Blogia

Almuñécar contra la corrupción

Llamazares vence a Sanz en las primarias con un respaldo del 62,5 por ciento

Llamazares vence a Sanz en las primarias con un respaldo del 62,5 por ciento

Gaspar Llamazares, ha ganado hoy las elecciones primarias de su formación, con un 62,52 por ciento de los votos, frente a la otra candidata, Marga Sanz, que ha obtenido el 37,48 por ciento.

Al no ser vinculante esta consulta, el Consejo Político Federal de IU deberá ratificar a Llamazares como candidato de la federación a la Presidencia del Gobierno, previsiblemente el próximo 24 de noviembre.

Después de imponerse en las primeras elecciones primarias en los 21 años de historia de la federación y que el Consejo dé su visto bueno, Llamazares volverá a ser el "número uno" de IU en las próximas elecciones generales, al igual que en los comicios de 2004.

Los miembros de la Comisión Electoral Joan Josep Nuet y Manuel Cámara han detallado los resultados de este proceso en una rueda de prensa en la que han subrayado que estas primarias han sido un "éxito" de participación.

Así, han señalado que Llamazares se ha impuesto con 13.626 votos frente a los 8.170 recibidos por Sanz.

Ambos han agradecido el comportamiento de los dos candidatos durante la campaña y han destacado que esta consulta interna ha servido para preparar el "patio interno" con vistas a las elecciones generales.

"Hemos hecho una gran precampaña interna como Izquierda Unida, que nos va a ayudar a que la campaña sea más fácil", ha añadido Nuet.

De los 58.423 afiliados con derecho a voto, finalmente han participado 21.909, un 37,50 por ciento del censo oficial, según explicaron los miembros de la Comisión Electoral.

La admisión de votos de esta consulta interna realizada por correo finalizó a las 14.00 horas, momento en el que comenzó la apertura de los sobres con las papeletas.

Estaba previsto que este recuento se produjese el pasado 6 de noviembre, plazo que se ha ampliado hasta hoy después de que las dos candidaturas lo solicitasen, debido a que una huelga de Correos entorpeció la recepción de las papeletas.

Durante la campaña de estas primarias, los dos candidatos han reiterado su voluntad de respetar el resultado de la consulta y han declarado que este proceso no supone ningún pulso en la federación, sino que servirá para revitalizar su proyecto político.

Del total de votos recibidos en la sede central de IU, 6.159 procedieron de Andalucía; 3.874 de Madrid; 2.334 de Asturias; 1.940 de Cataluña; 1.937 de la Comunidad Valenciana, y 1.073 del País Vasco.

En Castilla-La Mancha votaron 823 afiliados, en Extremadura 700, en Castilla y León 630, en Aragón 570, en Murcia 477, en Galicia 380, en Navarra 360, en Baleares 207, en Canarias 129, en Cantabria 111, en La Rioja 71, y 174 del extranjero.

La Comisión también ha explicado que Correos ha devuelto 4.364 cartas al no coincidir los datos de los censos que proporcionaron las diferentes federaciones regionales de IU.

Aznar apoyó el golpe de estado contra Venezuela

Aznar apoyó el golpe de estado contra Venezuela

El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, aseguró hoy que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, "no dice nada que no sea verdad" en sus críticas a los empresarios españoles y al ex presidente del Gobierno español, José María Aznar por su actuación respecto al golpe de estado de 2002 en el país centroamericano.

Llamazares aseguró que Aznar "no actuó de forma democrática", ya que prestó su apoyo al Gobierno provisional de Pedro Carmona, e incluso se llegó a emitir un comunicado conjunto entre las embajadas de España y Estados Unidos respaldándolo, "algo por lo que nunca ha dado explicaciones, igual que por la guerra de Irak".

"Otra cosa son los epítetos, que se pueden considerar más o menos acertados o levantar ampollas" aseguró Llamazares en referencia al calificativo de "fascista" que Chávez dedicó a José María Aznar, y señaló que "es evidente" que el golpe contó con el respaldo de los grupos económicos, si bien no se refirió directamente a los empresarios españoles.

Llamazares, que siempre se ha mostrado muy crítico con la actuación del Gobierno del PP en relación a la intentona golpista contra Chávez, insistió en que Aznar apoyó un intento para "vulnerar la voluntad democrática" del pueblo venezolano.

IU propone al Pleno que se prohiba al alcalde vender suelo y que éste se destine a VPO

IU propone al Pleno que se prohiba al alcalde vender suelo y que éste se destine a VPO

La falta de vivienda es un problema que afecta a muchos ciudadanos. La política especulativa en este tema da lugar a que haya miles de viviendas compradas con el único objetivo de invertir mientras muchas familias carecen de los ingresos necesarios que les permitan acceder a una vivienda. Por eso es necesario que desde las administraciones públicas se dedique parte del presupuesto a construir viviendas de protección oficial.

 

Los ayuntamientos reciben suelo gratis de los propietarios cada vez que se aprueba declarar como urbanizable una zona que antes no lo era. Este ayuntamiento ha recibido en los últimos años miles de metros cuadrados en los que se podían haber construido viviendas de protección oficial pero el ayuntamiento ha preferido vender ese suelo para afrontar gastos diversos.

Entendemos que ha llegado el momento de cambiar esa política, dejando de vender el suelo municipal y construyendo viviendas de protección oficial para compra o alquiler. Estas viviendas pueden ser construidas de forma directa por el ayuntamiento o bien por otras instituciones que se encargan de estas obras siempre que los ayuntamientos ceden suelo (Visogsa, Epsa, sindicatos, cooperativas, etc).

Para resolver este problema en nustro municipio, IU ha presentado una moción en la que se propone al Pleno la adopción de los siguientes acuerdos:

1.      El alcalde hará pública en el plazo de una semana la lista de todos los terrenos que le han correspondido al ayuntamiento en los últimos cuatro años por convenios y desarrollo de planes parciales.

2.      Dado que esos terrenos han sido vendidos en su mayor parte, el alcalde se compromete a hacer público un informe de los servicios técnicos municipales en el que se refleje el dinero recaudado, los metros cuadrados que se han vendido en cada zona y la cantidad de viviendas sociales que se podían haber construido en Almuñécar en la legislatura anterior.

3.      El ayuntamiento no venderá un metro más de terreno municipal en esta legislatura.

4.      El alcalde llevará al Pleno una propuesta no más allá de marzo para promover la construcción directa y urgente de trescientas VPO en terrenos municipales. El Pleno mandata al alcalde para que incluya en los presupuestos una partida con tal fin.

IU pide que se retiren plantas peligrosas de algunos cruces

IU pide que se retiren plantas peligrosas de algunos cruces

IU ha observado que en numerosas intersecciones de calles, así como en bastantes pasos de peatones, existen plantas, palmeras y arbustos de distinto tipo que impiden una buena visión de conductores y peatones, dificultan las maniobras y crean obstáculos del campo visual, habiendo causado todo ello numerosos accidentes.

Entendemos que la vegetación debe estar en aquellas zonas en que su presencia no sea molesta, y mucho menos peligrosa, y que no es difícil la solución de este problema si hay voluntad de resolverlo.

Para resolver este problema, IU ha presentado una moción en la que se propone al Pleno la adopción de los siguientes acuerdos:

1.     Se mandata a la Concejalía de Mantenimiento para que proceda a la retirada de las plantas, palmeras y arbustos de todo tipo que tanto en los pasos de peatones como en las intersecciones de calles, impiden una buena visión de conductores y peatones, dificultan las maniobras y crean obstáculos del campo visual.

2.     En el próximo pleno, el responsable de la Concejalía hará público un informe con las actuaciones llevadas a cabo para dar cumplimiento a este acuerdo.

¿Por qué no te vas?, dijo Elena

¿Por qué no te vas?, dijo Elena

Elena y Jaime se han divorciado, pero según la Casa Rea, en realidad lo que ha pasado es que han decidido suspender de forma temporal su convivencia matrimonial.

Estamos a la espera de un comunicado de los obispos. Recordemos que ellos están en contra de los matrimonios gays, de las parejas de hecho, del aborto y también del divorcio. Así que algo tendrán que decir porque un divorcio en una familia tan católica y tan importante no es un huevo que se echa a freís. Recuerden: lo que dios ha unido, que no lo separe el hombre (ni la mujer, claro).

I.U. RECHAZA LA SUBIDA DE IMPUESTOS Y TASAS APROBADAS EN SALOBREÑA

El grupo municipal de Izquierda Unida en Salobreña, ha manifestado su tajante rechazo a la “fuerte” subida de impuestos y tasas, aprobadas por el PP y su socio de gobierno con Pérez Cobos al frente, aplicables en las ordenanzas municipales para el 2008.

Estas son las razones argumentadas:

• Por incumplir sus promesas electorales sobre congelación de impuestos
• Por que de ninguna manera se justifica esta subida con el obligado informe técnico financiero, que demuestre el equilibrio entre el gasto (valor real) y los ingresos. Tasa
• Por que esta es una subida claramente de derechas, puesto que castiga a los que menos tienen y pasa la mano con los más pudientes.
• Por que esta subida esta basada en el engaño, pues pretende convencer que la subida es el incremento del IPC “Falso” y que nos homologamos a otros municipios vecinos.
• Por que esta subida no garantiza inversiones en el desarrollo futuro, sino más gasto corriente, más libertad en el gasto suntuario y el “despilfarro”.
• Por que los ingresos que pretenden obtener con esta subida, se obtendrían con una gestión más eficaz como es el caso de la actualización de 900 viviendas en el Catastro
• Por que esto es un “atraco legal” a los salobreñeros, que entre el IBI, vehículo y basura pagarán una media de 423,51€ anuales, por unos servicios pésimos.

SEGÚN IU, ES FALSO QUE EL IBI SUBA EL 10% Y ES FALSO QUE LLEVE AÑOS SIN ACTUALIZACION DEL IPC.
Aplicando el nuevo Tipo de Gravamen 0,65 en lugar del 0,55 que se venía aplicando, al Valor Catastral y Base Liquidable, Ángel Coello afirma que la subida aprobada por P.P. y PSI es del 18,18%, “a la que sumaremos el incremento previsto en la Ley de Presupuestos Generales, el cual afecta al Valor Catastral todos los años, estando algunas veces por encima del IPC, lo que demuestra que este impuesto nunca ha estado congelado y que se actualiza anualmente con el IPC., que para el año 2008 será de un 2%, por lo tanto la subida del IBI, será del 20,18%”.

Ejemplo Práctico.

Vivienda de 15 años con Valor Catastral de 34.171 pagó en el 2007..187,94€
Aplicándole el nuevo Tipo del 0,65 y P. Generales pagará en el 2008.226,55€ SUBIDA DEL 20,18 %... 38,61€

Ángel Coello afirma que “sin contar con la actualización anual del IPC, el aumento de0

Aznar respetando a Chávez

Aznar respetando a Chávez

Javier Adler

He aquí una pequeña lista de descalificaciones de Aznar a Chávez y su gobierno. Al amigo del emperador nadie le exigió respeto, y si alguna vez le callaron fue con aplausos:

"nuevo dictador"

"excusa y cobertura para el abuso, la tiranía y el empobrecimiento"

"caudillismo populista"

"nueva especie totalitaria"

"régimen autoritario"

"régimen totalitario"

"vuelta al nazismo"

"grandísimo peligro para la democracia en América"

"demagogia barata"

"eliminación de las libertades básicas como la de expresión"

"efecto de contagio "peligroso'' "

"las malas ideas producen a Hugo Chávez"

"indigenismo racista"

"adversario de la libertad que ahora se viste de populista"

FEMP: IU SACA ADELANTE UNA RESOLUCIÓN PARA FIJAR EL SUELDO DE LOS ALCALDES DE ACUERDO A CRITERIOS OBJETIVOS

FEMP: IU SACA ADELANTE UNA RESOLUCIÓN PARA FIJAR EL SUELDO DE LOS ALCALDES DE ACUERDO A CRITERIOS OBJETIVOS

La Mesa de Participación Ciudadana, Calidad Democrática y Gobernanza de la IX Asamblea de la FEMP aprobó hoy por unanimidad una resolución de IU que prevé el establecimiento de criterios objetivos para fijar los sueldos de los alcaldes.

