Blogia

Almuñécar contra la corrupción

La financiación de las pensiones

La financiación de las pensiones

Público

Desde hace más de 20 años, periódicamente se alzan voces pronosticando la quiebra de la Seguridad Social, y otras tantas veces llega la fecha en que se había anunciado el cataclismo sin que este se produzca. Tal discurso parte de una premisa errónea: la de considerar la Seguridad Social como algo distinto al Estado.

Es esa concepción liberal, promovida por las entidades financieras y las organizaciones empresariales, y transmitida por algunos expertos y políticos, la que se coló de rondón en el Pacto de Toledo. La separación de fuentes no se ha entendido como algo convencional, un mero instrumento para la transparencia y la buena administración, sino como algo sustancial, de forma que se considera la Seguridad Social como un sistema cerrado que debe autofinanciarse y aislado económicamente de la Hacienda Pública, con lo que queda en una situación de mayor riesgo y complica cualquier mejora en las prestaciones.

En el marco del Estado social, de ninguna manera se puede aceptar que las pensiones deban ser financiadas exclusivamente con las cotizaciones sociales. Son todos los recursos del Estado los que tienen que hacer frente a la totalidad de los gastos de ese Estado, también a las pensiones. La Seguridad Social es parte integrante del Estado, su quiebra sólo es concebible dentro de la quiebra del Estado, y el Estado no puede quebrar; todo lo más, acercarse a la suspensión de pagos, pero tan sólo si antes se hubiese hundido toda la economía nacional, en cuyo caso no serían únicamente los pensionistas los que tendrían dificultades, sino todos los ciudadanos: poseedores de deuda pública, funcionarios, empresarios, asalariados, inversores y, por supuesto, los tenedores de fondos privados de pensiones. Los apologistas de estos últimos, que son los que al mismo tiempo más hablan de la quiebra de la Seguridad Social, olvidan que son los fondos privados los que tienen más riesgo de volatilizarse, como ha demostrado la actual crisis bursátil.

Ante una hecatombe de la economía nacional, muy pocos podrían salvarse, pero no tiene por qué ser ese el futuro de la economía española, a no ser que el dogmatismo liberal nos introduzca en una coyuntura parecida a la de Argentina. Desde hace 30 años, la economía de nuestro país ha venido creciendo, abstrayendo de movimientos cíclicos, a una tasa media anual superior al 2,5% mientras que la población en todo el periodo sólo se ha incrementado en un 25%, con lo que la renta per cápita a precios constantes ha aumentado cerca del 100%. Somos casi el doble de ricos que en los últimos años del franquismo. Y no hay razón para pensar que, al margen de oscilaciones cíclicas, la evolución en los próximos 30 años no sea similar. La pregunta no es cuántos van a producir, como pretenden los agoreros de las proyecciones demográficas, sino cuánto se va a producir y si la respuesta es que lo producido en el año 2040 va a ser el doble que en la actualidad, ¿por qué razón las pensiones habrían de estar en peligro?

Previsiblemente, el problema que se plantea de cara al futuro no va ser el de la falta de recursos sino el de su distribución, entre activos y pasivos, entre rentas del trabajo y del capital y entre bienes públicos y privados. Las transformaciones en las estructuras sociales y económicas comportan también cambios en las necesidades que hay que satisfacer y, por ende, en los bienes que se deben producir. La incorporación de la mujer al mercado laboral y el aumento de la esperanza de vida generan nuevas necesidades y exigen, consecuentemente, la dotación de nuevos servicios.

Hace ya tiempo que Galbraith anunciaba que todos estos cambios demandaban una redistribución de los bienes que hay que producir a favor de los llamados bienes públicos y en contra de los privados. El pronosticado envejecimiento de la población de ninguna manera hace insostenible el sistema público de pensiones, pero sí obliga a dedicar un mayor porcentaje del PIB no sólo al gasto en pensiones, sino también a la sanidad y a los servicios de atención a los ancianos. Detracción por una parte perfectamente factible y, por otra, inevitable si no queremos condenar a la marginalidad y a la miseria a buena parte de la población, precisamente a los ancianos; una especie de eutanasia colectiva.

Que es perfectamente factible lo indica el hecho de que sea España, en estos momentos, el país de la UE (de los 15) que dedica menor parte de su renta a pagar las pensiones (8,8%). Por el contrario, Alemania, Holanda, Francia, Austria e Italia gastan todos ellos en pensiones más del 12% del PIB. Existe por tanto margen suficiente para incrementar el gasto en pensiones. El reducido importe a que ascienden las prestaciones sociales en nuestro país tiene su contrapartida en los siete puntos de diferencia con la media europea (de los 15) que presenta la presión fiscal en España.

La verdadera amenaza para el sistema público de pensiones se encuentra en una concepción neoliberal de la economía que ha criminalizado los impuestos, de manera que ninguna formación política se atreve a proponer una política fiscal más agresiva. Las continuas rebajas fiscales como es lógico perfectamente dirigidas a beneficiar especialmente a las rentas de capital, a las empresas y a los contribuyentes de ingresos altos están vaciando de contenido el sistema tributario, minorando su progresividad y limitándolo a la imposición indirecta y a gravámenes sobre las rentas de trabajo, al tiempo que reducen su futuro potencial recaudatorio. El colmo de la esquizofrenia, pero una esquizofrenia muy rentable para algunos consiste en proponer hace unos meses la bajada de varios puntos de las cotizaciones y afirmar ahora que se precisa una reforma para que el sistema sea viable.

Gran participación en La Desbandá de 2010

Gran participación en La Desbandá de 2010

Alrededor de 300 personas han marchado el domingo 14 de febrero desde Calahonda hasta Motril para recordar los dramáticos hechos de 1937 en la Carretera de la Muerte.

Al llegar a Las Explanadas se ha dirigido a los asistentes al acto Diego Valderas, coordinador andaluz de Izquierda Unida. La marcha forma parte de una serie de actos organizados en Granada, Málaga y Almería.

Reforma Laboral: Una negociación para abaratar el despido y recortar los derechos de los trabajadores

Reforma Laboral: Una negociación para abaratar el despido y recortar los derechos de los trabajadores

El gobierno del PSOE ha claudicado y ha lanzado un programa salvaje de recorte de derechos, haciendo recaer sobre las clases trabajadoras el peso de la deuda pública y la crisis

En un contexto de profunda crisis del capitalismo mundial, los intentos desesperados de los diferentes gobiernos en suavizar los efectos de la misma, mediante la inyección masiva de dinero público en la economía, han llegado a su fin. Con la mecha encendida del mercado de deuda pública en Grecia, la especulación masiva de los mercados financieros ha empezado a castigar las emisiones de deuda de los gobiernos occidentales.
El estado español ha hecho sonar todas las alarmas al alcanzar una cifra escandalosa de 4 millones de parados y un 11,4 % de déficit público en el año 2009, siendo víctima de la huida y la especulación del capital internacional.
El esperpento de sistema en que se ha convertido el capitalismo, ha llegado a crear una situación en la que los mercados financieros que han recibido ayudas públicas multimillonarias en el último año, especulan contra los estados que precisamente han dado esas ayudas, por el riesgo de impago de la deuda de los mismos.
Lejos de no ceder a las voraces presiones del capital financiero, el gobierno del PSOE ha claudicado y ha lanzado un programa salvaje de recorte de derechos, haciendo recaer sobre las clases trabajadoras el peso de la deuda pública y la crisis.
Éste programa se basa en tres ejes de recortes históricos contra los trabajadores, que consisten en una reducción drástica del gasto público de 50 mil millones de euros (no se dice de dónde), el aumento de la edad de jubilación a los 67 años y del periodo de cálculo de las mismas, y una propuesta de reforma laboral que sienta las bases para negociar la eliminación de una serie de derechos fundamentales de los trabajadores.

