéramos dejado mantener unos miles de soldados y un puñado de acorazados en la bahía de Nueva York. ¡Increíble!
El presidente Kennedy, que siguió con el plan del Presidente Eisenhower para invadir Cuba en la Bahía de Cochinos, ordenó a la CIA matar a Castro, intentándolo todo, desde una lapicera rellena con tinta envenenada hasta un cigarro explosivo. (No, no estoy obteniendo mi información de Maxwell Smart [4]; está todo en el informe del Comité Church al Congreso, de 1975). Por supuesto que nada de esto funcionó. Castro se volvió más fuerte y los Estados Unidos continuaron pasando vergüenza.
Cuba era visto como «el país que se nos escapó». Comenzó a ser una molestia para nosotros. Aquí tenemos a cada nación de este hemisferio metida en nuestro bolsillo, excepto a «esos malditos cubanos». Se ve mal. Como cuando toda la familia sale a cenar y la oveja negra, el pequeño Billy, no se quiere quedar quieto en la silla y hacer lo que le dicen. Todos en el restaurante miran a los padres y se preguntan qué clase de educación le están dando. La apariencia de que no lo están disciplinando o controlando como se debe es la peor humillación.
Entonces comienzan a vapulear al pequeño Billy, el que -olvídenlo- no va a terminar su comida nunca. Así es cuán tontos lucimos al resto del mundo. Como si nos hubiéramos vuelto locos por esta pequeña isla a 90 millas de nuestras costas.
No nos sentimos de ese modo frente a una real amenaza para la humanidad, como la que significa el gobierno Chino. Aún así no podemos movernos más rápido para meternos en la cama con ellos. Washington gastó 23 años poniéndonos en contra de los chinos, y luego, repentinamente: ¡un día son nuestros amigos! Parece que los Republicanos y sus compinches empresarios no estaban realmente en contra de los dictadores comunistas, sino contra aquellos que no los dejaban entrar a China para hacer dinero. Y ese fue, por supuesto, el error fatal de Castro.
Una vez que tomó el poder, nacionalizó todos los negocios americanos y pateó a la mafia fuera de La Habana. Fue como si se sentara en la Falla de San Andrés, porque la ira del Tío Sam cayó duro sobre él, y no lo ha dejado tranquilo por más de 37 años. Y a pesar de eso Castro ha sobrevivido. Por ese sólo éxito, y a pesar de todos sus defectos ( discursos de cuatro horas y una tasa de alfabetismo del cien por ciento), hay que admirar al muchacho.
Pero: ¿Por qué continuamos peleando por las sobras de la Guerra Fría? La respuesta puede encontrarse mirando no más lejos de una ciudad llamada Miami. Es desde allí que un puñado de exilados cubanos enloquecidos han controlado la política extranjera de los Estados Unidos hacia esta insignificante nación insular. Estos cubanos, muchos de ellos servidores y amigos de Batista que vivían a todo trapo mientras esa pandilla asolaba el país, parecen no haber cerrado un ojo desde que juntaron su dinero y huyeron a La Florida. Y desde 1960, han insistido en contagiarnos su locura.
¿Por qué es que en cada incidente o crisis nacional que ha sufrido nuestro país en las pasadas tres décadas (el asesinato de Kennedy, Watergate, el caso Irán Contras, la epidemia del abuso de drogas, y la lista sigue…) siempre encontramos a exilados cubanos presentes o implicados?
a.. Primero, fue la conexión de Lee Harvey Oswald con los cubanos de Nueva Orleáns. ¿O eran exilados cubanos actuando solos para matar a Kennedy, o Castro ordenando su asesinato porque se había aburrido que Kennedy intentara derrocarlo? En cualquiera de las teorías que usted suscriba, los cubanos están rondando por el barrio.
b.. Luego, en la noche del 17 de junio de 1972, tres cubanos, Bernard Barker, Eugenio Martínez, y Virgilio González (junto con los estadounidenses Frank Sturgis (que fue capitan de Batista) y James McCord Jr.) fueron atrapados entrando en las oficinas de campaña del Partido Demócrata en Watergate. Esta operación encubierta, eventualmente causó la renuncia de Richard Nixon, por lo que entreveo que hay gato encerrado en esa operación del exilio cubano en particular. Hoy, Barker y González son considerados héroes en la comunidad cubana de Miami. Martínez, perdonado más tarde por Ronald Reagan, es el único que se siente mal. «Yo no quise estar implicado en la caída del Presidente de los Estados Unidos», dijo. ¡Oh! ¡Que hermoso de su parte!
c.. Cuando Oliver North necesitó un grupo encubierto para entrar armas en Nicaragua con el objetivo de derrocar al gobierno sandinista: ¿a quién pudo recurrir sino a los cubanos de Miami? Los veteranos de Bahía de Cochinos Ramón Medina y Rafael Quintero eran los hombres clave en la compañía de transporte aéreo que entregaba las armas a los Contras. La guerra de los Contras, apoyada por Estados Unidos, fue responsable de la muerte de 30 mil nicaragüenses.
d.. Uno de los premios mayores que recogimos de nuestra inversión en estos exilados cubanos fue la ayuda que nos dieron introduciendo drogas ilegales en los Estados Unidos, destruyendo familias y barrios enteros de uestras ciudades. Comenzando a principios de los sesenta, una cantidad de cubanos (que también participaron en la invasión de Bahía de Cochinos) empezó a regentear los círculos mayores de los narcóticos en éste país. La DEA encontró poco apoyo dentro del gobierno federal para ir atrás de estos exilados cubanos, porque se habían organizado a sí mismos bajo la falsa bandera de «grupos de la libertad». De hecho, muchos no eran más que frentes de operaciones masivas de contrabando de drogas. Los mismos contrabandistas de drogas que ayudaron más tarde a contrabandear armas para los Contras nicaragüenses.
e.. Las organizaciones terroristas cubanas radicadas en los Estados Unidos han sido responsables por la colocación de más de 200 bombas y por lo menos un centenar de asesinatos desde el triunfo de la revolución de Castro. Tienen a todos tan preocupados por apoyarlos, que yo probablemente no debería estar escribiendo este capítulo. ¿Pero por que no estoy preocupado? Porque estos exiliados cubanos, con toda su alharaca y terrorismo, son realmente una tropa de pendejos. Eso: pendejos.
¿Quieren pruebas?
Para empezar, cuando a uno no le gusta el opresor de su país, se queda allí y trata de derrocarlo. Esto puede ser hecho por la fuerza (Revolución Americana, Revolución Francesa) o a través de medios pacíficos (Gandhi en India o Mandela en Sudáfrica). Pero lo que no se hace es meter la cola entre las patas y correr, como hicieron estos cubanos. Imaginen si todos los colonos americanos hubieran huido al Canadá, y luego hubieran insistido en que los canadienses tenían la responsabilidad de echar a los británicos de América.
Los Sandinistas nunca hubieran liberado su país de Somoza si hubieran estado todos sentados en una playa en Costa Rica, bebiendo margaritas y enriqueciéndose. Mandela se fue a la cárcel, no a Libia o a Londres. Pero los cubanos ricos se pelaron a Miami… y se volvieron más ricos.
El noventa por ciento de estos exilados son blancos, mientras la mayoría de los cubanos (62 por ciento) son negros o mestizos. Esos blancos sabían que no podían quedarse en Cuba porque no tenían apoyo del pueblo.
Entonces vinieron aquí, esperando que nosotros peleáramos su pelea por ellos. Y, como tarados, la peleamos. No es que estos llorones no hayan tratado de ayudarse a sí mismos. Pero una rápida mirada a sus esfuerzos recuerda a las viejas películas cómicas mudas. El de Bahía de Cochinos es su fiasco más conocido.
Tenía todos los elementos de una gran comedia cómica:
a.. barcos equivocados,
b.. playa equivocada,
c.. nadie los fue a esperar,
d.. y -finalmente- fueron dejados morir vagando por una parte de su isla completamente desconocida para ellos (los choferes de sus limosinas -adivino- nunca los habían llevado allí en los viejos buenos tiempos).
Este fiasco fue tan monumental que el mundo todavía no ha parado de reírse, y los cubanos de Miami nunca han olvidado ni perdonado esto. Diga «Bahía de Cochinos» a alguno de ellos, y lo verán como a un dentista taladrándole el nervio de un diente.
Emblemas de los exiliados cubanos extremistas
Uno pensaría que la derrota de Bahía de Cochinos les debería haber enseñado una lección, que hubieran dejado de insistir con esas cosas. No hizo eso esta pandilla. Desde 1962 numerosos grupos de exilados cubanos han intentado mas incursiones para «liberar» su patria. Veamos las más sobresalientes:
a.. En 1981, un grupo de cubanos exilados de Miami desembarcaron en la islita de Providenciales, en el Caribe, camino a invadir Cuba. Su barco, el único que llegó de cuatro que salieron del Río Miami (los otros tres fueron hechos volver por la Guardia Costera debido al mar picado, problemas de motor o falta de chaquetas salvavidas), tocó tierra en un arrecife cerca de Providenciales. Atascados en la isla sin comida ni abrigo, los cubanos de Miami comenzaron a pelearse entre ellos. Rogaron a la gente de Miami que los rescatara de la isla, y luego de tres semanas fueron devueltos a Florida vía aérea.
El único de ese grupo que llegó a aguas cubanas, Gerardo Fuentes, sufrió un ataque de apendicitis en el mar, y tuvo que ser evacuado por la Guardia Costera hacia Guantánamo.
b.. En 1968, un grupo de cubanos de Miami supieron que un barco polaco estaba amarrado en el puerto y que una delegación cubana podía estar a bordo del carguero. De acuerdo al St. Petersburg Times, los exilados cubanos dispararon con una bazooka casera e hicieron impacto en el casco del buque. Sólo le hicieron un abollón, y el líder del grupo, Orlando Bosch, fue apresado y sentenciado a diez años de prisión, pero fue liberado en 1972. Bosch explicó que habían esperado causar más daños al barco pero, se excusó: «¡Era un barco grande!» Bosch había estado arrestado antes por remolcar un torpedo a través de las calles de Miami a la hora de salida de las oficinas, y otra vez había sido capturado con 600 bombas aéreas cargadas con dinamita en el baúl de su Cadillac.
En 1990 la administración Bush lo sacó de la prisión, donde estaba nuevamente, cumpliendo una pena por violación de libertad condicional.
c.. De acuerdo al Washington Monthly, «Durante el verano y principios del otoño de 1963, fueron lanzadas cinco incursiones de comandos contra Cuba con la esperanza de desestabilizar al régimen. La raquítica “quinta columna” en Cuba fue instruida para dejar las cocinas eléctricas encendidas , las planchas y las lamparas prendidas para gastar energía…
En 1962, según el San Francisco Chronicle, el exilado cubano José Basulto, en una misión auspiciada por la CIA, disparó un cañón de 20 mm desde una lancha rápida contra el Hotel, cerca de la bahía de La Habana, esperando matar a Fidel Castro. El proyectil erró al blanco, y Basulto, viendo que su barco se llenaba de gasolina derramada, pegó la vuelta para Florida. “Uno de nuestros tanques de combustible, hecho de plástico, comenzó a gotear”», explicó Basulto más tarde. «El combustible se derramó sobre la cubierta. No sabíamos qué hacer».
d.. Años más tarde, Basulto formó «Hermanos Al Rescate», ungrupo de exilados que hace unos años estuvo haciendo vuelos sobre Cuba, zumbando con sus aviones sobre las ciudades, tirando panfletos, y generalmente tratando de intimidar al gobierno cubano. En febrero de 1996, Castro aparentemente se aburrió de este acoso, y luego del 25avo incidente en un año de los «Hermanos» violando el espacio aéreo cubano, ordenó que dos de sus aviones fueran derribados.
Atentados y sabotajes de los extremistas cubanos en La Habana
Aunque los «Hermanos al Rescate» violaban la ley estadounidense por volar dentro del espacio aéreo cubano, la administración Clinton fue de nuevo al chiquero del exilio e instantáneamente sacó un decreto para endurecer el embargo contra Cuba. Este embargo trajo la ira del resto del mundo contra nosotros. La Asamblea General de las Naciones Unidas votó 117 a 3 a favor de condenar a los Estados Unidos por su violencia económica contra Cuba, tal y como ha sido en cada votación sobre el tema desde que el embargo fue impuesto.
La semana después de que los aviones fueran derribados, los exilados trataron de apurar a los Estados Unidos, esperando comprometer a los militares en algún tipo de acción contra Castro. Anunciaron que al siguiente sábado llevarían una flotilla de barcos desde Florida hasta la costa cubana para protestar por el derribo de los dos aviones. Clinton decidió la puesta en escena de la más grande exhibición de fuerza contra Cuba desde la Crisis de los Misiles, y envió
a.. un escuadrón de cazas F-15,
b.. once escampavías de la Guardia Costera,
c.. dos cruceros misilisticos de la Marina,
d.. una fragata de la Marina,
e.. dos aviones C 130,
f.. una bandada de Choppers,
g.. AWACs,
h.. y 600 guardiamarinas para apoyar a la flotilla.
Lo único que se olvidó de mandar fue remedio contra el mareo, que –al final- era lo único que los cubanos de Miami hubieran necesitado realmente. Sólo a 40 millas de Key West, los cubanos en los botes comenzaron a marearse, a vomitar y a rogar a sus pilotos que dieran vuelta los malditos yates y volvieran a Miami. Con el mundo entero mirando, los cubanos huyeron de nuevo con la cola entre las patas. Cuando llegaron al puerto, dieron una conferencia de prensa para explicar su retirada.
El portavoz estaba todavía un poco mareado, y se podía ver cómo los periodistas se separaban de él, temiendo ser cubiertos por un «Linda Blair Special» en cualquier momento… «Una terrible tormenta se levantó en el mar», dijo el líder de la huída cubana mientras palidecía rápidamente. «¡Las olas tenían más de diez pies de alto, y tuvimos que volver o perder nuestros barcos!» Mientras así hablaba, algún genio creativo en la CNN comenzó a emitir imágenes aéreas de la flotilla rumbo a Cuba.
El sol brillaba, el mar estaba calmo como un plato, y el viento soplaba gentilmente, si es que soplaba. Los reporteros en alta mar dijeron que luego de que las cámaras de la CNN se fueron, las aguas se pusieron «bastante duras». Sí, seguro, era por las carcajadas de Fidel, que se estaba cagando de la risa…

