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Almuñécar contra la corrupción

Opinión

Intencionalidad en todos los formatos

Pascual Serrano. Correo del Orinoco

No basta con transmitir discurso ideológico y de opinión en las noticias, los medios lo hacen en todos sus formatos. En un programa liviano de cultura general en la cadena española Telecinco, propiedad de Berlusconi, preguntan el 29 de abril al concursante “Muñeco con hilos que puedes encontrar gobernando en Venezuela o en la antigua Europa del Este”. La concursante responde “títere” y acierta.

A mi se me ocurre otra pregunta: “Gobernante que utiliza su cargo, su dinero y sus televisiones para mantener prostitutas, que logra evadir a la justicia haciendo las leyes a su antojo y que es dueño de esta televisión”. Y que la concursante responda: “Berlusconi”.

La ideologización está en todos los lugares. En numerosas ocasiones hemos escuchado calificar de populistas a algunos gobernantes, últimamente en América Latina. Lo hacen despectivamente recurriendo a un vocablo que no está en el diccionario de la Real Academia, pero que evoca algo negativo. Por si acaso alguien no lo percibiera así, algunos medios se han puesto a la labor de darle su propio contenido a la palabra “populismo”. Esta es la primera acepción que proporciona el diccionario del periódico El Mundo: “Movimiento político ruso de finales del siglo XIX, que aspiraba a la formación de un estado socialista de tipo campesino, contrario a la industrialización occidental”.

O sea, que los populistas latinoamericanos, además de socialistas como los rusos, están en contra de la industrialización y nos quieren llevar al periodo agrícola. Ahora ya sólo resta empezar a calificar de populistas a los gobernantes que no son de su gusto. Www.pascualserrano.net

Cayo traslada en nombre de IU su profundo dolor, sereno y plácido como su muerte, y la gran admiración hacia la obra y compromiso de José Saramago

Cayo traslada en nombre de IU su profundo dolor, sereno y plácido como su muerte, y la gran admiración hacia la obra y compromiso de José Saramago

El coordinador federal de IU señala que “la luz que Saramago supo arrojar sobre la ceguera de una sociedad egoísta debe servirnos a todos de guía para luchar con modestia y constancia desde la izquierda comprometida, igual que hizo él, por un mundo más justo e igualitario”.

El coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara, quiere trasladar en nombre de toda la organización “el profundo sentimiento de dolor, sereno y plácido, tal y como nos han indicado que ha sido su muerte, junto a nuestra profunda admiración a su persona, su obra y su compromiso político y social” por el fallecimiento a los 87 años del escritor portugués y premio Nobel de Literatura, José Saramago.

“La luz que supo arrojar –valora Lara- sobre la ceguera de una sociedad cruel y egoísta, tal y como denunció en su irrepetible ‘Ensayo sobre la ceguera’, debe servirnos a todos de guía en estos duros tiempos de crisis que vivimos para luchar con modestia y constancia desde la izquierda comprometida, igual que hizo Saramago toda su vida, por un mundo más justo, igualitario y humano”.

El máximo responsable de IU destaca “la inagotable y admirable muestra de resistencia, superación y aprendizaje que nos lega. Al igual que nosotros, sufrió las injusticias y la dureza de una dictadura, la de Salazar, que unió a Portugal y a España en la esperanza por un futuro de libertad y democracia. Con él se va uno de los puentes más sólidos que se ha tendido nunca de forma natural y sincera entre los dos países, pasando por encima de desencuentros e ignorancias premeditadas”.

Cayo Lara considera que “su origen muy humilde, las dificultades para poder estudiar, sus primeros trabajos como cerrajero, su aprendizaje modesto y autodidacta de la literatura, cómo supo afrontar la censura política a su obra y cómo gestionó con sencillez y orgullo su éxito literario mundial suponen un ejemplo en el que todos nos deberíamos mirar”.

El coordinador de IU señala que “no podré olvidar el claro y preciso análisis de la situación política y económica actual que me transmitió y pudimos compartir durante las dos horas del encuentro que mantuvimos en su casa de Madrid el pasado diciembre, en compañía de su inseparable compañera Pilar del Río. La indignación que tenía por la situación que atravesaba entonces Aminetu Haidar, a la que ambos pudimos visitar en su lucha en el aeropuerto de Lanzarote, la sabía acompañar con una profunda e irreductible esperanza para que, al final, injusticias como esa que sufren muchos pueblos del mundo tengan el final adecuado que merecen”.

Frente a todos los ‘caínes’ que hay en el mundo, por el ejemplo y las enseñanzas que nos lega Saramago tenemos todos mucho más claro que ninguno de ellos logrará doblegar la voluntad de ninguna persona ni ninguna sociedad que responda unida a los ataques e injusticias que se nos quieran imponer. Él supo cómo hacerlo y nosotros debemos continuarlo”, explica Cayo Lara.

¿Rechazar la política?

¿Rechazar la política?

Juan Torres López

Veo a mi alrededor que cada vez más gente rechaza "la política" y el espacio de los poderes representativos. Dicen que todos los "políticos" son iguales, que la política es simplemente corrupción, que la democracia no funciona porque los poderes públicos están al servicio de los negocios o de los ricos...

Es evidente que eso es verdad en muchísimas ocasiones por no decir que siempre, que la actividad política se ha convertido en una cloaca y que la representación de los intereses ciudadanos a través de los actuales sistemas de representación es apenas una caricatura, que no se puede hablar verdaderamente de democracia cuando no hay igualdad de oportunidades, cuando se permite que los bancos y grandes empresas financien ilegalmente a los partidos.

Todo eso es verdad en la inmensa mayoría de los casos. Y no me extraña realmente que mucha gente reaccione frente a eso con desilusión y rechazo. Es más, me gustaría que el rechazo hacia todo eso fuese mucho más generalizado, ruidoso y potente.

Pero lo que me preocupa es que frente a esa situación el rechazo tome la forma que justamente le interesa a los responsables de todo eso. Y me extraña especialmente que esa actitud tan equivocada se produzca en muchas personas de gran prestigio intelectual y a las que se les supone gran capacidad de análisis.

Me parece efectivamente que frente a esa corrupción y frente a la degeneración de la democracia y de los espacios de la política y del poder representativo mucha gente reacciona con la misma tautología con que lo hacen los liberales frente al mal funcionamiento que tantas veces tiene el sector público. Los liberales dicen "como el estado funciona mal, que se privatice todo". Es una tautología porque es evidente que la única o mejor alternativa a un mal sector público no es un sector público inexistente sino uno que funcione bien. Sobre todo, cuando sabemos que su existencia es fundamental para que se garanticen derechos humanos esenciales.

Pues bien, mucha gente reacciona así frente a la corrupción política: como muchos de los actuales políticos profesionales se venden, son corruptos, como el sistema de participación no es bueno, como las elecciones están hechas para que las ganen los grandes... ¡dejemos de tomar parte en la vida política!

Yo creo que eso es justamente lo que van buscando los corruptos y los que corrompen, los que enmierdan la democracia para sacar adelante sus intereses por la puerta trasera, los que vician los mecanismos de representación, los que privatizan la vida política. Y me parece que lo que deberíamos hacer es justamente lo contrario, no dejarles ese espacio, imponer un modo diferente de ejercer la política. Ellos mismos ensucian la vida pública y política para que la gente se desentiendan de toda esa porquería.

Si yo fuera un gran banquero, el dueño de grandes multinacionales, uno de esos grandes inversores que lleva su dinero a los paraísos fiscales y que se desentiende de los impuestos y de las necesidades sociales, que solo busca ganar cada vez más dinero (en fin, espero que eso no me pase nunca), lo que procuraría sería que los políticos fuesen corruptos, yo mismo los compraría y trataría de potenciar a los más malvados y sinvergüenzas y haría todo lo posible para convencer a la gente de que la política es cosa de miserables y de malvados para que le dieran la espalda y así pudiera seguir haciendo mis cosas sin que nadie me echara la vista encima.

Por eso  es por lo que yo creo que los Botín y compañía, todo ese tipo de gentes responsables de cómo está el mundo y la vida pública, se parten de la risa cuando ven que frente a todo lo que pasa en la política la gente dice que ya no va a votar, que todos los políticos son unos sinvergüenzas y que toda lo que suene a política es una porquería, que eso no tiene nada que ver con ellos...

Yo creo que tendríamos que darles un disgusto grande y dedicarnos a la vida pública, hacer política en serio y decirles de una vez a todos esos sinvergüenzas que se quiten de aquí y que no sigan usurpando el lugar que es de la ciudadanía y no suyo

Pero entonces, ¿los activistas de la flotilla eran buenos o malos?

Pero entonces, ¿los activistas de la flotilla eran buenos o malos?

Leía ayer en El Mundo una noticia estremecedora: en la ciudad petrolera de Hassi Messaud, en el sudeste de Argelia, decenas de trabajadoras solteras, divorciadas y viudas son cotidianamente insultadas, humilladas, robadas y agredidas por vivir solas. Este hostigamiento, apenas reprimido por la policía, se viene repitiendo desde hace muchos años y alcanzó su expresión más violenta la noche del 12 de julio de 2001 cuando 300 hombres armados asaltaron las casas de las pecadoras, las desnudaron y violaron, procediendo luego a quemar o a enterrar vivas a algunas de ellas. El pasado 25 de abril, la psicóloga Charifa Buata creó, junto a otras mujeres y organizaciones feministas, un Colectivo de Solidaridad para defender su derecho a vivir y trabajar en las condiciones que ellas elijan, sin la “protección” de un hombre.

En principio, la noticia me pareció impecable desde el punto de vista periodístico, pero enseguida reparé en que se ajustaba poco al modelo que se aplica a otras cuestiones. Por comparación, resultaba —cómo decirlo— poco “equidistante”. El responsable de la información, ¿no habría tenido que darnos también la versión de los 300 hombres justicieros o al menos de su portavoz autorizado? ¿No estaban defendiendo esos buenos padres de familia su virilidad amenazada, su identidad religiosa insultada, las tradiciones del país y el honor de su población? Y las mujeres así tratadas, ¿no eran en realidad unas provocadoras que daban el mal ejemplo de su criminal independencia? ¿No eran unas desvergonzadas fornicadoras? ¿No eran además violentas y agresivas? ¿No trataron quizás de protegerse mientras los 300 virtuosos las golpeaban y desnudaban o, aún más, no intentaron ellas mismas golpear con el puño a los que estaban salvándolas a cuchilladas de sus propios errores y desmanes? ¿No merecían tal vez lo que les pasó? Y en cuanto a esa tal Charifa Buata, ¿no es una entrometida a la que hay que parar los pies? ¿Una puta feminista, amiga de artistas y maricones, que viene de fuera a violar la paz de la ciudad?

Así contada, la noticia habría sido sin duda mucho más “equidistante”: si 300 hombres armados de cuchillos desnudan, violan y matan a mujeres solas en sus casas, esos hombres tendrán derecho a dar su versión, a justificarse, a degradar a las víctimas, a defender su conducta. Lo tendrán ante un juez, sí. ¿Pero también en los medios de comunicación?

La noticia de El Mundo sobre las mujeres de Messaud no es “equidistante”, pero sí de una razonable objetividad: describe hechos probados, constitutivos de delito, y excluye además toda posibilidad subjetiva de identificación con los agresores. Es verdad que, rescatada precisamente en este momento y en esa portada, su “objetividad” alimenta la visión islamófoba dominante y hasta cabe maliciarse que ésa es la verdadera razón de que los lectores tengan acceso ahora a una información que, en la distribución de la página, sólo bajo las declaraciones de Netanyahu contra el “terrorismo islámico” cobra vida y sentido. Pero es esta misma “objetividad” de la noticia argelina, tan refinadamente manipuladora, la que ilumina de pronto todo el refinamiento manipulador de la “equidistancia” aplicada a las noticias sobre Israel y la Flota de la Libertad. La objetividad de un caso contrasta con la equidistancia del otro y revela la intención fraudulenta de ambas. Una y otra —objetividad y equidistancia— pueden usarse, y se usan cotidianamente, contra la ética y contra la verdad.

Lo cierto es que, si la objetividad no es la regla que guía a nuestros periódicos, salvo para promocionar una mentira, tampoco lo es la equidistancia, salvo para minar la objetividad. Nadie puede negar que en estos días los medios han recogido el punto de vista de los activistas que viajaban en la Flotilla, han difundido sus declaraciones y no han silenciado las más contundentes condenas y denuncias. Quedarse ahí habría significado apostar por la objetividad. ¿Por qué había que recurrir en este caso a la “equidistancia”? Los medios de comunicación españoles no suelen hacerlo en el caso de Iraq, donde la resistencia permanece en la penumbra, o de Afganistán, cuyos talibanes son malvados mudos, ni tampoco con Hizbullah o Hamas, a los que nunca preguntan su “versión” de los hechos, aunque sus países sean bombardeados y sus conciudadanos asesinados; y tampoco —huelga decirlo— se usa con ETA, a la que jamás se ha cedido la palabra, en nombre de la equidistancia, después de un atentado mortal. ¿Por qué entonces sí con los asesinos de Yildirin, Bengi, Kiliçiar y sus compañeros turcos? Bueno, es muy sencillo: si de lo que se trata es de defender a Israel y no se puede silenciar a las víctimas, si hay que contar la verdad desactivando todos sus efectos, entonces la equidistancia es la herramienta adecuada.

Tras atacar mortalmente la Flota, Israel secuestró a los supervivientes, a los heridos y a los muertos; y secuestró también la información. Ningún medio denunció este colofón natural de los crímenes anteriores. Al contrario, todos aceptaron como “fuente” de información a los portavoces de los asesinos y los secuestradores, de manera que, como certeramente indica Samuel en su blog Quilombo (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=107240), el marco mismo de construcción de la noticia quedó en manos israelíes. El gobierno israelí no negó los hechos: reconoció que la nave estaba en aguas internacionales, reconoció haberla asaltado, reconoció haber matado a algunos de sus pasajeros. Reconoció, en definitiva, su crimen. Pero enseguida impuso la convicción de que, más allá de la objetividad, la verdadera cuestión era la de saber si los activistas eran buenos o malos chicos y si, por lo tanto, con arreglo a la definición religiosa de “terrorismo”, aceptada ya por casi todos, contra ellos estaba o no todo permitido. Sobre los hechos no había discusión, pero sobre la catadura moral de los muertos y los supervivientes sí. Aquí había por fin dos versiones, y se abría por tanto la posibilidad maravillosa, más allá de la objetividad, y mucho más decisiva, de la equidistancia. Los medios han aceptado con entusiasmo el debate; también el ministro Moratinos, que se ha declarado dispuesto a “escuchar lo que tengan que decir” los tres activistas españoles (como si tuviese que juzgar sus voces y su tono y esperar a penetrar su alma con la mirada para valorar lo ocurrido). Pero lo malo es que lo han aceptado los propios activistas.