La responsable de Política Municipal de IU, Monserrat Muñoz, se felicitó de la aprobación de esta iniciativa y de otra presentada por su formación para dar cobertura financiera a los municipios pequeños para que puedan afrontar el coste añadido que les suponen los juzgados de paz.

IU dice en su resolución que el debate periódico sobre la retribución de los responsables locales no contribuye a "reconocer y dignificar la acción pública".

La disparidad de las retribuciones que se acuerdan en los plenos "tiene escasa explicación objetiva", lo que contribuye a un debate político plagado de "demagogia" y que tiende a "desprestigiar" a los que se dedican a la política local.

La situación es "especialmente injusta" cuando se tiene en cuenta que la mayoría de los cargos públicos locales no perciben sueldo alguno y que "la mayoría" de los ayuntamientos acuerdan sus retribuciones con "mesura y transparencia".

En cambio hay casos aislados en los que ayuntamientos o diputaciones adoptan acuerdos "escandalosos" que han provocado la "sorpresa, alarma y descrédito social".

Por todo ello, IU propone y la Mesa correspondiente asume que se establezcan unos criterios objetivos que "permitan fijar las retribuciones con racionalidad".

IU pide que se amplíen las zonas de carga y descarga

IU pide que se amplíen las zonas de carga y descarga

La Junta Local de Gobierno del 5 de noviembre ha decidido habilitar tres zonas de carga y descarga en el Paseo de San cristóbal y otras tres en Velilla. Ya era hora de que este equipo de gobierno se diera cuenta de algo que todos los vecinos saben, y es que la falta de zonas de carga y descarga provoca inevitables paradas en doble fila que colapsan el tráfico.

Ya denunciamos en su momento que al llenar el pueblo de zona azul uno de los problemas que se planteaba era éste. Más vale tarde que nunca. Pero seguimos pensando que el problema es más amplio. En el centro del pueblo faltan varias zonas de carga y descarga. La zona más necesitada, y en la que todos los días se producen atascos por aparcamiento en doble fila, es la Carrera. Ahí es necesario colocar un par de zonas de carga y descarga. Igual ocurre con la Avenida de Andalucía o la Avenida de Europa.

Por ello, IU pide al equipo de gobierno que amplíe el acuerdo habilitando al menos cuatro nuevas zonas de carga y descarga en el centro del casco urbano.

¿Por qué no te callas, Borbón franquista?

¿Por qué no te callas, Borbón franquista?

José Manuel Martín Medem

Si alguien no tiene respaldo para callar a otro en las reuniones iberoamericanas es el rey de España que es el único jefe de Estado o de Gobierno que no ha sido elegido por sus ciudadanos.

Si alguien tiene razón en sus intervenciones en la Conferencia Iberoamericana son los que acusan de fascista a Aznar y denuncian la voracidad imperialista de las empresas españolas en América Latina.

Contra Aznar es suficiente recordar su complicidad con Bush y sus paseos en el avión del jefe de la mafia que desde Miami organiza los atentados terroristas en Cuba y colaboró en sus campañas electorales.

Contra el rey Juan Carlos es suficiente preguntarle por qué no le pide que se calle al monarca marroquí cada vez que manifiesta su estirpe dictatorial.

Contra las transnacionales españolas sólo hay que recordarles que hacen sus negocios en América Latina gracias a la complicidad con los gobiernos que privatizaron las empresas que compraron en rebajas y con la garantía de mercados cautivos.

Contra la actitud de Zapatero lo más evidente es que prefiere reconciliarse con Bush en lugar de facilitar la nueva y auténtica integración de América Latina.

¿Quien le ha dicho al Borbón franquista que tiene autoridad para quitarle la palabra al presidente latinoamericano que más veces ha sido ratificado por su electorado?

¿Por qué se enmierda Zapatero defendiendo al fascista Aznar en vez de colaborar con la nueva insurgencia latinoamericana? En las hemerotecas puede comprobarse que el gobierno de Aznar y la CEOE fueron cómplices de Estados Unidos en el golpe de Estado contra Chávez.

Y puede comprobarse también que todos los grandes medios de comunicación aplaudieron aquel golpe y tuvieron que replegarse amargados cuando se produjo el restablecimiento de la legalidad.

¿Le pidió el rey de España a los golpistas venezolanos que se callaran?¿Por qué no te callas Juan Carlos?

El rey pierde los papeles y manda callar a Chávez

El rey pierde los papeles y manda callar a Chávez

Guillermo Nova

Juan Carlos Borbón, el único Jefe de Estado no electo que asistía a la Cumbre Iberoamericana, mandó callar al Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, por sus críticas al ex-presidente José María Aznar, al que había llamado "verdadero fascista", y al que Zapatero había salido a defender durante el plenario de la Cumbre.

Chávez acusó a Aznar de conocer que se iba a producir en 2002 un golpe de Estado contra el presidente venezolano "y lo apoyó". También señaló que tras el golpe, sólo los embajadores estadounidense y español reconocieron al nuevo Ejecutivo. Chávez, además, reveló datos sobre una conversación que mantuvo con el entonces presidente del Gobierno español en julio de 1999. Según Chávez, Aznar le dijo: "Vengo a invitarte a que te unas a nuestro club, tienes petróleo, tienes que incorporarte al primer mundo, basta que tú lo decidas, ya que tienes un fuerte apoyo popular y político". "Pero yo tenía que dejar las relaciones con Cuba, Aznar me dijo que no me convenía la amistad con Castro, Fidel Castro, que para mi es como un padre, un padre revolucionario, un ejemplo de dignidad, de lucha, de resistencia a un imperio", contó Chávez. Chávez le preguntó: "¿Y qué pasa con los países pobres, como Haití?", a lo que Aznar, según el presidente venezolano, respondió: "Esos se jodieron". "Este es el rostro más fuerte del fascismo y del racismo", afirmó Chávez. 

Zapatero tomó entonces la palabra para llamar a la "calma" a Chávez y exigir "respeto" para Aznar porque, aunque dijo que él no era la persona que más ideales compartía con el ex presidente, recordó que a Aznar le eligieron los españoles de forma democrática. Fue en ese momento cuando Chávez le pidió el mismo respeto para su gobierno y su pueblo, en ese momento el Rey, levantando el dedo, le espetó malhumorado"¿Por qué no te callas?".

Tras el intercambio dialéctico, tomó la palabra el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, que criticó la participación de la diplomacia española en acciones desestabilizadoras en la región pero sobre todo el papel de las empresas españolas. En ese momento, el Rey se levantó y abandonó la sesión plenaria. 

El último en pedir la palabra fue el vicepresidente de Cuba, Carlos Lage, quien dijo que "el ex presidente Aznar ha atacado la dignidad de Venezuela con epítetos más graves que lo dicho hoy aquí por el presidente Chávez". Agregó que en su opinión "un presidente no sólo se debe legitimar por ser elegido democráticamente, porque se puede haber sido elegido democráticamente, pero dedicarse a matar". Lage pidió que no se interprete "el derecho de Venezuela a defenderse en este foro como un ataque al Gobierno de España".

Uno de los mártires, torturador

Uno de los mártires, torturador

Gabino Olaso Zabala fue un padre de la orden de los agustinos. Como los otros 497 futuros beatos de la Iglesia Católica, fue asesinado en la Guerra Civil a manos del bando republicano. Pero él, además, también martirizó a otro sacerdote.

Su víctima fue Mariano Dacanay, un sacerdote filipino acusado de simpatizar con un movimiento que pedía la salida de los españoles de la ex colonia asiática.

La narración de las torturas

El propio Dacanay contó el martirio sufrido a través de sus escritos.

"La víctima es obligada a ponerse en cuclillas. Se coloca una fina caña de bambú bajo sus rodillas y se atan a ella sus muñecas con una cuerda, cada una a un lado. En esta posición, la víctima es sólo una pelota con lo que, si intenta moverse, rodará por el suelo. En esta humillante y dolorosa posición, los guardias me golpearon mientras me insultaban cada vez que no les decía lo que querían oír, dejándome el cuerpo terriblemente inflamado y amoratado".

Dacanay describió también el papel de los agustinos durante esta tortura, incluyendo a Olaso.

"Él estaba presente durante ese horrendo espectáculo en el que el prior y los siete superiores del seminario, en lugar de solidarizarse con mi sufrimiento por la cruel tortura, contemplaban mi martirio con signos visibles de placer. Incluso pedían a los guardias que me trataran con más crueldad, el padre Gabino Olaso, por ejemplo. Y cuando caía a causa de los golpes y el cansancio, rodando por el suelo, contribuían a mi sufrimiento dándome patadas como si fuera una pelota. Cuando me caí, me golpeé la cabeza contra un poste, hiriéndome. En otra ocasión rodé cerca del padre Gabino, que estaba tranquilamente contemplando la escena, y me dio una tremenda patada en la cabeza que me dejó completamente noqueado".

La iglesia no se ha pronunciado

A pesar de este reseñable hecho, en la biografía de Olaso Zabala que circula por páginas cristianas no se comenta nada de esto. Según cuentan, "fue ordenado sacerdote en 1893. Al año siguiente fue enviado a Filipinas, como misionero y profesor del Seminario Conciliar de Vigam. Regresó a España el año 1900".

Precisamente ha sido una página cristiana  la que ha sacado a la luz este hecho, pero no en España, sino en Estados Unidos. John L. Allen cuenta los hechos y se cuestiona la idoneidad de la beatificación: "Hacer de alguien un santo, según la teología católica, nunca ha significado que él o ella hayan tenido una vida perfecta, lo cual es un principio que se aprecia de forma más evidente en los mártires", comenta.

Según continúa, "aunque hayan sido grandes pecadores, son redimidos tras haber derramado su sangre por la fe, al menos según la visión de la Iglesia". Y añade que descubrir que un mártir "tiene muertos en el armario no cuestiona la valía de su sacrificio. No obstante, puede provocar grandes interrogantes: si no acerca de la santidad de su muerte, sí sobre el hecho de publicitar y aplaudir sus vidas".

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir presenta un proyecto de participación pública en Sevilla. Y en Granada niega sistemáticamente a Ecologistas en Acción acceso a proyectos públicos

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir presenta un proyecto de participación pública en Sevilla. Y en Granada niega sistemáticamente a Ecologistas en Acción acceso a proyectos públicos

Javier Egea. Coordinador provincial de Ecologistas en Acción

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir ha convocado para el jueves 8 de noviembre en el Hotel Meliá de Sevilla   una Jornada de Presentación del Proyecto de Participación Pública en el Plan Hidrológico de la Demarcación. Según anuncian su idea es acercar a los agentes implicados así como al público en general las bases, claves y mecanismos de dicho proceso.

A partir de aquí sentimos vergüenza ajena -por no decir algo más fuerte- ya que nuestra experiencia diaria con este organismo es la de sentirnos engañados y estafados, por cuanto su tónica habitual es la de escamotear la información para impedir cualquier atisbo de participación y no permitir, faltaría más, discrepancia con sus actuaciones.

Desde Ecologistas en Acción en Granada no paramos de enviar escritos de protesta ante la Confederación en Sevilla y ante el Ministerio de Medio Ambiente en Madrid, quejándonos de que toda la información que queremos consultar relativa a la provincia de Granada no se encuentra allí y se nos remite a Sevilla.

Lo más sangrante es la respuesta que no hace mucho (10 de octubre de 2007) nos remite el Sr. Presidente, D. Francisco Tapia Granados, donde afirma que “la escasez de recursos humanos y el perfil profesional de los empleados públicos existentes trae consigo la necesidad de concentrar la tramitación de diversos procedimientos administrativos en los servicios centrales de Sevilla”. Este comentario se cae por su propio peso, pues el tener en la provincia que sea una fotocopia del expediente, no supone ningún problema de personal, máxime si tenemos en cuenta que desde el 14 de febrero de 2003 este tipo de datos deben estar en forma electrónica (Ley 27/2006 de 18 de julio. Disposición transitoria única).