A los patriotas que cantan el himno y saludan a la bandera

A los patriotas que cantan el himno y saludan a la bandera

Lucas León Simón

En España hay muchos patriotas. O patrioteros. Probablemente sean los mismos que han producido una fuga de capitales de 97.000 millones desde octubre del pasado año, de ellos, 65.000 en tan sólo el mes de marzo.

Dicen que los bancos suizos han tenido que contratar a empleados españoles para poder atender adecuadamente la gran demanda de “clientes” que acuden cada día a las oficinas bancarias helvéticas. También acuden a bancos de Holanda o Alemania, porque a lo que se ve, el gobierno del “patriota” Rajoy no les merece mucha confianza y antes de que los coja el corralito ponen sus millones a buen recaudo.

Fuentes de la información económica calculan que desde julio del pasado año y teniendo en cuenta las estimaciones para los meses de abril y mayo, más de 200.000 millones de euros han salido de los depósitos patrios para recabar en la seguridad suiza. Es decir, 20 veces lo que se ha recortado dejando sin Sanidad y Educación públicas a otros patriotas sin carnet.

Lo cual no quita para que sus titulares no sean depositarios de las más puras esencias del patriotismo al uso: monárquicos, católicos, de derechas, centralistas y con una unidad de destino en lo universal, con parada en Ginebra.

Los patriotas acuden a manifestaciones en defensa del derecho a la vida, convocadas por los obispos, pero una vez nacidos les importa un rábano que tengan o no trabajo, sanidad o educación, y aplauden y solicitan nuevos recortes cuando hay ya seis millones de parados y dos millones de niños en pobreza técnica.

A los patriotas de opereta les molesta que los hinchas de algunos equipos silben al himno y al rey, y no les molesta que tengamos menos soberanía que un higo chumbo para tomar decisiones lesivas para la mayoría de los ciudadanos y que nuestros gobernantes, vayan, perrunamente y como perritos falderos detrás de los líderes o mercados del momento.

El patriotismo, regido por el punto más duro de la pupila y el cerebro, no entiende de solidaridades y esfuerzos fiscales. La Iglesia, también muy patriótica, es la mayor propietaria de bienes inmuebles del país y no paga un céntimo en impuestos. Los directivos de los bancos y cajas de ahorros con mayores agujeros son los que han cobrando las mayores indemnizaciones. Todos tenían en su despacho gloriosas banderas nacionales y la foto del monarca, antes de despertarse en Bostwana con una cadera rota.

Una cosa es la exactitud y otra la transparencia. Ellos aman a una patria ideal, que los mantiene en el confort de sus yates, sus curias y sedes obispales y sus Rolex de oro, pero su única patria, en realidad, son los ceros de su cuenta cifrada. Que no tiene bandera. Ni himno.

Perdida la ingenuidad de un himno sin letra, un rey que se cae más que una mula vieja y una bandera que la mayoría de las veces sirve para envolver lo que se roba, hay demasiada charanga, demasiado ornamento, porque cuando las primas de riesgo se ponen farrucas a los patriotas se les escapa el patriotismo en la carrera al aeropuerto de Berna. Probablemente por el ano.

http://lucasleonsimon.wordpress.com/2012/06/01/a-los-patriotas-que-cantan-el-himno-y-saludan-a-la-bandera/

* Chiste de Forges publicado originariamente en 1976, con motivo del lanzamiento del disco "Forgesound". La viñeta ilustró la canción "¡Ay Suiza, patria querida!", interpretada por el cantautor Luis Eduardo Aute.

La sombra del átomo. El método Grönholm

La sombra del átomo. El método Grönholm

Tomás Hernández. Costa Digital

Junio no pudo empezar de mejor forma. No hablo de la bolsa, ni del monstruo del mercado cuyo bufido ya sentimos en el cogote, ni de esa plaga de depredadores que llaman crisis. Encerremos las pesadillas por un rato.

    Hablo de teatro. Hablo de cómo el pasado viernes José Carlos Chinchilla, Manuel Castillo, Lucía Palacios y Javier Gijón, dirigidos por el incombustible y querido amigo mío, Antonio Cantudo, nos mantuvieron el alto durante más de una hora con su extraordinario representación de ‘El método Grönholm’.

    A la salida, Paco Morgan comentó que pocos días antes habían pasado por la tele la película basada en esta obra. Yo no la vi.

    Lo que vimos fue a los cuatro personajes encarnados en quienes apenas hace unos años eran alumnos del IES A. Sexi y hacían con Cantudo sus pinitos trágicos y clásicos. También Plauto, claro.

    Verlos , tan actores, tan en plenitud, no era un ejercicio de nostalgia, sino de esperanza. Dicen que Demócrito hablaba de la sombra del átomo para probar su existencia. Yo nunca lo he leído ni lo entiendo muy bien. Pero el fruto, la esperanza del trabajo de aquellas primeras obras ‘de romanos’ fue la espléndida obra de noche.

    Así sí que entiendo que la sombra del átomo sembrado en aquellas tragedias clásicas, nos cobijara anoche con tanta maestría, con tanta sencillez, de forma tan directa.

    Por eso junio empezó bien. Como bien empezó y continúa mi amiga Olga Ruano, Concejala de Cultura. El teatro estaba lleno, y el tiempo detenido. ¿Hay quién de más?

’España abandonará el euro antes que Grecia’

Tercera República

Según Matthew Lynn, columnista del periódico ‘Wall Street Journal’, los inconvenientes de España se iniciaron con la implementación del euro y su salida de la moneda común sería un “paso lógico”, y apunta que a la economía ibérica le podría ir mejor fuera de la moneda única.

El analista y consejero delegado de la consultora británica Stretegy Economics, remarca también que la economía española “se tambalea de mal en peor”, ha entrado en recesión y es probable que siga contrayéndose.

Seis razones para abandonar el euro

De acuerdo con Lynn, España se opondrá a las recetas de austeridad propuestas por Alemania por seis razones. La primera, a diferencia de Grecia, la economía española es demasiado grande como para ser rescatada y por ello tendrá que afrontar por sí misma los esfuerzos para recuperarse.

Segundo, la sociedad española “está cansada” de austeridad y el experto recuerda las protestas contra los ajustes protagonizados por los ‘indignados’, que se iniciaron hace más de un año. “La austeridad apenas ha comenzado y ya ha provocado una fuerte oposición. El país se enfrenta a muchos años duros en la eurozona y realmente hay pocas señales de que esté preparado para ello”, afirma Lynn.

La tercera razón es que España dispone de una “economía real y exitosa” con una industria “perfectamente respetable”, y según el analista, las dificultades para ese país comenzaron al haber incorporado al euro, una moneda que generó una “demencial burbuja inmobiliaria con consecuencias calamitosas”.

Cuarta: España es un país “políticamente seguro”, a diferencia de otras naciones que están en el euro por razones económicas y no políticas.

Quinta: No obstante, el experto señala que la nación ibérica tiene horizontes más grandes, ya que se parece mucho a las “pujantes economía” de habla hispana de América Latina y al enorme mercado hispano de Estados Unidos. “¿Por qué atarse a un proyecto fallido cuando existen oportunidades mucho mayores fuera?”, se pregunta Lynn.

Sexta: Por último sostiene que en España existe una discusión seria sobre el futuro de la divisa, que el problema es el euro y el país se recuperará si vuelve a la peseta. “El tabú se ha roto y por todas esas razones España es la nación que primero podría dejar el euro, y una salida negociada de la moneda común es un paso lógico”, concluye el columnista.

No hay palabras

No hay palabras
Mis alumnos hablan de becas, del aumento indecente de las tasas universitarias y de cómo obtener una matrícula gratuita 
Concha Caballero 
He entrado en clase dispuesta a regañar a mis alumnos. Tenía preparado un pequeño discursito sobre el esfuerzo, el futuro, la importancia de ir cargando la mochila de titulaciones adicionales. 
—¿Por qué no os habéis presentado a las pruebas del Trinity? 
—Porque cuestan 90 euros— me contestaron secamente.
Las palabras que no se pronuncian no hacen ningún ruido, pero caen a un pozo negro, desarmadas, incoherentes. En este caso cayeron a mis pies, se enredaron en mis zapatos y me llevaron directamente a la realidad.
En este curso he aprendido a no preguntar dónde están los libros de las lecturas obligatorias. Ya sé que los 30 o 40 euros de su importe pueden desequilibrar algunos presupuestos familiares que cuentan los días en billetes de 10 o 15 euros. Me he limitado a colgar los textos en mi blog, incluso los más recientes que están sujetos a derechos. Espero que Luis Sepúlveda o los herederos de J. D. Salinger sepan comprenderlo. 

