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Almuñécar contra la corrupción

Anticapitalistas

#29MSinMiedo

Ponen en marcha una web para que los trabajadores informen de las empresas que impiden hacer Huelga
diario-octubre.es

A dos semanas de la Huelga General, convocada por los sindicatos para el 29 de Marzo, crece el numero de denuncias por parte de trabajadores, tanto públicos como de empresas privadas, de casos de coacción y amenazas que realiza la administración y empresariado con el fin de entorpecer el ejercicio de uno de los derechos constitucionales de nuestro país: el derecho a la huelga.

Por ese motivo, se ha lanzado una iniciativa que pretende hacer pública la información de todas aquellas empresas y/o entidades que violen los derechos de los trabajadores, obstaculizando su participación en la próxima Huelga General contra una reforma laboral considerada por muchos expertos como un verdadero crimen contra la inmensa mayoría de los ciudadanos de nuestro país.

A través de un sencillo formulario, completamente anónimo, los trabajadores que hayan sido amenazados por parte de sus jefes, o hayan visto obstaculizados sus derechos, pueden introducir los datos de sus empresas en una “lista negra” accesible al público en general.

La página Web de la iniciativa se encuentra en la dirección:
http://29msinmiedo.tumblr.com/

STOP DESAHUCIOS!!

Elena Salgado se va a trabajar a Endesa con Aznar

Elena Salgado se va a trabajar a Endesa con Aznar

Ahora que Elena Salgado ha sido fichada por Endesa, me resulta interesante recuperar el viejo proyecto de políticos que han encontrado un refugio bien retribuído en las grandes empresas, mientras no amaina el temporal de las crisis-cambio de paradigma del capitalismo.

Por eso no extraña que estos grandes líderes hagan las reformas laborales que hacen (pues ocuparán puestos en los que cobran treinta veces el salario mínimo interprofesional y no se los bajarán; porque no les despedirán en gratitud y encontrarán otras colocaciones); las reformas de las pensiones (pues cobrarán los máximos de las pensiones públicas y seguramente reciban planes privados de pensiones); los recortes en educación, sanidad, vivienda, dependencia (porque sus hijos irán a centros privados y elitistas, serán curados en centros privados sin pasar por largas listas, vivirán en cómodos y grandes chalets, serán atendidos en residencias de lujo para mayores).

Los vínculos entre los partidos políticos mayoritarios y las grandes empresas-bancos tienen múltiples caras:

  • Precaria inspección fiscal.
  • Créditos a partidos para que afronten sus campañas electorales.
  • Indultos a banqueros.
  • Condonación de créditos a los partidos.
  • Medidas en favor de determinadas grandes empresas (prospecciones petrolíferas, bajos coeficientes de solvencia y caja a entidades financieras, eliminación de primas a las energías renovables competidoras, ...).
  • Apoyo mediático a uno de esos partidos.
  • Reforma laboral para dar más fuerza al empresario o facilitar y abaratar el despido.
  • Ayuda económica en forma de campañas publicitarias institucionales a grupos mediáticos amigos en problemas de viabilidad.
  • Fichaje de políticos que se quedan fuera del círculo de la gran política.
  • Etcétera.

He querido elaborar un inventario colaborativo de políticos que entraron en las grandes empresas tras su paso por la alta política. Por ahora la lista alcanza a los siguientes personajes de la política española, añadiendo un alemán muy destacado.

  1. Eduardo Zaplana (ex-Presidente de la Comunidad Autónoma de Valencia, ex-Ministro de Trabajo después del decretazo y la Huelga General de 2002), adjunto al Secretario General de Telefónica, empresa con una buena parte privatizada en el primer gobierno de Aznar.
  2. Pedro Solbes (ex-Vicepresidente y ex-Ministro con Felipe González y Zapatero, autor de la reforma fiscal de 2006), consejero de la italiana Enel (compañía que participó con Acciona en una OPA salvadora sobre Endesa cuando EON había lanzado otra OPA que no gustaba al Gobierno de Zapatero) y consejero y asesor de Barclays, gran banco de la Gran Bretaña.
  3. Josu Jon Imaz (ex-Presidente del PNV, muy bien visto en los círculos socialistas), fue nombrado presidente de Petronor, cuyo accionista principal es Repsol.
  4. José María Aznar (ex-Presidente, uno de los actores del trío de las Azores), disfruta de los beneficios del Estatuto de Ex-Presidente, es consejero de Endesa (gran empresa privatizada en parte durante su mandato), asesor de Murdoch (magnate de medios), de fondos de riesgo.
  5. Rodolfo Martín Villa (varios Ministerios durante el franquismo y la transición), presidió Endesa, trabajó para Sogecable.
  6. José Barrionuevo (ex-Ministro de Interior y condenado e indultado por el caso Segundo Marey), cuya constructora posee 2,5 millones de euros en solares y construcciones.
  7. Rodrigo Rato (ex-Vicepresidente del Gobierno, ex-Ministro de Economía y Hacienda, autor de la reforma fiscal del 1998), trabajó en banca Lazard, Criteria-La Caixa y el Consejo Internacional del Banco Santander, fue designado para la presidencia de Caja Madrid (donde la Comunidad Autónoma de Madrid tenía capacidad de decisión) y después de Bankia.
  8. Miquel Roca (Ex-diputado de CiU, padre de nuestra constitución), consejero de Endesa.
  9. Julián García Vargas (ex-Ministro de Sanidad y de Defensa), consejero asesor en Indra.
  10. Josep Piqué (ex-Ministro de Exteriores y de Nuevas Tecnologías), presidente de Vueling.
  11. José Borrell (ex-Ministro de Obras Públicas), vocal del Consejo de Administración de la empresa de tecnología Abengoa.
  12. Ángel Acebes (ex-Ministro de Administraciones Públicas, de Justicia, de Interior, la cara visible del engaño del 11M), vocal del Consejo de Administración del Banco Financiero y de Ahorros (Banco malo de Bankia).
  13. Carlos Solchaga (ex-Ministro de Industria, ex-Ministro de Economía y Hacienda, que presumía de que España era el país donde más fácil era hacerse rico, con un pelotazo), trabaja de consejero y consultor externo en varias empresas.
  14. Ana de Palacio (ex-Ministra de Asuntos Exteriores que defendió vergonzosamente la guerra invasora de Irak), se fue a trabajar al Banco Mundial y después vicepreside la empresa de energía nuclear francesa Areva.
  15. Felipe González (ex-Presidente, el presidente que sustituyó en España la socialdemocracia por el socioliberalismo), disfruta de los beneficios del Estatuto de Ex-Presidente, que él implantó, y también es consejero independiente del Consejo de Administración de Gas Natural.
  16. Manuel Hermoso (ex-Presidente de Canarias), propietario de prefabricados Maher.
  17. David Taguas (ex-director de la Oficina Económica del Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero), sucede a Miguel Sebastián, viniendo ambos del BBVA, en ese cargo y después se fue al lobby SEOPAN (Sociedad de Empresas de Obras Públicas de Ámbito Nacional).
  18. José Antonio Ardanza (ex-Lehendakari), presidió la empresa vasca de Telecomunicaciones Euskaltel.
  19. Antonio Asunción (ex-Ministro de Interior cuando se fugó Luis Roldán), tiene unas piscifactorías de más once millones de euros.
  20. Gerhard Schröder (ex-Canciller de Alemania, con Blair el sepultador definitivo de la socialdemocracia de progreso), preside el consejo de vigilancia de la rusa Gazprom.
  21. Narcí Serra (ex-Vicepresidente y ex-Ministro de Defensa), pasó a presidir La Caixa en tiempos del tripartito (PSC-ICEUiA-ERC) y más tarde pasó al Consejo de Administración de Gas Natural, por la cuota de La Caixa.
  22. Anna Birulés (ex-Ministra de Ciencia y Tecnología con Aznar), es consejera en una empresa del acero, Irestal.
  23. Miguel Boyer (ex-Ministro de Economía y Hacienda) ha sido sido presidente de Cartera Central y presidente y consejero delegado de Grucycsa, así como vicepresidente de FCC Construcción y presidente de la Compañía Logística de Hidrocarburos. En la actualidad, Boyer es miembro del International Advisory Board de BOSCH, representante de la Corporación Financiera Issos en el consejo de administración de la inmobiliaria Reyal-Urbis y consejero de REE.
  24. Elena Salgado (ex-Vicepresidenta y ex-ministra en varios ramos, también en Economía y Hacienda), en tres meses se incorpora a Endesa como consejera, donde acompañará a Aznar.

...

Otros políticos nunca dejaron o dejan la política, en la que tampoco se vive tan mal: Manuel Fraga, Alfonso Guerra (las 10 legislaturas), Txiki Benegas (nueve legislaturas con una interrupción para intentar ser Lehendakari), Mariano Rajoy (en la política desde 1981), Alfredo Pérez Rubalcaba (desde 1982), ...

Con la modificación de la Ley Orgánica 3/1980, del Consejo de Estado, en el primer Gobierno de Zapatero, además de los beneficios del Estatuto de ex-Presidente establecido durante los Gobiernos de González, mientras no le lleguen ofertas más interesantes, los ex-Presidentes podrán ejercer de Consejero en este alto órgano consultivo. Zapatero se ha acogido a esta posibilidad.

Otros actualmente se dedican a presidir Comunidades Autónomas después de participar en la política nacional (como el Presidente de Canarias, Paulino Rivero, o la Presidenta de Aragón, Luisa Fernanda Rudi) o detentan algunas alcaldías (como Belloch en Zaragoza). Llamativo también son los casos de dos rosas: Rosa Aguilar, que fue diputada de IU, alcaldesa con IU, consejera andaluza con el PSOE, ministra con el PSOE y diputada con el PSOE; Rosa Díez, que fue casi de todo con el PSOE y ahora es diputada con UPyD.

Samuel García Arencibia, Autor del blog Utópico terminando el prólogo, sagara1977.wordpress.com

Charla de Alberto Garzón en Almuñécar (cuarta parte)

Las cosas claras

CON COMPAÑERAS COMO ESTA ES FÁCIL LUCHAR

Produce una buena carga de confianza y esperanza en estos tiempos dificiles. Vale la pena dedicarle unos minutos para escucharlo. A interconomia la entrevista le ha salido el tiro por la culata. Bien por la representante de los estudiantes. El directo tiene estas cosas: no lo pueden manipular

Ejemplos reales de aplicación de la reforma laboral

Ejemplos reales de aplicación de la reforma laboral

Laboro

La reforma laboral del 11/2/2012 no es demasiado extensa en el nº de cambios pero sí es importantísima en la profundidad. Una reforma "extremadamente agresiva" como dijo el ministro de economía el día anterior a su aprobación. Sobre ella se podrían escribir muchos artículos bastantes extensos desde el punto de vista técnico. Algunos se han publicado en Laboro y muchos otros en la prensa, así que ya hay información técnica más que suficiente.

Así que para finalizar, de momento, la serie de artículos sobre esta última reforma, se ha optado por poner una serie de ejemplos totalmente reales de distintas aplicaciones posibles del Estatuto de los Trabajadores tal y como ha quedado.

Más de uno está diciendo, con enorme acierto, que esta reforma no es más que haber dado categoría de legal a lo que antes hacían las empresas igualmente pero era ilegal. La legalidad no impresiona a un empresariete hispánico, como demuestra cada día al no facturar ni la mitad de lo que hace. Por tanto que ahora sea legal no quiere decir que estos ejemplos vayan a suceder más que antes y por ello no hay que asustarse en demasía. Que se asusten los empresarios que son los que más tienen que perder porque son los que más tienen. Duelen más las caídas desde más alto. Si deciden joder a su clientela... ellos verán.