Intento de abaratar y facilitar el despido por la puerta de atrás

Al contrario de lo aparecido en los grandes medios de comunicación y de lo declarado por los dirigentes de UGT y CCOO, el planteamiento del gobierno contenido en el documento "Líneas de actuación en el mercado de trabajo para su discusión con los interlocutores sociales en el marco del diálogo social". no es nada inconcreto, ni plantea una reforma laboral "light". El documento propuesto por el gobierno sienta las bases para un fuerte recorte de derechos de los trabajadores que se concreta en el abaratamiento del despido, la restricción de la negociación colectiva o el papel de las ETTs como sustitutas del INEM.

No es casualidad que el dirigente de la patronal CEOE, por tanto, declarara que "el documento tiene contenido y va en la buena dirección".

Es necesario recordar que la indemnización de 45 días por año trabajado (que puede llegar a 3,5 años de salario de máximo) es en caso exclusivo de despido improcedente, es decir, en caso de despido sin causa o injustificado. Pero esto no quiere decir que el coste de despido en el estado español sea ese para el empresario, ya que el despido es libre y son 45 días de indemnización si el empresario despide por capricho, sin motivo y sin una causa real.

En éste país desgraciadamente para los trabajadores se puede despedir por 0 euros de indemnización (caso de despido disciplinario) o por 20 días por año trabajado (1 año de salario como máximo) en caso de despido objetivo por causas económicas, técnicas, organizativas y de producción.

Es precisamente en éste tipo de despido donde el gobierno plantea en su documento lo siguiente: "(...) es obligado abrir una reflexión sobre si no resultaría más eficiente para el funcionamiento de nuestro mercado de trabajo, reforzar y racionalizar, como señala la letra del Estatuto de los Trabajadores, el principio de causalidad del despido mediante una más clara distinción entre despidos disciplinarios y despidos económicos y, particularmente, la diferenciación entre el carácter procedente e improcedente de estos últimos." Mediante éste párrafo se sienta las bases para negociar un abaratamiento del despido por la vía de revisar las causas del mismo y facilitar al empresario que pueda despedir más barato de forma real y efectiva.

La patronal se ha quejado a menudo de que la jurisdicción laboral pone muchas trabas para reconocer el despido objetivo, ya que obliga a una serie de garantías de protección del trabajador y también de justificación razonada de que la medida no es arbitraria por parte del empresario. En ésta propuesta, el gobierno propone de forma obligada negociar cómo desproteger al trabajador y lograr para el empresario una mayor facilidad para despedir a bajo coste. De llevarse a la práctica en esa dirección dejaría desprotegidos a todos los trabajadores sin excepción, tanto activos como no activos.

Asimismo, el gobierno abre otra puerta para abaratar el despido mediante la ampliación del contrato de fomento del empleo a más colectivos que sólo a los hombres parados de 30 a 45 años; un contrato que tiene 33 días de indemnización en caso de despido improcedente (2 años de salario como máximo). Concretamente expone lo siguiente: "examinar las posibilidades de ampliar la utilización de esta modalidad contractual".

Restricción del derecho de los trabajadores a la negociación colectiva

En un contexto de crisis general, paro masivo y miedo a perder el puesto de trabajo, el instrumento de la negociación colectiva por sector, territorial y por empresa aglutina a los trabajadores como clase y refuerza la unidad del movimiento obrero más allá del límite estrecho del propio centro de trabajo. Pues bien, el gobierno también quiere tocar la negociación colectiva e insta a patronal y sindicatos a lo siguiente: "La negociación colectiva presenta problemas en España desde hace años, como son, sumariamente, los siguientes: la atomización de la negociación colectiva; la deficiente articulación entre los diferentes niveles de negociación -convenios sectoriales, territoriales y de empresa- (...) Las medidas de flexibilidad interna negociada entre las empresas y los representantes de los trabajadores para mejorar la adaptabilidad, la movilidad y la productividad deberían ser el terreno a explorar para encontrar los equilibrios indispensables."

Con este párrafo se sientan las bases para negociar la desaparición de los convenios provinciales de sector, instrumentos básicos de agrupamiento por sectores de los trabajadores de diferentes empresas y profundiza la atomización de la clase obrera a la hora de luchar de forma general en defensa de las condiciones de empleo y trabajo. Se relega la negociación colectiva al ámbito de empresa que en la práctica es un "sálvese quién pueda", introduciendo la competencia entre las mismas para reducir las condiciones de trabajo forzando, en un contexto de paro masivo, a la pérdida de derechos de los trabajadores en las empresas con menos fuerza laboral y sindical. El hecho resultante de éste recorte en la negociación colectiva, sólo puede ser unas relaciones laborales a la carta para el empresario y un fuerte retroceso de los derechos laborales de los trabajadores de forma general, máxime en el actual contexto de paro creciente y de crisis del capitalismo.

Más precariedad laboral

En el documento del gobierno se avanza la posibilidad de penalizar los contratos temporales y perseguir el fraude en los mismos, una opción positiva, pero al mismo tiempo expone que las Empresas de Trabajo Temporal ETTs con ánimo de lucro entren en los servicios públicos de empleo (INEM) lo que significa en la práctica el inicio de su privatización y, por tanto, una mayor precarización de las relaciones laborales sin derechos.

Las bases de negociación continúan en el documento del gobierno con más ataques a los trabajadores, como pretender un contrato a tiempo parcial con menos garantías, seguir con la presión de inspección contra los trabajadores que se den de baja por enfermedad o introducir EREs temporales de suspensión más rápidos y esto es importante, sin la posible revisión de la autoridad administrativa del expediente presentado por el empresario, por lo que también es una vía para reducir el salario del trabajador de forma fraudulenta sin que se vislumbre una garantía clara de mantenimiento del puesto de trabajo en el futuro.

No al pacto social para recortar derechos de los trabajadores.

Es necesaria una Huelga General YA

Esta reforma es inaceptable. En primer lugar, porque los trabajadores no tenemos ninguna culpa en esta crisis y, por tanto, no tenemos por qué pagarla. En segundo lugar, porque culpabilizar a las relaciones laborales del escandaloso paro existente es una injusticia que ya estamos hartos de escuchar porque exculpa a los verdaderos responsables de ésta crisis que no son otros que los especuladores y los banqueros. En tercer lugar, porque sólo se pretende desproteger a los trabajadores con la excusa de crear empleo, cuando éste depende fundamentalmente del grado de crecimiento de la actividad económica.