El tradicional viaje de final de curso se ha suprimido en muchos casos y cuando se hace, entristece ver una docena de alumnos que no han ido por motivos económicos, aunque nadie dice nada, ni pierden la sonrisa, ni se quejan por los pasillos. Los que van a Selectividad preguntan por las tasas de inscripción, por detalles tan insignificantes como cuánto valen las pruebas de las asignaturas optativas. Los más previsores hacen cuentas de cuánto les supondrá el autobús diario hasta la facultad y los libros de texto de la carrera. 

Hasta hace muy poco tiempo estaban ajenos a esta nueva matemática. Sus cuentas se reducían al tiempo de ocio, a la compra de un artículo electrónico o a la ropa de la temporada. Ahora aprenden a hacer sumas y restas con sus propias vidas, con sus expectativas y con su futuro. Hablan de becas, del aumento indecente de las tasas universitarias y de cómo obtener una matrícula gratuita. 
Te interrogan sobre cuáles son las carreras con mayores salidas profesionales y no sabes qué decirles. Les explicas que es importante que, hagan lo que hagan, se impliquen a fondo; que intenten seguir sus gustos y sus inclinaciones al tiempo que les aconsejas que pongan un punto de realismo. Discursos contradictorios que acaban con la recomendación de que sigan estudiando, una tabla de salvación a la que intentas aferrarlos, porque a pesar de todo su futuro será mejor si consiguen cualificarse profesionalmente. Mientras acabas tu discurso, te acuerdas de todos los jóvenes que conoces que reparten infructuosamente sus impresionantes currículos por las empresas y que cuando trabajan lo hacen en unas condiciones tan leoninas que solo el posibilismo cruel de nuestro tiempo te ayuda a ahogar la indignación. Te vienen a la mente los rostros de los que han tomado la dolorosa decisión de marcharse muy lejos, lo que pone de manifiesto que no es la enseñanza la que falla, sino la empresa y la sociedad de nuestro país.
Esos jóvenes han ido esta semana a la huelga contra los recortes educativos pero esta vez no había el aire de fiesta de otras ocasiones. Es como si supieran que ahora la vida va en serio con ellos, que no están estudiando un capítulo aburrido de la historia de España sino que forman parte de la primera línea de una crisis que se escribe con su carne.
Ha habido gobiernos que se han confrontado con algún sector social pero no ha existido hasta ahora ningún gobierno que se confronte con todo el sistema educativo. La derecha mediática dice que los malos estudiantes agitan la educación y publican fotos carcelarias de algunos dirigentes estudiantiles. Utilizan los mismos argumentos que los ministros franquistas de los años sesenta contra las movilizaciones juveniles: cosas de malos estudiantes y de infiltrados marxistas. Pero resulta que son los buenos estudiantes los que más se movilizan porque son los que se interesan, leen la prensa y escuchan indignados las noticias; son ellos los que te preguntan cómo es posible que el Gobierno facilite 10.000 millones a Bankia mientras a ellos les siegan el porvenir. No hay palabras.

5 puntos anticapitalistas permitirían a IU-Grecia tomar el gobierno

Manuel Morales

La Izquierda anticapitalista griega está en condiciones de llegar a hacerse con la presidencia del país. Syryza, referente de IU en Grecia, ha lanzado una propuesta de mínimos para unir a todas las fuerzas que se oponen a la intervención de la UE. Este plan, es una auténtico programa de ruptura con el liberalismo y sienta las bases para la construcción del socialismo. Si se repiten las elecciones (lo cual es cada vez más posible) este programa tiene muchas posibilidades de ser el del próximo gobierno griego.

El injusto sistema electoral griego, que regala 50 escaños de 300 a la fuerza más votada, enmascara la realidad: que una fuerza política antiapitalista ha adelantado a la socialdemocracia y se ha colocado, con sólo 2 puntos de diferencia por detrás de la derecha, como clara opción de gobeirno.

El jueves 10 tuvimos la ocasión de participar en una reunión informal con representantes del Partido de la Izquierda Europea (PIE). Entre ellos, con Giorgios Karatsioubanis, de la secretaría del PIE en Bruselas y miembro de Synaspismos, que es el partido que vertebra la coalición Syriza. Giorgios nos ofreció un análisis cuyas principales conclusiones resumo aquí:

En la foto Waltraud Fritz Klackl Partido comunista Austria Inger Johansen Alianza roja y verde Dinamarca Maite Mola Vice Presidenta PIE Giorgos Karatsioubanis de Synaspismos Daniel Sheffer, Wolfgang Piller, Reyes Peláez y Manuel Morales

En primer lugar, Syriza ha alcanzado el resultado histórico de adelantar a la Socialdemocracia del PASOK y ponerse a la par con la derecha de Nueva Democracia (ND) tras varios años de contundentes movilizaciones ininterrumpidas que han permitido trazar una línea clara entre quienes defienden la política ultraliberal de la UE, el plan de ajuste el pago de la deuda y los recortes (PASOK y ND) y todos los demás.

En segundo lugar, el esfuerzo de integración realizado por Synaspismos (en español: unidad) con su lider, Alexis Tsispiras a la cabeza, ha permitido configurar un bloque (Syriza) en el que se integran una docena de grupos minortiarios de la izquierda. De los 52 diputados elegidos, 45 pertenecen a Synaspismos.

Me parece importante destacar que estos dos primeros puntos, coinciden, casi al 100% con la línea que viene siguiendo IU en España desde la última asamblea federal.

El 9 de mayo, Alexis Tsispiras, como lider de la segunda fuerza más votada, recibió orden del Presidente de la República, de formar gobierno. Lo que hizo Syriza en sólo 3 días fue presentar al resto de fuerzas una propuesta de 5 puntos, avalada por un centenar de intelectuales de izquierda y grupos sociales. El programa de 5 puntos se resume en:

  1. Ruptura del acuerdo de "rescate" con la Unión Europea, del plan de ajuste y de todas las medidas de intervención de la Troika comunitaria.
  2. Intervención de todo el sector bancario, con la creación de una banca pública de titularidad estatal.
  3. Denuncia de la deuda pública, auditoría pública y participada de la deuda externa para deterinar qué parte de ella es ilegítima y proceder a su condonación a nivel internacional. Moratoria sobre el resto, con un plan de pagos asumible socialmente.
  4. Establecimiento de un plan de reactivación de la economía griega, con inversión pública destinada a la economía productiva.
  5. Nacionalización de todos los sectores estratégicos y de los servicios públicos esenciales (energía, agua, salud, comunicaciones...)

Todo esto, unido a una reformulación de los impuestos, el gasto militar, la protección social, etc.

En este momento, esta propuesta no pudo hacerse camino. Por un lado, la derecha socialdemócrata exigió que la base del gobierno fuera la aceptación de la agenda de la UE y de sus planes de austeridad, ajuste y pago de la deuda. En esas condiciones, Alexis renunció a ser Presidente del Gobierno. Por otro lado, la izquierda de KKE, que suma 28 escaños, consideró "innecesario" reunirse siquiera, pues consideran que en Grecia hay una situación prerevolucionaria, y lo que hay que preparar es la toma revolucionaria del poder, y no a través de las instituciones.

El entreguismo al capital de los socialdemócratas y el sectarismo "purista" del KKE que parece concebir la política más como una religión que como una cuestión racional, han hecho imposible en este momento constituir un gobierno anticapitalista en uno de los estados medianos de la UE, poniendo así patas arriba la política del continente.

No es sin embargo una ocasión perdida. La coherencia e iniciativa política de Syriza le ha permitido, a los pocos días de las elecciones, ganar un espacio que parecía impensable hace algunos años.

Si no se logra formar gobierno, habrá que repetir las elecciones. Ahora, según las últimas encuestas, sería la fuerza más votada, con un 27%, lo que le permitiría, con la suma del "bonus" de 50 escaños, situarse con casi 120 diputados en la cámara, muy cerca de la formación de gobierno.

Muchas gracias al compañero Giorgios Karatsioubanis (aquí un enlace a su blog) por su participación y análisis y a todos los compañeros griegos por el excelente trabajo que esstán haciendo para la Izquierda Europea. Nos demuestran que hay un camino para la construcción del socialismo ahora.

Sin argumento

Sin argumento

Tomás Hernández. Costadigital

Cuando IU decidía si formar parte o no del gobierno de la Junta de Andalucía, escribí un artículo sobre esa difícil decisión.
   
Decía en él, o quise decir, que intentar corregir los vicios del poder formando parte del mismo, desde dentro, o por el contrario pretender cambiarlo o combatirlo sin arrimarse mucho a las rutinas de gobierno, era una duda histórica. Séneca lo intentó desde dentro con la tutela de Nerón. Ya sabemos el final. Lutero, menos estoico y mucho más vehemente, se enfrentó al Vaticano.
   
En el gobierno de la República, muchos de sus dirigentes sufrieron ese síndrome de la ubicuidad (¿dentro o fuera?).
   
Titulé aquel artículo ‘Vicios privados, públicas virtudes’, parafraseando el título de la película de Miklós Jancsó.
   
Quería decir en él que veía lógico que a IU le preocupara más el asentamiento en un sector más amplio de la sociedad (públicas virtudes) que aliarse con un gobierno fosilizado por más de treinta años de poder único y aguijoneado por algunos casos notables de corrupción. Aquel artículo acabó en la papelera. Era farragoso y confuso hasta para mi.
   
Además, la propuesta económica de IU nada tenía que ver con la ‘contrarreforma’ de Zapatero ni con la ‘confianza’ de Rajoy. Frente a los recortes salariales, el hacha justiciera de esta reforma, IU alertaba de que eso supondría una retracción del consumo, más pobreza y a la larga, más paro.
   
Pues bien, la primera medida del gobierno PSOE-IU ya la saben: más horas de trabajo para los funcionarios, rebaja del sueldo, otra, y reducciones de plantilla sobre todo interina.
   
Los funcionarios han formado parte de la leyenda negra de España desde Felipe II, pasando por Larra, hasta nuestros días. ¡Nos sobran funcionarios! Es el grito de arrebato.
   
Contrastar el número de funcionarios de España con otros países de Europa puede aclarar algo de cómo estamos en relación con nuestro entorno. En Austria hay 23’9, los datos han podido cambiar algo, funcionarios para atender a cien ciudadanos. En Luxemburgo, 21. En la Alemania de Merkel 18 para cada cien habitantes. Exactamente como en España. Francia, Bélgica, Portugal, andan en torno a 12.
   
Podría deducirse, cotejando estas cifras, que a mayor número de personas ocupadas en la función pública (no sólo profesores y policías, también médicos, asistentes sociales, dentistas, psicólogos, guarderías…), parece corresponderle un mayor grado de bienestar social, y no al contrario.
   
Recortar, despedir, son los argumentos de la fatalidad. O eso, o el caos. No hay alternativa. Son los argumentos de Artur Mas en Cataluña, de Esperanza Aguirre en Madrid y de Merkel ‘urbi et orbi’. De esta flamante administración PSOE-IU esperábamos una argumentación más imaginativa y menos injusta.

Acabado este artículo, no sé si tan farragoso como su precedente, leo estas palabras de Alberto Garzón, economista y diputado por IU. Textualmente: ‘Los recortes son la mejor vía para el suicidio económico y social. Antes, ahora y después. Recortes llevan a más crisis y más recortes’.
   
Siempre hay una, o muchas voces, clamando en el desierto.

Paul Krugman vaticina la salida de Grecia del euro en un mes y 'corralito' en España e Italia

Kaosenlared
La revista alemana 'Der Spiegel' da por hecho que el país helénico abandonará la moneda única. La salida helénica provocará, según Krugman, "cuantiosas retiradas" de depósitos de los bancos en España e Italia, dinero que irá a parar a Alemania, lo que llevará a un corralito en ambos países.