Pero donde el Sr. Tapia riza el rizo es en su siguiente aseveración, ya que afirma que en nuestro caso (Ecologistas en Acción) esta dificultad de acceso a la información ” carece de relevancia práctica habida cuenta del dispositivo de representación territorial propio de su organización en las distintas provincias andaluzas”.

Agradecemos al Sr. Presidente que nos indique la forma de organizarnos: nuestra gente en Sevilla ha de estar a disposición de cualquiera que tenga que ver un proyecto o cualquier procedimiento y además ha de conocer a fondo todos los ríos y cauces para poder enterarse de algo cuando consulte. Obviamente, que  para eso somos voluntarios y disponemos de todo el tiempo del mundo, no como los funcionarios que cobran por hacer ese trabajo.

Está clara la intencionalidad de estos hechos por lo que el recochineo de hablar de transparencia y participación nos duele  en lo más hondo, ya que vemos como esta democracia que “disfrutamos” cada vez se aleja más de la participación del ciudadano de base, quedando las decisiones importantes en manos de los “expertos”, que son los que saben, con la ayuda muchas veces de los medios de comunicación. Espero que en esta ocasión se respete el principio de pluralidad y el derecho a la discrepancia y se publique esta nota como una llamada de atención ante la degeneración de la democracia participativa que venimos observando.

IU denuncia la utilización partidista de los locales de Asuntos Sociales

IU denuncia la utilización partidista de los locales de Asuntos Sociales

Desde hace cerca de tres años, la Asociación  VIAS (Voluntarios Inmigrantes de Almuñécar) ha venido utilizando para sus actividades un local del Centro de Servicios Sociales. Desde hace un par de meses, el ayuntamiento ha decidido que esta asociación ya no puede utilizar ese local con la torpe excusa de que está ocupado por otras asociaciones y por algunos talleres municipales.

Es intolerable que a una asociación que lleva varios años prestando desinteresadamente sus servicios de ayuda a los inmigrantes se le quite el local para dárselo a otra. El ayuntamiento tiene locales de sobra pero en cualquier caso, no tiene sentido alguno desnudar a un santo para vestir otro.

Desde IU queremos informar que esta asociación sólo ocupaba el local una tarde a la semana, por lo que nos parece increíble la excusa dada de que no hay sitio. Nuevamente, el gobierno local nos sorprende con una actuación discriminatoria basada en las simpatías o antipatías políticas, algo que no es nada nuevo.

 

La decisión deja a un grupo de inmigrantes sin el Taller de español que esta asociación había organizado y que se ha tenido que suspender.Con fecha 27 de septiembre, según nos comunican desde la propia asociación, se han dirigido al alcalde para exponer su queja y pedir un local. A fecha de hoy aun no han recibido contestación alguna del alcalde, lo que nos parece una actitud impropia de la máxima autoridad de un municipio.

Carta colectiva de los obispos españoles a los obispos de todo el mundo

Carta colectiva de los obispos españoles a los obispos de todo el mundo

Venerables hermanos:

1º. Razón de este documento

Suelen los pueblos católicos ayudarse mutuamente en días de tribulación, en cumplimiento de la ley de caridad de fraternidad que une en un cuerpo místico a cuantos comulgamos en el pensamiento y amor de Jesucristo. Órgano natural de este intercambio espiritual son los Obispos, a quien puso el Espíritu Santo para regir la Iglesia de Dios. España, que pasa una de las más grandes tribulaciones de su historia, ha recibido múltiples manifestaciones de afecto y condolencias del Episcopado católico extranjero, ya en mensajes colectivos, ya de muchos Obispos en particular. Y el Episcopado español, tan terriblemente probado en sus miembros, en sus sacerdotes y en sus Iglesias, quiere hoy corresponder con este Documento colectivo a la gran caridad que se nos ha manifestado de todos los puntos de la tierra.

Nuestro país sufre un trastorno profundo: no es sólo una guerra civil cruentísima la que nos llena de tribulación; es una conmoción tremenda la que sacude los mismos cimientos de la vida social y ha puesto en peligro hasta nuestra existencia como nación. Vosotros lo habéis comprendido, Venerables Hermanos, y "vuestras palabras y vuestros corazones nos han abierto" diremos con el Apóstol, dejándonos ver las extrañas de vuestra caridad para con nuestra patria querida. Que Dios os lo premie.

Pero con nuestra gratitud, Venerables Hermanos, debemos manifestaros nuestro dolor por el desconocimiento de la verdad de lo que en España ocurre. Es un hecho, que nos consta por documentación copiosa, que el pensamiento de un gran sector de opinión extranjera está disociado de la realidad de los hechos ocurridos en nuestro país. Causas de este extravío podrían ser el espíritu anticristiano, que ha visto en la contienda de España una partida decisiva en pro o contra de la religión de Jesucristo y la civilización cristiana; la corriente opuesta de doctrinas políticas que aspiran a la hegemonía del mundo; la labor tendenciosa de fuerzas internacionales ocultas; la antipatria, que se ha valido de españoles ilusos que, amparándose en el nombre de católicos, han causado enorme daño a la verdadera España. Y lo que más nos duele es que una buena parte de la prensa católica extranjera haya contribuido a esta desviación mental, que podría ser funesta para los sacratísimos intereses que se ventilan en nuestra patria.

Casi todos los Obispos que suscribimos esta Carta hemos procurado dar a su tiempo la nota justa del sentido de la guerra. Agradecemos a la prensa católica extranjera el haber hecho suya la verdad de nuestras declaraciones, como lamentamos que algunos periódicos y revistas, que debieron ser ejemplo de respeto y acatamiento a la voz de los Prelados de la Iglesia, las hayan combatido o tergiversado.

Ello obliga al Episcopado español a dirigirse colectivamente a los Hermanos de todo el mundo, con el único propósito de que resplandezca la verdad, oscurecida por ligereza o por malicia, y nos ayude a difundirla. Se trata de un punto gravísimo en que se conjugan no los intereses políticos de una nación, sino los mismos fundamentos providenciales de la vida social: la religión, la justicia, la autoridad y la libertad de los ciudadanos.

Cumplimos con ello, junto con nuestro oficio pastoral -que importa ante todo el magisterio de la verdad- con un triple deber de religión, de patriotismo y de humanidad. De religión, porque, testigos de las grandes prevaricaciones y heroísmo que han tenido por escena nuestro país, podemos ofrecer al mundo lecciones y ejemplos que caen dentro de nuestro ministerio episcopal y que habrán de ser provechosos a todo el mundo; de patriotismo, porque el Obispo es el primer obligado a defender el buen nombre de su patria "terra patrum", por cuanto fueron nuestros venerables predecesores los que formaron la nuestra, tan cristiana como es, "engendrando a sus hijos para Jesucristo por la predicación del Evangelio"; de humanidad, porque, ya que Dios ha permitido que fuese nuestro país el lugar de experimentación de ideas y procedimientos que aspiran a conquistar el mundo, quisiéramos que el daño se redujese al ámbito de nuestra patria y se salvaran de la ruina de las demás naciones.

 

2º. Naturaleza de esta carta

Este Documento no será la demostración de una tesis, sino la simple exposición, a grandes líneas, de los hechos que caracterizan nuestra guerra y la dan su fisonomía histórica. La guerra de España es producto de la pugna de ideologías irreconciliables; en sus mismos orígenes se hallan envueltas gravísimas cuestiones de orden moral y jurídico, religioso e histórico. No sería difícil el desarrollo de puntos fundamentales de doctrina aplicada a nuestro momento actual. Se ha hecho ya copiosamente, hasta por algunos de los Hermanos que suscriben esta Carta. Pero estamos en tiempos de positivismo calculador y frío y, especialmente cuando se trata de hechos de tal relieve histórico como se han producido en esta guerra, lo que se quiere -se nos ha requerido cien veces desde el extranjero en este sentido- son hechos vivos y palpitantes que, por afirmación o contraposición, den la verdad simple y justa.

Por esto tiene este Escrito un carácter asertivo y categórico de orden empírico. Y ello en sus dos aspectos: el de juicio que solidariamente formulamos sobre la estimación legítima de los hechos; y el de afirmación "per oppositum", con que deshacemos, con toda caridad, las afirmaciones falsas o las interpretaciones torcidas con que haya podido falsearse la historia de este año de vida de España.
 

3º. Nuestra posición ante la guerra

Conste antes que todo, ya que la guerra pudo preverse desde que se atacó ruda e inconsideradamente al espíritu nacional, que el Episcopado español ha dado, desde el año 1931, altísimos ejemplos de prudencia apostólica y ciudadana. Ajustándose a la tradición de la Iglesia y siguiendo las normas de la Santa Sede, se puso resueltamente al lado de los poderes constituidos, con quienes se esforzó en colaborar para el bien común. Y a pesar de los repetidos agravios a personas, cosas y derechos de la Iglesia, no rompió su propósito de no alterar el régimen de concordia de tiempo atrás establecido. "Etiam dyscolis": A los vejámenes respondimos siempre con el ejemplo de la sumisión leal en lo que podíamos; con la protesta grave, razonada y apostólica cuando debíamos; con la exhortación sincera que hicimos reiteradamente a nuestro pueblo católico a la sumisión legitima, a la oración, a la paciencia y a la paz. Y el pueblo católico nos secundó, siendo nuestra intervención valioso factor de concordancia nacional en momentos de honda conmoción social y política.

Al estallar la guerra hemos lamentado el doloroso hecho, más que nadie, porque ella es siempre un mal gravísimo, que muchas veces no compensan bienes problemáticos, porque nuestra misión es de reconciliación y de paz: "Et in terra pax". Desde sus comienzos hemos tenido las manos levantados al cielo para que cese. Y el pueblo católico repetimos la palabra de Pío XI, cuando el recelo mutuo de las grandes potencias iba a desencadenar otra guerra sobre Europa: "Nos invocamos la paz, bendecimos la paz, rogamos por la paz". Dios nos es testigo de los esfuerzos que hemos hecho para aminorar los estragos que siempre son su cortejo.

Con nuestros votos de paz juntamos nuestro perdón generoso para nuestros perseguidores y nuestros sentimientos de caridad para todos. Y decimos sobre los campos de batalla y a nuestros hijos de uno y otro bando la palabra del apóstol: "El Señor sabe cuánto os amamos a todos en las entrañas de Jesucristo".

Pero la paz es la "tranquilidad del orden, divino, nacional, social e individual, que asegura a cada cual su lugar y le da lo que le es debido, colocando la gloria de Dios en la cumbre de todos los deberes y haciendo derivar de su amor el servicio fraternal de todos". Y es tal la condición humana y tal el orden de la Providencia -sin que hasta ahora haya sido posible hallarle sustitutivo- que siendo la guerra uno de los azotes más tremendos de la humanidad, es a veces el remedio heroico, único, para centrar las cosas en el quicio de la justicia y volverlas al reinado de la paz. Por esto la Iglesia, aun siendo hija del Príncipe de la Paz, bendice los emblemas de la guerra, ha fundado las Ordenes Militares y ha organizado Cruzadas contra los enemigos de la fe.

No es este nuestro caso. La Iglesia no ha querido esta guerra ni la buscó, y no creemos necesario vindicarla de la nota de beligerante con que en periódicos extranjeros se ha censurado a la Iglesia en España. Cierto que miles de hijos suyos, obedeciendo a los dictados de su conciencia y de su patriotismo, y bajo su responsabilidad personal, alzaron en armas para salvar los principios de religión y justicia cristiana que secularmente habían informado la vida de la Nación; pero quien la acuse de haber provocado esta guerra, o de haber conspirado para ella, y aun de no haber hecho cuanto en su mano estuvo para evitarla, desconoce o falsea la realidad.