Ejemplo.
Norma.
Te podrán despedir con indemnización de 20d/año sólo por tener dos o más bajas que sumen al menos 9 días en los últimos dos meses, si ninguna de ellas supera los 21 días. Aunque la empresa gane millones de euros al año y tu ausencia no hubiera supuesto perjuicio alguno.
Art.52.d ET
Igual que el anterior pero con dos o más bajas que sumen al menos 23 días en el último año si ninguna supera los 21 días.
Art.52.d ET
Si tienes plaza por oposición de personal laboral fijo de cualquier Administración Pública podrás ser despedido con indemnización de 20d/año y tope de 12 mensualidades por insuficiencia presupuestaria sobrevenida en 3 trimestres consecutivos.
D.A.20ª ET
A un jefe de contabilidad le podrán poner de administrativo si ambas categorías fueran del mismo grupo profesional, que es lo más probable. Si no le reducen el salario no hay derecho a demanda de impugnación ni a extinción voluntaria del contrato con indemnización.
Art.39 ET
Sin necesidad de que haya pérdidas, si existen razones probadas relacionadas con la competitividad, productividad u organización técnica o del trabajo:
·         A un cocinero le podrán poner de camarero con salario de camarero.
·         Al que cobre por encima de convenio le podrán bajar hasta el salario de convenio.
·         A quien trabaje menos de 40h semanales le podrán subir hasta 40.
·         A quien libre 2d por semana le podrán hacer librar 3d cada dos semanas.
·         A cualquiera le podrán cambiar de horario o de turno.
Esto se lo podrán hacer a cualquier trabajador incluyendo los que tengan un contrato indefinido con 50 años de antigüedad anterior a la reforma. Sólo se podrá aceptar o bien impugnar en los juzgados y/o rescindir contrato con indemnización de 20d/año y tope de 9 mensualidades.
Art.41 ET
Si un trabajador está cobrando 800€ en A y 400€ en B, la empresa podrá bajarle el A con el método anterior y subirle el B. El trabajador sigue cobrando lo mismo por lo que ni demandará ni extinguirá su contrato, pero la empresa pagará menos cotizaciones. Por tanto la SS tendrá menos ingresos y el trabajador cobrará menos de paro, bajas, jubilaciones…
Art.41 ET.
La empresa podrá aplicar a toda la plantilla una bajada colectiva de salarios y/o un aumento de jornada y cambio de horarios o turnos. Si lo firma Toñi la camarera, la delegada padefa que no distingue una nómina de una multa de la Guardia Civil, los afectados no podrán demandar contra el acuerdo, pero sí rescindir contrato cobrando indemnización de 20d/año con tope de 9 mensualidades.
Art.41 ET
Te podrán despedir sin indemnización con sólo alegar causa disciplinaria aunque sea inventada. Si demandaras, la empresa tendría que demostrar la veracidad y gravedad de la causa. Casi seguro que sería declarado improcedente y para despedirte tendrían que pagarte la indemnización de 45 a 33d/año (el nº exacto depende de varias cosas), pero sin recargo porque han quitado los salarios de tramitación. Por tanto ¿para qué pagarla antes? Ya pagaremos cuando nos obligue una sentencia. De 1.000 demandarán 10 y 990 pondrán el culo.
Art.55 ET
Una empresa podrá forzar a un empleado con más de 3 años de antigüedad (derecho a más de 1 año de paro) a aceptar un despido improcedente sin cobrar la indemnización, con lo que se la queda el jefe en B porque el dinero sí que sale de la empresa. Luego trabajaría 3 meses cobrando paro y salario B a la vez. A los 3 meses le harían un contrato Rajoy por el cual la empresa se podrá desgravar el 50% del año de paro que le quedara al trabajador y tendrían bonificaciones de cotización durante 3 años.
Art.4 RD 3/2012
Una empresa puede hacerle un contrato Rajoy a cualquier trabajador y tendrá despido 100% gratis y 100% libre durante el primer año. Cuando falte un día, le comunicarán que no ha pasado el período de prueba y le harán un nuevo contrato Rajoy al día siguiente. En el peor de los casos, cuando le despidan tras 18 contratos, el trabajador demandará y le pagarán la indemnización de despido improcedente, pero sin recargo como se explicó antes. Así que ¿para qué hacerle un contrato indefinido normal con indemnización? Le hacemos 18 contratos Rajoy y si demanda ya pagaremos cuando nos obliguen, pero no pagaremos más.
Art.4 RD 3/2012
Hay un nuevo permiso retribuido de 20h anuales para hacer cursos que pueden ser a distancia. Casi ningún trabajador lo usará contra la voluntad de la empresa, aunque pueda. Pero no faltarán funcionarios y enchufados en empresas públicas que verán claro que son 3 días libres más al año. Sólo tendrán que pagar a alguien para que les certifique que les han dado un curso a distancia y ya pueden irse a la playa. No se impide que este permiso se disfrute pegado a las vacaciones o a los moscosos. ¡Yuju!
Art.23.1.3 ET
Si tu convenio ya está caducado, como la mayoría, le queda de vida hasta el 12/2/2014. Si no se renueva antes tu convenio desaparecerá y a ti y a todos tus compañeros os podrán bajar al salario mínimo de 650€ mensuales.
Art.86.3 ET
Tu empresa se podrá autorizar un ERE a sí misma, tanto de despidos como de reducción como de suspensión. Ya no necesitan que se lo apruebe la autoridad laboral ni que se lo firme Toñi la camarera.
Arts.47 y 51 ET.
Si tu empresa tiene menos de 25 trabajadores, el FOGASA le pagará 8 de los 20d/año de indemnización en despidos objetivos procedentes. Por tanto el coste real del despido objetivo será de 12d/año en la inmensa mayoría de empresas. Casi ningún trabajador demandará contra su despido porque ahora tienen menos que ganar al haberse suprimido los salarios de tramitación.
Art.33.8 ET

Sobre el nuevo contrato de formación no os preocupéis. No se lo van a hacer a nadie, igual que hasta ahora, porque es mucho "mejor" el contrato Rajoy y sobre todo es muy sencillo. DESDE HOY CONTRATO RAJOY. Quien no se lo crea... al tiempo.

Por supuesto que contra las acciones de ejemplo cabrían demandas en contra, porque la mayoría de ellas suponen fraude de ley y aunque no lo supongan, muchas de ellas tienen unos requisitos de fondo y de forma cuyo incumplimiento implicaría ganar la demanda. Afortunadamente, Manolo el del bar y Paco el del taller no saben hacer despidos, ni movilidades funcionales (¿lo cuálo? diría Manolo) ni menos aún convenios colectivos o un ERE. No saben hacer ni un contrato ni una nómina. Entonces Manolo y Paco se van a una asesoría y en la inmensa mayoría de ocasiones TODO el papeleo de vuestra relación laboral acabará en manos de la asesoría más barata que puedan encontrar: ¡tachán! la asesoría Pepe de turno. Lo harán todo mal. Llevan 25 años haciendo contratos temporales con causas ridículas y nóminas sin mirar los convenios, por lo que seguirán igual. No están al tanto de los requisitos que va añadiendo o matizando la jurisprudencia (¿la cuála? diría Paco).

Ante cualquier movimiento hay que informarse y sobre todo, quizá lo más importante, grabad todas las "reuniones" que tengáis con vuestros jefes en las cuales os puedan comunicar cualquier tipo de cambio. En función de lo que digan la cagarán casi seguro, porque no tienen ni idea de normativa laboral. Es lo que tiene que se la hayan pasado por los c... durante toda su vida.

Por cierto, mañana hay manifestaciones convocadas en toda España contra esta reforma laboral. Pero por lo visto no hay que ir porque la han convocado CC.OO. y UGT y se van a apuntar los del PSOE. Claro, igual que si te están robando no hay que llamar a la policía si el policía de tu pueblo te cae mal porque le puso los cuernos a tu prima. Lo que hay que hacer en esos casos es dejar que te roben y quejarte de que no roben también a los demás. Incluso es bueno que te roben porque así mejora la economía del ladrón y puede que te contrate y te de una parte de lo que te siga robando luego. Así tendrás dinero para ir al bar a ver el Madrid-Barça. Eso sí que es ser inteligente.

MI ALEMANIA POSTDEMOCRÁTICA / El fin de la democracia

MI ALEMANIA POSTDEMOCRÁTICA / El fin de la democracia

Ingo Schulze

Desde hace tres años ya no escribía artículos, porque sé qué escribir. Está todo tan claro: la supresión de la democracia, la creciente polarización social y económica entre pobres y ricos, la ruina del Estado social, la privatización y, con ella, la monetarización de todos los ámbitos de la vida (la educación, la salud, los transportes públicos, etc), la ceguera frente al auge de la extrema derecha, el parloteo de los medios, que hablan sin descanso mientras ocultan los problemas reales, la censura abierta o enmascarada (sea como rechazo directo, sea bajo la forma de audiencia o formato) y todo lo demás.

Los intelectuales callan. No se escucha nada de las universidades, nada de los pioneros del pensamiento, aquí y allá algún esporádico resplandor, luego la oscuridad de nuevo.

Sólo puedo repetir el lugar común: las ganancias son privatizadas, las pérdidas socializadas. Y quisiera poder citar contraejemplos.

Cuando recibí la invitación para participar en un acto público a realizarse en Berlín el pasado 18 de diciembre, titulado “Ataque a la democracia” –el subtítulo se refería a los efectos de la eurocrisis–, acepté solamente porque conocía y estimaba a la mayor parte de los oradores y porque quería contrastar mi aislamiento. De hecho, si día tras día se nos ofrece la locura como la cosa más obvia, antes o después nos creeremos también nosotros enfermos y anormales: es sólo cuestión de tiempo.

Trato de retomar algunos pensamientos que me parecen importantes:

1) Hablar de un ataque a la democracia es un eufemismo. Una situación en la cual a la minoría de una minoría se le permite –por tanto, es legal– dañar gravemente el bien común para su propio enriquecimiento es ya posdemocrática. Culpable de ello es la misma colectividad, porque no se cuida contra este saqueo, porque no está en condiciones de elegir representantes que perciban sus intereses.

2) Todos los días se escucha que los gobiernos deberían “tranquilizar a los mercados” y “reconquistar la confianza de los mercados”. Por “mercados” se entiende, sobre todo, la bolsas y los mercados financieros, o sea aquellos actores que especulan en su propio interés y por cuenta de otros con el fin de obtener el máximo provecho. ¿No son quizás los mismos que han sustraído a la colectividad una inaudita cantidad de miles de millones? ¿Es su confianza lo que nuestros más altos representantes del pueblo deben esforzarse por conquistar?

3) Nos indignamos con justicia por la expresión acuñada por Vladimir Putin: “democracia guiada”. ¿Y entonces por qué Angela Merkel no ha tenido que renunciar después de haber hablado de “democracia conforme al mercado”?

4) El capitalismo no tiene necesidad de democracia, sino de condiciones estables. Estructuras democráticas que funcionen pueden actuar más bien como una fuerza contraria y un freno al capitalismo, y de ese modo son también percibidas, como han demostrado las reacciones al anuncio del referéndum en Grecia y su solícito retiro.

5) Durante el estallido de la crisis financiera de 2008, todavía creía que nuestra colectividad poseía un instinto de autoconservación que le permitiría protegerse de modo eficaz. No era sólo un error. Esa esperanza se ha vuelto lo contrario.