El premio Nobel de Economía y mediático opinador de The New York Times, Paul Krugman, vaticina en su blog que Grecia saldrá del euro "muy posiblemente el próximo mes". La salida helénica provocará, según Krugman, "cuantiosas retiradas" de depósitos de los bancos en España e Italia, dinero que irá a parar a Alemania. 

La consecuencia de este movimiento sería "posiblemente" la creación de mecanismos de control para que los bancos tuvieran prohibido "transferir depósitos fuera del país" y también se "limitaría la retirada de dinero en efectivo", lo que se conoce como 'corralito'. 

En consecuencia, según el Nobel de Economía, o Alemania cambia su política de austeridad o vaticina "el fin del euro".

'Der Spiegel' dice "adieu" a Grecia

El editorial de la prestigiosa revista de actualidad alemana Der Spiegel da por segura la salida de Grecia del euro después del resultado de las elecciones celebradas el pasado 6 de mayo de 2012, en el que los partidos partidarios de seguir las exigencias de la 'troika' para obtener el dinero de los diferentes rescates sufrieron un duro revés en las urnas que todavía hoy aún no se ha resuelto.

"Akropolis, Adieu!", es el inequívoco titular de la portada de la publicación germana, en la que se explican las razones por las cuales Grecia "debe salir del euro". La publicación sostiene que la única salida que tiene Europa para seguir adelante es que Atenas abandone la moneda única.

Grecia: Manipulación, tragedia y esperanza

El lunes día 7 de mayo, el diario El País dedicó toda su cobertura gráfica, sobre las elecciones griegas del domingo previo, al partido que obtuvo el 6.9% de los votos. Las dos fotografías que ilustraban la información sobre Grecia se ocupaban de la formación de extrema derecha Aurora Dorada, pero ni una sola imagen reflejaba ninguna de las opciones escogidas por el restante 93% de los votantes.

El País explicó que “el auge” de Syriza, coalición “equivalente a la española Izquierda Unida”, y “la entrada en el Parlamento de los neonazis de Aurora Dorada, […] complican el escenario político” y “auguran” una “traumática formación de Gobierno”. A fin de cuentas, es el propio diario el que nos explica que, tras la frustración ciudadana con el bipartidismo, los griegos fueron a “votar con el corazón y con las vísceras”.

Para El País, una formación democrática como Syriza y otra neonazi son ejemplos de quienes “complican el escenario político”. La crónica electoral señala que antiguos partidarios de las formaciones del bipartidismo “se decantaron ayer por los extremos” y ello ha contribuido “al Parlamento más fraccionado de la historia”. El País citó a un diario griego que habló de “urnas bomba” para referirse al escenario creado por un Parlamento integrado por siete partidos, en un contexto de fuertes divergencias sobre qué hacer ante la crisis helena.

Sin embargo, cuando se habla de la aparición, o el crecimiento, de “partidos extremistas” es obvio que, implícitamente, se está señalando a otros que no lo son, que seguramente son moderados y sensatos y que, además, no recibieron el apoyo de quienes votaron “con el corazón y las vísceras”, sino, más bien, el de quienes votaron con el cerebro. Obviamente, se trata de Nueva Democracia y Pasok, que pasaron de sumar el 77% de los sufragios, en 2009, a sólo el 32% el pasado domingo.

El País dibuja dos escenarios políticos posibles en Grecia: el de los sacrificios que comparten el Gobierno heleno y la Unión Europea, o el de los partidos extremistas. Y, para representar el segundo escenario, se escoge al partido menos representativo de lo que son los supuestos “partidos extremistas” y, de ese modo, se magnifica, se publicita y se asusta a los lectores con la opción neonazi del 7% de los votantes griegos.

En realidad, en las elecciones griegas del domingo hubo un escándalo antidemocrático aún mayor que el de los 21 escaños obtenidos por Aurora Dorada y que, sin embargo, no motivó ni el más mínimo reproche en las páginas del principal diario de información del Estado. Me refiero al hecho de que la ley premiara con 50 escaños al partido más votado y que, por tal motivo, a Nueva Democracia se le haya regalado el equivalente al 86% de los escaños que sí obtuvo con el respaldo de votos, pasando de 58 a 108. Es decir, el 16.6% de los parlamentarios griegos son diputados-zombi de Nueva Democracia, dado que no les respalda ningún ser viviente.

Lo que está en juego

Lo que está en juego en Grecia es si se aplican o no políticas alternativas al sometimiento a las políticas económicas del bipartidismo griego, la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Esas políticas están provocando recesión económica, pobreza, desigualdad, desempleo, el desmantelamiento del estado del bienestar y un deterioro extremo de los derechos laborales. Esas políticas de ajuste son un castigo tan duro contra la ciudadanía que, como señalaba recientemente un dirigente sindical europeo, recuerdan a las cláusulas punitivas del Tratado de Versalles, que avivaron la frustración nacionalista que dio alas al nazismo. Ante esto, gran parte del pueblo griego ha entendido que el bipartidismo sólo conduce a más de lo mismo y que la resignación hace que las cosas vayan a peor.

El problema de Grecia –y, cada día más, también el de España- es que el bipartidismo, la UE y el FMI sólo ofrecen un empobrecimiento de larga duración y el desmantelamiento del estado del bienestar. La UE ha dejado caer una economía, que sólo representa el 3% de su PIB, para así imponer una reestructuración regresiva de la economía, que permita obtener mayores beneficios privados de la desaparición de una parte del sector público y de la reducción de la masa salarial. La negativa del Banco Central Europeo a comprar deuda pública dejó a Grecia a merced de la especulación de los mercados financieros y, al final, la república helénica ha terminado dedicando más del 6% de su PIB al pago de la deuda pública.

Sufrimiento griego

Las políticas económicas del bipartidismo, la UE y el FMI han impuesto un terrible sufrimiento al pueblo griego. Durante la crisis el desempleo ha pasado del 7.7% al 21%, las pensiones han caído un 15%, el salario mínimo se redujo un 22% y se prevé despedir a uno de cada cinco empleados públicos, antes de 2015. En dos años, la tasa de suicidios ha aumentado un 40% y casi se han duplicado las de homicidios y robos.

El FMI estima que Grecia perderá el 14.4% de su PIB entre 2007 y 2012. Para 2013 y 2014 se han previsto nuevos recortes, que incluyen pensiones y gasto social, y se cuenta con obtener ingresos provenientes de las privatizaciones, que equivalen al 15.4% del PIB. Sin embargo, la caída de los precios de las empresas destinadas a ser privatizadas, sumada a los efectos recesivos de los recortes, obligarán a nuevos sacrificios. El objetivo del FMI es que, en 2020, el gasto primario del Estado se haya reducido al 33.6% del PIB (frente al 42.8% de 2007). Esto supondrá la destrucción del estado del bienestar.

No debe extrañarnos que el pueblo griego rechazara el bipartidismo y que, en su lugar, optara por lo que la crónica electoral del diario El Mundo describía como “una oposición fanática y fervientemente contraria a las políticas que el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional exigen a Grecia”. Por su parte, ABC colocaba el titular “Grecia, rota en pedazos” sobre el texto en que constataba la caída electoral del bipartidismo. La información se acompañaba con tres fotografías dedicadas a Amanecer Dorado, una a un sacerdote ortodoxo emitiendo su voto y tres pequeñas imágenes con los rostros de los candidatos más votados.

Dos salidas

Grecia tiene dos posibles salidas reales de la crisis. La primera exige modificar las funciones del Banco Central Europeo, renegociar la deuda pública, poner fin a los déficits democráticos de la UE y a sus políticas encaminadas a socavar los estados del bienestar. Asimismo, Grecia tendrá que combatir el fraude fiscal, incrementar la progresividad fiscal y nacionalizar sectores económicos estratégicos, entre otras medidas.

La segunda salida de la crisis la han planteado Mark Weisbrot y Juan Antonio Montecino, en un reciente informe del Center for Economic and Policy Research de Washington (More Pain, No Gain for Greece: Is the Euro Worth the Costs of Pro-Cyclical Fiscal Policy and Internal Devaluation?). Estos dos economistas nos recuerdan que Argentina sufrió una crisis aún más profunda que la de Grecia y logró salir de ella al negarse a pagar parte de la deuda, desvincular el peso del dólar y rechazar los ajustes impuestos por el FMI. Cuando Argentina cambió de política económica sufrió una nueva recesión y, a partir de ahí, experimentó el mayor crecimiento económico de Latinoamérica, durante la última década, e importantes mejoras sociales.

Por ello, Weisbrot y Montecino proponen que Grecia abandone el euro, renuncie al pago de la deuda y a las políticas de ajuste. Esto permitirá ver una luz, al final del túnel, que no sea la de un tren que se nos aproxima a toda velocidad. Si el euro y las políticas de la UE sólo sirven para empobrecer a los pueblos, sólo hay dos alternativas: cambiar las políticas económicas que acompañan al euro o salirse de la eurozona.

Por supuesto, todo este debate está ausente de la mayoría de los medios de comunicación. Y está ausente a pesar de, o más bien porque, nos afecta al resto de los europeos y, en particular, a los españoles.

Ramón Trujillo es coordinador de Izquierda Unida en Tenerife.

Queremos saber cuánto se gasta el loro en chocolate

Antonio Avendaño

¿Cuánto dinero han venido cobrando, cobran todavía o seguirán cobrando en el futuro los ejecutivos y altos cargos de las cajas integradas en ese bluf financiero llamado Bankia cuya salvación ha asumido el Estado? Es preciso saber cuánto han cobrado, cuánto cobran y cuánto cobrarán no todos en general, sino todos y cada uno de ellos con sus nombres, apellidos, responsabilidad específica, adscripción política, currículum profesional, jornada laboral, incremento patrimonial, créditos blandos obtenidos, familiares que han tenido la suerte de encontrar empleo esas entidades...

Tras la nacionalización de Bankia, ¿seguirán todos ellos cobrando lo mismo?, ¿se han ganado su sueldo? ¿Les será rebajado? ¿Conservarán sus empleos? ¿ Verán reducidas sus indemnizaciones en caso de despido, teniendo en cuenta que su ruinosa gestión la va a pagar un país económicamente exhausto?

¿Rodrigo Rato debe cobrar la indemnización de 1,2 millones de euros que parece corresponderle legalmente al dejar Bankia, pese a haberla dejado con un inmenso agujero que será tapado con dinero público? ¿Quién aprobó esa cantidad? ¿Qué otras retribuciones se aprobaron en el mismo Consejo que aprobó la de Rato? ¿No debería renunciar el exministro a esa indemnización? En la rueda de prensa de hoy del Consejo de Ministros alguien debería preguntarle sobre esto al ministro De Guindos.

Suele sostenerse que los sueldos de los directivos, comparados con el multimillonario descubierto que tiene la banca, es el chocolate del loro. El argumento del chocolate del loro es en realidad el mismo que acaba de utilizar el presidente del Tribunal Supremo, Carlos Dívar, al calificar de miseria los casi 20.000 euros que se ha gastado en viajes privados alojándose en hoteles de lujo de Marbella con cargo al presupuesto del Consejo General del Poder Judicial. Bien, pues yo lo que quiero es saber es esto: cuánto se gasta el maldito loro en chocolate.