Esta es la posición del Episcopado español, de la Iglesia española, frente al hecho de la guerra actual. Se la vejó y persiguió antes de que estallara; ha sido víctima principal de la furia de una de las partes contendientes; y no ha cesado de trabajar, con su plegaria, con sus exhortaciones, con su influencia, para aminorar sus daños y abreviar los días de prueba.
Y si hoy, colectivamente, formulamos nuestro veredicto en la cuestión complejísima de la guerra de España, es, primero, porque, aun cuando la guerra fuese de carácter político o social, ha sido tan grave su represión de orden religioso, y ha aparecido tan claro, desde sus comienzos, que una de las partes beligerantes iba a la eliminación de la religión católica en España, que nosotros, Obispos católicos no podíamos inhibirnos sin dejar abandonados los intereses de nuestro Señor Jesucristo y sin incurrir el tremendo apelativo de "canes muti", con que el Profeta censura a quienes, debiendo hablar, callan ante la injusticia; y luego, porque la posición de la Iglesia española ante la lucha, es decir, del Episcopado español, ha sido torcidamente interpretada en el extranjero: mientras un político muy destacado, en una revista católica extranjera la achaca poco menos que a la ofuscación mental de los Arzobispos españoles, a los que califica de ancianos que deben al régimen monárquico y que han arrastrado por razones de disciplina y obediencia a los demás Obispos en un sentido favorable al movimiento nacional, otros nos acusan de temerarios al exponer a las contingencias de un régimen absorbente y tiránico el orden espiritual de la Iglesia, cuya libertad tenemos obligación de defender.

No; esta libertad la reclamamos ante todo, para el ejercicio de nuestro ministerio; de ella arrancan todas las libertades que vindicamos para la Iglesia. Y; en virtud de ella, no nos hemos atado con nadie- personas, poderes o instituciones - aun cuando agradezcamos al amparo de quienes han podido librarnos del enemigo que quiso perdernos, y estemos dispuestos a colaborar, como Obispos y españoles, con quienes se esfuercen en reinstaurar en España un régimen de paz y justicia. Ningún poder político podrá decir que nos hayamos apartado de esta línea, en ningún tiempo.
 

4º. El quinquenio que precedió a la guerra

Afirmamos, ante todo, que esta guerra la ha acarreado la temeridad, los errores, tal vez la malicia o la cobardía de quien hubiesen podido evitarla gobernando la nación según justicia.

Dejando otras causas de menor eficiencia, fueron los legisladores de 1931, y luego el poder ejecutivo del Estado con sus prácticas de gobierno, lo que se empeñaron en torcer bruscamente la ruta de nuestra historia en un sentido totalmente contrario a la naturaleza y exigencias del espíritu nacional, y especialmente opuesto al sentido religioso predominante en el país. La Constitución y las leyes laicas que desarrollaron su espíritu fueron un ataque violento y continuado a la conciencia nacional. Anulando los derechos de Dios y vejada la Iglesia, quedaba nuestra sociedad enervada, en el orden legal, en lo que tiene de más sustantivo la vida social, que es la religión. El pueblo español que, en su mayor parte, mantenía viva la fe de sus mayores, recibió con paciencia invicta los reiterados agravios hechos a su conciencia por leyes inicuas; pero la temeridad de sus gobernantes había puesto en el alma nacional, junto con el agravio, un factor de repudio y de protesta contra un poder social que había faltado a la justicia más fundamental, que es la que se debe a Dios y a la conciencia de los ciudadanos.

Junto con ello, la autoridad, en múltiples y graves ocasiones, resignaba en la plebe sus poderes. Los incendios de los templos en Madrid y provincias, en Mayo de 1931, las revueltas de Octubre de 1934, especialmente en Cataluña y Asturias, donde reinó la anarquía durante dos semanas; el período turbulento que corre en Febrero a Julio de 1936, durante el cual fueron destruidas o profanadas 411 iglesias y se cometieron cerca de 3000 atentados graves de carácter político y social, presagiaban la ruina total de la autoridad pública, que se vio sucumbir con frecuencia a la fuerza de poderes ocultos que mediatizaban sus funciones.

Nuestro régimen político de libertad democrática se desquició, por arbitrariedad del Estado y por coacción gubernamental que trastocó la voluntad popular, constituyendo una máquina política en pugna con la mayoría política de la nación, dándose el caso, en las últimas elecciones parlamentarias, Febrero de 1936, de que, con más de medio millón de votos de exceso sobre la izquierdas, obtuviesen las derechas 118 diputados menos que el Frente Popular, por haberse anulado caprichosamente las actas de provincias enteras, viciándose así en su origen la legitimidad del Parlamento.

Y a medida que se descomponía nuestro pueblo por la relajación de los vínculos sociales y se desangraba nuestra economía y se alteraba sin tino el ritmo del trabajo y se debilitaba maliciosamente la fuerza de las instituciones de defensa social, otro pueblo poderoso, Rusia, empalmando con los comunistas de acá, por medio del teatro y el cine, con ritos y costumbres exóticas, por la fascinación intelectual y el soborno material, preparaba el espíritu popular para el estallido de la revolución, que se señalaba casi a plazo fijo.

El 27 de Febrero de 1936, a raíz del triunfo del Frente Popular, el KOMINTERN ruso decretaba la revolución española y la financiaba con exorbitantes cantidades. El 1º de Mayo siguiente centenares de jóvenes postulaban públicamente en Madrid "para bombas y pistolas, pólvora y dinamita para la próxima revolución". El 16 del mismo mes se reunían en la Casa del Pueblo de Valencia representantes de la URSS con delegados españoles de la III Internacional, resolviendo, en el 9º de sus acuerdos: "Encargar a uno de los radios de Madrid, el designado con el número 25, integrado por agentes de policía en activo, la eliminación de los personajes políticos y militares destinados a jugar un papel de interés en la contrarrevolución". Entre tanto, desde Madrid a las aldeas más remotas aprendían las milicias revolucionarias la instrucción militar y se las armaba copiosamente, hasta el punto de que, al estallar la guerra, contaba con 150000 soldados de asalto y 100000 de resistencia.

Os parecerá, Venerables Hermanos, impropia de un Documento episcopal la enumeración de estos hechos. Hemos querido sustituirlo a las razones de derecho político que pudiesen justificar un movimiento nacional de resistencia. Sin Dios, que debe estar en el fundamento y a la cima de la vida social; sin autoridad, a la que nada puede sustituir en sus funciones creadoras del orden y mantenedora del derecho ciudadano; con la fuerza material al servicio de los sin Dios ni conciencia, manejados por agentes poderosos de orden internacional, España debía deslizarse hacia la anarquía, que es lo contrario del bien común y de la justicia y orden social. Aquí han venido a parar las regiones españolas en que la revolución marxista ha seguido su curso inicial.

Estos son los hechos. Cotéjense con la doctrina de Santo Tomás sobre el derecho a la resistencia defensiva por la fuerza y falle cada cual en justo juicio. Nadie podrá negar que, al tiempo de estallar el conflicto, la misma existencia del bien común, -la religión, la justicia, la paz-, estaba gravemente comprometida; y que el conjunto de las autoridades sociales y de los hombres prudentes que constituyen el pueblo en su organización natural y en sus mejores elementos reconocían el público peligro. Cuanto a la tercera condición que requiere el Angélico, de la convicción de los hombres prudentes sobre la probabilidad del éxito, la dejemos al juicio de la historia: los hechos, hasta ahora, no le son contrarios.

Respondemos a un reparo, que una revista extranjera concreta al hecho de los sacerdotes asesinados y que podría extenderse a todos los que constituyen este inmenso transtorno social que ha sufrido España. Se refiere a la posible de que, de no haberse producido el alzamiento, no se hubiese alterado la paz pública: "A pesar de los desmanes de los rojos -leemos- queda en pie la verdad de que si Franco no se hubiese alzado, los centenares o millones de sacerdotes que han sido asesinados hubiesen conservado la vida y hubiesen continuado haciendo en las almas la obra de Dios". No podemos suscribir esta afirmación, testigos como somos de la situación de España al estallar el conflicto. La verdad es lo contrario; porque es cosa documentalmente probada que en el minucioso proyecto de la revolución marxista que se gestaba, y que habría estallado en todo el país, si en gran parte de él no lo hubiese impedido el movimiento cívico-militar, estaba ordenado el exterminio del clero católico, como el de los derechistas calificados, como la sovietización de las industrias y la implantación del comunismo. Era por Enero último cuando un dirigente anarquista decía al mundo por radio: "Hay que decir las cosas tal y como son, y la verdad no es otra que la de que los militares se nos adelantaron para evitar que llegáramos a desencadenar la revolución".

Quede, pues, asentado, como primera afirmación de este Escrito, que un quinquenio de continuos atropellos de los súbditos españoles en el orden religioso y social puso en gravísimo peligro la existencia misma del bien público y produjo enorme tensión en el espíritu del pueblo español; que estaba en la conciencia nacional que, agotados va los medios legales, no había más recurso que el de la fuerza para sostener el orden y la paz; que poderes extraños a la autoridad tenida por legítima decidieron subvertir el orden constituido e implantar violentamente el comunismo; y, por fin, que por lógica fatal de los hechos no le quedaba a España mas que esta alternativa: o sucumbir en la embestida definitiva del comunismo destructor, ya planeada y decretada, como ha ocurrido en la regiones donde no triunfó el movimiento nacional, o intentar, es esfuerzo titánico de resistencia, librarse del terrible enemigo y salvar los principios fundamentales de su vida social y de sus características nacionales.
 

5º. El alzamiento militar y la revolución comunista

El 18 de Julio del año pasado se realizó el alzamiento militar y estalló la guerra que aún dura. Pero nótese, primero, que la sublevación militar no se produjo, ya desde sus comienzos, sin colaboración con el pueblo sano, que se incorporó en grandes masas al movimiento que, por ello, debe calificarse de cívico-militar; y segundo, que este movimiento y la revolución comunista son dos hechos que no pueden separarse, si se quiere enjuiciar debidamente la naturaleza de la guerra. Coincidentes en el mismo momento inicial del choque, marcan desde el principio la división profunda de las dos Españas que se batirán en los campos de batalla.

Aún hay más: el movimiento no se produjo sin que los que lo iniciaron intimaran previamente a los poderes públicos a oponerse por los recursos legales a la revolución marxista inminente. La tentativa fue ineficaz y estalló el conflicto, chocando las fuerzas cívico-militares, desde el primer instante, no tanto con las fuerzas gubernamentales que intentaran reducirlo como con la furia desencadenada de unas milicias populares que, al amparo, por lo menos, de la pasividad gubernamental, encuadrándose en los mandos oficiales del ejército y utilizando, a más del que ilegítimamente poseían, el armamento de los parques del Estado, se arrojaron como avalancha destructora contra todo lo que constituye un sostén en la sociedad.

Esta es la característica de la reacción obrada en el campo gubernamental contra el alzamiento cívico-militar. Es, ciertamente, un contraataque por parte de las fuerzas fieles al Gobierno; pero es, ante todo, una lucha en comandita con las fuerzas anárquicas que se sumaron a ellas y que con ellas pelearán juntas hasta el fin de la guerra. Rusia, lo sabe el mundo, se injertó en el ejercito gubernamental tomando parte en sus mandos, y fue a fondo, aunque conservándose la apariencia del Gobierno del Frente Popular, a la implantación del régimen comunista por la subversión del orden social establecido. Al juzgar de la legitimidad del movimiento nacional, no podrá prescindirse de la intervención, por la parte contraria, de estas "milicias anárquicas incontrolables" -es palabra de un ministro del Gobierno de Madrid- cuyo poder hubiese prevalecido sobre la nación.
Y porque Dios es el más profundo cimiento de una sociedad bien ordenada -lo era de la nación española- la revolución comunista, aliada de los ejércitos del Gobierno, fue, sobre todo, antidivina. Se cerraba así el ciclo de la legislación laica de la Constitución de 1931 con la destrucción de cuanto era cosa de Dios. Salvamos toda intervención personal de quienes no han militado conscientemente bajo este signo; sólo trazamos la trayectoria general de los hechos.

Por esto se produjo en el alma una reacción de tipo religioso, correspondiente a la acción nihilista y destructora de los sin-Dios. Y España quedó dividida en dos grandes bandos militantes; cada uno de ellos fue como el aglutinante de cada una de las dos tendencias profundamente populares; y a su alrededor, y colaborando con ellos, polarizaron, en forma de milicias voluntarias y de asistencia y servicios de retaguardia, las fuerzas opuestas que tenían divida a la nación.