6) Con el derrumbe del bloque soviético, algunas ideologías conquistaron una hegemonía de tal modo incontrastada que pronto se las percibió como una obviedad. Un ejemplo podría ser la privatización. Era vista como algo absolutamente positivo. Todo aquello que no era privatizado, que permanecía en propiedad de la colectividad y no era sometido a la búsqueda privada de ganancias, era considerado ineficiente y contrario a las necesidades de los clientes. Se alumbró una atmósfera pública que más pronto o más tarde habría de llevar a la desautorización de la colectividad por su propia mano.

7) Otra ideología que ha conocido una gran lozanía es la del crecimiento: “Sin crecimiento, todo es nada”, decretó hace ya varios años la canciller alemana. Sin hablar de estas dos ideologías, no se puede ni siquiera discutir la eurocrisis.

El lenguaje de los políticos que deberían representarnos no está más en condiciones de captar la realidad (algo similar había visto ya en la República Democrática Alemana). Es un lenguaje que expresa seguridad de sí, que no se somete más a la verificación de un interlocutor, que no se relativiza. La política es degradada a instrumento, a un soplido para reavivar el crecimiento. El crecimiento es considerado la panacea universal, todo acto es subordinado a este objetivo. El ciudadano es reducido a consumidor. Crecimiento, de por sí, no significa nada. El ideal social sería un playboy, que consuma la mayor cantidad posible en el más breve tiempo posible. Una guerra daría un enorme impulso al crecimiento.

9) Las preguntas elementales –“¿A quién beneficia?”, “¿Quién gana?”—se han vuelto inconvenientes. ¿Acaso no estamos todos en el mismo barco? ¿No tenemos todos los mismos intereses? Quien duda de esto es un instigador de la lucha de clases. La polarización social y económica de la sociedad ha ocurrido mientras se predica en voz alta que tenemos todos los mismos intereses. Es suficiente un paseo por Berlín. En los mejores barrios, los pocos edificios no reparados son, por regla, escuelas, asilos, oficinas públicas, piscinas u hospitales. En los así llamados distritos problemáticos, los edificios públicos no reparados se notan menos; allí, la pobreza se reconoce por los dientes que faltan. Hoy se dice demagógicamente: hemos vivido por encima de nuestras posibilidades; por lo demás, todos somos rapaces.

10) La colectividad es puesta sistemáticamente a prueba por los representantes del pueblo elegidos democráticamente, que le roban sus ingresos. El gobierno de Schröder (NDT: 1998-2005) ha reducido la cuota máxima impositiva del 53 por ciento al 42, mientras las cuotas para las empresas (los impuestos sobre la industria y los comercios y sobre los réditos de las sociedades) entre 1997 y 2009 han sido casi cortadas a la mitad: de 57,5 por ciento a 29,4. Nadie debería maravillarse de que las cajas del Estado estén vacías, aunque nuestro PIB crece año tras año.

11) El dinero entregado a unos falta a los otros. Los fondos que, de este modo, quedan en manos de los pudientes, si se cree a las estadísticas, no han terminado, como se esperaba, en inversiones, sino en negocios más lucrativos en el mercado financiero. Por otra parte, las prestaciones del Estado social son suprimidas por todas partes en Europa para conceder paquetes de rescate a los bancos que se arruinan con la especulación. Como ha escrito el politólogo Elmar Altvater, los «recursos de legitimación de la democracia social son dilapidados en esta desconcertante redistribución a favor de los ricos”.

12) Una historia: aquello que alguna vez se vendía como contraste entre Alemania oriental y Alemania occidental hoy nos es presentado como contraste entre diversos países. En marzo, presenté en Porto, en Portugal, la traducción de un libro mío. La atmósfera, cordial e interesada, se arruinó de inmediato tras una pregunta del público. De golpe éramos solamente alemanes y portugueses sentados frente a frente en actitud hostil. La pregunta era desagradable: si nosotros –esto es, yo, un alemán– no estábamos quizás logrando hacer con el euro lo que alguna vez no habíamos logrado hacer con nuestros panzer. Nadie del público replicó a la pregunta. Y yo, como si no bastase, reaccioné de pronto como se esperaba –esto es, como alemán: nadie está obligado a comprarse un Mercedes, dije en tono ofendido, y deberían estar contentos si se les conceden préstamos menos onerosos que los privados. Sentí resonar literalmente en mis palabras las fases hechas del papel impreso alemán. En el barullo que siguió a mi respuesta, volví en mí. Y dado que tenía el micrófono, balbucí en mi imperfecto inglés que mi reacción era tan tonta como la de ellos, que habíamos caído en la misma trampa, que nos habíamos alineado como portugueses y alemanes por reflejo, como ante un partido de fútbol, con los colores respectivos. Como si de verdad se tratase de alemanes y portugueses y no de quién estaba en alto y quién abajo, y por tanto de aquellos que en Portugal como en Alemania eran responsables de esta situación, gracias a la cual habían obtenido, y continuaban sacándonos, provecho.

13) Hay democracia si la política interviene en la estructura económica existente con impuestos, leyes y controles y restringe a los actores de los mercados, sobre todo de los mercados financieros, en binarios compatibles con los intereses de la colectividad. Se trata de las preguntas elementales: ¿a quién beneficia? ¿Quién gana? ¿Es bueno para la colectividad? Al fin, la pregunta sería: ¿qué sociedad queremos? Esto, para mí, sería democracia.

Me detengo aquí. Me gustaría contarles, aún, otras cosas, sobre un profesor que ha dicho que volvió a ver el mundo como lo veía a los quince años, o de un estudio del Politécnico federal de Zurich, que ha examinado los cruces entre los grupos industriales que llegan al número 147: son los grupos que se han repartido el mundo, y, de estos, los 50 más potentes son bancos y aseguradoras (a excepción de una petrolera); me gustaría contarles que todo depende de hecho de volver a tomarse en serio y de encontrar a quien es afín en ideas y opiniones, porque no se puede hablar un lenguaje diferente solos. Y del hecho de que también yo reencuentro el deseo de abrir la boca.

Hay que congelar el Salario Mínimo y el de los empleados públicos para reducir el déficit. Las pensiones subirán un 1% y los salarios del sector privado subirán por debajo de la inflación. Estamos en crisis

Hay que congelar el Salario Mínimo y el de los empleados públicos para reducir el déficit. Las pensiones subirán un 1% y los salarios del sector privado subirán por debajo de la inflación. Estamos en crisis

Algunas retribuciones anuales de directivos cuyas empresas comunican sus sueldos:
• Alfredo Sáenz (Santander): 9,60 millones
• Ignacio Sánchez Galán (Iberdrola): 7,20 millones
• Francisco Luzón (Santander): 5,62 millones
• Matías Rodríguez Inciarte (Santander): 5,15 millones
• Francisco González (BBVA): 5,30 millones
• José Ignacio Goirigolzarri (BBVA): 4,08 millones
• Emilio Botín (Santander): 4,90 millones
• Antonio Brufau (Repsol YPF): 3,90 millones
• Ana Patricia Botín (Banesto): 3,51 millones
• Isidro Fainé, (La Caixa): 2,60 millones
• Rodrigo Rato (Bankia, BFA y Caja Madrid): 2,34 millones
• José Luis Olivas (Bancaja): 1,62 millones
• Ildefonso Sánchez (Bankia): 1,58 millones
• Adolf Todó (Catalunya Caixa): 1,50 millones
• Francisco Verdú (Bankia): 1,50 millones
• Ángel Ron (Banco Popular): 1,23 millones
• Jordi Mestre (Catalunya Caixa): 0,99 millones
• Antonio Pulido (Cajasol): 0,91 millones
• Enrique Goñi (Caja Navarra): 0,91 millones
• José María Castellano (NovaGalicia): 0,90 millones
• César González-Bueno (NovaGalicia) : 0,90 millones
• Jaume Massana (Catalunya Caixa): 0,86 millones
• José Manuel Fernández Norniella (Bankia): 0,80 millones
• Carlos Egea (BMN): 0,45 millones

Si hablamos de finiquitos o jubilaciones millonarias, esas otras indecencias que se les paga a consejeros o presidentes, al jubilarse, podríamos citar casos como:
+ Manuel Pizarro que se repartió con otros directivos una indemnización demás de 22 millones de euros al ser despedidos tras la compra de Endesa por parte de Acciona y Enel.
+ José Luis Pego el exdirector general deCaixanova y Javier García Paredes exdirector general adjunto de Caixa Galicia que junto a otros exejecutivos (como Jose Luis Mendez o Gregorio Gorriaran,...), cobraron remuneraciones, pensiones y blindajes superiores a los 10 millones de euros por persona, o hasta de
+ Miguel Castillejo, el Dean de la catedral de Córdoba y expresidente de CajaSur, que no contento con su pensión vitalicia de 250.000 €, la blindó para que la pudieran disfrutar hasta la última de sus hermanas cuando él muriera ¡Y eso que era cura! Vaya con "Fray Langostino" como cariñosamente le llamaban.

Y si la tomáramos con los salarios que ganaban algunos políticos en España, a parte de la Cospedal, tampoco irían mancos los siguientes:

1. Presidente de la Generalitat de Cataluña, José Montilla 164.043 euros
2. Presidente de la Diputación de Barcelona, Celestino Corbacho 144.200 euros
3. Alcalde de Barcelona, Jordi Hereu 117.398 euros
4. Presidente de la Diputación de Lleida, Jaume Gilabert 108.220 euros
5. Alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón 100.743 euros
6. Presidente País Vasco, Juan José Ibarretxe 99.574 euros
7. Presidente de la Diputación de Vizcaya, José Luis Bilbao 99.540 euros
8. Presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre 98.700 euros
9. Presidente de la Diputación de Girona, Enric Vilert 98.000 euros
10. Presidente de la Diputación de Palencia, Enrique Martín 97.339 euros

Charla sobre la crisis (Parte tercera)

Si no devuelve el dinero, al menos que devuelva el premio

Si no devuelve el dinero, al menos que devuelva el premio

José Luis Pego, exdirector de Novacaixagalicia, se ha prejubilado este verano. A través del seguro y el fondo de pensiones recibirá 18,5 millones de euros, de los que ya ha cobrado 7,7 millones.

Novacaixagalicia ha sido intervenida recientemente, recibiendo una inyección de capital de 2.465 millones procedentes del bolsillo de todos los españoles. Pero a pesar de la actual situación, Jose Luis Pego, junto a otros exdirectivos, se niega a devolver el dinero obtenido.

José Luis Pego recibió en el 2010 el premio "Economista del año" otorgado por el Colegio de Economistas de Pontevedra por su labor en la creación y gestión de esta entidad.

Ahora tienes la oportunidad de poner en evidencia lo injusto del premio concedido y conseguir que este organismo retire públicamente su otorgamiento.

Firma ahora esta petición dirigida al Decano del Colegio de Economistas de Pontevedra para exigir la inmediata revocación del mismo >>

Como máximo responsable de una entidad bancaria al borde de la quiebra, rescatada por todos los españoles, que ha puesto en peligro la estabilidad financiera y económica de miles de empresas y familias, es inadmisible que Jose Luis Pego se retire con una jubilación dorada y, evidentemente, que siga siendo poseedor de este premio.

¡Acabemos con las impunidad social de los exdirectivos bancarios!

