Blogia
Almuñécar contra la corrupción

Opinión

Elecciones en Cuba: Hasta la BBC lo reconoce

Elecciones en Cuba: Hasta la BBC lo reconoce
Correo del Orinoco

Décadas escuchando que no hay elecciones en Cuba o que hace falta ser miembro del Partido Comunista para ser candidato y el 13 de marzo leemos una información en la web de la BBC titulada “Disidentes cubanos en campaña electoral”.

En ella se dice que: “Sectores de la disidencia cubana han iniciado un nuevo camino tratando de ganar fuerza social para poder ser electos en al Poder Popular , sistema de gobierno que va desde los municipios hasta el parlamento y la misma Presidencia de la República. Durante los últimos meses han hecho campaña electoral con el fin de postularse como delegados de circunscripción, una especie de edil municipal encargado de solucionar los problemas de la comunidad. Son además potenciales candidatos a diputados”.

El corresponsal de la cadena británica afirma que “BBC Mundo estuvo presente durante la reunión que convocó a unos 120 vecinos, que debieron decidir entre un candidato disidente y una del Partido Comunista. A pesar de que nos aseguraron que en otras asambleas de nominación existieron presiones contra los disidentes que se presentaron, en esta ocasión todo transcurrió con total normalidad. Hubo cuestionamientos pero sin agresiones ni insultos”. Recoge también declaraciones de algún opositor, quien afirma: “Somos parte de la Plataforma de Candidatos. Realizamos una acción masiva en todo el país postulándonos para ser electos como delegados (…), es la mejor forma de demostrar que tenemos apoyo en la población”.

El periodista relata lo que vio: “Cuando llegó la hora de postular candidatos, dos personas propusieron que continuara la actual delegada, una medico, miembro del Partido Comunista y jefa de salud pública regional. El otro que levantó la mano fue Silvio (el opositor) para auto proponerse, algo totalmente legal”. También recuerda que “las postulaciones de delegados son a mano alzada pero la elección posterior es secreta, en urnas custodiadas por escolares”.

De forma que mientras los medios internacionales denuncian una dictadura, se están celebrando elecciones, los opositores se presentan de candidatos, la votación es secreta y los corresponsales internacionales que lo deseen pueden estar presentes en las asambleas vecinales.

Www.pascualserrano.net

Pascual Serrano es periodista. Acaba de publicar el libro “El periodismo es noticia” Icaria, abril 2010

Funerales de Estado

Funerales de Estado
Ràdio Klara

Mientras el paro continúa su implacable guillotina, demostrando que la crisis la pagan las víctimas, y los bancos hacen su agosto, tomando dinero al 1% del Banco Central Europeo (nosotros) y prestando al Estado (nosotros) al 3,8%, institucionalizando la estafa legal como forma pía de negocio, la izquierda social está siendo conducida al burladero de la retórica política por la izquierda karaoke en el poder y su entorno, desviando el problema clave del saqueo económico hacia el debate partidista de los casos Gürtel y Garzón para acumular fuerzas que permitan al gobierno socialista revalidarse lampedusianamente en las urnas para que todo siga igual.

El caso Gürtel es una trama de corrupción política como la copa de un pino que debería llevar al desguace a todo el Partido Popular, a sus pompas y a sus honras, por varias generaciones. La caverna, como estaba profetizado dado sus espurios orígenes, ha devenido en una cueva de malhechores sin remisión. Y el intento de procesar a Baltasar Garzón por haber abierto un sumario sobre los crímenes del franquismo para impedir que la Ley de Memoria Histórica se convirtiera en la práctica en una Ley de Punto Final, es otra constatación de la pobre calidad de la democracia existente, fruto envenenado de una transición que sirvió de Arca de Noé para que los verdugos de la dictadura se blanquearan en las nuevas instituciones. Treinta y cinco años de consensos para extirpar de la conciencia popular la experiencia democrática de la legalidad republicana han convertido el actual Estado de Derecho en un simulacro sólo apto para catecúmenos.