Todos los trabajadores tenemos que entender que es con la movilización general como podemos parar éstos ataques. Los dirigentes de UGT y CCOO deben de girar a la izquierda y abandonar ésta política de pacto social que no lleva a ninguna solución: es necesaria una Huelga General que frene el chantaje empresarial, la destrucción masiva de empleo y que reivindique que se penalice la temporalidad; que se eleve la indemnización de forma importante en la extinción de los contratos temporales, además de seguir en la línea de que el trabajador elija entre el trabajo y el dinero en caso de despido improcedente y no como ahora que elige el empresario, a pesar de que despide sin motivo. Pero sobretodo, es necesario reivindicar que para crear empleo hay que sacar dinero de donde lo hay, del capital financiero y la banca que es inevitable nacionalizar para crear puestos de trabajo y defender a los más débiles.

David Bernardo Nevado. CGT Hotel Puente Romano (Marbella)

Atletas de Almuñécar han participado en la marcha conmemorativa de La Desbandá

Atletas de Almuñécar han participado en la marcha conmemorativa de La Desbandá

El 6 de febrero, 8 corredores salieron de Málaga con la intención de llegar a Almería en menos de 36 horas. Han recorrido 204 kilómetros y han empleado 36 horas. La marcha de estos atletas se ha hecho en recuerdo de las víctimas de la desbandada del 6 de febrero de 1937.

Esta marcha forma parte de un amplio conjunto de actividades que se están desarrollando en Málaga, Granada y Almería. 

Varios atletas almuñequeros han participado en esta marcha del día 6 acompañando la marcha durante varios kilómetros. Desde aquí queremos dar las gracias al Club de Atletismo Sexitano por su respaldo a esta actividad.

Esre viernes se ha celebrado en Motril un acto bastante concurrido en la Casa de la Palma y el domingo haremos una marcha desde Calahonda hasta Motril. Alrededor de treinta almuñequeros han comunicado su intención de desplazarse a la localidad vecina para participar en esta marcha que da comienzo a las 9 de la mañana en la Torre del Zambullón y llegará a las Explanadas alrededor de las dos de la tarde.

Fuerte subida de IU en la Costa según las últimas encuestas

Fuerte subida de IU en la Costa según las últimas encuestas

Según la encuesta elaborada por el Observatorio Territorial de Estudios y Análisis (OTEA) y el Centro de Análisis y Documentación Política y Electoral de Andalucía (Cadpea), realizado entre el 28 de septiembre y el 9 de octubre de 2009 a 1.600 personas por vía telefónica, el PP superaría al PSOE en la costa, donde obtendría el 24,7 por ciento, frente al 23,8 de los socialistas y el 9,6 de IU, que sube en toda la provincia más de un punto desde la última medición (en el primer semestre de 2009). El PSOE mantiene mayor intención de voto en el área metropolitana (30,3 por ciento) y en el resto de la provincia (29,1 por ciento).

Nuevo Varapalo al sentido común

Nuevo Varapalo al sentido común

Izquierda Unida considera un atentado al sentido común el auto de la Audiencia Provincial absolviendo a Benavides de un delito de coacciones.

 

Es un hecho probado que le tele fue cerrada saltándose el procedimiento legal. Es un hecho probado que se cambió la cerradura y se cortó la señal de emisión. Y ante todos estos hechos probados se alega que no se puede demostrar que fuese Benavides el responsable. Es una gran falacia, que atenta contra el sentido común, pensar que estas decisiones se pudieron tomar al margen o en contra del criterio del alcalde. En ningún ayuntamiento, y menos en este, se puede pretender que actos como los aquí juzgados se lleven a cabo al margen del alcalde.

 

Este auto supone una profunda decepción porque priva a la sociedad civil de su derecho a defenderse frente a las actuaciones irregulares del poder. En Almuñécar había una empresa que gestionaba la televisión tras haber ganado un concurso público y lo cierto es que esa empresa fue echada a patadas del local donde trabajaban, siendo sustituida en menos de una semana por otra empresa que emitía con la misma frecuencia de señal, sin que ningún procedimiento administrativo o concurso legal se hubiera llevado adelante.

 

Bastaría con echar mano de las hemerotecas, ver diez minutos seguidos de emisión de la nueva tele en los días posteriores al golpe de estado, o buscar en el Registro Mercantil para comprobar que la nueva televisión estaba totalmente controlada por el entorno de Benavides. Afirmar lo contrario es hacer lo blanco negro, por mucho que sea un órgano judicial el que lo haya dicho. Una cosa es que tengamos que acatar las sentencias y otra que sean infalibles.

 

En todo caso, desde Izquierda Unida pedimos que no se confunda absolución con inocencia. El auto judicial declara que no se ha podido probar la culpabilidad de Benavides. Pero lo que no podrá afirmar ningún auto es que Benavides es inocente, ya que aquellos hechos no fueron adoptados por decisiones unilaterales de un empleado o de un concejal que, por otro lado, podían haber sido acusados de perjuros por faltar a la verdad.

Actos de La Desbandá en Motril

Actos de La Desbandá en Motril

Como en años anteriores, IU ha organizado unos actos para conmemorar el éxodo proragonizado por miles de malagueños que salieron huyendo en dirección a Granada y Almería mientras eran bombardeados por toda la costa.
Te invitamos a que nos acompañes en estos actos. En Almuñécar, el Consejo Local se reúne el jueves 11 de febrero para, entre otras actividades, ultimar la relación de personas que se van a desplazar a la marcha del domingo desde nuestra localidad.

Ponte en contacto con nosotros si te interesan alguna de las dos actividades. Para la marcha se contará con el apoyo de la Cruz Roja y de varios coches en los que podrán hacer parte del recorrido aquellas personas que tengan dificultades para hacer el trayecto entero.

13 de febrero: Acto público en el Centro Cultural de la “General” en Motril a las 19. Interviene: Jesús Majada Neila. Profesor del Instituto de Arroyo de la Miel en Málaga

 

14 de febrero: Marcha desde los altos de Calahonda hasta Motril. Salida a las 9. LLegada prevista a las Explanadas a las 14. Intervendrá Diego Valderas.

No tengo que dar cuentas a nadie, dijo Dios. Y era verdad verdadera

No tengo que dar cuentas a nadie, dijo Dios. Y era verdad verdadera

Nos ha gustado este artículo publicado en Costa Digital y lo reproducimos aquí.

El amanuense rojo

En aquel tiempo, fue expulsada del paraíso por haber comido manzanas, brevas y chirimoyas dulces sin pepitas. Eva daba tumbos por aquí y por allá, llorando, compuesta y sin novio, clamando su ira impotente contra el señor que la había expulsado del edén situado en la tercera planta de aquella llamada casa de la cultura. Y entonces, cuando estaba desahuciada de la tele, pisoteada y herida en su dignidad, despedida de su efímero empleo, buscó apoyo en aquellos de la túnica gastada y las manos grandes pero rasgadas, y lo encontró. Además de manzanas y gusanos había otros seres vivos a los que merecía la pena conocer.