De lo que se trata ahora es de saber si los pasajeros de la Flota de la libertad eran buenos o no, si eran realmente pacifistas, si llevaban o no armas y si su intención era sinceramente humanitaria. Israel, con la complicidad de los medios de comunicación, ha conseguido desplazar la atención de la objetividad de los hechos a la subjetividad de las voluntades; ha conseguido desplazar el centro de gravedad del derecho a la religión. Todas las religiones —incluidas las tres monoteístas— han insistido siempre en la necesidad de que la víctima sacrificial sea pura y sin tacha, porque es precisamente su pureza la que la hace digna de los dioses: la inclinación a hablar siempre bien de los muertos, y especialmente de los asesinados, es un residuo de esta mentalidad sacrificial que el Levítico reglamenta rigurosamente, pero que podemos encontrar igualmente en Grecia. La idea de justicia, tal y como la formuló primero Sócrates y más adelante el derecho penal, rompió con este concepto religioso de la víctima como catalizador subjetivo de la violencia. Lo que importa, a los ojos de la ley, no es la moralidad del agredido sino la acción del agresor. Israel, al negar no el acto sino la pureza de la víctima, restablece precisamente la lógica del sacrificio, en la que los propios activistas quedan atrapados con sus reclamaciones de inocencia. El resultado es que, al leer estos días los periódicos, uno tiene que estar muy atento para no dejarse arrastrar por tres falsas evidencias que se imponen con la aceptación misma del debate:

- La de que el delito era romper y no imponer el bloqueo de Gaza.

- La de que el delito era defender, y no atacar, el barco.

- La de que, en definitiva, es más violento el hecho de afirmar la legalidad que el de violarla.

Un gran éxito, como se ve, de la estrategia mediática, cuya “equidistancia” consigue el efecto prodigioso —abracadabra— de voltear por entero la objetividad de los hechos. A igual distancia de unos y otros, las víctimas no podrán ser nunca lo bastante inocentes —por más corazas y uñas que se quiten— como para no resultar fallidas y, por tanto, susceptibles de exterminio. Así lo decía el periódico italiano Il Giornale en su portada del 2 de mayo: “Mueren diez amigos de los terroristas. Israel hizo bien en disparar”. Dispararon infringiendo la ley, sí, pero dispararon contra los malos.

Cuanto menos se cumple, y justamente porque no se cumple, más creo en el derecho como mínima fuente de objetividad que nos impide deslizarnos al ámbito religioso, donde la partida la ganarán siempre los más fuertes. La violencia que la aniquila mancha además a la víctima: eso es religión. Frente a ella —y frente a la equidistancia proisraelí de los medios— es necesario recordar aquí, para terminar, lo que nadie se ha atrevido a decir:

- Que los principios ideológicos del movimiento Free Gaza y la Fundación IHH, así como la desigualdad asumida de fuerzas, excluyen la posibilidad de que los pasajeros de la nave asaltada llevasen armas. Si las hubiesen tenido —y destructivas y poderosas— quizás Israel se lo hubiese pensado dos veces antes de atacarlos. Pero lo que hay que decir es que si las hubiesen tenido, si los pacifistas hubiesen tenido armas e Israel les hubiese atacado, entonces habrían tenido el derecho y, aún más, la obligación de defenderse. Y a continuación también el derecho —también la obligación— de sentirse buenos.

No cabe esperar que la ONU tenga la decencia de condecorar y asignar sueldos póstumos a los nueve de Turquía por haber hecho lo que tendría que hacer ella. Pero lo cierto es que la Flota de la Libertad, con sus cincuenta nacionalidades a bordo, fue por unos días, navegando por el Mediterráneo, la ONU en la que todos queremos refugiarnos.

Decadencia

Decadencia
Correo del Orinoco

Dos ejemplos de la deriva ética de los países occidentales son los siguientes. En España, sumida en una crisis económica con más de cuatro millones de parados, recién congeladas las pensiones de jubilación y con el sueldo de los trabajadores públicos disminuido por decreto gubernamental, dos cadenas de televisión han estrenado dos reality show. Se trata de “Mujeres Ricas”, en La Sexta, y “Casadas con Hollywood”, en Cuatro. En ellos se entrevista a mujeres multimillonarias, las cámaras entran en sus casas, escuchan sus decadentes y frívolos testimonios y conocen sus aficiones e intereses. La audiencia comprueba que los “esfuerzos” de estas mujeres se circunscriben, por ejemplo, a pilotar un helicóptero, comprar joyas y obras de arte, ir a fiestas de lujo, acaparar ropa de las boutiques más exclusivas o buscar el personal que cuide de sus hijos.

Mientras, al lado otro lado del Atlántico, en Estados Unidos, pagan entre 15.000 y 30.000 dólares a una muchacha de 19 años por dar conferencias antiabortistas y a favor de la abstinencia sexual. Eso sí, es la hija de la ex candidata a vicepresidenta de Estados Unidos por el Partido Republicano, Sarah Palin (Público 18-5-2010).

Esto sucede en los países “civilizados” y “avanzados” que quieren dar lecciones de ética y civilización a los movimientos islamistas y a los del Tercer Mundo.

Www.pascualserrano.net

Resistencia y sueños: La crisis en tres fases y un adiós.

Resistencia y sueños: La crisis en tres fases y un adiós.
Escuela

La estafa bancaria. Con la burbuja inmobiliaria y el capitalismo de casino (el 75% del capital circulante nada tiene que ver con la economía productiva) estalla la crisis. Ayudas públicas escandalosas a los especuladores. Los propósitos iniciales: refundar el capitalismo (Sarkozy), regular mercados, acabar con paraísos fiscales, quedan en agua de borrajas.

El ajuste. Tras algo de keynesianismo para la reactivación, el neoliberalismo rampante vuelve al mantra: recortar salarios, derechos laborales y sociales. Los que se forraron, los incompetentes, contraatacan. Todo el mundo se pliega: Zapatero con el triste semblante de un suicida (Chirbes) incumple todas sus palabras y aplica recortes sociales injustos (congelación de pensiones y dependencia, 5% menos para los funcionarios), desequilibrados (los capitales no se gravan), contrarios al empleo y la reactivación. Qué pena, ni un solo voto libre, digno, en las filas socialistas del congreso: solo brazos de madera, militantes derrotados de antemano, gobierno amortizado. Ambiente de crisis general: no éramos una gran economía (G8), somos una democracia vigilada (Garzón).

La protesta. Lo peor es la resignación. Hay alternativas técnicas (presión fiscal progresiva, banca pública, papel del Estado en la economía…), faltan las políticas. Sobre todo para evitar un duro ajuste sostenido es necesario resistir: pensamiento crítico y movilización. Si luchamos podemos perder, pero si no lo hacemos estamos perdidos.

La despedida. Estamos rematando el curso, decidiendo notas. Nos despediremos de los compañeros y de los alumnos. Iremos a descansar con la nómina mermada. Con la incertidumbre sobre el futuro de la educación, con la certeza de que seguirán los ataques a la pública en nuestra Comunidad. Pero ahora toca cargar las pilas. Será solo un paréntesis para volver en septiembre con alumnos de la misma edad de siempre y nosotros un año más veteranos. Para intentar volver renovados en proyectos y actualizar el compromiso con la escuela, ese lugar donde nacen los sueños cuando hacemos que funcione y participe toda la comunidad educativa. Buenas vacaciones. Ha sido un placer.

Agustín Moreno es Profesor de Secundaria


Fuente: Revista ESCUELA, Núm. 3.870 (978), 10 de junio, 2010

Una huelga no gremial de trabajadores de la Administración que anuncia y abona nuevas movilizaciones

Una huelga no gremial de trabajadores de la Administración que anuncia y abona nuevas movilizaciones

 

 

Soy funcionario desde hace unos 30 años. Nunca me he considerado tal. Como muchos de mis compañeros y compañeras, seguimos siendo lo que fuimos: enseñantes, trabajadores de la enseñanza, en la línea político-conceptual que Giulia Adinolfi, Sacristán, Fernández Buey, Miguel Candel, Joaquín Miras, Dolores Albiac, Pere de la Fuente, Xavier Pardo y otros compañeros acuñaron en 1977 para y en el congreso fundacional de la federación de enseñanza de CC.OO, un sindicato de clase que ahora, desgraciadamente, ya no es el mío.

No he apoyado nunca una huelga de funcionarios. No la apoyaré mientras tenga uso crítico de la razón sindical y política.

La huelga del día 8 de junio no es una huelga de funcionarios que reclaman privilegios y miran de soslayo y con prepotencia otros trabajadores de servicios o productivos sino una huelga de trabajadoras y trabajadores de la Administración. Una huelga obrera si se permite el término en desuso.

Sobran motivos. Recortes salariales, congelaciones, liquidación de derechos laborales adquiridos tras esfuerzo y luchas, un sendero que anuncia otras medidas aún peores. Algunas de ellas ya explicitadas: en la Administración catalana, por ejemplo, en educación y salud, de cada dos personas que se jubilen en estos próximos años sólo una será sustituida. De los dos mil trabajadores que se jubilarán este 2010, sólo la mitad ingresarán en la Administración y habrá que ver en qué condiciones (sustituciones, precariedad, externalización de servicios). Consecuencias: peores servicios públicos, más estrés laboral, desánimo y descontento. Corolario lateral: auge de lo privado como referencia de calidad y buena atención.

Varios economistas han señalado nudos críticos de la situación: que el déficit público está provocado en gran parte por las mismas entidades que presionan, junto con otra fuerzas telúricas, para disminuir el déficit; que el déficit privado es mucho más importante que el público; que el fondo el tema no es ese en ningún caso; que la disminución del déficit público presenta muchas otras alternativas que incluyen, por ejemplo, una reforma fiscal progresiva y una Inspección de Hacienda que tenga medios reales para ejercer su labor.

Hay algunas razones más para abonar el campo de la resistencia. La desfachatez de algunos líderes políticos y de opinión que intentan enfrentar a los trabajadores de la Administración con desempleados y otros grupos de trabajadores -¡de qué se quejan estos señoritos que tienen sueldazos y trabajo garantizado!- despabila que la rabia transite libremente por las venas. Saber que el importe en cuestión, los 5 mil millones de euros, es lo que el gobierno del Reino de España se va a gastar en reflotar, pongamos, la caja de Castilla La Mancha y la caja católica del Sur acelera el sabor y las ganas de rebeldía.

Por no hablar, claro está, de las inversiones y adquisiciones militares

En Barcelona hay convocada una manifestación a las 12 de la mañana en plaza Universidad. También en otras ciudades. Es hora de manifestarnos de nuevo a cuerpo y de recordar que a nuestras reivindicaciones pueden juntarse las de otros sectores obreros en igual o peor situación. No están en contraposición; suman, no restan.

Es también forma de coger ritmo para una huelga general cada vez más necesaria que no permitirá, ciertamente, asaltar los cielos ni tomar el Palacio de Inverno pero cuando menos mostrará a las claras que estamos aquí, que existimos como clase, que los ataques neoliberales tienen respuestas, que no hemos sido vencidos, que el desánimo y el servilismo no son alimento que deseemos ingerir y que la historia universal de la infamia contiene actos de agresión indignos y, a un tiempo, hermosas páginas de rebelión.

Los halcones del déficit han tomado el control del G20

Los halcones del déficit han tomado el control del G20
krugman.blogs.nytimes.com

“Los países enfrentados a serios desafíos fiscales necesitan acelerar el ritmo de consolidación”; y se añade: “Saludamos los recientes anuncios de algunos países en el sentido de reducir sus déficits en 2010 y robustecer su marco y sus instituciones fiscales”

Esas palabras contrastan vivamente con el anterior comunicado del G20 de fines de abril, que llamaba a mantener el apoyo fiscal “hasta que la recuperación esté firmemente impulsada por el sector privado y se haya llegado a echar más raíces”.

Es de todo punto increíble que eso ocurra con un desempleo todavía al alza en la eurozona, y con sólo unos débiles indicios de progresos en el mercado de trabajo estadounidense.

¿No necesitamos preocuparnos por la deuda pública? Sí; pero abandonar el gasto público cuando la economía está todavía profundamente deprimida es, además de extremadamente costoso, una forma bastante ineficaz de reducir la deuda futura. Costoso, porque deprime más a la economía; ineficaz, porque, deprimiendo a la economía, la contracción fiscal resultante reducirá la recaudación impositiva. Una estimación aproximada ahora mismo es que recortar el gasto en un 1% del PIB incrementa la tasa de desempleo en un 0,75% (en comparación con lo que ocurriría de otro modo) y, sin embargo, reduce la deuda futura en menos de un 0,5% del PIB.

Lo manifiestamente correcto es hacer cosas que reduzcan el gasto y/o incrementen el ingreso luego de que la economía se haya recuperado, y en particular, esperar a que la economía sea lo bastante fuerte como para que la política monetaria pueda compensar los efectos contractivos de la austeridad fiscal. Pero no: los halcones del déficit quieren sus recortes mientras las tasas de desempleo se hallan todavía a niveles récord y la política monetaria aún se halla en apuros frente a aumentos de precios rayanos en el cero.

Pero ¿qué hay de Grecia y todo eso? Fíjense, los problemas de deuda soberana los padecen países que se enfrentan a un problema muy específico: forman parte de la zona euro, Y están sobrevalorados gracias a los enormes flujos de entrada de capitales que experimentaron en los buenos tiempos; resultado de lo cual es que ahora experimentan años de terrible deflación. Los países que no se hallan en esa situación no se enfrentan a ninguna presión de los mercados para proceder a recortes inmediatos; esta misma mañana, los bonos a 10 años rendían un 3,51 en Gran Bretaña, un 3,21 en los EEUU y un 1,27 en Japón.