Firma ahora esta petición dirigida al Colegio de Economistas de Pontevedra para que retiren el premio de “Economista del año” concedido al exdirector de Novacaixagalicia >>

Comunicado de las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acción sobre las elecciones del 20N

Comunicado de las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acción sobre las elecciones del 20N

Las Mesas de Convergencia Ciudadana nacieron en febrero del presente año impulsadas por la histórica y urgente necesidad de facilitar el encuentro y la unidad entre izquierda política e izquierda social en el contexto de la presente crisis con el fin de construir una salida social a la crisis.

Los hechos desencadenados en nuestro país desde entonces, con la apertura de un proceso de movilizaciones sin precedentes a partir del 15 de Mayo, la creciente oleada neoliberal que auspicia el PP y el empecinamiento del Gobierno del PSOE en allanarle el camino continuando con su política de recortes impuesta por Bruselas y los mercados, no han hecho sino confirmar la necesidad de la convergencia ciudadana.

Por todo ello, reunidos en esta jornada realizada en Madrid a 1 de octubre, queremos declarar:

  1. Seguimos apostando decididamente por la convergencia estratégica y de acción entre las distintas realidades de las izquierdas sociales y políticas, que informa nuestra razón de ser.
  2. Consideramos la cita electoral del 20N como una batalla más dentro de la larga lucha que se está librando contra la brutal y salvaje agresión neoliberal que estamos sufriendo en forma de paro, recortes y represión.
  3. Consideramos que la acción institucional es necesaria pero insuficiente para organizar la resistencia frente a la agresión neoliberal. Afirmamos que tanto la obsesión institucionalista y electoralista como la negación por principio del frente institucional como campo de lucha han sido graves errores estratégicos que han mermado la capacidad de respuesta ciudadana frente a la agresión neoliberal.
  4. Por tanto, llamamos a toda la ciudadanía, y especialmente a los sectores más atacados por la agresión neoliberal y los recortes (parados y paradas, mujeres, jóvenes, migrantes, autónomos y autónomas y al pequeño y mediano empresariado) a una amplia participación en las próximas elecciones generales, a reforzar las posiciones convergentes, combativas y antineoliberales, y a dar su voto a la izquierda.
  5. A su vez llamamos a continuar la movilización y la organización ciudadana como elementos imprescindibles que deben transitar en estrecha vinculación con la presencia y la acción institucional para construir conjuntamente una salida social a la crisis.
  6. http://redconvergenciasocial.org/?p=54

Falsedades sobre la reforma

Falsedades sobre la reforma

En el debate actual sobre la reforma constitucional y la ley orgánica complementaria se están haciendo afirmaciones que no son sostenibles. A continuación detallo las más representativas:

El mayor problema que tiene España es el tamaño del déficit y de la deuda pública”.

No es cierto. En 2007, el Estado tenía superávit y la deuda era de las más bajas de la Eurozona y ello no protegió a España de tener una Gran Recesión. Incluso hoy, la deuda pública es menor que el promedio de la Eurozona y el déficit ha descendido, lo cual no ha evitado que los intereses que el Estado español ha tenido que pagar para vender su deuda pública hayan sido los mayores en su historia.

La ley aprobada por el pacto PSOE-PP no es un ataque al Estado del bienestar”.

Sí que lo es. Si se le exige al sector público que reduzca el déficit público, hay varias maneras de hacerlo. Bajando el gasto público, aumentando los impuestos o incrementando el crecimiento económico para ingresar más fondos al Estado. En España, la mayor reducción del déficit público siempre se ha conseguido con recortes de gasto público, incluyendo el gasto público social. Pasó cuando el Estado español tuvo que reducir el déficit para acomodarnos al criterio de Maastricht, y bajar el déficit al 3% del PIB. Y pasa ahora, cuando quieren reducirlo al 0,4% del PIB. Es más, la fiscalidad del Estado español (tanto central como autonómico) es profundamente regresiva. Si miramos los niveles efectivos (reales) de tributación y no sólo nominales, las grandes familias, las grandes empresas y la banca, pagan niveles muy inferiores (restando al Estado 44.000 millones de euros al año) a lo que paga un trabajador en nómina. El Estado ya ha demostrado todos estos años su incapacidad o falta de valentía política de corregir esta situación. Le es más fácil recortar los servicios domiciliarios a las personas con dependencia (600 millones de euros) o congelar las pensiones (1.200 millones) que revertir la bajada de impuestos (37%), que afectaron a los súper ricos (300.000 euros o más al año) en los últimos quince años (2.500 millones de euros). Las clases populares tienen menos poder sobre el Estado español que las clases dominantes.

Si no se toman estas medidas, los mercados no se calmarán y terminaremos peor”.

Los mercados no son calmables. El problema no es la especulación de los mercados, sino la falta de protección de los estados frente a los mercados. Lo que un Estado hace frente a las maniobras especulativas es imprimir dinero y comprar su propia deuda pública, forzando la bajada de los intereses de tal deuda. Pero, con la creación del euro, los países del euro no pueden hacer esto. Sólo el Banco Central Europeo puede imprimir dinero. Pero en lugar de hacer lo que los bancos centrales hacen, es decir, comprar deuda pública de los estados de la Eurozona, lo que hace es proveer liquidez a los bancos privados, pero no a los estados. Sólo, recientemente y con grandes reticencias, se ha estado haciendo, pero tarde e insuficientemente. Cuando compró deuda pública de España e Italia, los intereses bajaron. Esto debiera hacerlo pero no excepcionalmente, sino como parte de su función. Es más, los estados de la Eurozona debieran tener bancos públicos para garantizar el crédito. En España se está yendo en sentido contrario. La privatización de las cajas dificultará todavía más la garantía del crédito.

Todos los estados de la Eurozona debieran tener una legislación igual, prohibiendo que tengan déficits públicos”.

Como ha indicado el Center for Economic and Policy Research, uno de los centros de investigación más prestigiosos de EEUU, tal política “sería un desastre”. Sería equivalente a que Estados Unidos, cuyos estados tienen que tener un déficit cero para los gastos ordinarios (pero no en inversiones), no tuvieran un Estado Federal con un Gobierno que tiene déficits del 8,2% del PIB (y una deuda del 160% del PIB) y con un Banco Central (The Federal Reserve Board) que ayuda a los estados (California tiene unas cuentas públicas en tan mala forma como Grecia) y compra deuda pública (algo que no está permitido al Banco Central Europeo).

Estas políticas de austeridad nos evitarán llegar a la situación griega”.

Todo lo contrario, están acelerando a alcanzar la situación griega. Tales medidas, congelación de pensiones y recortes sociales, que están empobreciendo todavía más el subfinanciado Estado del bienestar español (el gasto público social por habitante es el más bajo de la Eurozona) está dificultando enormemente la recuperación económica al reducir la demanda de bienes y servicios, que es el mayor problema de la economía española. Estas políticas de austeridad están empobreciendo tal demanda. Hoy está creciendo la percepción, incluso en centros financieros, de que el mayor problema de España es el escaso crecimiento económico. La explosión de la burbuja inmobiliaria creó un agujero equivalente a un 7% del PIB que tendría que rellenarse con gasto público para permitir una estimulación de la economía. Tras cuatro años de austeridad, la economía española continúa estancada.

El estímulo económico se aplicó en España y no ayudó mucho”.

No es cierto. Ayudó poco porque consistió sobre todo en recortes fiscales que beneficiaron sobre todo a las rentas superiores que son las que proporcionalmente consumen menos y tienen, por lo tanto, escaso impacto estimulante de la demanda. Muy pocos de los estímulos fueron encaminados explícitamente a crear empleo. De la misma manera que las derechas están utilizando la crisis para obtener lo que siempre han querido, es decir, disminuir los salarios, la protección social y privatizar el Estado del bienestar, las izquierdas debieran utilizar la crisis para conseguir sus objetivos, es decir, hacer un reforma fiscal profunda que, a base de corregir el enorme déficit fiscal de las clases pudientes –grandes familias, grandes empresas y banca– se resolviera el déficit social, creando empleo, y a la vez se estimulara la economía. Así se salió de la Gran Depresión y así se debería salir ahora.

PPSOE: ¿Gobierno de coalición por imperativo sistémico?

PPSOE: ¿Gobierno de coalición por imperativo sistémico?

El blog de Cordura

«En los grandes asuntos de España se necesita tener la conformidad básica de los dos grandes partidos de este país. [Si gana las elecciones, Rajoy ofrecerá] grandes pactos en los grandes asuntos del país al primer partido de la oposición.» (María Dolores de Cospedal)

A principios de agosto, el populista presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, se mostraba abiertamente partidario de un gobierno de coalición de PP y PSOE. Viniendo de él, y a pesar de que apelaba a la unidad para hacer frente a la crisis, podía sonarnos a puro chascarrillo, a puyacín contra Zapatero, a que le tocaba un día “patriótico” de los suyos, o a simple maniobra de distracción. Sin embargo, nueve días después Bono insistía en la misma propuesta, añadiendo esta vez que «no hay diferencias insalvables entre los programas del PSOE y el PP» (algo muy sensato si exceptuamos el “ya”). «Desde mi puesto me he fijado bien», enfatizaba en alusión a su cargo, como si esas similitudes no se vieran a una legua.

Esa reiteración no nos pasó inadvertida. Pasaron otros nueve días y el cadáver político Zapatero, todavía presidente del gobierno español, anunciaba una reforma constitucional tras ponerse de acuerdo con Rajoy, líder del Partido Popular y previsible nuevo presidente desde el próximo 20 de noviembre. Por fin, tras siete años y pico años tirándose los trastos a la cabeza, las dos alas del partido-régimen escenificaban un pacto en algo relevante. Era lo que sus adversarios conocerían como el “reformazo” que clausura constitucionalmente el estado del bienestar. ¿Había comenzado ya la “coalición” propuesta por Bono? (Ver, por cierto, el precedente de Javier Arenas unos meses antes).

Puede, pero lo cierto es que la campaña electorera continuó y, antes de dos semanas, se puso de moda entre las dos facciones del régimen la palabra ‘motosierra’. José Blanco, en alusión a los recortes sociales de María Dolores de Cospedal como nueva presidenta de Castilla-La Mancha, echó mano de su tono sentencioso para proclamar que «el PP ha sacado la motosierra». No tardó en replicarle la gélida “Cospe” asegurando que «el Partido Socialista Obrero Español es la motosierra del estado del bienestar». [Nótese que por una vez ambos grupos decían la verdad, hito histórico que nos preguntamos cuándo se repetirá.]

Pero tan sólo dos días después, con el “reformazo” ya encarrilado y casi ultimado (pendiente sólo de la segura aprobación en la “cámara alta”), surgió de nuevo la voz de Cospedal, que es asimismo la secretaria general del PP y una reciente bilderberger con la lección muy bien aprendida. En un tono que sonaba mucho más conciliador, efectuaba el anuncio que encabeza estas líneas. Sus palabras quizá no remiten a un gobierno de coalición stricto sensu, pero sí a «“grandes pactos” en el ámbito económico, en política exterior, en política territorial, en el ámbito de la justicia, en educación o en "nuestra estructura territorial"», según recogía el diario ABC. O sea, en todo.

Estamos hablando, cuidado, de los líderes del mismo partido que durante estos años de gobierno del PSOE se han caracterizado por el sistemático “NO” a (casi) cualquier medida de éste en todos los ámbitos señalados, fuera buena, mala o regular. Y del mismo partido que desde el comienzo de la crisis económica inducida apenas ha hecho otra cosa que contribuir a agudizarla con sus declaraciones catastrofistas y profundamente antipatrióticas. ¿Por qué de pronto sus dirigentes parecen cambiar el discurso como de la noche al día?