De nuevo se repite aquello que relataba Fernando Fernán-Gómez en Las bicicletas son para el verano: el humilde puchero de lentejas que ardía a fuego lento en la cocina había ido menguando a lo largo de la mañana, hasta el punto de que llegada la hora de comer la cantidad de lentejas ya no era suficiente para que comiera toda la familia. ¿Qué había pasado? Preguntados todos y cada uno de ellos por el enigma de las lentejas menguantes, los miembros de la familia negaban ser los culpables de la extraña rebaja del nivel del guiso, pero finalmente se esclareció el misterio: uno a uno, todos fueron admitiendo a regañadientes pero avergonzados haber ido sacando, a lo largo de la mañana y cuando nadie los veía, una cucharadita de la cacerola, pero nada, una pizca, sólo por probarlas o para ver cómo estaban de sal, por supuesto cuidando siempre de no abusar, siempre una cucharadita, si acaso dos, pero siempre muy pequeñas, en realidad ni se notaba teniendo en cuenta el tamaño de la olla.

Suele ocurrir que, efecto, los loros aficionados al chocolate seamos todos, pero suele ocurrir también que unos loros sean más aficionados que otros, sobre todo cuando nadie los ve atracarse del chocolate que pagamos todos.

Izquierda Unida en el Gobierno andaluz. El compromiso debe ser con el pueblo

Izquierda Unida y el PSOE acaban de formar un gobierno de coalición en Andalucía. Los objetivos de una y otro al hacerlo no son los mismos. Para el PSOE el objetivo suficiente es electoral, evitar que el PP gobierne. Para Izquierda Unida éste no puede ser un objetivo suficiente.

El Partido Popular gobierna ya en España, sus políticas son las que se imponen y van a seguir imponiéndose desde Europa, y en el terreno de la correlación de fuerzas sociales y simbólicas es hoy la opción que dispone de la hegemonía. A esa tendencia no ha sido ajena Andalucía, en donde se ha conformado una amplia mayoría social en torno al consenso neoliberal y en la que se alinean, no sólo la mayoría nominal de los votantes del PP sino también aquella parte de los sectores que apoyan al PSOE y que creen en el carácter inevitable de los recortes orientados a terminar, aunque no se quiera reconocer, con el régimen del trabajo y el modelo social pactados en la Transición. Esto pasa, necesariamente, por el adelgazamiento del bienestar, la educación, la sanidad y los servicios públicos y su transferencia al sector privado.

El que finalmente el rechazo acumulado al PSOE en Andalucía no diese la mayoría al PP fue consecuencia directa de la aprobación por éste de la reforma laboral y del miedo extendido entre los trabajadores a que una victoria del PP acelerara despidos y reducción de servicios públicos esenciales. No debe olvidarse que las elecciones se celebraron con el horizonte de una inmediata huelga general y que los trabajadores sí han percibido ya, porque lo están sufriendo en primera persona, el carácter netamente antisocial, de clase, de las políticas del PP. La intensificación de la explotación y el deterioro de las condiciones de trabajo, el miedo al despido seguido de la perspectiva de un desempleo permanente, el temor a perder la vivienda, el horizonte de subproletarización para los hijos como consecuencia del deterioro de la educación pública y de la exclusión por razones económicas de la educación superior son realidades compartidas cada vez más por sectores sociales que vuelven a ver aparecer los privilegios de clase a golpe de decreto ley.

La necesidad de frenar, de obstaculizar, de resistirse, a las medidas concretas que componen estas políticas es una convicción real de la gente. Se espera que se haga lo necesario para que la vida concreta inmediata de las personas no empeore en esos aspectos elementales. No se espera mucho, pero probablemente la gente no está en condiciones de esperar menos. No es fácil, porque en estas circunstancias la economía se ha instalado en el corazón mismo de lo más básico para la subsistencia. El capitalismo ha entrado a saco en la vida de la gente, convirtiendo el trabajo en una servidumbre que se vuelve independiente de las personas que lo desarrollan y a éstas, en sí mismas, en sustituibles y desentendiéndose por completo de las condiciones vitales de reproducción, no sólo de la mano de obra sino de la propia vida.

En Andalucía esto no es teoría sino una realidad palpable. El intento de salir de la crisis a base de hundir la demanda interna y fomentar las exportaciones impuesto desde la Unión Europea está provocando que el peso del ajuste recaiga sobre el trabajo en un intento imposible por competir con las condiciones de trabajo y salariales de los países emergentes, especialmente de China. Esto, que antes era una predicción teórica, es en el último año la experiencia personal de muchas mujeres y hombres.

Sabemos que en el pasado reciente el atraso crónico de Andalucía ha servido de coartada a sus sucesivos gobiernos para aceptar modelos económicos propios de territorios dependientes en lugar de buscar una senda propia de desarrollo. Modelos que han apostado por el sector servicios, especialmente el turismo, como palanca de crecimiento y que se encuentran, en estos momentos, enfrentados a sus propias contradicciones y limitaciones, sin perspectivas de salida. No sería extraño que existiera, incluso en sectores políticos y sociales de la izquierda, la tentación de asumir “como inevitable” que Andalucía está condenada a ser una región dependiente de los servicios que, para ser competitivos, deberán sustentarse en unos bajos salarios. Impedir que Andalucía sea entregada a un modelo de trabajo-miseria de esas características es la tarea principal de Izquierda Unida en el Gobierno andaluz. Pero esto sólo podrá hacerse si su papel no es sólo de resistencia sino que va acompañada de una propuesta alternativa.

En el caso de Andalucía esa alternativa podría estar ya escrita: la puesta en marcha, con todas sus consecuencias, de los derechos civiles, políticos, económicos y sociales que el Estatuto de Autonomía estableció en su momento. Es cierto que en el actual contexto esa aplicación podría poner en evidencia y, por ello, confrontar con el marco de las políticas impuestas desde la Unión Europea y que el propio Estatuto reconoce; pero debemos suponer que, llegado ese momento, el pueblo andaluz optará por la defensa de sus derechos frente a cualquier intento de desmantelarlos.

Como será también probable que la aplicación de los derechos del Estatuto entre en conflicto con la reforma constitucional del artículo 135 de la Constitución pactada por el PSOE y el PP y con sus desarrollos previstos de cara a la intervención del gasto público. Pero entonces el Gobierno andaluz tendrá que sostener su legitimidad convocando directamente a la voluntad originaria de los andaluces y andaluzas por encima de imposiciones externas. En la práctica, el nuevo Estatuto se encuentra tan inédito como olvidado y el intento de ponerlo en marcha necesariamente entrará en conflicto con la ofensiva del capital contra los trabajadores, lo que requiere una dinámica de movilización del conjunto de la sociedad andaluza. Pero es que, sin esa dinámica, el Gobierno andaluz recién formado será inviable más temprano que tarde.

Porque Izquierda Unida no era necesaria para frenar al PP en Despeñaperros. Eso podía hacerse de otras maneras. Existe un acuerdo bastante general en que el hecho de que las andaluzas y andaluces lo hicieran precisamente otorgando un papel determinante a Izquierda Unida tiene dos motivos. El primero, la identificación, asumida como una especie de constatación natural, de IU con la adopción de medidas favorables a los trabajadores, con la garantía de que no se aplicarán en Andalucía los recortes y la reforma laboral. Y, el segundo, la convicción de que para tener un Gobierno que hiciera eso no era suficiente garantía con una mayoría del PSOE.

En este sentido, el voto a IU expresaba también la desconfianza y el rechazo a los Gobiernos socialistas de la Junta de Andalucía y la expectativa de que IU imprimiera un cambio en las políticas y la forma de hacerlas en el conjunto del nuevo Gobierno andaluz y de la Junta de Andalucía. De esto, y no sólo de que lo haga mejor o peor en las escasas parcelas gubernamentales que, en base a criterios estrictamente cuantitativos, se le han concedido a Izquierda Unida, va a depender el que IU pueda mantenerse en el Gobierno con la comprensión y el apoyo a esa participación de su electorado y de los trabajadores andaluces.

Desde luego IU no es responsable de las políticas de ajuste ni de los recortes en el presupuesto, pero el amparo del “imperativo legal”, que podrá valerle en el plano institucional, de nada le va a servir a la gente despedida, desahuciada, o sometida a nuevas condiciones de explotación, de cuya adhesión efectiva (que, en esta situación de crisis, hay que renovar día a día) depende la viabilidad del mantenimiento de IU en el Gobierno andaluz.

Para que se siga haciendo responsable al PP de los recortes y las reformas no basta con decirlo así, sino que hay que negarse a aplicarlas en Andalucía. IU debe dejar claro que, por encima de todo, está su compromiso con las personas. IU debe trabajar el instrumental ético y jurídico necesario para no aplicar en Andalucía y amparar a quienes se nieguen a aplicar leyes que vulneren los derechos humanos, que conduzcan al desamparo o al empobrecimiento directo de las personas. Debe elaborar el instrumental alternativo ético, jurídico y económico para dar soluciones a quienes se vean ante esas agresiones y despojos. Y debe establecer los mecanismos públicos de solidaridad para facilitar a quienes finalmente se vean en esas situaciones las garantías vitales en condiciones de dignidad y derechos. Se trata de tejer un entramado de resistencia que haga posible condiciones de lucha para una alternativa democrática a la crisis, que, en estos momentos, el capitalismo no parece dispuesto a tolerar.

Para empezar parece obvio que, en Andalucía y con IU en el Gobierno, más aún con la responsabilidad de Vivienda en su haber, no se puede seguir desahuciando a la gente. El derecho a la vivienda de las personas está por encima de la propiedad de los bancos sobre las viviendas hipotecadas de las familias andaluzas. Por tanto, todos los mecanismos de resistencia civil, toda nuestra responsabilidad institucional, nuestra capacidad legislativa y nuestros nuevas Consejerías tienen que servir para que detengamos los desahucios en Andalucía.

En los últimos años, el Gobierno y la Administración pública andaluza han sufrido un desgaste enorme que ha promovido un desapego profundo de la ciudadanía. Las políticas públicas se han desfondado. En la práctica, el desarrollo y la aplicación efectiva de los nuevos derechos y políticas del Estatuto de Autonomía están bloqueados. Los servicios públicos que conformaban el mínimo “estado del bienestar” del modelo andaluz (sanidad, educación, servicios sociales) se han ido reduciendo y deteriorando a través de medidas concretas, aplicadas sin ruido a la par que se hacían discursos en otro sentido.

El nivel directivo político-administrativo central de la Junta ha sido errático, ha actuado sin impulso político hacia la ciudadanía, con unos grados de falta de rigor y de irresponsabilidad que posiblemente hayan desorientado incluso al propio aparato administrativo y a los sectores sociales más cercanos a las políticas gubernamentales. Los empleados públicos han acusado el impacto de las campañas interesadas y sostenidas de desprestigio de lo público. El deterioro del trabajo de los empleados públicos ha sido consentido, cuando no fomentado, por los propios responsables políticos de la Junta, con dos intenciones: por un lado, tapar la ausencia de atención a necesidades sociales y la puesta en marcha de las correspondientes nuevas políticas y derechos (dejando que cunda la propaganda contra el funcionariado y la idea de que sobran) y, por otro lado, facilitar la adopción de las medidas de reducción y recortes que han adoptado. Cuando hacía falta avanzar hacia una nueva cultura de profesionalidad, responsabilidad, compromiso y autonomía del empleado público (quizá también con el desarrollo en esta dirección de Estatuto Básico del Empleado Público), nos hemos encontrado, en la práctica, con la cancelación de las ofertas de empleo público y una reordenación del sector público andaluz que traspasa servicios públicos en los que se decide sobre derechos ciudadanos a la gestión empresarial.