La guerra es, pues, como un plebiscito armado. La lucha blanca de los comicios de Febrero de 1936, en que la falta de conciencia política del gobierno nacional dio arbitrariamente a las fuerzas revolucionarias un triunfo que no había logrado en las urnas, se transformó, por la contienda cívico-militar, en la lucha cruenta de un pueblo partido en dos tendencias: la espiritual, del lado de los sublevados, que salió a la defensa del orden, la paz social, la civilización tradicional y la patria, y muy ostensiblemente, en un gran sector, para la defensa de la religión; y de la otra parte, la materialista, llámese marxista, comunista o anarquista, que quiso sustituir la vieja civilización de España, con todos sus factores, por la novísima "civilización" de los soviets rusos.

Las ulteriores complicaciones de la guerra no han variado más que accidentalmente su carácter: el internacionalismo comunista ha corrido al territorio español en ayuda del ejército y pueblo marxista; como, por la natural exigente de la defensa y por consideraciones de carácter internacional, han venido en ayuda de la España tradicional armas y hombres de otros países extranjeros. Pero los núcleos nacionales siguen igual aunque la contienda, siendo profundamente popular, haya llegado a revestir caracteres de la lucha internacional.

Por esto observadores perspicaces han podido escribir estas palabras sobre nuestra guerra: "Es una carrera de velocidad entre el bolchevismo y la civilización cristiana". "Una etapa nueva y tal vez decisiva en la lucha entablada entre la Revolución y el Orden". "Una lucha internacional en un campo de batalla nacional; el comunismo libra en la Península una formidable batalla, de la que depende la suerte de Europa".

No hemos hecho más que un esbozo histórico, del que deriva esta afirmación: El alzamiento cívico-militar fue en su origen un movimiento nacional de defensa de los principios fundamentales de toda sociedad civilizada; en su desarrollo, lo ha sido contra la anarquía coaligada con las fuerzas al servicio de un gobierno que no supo o no quiso tutelar aquellos principios.

Consecuencia de esta afirmación son las conclusiones siguientes:  Primera: Que la Iglesia, a pesar de su espíritu de paz, y de no haber querido la guerra ni haber colaborado en ella, no podía ser indiferente en la lucha: se lo impedía su doctrina y su espíritu, el sentido de conservación y la experiencia de Rusia. De una parte se suprimía a Dios, cuya obra ha de realizar la Iglesia en el mundo, y se causaba a la misma un daño inmenso, en personas, cosas y derechos, como tal vez no la haya sufrido institución alguna en la historia; de la otra, cualesquiera que fuesen los humanos defectos, estaba el esfuerzo por la conservación del viejo espíritu, español y cristiano. Segunda: La Iglesia, con ello, no ha podido hacerse solidaria de conductas, tendencias o intenciones que, en el presente o en lo porvenir, pudiesen desnaturalizar la noble fisonomía del movimiento nacional, en su origen, manifestaciones y fines. Tercera: Afirmamos que el levantamiento cívico-militar ha tenido en el fondo de la conciencia popular un doble arraigo: el del sentido patriótico, que ha visto en él la única manera de levantar a España y evitar su ruina definitiva; y el sentido religioso, que lo consideró como la fuerza que debía reducir a la impotencia a los enemigos de Dios, y como la garantía de la continuidad de su fe y de la práctica de su religión. Cuarta: Hoy, por hoy, no hay en España más esperanza para reconquistar la justicia y la paz y los bienes que de ellas deriva, que el triunfo del movimiento nacional. Tal vez hoy menos que en los comienzos de la guerra, porque el bando contrario, a pesar de todos los esfuerzos de sus hombres de gobierno, no ofrece garantías de estabilidad política y social.
 

6º. Caracteres de la revolución comunista

Puesta en marcha la revolución comunista, conviene puntualizar sus caracteres. Nos ceñimos a las siguientes afirmaciones, que derivan del estudio de hechos plenamente probados, muchos de los cuales constan en informaciones de toda garantía, descriptivas y gráficas, que tenemos a la vista. Notamos que apenas hay información debidamente autorizada más que del territorio liberado del dominio comunista. Quedan todavía bajo las armas del ejército rojo, en todo o parte, varias provincias; se tiene aún escaso conocimiento de los desmanes cometidos en ellas, los más copiosos y graves.

Enjuiciando globalmente los excesos de la revolución comunista española afirmamos que en la historia de los pueblos occidentales no se conoce un fenómeno igual de vesania colectiva, ni un cúmulo semejante, producido en pocas semanas, de atentados cometidos contra los derechos fundamentales de Dios, de la sociedad y de la persona humana. Ni sería fácil, recogiendo los hechos análogos y ajustando sus trazos característicos para la composición de figuras crimen, hallar en la historia una época o un pueblo que pudieran ofrecernos tales y tantas aberraciones. Hacemos historia, sin interpretaciones de carácter psicológico o social, que reclamarían particular estudio. La revolución anárquica ha sido 'excepcional en la historia'.

Añadimos que la hecatombe producida en personas y cosas por la revolución comunista fue 'premeditada'. Poco antes de la revuelta habían llegado de Rusia 79 agitadores especializados. La Comisión Nacional de Unificación Marxista, por los mismos días ordenaba la constitución de las milicias revolucionarias en todos los pueblos. La destrucción de las iglesias, o a lo menos, de su ajuar, fue sistemática y por series. En el breve espacio de un mes se habían inutilizado todos los templos para el culto. Ya en 1931 la Liga Atea tenía en su programa un articulo que decía: 'Plebiscito sobre el destino que hay que dar a las iglesias y casas parroquiales'; y uno de los Comités provinciales daba esta norma: 'El local o locales destinados hasta ahora al culto se destinarán a almacenes colectivos, mercados públicos, bibliotecas populares, casas de baños o higiene pública, etc.; según convenga a las necesidades de cada pueblo'. Para la eliminación de personas destacadas que se consideraban enemigas de la revolución se habían formado previamente las "listas negras" . En algunas, y en primer lugar, figuraba el Obispo. De los sacerdotes decía un jefe comunista, ante la actitud del pueblo que quería salvar a su párroco: "Tenemos orden de quitar toda su semilla".

Prueba elocuentísima de que de la destrucción de los templos y la matanza de los sacerdotes, en forma totalitaria fue cosa premeditada, es su número espantoso. Aunque son prematuras las cifras, contamos unas 20.000 iglesias y capillas destruidas o totalmente saqueadas. Los sacerdotes asesinados, contando un promedio del 40 por 100 en las diócesis devastadas, en algunas llegan al 80 por 100, sumarán, sólo del clero secular, unos 6.000. Se les cazó con perros, se les persiguió a través de los montes; fueron buscados con afán en todo escondrijo. Se les mató sin prejuicio las más de las veces, sobre la marcha, sin más razón que su oficio social.

Fue "cruelísima" la revolución. Las formas de asesinato revistieron caracteres de barbarie horrenda. En su número: se calculan en número superior de 300.000 los seglares que han sucumbido asesinados, sólo por sus ideas políticas y especialmente religiosas: en Madrid, y en los tres meses primeros, fueron asesinados más de 22.000. Apenas hay pueblo en que no se haya eliminado a los más destacados derechistas. Por la falta de forma: sin acusación, sin pruebas, las más de las veces sin juicio. Por los vejámenes: a muchos se les han amputado los miembros o se les ha mutilado espantosamente antes de matarlos; se les han vaciado los ojos, cortado la lengua, abierto en canal, quemado o enterrado vivos, matado a hachazos. La crueldad máxima se ha ejercido en los ministros de Dios. Por respeto y caridad no queremos puntualizar más.

La revolución fue "inhumana". No se ha respetado el pudor de la mujer, ni aún la consagrada a Dios por sus votos. Se han profanado las tumbas y cementerios. En el famoso monasterio románico de Ripoll se han destruido los sepulcros, entre los que había el de Wifredo el Velloso, conquistador de Cataluña, y el del Obispo Morgades, restaurador del célebre cenobio. En Vich se ha profanado la tumba del gran Balmes y leemos que se ha jugado al fútbol con el cráneo del gran Obispo Torras y Bages. En Madrid y en el cementerio viejo de Huesca se han abierto centenares de tumbas para despojar a los cadáveres del oro de sus dientes o de sus sortijas. Algunas formas de martirio suponen la subversión o supresión del sentido de humanidad.

La revolución fue "bárbara", en cuanto destruyó la obra de civilización de siglos. Destruyó millares de obras de arte, muchas de ellas de fama universal. Saqueó o incendió los archivos imposibilitando la rebusca histórica y la prueba instrumental de los hechos jurídico y social. Quedan centenares de telas pictóricas acuchilladas, de esculturas mutiladas, de maravillas arquitectónicas para siempre deshechas. Podemos decir que el caudal de arte, sobre todo religioso, acumulado en siglos, ha sido estúpidamente destrozado en unas semanas, en las regiones dominadas por los comunistas. Hasta el Arco de Bará, en Tarragona, obra romana que había visto veinte siglos, llevó la dinamita su acción destructora. Las famosas colecciones de arte de la Catedral de Toledo, del Palacio de Liria, del Museo del Prado, han sido torpemente expoliadas. Numerosas bibliotecas han desaparecido. Ninguna guerra, ninguna invasión bárbara, ninguna conmoción social, en ningún tiempo: una organización sabia, puesta al servicio de un terrible propósito de aniquilamiento, concentrado contra las cosas de Dios, y los modernos medios de locomoción y destrucción al alcance de toda mano criminal.

Conculcó la revolución los más elementales principios del "derecho de gentes". Recuérdense las cárceles de Bilbao, donde fueron asesinados por las multitudes, en forma inhumana, centenares de presos, las represalias cometidas en los rehenes custodiados en buques y prisiones, sin más razón que un contratiempo de guerra; los asesinatos en masa, atados los infelices prisioneros e irrigados con el chorro de balas de las ametralladoras; el bombardeo de ciudades indefensas, sin objetivo militar.

La revolución fue esencialmente 'antiespañola'. La obra destructora se realizó a los gritos de "¡Viva Rusia!", a la sombra de la bandera internacional comunista. Las inscripciones murales, la apología de personajes forasteros, los mandos militares en manos de jefes rusos, el expolio de la nación a favor de extranjeros, el himno internacional comunista, son prueba sobrada del odio al espíritu nacional y al sentido de patria.

Pero, sobre todo, la revolución fue "anticristiana". No creemos que en la historia del Cristianismo y en el espacio de unas semanas se haya dado explosión semejante, en todas las formas de pensamiento, de voluntad y de pasión, del odio contra Jesucristo y su religión sagrada. Tal ha sido el sacrilegio estrago que ha sufrido la Iglesia en España, que el delegado de los rojos españoles enviado al Congreso de los "sin - Dios", en Moscú, pudo decir: "España ha superado en mucho la obra de los Soviets, por cuanto la Iglesia en España ha sido completamente aniquilada".

Contamos los mártires por millares; su testimonio es una esperanza para nuestra pobre patria; pero casi no hallaríamos en el Martirologio romano una forma de martirio no usada por el comunismo, sin exceptuar la crucifixión; y en cambio hay formas nuevas de tormento que han consentido las sustancias y máquinas modernas.

El odio a Jesucristo y a la Virgen ha llegado al paroxismo, y en los centenares de Crucifijos acuchillados, en las imágenes de la Virgen bestialmente profanadas, en los pasquines de Bilbao en que se blasfemaba sacrílegamente de la Madre de Dios, en la infame literatura de las trincheras rojas, en que se ridiculizan los divinos misterios, en la reiterada profanación de las Sagradas Formas, podemos adivinar el odio del infierno encarnado en nuestros infelices comunistas. "Tenía jurado vengarme de ti" - le decía uno de ellos al Señor encerrado en el Sagrario; y encañonando la pistola disparó contra él, diciendo: "Ríndete a los rojos; ríndete al marxismo".