No, no se han vuelto patriotas de golpe. Que la avenencia de fondo se haga ahora más visible huele a mera conveniencia del PPSOE. En concreto, para su ala psocialista, sobre estas bases:

–El candidato Rubalcaba sabe que no puede ganar las elecciones. Ya no tiene a un Aznar empeñado en hacer la guerra al pueblo iraquí contra viento y marea, ni parece concebible que otro 11-M, aunque ocurriera, pueda sacarle de su pozo electoral. Para empezar, no está en la oposición frente a un gobierno quemado por años de poder, sino que representa a éste. Tampoco será suficiente el (escaso) apoyo que recale entre los partidarios del movimiento español por la dignidad.

–Los compromisos del PSOE con el Sistema son totales (incluyendo sus conexiones con Bilderberg y la Trilateral), como lo acreditan sus continuas cesiones de todo tipo (ejs.: 1, 2 y 3). Un PSOE en la oposición tendrá un futuro precario (ver) y desde luego sus líderes no caerán en la bendita “tentación” de buscar mejorarlo enfrentándose a la Elite Global; antes bien, buscarán conservar sus vínculos con ella como única garantía de regreso al gobierno en unos años como muy tarde. De ahí, por ejemplo, el “más Europa” de Rubalcaba. Esto descarta que, a diferencia de lo que ocurriera en la preguerra contra Irak, el ala rubalcabiana del régimen vaya a liderar las protestas contra la política antisocial de Rajoy, cosa que por lo demás no consentiría el grueso del movimiento 15-M.

–Con las convulsiones sociales que previsiblemente traerá la crisis, no es descartable que el propio régimen borbónico-partitocrático se vea conmovido. Este PSOE ha ido ya demasiado lejos en su derechización y sabe que su salvación, caso de producirse, sólo llegará de aferrarse a dicho régimen no menos que al Sistema global. Y, para ello, alcanzar pactos con el gobierno del PP le ofrece más garantías de futuro que recuperar sus (supuestas) señas de identidad socialistas para oponerse rotundamente a las políticas de Rajoy.

En cuanto al ala popular del PPSOE:

–Sus líderes no ignoran que, ya desde el principio, les esperan tiempos duros de gobierno. Tanto la izquierda real como el movimiento 15-M se radicalizarán con ellos en el poder, máxime si se confirma la recesión (o similar) que vienen anunciando/promoviendo personajes tan ilustres como Christine Lagarde, la gerente del FMI (declaraciones cuyos efectos ya hemos empezado a ver en los desplomes bursátiles de ayer y hoy).

–Un repentino crash con carácter de shock masivo, como el que auguran algunos banqueros para este mes o el que viene, podría agudizar la crisis de golpe, facilitar nuevos y rápidos “ajustes” antisociales, y dar lugar a una contundente respuesta de los sectores populares afectados. Ante una eventualidad como ésa, el líder del PP podría estar mentalizando a los suyos para un posible gobierno “de concentración” o “de emergencia” (su probable mayoría absoluta no bastaría dada la desconfianza presente hacia nuestro sistema electoral, popularizada por el movimiento 15-M). Sólo ese gabinete de amplia base se aseguraría una “legitimidad” ante la opinión pública pese a la brutal represión policial que se vería “obligado” a desplegar.

En función de este análisis, ya no resultan tan sorprendentes, ni vacías de sentido, las palabras de Bono y Cospedal. Se trataría más bien de ir preparando a la masa electoral para esa posibilidad.

Pero tal horizonte confirma que los representantes del núcleo duro del régimen, como el propio Sistema, están dispuestos a resistir cualquier embate del pueblo por defender sus derechos. Y que, desde ahora mismo, se están pertrechando para ello.

La creciente sintonía entre las distintas ramas del Poder en España es reflejo, a su vez, de la confluencia de los sectores de la Elite a escala planetaria en el camino hacia la tiranía global. Un camino impulsado de manera decisiva con el 11-S, pero que en los últimos meses viene experimentando un nuevo acelerón.

Humanamente hablando, sólo la lucha del pueblo unido podría frenar estos planes. Pero, ¿dónde está ese pueblo?

Todo es mentira

Todo es mentira

Rafael Calero

Por si aún teníamos algún tipo de duda, ya ha quedado del todo despejada. Ahora podemos afirmar con rotundidad que lo tenemos claro. Ahora, sí, lo podemos decir en voz alta para que todo el mundo lo escuche. Ya lo hemos comprendido. Hasta los que no querían ver, han acabado por quitarse la venda de los ojos y aceptar la triste realidad. Todo es mentira. Así de simple. Todo lo que nos habían contado hasta el momento es mentira. Hemos vivido metidos en una gran burbuja que ha resultado ser una gran mentira. Nuestro sistema político se ha sostenido sobre pilares que no eran sino grandes mentiras. Todo mentira: la constitución, los partidos políticos, el parlamento y el senado, las comunidades autónomas, los tribunales de justicia, las campañas electorales y las elecciones, y sobre todo, este sistema democrático, corrupto y vil, en el que nos han dicho que vivimos. Democracia, sí, pero sin el pueblo.

La reforma constitucional votada el viernes en el Congreso de los Diputados ha dejado al descubierto, de una vez por todas, la gran mentira en la que vivíamos. Todo cuanto nos habían contado sobre las reformas de ese texto cuasi sagrado que era la constitución de 1978, ahora resulta que era mentira. En realidad, no hacían falta más que un par de llamadas del Presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, de Angela Merkel y Nicolas Sarkozy al Presidente del Gobierno de España (otra mentira) y que este se tomase un café con Mariano Rajoy para cambiarla radicalmente. Ahora resulta que no se necesitan referéndums, ni terceras partes del congreso, ni que transcurra un número determinado de meses, ni disolver las cámaras, ni nada de cuanto nos habían dicho hasta el momento. La constitución se puede cambiar en un cuarto de hora, sin más apoyo que el de dos partidos (lo de UPN no cuenta, ya que hasta hace poco esos eran el Partido Popular) sin tener en cuenta los intereses de la ciudadanía española, sin tener en cuenta las promesas electorales, sin tener en cuenta al resto de partidos con representación en el congreso. Absolutamente nada. Como digo, todo mentira.

Hasta tal extremo ha llegado la mentira que nos envuelve que hemos visto, finalmente, como en esta IX legislatura, la segunda del presidente Zapatero y el PSOE, estos han acabado por asumir, una a una, todas las tesis políticas de FAES, la fundación que dirige José María Aznar, adalid de la derecha más derecha de toda Europa y, probablemente, del mundo. Zapatero y su gobierno han terminado recortando sueldos, congelando pensiones, guillotinando derechos sociales y laborales, recortando gasto público, con todo lo que ello implica (peor educación, peor sanidad, peores infraestructuras, etc.) y al final, coronando todo este cúmulo de despropósitos, reformando la constitución con nocturnidad, alevosía y a la velocidad de la luz. No obstante, no son tan malos como algunos nos empeñamos en hacer creer. Ya escuchamos el otro día al portavoz del gobierno, José Blanco: si no fuera porque la cosa está muy malita, y hay que ser muy radicales en las decisiones, se habría hecho un referéndum. Por cierto, el discurso de Soraya Sáenz de Santamaría en el Congreso ahondaba en esta tesis.

A partir de ahora, que no me venga nadie con la monserga de la constitución. Para mí no es más que otra mentira. Una gran mentira.

Acuerdo PSOE-PP sobre la deuda: un pacto que perjudica a España

Acuerdo PSOE-PP sobre la deuda: un pacto que perjudica a España

Por Juan Torres López (www.juantorreslopez.com / @juantorreslopez) y Alberto Garzón Espinosa (www.agarzon.net / @agarzon). Editores de Altereconomia.org

La reforma que proponen los dos partidos mayoritarios, PP y PSOE, consistente en limitar desde la constitución el déficit y la deuda pública es una medida que impedirá salir de la crisis y que España elimine el déficit social que tiene respecto a los países de su entorno y, además, constituye un ataque frontal a los principios más elementales de la democracia que demuestra que el capitalismo neoliberal es cada vez más incompatible con esta última.

No sólo por la forma sugerida para aprobar la reforma de la constitución, sin que medie referéndum y pronunciamiento directo del pueblo, sino también porque su contenido mismo restringe el margen de maniobra que tienen los Estados para gestionar su economía. Por esa razón hemos decidido escribir este artículo, de ánimo divulgativo, en el que revelamos los enormes problemas económicos de una medida profundamente antidemocrática.

Los ingresos y gastos de un Estado

Un Estado, como cualquier otro agente económico, tiene una partida de ingresos y una partida de gastos.

Los ingresos pueden provenir de muchas fuentes, pero en la actualidad y como consecuencia de decisiones erróneas de política económica la gran mayoría se obtienen únicamente de los impuestos. En otro tiempo el Estado también obtenía cuantiosos ingresos de los beneficios de las empresas públicas, pero en las últimas décadas y debido a la avalancha de privatizaciones (más de 110 empresas en España) esta fuente de ingresos se ha agotado. Por otra parte, actualmente de todos los impuestos los más importantes son el de la renta (IRPF), el de sociedades (IS) y el impuesto sobre el valor añadido (IVA). Hasta 2007 también existía el impuesto del patrimonio (IP), que afectaba únicamente a las personas con más riqueza, pero fue eliminado por el gobierno actual.

Los gastos también pueden ser de diferente naturaleza. Desde el mantenimiento de los servicios públicos del Estado del Bienestar (como la sanidad pública, la educación pública o el transporte) y el pago de todo el personal asociado (médicos, profesores, bomberos…), hasta el simple despilfarro y la corrupción política.

Por lo tanto tenemos que los ingresos de un Estado dependen fundamentalmente de los impuestos, pero estos a su vez dependen de la actividad económica. El Estado recaudará más cuantos mayores salarios tengan los trabajadores (impuesto sobre renta), cuanto mayor sea el nivel de beneficios empresarial (impuesto sobre sociedades) y cuanto más consumo haya en la economía (impuesto sobre el valor añadido). Así que en momentos de bonanza económica los ingresos del Estado serán elevados. Y con ingresos elevados se permitirá gastar más, o incluso ahorrar.

Lo que ha ocurrido en España en los últimos años es que la economía ha estado creciendo a ritmos muy altos debido a una burbuja inmobiliaria, que tarde o temprano tenía que estallar. Pero mientras la burbuja duraba los ingresos del Estado han sido cuantiosos porque había muchos trabajadores cobrando sueldos, las empresas ganaban mucho dinero y el consumo era muy importante (ayudado por el crédito bancario, eso sí). Sin embargo, en lugar de modificar el patrón de crecimiento y promover un modelo productivo distinto que permitiera que el país no dependiera de la existencia de una burbuja, los partidos políticos en el gobierno prefirieron (PP y PSOE) dejar pasar el tiempo y aprovechar las ventajas de un ciclo económico positivo pero ilusorio.

Además, estos gobiernos aprovecharon las circunstancias de bonanza para beneficiar principalmente a los propietarios  de capital y sobre todo a los del inmobiliario rebajándoles los impuestos. Redujeron los tramos del impuesto sobre la renta y rebajaron los tipos impositivos (el porcentaje de impuestos) tanto del impuesto sobre la renta como de el de sociedades. Y al mismo tiempo iniciaron un proceso de desgravaciones fiscales (también principalmente beneficiosas para los más ricos) que suponían que el Estado ingresara menos. Aún así, y debido a que el gasto público no crecía suficiente para acercarse a los estándares del resto de países europeos, existía capacidad para ahorrar. Por eso la economía española ha tenido superávits en las cuentas públicas, es decir, ha gastado menos de lo que ingresaba. A pesar, como hemos dicho, de que la capacidad recaudatoria había disminuido.