Sin embargo, la sabiduría ahora convencional dice que esos países deben, a pesar de todo, proceder a recortes: no porque los mercados lo estén exigiendo, no porque eso vaya a tener algún impacto apreciable en las perspectivas fiscales a largo plazo, sino porque piensan que, aun si no deberían hacerlo, los mercados podrían llegar a exigirlo en el futuro.

Una locura manifiesta que adopta la pose de la sabiduría. Increíble.

Paul Krugman es profesor de economía en Princeton. Fue Premio Nobel de en 2008.

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3384

En defensa del déficit público

En defensa del déficit público

James K. Galbraith

The Nation
Traducido para Rebelión por Juan Agulló

La Comisión Simpson-Bowles1, amparada en las farisaicas enaguas de la reducción del déficit público, acaba de declarar –por boca de su Presidente- que propondrá recortes a la Seguridad Social. (Quizás, para rememorar su ecológico pasado, el ex Senador Alan Simpson se da a la prometeica tarea de podar la Seguridad Social). La congelación del gasto público por parte de Obama constituye otro sacrificio simbólico a los dioses del déficit. La mayoría de los observadores cree que la referida decisión no tiene vuelta atrás pero, ¿qué ocurriría si la tuviera? La respuesta es que una reducción demasiado grande del déficit público puede destruir la economía (o lo que queda de ella) y conducirnos, en un par de años, a una Gran Depresión.

Precisamente por eso la fobia al déficit que predomina en Wall Street, en la prensa, entre algunos economistas y prácticamente, entre todos los políticos es, en realidad, uno de los mayores peligros al que nos enfrentamos actualmente. No se trata, tan sólo, de los pensionistas: ¡todos estamos amenazados! De hecho recortar el déficit público sin reconstruir, previamente, el engranaje del crédito privado es un camino, casi seguro, a la estagnación, a la recesión e incluso a una posible Gran Depresión. Asimismo, obsesionarse demasiado en garantizar recortes del déficit público a largo plazo, también puede contribuir a obstruir aquello que es necesario hacer para reestablecer un crecimiento fuerte y una recuperación del empleo.

Dicho crudamente: sólo hay dos maneras posibles de lograr crecimiento económico a largo, generando déficit público o concediendo préstamos bancarios. Los Gobiernos y los bancos son, de hecho, las dos únicas instituciones con poder para crear algo de la nada. Si de lo que se trata es de aumentar la capacidad de inversión, necesariamente, uno de esos dos grandes motores financieros tiene que ponerse en marcha.

Para el ciudadano de a pie el déficit público es, pese a su mala reputación, mucha mejor idea que los préstamos privados. De hecho es una forma de que el dinero llegue –limpio de polvo y paja- a sus bolsillos, listo para empezar a gastar cuando quiera y en lo que quiera… incluso, para saldar sus deudas. Eso es lo que, técnicamente hablando, se llama un “aumento del patrimonio financiero líquido”. Para la gente de la calle eso es bueno pero para los bancos no, porque no ganan nada...

Y eso es, precisamente, lo que explica las fobias clásicas de las bolsas, de las grandes empresas y de los economistas de derechas. A los banqueros no les gusta nada el déficit fiscal porque compite con los préstamos bancarios como fuente de crecimiento. Cuando un banco presta, sus ganancias también lo hacen porque hay intereses que alguien tiene que pagar e incluso, si la deuda no puede ser saldada, puede terminar habiendo un activo financiero –en forma de inmueble, fábrica o empresa- del que se terminará apropiando el banco. Aparentemente sencillo ¿verdad?

Pues no tanto, porque aunque todo esto debería resultar evidente, suele permanecer opaco. Y suele permanecer opaco porque legiones de esbirros de Wall Street –coordinados, sobre todo, por la Fundación Peter Peterson pero también por el ex Contralor General David Walker; el ala derecha del Partido Demócrata, con Robert Rubin a la cabeza y numerosas iniciativas “bipartidistas”, como la Coalición Concordia o el Comité para un Presupuesto Federal Responsable- trabajan arduamente para generar la mayor confusión pública posible en estos asuntos. De hecho, todos esos irresponsables no expresan, jamás, la más mínima autocrítica por la crisis financiera que se originó en Wall Street y les estalló en sus narices. Al contrario, ellos siempre advierten -con un cinismo impresionante- que los Gobiernos podrían ser generadores de “subprimes” y de “Pirámides Ponzi” [NDT: timos], cosas que no son ciertas.

Ésas son, también, las personas a las que les encanta la vieja cantinela de que la Seguridad Social está en “bancarrota” o aquella otra de que la “pesada carga” del déficit público “la terminarán pagando nuestros nietos” o decir que “estamos endeudados hasta las orejas”. Todas esas idioteces no son más que parte de una de las mayores campañas de desinformación de todos los tiempos.

Dicha campaña se fundamenta en lo que muchos llaman “sentido común”. De hecho es fácil vender como “sabiduría casera” que los Gobiernos no pueden, como las familias, “vivir por encima de sus posibilidades”. El problema es que los Gobiernos no son como las familias: éstas últimas dependen de las rentas para saldar sus deudas, y los Gobiernos no.

Además, en el peor de los casos, los deudores privados pueden quebrar: la bancarrota es una protección que brindan las sociedades civilizadas como alternativa al sistema penitenciario. La otra es que, si se trata de hipotecas, los deudores pueden hacer entrega de los bienes que no han podido pagar y punto.

En el caso de los Gobiernos no hay riesgo de impago. Por eso gastan dinero (y pagan intereses) sin importarles demasiado. Lo curioso es que, a diferencia de los deudores privados, no necesitan liquidez. Como le gusta subrayar al agudo economista Warren Mosler, el funcionario de Hacienda que firma los cheques de la Seguridad Social no sabe quién es y mucho menos conoce el teléfono del colega que recaudó esos impuestos. De hecho si usted, de repente, desea pagar sus propios impuestos en dinero contante y sonante, el Gobierno de turno le dará un recibo y ya le cobrará. Como es la fuente de dinero, siempre está ahí.

Quizás por eso los Gobiernos gastan impunemente. Se trata, además, de gastos sin costo ya que la inflación se puede eliminar, por ejemplo, vía depreciación de la moneda nacional. El gasto suntuario –por ejemplo, en aventuras militares innecesarias- seca las fuentes reales de recursos pero lo bueno es que ningún Gobierno puede quebrar jamás en la moneda que él mismo controla. Las moratorias de deuda ocurren, solamente, cuando los Gobiernos que las decretan no controlan la moneda en la que se endeudan –como Argentina, que tenía deuda en dólares o ahora Grecia que, aunque todavía no ha decretado una moratoria de pagos, debe en euros. Sea como fuere, cuando la soberanía es un hecho real, la bancarrota es un hecho irrelevante. Cuando Obama afirma, inopinadamente, que Estados Unidos “no tiene dinero”, dice algo sin sentido y por ende peligroso: me pregunto si él mismo se lo cree.

Tampoco es cierto que el déficit público sea una herencia envenenada para las generaciones venideras. De hecho, más bien, nunca termina de pagarse ni se terminará de hacerlo. Las deudas personales se son contraídas durante la vida del deudor o incluso a su muerte pero son difícilmente heredadas. El déficit público, por el contrario, siempre está ahí porque los Gobiernos nunca mueren y aún en el improbable caso de que lo hicieran (como consecuencia de una guerra o de una revolución) nadie heredaría ese fardo.

El déficit público siempre aumenta. Estados Unidos siempre ha tenido –salvo en seis cortas ocasiones seguidas, todas ellas, de recesión- presupuestos deficitarios. Ello, lejos de suponer una pesada carga, ha constituido la espoleta del crecimiento económico. Los títulos de deuda pública, a diferencia del endeudamiento privado –que únicamente transfiere rentas de una parte del sector privado a otra- alimentan la liquidez de las empresas.

Los que son una amenaza para la solvencia son los intereses. Una reciente proyección del Centro de Presupuesto y Prioridades Políticas –basada en simples declaraciones de la Oficina Presupuestaria del Congreso (que es un gabinete encargado de realizar análisis presupuestarios para el Congreso de Estados Unidos)- afirma que el pago de intereses de la deuda pública frisará el 15% del PIB en 2050, lo que supondría un déficit total de, aproximadamente, un 300%. El problema es que eso es, sencillamente, imposible. Si los intereses se pagasen a personas que lo más lógico es que gastasen en bienes y servicios generadores de empleo, entonces estaríamos hablando de una forma de gasto público como otra cualquiera. Pagos de intereses de esa categoría afectarían a la economía tanto como la movilización para la Segunda Guerra Mundial. Lo más irónico del asunto es que, mucho antes de llegar a esos extremos, alcanzaríamos pleno empleo con una inflación creciente que dispararía el crecimiento económico y estabilizaría la deuda. Lo que en ese improbable caso probablemente haría la Reserva Federal sería garantizar el pago de intereses manteniendo los tipos de interés a corto a precios muy bajos.

¿Y qué decir de los extranjeros? ¿Acaso es cierto que nos hacen un favor comprándonos títulos de deuda? Para hacer eso China, por ejemplo, tiene que vendernos bienes sin que nosotros [NDT: Estados Unidos] podamos venderles nada a cambio. Eso supone un esfuerzo para China; un esfuerzo que Pekín está dispuesto a realizar porque tiene razones para ello: exportar productos industrializados promueve la formación de la fuerza de trabajo, las transferencias de tecnología y mejora de la calidad de los productos manufacturados. Todo esto activa, además, la generación de empleo. Pero esas son cosas de los chinos.

Para China los títulos de deuda son una especie de tesoro sin valor. Pekín no puede hacer gran cosa con ellos. China ya importa todas las materias primas, maquinaria y aeronaves que puede utilizar y si quisiera más, compraría más. Entonces, a menos que Pekín decida cambiar su política de exportación, su stock de títulos de deuda estadounidense seguirá creciendo… y nosotros [NDT: Estados Unidos] vamos a seguir pagando los intereses que esos títulos generan, pero no con un esfuerzo real, sino digitando números en ordenadores… y eso no cuesta nada: ni ahora ni nunca. (Si los chinos acumulasen los intereses, podrían ayudarnos a crear empleo. Así que el hecho de comprar muchos bienes a los chinos implica que tendremos que ser muy imaginativos y audaces si lo que realmente deseamos es crear todo el empleo que necesitamos). Una última cuestión ¿China podría vender sus dólares? En principio podría hacerlo comprando, por ejemplo, deuda griega (lo que revalorizaría el euro frente al dólar). Lo que ocurre es que, si se reflexiona bien, no da la impresión de que a ningún burócrata chino eso le parezca una buena idea.

Lo que es cierto para el Gobierno como un todo, también lo es para sus partes. Lo es, por ejemplo, para la Seguridad Social, que ni puede declararse en quiebra ni dejar de pagar por las buenas, salvo que el Congreso decida –o digamos mejor, que el Congreso, siguiendo las recomendaciones de la Comisión Simpson-Bowles- decida cerrar el grifo. El argumento que vincula la viabilidad de la Seguridad Social a una supuesta curva descendente de las cotizaciones sociales es definitivamente falaz y tiene motivaciones políticas de fondo. Ese planteamiento es una farsa. El primero en emplearlo fue Franklin Delano Roosevelt quien, así, pretendía proteger a la Seguridad Social de los intentos de recorte. Paradójicamente, su argumento terminó sirviendo para todo lo contrario: ahora se ha convertido en una recurrente forma de generar ansiedad  y en el mejor argumento para evitar la expansión universal del sistema de Seguridad Social.

La Seguridad Social es un programa público que se financia a partir de las cotizaciones. Promueve, por consiguiente, la circulación de recursos en un lapso determinado de tiempo. La principal circulación no va, como suele creerse, del joven hacia el mayor puesto que incluso si la Seguridad Social no existiera alguien se ocuparía de los ancianos. Lo que suele argumentarse, de hecho ocurría, más bien, antiguamente: los más jóvenes se ocupaban de sus mayores. Desde que la Seguridad Social existe eso ya no es igual: la transferencia real, efectiva, se da de los padres que tienen hijos hacia los que no los tienen y de los jóvenes cuyos progenitores han fallecido hacia los padres que no tienen descendencia. En ambos casos se trata de una distribución equitativa, progresiva y sobre todo sostenible. Es cierto que hay un problema con el coste de la asistencia médica pero, también, que ese no es un problema de la Seguridad Social. No es algo que, por consiguiente, deba resolverse a través de recortes en la asistencia sanitaria, precisamente porque, si por algo se caracteriza la asistencia sanitaria pública es por su bajo coste. Ése es precisamente el problema que explica que la Seguridad Social sea odiada, desde hace décadas, por los peores depredadores de Wall Street.

El déficit público y el endeudamiento están interconectados. El endeudamiento contribuye, de hecho, a la reducción del déficit. Eso es lo que ocurrió durante toda la década de los 90. Un colapso en el crédito genera, sin embargo, mayores gastos e impagos: eso es lo que está ocurriendo ahora. Como los bancos no pueden prestar el déficit aumenta. El único problema es hacia dónde se orienta ese déficit: ¿hacia inversiones productivas que reconstruyen el país -como durante el New Deal- o hacia acumulaciones improductivas de capital, en un clima de inseguridad y de desempleo, que más bien podrían estar siendo invertidas en la generación de empleo?

Si se pudieran revivir los endeudamientos, ¿sería bueno volver a endeudarse? Siempre que haya buenas razones, por qué no. Los Gobiernos suelen estar, por definición, burocratizados y tener pesadas conducciones políticas. Operan, fundamentalmente, en los ámbitos del derecho y de la regulación. Los bancos privados, por el contrario, al estar descentralizados y ser competitivos, suelen tener mucha mayor flexibilidad. Un buen sistema bancario conducido por gente competente, con buen criterio para los negocios y que conozca a su clientela, es bueno para cualquier economía. El hecho de que usted tenga que pagar los intereses que genera una deuda también puede constituir un elemento de motivación para seguir invirtiendo.