Ha sido espantosa la profanación de las sagradas reliquias: han sido destrozados o quemados los cuerpos de San Narciso, San Pascual Bailón, la Beata Beatriz de Silva, San Bernardo Calvó y otros. Las formas de profanación son inverosímiles, y casi no se conciben sin intervención diabólica. Las campanas han sido destrozadas y fundidas. El culto, absolutamente suprimido en todo el territorio comunista, si se exceptúa una pequeña porción del norte. Gran número de templos, entre ellos verdaderas joyas de arte, han sido totalmente arrasados: en esta obra inicua se ha obligado a trabajar a pobres sacerdotes. Famosas imágenes de veneración secular han desaparecido para siempre, destruidas o quemadas. En muchas localidades la autoridad ha obligado a los ciudadanos a entregar todos los objetos religiosos de su pertenencia para destruirlos públicamente: pondérese lo que esto representa en el orden del derecho natural, de los vínculos de familia y de la violencia hecha a la conciencia cristiana.

No seguimos, venerables Hermanos, en la crítica de la actuación comunista en nuestra patria, y dejamos a la historia la fiel narración de los hechos en ella acontecidos. Si se nos acusara de haber señalado en forma tan cruda estos estigmas de nuestra revolución, nos justificaríamos con el ejemplo de San Pablo, que no duda en vindicar con palabras tremendas la memoria de los profetas de Israel y que tiene durísimos calificativos para los enemigos de Dios; o con el de nuestro Santísimo Padre que, en su Encíclica sobre el Comunismo ateo habla de "una destrucción tan espantosa, llevada a cabo, en España, con un odio, una barbarie y una ferocidad que no se hubiese creído posible en nuestro siglo".

Reiteramos nuestra palabra de perdón para todos y nuestro propósito de hacerles el bien máximo que podamos. Y cerramos este párrafo con estas palabras del "Informe Oficial" sobre las ocurrencias de la revolución en sus tres primeros meses: "No se culpe al pueblo español de otra cosa más que de haber servido el instrumento para la perpetración de estos delitos"... Este odio a la religión y a las tradiciones patrias, de las que eran exponente y demostración tantas cosas para siempre perdidas, 'llegó de Rusia, exportado por orientales de espíritu perverso'. En descargo de tantas víctimas, alucinadas por "doctrinas diabólicas", digamos que al morir, sancionados por la ley, nuestros comunistas se han reconciliado en su inmensa mayoría con el Dios de sus padres. En Mallorca han muerto impenitentes sólo un dos por ciento; en las regiones del sur no más de un veinte por ciento, y en las del norte no llegan tal vez al diez por ciento. Es prueba del engaño de que ha sido víctima nuestro pueblo.
 

7º. El movimiento nacional: sus caracteres

Demos ahora un esbozo del carácter del movimiento llamado "nacional". Creemos justa esta denominación. Primero, por su espíritu; porque la nación española estaba disociada, en su inmensa mayoría, de una situación estatal que no supo encarnar sus profundas necesidades y aspiraciones; y el movimiento fue aceptado como una esperanza en toda la nación; en las regiones no liberadas sólo espera romper la coraza de las fuerzas comunistas que le oprimen. Es también nacional por su objetivo, por cuanto tiende a salvar y sostener para lo futuro las esencias de un pueblo organizado en un Estado que sepa continuar dignamente su historia. Expresamos una realidad y un anhelo general de los ciudadanos españoles; no indicamos los medios para realizarlo.

El movimiento ha fortalecido el sentido de patria, contra el exotismo de las fuerzas que le son contrarias. La patria implica una paternidad; es el ambiente moral, como de una familia dilatada, en que logra el ciudadano su desarrollo total; y el movimiento nacional ha determinado una corriente de amor que se ha concentrado alrededor del nombre y de la sustancia histórica de España, con aversión de los elementos forasteros que nos acarrearon la ruina. Y como el amor patrio, cuando se ha sobrenaturalizado por el amor de Jesucristo, nuestro Dios y Señor, toca las cumbres de la caridad cristiana, hemos visto una explosión de verdadera caridad que ha tenido su expresión máxima en la sangre de millares de españoles que la han dado al grito de "¡Viva España!" "¡Viva Cristo Rey!"

Dentro del movimiento nacional se ha producido el fenómeno, maravilloso, del martirio -verdadero martirio, como ha dicho el Papa- de millares de españoles, sacerdotes, religiosos y seglares; y este testimonio de sangre deberá condicionar en lo futuro, so pena de inmensa responsabilidad política, la actuación de quienes, depuestas las armas, hayan de construir el nuevo estado en el sosiego de la paz.

El movimiento ha garantizado el orden en el territorio por él dominado. Contraponemos la situación de las regiones en que ha prevalecido el movimiento nacional a las denominadas aún por los comunistas. De estas puede decirse la palabra del Sabio: "Ubi non est gubernatur, dissipabitur populus"; sin sacerdotes, sin templos, sin culto, sin hambre y la miseria. En cambio, en medio del esfuerzo y del dolor terrible de la guerra, las otras regiones viven en la tranquilidad del orden interno, bajo la tutela de una verdadera autoridad, que es el principio de la justicia, de la paz y del progreso que prometen la fecundidad de la vida social.

Mientras en la España marxista se vive sin Dios, en las regiones indemnes o reconquistadas se celebra profusamente el culto divino y pululan y florecen nuevas manifestaciones de la vida cristiana.

Esta situación permite esperar un régimen de justicia y paz para el futuro. No queremos aventurar ningún presagio. Nuestros males son gravísimos. La relajación de los vínculos sociales; las costumbres de una política corrompida; el desconocimiento de los deberes ciudadanos; la escasa formación de una conciencia íntegramente católica; la división espiritual en orden a la solución de nuestros grandes problemas nacionales; la eliminación, por asesinato cruel, de millares de hombres selectos llamados por su estado y formación a la obra de la reconstrucción nacional; los odios y la escasez que son secuelas de toda guerra civil; la ideología extranjera sobre el Estado, que tiende a descuajarle la idea y de las influencias cristianas; serán dificultades enormes para hacer una España nueva injertada en el tronco de nuestra vieja historia y vivificada por su savia. Pero tenemos la esperanza de que, imponiéndose con toda su fuerza el enorme sacrificio realizado, encontraremos otra vez nuestro verdadero espíritu nacional. Entramos en él paulatinamente por una legislación en que predomina el sentido cristiano en la cultura, en la moral, en la justicia social y en el honor y culto que se debe a Dios.

Quiera Dios ser en España el primer bien servido, condición esencial para que la nación sea verdaderamente bien servida.
 

8º. Se responde a unos reparos

No llenaríamos el fin de esta Carta, Venerables Hermanos, si no respondiéramos a algunos reparos que se nos han hecho desde el extranjero.

Se ha acusado a la Iglesia de haberse defendido contra un movimiento popular haciéndose fuerte en sus templos y siguiéndose de aquí la matanza de sacerdotes y la ruina de las iglesias. Decimos que no. La irrupción contra los templos fue súbita, casi simultánea en todas las regiones, y coincidió con la matanza de sacerdotes. Los templos ardieron porque eran casas de Dios, y los sacerdotes fueron sacrificados porque eran ministros de Dios. La prueba es copiosísima. La Iglesia no ha sido agresora. Fue la primera bienhechora del pueblo, inculcando la doctrina y fomentando las obras de justicia social. Ha sucumbido, donde ha dominado el comunismo anárquico, víctima inocente, pacífica, indefensa.

Nos requieren del extranjero para que digamos si es cierto que la iglesia en España era propietaria del tercio del territorio nacional, y que el pueblo se ha levantado para librarse de su opresión. Es acusación ridícula. La Iglesia no poseía más que pocas e insignificantes parcelas, casas sacerdotales y de educación, y hasta de esto se había útilmente incautado el Estado. Todo lo que posee la Iglesia en España no llenaría la cuarta parte de sus necesidades, y responde a sacratísimas obligaciones.

Se le imputa a la Iglesia la nota de temeridad y partidismo al mezclarse en la contienda que tiene dividida a la nación. La Iglesia se ha puesto siempre del lado de la justicia y de la paz, y ha colaborado con los poderes del Estado, en cualquier situación, al bien común. No se ha atado a nadie, fuesen partidos, personas o tendencias. Situada por encima de todos y de todo, ha cumplido sus deberes de adoctrinar y exhortar a la caridad, sintiendo pena profunda por haber sido perseguida y repudiada por gran número de sus hijos extraviados. Apelamos a los copiosos escritos y hechos que abonan estas afirmaciones.

Se dice que esta guerra es de clases, y que la Iglesia se ha puesto del lado de los ricos. Quienes conocen sus causas y naturaleza saben que no. Que aun reconociendo algún descuido en el cumplimiento de los deberes de justicia y caridad, que la iglesia ha sido la primera en urgir, las clases trabajadoras estaban fuertemente protegidas por la ley, y la nación había entrado por el franco camino de una mejor distribución de la riqueza. La lucha de clases es más virulenta en otros países que en España. Precisamente en ella se ha librado de la guerra horrible gran parte de las regiones más pobres, y se ha ensañado más donde ha sido mayor el coeficiente de la riqueza y del bienestar del pueblo. Ni pueden echarse en el olvido nuestra avanzada legislación social y nuestras prósperas instituciones de beneficencia y asistencia pública y privada, de abolengo español, y cristiano. El pueblo fue engañado con promesas irrealizables, incompatibles no sólo con la vida económica del país, sino con cualquier clase de vida económica organizada. Aquí está la bienandanza de las regiones indemnes, y la miseria, que se adueñó ya de las que han caído bajo el dominio comunista.

La guerra de España, dice, no es más que un episodio de la lucha universal entre la democracia y el estatismo; el triunfo del movimiento nacional llevará a la nación a la esclavitud del Estado. La Iglesia de España -leemos en una revista extranjera- ante el dilema de la persecución por el Gobierno de Madrid o la servidumbre a quienes representan tendencias políticas que nada tienen de cristiano, ha optado por la servidumbre. No es éste el dilema que se ha planteado a la Iglesia en nuestro país, sino éste: La iglesia, antes de perecer totalmente en manos del comunismo, como ha ocurrido en las regiones por él dominadas, se siente amparada por un poder que hasta ahora ha garantizado los principios fundamentales de toda sociedad, sin miramiento ninguno a sus tendencias políticas.

Cuanto a lo futuro, no podemos predecir lo que ocurrirá al final de la lucha. Sí que afirmamos que la guerra no se ha emprendido para levantar un Estado autócrata sobre una nación humillada, sino para que resurja el espíritu nacional con la pujanza y la libertad cristiana de los tiempos viejos. Confiamos en la prudencia de los hombres de gobierno, que no querrán aceptar moldes extranjeros para la configuración del Estado español futuro, sino que tendrán en cuenta las exigencias de la vida íntima nacional y la trayectoria marcada por los siglos pasados. Toda sociedad bien ordenada basa sobre principios profundos y de ellos vive, no de aportaciones adjetivas y extrañas, discordes con el espíritu nacional. La vida es más fuerte que lo programas, y un gobernante prudente no impondrá un programa que violente las fuerzas íntimas de la nación. Seríamos los primeros en lamentar que la autocracia irresponsable de un parlamento fuese sustituida por la más terrible de una dictadura desarraigada de la nación. Abrigamos la esperanza legítima de que no será así. Precisamente lo que ha salvado a España en el gravísimo momento actual ha sido la persistencia de los principios seculares que han informado nuestra vida y el hecho de que un gran sector de la nación se alzara para defenderlos. Sería un error quebrar la trayectoria espiritual del país, y no es de creer que se caiga en él.

Se imputan a los dirigentes del movimiento nacional crímenes semejantes a los cometidos por los del Frente Popular. "El ejército blanco, leemos en acreditada revista católica extranjera, recurre a medios injustificados, contra los que debemos protestar... El conjunto de informaciones que tenemos indica que el terror blanco reina en la España nacionalista con todo el horror que representan casi todos los terrores revolucionarios... Los resultados obtenidos parecen despreciables al lado del desarrollo de crueldad metódicamente organizada de que hacen prueba las tropas". El respetable articulista está malísimamente informado. Tiene toda guerra sus excesos; los habrá tenido, sin duda, el movimiento nacional; nadie se defiende con total serenidad de las arremetidas de un enemigo sin entrañas. Reprobando en nombre de la justicia y de la caridad cristianas todo exceso que se hubiese cometido, por error o por gente subalterna y que metódicamente ha abultado la información extranjera, decimos que el juicio que rectificamos no responde a la verdad, y afirmamos que va una distancia enorme, infranqueable, y entre los principios de justicia, de su administración y de la forma de aplicarla entre una y otra parte. Más bien diríamos que la justicia del Frente Popular ha sido una historia horrible de atropellos a la justicia, contra Dios, la sociedad y los hombres. No puede haber justicia cuando se elimina a Dios, principio de toda justicia. Matar por matar, destruir por destruir; expoliar al adversario no beligerante, como principio de actuación cívica y militar, he aquí lo que se puede afirmar de los unos con razón y no se puede imputar a los otros sin injusticia.