Encontró unos gentiles, o quizá fariseos, o filisteos tal vez, que pegaban un cartel infamando al señor por su torticera actuación. Hablaban de una reunión en el ágora cuando nadie sabía qué era eso del ágora. Cosa curiosa asimismo ver aquel cartel cuando aún no se había inventado el sustituto del papiro, ni aún siquiera el papiro, y qué decir del rotulador. Pero las escrituras lo testimonian. Allí estaba el cartel, pegado en las paredes del mercado, y debajo del puente de la carretera que iba a los pagos de Torrecuevas y Jete. Alabó Eva la valiente acción de aquellos desconocidos que bramaban pestes contra el señor y le llamaban sin recato, ni miedo aparente, tirano, déspota, manipulador y encantador de serpientes cobras. Eva disfrutaba de su felicidad y apreciaba la belleza de la vida sin manzanas pero con la mirada alta.

Luego llovió mucho, tanto que hubo un diluvio y hasta los peces de los acuarios tuvieron que ser protegidos del agua dulce que se colaba por todas las rendijas. Los libros hablan de Sodoma y Gomorra. Lot. Judas. Jesucristo. Cristóbal Colón. Bill Gates. Los cementerios nucleares. Y tantas cosas más que sería necesario tener una televisión todo el día encendida para mostrar una diminuta parte de lo que pudo verse fuera del paraíso.

Pasaron los años y los siglos y los milenios y hubo que celebrar finalmente el juicio final. Ni Satanás ni Lucifer ni Mahoma ni Zoroastro ni Júpiter tronante ni siquiera el magistrado de la toga reluciente, ese que manda en Plaza Nueva, tuvieron la sabiduría, la prueba o el valor suficiente y declararon que nadie había sido hallado culpable de aquel lamentable episodio de la tele, que tenían dudas acerca de si fue el uno, el dos o el tres, que para eso se inventó la Trinidad Santísima, que incluso un par de angelitos inocentes se habían acusado y que, resumiendo, procedía absolver y absolvían a Dios creador de la infundada acusación, que quizá incluso pudiera llamarse ahora perjurio o calumnia. A lo mejor, dijeron, Eva se había ido del paraíso por su propia patita. Y qué decir de Adán, tan lejos de todo, tan rencoroso, tan descuidado que ni siquiera apagó la luz del paraíso cuando se fue. Claro, como él no pagaba los recibos, dijeron algunos murmuradores.

Eva, con la memoria débil, tenía la mirada perdida. No recordaba ya en qué momento de la historia había perdido la conciencia, el recuerdo de aquellas cerraduras rotas y las miradas cargadas de odio del que ahora sonreía beatíficamente agradeciéndole los servicios prestados. Metió la mano en el bolso buscando la dignidad pero sólo encontró la polvera, puso algo de colorete en sus mejillas gastadas y esbozó una mueca que pretendía ser una sonrisa. Carraspeó un poquito y se dirigió, ya completamente segura, al público que la esperaba al otro lado del cristal: La Audiencia Provincial ha absuelto… Ni un titubeo, ni un mal recuerdo, ni un apretón de garganta. Finalmente, no había sido tan difícil. Esa noche dormiría contando los seis mil camellos y las mil burras que el señor le había regalado por su amnesia.

Apagué la televisión. Tenía el estómago revuelto, un ligero malestar que se puede identificar sin duda alguna como una mezcla de impotencia, frustración y pena. Más pena que otra cosa porque cada vez iba quedando más claro que la justicia es una palabra hueca. Cogí el librito de las pastas amarillas, el último de José Saramago. No es el mejor, pero la verdad es que todo lo que escribe este hombre tiene la fuerza de la honestidad. Encontré estas frases y no paré de darles vuelta un día y otro día y otro más. Intento aprenderlas para convencerme de que yo sí tengo memoria y, además, quiero seguir teniendo. Aunque ese pequeño defecto suponga una hipotética merma en mis retribuciones y nunca llegue a tener catorce mil ovejas. Con ustedes, José Saramago. Porque no todo es indecencia.

Caín
José Saramago


Qué haces por aquí, no te veía desde el día en que mataste a tu hermano, Te equivocas, señor, nos hemos visto, aunque no me hayas reconocido, en casa de abraham, en las encinas de mambré, cuando ibas a destruir sodoma, Ése fue un buen trabajo, limpio y eficaz, sobre todo definitivo, No hay nada definitivo en el mundo que has creado, job creía estar a salvo de todas las desgracias, pero tu apuesta con satán lo ha reducido a la miseria y su cuerpo es una pura llaga, así lo vi al salir de las tierras de uz, Ya no, caín, ya no, su piel ha sanado completamente y los rebaños que tenía se duplicaron, ahora tiene catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil burras, Y cómo los ha conseguido, Se doblegó ante mi autoridad, reconoció que mi poder es absoluto, ilimitado, que no tengo que dar cuentas a nadie, salvo a mí mismo, ni necesidad de detenerme en consideraciones de orden personal y que, esto te lo digo ahora, estoy dotado de una conciencia tan flexible que siempre está de acuerdo con lo que quiero hacer.

Noche triste de octubre

Jaime Gil de Biedma. 1959
 
Adelantaron
las lluvias, y el Gobierno 
reunido en Consejo de Ministros
no se sabe si estudia a estas horas
el subsidio de paro
o el derecho de despido
o si sencillamente, aislado en un océano,
se limita a esperar que la tormenta pase

La aberración

La aberración

El País

La aberración histórica de que herederos ideológicos del franquismo sienten en el banquillo al juez que intentó investigar los crímenes de aquel régimen, a demanda de familiares de víctimas que todavía yacen en fosas comunes, lleva camino de consumarse.

Como si entráramos en el túnel del tiempo o el pasado más oscuro retornara, el juez del Tribunal Supremo Luciano Varela, instructor de las querellas por prevaricación formuladas por el sindicato Manos Limpias y la asociación Libertad e Identidad, ha concluido que hay motivos para enjuiciar a Baltasar Garzón por abrir una causa penal contra el franquismo. Ironía máxima: está pendiente de resolver otra del mismo tenor nada menos que de Falange Española.

A Garzón le queda todavía la posibilidad de apelar a la sección de la Sala Segunda del Supremo que admitió a trámite las querellas. Pero visto el tono y el contenido del auto de Varela -que más parece una sentencia condenatoria que una resolución en fase instructora-, pocas dudas caben sobre el curso del procedimiento. Las consecuencias inmediatas serían la suspensión cautelar de Garzón y su extrañamiento de la Audiencia Nacional, en la que acumula a lo largo de 23 años un ingente balance de actuaciones en la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico y la delincuencia económica.