Pero cuando llegó la crisis, primero por la vía del contagio financiero internacional y luego como consecuencia del estallido de la burbuja inmobiliaria, las cosas se pusieron feas. Los bancos dejaron de prestar dinero a empresas y hogares, y se dejó de invertir y de consumir. Cayeron entonces los beneficios y el consumo, lo que llevó a la baja la recaudación por impuestos y, por lo tanto, los ingresos públicos. Pero por el contrario los gastos se incrementaron. Y se incrementaron porque el Estado tuvo que salir a ayudar a la banca, pero sobre todo porque para intentar frenar la crisis tuvo que comenzar proyectos de estímulo económico que suponían un importante gasto. Además, el Estado tiene medidas llamadas anticíclicas, como las prestaciones por desempleo, que hicieron aumentar el gasto. En definitiva, como consecuencia de la crisis el Estado vio cómo sus gastos se disparaban y sus ingresos se reducían. El Estado entraba, por lo tanto, en déficit.

Cómo pagar el déficit

Cuando el Estado tiene que gastar más de lo que ingresa necesita obtener el dinero de algún lado. Existen diferentes herramientas económicas para conseguir ese dinero, pero algunas han sido delegadas a instituciones independientes y de la Unión Europea (como la potestad de imprimir dinero, ahora dominio del Banco Central Europeo). Por lo tanto lo común es que el Estado se endeude en el mercado de deuda pública, donde pide prestado a los inversores financieros. Y estos inversores financieros son aquellos que tienen dinero de “sobra”, como los bancos y las grandes fortunas que hacen anualmente millones de beneficios y que cada vez pagan menos impuestos. Así, al final la paradoja emergió cuando los propios bancos culpables de la crisis y las grandes fortunas beneficiadas de las rebajas de impuestos en todo el mundo eran las que finalmente prestaban dinero al Estado para que éste enjugara los déficits que habían surgido por su culpa.

En cualquier caso, es obvio que la deuda contraída deberá ser pagada de alguna forma, y en una situación en la que los gastos superan a los ingresos eso parece difícil. Por esa razón los economistas neoliberales –que son los que dominan las instituciones europeas y los que han asesorado a los distintos gobiernos españoles- proponen lo que se llaman “planes de ajuste”. Estos planes tienen como objetivo prioritario reducir el gasto público hasta el punto en el que se equilibran de nuevo los ingresos y gastos o incluso, si es posible, hasta que los ingresos vuelven a ser superiores a los gastos. Por eso se llaman “políticas de austeridad”.

Las políticas de austeridad no funcionan

El problema es que lo que parece muy intuitivo a nivel doméstico (por ejemplo de una familia) no lo es tanto para la economía en su conjunto. Es lo que en economía se llama “falacia de la composición” y que significa que aunque haya medidas que individualmente sean buenas en realidad si se aplican colectivamente pueden ser catastróficas. Por eso rebajar los gastos en un momento en el que los gastos superan a los ingresos puede ser fatal para la economía.

La razón es que el gasto público es un estimulante del crecimiento económico, como a continuación explicaremos. Eso significa que si se rebaja el gasto público se reduce la capacidad de crecimiento económico de una economía, y eso conlleva que habrá menos beneficios empresariales y menos consumo. Dado que como hemos visto antes los ingresos dependen de esas variables (beneficios y consumo) al final tenemos que los ingresos también caen. Así, aunque bajemos el gasto público lo que conseguiremos será deprimir la economía (que entrará en recesión) y por lo tanto también los ingresos públicos, lo que significa que la relación ingresos-gastos se mantendrá igual. O, lo que es lo mismo, tendremos los mismos problemas de deuda que antes de comenzar a rebajar el gasto pero, además de ello a una población que en conjunto será más pobre (porque verá cómo los servicios públicos se deterioran y se pierden puestos de trabajo y caen los salarios).

Se necesita más gasto público, pero más eficiente

En realidad, y aunque sea contraintuitivo, lo que se requiere es precisamente más gasto público. Porque lo que se necesita es recuperar los ingresos, no rebajar los gastos, y eso puede hacerse bien subiendo los impuestos (medida recomendable y necesaria, como recordaremos) bien incrementando la recaudación vía beneficios y consumo. O, dicho de otra forma,  lo que necesitamos es crecimiento económico. Aunque no de cualquier tipo.

Durante la crisis los economistas neoliberales proponen medidas aparentemente orientadas a facilitar que las empresas creen empleo. Para eso reducen los tipos de interés y facilitan préstamos baratos a los bancos, siempre con el objetivo de promover que las empresas se endeuden para que inviertan (contratando trabajadores y mejorando la capacidad productiva). Pero sucede que en un contexto de crisis todas esas medidas no funcionan debido a lo que se llama “trampa de liquidez”, y que se explica porque las empresas no quieren invertir porque saben que nadie va a comprar sus productos. Y como no pueden vender, lo que hacen es despedir trabajadores, y dado que esos trabajadores son también los consumidores de los productos de otras empresas, al final la economía profundiza su crisis. Es decir, por más facilidades monetarias que se les de a bancos y empresas no se saldrá de la crisis en ningún momento.

Lo que se requiere, entonces, es que el Estado empuje la economía a través del gasto público y de lo que se llama el “multiplicador keynesiano”. Cuando el Estado gasta dinero en, por ejemplo, construir una carretera, lo que está haciendo es pagar sueldos a trabajadores que antes estaban en paro y pagar a empresas del sector que antes estaban desocupadas. Eso pondrá dinero en la economía, ya que esos trabajadores gastarán ese dinero en otras empresas, y esas otras empresas contrataran más trabajadores que a su vez gastarán también el dinero en más consumo, y sucesivamente. Si el impulso inicial del gasto público está bien planificado y es suficientemente poderoso, puede salirse de la crisis. Y además eso permitirá que el Estado recaude mucho más y por lo tanto que sus ingresos crezcan. Ese crecimiento de los ingresos reducirá la brecha con los gastos e incluso podrá conseguir que sean superiores.

Lo que importa es, por supuesto, que el gasto público tenga sentido y esté programado. El llamado “Plan E” tuvo un efecto muy temporal porque la economía estaba atrapada en los restos de la burbuja inmobiliaria y el plan lo único que hizo fue intentar resucitar esos restos. Lo que se requiere, por el contrario, es planificar un programa de gasto público potente encaminado a cambiar el modelo productivo y promover sectores como las energías renovables y las nuevas tecnologías, teniendo presente también el reciclaje del sector de la construcción.

Es importante remarcar que no cualquier gasto público es bueno, y por eso es necesario incrementar la eficiencia de dicho gasto. Eso quiere decir que hay que iniciar programas destinados a mejorar la eficiencia en la administración pública, a racionalizar mejor el dinero público y también a perseguir todos los casos de corrupción y de privilegios desorbitados de la clase política (amén del gasto militar).

La recaudación de los ingresos

Si bien los gastos, como hemos dicho ya, deben ser eficientes y bien planificados (y no basados en el derroche), a su vez los ingresos deben ser suficientes y estar igualmente bien planificados.

Los impuestos no son todos iguales ni afectan a todos los sectores y personas por igual, de modo que cualquier modificación impositiva tendrá consecuencias variadas. Por eso conviene planificar un sistema de incentivos adecuado que organice qué tipo de impuestos y qué nivel para los mismos tienen que existir.

En unos momentos como los actuales, en los que la desigualdad se ha incrementado extraordinariamente y la financiación del Estado del Bienestar depende de facto de los ingresos de las clases medias (porque las grandes fortunas evaden impuestos en paraísos fiscales) se requieren medidas de shock.

Hay que incrementar los impuestos a las rentas altas, lo que significa incrementar los tipos impositivos y también crear nuevos tramos. Simultáneamente hay que incrementar los impuestos a las rentas del capital y a las empresas, amén de recuperar el impuesto de patrimonio. Pero todo eso será insuficiente si no se combate con firmeza el sistema financiero especulativo que permite la existencia de paraísos fiscales. En definitiva y sin ánimo de profundizar en un programa detallado, hay que incrementar los impuestos a las rentas altas (que consumen menos pero especulan más) sin modificar mucho la presión fiscal de las rentas populares. Eso permitirá incrementar los ingresos del Estado sin que el consumo privado se vea mermado.

Limitar por ley el gasto y la deuda es una aberración económica

Por todo lo expuesto debe quedar claro que limitar por ley el gasto es una verdadera barbaridad, que no sólo afecta al carácter democrático del sistema político (al restringir el margen de maniobra) sino también al propio funcionamiento del sistema económico.

Los déficits son necesarios y una herramienta “extra” en el ámbito económico. Es cierto que no pueden sostenerse indefinidamente, pero precisamente para combatir la crisis y los déficits crónicos es necesario que en determinadas fases del ciclo económico se incurra en déficits importantes. Y sin esa herramienta es más que evidente que no se podrá salir de la crisis.

Y en economía como la española que tiene un gran déficit social respecto a los países de nuestro entorno, los déficits presupuestarios serán imprescindibles incluso en etapas de bonanza. Las infraestructuras públicas, los servicios educativos y sanitarios (hospitales, colegios, universidades, centros de investigación…) y en general la inversión a largo plazo necesaria no solo para el bienestar de los grupos de población de menos renta que no se podrían pagar los proporcionados por el mercado sino también para las empresas obtengan beneficios no se pueden pagar al contado. Sin endeudamiento es muy probable que no se puedan crear y al no crearse se perderá empleo y riqueza en el futuro.

¿Por qué se proponen entonces este tipo de medidas que van a ser tan negativas para el conjunto de la población?

Sencillamente porque favorecen al capital privado. Por un lado, menos posibilidades de financiar servicios públicos abrirá la puerta al negocio privado en salud, educación, servicios de dependencia… Y, por otro lado, todos ellos, serán financiados por los bancos privados.

Porque lo que pone de relieve el cinismo de la propuesta que hacen PP y PSOE es que limitar el endeudamiento del Estado para financiar la provisión de los bienes y servicios púbicos que se requieren para que haya suficiente y buena actividad económica y empleo, no va a evitar que haya más deuda. No la habrá pública pero sí privada como consecuencia de la financiación de los mercados, mucho menos eficiente además, y del mayor endeudamiento familiar como consecuencia de la pérdida de nivel de vida.

Obstáculos importantes

Para terminar debemos reconocer que España tiene dificultades añadidas porque está especialmente endeudada a nivel privado y porque tiene una camisa de fuerzas muy incómoda en la Unión Europea. Para superar estas dificultades España necesita que la Unión Europea cambie su política de actuación y comience a desarrollar un programa similar al aquí apuntado pero en el marco de la Unión Europea. Además, ninguna de estas medidas será efectiva si no se regula masiva y estrictamente el sistema financiero internacional que sirve para que las grandes fortunas y las grandes empresas especulen sin fin a costa de las arcas públicas de todos los Estados y, por lo tanto, del bienestar de todos los ciudadanos. Eso supone establecer prohibiciones de prácticas como las operaciones a corto, operaciones al descubierto, el uso de instrumentos financieros altamente especulativos (como los hedge funds y los Credit Default Swap) y el establecimiento de controles de capitales en toda la Unión Europea.