El problema es que actualmente no existe ese tipo de banco. Lo que hay es un cártel dirigido por una plutocracia incompetente cuyos tentáculos llegan hasta las faltriqueras de los Estados. Para que un crédito tenga retorno hay que descontar las deudas impagables, que ahora se han convertido en exorbitantes; restaurar la renta privada (creando empleo) y el sistema de garantía (o sea, el valor de los bienes inmuebles) pero, sobre todo, hay que reestructurar el sistema financiero. Hay que intervenir los bancos, combatir el fraude, generar incentivos para préstamos orientados al ahorro energético, a la construcción de infraestructuras y a otros sectores [productivos estratégicos]. Una posibilidad alternativa es promover la creación de un sistema bancario nuevo y paralelo, que es lo que se hizo durante el New Deal [NDT: en Estados Unidos] con la banca pública e incluso, con las promociones sociales de vivienda protegida (Fannie Mae y Freddie Mac [NDT: los dos bancos de inversión en los que se originó la crisis financiera actual] salieron de ahí)…

De todos modos, hasta que no se emprenda una reforma financiera seria, el déficit presupuestario es la única manera de recuperar la senda del crecimiento económico. No es necesario que éste sea de su agrado; simplemente usted tiene que ser consciente de que hace falta para recuperar el crecimiento y el empleo y de que, además, va a hacer falta durante mucho tiempo: por lo menos, hasta que se diseñe un plan estratégico de inversiones en energía y en medio ambiente parcialmente financiado por un sector financiero reformado, restaurado y disciplinado.

Pero más allá de mis impresiones y deseos personales es muy posible que la actual histeria imperante -en relación con el déficit público- no sea más que una cortina de humo orientada a desviar la atención de las disfunciones estructurales que caracterizan al actual sistema bancario: sería la única forma de detener una reforma financiera. Si ese fuera el caso, lo que yo me preguntaría es si eso es intrínsecamente bueno. Porque puede serlo pero también puede no serlo…

James K. Galbraith (autor de The Predator State: How Conservatives Abandoned the Free Market e Why Liberals Should Too, Free Press, 2008) es profesor en la Escuela de Administración Pública de la Universidad de Texas y Consejero Académico del Instituto de Economía Levy.

Fuente: http://www.thenation.com/article/defense-deficits

Reunión del Bilderberg: Inquietudes y preguntas ciudadanas

Reunión del Bilderberg: Inquietudes y preguntas ciudadanas

Lo conocido. En 1954, el príncipe Bernardo de Holanda y David Rockefeller fundaron un lobby de propaganda y acción capitalistas. La primera reunión la celebraron en un hotel de Osterbeek, en Holanda, el Bilderberg. De ahí su nombre.

La idea partió de un emigrante judío, de origen polaco, un consejero y analista político llamado Joseph Retinger. Finalidad explícita del grupo de presión y acción en sus orígenes: dado el creciente “antiamericanismo” europeo a inicios de los cincuenta, es decir, dada la creciente resistencia crítica de la ciudadanía de izquierdas europea ante los desmanes imperiales y su estúpido, alienante y antiecológico “american way of life”, se diseñó un encuentro anual internacional que contara con la participación, esa era su pretensión, de la flor y nata mundial del empresariado, de las finanzas, de líderes medios de (des)información y de políticos serviles con sus planes acumulativos y sus deseos insaciables de poder [1]. En síntesis, una arista más de la caliente guerra fría que había tenido sus orígenes en agosto de 1945, o incluso antes [2], con el lanzamiento de las dos bombas de destrucción masiva.

Se han reunido desde entonces de manera ininterrumpida. Menos en 1976. Un escándalo de corrupción afectó al monarca holandés. Están hechos de esta pasta.

Es la segunda vez que la conferencia bilderberguiana se celebra en España. La primera fue en 1989, en la Toja. Entre otras “personalidades”, contó con la presencia del “socialista” Felipe González, quien curiosamente disertó sobre las relaciones entre la Unión Soviética y la OTAN [3], del ex ministro felipista Miguel Boyer, de Jesús de Polanco de PRISA y del Premio Nobel de la Paz, el criminal de guerra, Henry Kissinger.

Este año se celebra en Sitges. En el lujosísimo Hotel Dolce. ¡Qué nombre tan hortera y consistente para un club de estas características!

¿Es razonable que el presidente del gobierno español, la segunda autoridad del Estado, acuda a esta reunión para dar cuenta de la situación de la economía española y de sus futuros planes a un grupo privado que no tiene ninguna representación política y que lo único que puede ostentar y ostenta es el color del dinero y un fuerte poder? ¿Ha ido o irá a pasar algún examen?

¿Es admisible que la reina Sofía, la consorte sin arista política constitucional de la Primera Autoridad del Estado, asista a estas reuniones que, según comentó a Pilar Urbano, encuentra muy, pero que muy interesantes?

¿Es correcto que el director del Banco Central Europeo, una entidad que dice ser independiente de gobiernos, partidos y grupos de presión, el señor Jean-Claude Trichet, sea también un invitado de la conferencia en el dolce?

¿Es consistente que el que fuera director de un diario que decía ser el independiente de la mañana sea un asiduo de estas reuniones, asistencias que lleva en el más oculto de los secretos?

¿Es políticamente admisible que el actual Ministro de Exteriores español, ningún ex, haya sido invitado y acuda a esta reunión de notables y magnates?

¿Es razonable que el señor Bernardino León “Bilderberg”, un habitual a los encuentros del frío lobby guerrero en los últimos años, un político chulesco y prepotente que hace pocos años, cuando trabajaba en Exteriores, intentó poner firmes a Evo Morales y Álvaro García Linera tras el intento de éstos de controlar los desmanes de las multinacionales españolas en Bolivia, sea nada más y nada menos que el secretario general (¡secretario general!) de la Presidencia del Gobierno del Reino de España?

¿Está justificado que los gastos de seguridad que se elevan a unos 150.000 euros diarios, 600 mil es el total de los cuatro días, vayan a cargo del erario público?

¿No es un atentado a la liberad de expresión y acción que los vecinos de la zona no puedan tomar fotografías desde sus viviendas acordonadas por expresa prohibición policial?

¿Es una sociedad abierta, el concepto es de sir Karl Popper que no sé si participó en alguno de los encuentros, que un club de estos vuelos prohíba taxativamente la concesión de entrevistas o que se revelen detalles, por insignificantes que sean, de lo hablado en los encuentros?

¿No será que el club, además de reflexiones y transmisión de ideas interesantes, Reina Sofía dixit, interviene o pretender intervenir decisivamente en los asuntos públicos nacionales internacionales?

¿No es peor incluso que lo narrado en 1984 la pretensión última del club que, según Daniel Estulin, un estudioso de los Bilderberg, no es tanto actuar como un gobierno mundial en la sombra, que también, sino la de transformar el mundo en una empresa global dirigida por un Consejo de Administración de sabor y estilos bilderbeguianos?

¿No abonan algunas aristas de las teorías conspirativas de la historia y la política estos encuentros con focos, con limusinas ahumadas, con prohibiciones amenazantes de ocultamiento y sin luz alguna y, mucho menos aún, sin ningún control de la ciudadanía?

Una concepción de la racionalidad que no olvide el non serviam, por temperada que sea, impide contestar afirmativamente a la mayoría de estas preguntas.

Eso no es obstáculo para señalar un posible vértice teatral de la representación. Es posible que el Club sea mucho menos de lo que señalan y aspiran. No es improbable que su función fuera más fructífera durante la caliente guerra fría contra la Unión Soviética. No es inconsistente pensar que su fuerza real sea menor que la que sugieren a pesar de contar con matarifes de la talla de Henry Kissinger. No es una ensoñación pensar que el papel de Jim Tucker, un periodista usamericano de extrema derecha que colabora en el portal ultraconservador American Free Press, el primero que ha informado de la fecha y del lugar de la reunión de este año, sea la de ser portavoz controlado, y supuestamente independiente, de los líderes del Club.

Sea como fuere, con prendas teatrales o sin ellas, los poderosos se reúnen, se exhiben ocultándose, dictan el orden del día de la agenda mundial y citan a sus servidores para que les expliquen si sus planes entran o no en sus coordenadas diabólicas. Por si faltara algo, las prácticas mafiosas están muy presentes en el escenario diseñado.

Notas:

[1] He tomado pie en artículos aparecidos en Público, 4 de junio de 2010, pp. 2-4; en informaciones aparecidas en la misma publicación anteriormente y una selección de artículos y comentarios publicados en voces de Wikipedia en catalán.

[2] En marzo de 1945, dos meses después de finalizar la II Guerra, 26 divisiones alemanas permanecían en el frente occidental frente a 170 divisiones (6,5 veces más) en el frente oriental donde, además, los combates se encarnizaron al extremo (Jean Salem, Lenin y la revolución. Barcelona, Península, 2010, p. 21, traducción de José María Fernández Criado)

[3] Que un líder político de pensamiento tan conservador y de relaciones tan peligrosas como Felipe González haya secuestrado parte del pensamiento de izquierdas español, y latinoamericano, y haya penetrado hasta el fondo del alma en dos generaciones de ciudadanos de clases trabajadoras españolas es claro indicio de la exitosa contrarrevolución político-cultural que se organizó desde mediados de los sesenta. Vale la pena acudir a las hemerotecas y leer la entrevista que hacia 1978 le hizo Fernando Claudín para una revista de izquierdas de la transición (acaso Zona Abierta). Para llorar profundamente.

La crisis explicada para gente de a pie

La crisis explicada para gente de a pie

Si te superan las explicaciones y cuestiones macroeconómicas de esta crisis galopante que nos azota, aquí tienes una explicación fácil y sencilla de un asesor financiero para la gente de a pie, que bastante tenemos con la microeconomía del hogar, entienda sus causas.

Un señor se dirigió a una aldea donde nunca había estado antes y ofreció a sus habitantes 100 euros por cada burro que le vendieran. Buena parte de la población le vendió sus animales.

Al día siguiente volvió y ofreció mejor precio, 150 por cada burrito, y otro tanto de la población vendió los suyos. Y a continuación ofreció 300 euros y el resto de la gente vendió los últimos burros.

Al ver que no había más animales, ofreció 500 euros por cada burrito, dando a entender que los compraría a la semana siguiente, y se marchó.

Al día siguiente mandó a su ayudante con los burros que compró a la misma aldea para que ofreciera los burros a 400 euros cada uno. Ante la posible ganancia a la semana siguiente, todos los aldeanos compraron sus burros a 400 euros, y quien no tenía el dinero lo pidió prestado. De hecho, compraron todos los burros de la comarca.

Como era de esperar, este ayudante desapareció, igual que el señor, y nunca más aparecieron.

 

Consecuencias:

La aldea quedó llena de burros y endeudados.

Los que habían pedido prestado, al no vender los burros, no pudieron pagar el préstamo.

Quienes habían prestado dinero se quejaron al Ayuntamiento diciendo que si no cobraban, se arruinarían ellos; entonces no podrían seguir prestando y se arruinaría todo el pueblo.

Para que los prestamistas no se arruinaran, el Alcalde, en vez de dar dinero a la gente del pueblo para pagar las deudas, se lo dio a los propios prestamistas. Pero éstos, ya cobrada gran parte del dinero, sin embargo, no perdonaron las deudas a los del pueblo, que siguió igual de endeudado.

El Alcalde dilapidó el presupuesto del Ayuntamiento, el cual quedó también endeudado.

Entonces pide dinero a otros Ayuntamientos; pero estos le dicen que no pueden ayudarle porque, como está en la ruina, no podrán cobrar después lo que le presten.

 

El resultado:

Los listos del principio, forrados.

Los prestamistas, con sus ganancias resueltas y un montón de gente a la que seguirán cobrando lo que les prestaron más los intereses, incluso adueñándose de los ya devaluados burros con los que nunca llegarán a cubrir toda la deuda.

Mucha gente arruinada y sin burro para toda la vida.

El Ayuntamiento igualmente arruinado.

 

Solución:

Para solucionar el problema económico y salvar a todo el pueblo, el Ayuntamiento decidió bajar el sueldo a sus funcionarios.

La crisis financiera explicada de manera sencilla

La crisis financiera explicada de manera sencilla

Heidi es la propietaria de un bar en Berlín, que ha comprado con un préstamo bancario. Como es natural, quiere aumentar las ventas, y decide permitir que sus clientes, la mayoría de los cuales son alcohólicos en paro, beban hoy y paguen otro día. Va anotando en un cuaderno todo lo que consumen cada uno de sus clientes. Esta es una manera como otra cualquiera de concederles préstamos.
 

Nota: Pero en realidad, no le entra en caja ningún dinero físico. 

Muy pronto, gracias al boca a boca, el bar de Heidi se empieza a llenar de más clientes.

Como sus clientes no tienen que pagar al instante, Heidi decide aumentar los beneficios subiendo el precio de la cerveza y del vino, que son las bebidas que sus clientes consumen en mayor cantidad. El margen de beneficios aumenta vertiginosamente.

Nota: Pero en realidad, es un margen de beneficios virtual, ficticio; la caja sigue estando vacía de ingresos contantes. 

Un empleado del banco más cercano, muy emprendedor, y que trabaja de director en la sección de servicio al cliente, se da cuenta de que las deudas de los clientes del bar son activos de alto valor, y decide aumentar la cantidad del préstamo a Heidi. El empleado del banco no ve ninguna razón para preocuparse, ya que el préstamo bancario tiene como base para su devolución las deudas de los clientes del bar.
Nota: ¿Vais pillando la dimensión del castillo de naipes? 

En las oficinas del banco los directivos convierten estos activos bancarios en "bebida-bonos", "alco-bonos" y "vomita-bonos" bancarios. Estos bonos pasan a comercializarse y a cambiar de manos en el mercado financiero internacional. Nadie comprende en realidad qué significan los nombres tan raros de esos bonos; tampoco entienden qué garantía tienen estos bonos, ni siquiera si tienen alguna garantía o no. Pero como los precios siguen subiendo constantemente, el valor de los bonos sube también constantemente.
 