Es cierto que la "conciencia del juez no puede erigirse en tribunal de la conciencia de la ley". Pero se entiende que eso sucede cuando su actuación es manifiestamente contraria a derecho y queda fuera de lo jurídicamente defendible. No es el caso. La competencia de Garzón en la causa contra el franquismo suscitó una controversia jurídica que quedó resuelta por el órgano competente: la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. Es más, la tesis competencial a favor de Garzón, aunque minoritaria, ha tenido defensores en la jurisdicción. El propio Varela parece moverse en esa controversia jurídica al polemizar en su auto, incluso en primera persona, con el juez querellado e intentar rebatir sus argumentos. Constituye, pues, una deducción temeraria afirmar que Garzón siempre "fue consciente de su falta de competencia".

Que la posición de Garzón, tanto sobre su competencia como sobre las cuestiones anexas -prescripción del delito, carácter de crimen contra la humanidad, aplicación de la Ley de Amnistía, etcétera-, fuera jurídicamente cuestionable no implica que tuviera carácter prevaricador. Ni la Ley de Amnistía ni la de Memoria Histórica pueden coartar la autonomía del juez penal en la averiguación del delito. Es injusto y ofensivo atribuir al intento de juzgar los crímenes de la dictadura la finalidad de burlar la voluntad de las Cortes democráticas de España. Sólo faltaba que en este asunto Garzón quedara como un intérprete falsario de la voluntad democrática de los españoles, y quienes se han querellado contra él como los auténticos intérpretes de esa voluntad.

Se compra con pan

Se compra con pan

Lo dice Fiódor Dostoyevski en El gran inquisidor: “la obediencia se compra con pan”.

El inquisidor dice al preso (Cristo): …te horrorizaba la idea de comprar con panes la obediencia de la Humanidad, y contestaste que "no sólo de pan vive el hombre…

* Y lo proclaman desde el ayuntamiento los doce pueblos, que se apresuran a convertirse en almacén nuclear. Su oferta surge desde el abandono y la pobreza, desde el ¡aquí no se puede vivir! Como hace años en la costa portuguesa hoy los ayuntamientos pregonan en un gran cartel de pueblo: ¡vende-se! Cuando se es pobre se cierra fácilmente los ojos de la salud.

Y es que, como escribía Hedelberto López en Rebelión, Europa, el viejo continente, que colonizó extensos territorios en África, América Latina y Asia de los cuales extrajo riquezas que le permitieron el desarrollo de sus países y sociedades, aparece en los censos de este siglo XXI con más de 80 millones de habitantes pobres.

Pero “la polémica desatada por la ubicación del Almacén Temporal Centralizado (ATC), que albergará el combustible gastado de las centrales nucleares y otros materiales procedentes del desmantelamiento de las mismas, no desaparecerá cuando se conozca el nombre de la localidad española que lo albergará. Porque el debate sobre qué pasará con su contenido una vez que transcurran los 60 años a los que hace referencia la "temporalidad" de las instalaciones aún no se ha resuelto” (Ainhoa Iriberri).

* John Felipe Herrero Meneses murió en Afganistán, soldado en guerra invasora. Y se enroló en el ejército para conseguir unos papeles imposibles para pobres. Porque John no era deportista de élite ni rico, era un colombiano pobre y joven. Tenía 21 años. Carne de cañón en el ejército español, porque el 43% de los fallecidos son extranjeros aun cuando tan sólo conformen el 7% de la tropa. La veteranía es un grado y hasta en la guerra se sabe buscar acomodo. En el estado español la clase alta pagaba para librarse del servicio militar. “Hijo quinto y sorteado, hijo muerto y no enterrado”. En la España semianalfabeta los quintos eran generalmente analfabetos y pobres, narra David Solar.

Con el inicio de la Segunda Guerra Mundial el Imperio británico echó mano de sus colonias. De los once millones de hombres que Inglaterra movilizó, seis millones eran británicos y cinco de las colonias. En África Inglaterra movilizó a un millón de hombres, frecuentemente a la fuerza. Esos soldados lucharon contra los italianos en Somalia y Etiopía (1940-1941), contra alemanes e italianos en el desierto de Libia (1940-1943), contra el régimen de Vichy en Madagascar en 1942 y contra los japoneses en Birmania en 1944. El sueldo y la alimentación de esta tropa eran peores, sus mandos eran blancos. Un manual para oficiales describía a la tropa colonial africana como "gente de mentalidad infantil". Las protestas y rebeliones contra esa discriminación se resolvieron con castigos y penas de muerte (exposición en Berlín).

Y siempre fue, y sigue siendo así, en el ejército: en primera fila los pobres y necesitados y, por lo visto, extranjeros y jóvenes de parapeto, muy en retaguardia los generales y ya sentados en mesa puesta ministros y ministras de la guerra. Por si acaso sus hijos a resguardo. Porque si al revés fuera no habría guerras, al menos no tantas. Ni tantos ofrecimientos de ayuntamientos ni tantos soldados si no se comprara con pan.

* En nuestros días la oferta del gran inquisidor sigue en pie y obtiene respuesta.

Pensiones: los dioses vuelven locos a quienes quieren perder

Pensiones: los dioses vuelven locos a quienes quieren perder

El presidente del Gobierno de España ha cruzado el charco para acompañar en sus oraciones matutinas a los integristas de Estados Unidos, dejando a su propio país en estado de máximo cabreo ante el abrupto anuncio de una áspera reforma de las pensiones públicas. Reforma que tampoco está clara, pues, luego, sus ministros se han encargado de liarla. Y donde dije jubilación a los 67 años, digo quizás, y donde dije 25 de cotización, sin disimulo digo que es simulación. El jefe de la oposición, al que le vendría de perlas que Rodríguez Zapatero le dejase hecho el trabajo sucio de una reforma que concuerda con su programa, se opone a ella con tal de criticar a su adversario. Esto de las pensiones no hay dios que lo entienda. Debe ser que los dioses han hecho uso de esa prerrogativa que los antiguos les atribuyeron: la de volver locos a aquellos a quienes querían perder.

Quos deos vult perdere, demenciat prius. Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco, dice la antigua sentencia. Y sólo un loco presentaría una medida políticamente suicida, como es la reforma de las pensiones propuesta por el Gobierno presidido por José Luis Rodríguez Zapatero. Esa propuesta, cuyos términos se han aireado lo suficiente como para ahorrarnos el trabajo de gastar tiempo y espacio en reproducirla, forma parte del programa neoliberal de destrucción ciega de las instituciones públicas del Estado del Bienestar.

Los neoliberales llevan años pronosticando la insostenibilidad de las pensiones públicas basándose en una evidente falacia: las proyecciones demográficas que apuntan hacia un envejecimiento de la población a medio plazo. Con la consiguiente disminución de la población tradicionalmente considerada laboralmente activa.