Dos palabras sobre el problema del nacionalismo vasco, tan desconocido y falseado y del que se ha hecho arma contra el movimiento nacional. Toda nuestra admiración por las virtudes cívicas y religiosas de nuestros hermanos vascos. Toda nuestra caridad por la gran desgracia que les aflige, que consideramos nuestra, porque es de la patria. Toda nuestra pena por la ofuscación que han sufrido sus dirigentes en un momento grave de su historia. Pero toda nuestra reprobación por haber desoído la voz de la Iglesia y tener realidad en ellos las palabras del Papa en su Encíclica sobre el comunismo: "Los agentes de destrucción, que no son tan numerosos, aprovechándose de estas discordias (de los católicos), las hacen más estridentes, y acaban por lanzar a la lucha a los católicos los unos a los otros. "Los que trabajando por aumentar las disensiones entre católicos toman sobre sí una terrible responsabilidad, ante Dios y ante la Iglesia". "El comunismo es intrínsecamente perverso, y no se puede admitir que colaboren con él, en ningún terreno, los que quieren salvar la civilización cristiana". "Cuanto las regiones, donde el comunismo consigue penetrar, más se distingan por la antigüedad y grandeza de su civilización cristiana, tanto más devastador se manifestará allí el odio de los 'sin Dios'".

En una revista extranjera de gran circulación se afirma que el pueblo se ha separado en España del sacerdote porque éste se recluta en la clase señoril; y que no quiere bautizar a sus hijos por los crecidos derechos de administración del Sacramento. A lo primero respondemos que las vocaciones en los distintos Seminarios de España están reclutadas en la siguiente forma: Número total de seminaristas en 1935: 7401; nobles, 6; ricos, con un capital superior de 10.000 pesetas, 115; pobres, o casi pobres, 7280. A lo segundo, que antes del cambio de régimen no llegaban los hijos de padres católicos no bautizados al uno por diez miel; el arancel es modicísimo, y nulo para los pobres.9º. ConclusiónCerramos, Venerables Hermanos, esta ya larga Carta rogándonos nos ayudéis a lamentar la gran catástrofe nacional de España, en que se han perdido, con la justicia y la paz, fundamento del bien común y de aquella vida virtuosa de la Ciudad de que nos habla el Angélicos, tantos valores de civilización y de vida cristiana. El olvido de la verdad y de la virtud, en el orden político, económico y social, nos ha acarreado esta desgracia colectiva. Hemos sido mal gobernados, porque, como dice Santo Tomás, Dios hace reinar el hombre hipócrita por causa de los pecados del pueblo.

A vuestra piedad, añadid la caridad de vuestras oraciones y las de vuestros fieles; para que aprendamos la lección del castigo con que Dios nos ha probado: para que se reconstruya pronto nuestra patria y pueda llenar sus destinos futuros, de que son presagio los que ha cumplido en siglos anteriores; para que se contenga, con el esfuerzo y las oraciones de todos, esta inundación de comunismo que tiende a anular al Espíritu de Dios y al espíritu hombre, únicos polos que han sostenido las civilizaciones que fueron.

Y completad vuestra obra con la caridad de la verdad sobre las cosas de España. "Non est addenda afflictio afflictis"; a la pena por lo que sufrimos se ha añadido la de no haberse comprendido nuestros sufrimientos. Más, la de aumentarlos con la mentira, con la insidia, con la interpretación torcida de los hechos. No se nos ha hecho siquiera el honor de considerarnos víctimas. La razón y la justicia se han pesado en la misma balanza que la sinrazón o la injusticia, tal vez la mayor que han visto los siglos. Se ha dado el mismo crédito al periódico asalariado, al folleto procaz o al escrito del español prevaricador, que ha arrastrado por el mundo con vilipendio el nombre de su madre patria, que a la voz de los Prelados, al concienzudo estudio del moralista o a la relación auténtica del cúmulo de hechos que son afrenta de la humana historia. Ayudadnos a difundir la verdad. Sus derechos sin imprescriptibles, sobre todo cuando se trata del honor de un pueblo, de los prestigios de la Iglesia, de la salvación del mundo. Ayudadnos con la divulgación del contenido de estas Letras, vigilando la prensa y la propaganda católica, rectificando los errores de la indiferente o adversa. El hombre enemigo ha sembrado copiosamente la cizaña: ayudadnos a sembrar profusamente la buena semilla.

Consentidnos una declaración última. Dios sabe que amamos en las entrañas de Cristo y perdonamos de todo corazón a cuantos, sin saber lo que hacían, han inferido daño gravísimo a la Iglesia y a la Patria. Son hijos nuestros. Invocamos ante Dios y a favor de ellos los méritos de nuestros mártires, de los diez Obispos y de los miles de sacerdotes y católicos que murieron perdonándoles, así como el dolor, como de mar profundo, que sufre nuestra España. Rogad para que en nuestra patria se extingan los odios, se acerquen las almas y volvamos a ser todos uno en los vínculos de la caridad. Acordaos de nuestros Obispos asesinados, de tantos millares de sacerdotes, religiosos y seglares selectos que sucumbieron sólo por ser las milicias escogidas de Cristo; y pedid al Señor que dé fecundidad a su sangre generosa. De ninguno de ellos se sabe que claudicara en la hora del martirio; por millares dieron altísimos ejemplos de heroísmo. Es gloria inmarcesible de nuestra España. Ayudadnos a orar, y sobre nuestra tierra, regada hoy con sangre de hermanos, brillará otra vez el iris de la paz cristiana y se reconstruirán a la par nuestra Iglesia, tan gloriosa, y nuestra Patria, tan fecunda.

Y que la paz del Señor sea con todos nosotros, ya que nos ha llamado a todos a la gran obra de la paz universal, que es el establecimiento del Reino de Dios en el mundo por la edificación del Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia, de la que nos ha constituido Obispos y Pastores.Os escribimos desde España, haciendo memoria de los Hermanos difuntos y ausentes de la patria, en la fiesta de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, 1º de Julio de 1937

ISIDRO, Card. GOMÁ Y TOMÁS, Arzobispo de Toledo; EUSTAQUIO, Card. ILUNDAIN Y ESTEBAN, Arzobispo de Sevilla; PRUDEN
CIO, Arzobispo de Valencia; MANUEL, Arzobispo de Burgos; RIGOBERTO, Arzobispo de Zaragoza; TOMAS, Arzobispo de Santiago; AGUSTIN, Arzobispo de Granada, Administrador Apostólico de Almería, Guadix y Jaén; ADOLFO, Obispo de Córdoba, Administrador Apostólico del Obispado Priorato de Ciudad Real; JOSÉ, Arzobispo-Obispo de Mallorca; LEOPOLDO, Obispo de Madrid-Alcalá; MANUEL, Obispo de Palencia; ENRIQUE, Obispo de Salamanca; VALENTIN, Obispo de Solsona; JUSTINO, Obispo de Urgel; MIGUEL DE LOS SANTOS, Obispo de Cartagena; FIDEL, Obispo de Calahorra; FLORENCIO, Obispo de Orense; RAFAEL, Obispo de Lugo; FELIX, Obispo de Tortosa; FR. ALBINO, Obispo de Tenerife; JUAN, Obispo de Jaca; JUAN, Obispo de Vich; NICANOR, Obispo de Tarazona, Administrador Apostólico de Tudela; JOSÉ, Obispo de Santander; FELICIANO, Obispo de Plasencia; ANTONIO, Obispo de Quersoneso de Creta, Administrador Apostólico de Ibiza; LUCIANO, Obispo de Segovia; MANUEL, Obispo de Zamora; MANUEL, Obispo de Curio, Administrador Apostólico de Ciudad Rodrigo; LINO, Obispo de Huesca; ANTONIO, Obispo de Tuy; JOSÉ MARIA, Obispo de Badajoz; JOSÉ, Obispo de Gerona; JUSTO, Obispo de Oviedo; FR. FRANCISCO, Obispo de Coria; BENJAMIN, Obispo de Mondoñedo; TOMÁS, Obispo de Osma; FR. ANSELMO, Obispo de Teruel-Albarracín; SANTOS, Obispo de Avila; BALBINO, Obispo de Málaga; MARCELINO, Obispo de Pamplona; ANTONIO, Obispo de Canarias; HILARIO YABEN. Vicario Capitular de Sigüenza; EUGENIO DOMAICA, Vicario Capitular de Cádiz; EMILIO F. GARCÍA, Vicario Capitular de Ceuta; FERNANDO ALVAREZ, Vicario Capitular de León; JOSÉ ZURITA, Vicario Capitular de Valladolid

¿ES QUE EL AYUNTAMIENTO DE ALMUÑÉCAR NO VA A CUMPLIR NUNCA CON SUS DEBERES?

¿ES QUE EL AYUNTAMIENTO DE ALMUÑÉCAR NO VA A CUMPLIR NUNCA CON SUS DEBERES?

El Alemán

Después de la riada del 21 de Septiembre, casi más importante que la limpieza superficial era la limpieza subterránea. Porque solo con el alcantarillado en pleno funcionamiento se puede evitar que con cada tormenta más o menos fuerte se inunden de nuevo calles y garajes en pleno centro urbano - como ocurrió la noche pasada (15-octubre).

A ver cuando el ayuntamiento cumple con su deber y limpia la canalización taponada.

Hacerlo con la maquinaria adecuada no sale barato pero lo contrario puede que le salga más caro todavía. Porque puede ocurrir que los vecinos a los que se ha inundado su garaje o su comercio varias veces y siempre porque el alcantarillado no funciona, se vayan al juzgado y denuncien al Ayuntamiento por no cumplir con sus obligaciones.

Lo mismo pueden hacer las aseguradoras que se sienten obligadas a pagar por negligencias de otros.

Mas vale prevenir...

Un alcalde crispado, un alcalde impotente

Un alcalde crispado, un alcalde impotente

Francisco Fernández. Responsable de Comunicación

En el Pleno del 29 de octubre pudimos ver un alcalde cansado, irascible y sin proyecto. Todo su discurso, todo su mensaje se limita a lloriquear cuando la oposición vota según sus propios criterios. Este alcalde necesita, como el comer, un concejal número once que le dé el voto que le falta para hacer lo que le venga en gana sin rendir cuentas a nadie. 

Su osadía, su astucia, su marrullería, su desprecio por las normas y la legislación… todo eso se viene abajo cuando comprueba que once votos son más que diez y que los representantes de 7.181 ciudadanos no tienen por qué coincidir en sus apreciaciones con aquellos que representan a 5.326. 

Todos los concejales estuvieron de acuerdo en que había que desmontar la antena de telefonía móvil. Y por eso, el Pleno aprobó esa propuesta por unanimidad. Como tantas otras. 

Pero un alcalde, a no ser que sea un insensato, un iluminado o un cacique, no puede pretender que todo el mundo coincida con sus apreciaciones, con sus propuestas. Y felizmente, aunque con muchas imperfecciones y limitaciones, vivimos en un sistema en que al final, en ciertos temas al menos, los votos se cuentan y gana aquella propuesta que reúne más apoyos. 

Y por esa libertad, los once concejales que representan a 7.181 votantes, no aprobaron una subida del 11% en el recibo de la contribución. Sus argumentos no eran peregrinos. Dijeron, y es cierto, que este equipo de gobierno ha despilfarrado los impuestos de los ciudadanos en viajes de placer a distintas ciudades. Dijeron que este alcalde malgasta el dinero de los ciudadanos en protocolo, es decir, en comilonas, en copas, en fiestas. Dijeron que este ayuntamiento gasta mucho dinero en propaganda, en dinero que va a parar finalmente a su tele, a su periódico, a carteles donde se miente y se presenta como enemigos del pueblo a quienes tienen opiniones distintas a las del alcalde. 