Nota: El castillo de naipes crece y crece y no para de crecer, pero todo es camelancia; no hay detrás solidez monetaria que lo sustente. Todo son "bonos", es decir, papelitos que "representan" tener valor siempre y cuando el castillo de naipes se sostenga. 


Sin embargo, aunque los precios siguen subiendo, un día un asesor de riesgos financieros que trabaja en el mismo banco (asesor al que, por cierto, despiden pronto a causa de su pesimismo) decide que ha llegado el momento de demandar a Heidi el pago de su préstamo bancario; y Heidi, a su vez, exige a sus clientes el pago de las deudas contraídas con el bar.

Pero, claro está, los clientes no pueden pagar las deudas.

Nota: ¡¡¡Porque siguen sin tener ni un céntimo!!! Han podido beber cada día en el bar porque "se comprometían" a pagar sus deudas, pero el dinero físico no existe.

Heidi no puede devolver sus préstamos bancarios y entra en bancarrota.

 

Nota: Y Heidi pierde el bar. 

Los "bebida-bonos" y los "alco-bonos" sufren una caída de un 95% de su valor. Los "vomito-bonos" van ligeramente mejor, ya que sólo caen un 80%.

Las compañías que proveen al bar de Heidi, que le dieron largos plazos para los pagos y que también adquirieron bonos cuando su precio empezó a subir, se encuentran en una situación inédita. El proveedor de vinos entra en bancarrota, y el proveedor de cerveza tiene que vender el negocio a otra compañía de la competencia.

Nota: Porque los proveedores de vinos y cervezas también le fiaban a Heidi, creyendo que estaban seguros de que cobrarían con creces al cabo del tiempo. Como no han podido cobrar dado que el dinero no existe, la deuda de Heidi se los ha comido a ellos. 

El gobierno interviene para salvar al banco, tras conversaciones entre el presidente del gobierno y los líderes de los otros partidos políticos.

Para poder financiar el rescate del banco, el gobierno introduce un nuevo impuesto muy elevado que pagarán los abstemios.

Nota: Que es lo que de verdad ha pasado. Con los impuestos de los ciudadanos inocentes, los gobiernos han tapado el agujero financiero creado por la estupidez de los bancos.

¡Por fin! ¡Una explicación que entiendo!

DECLARACIÓN DE PROFESORES UNIVERSITARIOS FRENTE A LA CRISIS

DECLARACIÓN DE PROFESORES UNIVERSITARIOS FRENTE A LA CRISIS

¿VAMOS A PERMANECER CALLADOS?

Ninguna persona debería permanecer en silencio cuando los poderes financieros se empeñan en recortar derechos sociales imponiendo medidas claramente injustas a los gobiernos elegidos por la ciudadanía.

Pero creemos que mucho menos debemos callar los profesores universitarios y por ello suscribimos la presente DECLARACIÓN que responde a un compromiso con la justicia que entendemos debería ser consustancial con nuestra tarea intelectual. Un compromiso que ahora nos lleva a denunciar unas medidas que se quieren hacer pasar por buenas e inevitables pero que sabemos que además de responder solamente a los intereses de los poderosos van a ser ineficaces para hacer frente a la crisis.
Los profesores y profesoras universitarios que firmamos esta declaración lo hacemos porque tenemos la convicción de que la interpretación que se hace de la crisis y las medidas que se están tomando ante la grave situación que estamos viviendo no son las adecuadas para hacerle frente respetando principios elementales de la democracia y la justicia social.

Queremos que la ciudadanía entienda que esta crisis no es simplemente un hecho circunstancial, sino la expresión de un modo de vida y de organización de todo el sistema social y económico que es material y humanamente insostenible.

La crisis la ha provocado un sistema financiero concebido y regulado para que la principal fuente de beneficio de la banca y los poderes financieros sea la especulación. Por eso será imposible salir de la crisis como se quiere salir: sin cambiar las reglas del sistema financiero, sin acabar con los paraísos fiscales, sin vigilar y controlar a la bancos y dejando que sigan siendo ellos quienes impongan el modo de funcionar de la economía mundial. No podemos consentir que la ciudadanía que nada ha tenido que ver pague los platos rotos por los bancos.

La crisis ha tenido un efecto especialmente grave en nuestro país porque los gobiernos consolidaron en los últimos años un modelo económico basado en la construcción, en la explotación masiva e irracional de los recursos naturales y en la desigualdad y muy dependiente de los designios de las grandes corporaciones y burocracias europeas. No podremos salir de la crisis si se sigue incentivando el mismo tipo de actividad económica.

También estamos comprobando que la crisis hace evidente la fragilidad de nuestra democracia porque en lugar de la deliberación predomina la imposición y porque los poderes financieros y económicos se imponen continuamente a las instituciones representativas. Ceder a la extorsión de "los mercados" es debilitar aún más la democracia y así solo se saldrá de la crisis con menos bienestar y justicia.

Se quiere hacer creer a la ciudadanía que las medidas que se están adoptando son las únicas posibles pero la experiencia de otros países nos permite afirmar que eso no es verdad y que cuando se adoptan solo conducen, como acaba de decir el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, "al desastre". Sabemos, por el contrario, que hay otras salidas a la crisis mucho más eficaces y favorables para el bienestar.

El conocimiento de lo que está ocurriendo y el sentido común nos dicen que lo primero y principal es devolver el crédito a empresas y familias y que para ello es necesario que el Estado disponga de fuentes seguras de financiación. Es inmoral e inaceptable que el dinero que los poderes públicos dan a los bancos al 1% para que financien a la economía solo lo utilicen para comprar deuda pública al 5 o incluso al 10% o para seguir especulando. Por eso defendemos la banca pública que la crisis ha demostrado que es más necesaria que nunca.

Sabemos que la reforma laboral que se prepara solo con el propósito principal de debilitar el poder de negociación de los trabajadores no es lo que se necesita para crear empleo. Tratar de salir de la crisis reduciendo los salarios y las rentas de la mayoría de la población es como querer salir del hoyo tirándose de los pelos. Son esas rentas quienes mantienen el gasto que permite que la economía se mantenga en pie, de modo que reducirlas para aumentar los beneficios de los bancos y las grandes empresas (que en el primer trimestre de 2010 han aumentado un 25%) es la antesala de una larga y dolorosa depresión económica.

Sabemos que los recortes de gasto público que se proponen no son los más eficaces ni los más justos y que, en todo caso, hay otros que se podrían haber recortado primero, como los militares. Y sabemos que existen otros mecanismos de obtención de ingresos cuya carga no recae sobre los más desfavorecidos sino sobre aquellos que provocaron la crisis, o sobre los que disfrutan de ingresos o riqueza muy superiores a la mayoría de la población.

Quienes conocemos cómo funciona esta sociedad, la historia y la naturaleza de los auténticos poderes que toman las decisiones somos conscientes de la dificultad de tomar hoy día medidas diferentes a las que proponen la patronal y los grandes financieros. Pero la experiencia también nos enseña que cuando la ciudadanía se empodera y conoce bien lo que pasa a su alrededor es capaz de influir y de torcer las decisiones que le obligan a ir por los caminos que no desea transitar.

Por ello reclamamos también más debate y diálogo social para que la ciudadanía sepa lo que pasa, para que disponga de información plural y pueda optar y decidir con fundamento. Reclamamos, por tanto, que los medios de comunicación públicos cumplan con la tarea a la que están llamados y abran urgentemente debates sobre la crisis en los que no se difundan siempre las mismas ideas de quienes detentan el poder sino las diferentes concepciones y propuestas sobre lo que está ocurriendo y sobre la mejor forma de hacerle frente.

Con este convencimiento, nos comprometemos a contribuir con nuestra actividad universitaria para que la sociedad tome conciencia de que las medidas que se están adoptando NO PERMITIRÁN RESOLVER LA CRISIS porque solo se encaminan a facilitar que los de por sí más privilegiados obtengan más cómodamente sus enormes beneficios. Y, sobre todo, a aportar y difundir esas OTRAS FORMAS DE HACER FRENTE A LA CRISIS que respetan el bienestar y la justicia y que además son mucho más eficaces para combatir sus efectos tan negativas sobre la población más desfavorecida.

Como muestra de este compromiso suscribimos esta declaración que haremos pública próximamente para mostrar nuestro rechazo a las medidas que se vienen adoptando.


Sevilla, mayo de 2010

LISTA DE FIRMANTES

1 Juan Torres López, Catedrático de Economía Aplicada, U. de Sevilla

2 Esther Velázquez Alonso, Profesora de Economía Aplicada, U. Pablo de Olavide

3 Catalina Lara, Catedrática Bioquímica y Biol. Molecular, U. de Sevilla

4 Alfredo Serrano Mancilla, Profesor de Economía Aplicada, U. Pablo de Olavide

5 Manuel Delgado Cabeza, Catedrático de Economía Aplicada, U. de Sevilla

6 Lina Gálvez Muñoz Profesora Titular de Hist. e Instit. Económicas, U. Pablo de Olavide

7 Luis Andrés Zambrana, Profesor de Economía Aplicada, U. de Sevilla

8 Francisco Sierra Caballero, Catedrático de Comunicación Audiovisual, U. de Sevilla

9 Rafael Gómez Gordillo, Profesor de Derecho del Trabajo, U. Pablo de Olavide

10 Susana Moreno Maestro, Ayudante Dpto. Antropología Social, U. de Sevilla

11 Carolina Márquez Guerrero, Profesora Titular de Economía Aplicada, U. de Sevilla

12 Rosa Mª Díaz Jiménez, Profesora de Trabajo Social, U. Pablo de Olavide

13 Maria Jose Lera Rodriguez, Profesora Titular de Psicología Evolutiva. U de Sevilla

14 Aurora Labio Bernal, Profesora Titular de Periodismo, U. de Sevilla

15 Raquel Rico Linage, Profesora de Derecho, U. de Sevilla

16 Antonia Corona Agula, Profesora de Trabajo Social, U. Pablo de Olavide

17 Miguel Vázquez Liñán, Departamento de Periodismo 1, U. de Sevilla

18 Mauricio Matus López, Dto. Economía, U. Pablo de Olavide

19 Esteban de Manuel Jerez, Prof. E.T.S. Arquitectura, U. de Sevilla

20 Ricardo Marqués, Dt. de Electrónica y Electromagnetismo, U. de Sevilla

21 Marta Soler Montiel, Profesora de Economía Aplicada, U. de Sevilla

22 Raquel Guzmán Ordaz, Dto. Sociología, U. de Sevilla

23 Inmaculada Sánchez Márquez, Profesora de Trabajo Social, U. Pablo de Olavide

24 Lucía del Moral Espín, Becaria FPU, Dto. Economía, U. Pablo de Olavide

25 María Luisa Jiménez Rodrigo, Profesora de Sociología, U. de Sevilla

26 José Luis Malagón Bernal, Catedrático de E.U. de Trabajo Social, U. Pablo de Olavide

27 Inmaculada Gordillo, Profesora Titular Universidad, Facultad de Comunicacion, U. de Sevilla

28 Alberto Carrillo Linares, Profesor Departamento Historia Contemporánea. U. de Sevilla

29 Ibán Díaz Parra, Profesor interino. Departamento de Geografía Humana. Universidad de Sevilla

30 Víctor M. Borrero Zapata Profesor de Filología Alemana USE

31 Victoria Camacho Taboada, Dpto. Lengua Española, Lingüística y Tª de la Literatura, Universidad de Sevilla

31 Juan José Iglesias Rodríguez, Catedrático de Historia Moderna, Universidad de Sevilla

32 David Benavides Cuevas, Centro de Trabajo: Departamento de Lenguajes y Sistemas Informáticos. Universidad de Sevilla

33 Miguel Ángel Olalla Acosta, Profesor de Álgebra, Universidad de Sevilla

34 Francisco J. Medina, Profesor de Psicología Social, Universidad de Sevilla

35 Agustín Olmo López, Profesor Asociado Facultad de Comunidación Universidad de Sevilla

36 Carmen Rodríguez Morilla, Dto. Economía Aplicada II, Universidad de Sevilla

37 José Tomás Diestre Mejías, Profesor de Trabajo Social, U. Pablo de Olavide

38 Mercedes Morillo Moreno, Profesora Dpto. Economía e Historia Económica. Universidad de Sevilla.

39 María José Jiménez Rodríguez, Dpto. Matemática Aplicada I, Universidad de Sevilla

40 JUAN VÁZQUEZ CABELLO, DPTO. QUÍMICA ORGÁNICA, FACULTAD DE QUÍMICA,
UNIVERSIDAD DE SEVILLA

41 Juan Pablo Larreta Zulategui, T.U Facultad de Humanidades de la UPO / Dpto. de Filología y Traducción

42 José María Valcuende del Río, Antropólogo, Profesor Titular del Departamento de Ciencias Sociales, Universidad Pablo de Olavide

43 Mercedes Comellas Aguirrezába, Profª Titular de Literatura Española, Facultad de Comunicación, Universidad de Sevilla

44 Javier Escalera Reyes, Profesor de Atnropología Social, Universidad Pablo de Olavide

45 CARLOS PACHECO CARRETERO, FILOSOFÍA, UNIVERSIDAD SEVILLA

46 Francisco Javier García García, Profesor de Física Aplicada, Universidad de Sevilla

47 Vicente Manzano Arrondo, Profesor titular de universidad, Área de Metodología de las Ciencias del Comportamiento

48 José Ordóñez García, Facultad de Filosofía, Univ. Sevilla.

49 Isidro Pliego Sánchez, Profesor Titular de Unuiversidad, Dpto. de Filología Inglesa (Lengua Inglesa). U SEevilla.

50 Raúl Álvarez Pérez, Profesor de Trabajo Social, Universidad Pablo de Olavide.

51 Raquel Benítez Burraco, Prof. Asociado Tiempo Parcial. Área Ling Gral. Dept Lengua Española, Ling y Tª lit. U. de Sevilla

52 Leandro del Moral Ituarte, Profesor de Geografía Humana, U. de Sevilla

53 Matilde Panadero Díaz, Departamento de Sociología (Universidad de Sevilla)

54 Ángeles Castaño Madroñal, Profesora Ayudante. Dpto. Antropología Socia. Universidad de Sevilla