Pero esas dos realidades incontestables no deberían convertirse en el único referente político, ni agotar todas las posibilidades de vitalización democrática. Hay que atacar los efectos pero si no se corrigen las causas estaremos haciendo un ejercicio de simulación a beneficio de inventario, aunque el aprovechado en este turno de oficio sea la sedicente izquierda. Y en el origen de los males de la patria, que diría un regeneracionista trasnochado, está el poder de la banca, que riega con su generosa financiación a los partidos políticos mayoritarios para que no se atropellen en casos cleptómanos tipo Gürtel o Filesa, y el mecanismo parasitario del paso de una dictadura a una democracia coronada con los mismos mimbres que la dictadura.

Lo que no puede ser es que la espuma de los días nos impida ver el bosque aunque estemos emboscados. Es decir, constatar que la defensa del caso Garzón se haga obviando que estos lodos proceden de los vendavales antidemocráticos de la transición, como por otra parte han señalado por todo lo alto instituciones como la ONU, Human Rights Watch y Amnistía Internacional, al exigir como reparación esencial la anulación de la Ley de Amnistía del 77. O, en el caso Gürtel y los 40 ladrones, que este atraco en toda regla no sea óbice ni valladar para que el PSOE mantenga acuerdos de calado con ese PP cleptómano o asimilados en Euskadi, Navarra (por partido interpuesto, UPN) y Baleares (la trincona Unió Mallorquina) o aborte los consensos con la banda de los gürtelianos en asuntos capitales como Educación, elección de Durao Barroso para la presidencia de la UE, pacto de directiva de la vergüenza sobre emigración, desregulación fusiones de televisiones privadas , limitación ley de Justicia Universal, pacto de Sanidad, etc., etc., etc.

La amenaza de berlusconización de la política española no es fenómeno sobrenatural, sino una consecuencia del descrédito de una clase política ganado a pulso por legislaturas garrapiñadas entre las cúpulas del duopolio partidista sin juego parlamentario real. La indiferencia ciudadana, el autismo vivencial, la pasividad venal y el abstencionismo ético es un caldo de cultivo que se condimenta en las cocinas de la política realmente existente para impedir que haya un cambio estructural que signifique algo nuevo para la sociedad civil. Por el eso, al margen de los movimientos pendulares que temas como la trama Gürtel procuran de tarde en tarde como pirotecnia ideológica, la percepción entre el pueblo soberano es que todo sigue atado y bien atado.

Invadido el espacio público por la representación partidista, que en última instancia obedece a intereses privados inconfesables, como demuestran las medidas adoptadas para capear la crisis drenando recursos públicos al sector privados, el conservadurismo atolondrado se convierte en un axioma para el común de los mortales. De hecho, con la que está cayendo (el fondo de reptiles Gürtel que es la madre de todas las corrupciones habidas y por haber, y el más difícil todavía de Falange Española y de las JONS, el banderín de enganche del Alzamiento Nacional, sentando en el banquillo al magistrado que osó investigar las responsabilidades del franquismo), el PP aventaja en seis puntos en intención de voto al PSOE. ¿Será por algo?

Fuente: http://www.radioklara.org/spip/spip.php?article3622

Se desvela un insólito patrimonio de José Bono y su familia

Se desvela un insólito patrimonio de José Bono y su familia
Tercera Información

El 23 de febrero de este 2010 José Bono convocó a los pezzi da novanta de los medios de comunicación españoles a una comida. El pretexto era la conmemoración del golpe del 23-f, la causa real resultó ser una desvergonzada petición de respeto por la omertà.

Según informó El Confidencial Digital, lo que Bono hizo fue solicitar a los jerifaltes mediáticos silencio sobre el sueldo y patrimonio de diputados y senadores: “José Bono —dice el citado confidencial— se mostró preocupado porque los periódicos, radios y televisiones están transmitiendo a la ciudadanía que sus señorías cobran mucho y trabajan poco. El tono que empleó, señalan las mismas fuentes, fue de gran inquietud por la imagen de la clase política que está calando entre la ciudadanía”.

La preocupación de Bono estaba muy justificada. Aunque no se conocía entonces, lo cierto es que para esas fechas, el Presidente del Congreso ya era propietario de una nueva vivienda en Madrid, en la C/ San Justo, número 1, en un edificio en el centro histórico de la ciudad.