En lo que a nivel privado se refiere, el endeudamiento privado puede resolverse promoviendo mayores ingresos (en este caso salarios). Por eso es necesario promover un pacto capital-trabajo basado en la recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores, el refortalecimiento del poder de negociación de los trabajadores y  en la regulación de los beneficios empresariales (para que se destinen a la creación de empleo). Entramos así de lleno en el mundo de la política y las relaciones de fuerza, lo que requerirá el uso de herramientas económicas como las nacionalizaciones para imponer las condiciones a los empresarios reticentes. Con un pacto capital-trabajo y con una estrategia de coordinación salarial a nivel europeo España puede superar su alto nivel de endeudamiento privado y acabar con los desequilibrios comerciales que arrastra desde hace tanto tiempo, y sin salir del euro.

Por el contrario, aplicando el recetario neoliberal del Partido Popular y del gobierno de Rodríguez Zapatero es completamente seguro que nuestra economía se resentirá. Se crearán más oportunidades de beneficio para el capital privado y las clases más ricas pagarán menos impuestos aún, pudiendo adquirir sus servicios de bienestar en el mercado, pero las clases populares perderán cada vez más calidad de vida.

El golpe de Estado de ZP, la hora de la verdad del 15-M

El golpe de Estado de ZP, la hora de la verdad del 15-M
Radio Klara

La propuesta de incluir en la Constitución un techo de gasto para las administraciones públicas sin un referéndum previo que lo legitime es lo más parecido que existe a un golpe de Estado palaciego (autogolpe, porque se hace desde el mismo Estado). La iniciativa, revelada por sorpresa por el presidente del Gobierno (saliente) en el último pleno del Congreso de esta legislatura, y apoyada sobre la marcha por el Partido Popular, con cuyo líder Mariano Rajoy había precocinado Zapatero la medida la noche anterior, supone una injerencia inadmisible en la soberanía popular, al permitir a un bipartidismo agonizante colar un cambio en la Carta Magna que va a precarizar estructuralmente los recursos públicos (y sociales) al margen de la voluntad de los ciudadanos. Todo ello saltándose a la torera los mínimos requisitos formales que una acción de esa trascendencia exige. Como en tiempos de la dictadura franquista, el golpe de mano constitucional de ZP se perpetra en pleno agosto vacacional, fruto de un pacto entre notables, de penalti (se quiere aprobar en sólo 2 semanas) y de la mano de un Ejecutivo que se ha puesto a sí mismo fecha de caducidad. ¡No nos representan! ¡Lo llaman democracia y no lo es!

Estamos ante una propuesta que recuerda a la que en Portugal hizo el también partido socialista en el poder, al solicitar el rescate a Bruselas después de disueltas las cámaras tras perder una votación por amplía mayoría en la que precisamente se planteaba solicitar el rescate de la Unión Europea ante una eventual situación de quiebra. Lo que viene a demostrar que las medidas impuestas por los gobiernos europeos a sus pueblos para sufragar el crac de sus sistemas financieros suponen en última instancia un caballo de Troya contra la democracia. Ayer fue Portugal; antes cayó Grecia, donde el PASOK, otro miembro de la Internacional Socialdemócrata, que había ganado las elecciones con la promesa de no plegarse a los mercados, no tardó en aceptar las recetas del rescate neoliberal; y ahora España, prueban que lo que está en juego es la propia democracia que todos esos regímenes dicen falsamente representar.

En nuestro caso, el acuerdo Zapatero-Rajoy, que se lleva con todos los diablos al candidato socialista Alfredo Pérez Rubalcaba y sus hilarantes contrapropuestas (donde dije digo digo Diego), es el pago exigido por el BCE al comprar deuda española en el mercado secundario y así evitar que la prima de riesgo y el Ibex alcanzaran cotas imposibles. Mientras, el eje París-Berlín dejaba claro que no estaba dispuesto a dar luz verde a la emisión de eurobonos para ayudar a los países en aprietos, y con ello socializar sus deudas entre los 17 miembros de la eurozona. Porque ni Sarkozy ni Merkel ( reunión de pastores…) se podían permitir que una quiebra de España o de Italia afectara a las entidades que mayor paquete de deuda soberana retienen, es decir, la banca gala y la germana.

En este contexto, las cúpulas del PSOE y del PP trajinaron la técnica del golpe de Estado que en el mañana del martes 23 de agosto se sacaría de la manga el presidente dimisionario del Gobierno Rodríguez Zapatero en un nuevo gesto de rendición incondicional a las exigencias del gran capital financiero. Poder real en la sombra éste al que la disminución del IVA en 4 puntos en la compra de vivienda nueva parece la purga Benito ante la obstinada realidad de que un enorme parque inmobiliario, blindado al libre juego de la competencia para impedir el desplome de la tasación a nivel de mercado, destroce sus maquillados balances.

En España la crisis comenzó por los efectos de una burbuja inmobiliaria-crediticia fomentada en tándem por los gobiernos sucesivos del PP y del PSE y, si la protesta ciudadana no lo remedia, puede despedirse con un atentado antidemocrático inspirado por esos sectores que han monopolizado la “marca España”, y que significaría constitucionalizar un modelo económico al servicio exclusivo de los poderes fácticos (otro atado y bien atado). Con lo que, de paso, la profunda deslegitimación cosechada por la clase política debido a las medidas antisociales aprobadas lograría la propina de un baño de legalidad que haría más difícil (no imposible) la resistencia y la desobediencia civil.

Y sin embargo en la desobediencia de la sociedad civil, aquí y ahora, está el principio del final, la equis de la solución al problema. El movimiento 15-M tiene ante sí la oportunidad de pasar a una fase realmente radical y constructiva enarbolando la bandera del derecho irrenunciable al referéndum constitucional previo y vinculante. Y ganándole. Derrotar al gobierno, al PSOE y al PP, que son los poderes menguantes y crecientes en el escrutinio de la urnas, y de paso llevarse por delante a los sectores reaccionarios que conspiran para la desregulación neoliberal global es tumbar al sistema.

Si esa suprema inteligencia colectiva, pacífica, democrática y solidaria, que ha sido hasta ahora el mejor activo de la protesta de los indignados, se enfoca por la vía del referéndum contra los propósitos del despótico bipartidismo rampante, con generosidad, ofreciendo una última oportunidad de rectificación a esos agentes sociales que, como UGT y CCOO, han tenido hasta ahora una actitud vacilante y contradictoria, podemos abrir las puertas del porvenir y cerrar para siempre el camino de la claudicación y la resignación.

¡Sí se puede! Islandia, Túnez y Egipto lo han logrado. Chile está en ello. Vayamos a la ruptura democrática con el sistema circular de más de lo mismo que han supuesto estos 36 años de monarquía del 18 de julio, nacional-catolicismo y plutocracia cleptómana. Arranquemos un rotundo NO en el referéndum que nos quieren negar y habremos puesto los pilares de un proceso constituyente para una verdadera democracia. El 15-M, la sociedad civil, la gentes de buena voluntad, los trabajadores, los ciudadanos activos, los movimientos sociales, los sindicatos realmente representativos, los jóvenes, los pensionistas y los indignados todos, tenemos la palabra. De nosotros depende.

Entrevista con Bernard Cassen: No hay coraje político para enfrentarse a los mercados

Entrevista con Bernard Cassen: No hay coraje político para enfrentarse a los mercados

LORENA ORTEGA, EL PAÍS.

Hace una década que Bernard Cassen (París, 1937), uno de los líderes mundiales del altermundismo, ex director de Le Monde Diplomatique y fundador de la Asociación por la Tasación de las Transacciones Financieras y por la Ayuda a los Ciudadanos (ATTAC) en Francia, acuñó el lema Otro mundo es posible. Todavía lo sigue pensando, pero insiste en la necesidad de tener políticos “con coraje” que se planten ante los mercados. Cassen, que asiste estos días al Rototom de Benicàssim, cree en la necesidad de cancelar parte de la deuda de los países y prevé que los jóvenes pasarán de la indignación a la rebelión.

Pregunta. ¿En qué momento perdieron los gobiernos su capacidad de decisión frente a los mercados?

Respuesta. Fueron los gobiernos los que organizaron la globalización y fijaron las reglas: la liberalización de capital, la libertad de inversiones y el libre comercio de mercancías y servicios. El viraje se produjo hace 30 años, en la época de Margaret Thatcher en Inglaterra; pero el mayor cambio se dio con el Acta Única Europea de 1986. Entonces capitularon y ahora han perdido todas las herramientas de control. Es como un avión en el que la tripulación ha perdido el control.

P. ¿Se puede revertir la situación?

R. Se necesita una ruptura real, no pequeños ajustes. Hay que establecer un control sobre la economía y las finanzas. Pero ningún gobierno está dispuesto a llevar a cabo una para la que se necesita coraje político porque abre un periodo de confrontación sin que el éxito esté garantizado. Pero con las normas actuales lo único que está garantizado es la catástrofe.

P. Es poco optimista…

R. Soy un optimista natural. En la actualidad, incluso gobiernos de derecha y la Comisión Europea están dispuestos a proponer, que no a imponer, una tasa sobre las transacciones financieras. El hecho de que se levante esta bandera es al menos un síntoma de que se debe hacer algo.

P. ¿Qué opina del Gobierno español?

R. Ha capitulado. No hay ninguna diferencia entre las medidas que ha tomado Zapatero y las que tomaría el PP. Pero hay que entender que es difícil para una potencia media como España estar en la vanguardia. Pero si un país abre el camino, detrás tendrá mucho apoyo.

P. ¿La compra de deuda por parte del Banco Central Europeo puede tranquilizar a los mercados?

R. De ninguna manera. Los mercados financieros siempre exigen más, tienen hambre todo el tiempo. La compra de deuda española es una solución a muy corto plazo. España no está en una situación tan complicada de deuda pública, pero la privada es tremenda y se convertirá rápidamente en pública. Esas deudas son insostenibles. El Banco Central Europeo debe prestar dinero al mismo interés que pide a los bancos privados. Es escandaloso que lo reciban al 1% y hagan préstamos al 5%. Es una estafa y un escándalo. El problema es saber quién va a pagar las consecuencias: los bancos o los ciudadanos. Y parece claro que serán estos últimos porque las entidades financieras no aceptan ninguna reestructuración. Y sin cancelación parcial de la deuda pública no habrá ninguna solución.

P. ¿Apoya las medidas de austeridad aprobadas en España?
R. Claro que no. Es lo que hizo el gobierno inglés con los resultados que se han visto. Existe, en parte, un sentimiento de injusticia en todo el país y todo eso puede estallar sin que se pueda saber dónde y cuándo, pero ya hay condiciones prerrevolucionarias y de eso tienen miedo los gobiernos. No hay garantía de nada, es un futuro abierto.

P. ¿Qué pasará si los gobiernos no pueden pagar sus deudas?

R. Hay varios escenarios. La reestructuración puede ser organizada por los propios bancos en su propio beneficio. O pueden ser los gobiernos progresistas (que ahora no hay) los que organicen la salida en detrimento de los mercados financieros con medidas como la supresión de los flujos con paraísos fiscales o la lucha contra fraude fiscal. Y hay que optar entre bajar gastos o aumentar los recursos. Ahora se se reducen gastos en detrimento de los servicios públicos. Pero hay otro camino: Aumentar los recursos vía tributaria y hacer pagar a los que tienen dinero. El dinero existe y hay que sacarlo de donde está, el problema es simple pero la solución más complicada.