55 MARINA NÚÑEZ GIL, Profesora de Ciencias de la Educación, U. de Sevilla

56 Ana María Carrillo Vargas, Profesora Dep. Economía e Historia Económica. Universidad de Sevilla.

57 Nieves Atienza Martínez, Prof. de Matemática Aplicada, Universidad de Sevilla

58 Asunción Sainz Lerchundi, PTU Facultad de FIlología. Departamento de Alemán. U. de Sevilla

59 Jesús Cuevas Maraver, Profesor Titular de Universidad (Dpto. Física Aplicada U. de Sevilla

60 Félix Talego Vázquez, Profesor de Antropología Social, U. de Sevilla

61 Pablo Martínez Cousinou, Departamento de Periodismo I, Universidad de Sevilla

62 Carlos Arenas Posadas, CEU, Departamento Economía e Historia Económica. Universidad de Sevilla

63 Miriam Palma Ceballos, Profesora Titular Dra. Dpto. Filología Alemana, U. de Sevilla

64 Javier Hernández Ramírez, Profesor Contratado Doctor, Departamento Antropología Social, Universidad de Sevilla

65 Emma Martín Díaz. Catedrática de Antropología Social de la Universida de Sevilla

66 José Pablo Baltanás Illanes, Profesor Titular de, Universidad
Departamento de Física Aplicada II, ETS Arquitectura, Universidad de Sevilla

67 Antonio Acosta Rodríguez, Catedrático Historia de América, Universidad de Sevilla

68 JOSE ANGEL TRANCOSO VERGARA, PROFESOR DE TRABAJO SOCIAL, UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

69 Vicente Rodríguez Sosa, Dpto. Economía Aplicada II, Universidad de Sevilla

70 Pilar Bellido Navarro, profesora Titular, Universidad de Sevilla.

71 Victoria Muñoz Tinoco, Profesora Colaboradora, Universidad de Sevilla

72 José Carlos Malagón, Profesor de Trabajo Social, Universidad Pablo de Olavide

73 Daniel Cascado Caballero, ETS Ingenieros Informáticos, Profesor contratado doctor, Universidad de Sevilla

74 Manuel Jesús Domínguez Morales, Profesor Sustituto Interino, Departamento de Arquitectura y Tecnología de Computadores, E.T.S. Ingeniería Informática, Universidad de Sevilla

75 JESUS MANUEL CASTILLO SEGURA, PROFESOR DE ECOLOGÍA,,UNIVERSIDAD DE SEVILLA

76 María José Lozano Vega, Profesora de Sociología, Facultad de Ciencias del Trabajo, Universidad de Sevilla

77 Luis Uriondo Segrelles. Departamento de Historia Contemporánea. Universidad de Sevilla

78 Ramón Reig, profesor titular de periodismo, Universidad de Sevilla

79 José Javier Busto Guerrero, Catedrático de Escuela Universitaria, Departamento de Economía Aplicada I, Universidad de Sevilla.

80 María José García Orta. Profesora Asociada Departamento de Periodismo II. U. de Sevilla

81 Jesús Gregorio Pérez, Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informatica, U de Sevilla

82 Eugenia Gil García, Contratada Doctora, Escuela Universitaria Ciencias de la Salud, Dpto. Enfermería, U. de Sevilla

83 Inmaculada Gordillo. Profesora Titular. Facultad de Comunicación. U. de Sevilla

84 Sara González Marin. U. Rey Juan Carlos de Madrid

85 Jesús López Pérez, Arquitecto, Universidad de Sevilla

86 Sergio Sánchez Trigo, profesor asociado de la Universidad de Sevilla.

87 Rafael Vioque Cubero, Profesor Dpto. Proyectos Arquitectónicos, E.T.S. de Arquitectura, Universidad de Sevilla

88 Julián Sobrino Simal, Departamento de Historia, Teoría y Composición Arquitectónicas, Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Universidad de Sevilla

89 Benito Sánchez-Montañés Macías, Profesor Ayudante Doctor - Composición Arquitectónica, ETS Arquitectura - Universidad de Sevilla

90 Rocío Silva Pérez, Profesora Titular de Universidad. Departamento de Geografía Humana. Universidad de Sevilla

91 Simone Castellani, Departamento Antropología Social, Universidad de Sevilla

92 Ignacio Vioque Romero, Profesor Ayudante Doctor, Dpto. Física Aplicada II, E.T.S. de Arquitectura, Universidad de Sevilla

93 Rafael Villa Caro, Profesor Titular de Universidad, Dpto. Análisis Matemático, Universidad de Sevilla

94 Mª Angeles Luque Laó, Departamento de Fisiología y Zoología, de la Facultad de Biología, Universidad de Sevilla

95 Maria López de Asiain Alberich, Profesora Asociada Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Universidad de Sevilla

96 Enrique Larive López, Profesor Asociado. Departamento de Historia, Teoría y Composición arquitectónicas. ETSA. Sevilla. Universidad de Sevilla

97 María del Mar Ramírez Alvarado, Profesora Titular de Comunicación Audiovisual y Publicidad
Facultad de Comunicación, Universidad de Sevilla

98 Carlos J. Núñez Gómez. Profesor de Trabajo Social. U. Pablo de Olavide.

99 Manuel Garrido Fuego, Departamento de Trabajo Social y SS.SS. Universidad Pablo de Olavide

100 Laura Martín Sánchez, Prof. Asoc. Dpto. Trabajo Social y SS.SS. Universidad Pablo de Olavide

101 Luis Berraquero Díaz. Becario de Investigación. Departamento de Ciencias Sociales. Universidad Pablo de Olavide. Sevilla

102 Mª Trinidad Villar Liñán, Universidad de Sevilla

103 Francisco Javier Bedoya Bergua, Catedrático de Bioquímica. Universidad Pablo de Olavide de Sevilla

104 Juan Carlos Real Fernández., Profesor de Organización de Empresas, U. Pablo de Olavide.

105 Ines Herrero, Profesora Titular, Universidad Pablo de Olavide, Sevilla

106 Alberto Pérez Izquierdo, Departamento de Electrónica y Electromagnetismo
Universidad de Sevilla

107 Antonio Luis Ampliato Briones, Catedrático de Expresión Gráfica Arquitectónica, Universidad de Sevilla

108 Daniel,Cagigas Muñiz, Departamento de Arquitectura y Tecnología de Computadores, Universidad de Sevilla

109 DOMINGO SÁNCHEZ FUENTES, PROFESOR DEPARTAMENTO URBANÍSTICA Y ORDENACIÓN DEL TERRITORIO, ETSA. UNIVERSIDAD DE SEVILLA

110 Manuel Acevedo Nieto, Profesor del Área de Ciencias Sociales, Universidad Pablo de Olavide

111 HASSAN FAZELI KHALILI, PROFESOR DEL DEPARTAMENTO DE PSICOLOGÍA EXPERIMENTAL DE LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA

112 Esther Pérez Boza, Profesora del Departamento de Trabajo Social y SSSS de la Universidad Pablo de Olavide

113 Maria Rosa Herrera, Profesora del Departamento de Trabajo Social y SSSS de la Universidad Pablo de Olavide

114 Antonio Piñero Valverde, Departamento de Urbanística y Ordenación del Territorio, ETS Arquitectura, Universidad de Sevilla

115 Juan F. Ojeda Rivera, Profesor de Geografía, Universidad Pablo de Olvaide

116 María J. Marco Macarro, Profesora Contratada Doctora, Dpto. Ciencias Sociales
Universidad Pablo de Olavide

117 Elisa Oteros Rozas, Investigadora predoctoral de la Universad Autónoma de MAdrid.

118 Inés Canosa Pérez-Fragero, Profesora de Microbiología, Dept. Biología Molecular e Ing. Bioquímica, Universidad Pablo de Olavide

119 Inmaculada Antolínez Domínguez, Becaria pre-doctoral, Departamento de Trabajo Social y Servicios Sociales, Universidad Pablo de Olavide

120 Agustín Coca Pérez. Antropólogo. Profesor en el Departamento de Ciencias Sociales. Universidad Pablo de Olavide

121 Blanca Rodríguez Ruiz, Profesora Titular de Derecho Constitucional, Universidad de Sevilla

122 Antonio García García, Prof. Ayudante Doctor, Dpto. Geografía, Historia y Filosofía, Univ. Pablo de Olavide

123 Fernando Muñoz Lobato. Investigador Predoctoral. Centro Andaluz de Biología del Desarrollo. Universidad Pablo de Olavide.
Beatriz Macías Gómez-Estern, Profesora de Psicología Básica, Departamento de Ciencias Sociales, Universidad Pablo de Olavide, Sevilla.

Antonio Pineda Cachero, Profesor Ayudante Doctor del Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad y Literatura, Universidad de Sevilla

Igor Pérez Tostado, Prof. Contr. Dr., Departamento de Geografía, Historia y Filosofía, Universidad Pablo de Olavide.

Cristina Rosillo López. Profesora de Historia Económica. Universidad Pablo de Olavide.

Manuel Jiménez Sánchez, Profesor Titular de Sociología, Universidad Pablo de Olavide de Sevilla

Ana del Bosch Cárdenas, Oficina de Cooperación al Desarrollo, Universidad de Sevilla

Sergio Bermudo Navarrete, Área de Matemática Aplicada, Departamento de Economía, Métodos Cuantitativos e Historia Económica, Universidad Pablo de Olavide

Dr. D. Rafael González-Tablas Sastre, Profesor Titular de Universidad, Filosofía del Derecho - Facultad de Derecho, Universidad de Sevilla

RAFAEL PORLÁN ARIZA, Catedrático de Didáctica de las Ciencias, Universidad de Sevilla

Norberto Díaz Díaz, Profesor de la Escuela Politécnica Superior, U. Pablo de Olavide.

Felipe Cortés Benavides, Catedrático de Biología Celular. Fac de Biología de la USE

Eva Martínez -Sampere, Profesora de Derecho Constitucional, Universidad de Sevilla

José Ramón Moreno García, Profesor Asociado, Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla.

Virginia de Alba Quiñones, Área de Lengua española, Departamento de Filología y Traducción, Universidad Pablo de Olavide

Paula Rodríguez Modroño, Profesora del Dpto. de Economía, Métodos Cuantitativos e Historia Económica, Universidad Pablo de Olavide

Modesto Luceño Garcés, Profesor Titular de Botánica.Facultad de Ciencias Experimentales. Universidad Pablo de Olavide.

Itziar Aguirre Jimenez, Profesora de la Universidad de Sevilla

Ismael Roldán Castro, Profesor asociado del Departamento de Periodismo I, Departamento de Periodismo I, Facultad de Comunicación, Universidad de Sevilla

José María Tornero Sánchez, Departamento de Álgebra, Universidad de Sevilla.

Emilio Rosales Mateos, Prof. Titular de Estética y Teoría de las artes, Universidad de Sevilla

José Mendoza Ponce, profesor asociado del Dpto. de Didáctica de la Expresión Musical y Plástica. Universidad de Sevilla.

Alejandro Antona Illanes, Profesor T.E.U, Dpto. Periodismo I, Universidad de Sevilla.

Francisco Martín Bermudo. Catedrático de Nutrición y Bromatología. Universidad Pablo Olavide.

Alberto Matarán Ruiz. Prof. de Urbanismo y Ordenación del Territorio. Dir. Cátedra José Saramago. Univ. Granada.

Luis E. Gómez Sancho, Dpto Psicología Experimenta, Universidad de Sevilla

Isidoro A. Gómez Parrales, Dpto. de Cristalografía, Mineralogía y Químca Agrícola. Facultad de Química. Universidad de Sevilla

Belen Pedregal Mateos, Dpto. Geografía Humana, Universidad de Sevilla

María del Mar García Gordillo, Pfra. Contratada Doctora, Departamento de Periodismo II, Facultad de Comunicación, Universidad de Sevilla

Santiago Mateos Cordero, Catedrático de Biología Celular, Universidad de Sevilla.

Trinidad Galiana Carmona, Profesora Titular EU. Departamento de Sociología. Universidad de Sevilla

M. Dolores Martín Bermudo DNI:28869071T Investigadora Científica. CABD/CSIC/Univ. Pablo de Olavide.

Manuel Ángel Río Ruiz, Profesor Departamento Sociología, U. Sevilla

Rafael Rodriguez Prieto, Profesor Titular, Filosofía del Derecho y Política
Universidad Pablo de Olavide de Sevilla

Facundo Muñoz, Doctorando. Departamento de Estadística e Investigación Operativa. Universitat de València.

Mónica Aguilar Alba, Departamento de Geografía Física y A.G.R.Facultad de Geografía e Historia. Universidad de Sevilla.

Luis Pérez Urrestarazu, Escuela Universitaria de Ingenieros Técnicos Agrícolas, Dpto. Ingeniería Aeroespacial y Mecánica de Fluidos. Área de Ingeniería Agroforestal. Universidad de Sevilla.

Carmen Mozo González, Departamento de Antropología Social, Universidad de Sevilla.

Francisco Baena Sánchez, Profesor Ayudante de Historia del Periodismo, Departamento de Periodismo 1, Universidad de Sevilla

Rafael Rodriguez Prieto, Profesor Titular, Filosofía del Derecho y Política, Universidad Pablo de Olavide de Sevilla

Fernando H. Llano Alonso, Profesor Titular de Filosofía del Derecho. Universidad de Sevilla.

José Mª Morán Carrillo DNI. 02198256 Profesor de Trabajo Socia, Universidad Pablo de Olavide

José Ordovás Ascaso, CEU Producción Vegetal, Universidad de Sevilla

Alfredo Castro Fernández. Profesor del Centro de Formación Permanente
de la Universidad de Sevilla.

Alejandro González Rodríguez, Profesor asociado, Dpto Historia, Economía y Metodos cuantitativos, Universidad Pablo Olavide

Genaro Chic García, Catedrático jubilado de Historia Antigua de la Universidad de Sevilla

Elías Cueto Prendes. Catedrático del depto. de Ingeniería Mecánica. Universidad de Zaragoza.

PEDRO GONZÁLEZ DE LA FE, PROFESOR TITULAR DE ECONOMÍA APLICADA, UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE G.C.