Y el concejal de IU dio números para que todo el mundo pueda saber que este año 2007 el ayuntamiento tiene una partida de 17 millones de pesetas para protocolo o de 45 millones para propaganda. Y que sólo en Peña Escrita, el gasto previsto en 2007 supera con creces los 100 millones de pesetas sin contar salarios de los empleados municipales. Iván Sánchez, el concejal de IU, recordó que en 2006, el ayuntamiento ingresó 31 millones de € pero gastó 46, lo cual no deja de ser una grave irresponsabilidad en un ayuntamiento que ya arrastra una deuda elevadísima. Por eso, porque es un mal administrador de nuestro dinero, es por lo que no se aprobó la subida de la contribución

En el Pleno se dijo, y es verdad, que el alcalde se ha gastado entre 2006 y el 2007 más de mil millones de pesetas que ha cobrado a cuenta de unos convenios urbanísticos que nadie sabe cuándo se podrán concretar, en el caso de que se concreten. Por eso, nadie con dos dedos de frente puede aprobar en este pueblo una subida de la contribución.

Si el alcalde gastara con rigor, si pagara a los bancos poquito a poco lo que se comprometió a pagar, si fuera un buen administrador del dinero público, quizá la oposición votara de otra manera. 

Dijo el alcalde en el Pleno que su grupo no iba a aprobar ninguna bonificación de las que proponían algunos grupos. Dijo que no era momento de bonificaciones porque no hay dinero en las arcas municipales. Pero ha sido él quien ha aprobado en mayo regalar cerca de 150 millones de ptas a la empresa de un amigo que ha hecho unas gradas y una gasolinera en el estadio de fútbol. Y fue él mismo el que aprobó, dieciséis días después de haberse celebrado las elecciones municipales y cuatro antes de constituirse la nueva corporación, es decir, cuando tenía once votos asegurados, regalar una fortuna a la empresa que ha construido el parking del Altillo porque le ha permitido vender a 5 millones de pesetas las plazas de aparcamiento para residentes que tenían un precio, según el acuerdo que aprobó el Pleno cuando adjudicó esa obra, de 1.750.000 ptas. 

Claro que hay dinero. Siempre ha habido dinero en este ayuntamiento para lo que se ha querido. Para eso pagamos unos impuestos tan altos. Lo que ocurre es que el dinero no es de chicle. Y el alcalde lleva varios años actuando como si lo fuera. Pero al final, los números cantan. Y como no hay para pagar a los bancos, no se le paga, y como no hay ingresos nuevos para seguir el ritmo de gasto impuesto, pues se declara urbanizable la mitad del término municipal y se cobra por adelantado un dinero que algunos estarán bastante arrepentidos de haber soltado con tanta alegría. 

Dice que no va a tener dinero para pagarle a los empleados del Mirlo la subida pactada en el convenio. Pero para su sueldo sí encontrará. Y su sueldo aparece en los medios de comunicación como el segundo de la provincia. También tiene para liberar a nueve de sus diez concejales. Y para liberar al secretario de su partido. Y para contratar a su antiguo concejal de Urbanismo con un sueldo de auténtico escándalo. Tiene dinero para pagar 150 ejemplares de su periódico que se enviarán gratis a los colegios, a los institutos, a las asociaciones… El señor alcalde no tendrá para pan, pero tiene para estampicas, como decía mi abuelo. 

Pero el alcalde ha adoptado en el último Pleno una postura de desdén que no es aceptable en la máxima autoridad, en el coordinador de todos los concejales, en el que debe velar porque se rentabilice el trabajo de todos los grupos políticos, el que debe trabajar día a día por el consenso. Un alcalde decente no puede abstenerse o votar en contra de todas y cada una de las mociones que presentaron los distintos grupos políticos. ¿De verdad es presentable que un alcalde no encuentre nada razonable en las trece mociones presentadas?

No hablaré de la falta de estilo y de la indecencia que supone no incluir en el orden del día ninguna de las ocho mociones presentadas por Izquierda Unida. No hablaré de la falta de seguridad y del miedo que esconden esa prepotencia y esa chulería. Pero ya es extraño que un alcalde no respalde ninguna de las otras mociones que piden arreglar una plaza, o mejorar un parque. ¿No hay ninguna propuesta, ninguna idea válida fuera de la cabeza del alcalde? Ninguna persona sensata puede aspirar a tanto.

 

Pide el alcalde corresponsabilidad. Pero ya es raro que esa palabra pueda entrar y salir de su boca sin perderse. Corresponsabilidad. Siete sílabas llenas de significado. El señor alcalde debería saber que esa palabra implica y exige diálogo, transparencia, colaboración, respeto… ¿Cómo puede pedir corresponsabilidad un alcalde que no entrega la documentación, que pierde algunas mociones, que no acepta ni una de las propuestas de los demás grupos? ¿Sabrá el alcalde lo que significa ese término o lo ha escuchado por ahí y lo suelta de vez en cuando?

 

Pero lo peor está al final de este escrito como lo peor estuvo al final de esa noche. El alcalde dijo al Pleno soberano que ya podía aprobar mociones, que él haría lo que quisiera. Y su rostro denotaba una mezcla de cinismo, impotencia, desprecio y desgana. Ese rostro es preocupante para el pueblo de Almuñécar que no se merece tener a un gobernante de ese estilo. Pero, además, señor alcalde, ese rostro crispado debería ser un problema también para usted. Medite sobre ello.

IU pide que se cambie el tribunal para una plaza de aparejador

IU pide que se cambie el tribunal para una plaza de aparejador

IU ha presentado un escrito en el ayuntamiento pidiendo que se modifique la composición del tribunal para proveer una plaza de aparejador. Una copia del escrito se ha remitido a la Delegación del Gobierno para que actúe en consecuencia. 

En opinión de IU, las bases de la convocatoria no se ajustan a lo previsto en el Real Decreto 896/1991, de 7 de junio, que regula el procedimiento de selección de los funcionarios de Administración local.

 

El escrito, firmado por el Coordinador Local de IU, solicita que se añadan al tribunal, de acuerdo a la normativa, un funcionario con igual o superior grupo de titulación que la plaza convocada, designado por los representantes de los trabajadores y otro designado por la Comunidad Autónoma.

La memoria que nos robaron

La memoria que nos robaron

Jesús Valencia. Gara

La Iglesia, con gran despliegue de medios, ha ensalzado a 498 personas; todas de su bando y fusiladas por el rojerío republicano. Juan XXIII y Pablo VI se negaron a celebrar este acto tan marcado de tintes políticos. El actual Vaticano -controlado por el Opus- y la Conferencia Episcopal Española -adscrita al PP- se han salido con la suya. Hace ochenta años (¡cómo se repite la historia!), buena parte de la iglesia española se identificó con la derecha; hizo cuanto pudo por denigrar a la República y legitimar a los golpistas. Ni éstos, ni sus encubridores eclesiásticos, han rendido cuentas de los crímenes que cometieron. Han pasado largos lustros y hoy siguen en las mismas, atentando contra la convivencia y la memoria.

La España privilegiada de los años 30 era intangible. La tierra debía de continuar en manos latifundistas; la enseñanza, en manos confesionales; el poder, propiedad exclusiva de caciques; la sanidad y la cultura, patrimonio de menguadas élites sociales. A los obreros les correspondía pagar la crisis del capitalismo mundial; los jornaleros del campo saldrían cada mañana a la plaza, a la espera de que alguien los contratase. Sus mujeres, criadas de damas rancias; y sus hijos, rapatanes desarrapados de cabreros. Los hambreados dijeron ¡basta! Y otro tanto repitieron las gentes de las naciones que no se acomodaban al estado. La España reaccionaria no anduvo con remilgos. Los terratenientes franquearon las puertas de los cuarteles reclamando alzamiento. Muchos púlpitos se convirtieron en tribunas contra de la igualdad y la justicia. Los fascistas se organizaron en escuadras armadas. Gran parte de los conventos (¿ha pasado el tiempo?), una madriguera de ideas y votos reaccionarios. Los militares fascistas engrasaban cañones que pronto empezaron a tronar. ¡Era la guerra! Obispos hubo que la recibieron como don de Dios. Repicaban las campanas cuando el Ejército republicano perdía una batalla. Y en algunos cenobios se festejaba la masiva escarda de rojos. Violencia ciega que se desató en todas las direcciones y que segó incontables vidas. Pero dentro de un contexto de diferencias sustanciales: los unos, defendían la legitimidad democrática; los otros, eran golpistas. Los primeros, reclamaban la igualdad social; los segundos, la conservación de privilegios y prebendas. Murieron muchos, pero la muerte zarpeó con saña especial al bando republicano.

A la guerra siguió la dictadura. Iglesia y régimen nos robaron la memoria recreando la historia a su medida. Los vencidos, ni podían ni querían recordar. Son sus nietos los que intentan recuperar el recuerdo. El persistente fascismo político repudia ese empeño. El eclesiástico, tan beligerante como entonces, ha ido más lejos: manipulando el sentimiento religioso, dignifica solo a sus muertos. Un nuevo empeño por rematar a sus víctimas y deslegitimar a quienes ahora reclaman justicia y memoria.

El alcalde impide que el Pleno discuta las mociones de IU

El alcalde impide que el Pleno discuta las mociones de IU

El alcalde de Almuñécar no ha incluido en el orden del día del Pleno que se va a celebrar el lunes 29 ninguna de las ocho mociones que IU ha presentado. Ya sabíamos que el alcalde es un dictador, pero vemos con estupor que cada día se supera en sus marrullerías para impedir el derecho de Izquierda Unida a defender sus propuestas en pie de igualdad con el resto de grupos políticos.

La propuesta que IU presentó sobre la necesidad de modificar el presupuesto para atender las nuevas necesidades que la catástrofe ha traído a este municipio no va a Pleno porque el alcalde argumenta que IU no tiene capacidad para proponer cambios en el presupuesto.

La moción de IU pidiendo que se conceda dedicación exclusiva al concejal del PA tampoco se lleva a Pleno porque el alcalde afirma que él, y sólo él, tiene competencias para proponer liberaciones.

Respecto a la moción que IU presentó pidiendo que se anulen las multas de zona azul durante un mes así como la elaboración de una consulta popular acerca de la zona azul calle por calle, el alcalde ha tenido la desfachatez de afirmar que no tenía noticias de ella a pesar de que tiene fecha de registro de entrada del día 15.

Igual ha ocurrido con una moción en la que se pedía cambiar el destino de una subvención para empleo agrario que se estaba gastando en su mayoría en Peña Escrita. Desde IU consideramos que ese dinero estaría mejor invertido en reparar caminos y acequias, pero esa propuesta no va a pleno porque el señor alcalde dice no haberla visto. También está presentada con sello de registro de entrada el día 15, es decir, el mismo día y a la misma hora que se presentaron las dos mociones que él dice que no lleva a Pleno porque no tenemos competencias para ello.

Por último, IU había presentado cuatro mociones referentes al IBI que, según el alcalde, han entrado fuera de plazo. Estas mociones se presentaron el día 22. Las comisiones en las que se preparó el orden del día se realizaron el 25 y el Pleno será el 29. El alcalde no quiere que el Pleno discuta propuestas que afectan a miles de contribuyentes, como son bonificar a las viviendas con energía solar o a los vehículos que no contaminen. El alcalde impide asimimo que se discuta la propuesta de IU de rebajar el IBI de rústica.

IU presentará parte de estas mociones como votos particulares a distintos puntos del orden del día y dará la mayor difusión a las mismas para que los ciudadanos conozcan el contenido de nuestras propuestas y puedan opinar sobre ellas.

La lentitud de la justicia da pie a que un alcalde dictador cometa tropelías como esta sin que el recurso a los tribunales sea eficaz, pero los ciudadanos deben analizar por qué el alcalde tiene tanto miedo a que las propuestas de IU sean debatidas y sometidas a votación.