Esa tesis podría ser válida en los tiempos en que fue escrito el Deuteronomio, al que aludió Rodríguez Zapatero en su celebrada alocución en la ceremonia de ruptura del ayuno estadounidense: "No explotarás al jornalero pobre y necesitado, ya sea uno de tus compatriotas, o un extranjero que vive en alguna ciudad de tu país. Págale su jornal ese mismo día antes de que se ponga el sol, porque está necesitado y su vida depende de su jornal" (Deut. 24.15). En aquellas lejanas épocas en que el sostenimiento de la población dependía exclusivamente de la "fuerza de sangre" proporcionada por los humanos y las bestias de carga y tiro, un envejecimiento excesivo de la población hubiera significado un problema. Que no llegaba a plantearse dado que la rudimentaria protección de la salud se encargaba de solucionarlo de forma expeditiva.

Pero hoy, al menos en los países desarrollados, el modelo productivo no descansa en la agricultura. En la que, en todo caso, una sola persona al volante de un tractor puede cosechar trigo suficiente para mantener a un centenar de personas. El histórico aumento de la productividad, debido a la conjunción de tecnología y energías externas, hace posible disponer de bienes y servicios para una población amplia, aunque se reduzca el número de brazos que intervienen directamente en el proceso productivo.

Los neoliberales no son tan tontos como para ignorar estas evidencias. Lo que sucede es que, por lo general, trabajan al servicio del mundo de las finanzas que ve en las pensiones una excelente oportunidad de negocio. Por ello, sostienen la torticera tesis de que son únicamente las rentas de los trabajadores, a través de las cotizaciones sociales, las que deben financiar las pensiones y la sanidad, cuando debe ser la renta nacional en su conjunto la que lo haga, mediante un sistema impositivo que incluya, por supuesto, las cotizaciones sociales, pero no como única fuente.

Por cierto, entre esas fuentes diversificadas, ¿por qué no cotizan, por ejemplo, las entidades bancarias que han suprimido empleos al instalar cajeros automáticos? Y a juzgar por los resultados, obtienen pingües beneficios incluso en tiempos de crisis. Beneficios que permiten obsequiar a sus directivos con pensiones que producen vértigo. Como la de Francisco González, presidente del BBVA, que acaba de embolsarse 79,7 millones de euros de pensión al haber cumplido los 65 años.

Seguimos pagando los gastos de una empresa privada

Seguimos pagando los gastos de una empresa privada

En la reunión de la Junta de Gobierno Local del 28 de enero aprobaron pagar una factura por reparación del aire acondicionado en el acuario. ¿Pero eso no lo lleva una empresa privada? ¿Por qué pagamos eso los ciudadanos?

 11.- Informe del Ingeniero Municipal en relación con a factura presentada por SERVI-HOGAR DAMASCO correspondiente a la reparación del sistema de aire acondicionado de Acuario de Almuñécar, por importe de 1.392 €. La Junta de Gobierno Local acordó:

1)       Aprobar dicha factura por importe de 1.392 €.

2)       Dar traslado a Intervención Municipal para su abono.

El señor Rodríguez

El señor Rodríguez

Tomás Hernández. Costa Digital

El señor Rodríguez, el laico, el republicano melancólico, el contestatario sedente al paso de la bandera del Imperio, ha cogido su avión y ha volado el charco para echarse unos rezos con la carcundia más retrógrada de los USA.

El señor Rodríguez no ha ido a Washington porque haya tenido un arranque de cristianismo, ni se haya caído, nuevo Saulo, del caballo del descreimiento. El señor Rodríguez ha ido a Washington porque allí estaba el señor Obama y al señor Rodríguez le ha dado en pensar que ambos, además de ser igualmente socialdemócratas, están llamados al acontecimiento planetario de guiar el mundo en estos días de tribulación. Ya lo anunció proféticamente Leire Pajín.

El señor Rodríguez eligió un texto del Deuteronomio, uno de los libros de leyes de la Biblia. Yo le habría recomendado otro del Génesis al señor Rodríguez, que dice casi lo mismo que lo que dijo días pasados sobre la tierra y el viento. El texto del Génesis dice algo así como ‘No enajenes la tierra de tu hermano, pues la tierra es del Señor y tú sólo eres un peregrino sobre ella’. Porque el señor Rodríguez ha dicho en Washington que España es un país muy cristiano. Nada de laicos que para eso tenemos un concordato con la Santa Sede y nuestros ministros juran o prometen su cargo pero delante de un crucifijo, eso sí.

El pasaje del Deuteronomio elegido por el señor Rodríguez dice que hay que pagar al obrero un salario justo y puntualmente. Pero el señor Rodríguez no leyó el pasaje completo y se dejó el último versículo, el que advierte precisamente de lo que espera a quienes no paguen con prontitud y justicia a sus obreros: ‘Si no, (el obrero) apelará al Señor, y tú serás culpable’.

En España, señor Rodríguez, hay cuatro millones de obreros sin saber a dónde apelar.

Llamazares pide al Gobierno que cambie la línea política hacia la izquierda

Llamazares pide al Gobierno que cambie la línea política hacia la izquierda

En declaraciones a la SER recogidas por EFE, Llamazares ha destacado que 'en la derecha está la alfombra roja para que lleguen loa azules, para que llegue el PP'.

El diputado de IU ha asegurado que el Gobierno ha vivido como la cigarra pero al llegar el invierno ha sido incapaz de frenar y ha dado un volantazo a la derecha, que le ha llevado a estar dando tumbos y a adoptar medidas contrarias a las que dijo a lo largo de dos legislaturas.

Preguntado por si cree que el Gobierno agotará la legislatura, Llamazares ha dicho que 'no ve al PSOE ni al Gobierno convocando elecciones anticipadas en las peores circunstancias'.

Sobre la propuesta de la reforma de las pensiones planteada por el Gobierno, ha dicho que 'el Gobierno en vez de hablar, ha adoptado medidas 'tremendamente injustas' como el 'pensionazo o el tijeretazo de nuestro sistema de pensiones', y ha criticado que las pensiones están financiando 'políticas activas de empleo y subvenciones a las empresas'.

Llamazares ha dicho que su partido esta dispuesto a 'discutir de reforma laboral, pero también de reforma empresarial' porque el problema está en 'la generalización de la baja calidad en el empleo, del empleo basura que está en el trasfondo de la grave crisis económica'.

Ha añadido que 'ese empleo precario también tiene que ver con un modelo económico precario y con un tipo de empresas que en vez de competir en organización, tecnología y diseño, compite sólo en empleo barato y en mano de obra barata', por lo que ha apostado por 'modificar también el propio modelo de empresas'.

Sobre la posibilidad de que se pueda bonificar el contrato indefinido, Llamazares ha señalado que tiene 'discrepancias de fondo' con ello, ya que considera que 'sería mejor modificar el sistema legal para que el empleo correspondiera a la oferta de trabajo que se hace', en lugar de 'establecer el empleo a la carta' y luego compensarlo 'mediante incentivos'.

Por último, preguntado por la intervención ayer del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el Desayuno Nacional de Oración, en Washington, el diputado de IU ha dicho que fue 'un papel difícil superado con cierta dignidad'.