Javier Ruipérez Canales, Ingeniero Naval y Oceánico, Técnico de la Fundación Euroárabe de Altos Estudios y subdelegado de Economistas sin Fronteras Andalucía

Alejandro Sota Aíra. Ingeniero y economista, Getxo-Bizkaia

Anna Raventós Barangé, Profesora Contratada Doctora, Departamento de Filología Francesa. Universidad de Sevilla.

Dr. Enrique Navarro Jurado, Escuela Universitaria de Turismo, Dpto. Geografía, Universidad de Málaga

Prof. Antonio Ramírez de Verger, Catedrático de la Universidad de Huelva

Ana Rivero García. Prof. Dpto. Didáctica de las Ciencias Experimentales y Sociales. U de Sevilla.

Daniel Barrera Fernández, Máster de Arquitectura y Patrimonio Histórico. Universidad de Sevilla

Rafael Villa Caro, Dpto. Análisis Matemático, Facultad de Matemáticas. Universidad de Sevilla.

David Florido del Corral, Profesor Contratado Doctor, Departamento de Antropología Social.
Universidad de Sevilla

Annabelle Alber, Alumna Master en Ciencias Sociales e Intervención Social, Universidad Pablo de Olavide.

Blanco Lopez, J. Profesor Colaborador Departamento de Trabajo Social y Servicios Sociales. UPO. Director de la R. U. Flora Tristán

Alberto Juan y Seva San Martín, Profesor Universidad de Sevilla, Departamento Ciencias Agroforetales

Marco A. Granado Martínez, Profesor Asociado, Facultad de Humanidades y Educación, Universidad de Burgos

Gregorio Cámara Villar.Catedrático de Derecho Constitucional, Universidad de Granada.

Joan Sanmartí Grego, Catedràtic d'Arqueologia, Universitat de Barcelona

Gonzalo Cruz Andreotti, Titular de Historia antigua, Universidad de Málaga

Rafael Fernández Cañero, Profesor Ayudante del Dpto. de Ciencias Agroforestales, E.U.I.T.A.- Universidad de Sevilla

Carlos Gómez Gil, Departamento de Análisis Económico Aplicado, Universidad de Alicante

Pablo Neira Ayuso, profesor ETS ingeniería informática. Universidad de Sevilla

Onofre Rullan, Universitat de les Illes Balears

Virginia de Alba Quiñones, Área de Lengua española, Departamento de Filología y Traducción, Universidad Pablo de Olavide

Mª José Chávez de Diego, Dpto. Matemática Aplicada I Universidad de Sevilla

Alfonso Castro Sáenz, Profesor Titular de Derecho romano. Universidad de Sevilla.

Alfredo E. Rubio Casa, Profesor Ayudante Doctor, Facultad de Biologia, Universidad de Sevilla

Juan Irigoyen Sánchez-Robles, PTU Departamento de Sociología. Universidad de Granada

ARIA JOSE LEIVA MORALES. Profesora de Ecología, Departamento de Biología Vegetal y Ecología, Universidad de Sevilla.

José María Sánchez. Profesor Titular. Departamento de Escultura e Historia de las Artes Plásticas.Facultad de Bellas Artes.

Santiago Porras Carrasco, Médico inspector de la SS (Comunidad de Madri

Manuel Delgado Pertíñez, Profesor de Producción Animal / Professor of Animal Science, Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Agrícola,Universidad de Sevilla

Soledad Vieitez Cerdeño, Departamento de Antropología Social, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Granada

Enrique Martín Criado. Departamento de Ciencias Sociales. Universidad Pablo de Olavide.

Pilar Rodríguez Blanco, profesora de Didáctica de las Ciencias Sociales, Univ. De La Coruña

Marian del Moral, Profesora contratada, IES Granada

José Antonio Molina Illán, DNI: 75997300X. Médico. Especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública y en Medicina del Trabajo

Profesor del Master de Salud Pública de la Universidad de Murcia

Francisco Garrudo Carabias, Catedrático de Lengua y Lingüística Inglesas, Departamento de Filología Inglesa (Lengua Inglesa), Universidad de Sevilla

Ivan Murray Mas, professor d'Anàlisi Geogràfica Regional, Universitat de les Illes Balears.

Marina Pollán. Investigadora del Instituto de Salud Carlos III y Profesora Asociada del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública. Universidad Autónoma de Madrid.

Sergio Villalba Jiménez, Titular de Escuela Universitaria, Dpto de Didáctica de la Expresión Plástica
Facultad de Ciencias de la Educación, Universidad de Sevilla

Silvia Pérez Rosillo, Departamento de Ciencias Agroforestales de la E.U.I.T.A. Universidad de Sevilla.

Eduardo Coq Huelva, Licenciado en Ciencias y Técnicas Estadísticas por la Universidad de Sevilla

Prof. Dr. Andrés V. Pérez Latorre, Departamento de Biología Vegetal (Botánica), Universidad de Málaga

Antonio Rallo Romero, Profesor de Economia JUBILADO, Universidad de Sevilla.

José C. Martín de la Cruz. Catedrático de Prehistoria. Universidad de Córdoba.

Rosa M Medina Doménech, Profa. Titular de Universidad de Granada

Mikel Astrain Gallart, Profesor Titular de Historia de la Ciencia, Universidad de Granada.

Rafael Calvo de Ledón. Profesor de Pedagogías Social de la Universidad de Burgos

Jose A. Garcia, Catedrático de Universidad de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial, Universidad de Granada.

Nombre: Rosa Mª, Profesora Titular de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial, Universidad de Granada.

José Carlos CARACUEL TUBÍO, Profesor Titular de Universidad, Area de Psicología Básica, Departamento de Psicología Experimental, Universidad de Sevilla

María Dolores Mirón, Departamento de Prehistoria y Arqueología Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Granada

Cecilia Hita Alonso, Profesora Titular Universidad. Departamento de Sociología, Universidad de Granada

Antonio Martínez López, Diplomado en Bilioteconomía, Licenciado y Doctor en Sociología, Profesor de Sociología en el Departamento de Sociología de la Universidad de Granada

Silvia Lázaro Díaz, escritoras andaluzas, CÁTEDRA MIGUEL DELIBES

Silvia Acid Carrillo, Profesora Titular de Universidad de Granada en la E.T.S.I.I.T.

Ana María López Jiménez. Profesora Titular. Departamento de Psicología Experimental. Universidad de Sevilla

Paulina Rufo Ysern, Prof. Titular historia Medieval, Universidad de Huelva.

Carmen Gregorio Gil. , Departamento de Antropología social, E.U. de Trabajo social. Universidad de Granada

Carmen del Río Sánchez, Profesora Titular, Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológicos. Universidad de Sevilla

Inmaculada Caravaca, Catedrática de Geografía Humana, Universidad de Sevilla

Xandra Candau Rojas-Marcos, prof. del Dpto. Psicología Evolutiva y de la
Educación. Universidad de Sevilla

Victoria Robles Sanjuán, Profesora Departamento de Pedagogía. Universidad de Granada

Javier García Tojal, Profesor Titular de Universidad, Departamento de Química, Universidad de Burgos

Rosa María Cid López, Profesora Titular de Historia Antigua, Universidad de Oviedo


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Esto es mucho más que un recorte salarial: 5 razones para la huelga del día 8 de junio

Esto es mucho más que un recorte salarial: 5 razones para la huelga del día 8 de junio

Docentes cabreados

Está mucho en juego. Y no sólo respecto a recortes salariales. Con las medidas planteadas por el gobierno se están poniendo en tela de juicio los propios servicios públicos como un bien básico que, en términos de igualdad, llegan a toda la población. Además se está desprestigiando la función pública en tanto que curiosamente a la vez y desde distintos foros la propia administración dice comprometerse en la dignificación de los empleados públicos.

Estas medidas lo que vienen es a desprestigiar el servicio público y a quienes desarrollan su labor profesional en él. Es dar argumentos a aquellos que pregonan que el personal funcionario “vive muy bien”, desconociendo realmente la labor que desde la función pública se hace en pro de una sociedad más equitativa. Disponer de un servicio educativo, sanitario, de servicios sociales, de investigación… de calidad beneficia a quienes no pueden acceder a estos bienes con la oferta privada, es decir, a la clase trabajadora.

Hay argumentos claros que ponen en evidencia el análisis a veces excesivamente simplista que se hace sobre este tema

1.- Hay muchas administraciones y mucho empleo público y esto es insostenible. FALSO.

El número de funcionarios de nuestro país es BAJO con respecto a la media Europea e inferior al de países como Francia, Noruega, Alemania o Reino Unido. En Andalucía, nuestro número de funcionarios públicos por habitante es muy inferior al de otras comunidades autónomas como Madrid y Cataluña. En docentes estamos muy por debajo de la media europea y además Andalucía está incluso por debajo del resto de las comunidades autónomas. Sólo el 12% de los empleos públicos son de gestión y administración. El resto se destina básicamente a sanidad y educación.

Lo que es significativo es el gran número de “asesores” destinados en muchas administraciones públicas, puestos denominados como PLD (puestos de libre designación) cuyos salarios se encuentran en la mayoría de los casos en la zona alta de cotizaciones. Estos son 25.000 en todas las administraciones y tienen un salario de 4.000 euros mensuales de media.

2.- En este momento le debe tocar a los empleados públicos. FALSO.

Este recorte es el principio de una serie de medidas realmente perjudiciales para la calidad de la sanidad, de la educación y de los servicios sociales entre otros, unos bienes básicos que deben disfrutar por igual toda la ciudadanía española. De llevarse a cabo el plan expresado por la Ministra Salgado según el cual la tasa de reposición de los servicios públicos se reducirá a uno de cada diez funcionarios, en muy pocos años se produciría un enorme deterioro de la educación, la salud y los servicios sociales, un deterioro que iban a sufrir, como siempre, los mismos. El fracaso escolar se dispararía porque al contar con menos docentes la atención alumnado sería mucho menor y terminarían sufriéndolo principalmente el alumnado con un entorno social desestructurado o con necesidades específicas de apoyo educativo.

3.- Realmente los empleados públicos no están tan mal pagados y pueden asumir este recorte en sus salarios. FALSO

Los salarios de los empleados públicos españoles se encuentran por debajo de la media de países europeos próximos, tales como Francia, Reino Unido, Alemania, Noruega, Suecia o Finlandia.

Los médicos españoles, por ejemplo, perciben un salario un 40% más bajo que la media europea lo que perjudica al sistema sanitario público ya que muchos de nuestros buenos sanitarios emigran a otros países o realizan actividad privada en exclusiva.

Por la tabla baja de los salarios la situación es aún más grave. Muchos de nuestros empleados públicos menos cualificados, e incluso cualificados con titulación no universitaria, disponen de un salario que apenas sobrepasa los 1.000 euros. Más del 60% de los empleados públicos cobran menos de 1.500 euros mensuales.

En el caso de los docentes también nos encontramos significativamente por debajo de la media europea. Se ha avanzado significativamente en los últimos años pero aún nos encontramos porcentualmente por debajo de esta media.

A este panorama salarial ha de añadirse una realidad que además no se produce en muchos de estos países europeos, la exclusividad que afecta a la mayoría de los empleados públicos que agrava la situación de muchas familias que tienen sus sustento exclusivamente como empleados públicos. Además, el precio de la vivienda en España, de las más altas en Europa, agrava el hecho de los salarios de los empleados públicos, una cuestión que, evidentemente, afecta a toda la clase trabajadora.

4.- El gobierno lo tiene mal y es de irresponsables ahora exigir que quienes tienen fijeza en el puesto no tengan ningún tipo de recorte. FALSO

Ciertamente la situación de crisis es preocupante. Pero las medidas planteadas no dejan de ser injustas porque además de afectar a la clase trabajadora (y a los pensionistas que es de las zonas más débiles de la sociedad) no van a solucionar el problema del paro o la crisis, es más, pueden agravarla al haber menos capacidad económica para el consumo. Además, otras medidas son posibles, más justas y más eficaces. No es cierto que agravando las grandes rentas de este país no se solucione el problema presupuestario.

Pongamos algunos ejemplos para entendernos:

 -          La misma cuantía de reducción propuesta para los salarios a los empleados públicos y a la congelación de las pensiones podría aplicarse  como incremento de impuestos a las rentas más altas, a los grandes patrimonios y las empresas con más beneficios si bien esta medida no tendría efecto hasta el 2012. No es cierto que con esta medida no se solucionaría el problema presupuestario. Es más, aplicándose una media de incremento del 5% sobre estos capitales, podría obtenerse un capital hasta un 20% más alto que el previsto con las medidas que va a llevar a cabo el gobierno, ello dependiendo de los límites en que se enmarquen estas rentas, patrimonios y empresas.

-          Retirando las tropas de Afganistán, Líbano y Somalia (750 millones de ahorro) y eliminando la inversión en I+D de la industria militar prevista para 2010 (950 millones) se lograría incluso mayor efecto sobre los presupuestos públicos que congelando las pensiones, una congelación que pretende ahorrar 1.500 millones de euros. Si se recortan además los 1.400 millones previstos para inversión en armamento, este año tampoco sería necesario modificar el cómputo de las pensiones (ahorro de 500 millones) ni eliminar la retroactividad de las prestaciones para los dependientes (670 millones).

Sólo el avión de combate Eurofighter  prevé 10.795 millones hasta 2024 y 24 helicópteros de combate Tigre  tienen actualmente presupuestado 1.353 millones de euros.

-          Eliminar las exenciones que se aplican a los premios de loterías, apuestas y sorteos permitiría un ingreso a las arcas públicas de 1.165 millones, suficientes para ahorrarse la mitad del tijeretazo al sueldo de los funcionarios este año (2.250 millones)

-          En la Administración española (autonomías incluidas) hay unos 25.000 puestos de Libre Designación de los que podrían suprimirse 20.000 "sin impacto laboral". Partiendo del valor del sueldo medio de estos asesores, 4.000 euros al mes,  se podrían ahorrar 1.120 millones al año.

-          La eliminación de la casilla de asignación tributaria a la Iglesia católica de la declaración del IRPF incrementaría en 250 millones los ingresos de libre asignación. 

-          Es posible realizar un recorte farmacéutico (785 millones en dos años) a través de la adecuación de los envases a la duración estándar de los tratamientos con fármacos unidosis pues el actual formato en muchas ocasiones sólo beneficia a las empresas farmacéuticas que venden más de lo necesario para algunos tratamientos.