La compraventa se formalizó en diciembre del pasado 2009 y el piso fue adquirido al Opus Dei —léase a una empresa ligada al Opus, pues la Obra, formalmente, carece de patrimonio— por una cantidad declarada de un millón de euros, si bien, como informa La Gaceta, el piso estaba puesto a la venta por 1.800.000 euros.

Hoy, se levanta el velo sobre una nueva propiedad inmobiliaria. Un chalet de 254 m2 en una parcela de otros 424 m2 más una cuota parte de la piscina de la urbanización. La casa, inscrita a nombre de la mercantil ATTACK 84, en la que figura como apoderado el hijo jinete de José Bono, está situada en la urbanización “El Vergel de Bargas”, en la localidad toledana del mismo nombre.

El promotor de la urbanización es uno de los constructores áulicos del presidente Barreda: Aurelio González Villarejo, de quien se ha hablado en Notitia Criminis en lo concerniente a su vinculación con Luis Portillo; con Juan Gracia Jiménez, propietario de PEINSA 97, ligada a actuaciones en Los Alcázares donde se mezclan los nombres de Enrique Ventero, Roca, CCM y varios de los implicados en la operación Ninette; con Enrique Ortiz Selfa, cuyo nombre también ha salido a relucir en la trama valenciana del caso Gürtel; y por supuesto, con el aeropuerto de Ciudad Real, el PAU de las 25.000 viviendas de Illescas (Toledo) o los PAU de “Las Montanillas” en Carranque, también de la provincia de Toledo.

El chalet de Bono o del hijo de Bono, tiene suscrita una hipoteca por valor de 120.500euros pero su precio de venta es de 300.000 euros. Por otro lado, la cuota parte de la piscina comunitaria adquirida a nombre de la sociedad ATTACK 84, carga con otra hipoteca de 182.160 euros y, además, al decir de empleados de la propia promotora, las calidades y construcción interior de la vivienda en cuestión han tenido un tratamiento especial.

En este contexto, el pasado lunes 5 de abril de 2010 asistimos a un día mongráfico en TVE dedicado a Bono, por la mañana a una entrevista en “Los Desayunos de TVE” y por la noche a una risueña y rural vuelta a Salobre.

En el programa de la mañana Bono, indirectamente, dio respuesta a las informaciones que hasta ese día se habían publicado sobre la compra de la vivienda de la C/ San Justo y sobre la declaración omitida en el Congreso de su participación y beneficios en la mercantil Hípica Almenara. Esa respuesta fue hecha en la línea acostumbrada en Castilla-La Mancha: esto son calumnias de la extrema derecha y, cuando no son de los fascistas —esto se dijo en otra ocasión— son “del comunista” y aclaro que para Bono “el comunista” por antonomasia es Cayo Lara.

La reacción se veía venir. Las informaciones sobre sus nuevas adquisiciones han sido publicadas por La Gaceta, del Grupo Intereconomía, de forma que Bono ha despachado el asunto con un desdeñoso: son de extrema derecha; aunque también es cierto que de igual forma se veía venir la contestación de La Gaceta: “de extrema derecha será su padre”, lo cual en este caso es, dicho con todo el respeto, literalmente cierto, como parece que también es cierto que el propio Bono lo fue, al menos cuando realizó las pruebas para ingresar en la Guardia de Franco.

Ahora bien, no discutamos que La Gaceta es un medio de comunicación cercano al sector más derechista del PP o, incluso, si Bono lo prefiere, a la carcunda española. Pero una vez concedido eso:

¿No es cierto que Bono ha adquirido un piso en la C/ San Justo de Madrid por precio declarado de un millón de euros? Sí, es cierto.

¿No es cierto que ese piso de la C/ San Justo ha sido adquirido a una empresa ligada al Opus Dei? Sí, es cierto.

¿No es verdad que la vecina basílica pontificia de San Miguel, iglesia cedida al Opus Dei, ha autorizado el uso de su aparcamiento a las empresas que están trabajando en la reforma del piso de Bono? Sí, es verdad.