La Junta y su Administración necesitan volver a aliarse con una ciudadanía hoy abiertamente defraudada. La alianza debiera tener tres ejes esenciales. El primero, recuperar el empleo público como la opción preferente para la dedicación de los jóvenes profesionales que egresan del sistema educativo. Tenemos una Administración pequeña, en riesgo de convertirse en la propia de una país subdesarrollado. Y, pese a toda la propaganda reciente vertida desde el ministerio de Educación, tenemos niveles de población con formación universitaria insuficientes en cualquier índice que se mida. La Universidad y la educación no pueden volver a ser un privilegio de casta. Y la Administración tiene que retomar la renovación y democratización en la extracción social de su funcionariado que en alguna medida supuso la creación de la nueva Administración de la Junta de Andalucía en la década de los 80s y 90s, para luego estancarse.

Sin quitar la importancia inmediata a otras medida y planes, no cabe duda de que éste sería el principal “plan de empleo” y, a la par, de aumento de la capacidad de demanda económica interna que el nuevo Gobierno andaluz debe implementar. Ciertamente precisa de una fiscalidad suficiente adaptada a las nuevas circunstancias y de políticas de austeridad administrativa, pero tanto como el resto del desarrollo estatutario.

El segundo eje, más claro para todos, son los servicios públicos esenciales: educación, sanidad, vivienda, pensiones y dependencia. Y el tercero es la garantía con dignidad y derechos de las necesidades vitales básicas a toda persona que viva en Andalucía. Que la gente sepa que, frente al mecanismo depredador que el capitalismo ha puesto en marcha y que ya sabe que puede alcanzar a cualquiera en todo momento, no se verá desamparada ante la indiferencia de su Gobierno. Es el mínimo que evite la ineludibilidad de tener que aceptar la servidumbre en el trabajo y que nos permita recomponer la dignidad, la organización y la lucha.

Izquierda Unida sabe que en la actual situación económica y social los escenarios son muy variables (y quizás impredecibles). Esta vez se trata de política real, la gente está pendiente porque en esta ocasión son aspectos esenciales de su vida los que nos estamos jugando. Sabe que, lo quiera o no, necesitará esta adhesión real para seguir cada mañana, y cada tarde, en el Gobierno. Puede también dedicarse a evitar conflictos para ir ganando un día más, pero sabe que eso conduce de nuevo a la alternancia o, en el mejor de los casos, a un precario bipartidismo imperfecto. En condiciones de movilización social como las que se plantean en un futuro inmediato esto sería malversar un capital de esperanza que vale hoy y va a valer en el futuro próximo mucho más que tres consejerías.

* El Observatorio de Políticas Públicas en Andalucía, pretende ser un Observatorio analítico y evaluativo de las políticas públicas andaluzas, que permita dar una visión cualitativa y cuantitativa de las respuestas a las necesidades formuladas por la Junta de Andalucía para la sociedad a quien van dirigidas general y específicamente las políticas públicas.

El Observatorio de Políticas Públicas en Andalucía se acoge a la definición de Políticas Públicas como el conjunto de decisiones formales que se hallan interrelacionadas, que dependen de la intención y decisión de un grupo de individuos e instituciones; pero que también pueden consistir en la inacción por parte de los poderes públicos, es decir, en la decisión de no actuar respecto de un tema o situación problemática que requeriría de su intervención. Consideraremos a las políticas públicas como responsabilidad de los poderes públicos, es decir, aquellos que han sido investidos legal y legítimamente de poder para tomar decisiones obligatorias para el conjunto de la sociedad y actuar en favor del bien común.

El Objetivo del Observatorio de Políticas Públicas en Andalucía es constituirse en un centro de análisis y evaluación de la formulación y/o la ejecución de las Políticas Públicas andaluzas, a partir de IX legislatura que ha arrancado con la sesión constitutiva del Parlamento de Andalucía tras el pacto de gobierno entre Izquierda Unida y el PSOE, comprendiendo la identidad y la diferencia, dejando de lado categorías construidas que han delimitado aspectos que se vinculan con nuestra identidad; pretendiendo con ello ser un centro de análisis desde la participación, la inclusión, el reconocimiento de la diversidad de nuestros grupos humanos, como eje transversal de la comprensión e interpretación de nuestra realidad social.

El Observatorio de Políticas Públicas en Andalucía en una iniciativa ciudadana de reciente creación que cuenta con un Consejo Científico compuesto por Pedro Moreno Brenes, Fabián García Calero, Cristina Ruiz Cortina, David Arrabalí Campos, Eva Nieto Aragón, Pedro García Calero y Salvador Arijo Andrade, que pretende ser el impulsor de la actividad científica y social del mismo.

El agujero de Bankia en cinco cifras que se entienden

7.000 millones de euros. Es lo que el Gobierno calcula que tendrá que prestar a Bankia para empezar a hablar. No está claro si hará falta más dinero y ni siquiera que vayamos a cobrar. Tampoco es el primer cheque: el Estado ya había prestado antes otros 4.465 millones, hace dos años, como regalo de bodas por la fusión entre Bancaja y Caja Madrid. En total, son 11.465 millones: más que todo el hachazo en educación y sanidad (10.000 millones), casi seis veces más que los recortes en Ciencia e I+D (2.000 millones), tres veces lo que se ahorró con la bajada de sueldos de los funcionarios (4.000 millones) o más de siete veces lo que se recortó al congelar las pensiones (1.500 millones).

12.992 millones de euros. Es lo que se supone que valía Bankia según su propia contabilidad, su valor en libros hace algo menos de un año. Para la salida a bolsa, el 20 de julio de 2011, se ofreció un descuento del 60% sobre esta cantidad para motivar a inversores a entrar en este pastel. Ni aún así: desde que cotiza, el valor de Bankia (el de la bolsa, no el de los libros) se ha reducido un 38% más.

4.600 millones de euros. Es lo que vale Bankia, según su capitalización bursátil de ayer. Es decir: los mercados valoran a esta entidad financiera en un tercio de lo que el Estado tendrá que poner para reflotarla a ella y a su matriz, el BFA, que es una especie de banco malo donde el genio financiero de Rodrigo Rato –aconsejado por MAFO– dejó toda la basura del ladrillo para ver si así podía aguantar. En ese almacén nuclear se guardan 30.000 millones en activos tóxicos, un 3% del PIB nacional o todo el recorte del gasto público de este año. Dentro de esa cifra hay también 5.000 millones en suelo, un patrimonio que se ha devaluado aún más. Es obvio que el dinero público prestado difícilmente va a regresar.

2,34 millones de euros. Es lo que cobró Rodrigo Rato el año pasado (más el variable) por su excelente gestión. Equivale a 260 salarios mínimos interprofesionales. Es decir, un trabajador que cobre el SMI tardaría dos siglos y seis décadas en ganar lo que Rato se levantó en 2011.

1,2 millones de euros. Es la indemnización máxima a la que tiene derecho Rodrigo Rato por su amable dimisión. En realidad, poco dinero: su sustituto como presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, se llevó 68,7 millones de euros tras jubilarse con 55 años del BBVA. Para que un empleado con el SMI pudiese cobrar una cantidad así, necesitaría 7.600 años de trabajo.

Actualizació, 12:31. Por si fuera poco, el Estado también ha comprometido 27.500 millones más en avales de Bankia.

Suicidios y salarios

Suicidios y salarios

Pascual Serrano

Dos evoluciones numéricas me han llamado la atención en los últimos días. Una, el salario y los ingresos familiares de algunos países latinoamericanos. La otra, el índice de suicidios en países europeos. Creo que sirven para comprobar también la evolución de dos mundos, de dos economías, de dos sociedades.

En Venezuela, Hugo Chávez anunció el pasado 17 de abril que el salario mínimo subiría un 32,25% a lo largo de 2012 (Agencia Venezolana de Noticias, 7-4-2012). Si se suman los ingresos por bono alimentación, otro beneficio de los trabajadores, el salario se situaría, según la prensa venezolana, en casi 700 dólares. La evolución de Brasil todavía es más espectacular. En ese país “30 millones de personas [han salido de la pobreza y] han entrado en la horquilla de ingresos entre los 700 y 3.000 euros al mes” (El País, 28-3-2012).

Y mientras tanto, en Europa lo que aumenta no es el salario mínimo ni los ingresos per capita, sino el número de suicidios. En Grecia ya llevan 1.725 en los dos últimos años (El País, 22-4-2012). Este país, antes del 'crack' financiero, tenía el porcentaje de suicidios más bajo de Europa (2,8% por cada 100.000 habitantes), pero en la primera mitad de 2011 esas muertes se incrementaron en un 40%, convirtiéndose en el líder de toda la UE (El Mundo, 20-3-2012). En Italia van por el mismo camino. En 2010 se suicidaron 362 parados y 336 pequeños empresarios o autónomos. El dato de un pequeño empresario y un trabajador quitándose la vida cada día ya está totalmente consolidado. En la provincia de Padua se ha creado la Asociación de familiares de empresarios suicidados” y al menos cinco asociaciones han puesto en marcha servicios de ayuda psicológica para autónomos y pequeños empresarios (El País, 22-4-2012). Y es que en Italia, según datos de Cáritas, 8,3 millones de habitantes sufren la pobreza, de ellas un millón y medio viven de la caridad.

En España, donde ya se ha superado con creces los cinco millones de parados y decenas de miles de familias desahuciadas por ejecuciones hipotecarias, el número de suicidios ha aumentado un 25%, ya casi es más fácil morirse a manos de uno mismo que por cáncer. O como dijo hace años Michael Moore, tan preocupados los gobiernos por el terrorismo y es mucho más posible que se mate uno mismo en lugar de a manos de un terrorista.

Esta es otra diferencia con la crisis del 29 en Estados Unidos, entonces fueron los especuladores en Bolsa quienes se suicidaban tirándose desde las ventanas de sus rascacielos, hoy son los trabajadores a los que ellos envían al paro o a los pequeños empresarios a los que arrollan. Y pensar que en Túnez la gente se echó a la calle y derrocó a un presidente tras la indignación que levantó el suicidio de un vendedor ambulante.

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EL SECRETO DE LOS FINLANDESES

24 horas con uno de los jóvenes de 15 años que triunfa en Pisa.

¿Por qué lo habitual en Finlandia es que un adolescente normalito termine Secundaria con notas excelentes, hablando un perfecto inglés y leyendo un libro a la semana, y aquí muy pocos consigan algo remotamente parecido? Hemos viajado al país mejor clasificado por el informe Pisa para averiguarlo.

Les presento a Saili Sipilä. Tiene 15 años. Vive con sus padres y sus dos hermanos en Espoo, una ciudad de 360.000 habitantes a las afueras de Helsinki. He volado 4.000 kilómetros para conocerlo. ¿Por qué? Por dos razones: porque soy periodista y porque tengo un hijo de la misma edad. Como periodista, quiero saber por qué Saili, un adolescente normalito de Finlandia terminará la Secundaria con excelentes notas, hablando inglés a la perfección y leyendo un libro por semana. Lo típico para un finlandés. Como padre, quiero saber si es inevitable que mi hijo, Manuel, un adolescente normalito, acabe sus estudios obligatorios aprobando por los pelos, chapurreando cuatro palabras en inglés y sin el menor interés por la lectura. Lo típico para un español. ¿Hubiera sido diferente si hubiera nacido en Finlandia? ¿Qué comparaciones entre la educación finlandesa y la española puedo hacer como periodista? ¿Qué lecciones puedo aprender como padre?