-          El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria recibió, con cargo a los Presupuestos Generales de 2009, una partida de 6.750 millones. Utilizar este fondo le supone a la banca un pago de un  7,75% mínimo a devolver en cinco años. En la actual situación no podemos soportar una dotación prevista de 90.000 millones para este tema por lo que las cantidades asignadas aún no usadas podrían recuperarse y romper con la idea de que las ganancias son privadas y las pérdidas colectivas.

Queda claro que los 6.045 millones que pretende el gobierno recortar de la inversión pública entre 2010 y 2011 es posible hacerlo de otra manera más justa que cargándolo sobre el servicio público y sobre los pensionistas.

5.- No vamos a lograr nada con estas movilizaciones. FALSO

Ante situaciones graves, respuestas contundentes. Tenemos numerosos ejemplos en los que con la movilización y con la toma de la calle los trabajadores han logrado contrarrestar propuestas que dañaban a la clase trabajadora y al sistema público.

La retención salarial de un día es poco comparable con lo que está en juego y que, de instaurarse, tardará años en recuperar. Pero con la fuerza de todos podemos pararlo. Los acuerdos salariales a los empleados públicos son, además, la base de los convenios colectivos y espejo en el que se miran la mayoría de las empresas. El futuro que en este sentido se nos viene encima, es desolador. Debemos obligatoriamente pararlo.

6.- No me creo nada de las organizaciones sindicales. Hace ya mucho tiempo que tenían que haber hecho una huelga general. FALSO

En esto puede haber opiniones contrarias. Pero no debe olvidarse que las grandes huelgas generales se les han hecho tanto al PP como al PSOE. Lo que sí es cierto es que en la situación de crisis económica producida por el movimiento especulativo muchos opinaban que no tenía sentido realizar una huelga contra un gobierno que, hasta la fecha, se había negado a realizar recortes sociales. Es más, partiendo del carácter especulativo y globalizado que tiene esta crisis podía ser incluso contraproducente ya que la confianza resulta básica para el crecimiento económico.

Pero la situación ha cambiado significativamente. Ahora el gobierno pretende recortar prestaciones básicas atacando las pensiones y los servicios públicos generando una mala imagen del sector público y haciendo recaer en los trabajadores y trabajadoras la responsabilidad de solucionar este problema cuando los que lo han generado siguen llenado sus arcas con beneficios económicos.

HAY RAZONES PARA ESTA HUELGA. EL DÍA 8 HUELGA DE LOS EMPLEADOS PÚBLICOS.

Lamentan, pero no condenan

Lamentan, pero no condenan

Manuel Casco Ruiz (de su blog 'Digo Vivir')

La ONU, o por mejor decir, su consejo, en el cual 5 estados tienen derecho de veto, con EE.UU. a la cabeza, ha decidido lamentar, pero no condenar el terrotismo de Israel:

  1. Lamenta que Israel ataque a barcos civiles en aguas internacionales, lamenta ese acto de piratería.
  2. Lamenta que Israel haya abierto fuego contra civiles en un barco que portaba la bandera blanca de la paz, lamenta ese acto de barbarie.
  3. Lamenta que Israel incumpla los acuerdos internacionales y mantenga un bloqueo ilegal, lamenta ese acto contra los derechos de la humanidad.

El gobierno de Israel no ha pretendido simplemente asesinar a gente, que en eso tiene práctica y no necesita mayores excusas: lo que de verdad quería es dar una lección: los activistas iban a desnudar al régimen, iban – en nombre de la solidaridad – a mostrar a la Comunidad Internacional en toda su hipocresía, esa Comunidad que ha criticado un bloqueo inhumanitario pero que no es capaz siquiera de decirle a un Estado cuyos gobiernos actúan como criminales y con métodos terroristas “no te voy a vender más armas para que no sigas matando a civiles… niños incluidos”.

El gobierno Israel temía esa arma de destrucción que iba en los barcos y que se llama razón y dignidad, y por eso dispararon.

Nuestros gobiernos lamentan pero no condenan ese terrorismo. Tal vez va siendo hora de que se ilegalice a la Comunidad Internacional.

La pandilla de incompetentes que nos hundió en la crisis sigue al mando

La pandilla de incompetentes que nos hundió en la crisis sigue al mando

Dean Baker: Huffington Post

El mundo sufre el peor desplome desde la Gran Depresión. La crisis ha dejado millones de desempleados en los EEUU, en Europa y por doquiera. La enorme generación de los baby boomers en los EEUU, ahora al borde de la jubilación, ha visto destruida buena parte de su riqueza con el colapso de la burbuja inmobiliaria.

Sería difícil imaginar un desastre económico peor. Anteriores períodos de malos resultados, como los inflacionistas setenta, se ven ahora como gráciles ventiscas en comparación con el negro torbellino de pésimas noticias económicas en que nos hallamos ahora inmersos.

Nada de lo dicho es novedad para nadie. La gente no necesita a los economistas para saber que los tiempos son malos. Sin embargo, lo que acaso escape a la opinión pública es que las gentes que causaron este desastre son las mismas que ahora siguen teniendo vara alta. Más específicamente: apenas ha cambiado el personal y no ha habido reconocimiento de errores en los bancos centrales, cuya incompetencia es responsable de la crisis.

Es muy notable que esta pandilla de incompetentes siga atribuyéndose infalibilidad papal, regañando a los Gobiernos y advirtiendo a la opinión pública de las terribles cosas que van a pasar si se les somete a mayor supervisión. Los banqueros centrales y sus cómplices del FMI se avilantan a dictar políticas a Gobiernos democráticamente elegidos. Diríase que su agenda es la misma en todas partes: recortar pensiones, reducir la financiación pública de la sanidad, debilitar a los sindicatos y hacer que los trabajadores de a pie paguen los recortes.

Dado lo mucho que han contribuido a este caos, resulta sorprendente que estos banqueros centrales tengan redaños hasta para mostrarse en público. Tienen suerte de conservar sus puestos de trabajo, muy bien pagados por cierto. (Muchos de los chicos y de las chicas que trabajan en el FMI pueden jubilarse con pensiones de seis dígitos a la edad de 50 años.) Los trabajadores de a pie –maestros, obreros del sector automotriz, guardaespaldas— serían despedidos en un plis plás si lo hicieran tan mal como los banqueros centrales.

¿Qué pasaba por sus cabecitas cuando observaban el crecimiento en espiral, sin base en los fundamentos de la economía, de los precios de la vivienda en los EEUU, en el Reino Unido o en el Reino de España? ¿Cómo pensaban que iba a terminar esa burbuja? ¿Pensaban acaso que billones de dólares de riqueza de la burbuja inmobiliaria podían desaparecer sin dejar trazas en la economía? ¿O pensaban que nunca estallaría la burbuja y que los precios de las viviendas seguirían creciendo y creciendo para siempre hasta niveles estratosféricos?

¿Y qué decir de los banqueros centrales que permitieron que se impusiera el euro a una mezcla abigarrada de economías que tenían poco en común, y además, sin una organización de control y gobierno? ¿Pensaban que los salarios y los precios iban a seguir la misma senda en Grecia y en Alemania? Y si no, ¿qué mecanismo de ajuste preveían, una vez que esas economías tan distintas quedaran ligadas por una única moneda común?

Muchos banqueros centrales dicen ahora que ya sabían que el euro era una mala idea cuando se instituyó. Algunos de ellos alardean de haberlo musitado en su día. Pero lo cierto es que los banqueros centrales y el FMI no decían estas cosas tan osadas en 1998, ni daban entonces a Gobiernos democráticamente elegidos las directrices que ahora les dan en punto a estructurar la zona euro cuando les exigen desmantelar sus Estados de bienestar. En otras palabras, estos banqueros centrales fracasaron de manera desastrosa: ¿por qué conservan sus puestos de trabajo y por qué narices se les sigue prestando atención?

En el puesto de honor de la lista de villanos de esta historia figura el FMI. Gracias a su ineptitud se invirtieron los flujos fundamentales de capital en la economía mundial. En tiempos normales se supone que el capital fluye de los países ricos con grandes cantidades de capital –como los EEUU y los países europeos— hacia los países en vías de desarrollo, que precisan de capital para nutrir su desarrollo. A causa de los yerros del FMI y de su incapacidad para establecer un sistema factible de finanzas internacionales, los flujos fueron en dirección opuesta, y a gran escala. Los pobres del mundo mandaban su capital a los EEUU, porque el FMI apenas les daba otra opción.

Es muy importante ganar claridad sobre la responsabilidad de los banqueros centrales y el FMI en este desastre totalmente previsible. En primer lugar, por razones de control y rendición de cuentas, algo muy importante para economistas que creen en la teoría económica. Esa teoría nos enseña que si no se hace responsables a los trabajadores por el resultado de su trabajo, no tendrán incentivos para desempeñarlo bien. Si el banquero central y la pandilla del FMI pueden generar un desastre y siguen cobrando sus nóminas como si todo fuera estupendamente, ¿Qué incentivo tienen para hacerlo mejor la próxima vez?

Y otra razón por la que es importante reconocer las responsabilidades de los banqueros centrales y del FMI en este desastre: así dejaremos de acatar los consejos de gente que parece no tener ni puta idea. Antes de oír a Ben Bernanke, al presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, o al director ejecutivo del FMI, Dominique Strauss-Kahn, habría que obligarles a contarnos cuándo dejaron de equivocarse en materias económicas. No podemos permitirnos que estos banqueros centrales subprime sigan controlando la política económica.

Dean Baker es codirector del Center for Economic and Policy Research (CEPR). Es autor de Plunder and Blunder: The Rise and Fall of the Bubble Economy , así como de False Profits: Recoverying From the Bubble Economy.

Traducción para www.sinpermiso.info : Ricardo Timón

Daniel Cohn Bendit habla claro sobre la ayuda a Grecia

MAFO debe desvelar hoy los datos de dos sueldos

MAFO debe desvelar hoy los datos de dos sueldos

Público

El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez (MAFO), debe desvelar hoy dos cifras: el importe del sueldo que ha cobrado desde su nombramiento y el importe del sueldo que va a recibir a partir del mes de junio, una vez que se le aplique el recorte en la nómina que afectará a todos los demás altos cargos del Estado.

Resulta una anomalía absoluta que personas que viven del erario público no ofrezcan, por iniciativa propia, todo tipo de detalles sobre los emolumentos que reciben. Es de común conocimiento que esa falta de transparencia afecta a la Casa del Rey, pero hasta ahora no había trascendido que el Banco de España también vive en la misma opacidad. Y es de suponer que se trata de una simple confusión temporal la respuesta ofrecida por un portavoz de MAFO cuando este diario pidió conocer su salario: que ese dato permanece oculto “por tradición”. Es mejor no repasar las tradiciones que han tenido los antecesores de Fernández Ordóñez, pero la única tradición válida en democracia es que quienes pagan la fiesta tienen derecho a saber el importe de la factura. Y esta fiesta la pagan los ciudadanos.

IU-ICV ha cumplido con su obligación política al registrar en el Congreso una iniciativa para conocer el sueldo público de MAFO y todos los grupos se han mostrado partidarios de dar publicidad a dicho salario. Es de suponer que no habrá que esperar a la vía parlamentaria y que, a primera hora de hoy, el gobernador comunicará a los españoles cuánto le pagan. Cualquier otro escenario sería una burla.

Julio Anguita habla con claridad en 59 segundos

Zeitgeist

Zeitgeist

Federico Vaz

EN el día de hoy, desmotivados y derrotados los últimos bastiones de resistencia socialdemócrata, los mercados han obtenido sus últimos objetivos. El Estado, tal y como lo conocíamos, queda abolido". Así, como un parte del general Franco, podría comenzar el mañana. ¿Ciencia ficción? ¡Y un cuerno! Está pasando ante nuestras narices. Profetizar ese futuro es fácil interpretando el presente. Primero nos convencen de que nada hay más urgente que reducir el déficit y para ello solo hay una fórmula: ajustes salariales, deflación, empobrecimiento, adelgazamiento de lo público y renuncia al crecimiento -y para compensar, el insulso caramelo de los impuestos para rentas altas- y así más pronto que tarde volverá la prosperidad. Nos ocultan que esa receta lleva tres décadas, toda la era neoliberal, fracasando... o tal vez no... ¿y si el verdadero objetivo no es salir de la crisis?

No funcionará una receta centrada en combatir el déficit público porque el problema es la deuda privada: las familias y las empresas endeudándose por encima de sus posibilidades -y hoy afrontando sin ayudas embargos y cierres- y los inversores y la banca sacando tajada de la locura especulativa a sabiendas de que siempre habría instituciones dispuestas a salvarles. Hay sector privado y Sector Privado; y el público se subordina al que lleva mayúsculas.

Lo que ocurre es que a los doctores que firman estas recetas lo público les sobra y, una vez exprimido, lo están desacreditando hasta tales extremos que peligra el propio sistema democrático. Su perverso mensaje convence: gran parte de la población apoya el recorte salarial de los funcionarios; la derecha pide cortar el grifo a partidos y sindicatos, que salen tan caros. ¿Y si, ya puestos, los eliminamos?

La solvencia de una nación la debería determinar el concepto que de ella tengan sus ciudadanos, no la calificación que le den los mercados, y está ocurriendo lo contrario: es el sector financiero el que evalúa la fiabilidad de los estados. El zeitgeist, el espíritu de este tiempo, dicta que quienes no se presentan a elecciones deciden por nosotros y han decidido perjudicarnos. Es por tanto la propia democracia, y con ella los derechos civiles y económicos, la que está en peligro y es blanco de los ataques.

No se trata de paranoia conspirativa. Esa élite que se autodenomina "el mercado" no es ninguna secta salida del último best-seller templario: son agentes financieros, empresarios de la sanidad, de la educación, la industria farmacéutica, la energía o las pensiones privadas. Sus intereses son diáfanos, el sector público es una competencia con la que hay que acabar. Y cuando lo logren, ¿qué podemos esperar de un gobierno global de las corporaciones? Piensen en el tirano más siniestro que se les ocurra y se habrán quedado cortos.