Contra el desaliento

Contra el desaliento

En 1963, el historiador Howard Zinn fue despedido del Spelman College de Atlanta, en el estado norteamericano de Georgia, donde oficiaba como catedrático en el Departamento de Historia, a causa de su activismo en torno a los derechos civiles. En el año 2005, fue invitado a regresar para pronunciar el discurso de graduación. Este es el brillante y conmovedor texto de su discurso, pronunciado el 15 de mayo de ese año, y que reproducimos en Sin Permiso como homenaje al gran historiador y luchador político que desapareció la pasada semana a los 87 años.

 

Howard Zinn

Me siento profundamente honrado por haber sido invitado a volver a Spelman después de 42 años. Me gustaría dar las gracias al cuerpo docente y los miembros del Consejo que votaron a favor de esta invitación que se me hace, y especialmente a su presidenta, la doctora Beverly Tatum. Además, es un privilegio especial estar aquí con Diahann Carroll y Virginia Davis Floyd.

Pero un día como este es vuestro: hoy os licenciáis como estudiantes. Para vosotros y vuestras familias es un día feliz. Sé que tenéis vuestras esperanzas para el futuro, de modo que puede ser un tanto presuntuoso deciros cuáles son las esperanzas que tengo yo depositadas en vosotros, pero son exactamente las mismas que tengo en el caso de mis nietos.

La primera esperanza que tengo es que no os veáis desalentados por el aspecto que presenta el mundo en este momento. Es fácil sentirse desanimado, porque nuestra nación se encuentra en guerra, —otra guerra más, guerra tras guerra—y nuestro gobierno parece determinado a extender su imperio aun a costa de las vidas de decenas de miles de seres humanos. En este país hay pobreza, y personas sin techo, y gente que carece de atención médica, y aulas abarrotadas, pero nuestro gobierno, que tiene a su disposición billones de dólares, se gasta su opulencia en guerras. Hay un millar de millones de personas en África, Asia, América Latina y Oriente Medio que necesitan agua limpia y medicinas para combatir la malaria, la tuberculosis y el SIDA, pero nuestro gobierno, que dispone de miles de armas nucleares, sigue experimentando con armas nucleares aun más mortíferas. Sí, resulta fácil descorazonarse con todo esto.

Pero permitidme deciros por qué, pese a lo que acabo de describir, no debéis sentiros desanimados.

Quiero recordaros que hace cincuenta años la segregación racial estaba tan fuertemente arraigada aquí en el Sur como lo estaba el apartheid en Sudáfrica. El gobierno nacional, aun con presidentes liberales como Kennedy y Johnson en el poder, miraba hacia otro lado mientras se golpeaba, se asesinaba y se negaba la oportunidad de votar a las personas negras. De modo que las personas negras del Sur decidieron que tenían que hacer algo por sí mismas. Iniciaron boicots, sentadas, piquetes y manifestaciones, y fueron golpeadas y encarceladas, y algunas fueron asesinadas, pero sus gritos de libertad se oyeron por todo el país y en todo el mundo, y el Presidente y el Congreso hicieron finalmente lo que antes no habían conseguido: aplicar las enmiendas número 14 y 15 de la Constitución. Mucha gente había dicho: el Sur nunca cambiará. Pero sí que cambió. Cambió porque la gente corriente se organizó y se arriesgó y desafió al sistema y no cejó. Fue entonces cuando la democracia revivió.

Quiero recordaros también que cuando se estaba librando la Guerra de Vietnam, y los jóvenes norteamericanos iban muriendo y volvían a casa paralizados, y nuestro gobierno bombardeaba las aldeas vietnamitas —dejando caer bombas sobre escuelas y hospitales y matando gente normal en gran número—parecía que no hubiera esperanza de detener la guerra. Pero como en el caso del movimiento del Sur, la gente empezó a protestar y enseguida la protesta prendió. Se trataba de un movimiento de toda la nación. Los soldados regresaron y denunciaron la guerra, los jóvenes se negaron a ingresar en el ejército, y la guerra tuvo que terminar.

La lección que esa historia entraña es que no debemos desesperar, que si tienes razón y te empeñas, las cosas cambiarán. Puede que el gobierno intente engañar a la gente, puede que los diarios y la televisión hagan lo propio, pero la verdad siempre halla el modo de salir a la luz. La verdad tiene un poder mayor el que de cien mentiras. Sé que tenéis cuestiones practicas que atender: conseguir un empleo, casaros, tener niños. Puede que alcancéis una próspera posición y se juzgue que habéis tenido éxito según la definición de éxito de nuestra sociedad, por riqueza, posición o prestigio. Pero eso no basta para una buena vida.

Recordemos el relato de Tolstoi, La muerte de Ivan Ilich. Un hombre reflexiona sobre su vida en su lecho de muerte, sobre cómo obró correctamente en todo, obedeció las normas, se hizo juez, se casó, tuvo hijos, y se le consideró un éxito. Sin embargo, en sus últimas horas, se pregunta por qué se siente fracasado. Después de convertirse en célebre novelista, el mismo Tolstoi decidió que eso no bastaba, que debía hablar contra el trato que se daba a los campesinos rusos, que debía escribir contra la guerra y el militarismo.

Tengo la esperanza de que sea lo que sea que hagáis por conseguir una buena vida—ya seáis profesores, trabajadores sociales, gentes de empresa, abogados, poetas o científicos—dediquéis una parte de vuestra vida a hacer de éste un mundo mejor para vuestros niños, para todos los niños. Tengo la esperanza de que vuestra generación exija la terminación de la guerra, que vuestra generación haga algo que no se ha hecho todavía en la historia y borre las fronteras que nos separan de otros seres humanos sobre esta Tierra

No hace mucho vi una foto de portada del New York Times que no me puedo quitar de la cabeza. Mostraba a varios norteamericanos corrientes sentados en sillas en la frontera meridional de Arizona con México. Sostenían escopetas a la busca de mexicanos que pudieran intentar cruzar el límite con los Estados Unidos. Esto me resultó horrendo: el darme cuenta de que en este siglo XXI de lo que llamamos "civilización," hemos recortado lo que decimos que es un solo mundo en doscientas entidades creadas artificialmente a las que llamamos "naciones" y estamos dispuestos a matar a cualquiera que cruce una frontera.

¿No es el nacionalismo —esa devoción a una bandera, a un himno, a una frontera, tan feroz que conduce al asesinato—uno de los grandes males de nuestro tiempo, junto al racismo, junto al odio religioso? Estas formas de pensar, cultivadas, nutridas, adoctrinadas desde la infancia en adelante, han sido útiles a quienes están en el poder, mortales para quienes no están en él.