Repaso en el avión los resultados calentitos del último informe Pisa, un examen trianual que mide las capacidades de los alumnos de 15 años de 57 países en ciencias, matemáticas y lectura. Participaron 375.000 estudiantes. En España, casi 20.000 alumnos de Secundaria de 686 coles e institutos. Veamos las notas. Ciencias: Finlandia, 1ª, 563 puntos. España, 31ª, 488 puntos. Si el aprobado lo marca la media de los países de la OCDE (491 puntos), ya tenemos el primer suspenso. Matemáticas: Finlandia, 2ª, 548 puntos, a sólo uno de China Taipei. España, 31ª, 480, a cuatro de la media de los países desarrollados. Segundo insuficiente. Lectura: Finlandia, 2ª (547), por detrás de Corea del Sur. España, 35ª (461), protagoniza además el peor descenso en comprensión lectora de los países de la OCDE (485) desde el último informe. Nuestros hijos no entienden lo que leen. A la cuarta línea de cualquier texto se pierden. Muy deficiente.

Tres cates en las tres asignaturas básicas. ¿Qué hacemos? ¿Castigamos de cara a la pared a los alumnos, a los padres, a los profesores, a las autoridades, a todos? Alemania cosechó unas calabazas semejantes hace tres años y la conmoción fue tan mayúscula que los políticos se pusieron las pilas y este año sus estudiantes han aprobado con nota.

Aquí, el Gobierno culpa a Franco (la precaria educación de los padres dificulta la de los hijos). Además, la fiesta va por barrios, léase por comunidades autónomas. Los riojanos pueden sacar pecho: están en el grupito de cabeza. Los andaluces deberían ir pensando en las recuperaciones: en mates les gana hasta Azerbaiyán.

Taxi hasta Espoo. Son las siete de la mañana y todavía no ha amanecido. Ni lo hará. No veré el sol durante mi estancia en Finlandia. Cielos cubiertos y noche cerrada a las tres de la tarde. En esta época del año es un país en penumbra y con sus 5,3 millones de habitantes obsesionados en encender cirios, velas y lamparitas. Limosnas de luz.

Llego a casa de los Sipilä a tiempo para ser invitado al desayuno familiar. No es lo habitual, porque cada uno suele tomar un bocado por su cuenta, pero ayer (6 de diciembre) fue el Día de la Independencia y la ocasión lo merece. Me sorprende que Saili no tenga puente, pues el festivo cae en jueves. Mi hijo enlazó cuatro días de vacaciones gracias al viaducto de la Constitución. En Finlandia, si una escuela hace puente (los centros tienen autonomía para toman estas decisiones), antes obliga a sus alumnos a salir algo más tarde cada día hasta completar las clases que se hubieran perdido.

Me descalzo, dejo los zapatos en el recibidor y converso con los Sipilä en calcetines mientras damos cuenta del café, los panecillos, el zumo de bayas y el queso lapón con mermelada. Seppo, el padre, es teólogo y se gana la vida traduciendo la Biblia. Domina una docena de idiomas, entre ellos arameo, copto y árabe clásico. Leena, la madre, es enfermera y trabaja en un hospital. Mikael, el hermano mayor, tiene 18 años y quiere estudiar Arte Dramático en la universidad, pero reconoce que las posibilidades de pasar el corte a la primera son escasas. Joel, el menor, de 12 años, es discapacitado psíquico y acude a un colegio de educación especial. La vivienda familiar es un dúplex de clase media en el centro urbano de Espoo. Lo de ‘urbano’ hay que matizarlo. Un bosque de abetos limita con la casa. «Nos mudamos aquí hace año y medio. El aire es muy puro». Espoo es la segunda ciudad de Finlandia en habitantes y la de mayor porcentaje de población universitaria en un país donde el 34 por ciento de los adultos tiene estudios superiores. «No hay apenas delincuencia. Nuestros hijos pueden pasear de noche con tranquilidad», explica el padre. Y Saili apostilla en un inglés prístino: «Finlandia es segura. Ni sunamis, ni terremotos… Me gusta vivir aquí». Yo les explico que me crié en la calle. Y eso es algo que se ha perdido en España, por los menos en las grandes ciudades. Que los niños puedan jugar al aire libre sin vigilancia.

Las ocho menos cuarto. Hora de ponerse los zapatos y salir camino de las respectivas ocupaciones. Saili coge el bus urbano (no hay autobuses escolares). El billete lo subvenciona el municipio. Por ley, ningún alumno puede vivir a más de cinco kilómetros de la escuela. Podría ir caminando, un paseo de veinte minutos, pero llovizna aguanieve y no le apetece. Saili tiene moto y bicicleta, como la mayoría de sus compis, pero sólo unos pocos desafían al frío en esta época. En el exterior, las instalaciones de la escuela Saarnilaakson dan una impresión espartana, excepto por el césped de los campos de deporte que la circundan. En la entrada no se ve a decenas de estudiantes apurando el primer pitillo de la mañana, como en los institutos españoles. Ni una colilla ni una hoja ni una pintada. «Aquí no se ensucia ni la nieve», me dice el fotógrafo.

En el interior, la limpieza resalta aún más. No hay garabatos en los pupitres ni en los aseos. Todo parece recién estrenado. Saarnilaakson es una escuela pública, como el 97 por ciento de los centros finlandeses, a diferencia de España, donde el 35 por ciento son privados. Por supuesto, es gratuita. Pero el equipamiento es el de un colegio caro en nuestro país. Las aulas disponen de un televisor con pantalla gigante de plasma, acuario de 200 litros con pececitos de colores, cocina con fregadero, medios audiovisuales, aire acondicionado, muchas plantas. Hay un ordenador por cada dos alumnos. Una docena de máquinas de coser en la clase de costura, aparatos de soldar, herramientas de carpintería, esquíes… Un gimnasio cubierto, un auditorio para las clases de teatro y un comedor con autoservicio. Todo en perfecto estado de revista. Los libros de texto son gratis (¡cómo duelen los 200 euros que tengo que desembolsar cada septiembre!), el material escolar es gratis, la comida es gratis. No parece demasiado apetitosa y los estudiantes reniegan, pero la comen. Al Ayuntamiento le cuesta 65 céntimos cada menú: un plato caliente, leche y fruta.

Tanta generosidad me pone los dientes largos. Y cuando Kari Kajalainen, profesor de matemáticas, me explica que si un niño quiere estudiar, puede llegar a ser médico o juez o ingeniero, lo que se proponga, si se esfuerza, aunque su familia sea pobre, pongo cara de incredulidad. «La educación de cada finlandés le cuesta 200.000 euros al Estado, desde que entra en la guardería hasta que sale de la universidad con su título. Es el dinero mejor empleado de nuestros impuestos. La presidenta del país, Tarja Halonen, se licenció en Derecho y proviene de una humilde familia de clase obrera. «Cuando regaño a mis alumnos, les digo que están malgastando el dinero de los contribuyentes». Y otra profesora, Päivi Ketola, me cuenta que los universitarios sólo han de pagar los libros y la comida (2.50 euros en la cafetería de la facultad). El Estado los ayuda a emanciparse con subvenciones para alquilar una vivienda y una paga.

Todo el sistema está montado para que los finlandeses se acostumbren a ser autónomos desde bien pequeñitos y sevayan a vivir por su cuenta a los 18 años.

Pero volvamos con Saili, que ha sonado el timbre (las notas de una balada al piano de Erik Satie) y entra en clase. Cursa 9º grado, el equivalente de 4º de la ESO en España. En la escuela de Saarnilaakson hay 400 alumnos y 40 profesores, médico, asistente social, psicólogo y hasta dentista. Y la ratio es de menos de veinte estudiantes por aula (en Finlandia, por ley, no puede haber más de 24). En la clase de mi hijo hay 34. Los compañeros de Saili son formalitos, por lo menos a primera vista. Y es que en el ideario del colegio, además de en la civilización europea y el multiculturalismo (hay clases de historia del islam o del catolicismo, aunque la población es mayoritariamente luterana), se hace un hincapié obsesivo en los buenos modales. Me asombra el respeto reverencial que le tienen a los profesores. «Sí, nos sentimos respetados y valorados por la sociedad. Ser maestro es una profesión de prestigio a la que solo aspiran los mejores. Y no basta con ser muy bueno en tu tus conocimientos. Pero el respeto de los alumnos te lo ganas día a día. En 20 segundos lo puedes perder», explica Mati Karkkainen, docente de ciencias, en la sala de profesores, muy acogedora: un piano, una bandeja con bombones, cafeteras humeantes. Los maestros tienen un buen sueldo en comparación con los españoles, aunque algunos se quejan. Rocío no, desde luego. Esta madrileña

El sistema no incentiva que trabajes más. Prefieren repartir el trabajo para que no haya paro. ¿Cómo? Aumentando mucho los impuestos a los que ganan más. A mí sólo me retienen el 10 por ciento. Pero a un médico que gane 5.000 euros le retienen la mitad. Además, tienes derecho a paro toda la vida. Tendría que pensármelo mucho para volver a España». Ojo, a los niños finlandeses no les gusta el cole. Saili, que saca sobresalientes sin despeinarse, lo considera «demasiado fácil». Sus compañeros, menos brillantes, reconocen que hay que trabajar demasiado. Y Päivi Junkkari, profesora de inglés, recuerda su adolescencia como una etapa ingrata, de mucho sacrificio. «Los alumnos no vienen al colegio a pasárselo bomba. Es un trabajo. Pero saben que todos tienen las mismas oportunidades. Da igual a la escuela que vayan, en el centro de Helsinki o en un pueblo del Ártico. Todas tienen el mismo nivel». Kari Kajainen asiente. «Nos centramos en que la mayoría de los alumnos sean muy competentes. Que el nivel medio sea alto. No es una educación elitista. Preferimos que todos saquen aprobados y notables; que haya alumnos de matrícula no es una prioridad. Y, sobre todo, cuando vemos que alguno tiene problemas, le asignamos enseguida un profesor de apoyo. Tiene clases extra. Estamos muy pendientes y no dejamos que se retrase.»

Los deberes son sagrados. Y está muy mal visto que alguien copie, incluso por los mismos alumnos. Que alguien saque una chuleta es impensable. «En nuestra cultura son muy importantes dos valores: la honradez y el trabajo», comenta Päivi Junkkari. No es casualidad que Finlandia también encabece las estadísticas de transparencia y menos corrupción pública. Kari Kajainen apunta otra peculiaridad nórdica. No hay repetidores. Le digo que en España el 43 por ciento de los alumnos de Secundaria ha repetido curso alguna vez. Y que mi hijo, que siempre se salva al final, tiene incontables oportunidades para aprobar cada asignatura y, aun así, suelen quedarle un par para septiembre. Kajainen pone cara de asombro. «Aquí sólo tienes una oportunidad para aprobar un examen por la misma razón que la vida sólo se vive una vez. Y hay que aprovecharla. Si no apruebas, te quedas una hora más en clase hasta que demuestres que te lo sabes y si no, estudias en verano, pero la promoción es automática».

¿Dónde aprietan más las tuercas? «Sin duda, en la enseñanza de la lengua materna. Somos los primeros del mundo en ciencias y los segundos en matemáticas, pero el mayor reto de enseñar matemáticas es conseguir que los alumnos comprendan lo que leen, el enunciado de los problemas. Por eso lo fundamental es que lean. Y también es muy importante la enseñanza de lenguas extranjeras. El finés es una lengua minoritaria. Los alumnos también estudian
sueco e inglés obligatoriamente. Y alemán, francés o italiano como optativas. Pero tienen una gran ventaja. Las películas y series de televisión extranjeras no están dobladas. Todas se pasan con subtítulos. Los niños se acostumbran desde pequeños a escuchar otros idiomas y, además, adquieren destreza lectora. Hay que leer rápido los subtítulos para no perder el hilo del programa», apunta Tuija Yrjö-Koskinen, profesora de inglés. Envidio la fluidez con la que todos hablan el idioma de Shakespeare en la clase de Sailu. E incluso chapurrean algunas palabras de español porque Los Serrano es la serie de moda.