P. ¿No llega un poco tarde el despertar del movimiento social?

R. No. Llega cuando puede llegar. Pero es interesante que la gente se pregunte porqué votar cuando se enfrenta a un sistema bipartidista en el que PSOE y PP son iguales. El problema del movimiento social es que, en un momento dado, debe desembocar en una traducción política que, en la actualidad, acaba dentro de un sistema bipartidista. Ése es el desafío y no tengo la solución.

P. ¿Qué futuro les espera a los jóvenes? ¿Otro mundo sigue siendo posible?

R. Creo que van a pasar de la indignación a la revuelta. El futuro a corto plazo es imposible de prever. Antes del 16 de diciembre nadie hubiera pensado en Túnez que la inmolación de un joven iba a conducir a la caída de Ben Alí, y ocurrió antes con la caída del muro de Berlín. Hay que estar preparado ante cualquier eventualidad.

P. Alemania y Francia han retomado la idea de implantar la tasa Tobin en la zona Euro pero no han tardado en salir voces en contra.

R. Eso es la excusa para no hacerlo. Te dicen que es una buena idea pero que debe generalizarse a todo el mundo. Si se hace en un país, claro que habrá fuga de capitales, pero hay métodos de control para evitarlo. Si hay voluntad habrá solución política.

Que los árboles no nos impidan ver el bosque

Que los árboles no nos impidan ver el bosque

Viernes, 19 de Agosto de 2011
Comunicado de las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acción.

Las Mesas de Convergencia, ante los hechos que estamos viviendo, entendemos que debemos seguir y profundizar en la reacción ciudadana frente los abusos del poder y de los poderosos, materializados en:

- La persecución política y la represión policial de la laicidad y de la libertad de expresión que estamos viviendo, con la connivencia y el acuerdo del gobierno del PSOE, de la derecha encabezada por el PP, y la jerarquía católica.

- El fracaso de las medidas económicas para atajar la crisis sistémica, que provocan el hundimiento de las bolsas y el pinchazo de las actividades especulativas, pero cuyas negatividades recaen sobre la ciudadanía, las personas paradas y la economía productiva, sacrificadas todas ellas para salvar a los “mercados”.

- El que se sigan implementando, por parte del Gobierno de España, medidas de “ahorro”, en realidad de recortes de prestaciones sociales y de empleo público, de menos impulso estatal para hacer funcionar la maquinaria económica y crear empleo, la única y verdadera prioridad. Todo en lugar de hacer pagar a los culpables de la crisis sus desmanes y crear una banca pública, solución imprescindible y que debe ser inmediata.

- El que las víctimas de la crisis sigamos siendo las que la sufragamos y sufrimos las restricciones tomadas para contentar a los mercados

Todo lo anterior evidencia, una vez más, como la Gran Coalición de facto entre PSOE y PP nos está imponiendo un modelo de vida y creencias, y una determinada política profundamente neoliberal que ignora a las personas, al planeta tierra y su medio ambiente. Un modelo cuyo fracaso se comprueba y certifica a diario, y del que el hundimiento de las bolsas occidentales es un ejemplo.

Es absolutamente necesario que mantengamos la movilización y la toma del espacio público como muestra de protesta y denuncia. Así, tanto el día 1 de Octubre a escala europea con la concentración en Londres, como de forma muy especial el 15 de Octubre a escala mundial, debemos dar una respuesta en las calles de todas las ciudades y pueblos del Estado Español, que evidencia:

- Al Gobierno, que no apoyamos sus cesiones a los mercados y a la banca, contra el pueblo.

- Al PP, que no nos engaña y sabemos que son los representantes más genuinos de políticas reaccionarias y clasistas, y desean llegar al gobierno para culminar la política de privatizaciones y desmembración del estado del bienestar.

- A la banca, a las transnacionales, que nos oponemos a su poder tan real como no democrático y dictatorial, basado en su capacidad de doblegar instituciones democráticas en base a su poder económico.

Denunciando todo lo anterior, y en apoyo de una política alternativa que signifique empleo (en especial para los jóvenes), disminución de la jornada laboral, salarios y pensiones dignas, llamamos a la movilización, y exigimos la adopción inmediata de las siguientes medidas:

  • Banca Pública ya
  • Creación de un salario social para paradas y parados de no menos de 550 euros mensuales
  • No más desahucios de viviendas, dación en pago como primera medida. Por el derecho a una vivienda digna
  • No más privatizaciones
  • Medidas de apoyo a Pymes y economía social, como creadores netos de empleo
  • Implantación de las ITF y supresión de paraísos fiscales
  • Lucha contra el patriarcado y persecución del terrorismo machista
  • Medidas de reactivación económicas sostenibles, armónicas y respetuosas con el medioambiente y difusoras de una nueva frugalidad, basada en el reparto y no en el consumo desaforado.
  • Nueva ley electoral, pues la actual invalidará moralmente cualquier resultado de las elecciones generales del 20 N.

Los porqués del hambre

Los porqués del hambre

Esther Vivas

Vivimos en un mundo de abundancia. Hoy se produce comida para 12.000 millones de personas, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), cuando en el planeta habitan 7.000. Comida, hay. Entonces, ¿por qué una de cada siete personas en el mundo pasa hambre?

La emergencia alimentaria que afecta a más de 10 millones de personas en el Cuerno de África ha vuelto a poner de actualidad la fatalidad de una catástrofe que no tiene nada de natural. Sequías, inundaciones, conflictos bélicos... contribuyen a agudizar una situación de extrema vulnerabilidad alimentaria, pero no son los únicos factores que la explican.

La situación de hambruna en el Cuerno de África no es novedad. Somalia vive una situación de inseguridad alimentaria desde hace 20 años. Y, periódicamente, los medios de comunicación remueven nuestros confortables sofás y nos recuerdan el impacto dramático del hambre en el mundo. En 1984, casi un millón de personas muertas en Etiopía; en 1992, 300.000 somalíes fallecieron a causa del hambre; en 2005, casi cinco millones de personas al borde de la muerte en Malaui, por solo citar algunos casos.

El hambre no es una fatalidad inevitable que afecta a determinados países. Las causas del hambre son políticas. ¿Quiénes controlan los recursos naturales (tierra, agua, semillas) que permiten la producción de comida? ¿A quiénes benefician las políticas agrícolas y alimentarias? Hoy, los alimentos se han convertido en una mercancía y su función principal, alimentarnos, ha quedado en un segundo plano.

Se señala a la sequía, con la consiguiente pérdida de cosechas y ganado, como uno de los principales desencadenantes de la hambruna en el Cuerno de África, pero ¿cómo se explica que países como Estados Unidos o Australia, que sufren periódicamente sequías severas, no padezcan hambrunas extremas? Evidentemente, los fenómenos meteorológicos pueden agravar los problemas alimentarios, pero no bastan para explicar las causas del hambre. En lo que respecta a la producción de alimentos, el control de los recursos naturales es clave para entender quién y para qué se produce.

En muchos países del Cuerno de África, el acceso a la tierra es un bien escaso. La compra masiva de suelo fértil por parte de inversores extranjeros (agroindustria, Gobiernos, fondos especulativos...) ha provocado la expulsión de miles de campesinos de sus tierras, disminuyendo la capacidad de estos países para autoabastecerse. Así, mientras el Programa Mundial de Alimentos intenta dar de comer a millones de refugiados en Sudán, se da la paradoja de que Gobiernos
extranjeros (Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Corea...) les compran tierras para producir y exportar alimentos para sus poblaciones.

Asimismo, hay que recordar que Somalia, a pesar de las sequías recurrentes, fue un país autosuficiente en la producción de alimentos hasta finales de los años setenta. Su soberanía alimentaria fue arrebatada en décadas posteriores. A partir de los años ochenta, las políticas impuestas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial para que el país pagara su deuda con el Club de París, forzaron la aplicación de un conjunto de medidas de ajuste. En lo que se refiere a la agricultura, estas implicaron una política de liberalización comercial y apertura de sus mercados, permitiendo la entrada masiva de productos subvencionados, como el arroz y el trigo, de multinacionales agroindustriales norteamericanas y europeas, quienes empezaron a vender sus productos por debajo de su precio de coste y haciendo la competencia desleal a los productores autóctonos. Las devaluaciones periódicas de la moneda somalí generaron también el alza del precio de los insumos y el fomento de una política de monocultivos para la exportación forzó, paulatinamente, al abandono del campo. Historias parecidas se dieron no solo en países de África, sino también en América Latina y Asia.

La subida del precio de cereales básicos es otro de los elementos señalados como detonante de las hambrunas en el Cuerno de África. En Somalia, el precio del maíz y el sorgo rojo aumentó un 106% y un 180% respectivamente en tan solo un año. En Etiopía, el coste del trigo subió un 85% con relación al año anterior. Y en Kenia, el maíz alcanzó un valor 55% superior al de 2010. Un alza que ha convertido a estos alimentos en inaccesibles. Pero, ¿cuáles son las razones de la escalada de los precios? Varios indicios apuntan a la especulación financiera con las materias primas alimentarias como una de las causas principales.

El precio de los alimentos se determina en las Bolsas de valores, la más importante de las cuales, a nivel mundial, es la de Chicago, mientras que en Europa los alimentos se comercializan en las Bolsas de futuros de Londres, París, Ámsterdam y Fráncfort. Pero, hoy día, la mayor parte de la compra y venta de estas mercancías no corresponde a intercambios comerciales reales. Se calcula que, en palabras de Mike Masters, del 'hedge fund' Masters Capital Management, un 75% de la inversión financiera en el sector agrícola es de carácter especulativo. Se compran y venden materias primas con el objetivo de especular y hacer negocio, repercutiendo finalmente en un aumento del precio de la comida en el consumidor final. Los mismos bancos, fondos de alto riesgo, compañías de seguros, que causaron la crisis de las hipotecas 'subprime', son quienes hoy especulan con la comida, aprovechándose de unos mercados globales profundamente desregularizados y altamente rentables.

La crisis alimentaria a escala global y la hambruna en el Cuerno de África en particular son resultado de la globalización alimentaria al servicio de los intereses privados. La cadena de producción, distribución y consumo de alimentos está en manos de unas pocas multinacionales que anteponen sus intereses particulares a las necesidades colectivas y que a lo largo de las últimas décadas han erosionado, con el apoyo de las instituciones financieras internacionales, la capacidad de los Estados del sur para decidir sobre sus políticas agrícolas y alimentarias.

Volviendo al principio, ¿por qué hay hambre en un mundo de abundancia? La producción de alimentos se ha multiplicado por tres desde los años sesenta, mientras que la población mundial tan solo se ha duplicado desde entonces. No nos enfrentamos a un problema de producción de comida, sino a un problema de acceso. Como señalaba el relator de la ONU para el derecho a la alimentación, Olivier de Schutter, en una entrevista a EL PAÍS: "El hambre es un problema político. Es una cuestión de justicia social y políticas de redistribución".

Si queremos acabar con el hambre en el mundo es urgente apostar por otras políticas agrícolas y alimentarias que coloquen en su centro a las personas, a sus necesidades, a aquellos que trabajan la tierra y al ecosistema. Apostar por lo que el movimiento internacional de La Vía Campesina llama la "soberanía alimentaria", y recuperar la capacidad de decidir sobre aquello que comemos. Tomando prestado uno de los lemas más conocidos del Movimiento 15-M, es necesaria una "democracia real, ya" en la agricultura y la alimentación.

*Esther Vivas, del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales de la Universidad Pompeu Fabra, es autora de 'Del campo al plato. Los circuitos de producción y distribución de alimentos.'