Aquí en los Estados Unidos nos educan de modo que creamos que nuestra nación es diferente de las demás, una excepción en el mundo, de una moralidad única; para que nos extendamos por otras tierras a fin de llevar la civilización, la libertad, la democracia. Pero si sabéis algo de historia, sabéis que no es verdad. Si sabéis algo de historia, sabéis que masacramos a los indios de este continente, que invadimos México, enviamos ejércitos a Cuba y las Filipinas. Asesinamos a un número ingente de personas, y no les llevamos democracia o libertad. No fuimos a Vietnam a llevar democracia; no invadimos Panamá para acabar con el narcotráfico; no invadimos Afganistán e Irak para detener el terrorismo. Nuestros objetivos eran los objetivos de todos los demás imperios de la historia del mundo: mayores beneficios para las empresas, mayor poder para los políticos.

Nuestros poetas y artistas parecen tener una comprensión más clara de la enfermedad del nacionalismo. Quizás los poetas negros están menos cautivados por las virtudes de la "libertad" y la "democracia", habiendo disfrutado tan poco de ellas su propio pueblo. El gran poeta afroamericano Langston Hughes se dirigió a su país de este modo:

You really haven't been a virgin for so long.
It's ludicrous to keep up the pretext.

You've slept with all the big powers
In military uniforms,
And you've taken the sweet life
Of all the little brown fellows.

Being one of the world's big vampires,
Why don't you come on out and say so
Like Japan, and England, and France,
And all the other nymphomaniacs of power.

(Lo cierto es que no has sido virgen tanto tiempo. / Es ridículo seguir con el pretexto. / Te acostaste con todas las grandes potencias / Con uniformes militares, / Y arrebataste la dulce vida / De todos los hombrecillos morenos. / Siendo uno de los grandes vampiros mundiales, / Por qué no sales y lo dices / Igual que Inglaterra, Japón, Francia / Y todas las demás ninfómanas del poder.) 

Soy veterano de la Segunda Guerra Mundial, considerada como "una guerra de las buenas", pero he llegado a la conclusión de que la guerra no soluciona ningún problema fundamental y sólo conduce a más guerras. La guerra envenena la mente de los soldados, les lleva a matar y torturar, y corrompe el alma de la nación.

Tengo la esperanza de que vuestra generación exija que sus hijos se críen en un mundo sin guerra. Si queremos un mundo en el que la gente de todos los países sean hermanos y hermanas, si consideramos a los niños del mundo como niños nuestros, entonces la guerra, —en la que los niños son siempre las mayores víctimas —no puede aceptarse como medio de resolver problemas.

Pasé siete años como miembro del cuerpo docente del Spelman College, entre 1956 y 1963. Fue una época reconfortante, pues los amigos que hicimos en aquellos años lo han seguido siendo todos estos años. Mi mujer, Roslyn, y yo y nuestros dos hijos vivíamos en el campus. Y a veces cuando íbamos a la ciudad, los blancos nos preguntaban: ¿cómo se vive entre la comunidad negra? Era difícil explicarlo. Pero una cosa sí sabíamos: que en el centro de Atlanta nos sentíamos como en terreno extraño, y cuando volvíamos al campus de Spelman, nos sentíamos en casa.

Aquellos años en Spelman fueron los más emocionantes de mi vida, desde luego los más educativos. Fueron los años del gran movimiento sureño contra la segregación racial, y yo me comprometí con él en Atlanta, en Albany, Georgia, en Selma, Alabama, en Hattiesburg, Mississippi, y en Greenwood e Itta Bena y Jackson.

Aprendí algo sobre la democracia: que no viene del gobierno ni llega de lo alto, viene de la gente que se une y lucha por la justicia. Aprendí algunas cosas sobre la raza, aprendí algo de lo que cualquier persona inteligente se da cuenta en un cierto momento: que la raza es algo fabricado, una cosa artificial, y aunque la raza importa (tal como ha escrito Cornel West), importa sólo porque cierta gente quiere que importe, del mismo modo que el nacionalismo es algo artificial. Aprendí que lo que realmente importa es que todos nosotros—de cualquiera de las llamadas razas y las llamadas nacionalidades—seamos seres humanos y nos apreciemos unos a otros.

Tuve la suerte de estar en Spelman en un momento en el que pude ser testigo de una maravillosa transformación en mis alumnos, tan corteses, tan sosegados, y que de pronto comenzaron a salir del campus e ir a la ciudad y participar en sentadas, ser detenidos, y a salir de la cárcel llenos de fuego y rebeldía. Podéis leerlo en en el libro de Harry Lefever Undaunted By The Fight: Spelman College and the Civil Rights Movement, 1957-1967.

Cierto día, Marian Wright (hoy Marian Wright Edelman), que era alumna mía en Spelman, y fue una de las primeras detenidas en las sentadas de Atlanta, vino a nuestra casa del campus para mostrarnos una petición que iba a fijar en el tablón de anuncios de su residencia. El encabezamiento resumía la transformación que se estaba produciendo en el Spelman College. Marian comenzaba así la petición: "Señoritas que quieran participar en piquetes, por favor firmar aquí".

Tengo la esperanza de que no os contentéis sólo con tener éxito del modo en que la sociedad mide el éxito; que no obedezcáis las reglas cuando las reglas son injustas, que saquéis fuera el valor que sé que está dentro de vosotros. Hay gente magnífica, blancos y negros, que nos servirán de modelo. Y no me refiero a afroamericanos como Condoleezza Rice, o Colin Powell, o Clarence Thomas, que se han convertido en servidores de los ricos y los poderosos. Me refiero a W.E.B. DuBois y Martin Luther King y Malcolm X y Marian Wright Edelman, y James Baldwin y Josephine Baker y ltambién a la buena gente blanca, que desafío el orden establecido para trabajar en pro de la paz y la justicia.

Otra de mis alumnas de Spelman, Alice Walker, que, al igual que Marian, ha seguido siendo amiga nuestra todos estos años, procedía de una familia de arrendatarios rurales de Eatonton, en Georgia, y se convirtió en una escritora célebre. En uno de sus primeros poemas publicados, escribió:

It is true—
I've always loved
the daring
ones
Like the Black young
man
Who tried
to crash
All barriers
at once,
wanted to swim
At a white
beach (in w:st="on"Alabama)
Nude.

(Es verdad: / Me han gustado siempre / los atrevidos / Como el joven negro / Que trató / de romper / Todas las barreras / de una vez, / quiso nadar / en una playa blanca (en Alabama) / Desnudo.)

No estoy sugiriendo que lleguéis tan lejos, pero podéis ayudar a derribar barreras, desde luego las de raza, pero también las del nacionalismo; que hagáis lo que podáis hacer  no tenéis que hacer nada heroico, solamente algo, unidos a otros millones que harán solamente algo, porque todos esos "algo" se juntan, en ciertos momentos de la historia, y mejoran el mundo.

La maravillosa escritora afroamericana Zora Neale Hurston, que no quería hacer lo que la gente blanca quería que ella hiciera, que insistía en ser ella misma, contaba que su madre le dio este consejo: Da un salto a por el sol; puede que no llegues, pero al menos te levantará del suelo.

Al estar aquí hoy, estáis ya sobres los pies, listos para dar el salto. Espero que tengáis una buena vida.

Traducción paraww.sinpermiso.info:lucas Antón