La jornada de Saili es intensiva, de 8 de la mañana a 3 de la tarde. Pero las clases son muy breves: 45 minutos mal contados. Hay un recreo obligatorio al aire libre (los adolescentes se apretujan en la entrada porque en el patio hace frío) y una pausa de media hora para comer. Todo el horario está salpicado de breves descansos que hacen llevadero el día. Terminan frescos. No se los abruma con una montaña de materias. Las carteras son livianas. Se estimula el razonamiento crítico antes que la memorización. Hay clases distendidas, como baile de salón, teatro, arte digital, peluquería, artes marciales, hockey sobre hielo, esquí de travesía, ¡cocina! (Saili y su hermano Mikael aprendieron a cocinar en el colegio y preparan la cena en casa cuando les toca). También primeros auxilios, carpintería, soldadura o música. Los alumnos tocan el violín, la guitarra eléctrica u otros instrumentos, según sus preferencias. Y, sobre todo, se estimula el pensamiento crítico. Se invita a discutir. El sistema español margina el debate y la expresión oral. El alumno toma apuntes pasivamente, bosteza.

Saili vuelve a casa, juega un rato al hockey y hace los deberes. «Tardo de una a dos horas. Luego cuido de mi hermano Joel o cocino si no hay nadie más en casa. A las siete hemos cenado. Me conecto un rato al Messenger si mi padre no está trabajando en el ordenador. O juego a videojuegos de rol y de estrategia. Luego, me acuesto y me quedo leyendo hasta las once. Mis libros preferidos son las novelas de Julio Verne y todos los de Harry Potter. El último lo voy a leer en inglés».

Finlandia presume del mayor índice de lectura de libros y prensa de Europa. Tres veces por semana la familia toma la sauna en casa. «Lo hacemos juntos. Es el lugar donde se comentan las preocupaciones y los proyectos, donde se planean las vacaciones. Siempre buscando el sol. Hemos ido a Madeira, París y Túnez», explica Leena, su madre. Saili todavía no tiene claro qué quiere ser de mayor. «Químico, veterinario o diseñador de videojuegos.» Le pregunto si es feliz. Y me responde sin pestañear que sí.

Carlos Manuel Sánchez..

Otro artículo de interes del mismo autor en el siguiente enlace:

http://xlsemanal.finanzas.com/web/articulo.php?id=75100&id_edicion=6907

Al firmar la petición estarás enviando esta carta

Destinatario: Ministro Wert

Señor Ministro José Ignacio Wert.

Los firmantes de esta carta nos dirigimos a Usted por las medidas tan dramáticas que plantean llevar a cabo desde el Ministerio entre ellas aumentar el ratio de alumnos por Clase.

Según el gabinete, no hay relación entre una ratio menor y la mejora de resultados.

Aumentar el número de alumnos por clase perjudica a los alumnos sobre todo porque sí bajan los niveles de conocimientos, a los profesores, (estudios científicos demuestran que el sector de la enseñanza es el que sufre más bajas por depresión y síndrome del Burnout, amén de otras enfermedades relacionadas con el trabajo), a los padres porque se ven obligados a trabajar una escuela paralela con refuerzos extraescolares, en definitiva a toda la Comunidad Educativa.

Consideramos muy grave que desde ese Ministerio tan solo se han tenido en cuenta a la hora de tomar las medidas el coste económico que supone a La Administración.

Por lo tanto, le pedimos que si se ha valorado el coste de las universidades, se establezca una valoración real de lo que cuesta a la administración el gasto que supone repetir curso o abandonar los estudios de los alumnos, el de las bajas por enfermedad de los profesores tanto de primaria como secundaria bachiller y demás grados o ciclos formativos.

Es posible que una vez informado de ese gasto comprenda que no es conveniente ninguna de sus medidas pero sobre todo la de aumentar el numero de alumnos por clase.

También le puede ayudar a reflexionar y rectificar sus medidas informarse de cómo funcionan los modelos educativos en la Comunidad Europea.

Para muestra le incluimos el siguiente enlace:
http://xlsemanal.finanzas.com/web/articulo.php?id=75100&id_edicion=6907

Rectificar es de sabios, demuéstrenos que es una persona sabia y escuche a los ciudadanos que le hacen la petición.

Argumentos a favor de la entrada de IU en el Gobierno andaluz

Federico Jiménez Losantos

Señoritos bolcheviques

Griñán se ha puesto en manos de IU y el resultado es una especie de bolchevismo caro que debe pagar toda España y respaldar Alemania... Si Sánchez Gordillo, que cultiva una pinta de mujik entre tolstoiano y palestino, se llevara mejor con Valderas y Griñán, pondrían la Junta en Marinaleda. Pero a falta de un trienio bolchevique como el de 1917-19, tratarán de convertir en un cuatrienio a Sevilla en Leningrado. El Plan Griñán-Valderas es bolchevique pero en señorito: un banco público para regalar dinero, subidas de todos los impuestos, sueldo vitalicio por haber nacido en Andalucía, un Plan E, prohibir el desahucio de los que no paguen, un año de sobresueldo para cursos de formación y mil canonjías más.

Opinión de Ángel Cappa sobre REPSOL

Esta semana en el programa "Asuntos Propios" de Radio Nacional de España intervenía Ángel Cappa (que ha sido segundo entrenador de equipos españoles como el Tenerife o Real Madrid y entrenador del River Plate o del Gimnasia y Esgrima de La Plata entre otros equipos) para dar su opinión sobre la expropiacion del Gobierno Argentino de YPF a REPSOL.

El camino equivocado

El camino equivocado

Rafael Calero Palma

Http://mimargenizquierda.blogspot.com

El gobierno de Mariano Rajoy se ha quitado la máscara completamente. Ya no hay elecciones autonómicas a la vista y, por tanto, la máscara más que ayudar, estorba. Después de los poco gratificantes resultados electorales obtenidos por su partido en las elecciones autonómicas andaluzas (a pesar de haber ganado, la victoria, casi con total seguridad, no llevará a Javier Arenas al Palacio de San Telmo) ya no hace falta ocultar por más tiempo los planes reales.

Así que la semana pasada, el Gobierno de Rajoy desveló a la opinión pública y al Gran Hermano comunitario que lo vigila de cerca, su plan mágico para acabar con la crisis de deuda que azota al país: recortar diez mil millones de euros en el sistema sanitario y en el educativo.

A este tijeretazo, hay que sumar los que ya se han hecho en los Presupuestos Generales del Estado, que recortan cerca del 22% el presupuesto de Educación (lo que significa que se dispondrán de 625 millones de euros menos) y de las podas que las distintas Consejerías de Educación están aplicando en sus propios presupuestos.

No hace falta ser un lince para darse cuenta de la tragedia que eso supone tanto para la sanidad como para la educación. Para empezar, miles de puestos de trabajo se van a perder en un abrir y cerrar de ojos. Sólo en el sistema educativo andaluz, para el próximo curso, se estima que la reducción afectará a unos quince mil docentes interinos. Es decir, el uno de septiembre, quince mil personas que a día de hoy tienen un empleo como maestros de primaria, de secundaria o en la universidad, se quedarán en sus casas, cruzados de brazos, viéndolas venir. Y en el sistema sanitario público, otro tanto.  

No obstante, la reducción económica no va a afectar sólo al empleo. La calidad del sistema educativo, que ya desde hace tiempo viene resintiéndose de una pobrísima inversión pública (la española está entre las de menor cuantía de todos los países comunitarios), va a sufrir un retroceso, sencillamente, espectacular. Si se confirman los datos que se han barajado estos días, y mucho me temo que la cosa puede ser aún peor, volveremos a tener aulas con treinta y tantos alumnos en primaria y hasta cuarenta y dos (se dice pronto) alumnos en secundaria.  Además de estas medidas, el Ministro ha anunciado otras complementarias: supresión de programas de intercambio de alumnos universitarios, supresión de varios programas que suponían una modernización de la escuela española, revisión de las tasas universitarias, etc., etc. Un ataque que atenta contra el conjunto de la sociedad de este país, sobre todo contra el alumnado, que se verá perjudicado directamente.

Esto es un disparate. Y eso lo sabe cualquiera. también José Ignacio Wert, el Ministro del ramo, y sus colaboradores directos. Pero a ellos eso no les preocupa. Porque ellos sólo tienen un objetivo y ese objetivo se llama déficit cero. Y es que en España y en Europa, para salir de la crisis, se ha optado por tomar el camino equivocado. Mientras que los políticos que nos gobiernen, sea cual sea su color político, apuesten decididamente por la consecución drástica del déficit cero,  el país tendrá que seguir reduciendo en inversión pública. Si se reduce la inversión pública, se reduce el empleo. Si se reduce el empleo, se reduce el consumo. Si se reduce el consumo, se cierran negocios. Si se cierran negocios, se pierden más empleos. Y vuelta a empezar.  Una de dos: o se cambia la estrategia, o esto no se arregla. Así de simple.      

Cuando Repsol éramos todos

Jesús Moreno Abad

No hay camiseta sin rasgar en este día de colérica desnudez de la patria. Anda España en guardia porque Argentina piensa quitar a Repsol su filial YPF. La tensión entre las dos naciones ha subido varios escalones en las últimas horas. Cuando ayer salió a hablar el ministro José Manuel Soria –reconvertido en ministro de Guerra- se hizo el silencio en los hogares españoles, que se reunieron expectantes ante los televisores y los portales digitales de los periódicos. Sólo se oía al ministro y los “schhssss” de los adultos mandando callar a los niños. Justo cuando España guardó silencio, la frase golpeó las ventanas: “Si hay gestos de hostilidad, traerán consecuencias”.

Entonces, se desató la histeria colectiva. #WarSpainArgentina era el campo de batalla en Twitter, donde algunos argentinos y españoles se insultaban y amenazaban, ajenos a la hilaridad intencionada del tag. España enloqueció y nos ensangrentamos el pecho a arañazos coléricos de fauces espumosas, como lo sabemos hacer cuando la ocasión merece la pena y nos va la vida en ello: como si volvieran a invadirnos los franceses, como si Argentina le birlase un penalti a la Roja… igual que si tuviésemos acciones en Repsol.

Es un gusto comprobar que aún quedan patriotas capaces de seguir al presidente en defensa de lo nuestro. Al presidente de la compañía, digo. A Antonio Brufau. Porque a los españoles nos da igual que más de la mitad de la propiedad de la sociedad sea extranjera o que sea la segunda empresa española con más presencia en paraísos fiscales (12 filiales en las Islas Caimán y una en Liberia). Es hija de España y punto. Tiene nuestra solidaridad.

Y decir que es hija de España es más que una frase hecha. Ya que Repsol antes era una empresa pública. Es decir: de todos, y no de unos amigotes que valen su peso en oro. Como del Estado argentino era YPF, por cierto. Por tanto, hace ya tiempo que nos expropiaron Repsol; concretamente entre 1989 y 1997, cuando Felipe González y Aznar se la quitaron de encima vendiéndola al peso. Tal sucedió con otras importantes empresas de sectores estratégicos, como Telefónica o Endesa, todos imperios boyantes que obtienen cada año beneficios de miles de millones que no acaban en las arcas públicas. Limosna de un año por los beneficios de una vida. ¿Defender los intereses de España? No me hagan reír.