¿No es verdad que al menos una de las empresas que están haciendo los trabajos de reforma en esa vivienda, está ligada a Reyal Urbis, la constructora del íntimo amigo de Bono, Rafael Santamaría? Eso no lo puedo afirmar, pero sí es verdad que las cuadrillas de esas empresas se alojan en uno de los hoteles de Santamaría.

¿No es cierto que una sociedad de Bono o de su hijo ha comprado un chalet valorado en 300.000 euros a su amigo y constructor Aurelio González Villarejo? Sí, es cierto.

¿No es verdad que Bono es propietario de la mercantil Hípica Almenara y que la construcción de sus instalaciones fue hecha por el citado Rafael Santamaría? Si, es verdad

¿No es verdad que en los tres últimos ejercicios de los que se conocen cuentas, esa mercantil ha arrojado unos beneficios netos cercanos al millón de euros? Sí, es verdad.

¿No es verdad que “El Pocero” hizo trabajos en esa hípica cuando Bono era presidente de Castilla-La Mancha y, por tanto, tenía competencias e influencias sobre el PAU del Quiñón, el esperpento urbanístico de Francisco Hernando en Seseña? Sí es verdad.

¿No es verdad que “El Pocero” ha declarado a la prensa que esas obras no las pagó Bono, sino los patrocinadores de la Hípica, entre los que estaban Iberdrola y Reyal? Sí, es verdad.

¿No es verdad que Bono ha omitido incluir su participación y beneficios en la mercantil Hípica Almenara en la declaración de bienes rentas y actividades que está obligado a presentar en el Congreso de los Diputados? Sí, es verdad.

Todo eso es verdad, y a un servidor, que no es ni ha sido falangista, ni tiene padres, abuelos, tararabuelos, ni ascendiente, ni descendiente alguno que lo sea o haya sido, ni de cerca ni de lejos, y que no pretendió ser ni cura ni guardia de Franco, se le da un ardite en todas las tautologías, afirmaciones de principio o aporías que a Bono se le han ocurrido, se le ocurren o se le ocurran, porque ninguna de ellas elude los hechos que están aflorando y que van a seguir saliendo a la luz.

Después de que Francisco Camps, presidente de la Comunidad Valenciana presentara unas cuentas que le acreditan como indigente o que Manuel Chaves, ex presidente de la Comunidad Andaluza y ahora ministro de algo, declarara un patrimonio no menos paupérrimo, la utilidad de las «declaraciones de bienes, rentas y actividades» presentadas por los cargos públicos habrá que tomárselas en lo que valen, que es bien poco. No obstante, alguna pista pueden dar.

En 1998, José Bono, entonces presidente de Castilla-La Mancha, y su señora esposa —la misma que últimamente recibía clases de golf en Estepona por gentileza, según presunción de la UDYCO, de Valle Romano, una de las empresas de la trama vasco-malaya— admitían los siguientes ingresos:

Bono declaró —la documentación citada se puede descargar desde aquí— 7.588.150 Pts anuales y netos como remuneración por su cargo de Presidente de la Junta de Comunidades más 1.800.000 Pts en dietas. 15.088 Pts. anuales pagados como intereses por el saldo mantenido en cuenta corriente, y 4.252.280 Pts. como rentas recibidas por alquileres y derechos de autor.

Para esas fechas su patrimonio inmobiliario, al jurar de D. José Bono, se reduce a la «casa de Salobre», la «casa de Olías», un piso en Madrid y un piso en Toledo. Hay dos fincas rústicas en Salobre que declara vendidas en el 95 para pagar la casa de más de 400 m2 de Olías y también declara vendidos en el 85 y el 94 otros dos pisos adquiridos, respectivamente en el 75 y el 79 —uno de los cuales, por cierto, se olvida de incluir en la relación de patrimonio previo a la toma de posesión de su cargo público—. Por otra parte, el saldo medio de su cuenta corriente en el Banco Popular, como todo el mundo sabe también del Opus Dei fue de 612.974 Pts.

Con esos ingresos y esos inmuebles, admitió ser deudor de 10 millones de Pts. «al constructor de la casa de Olías», constructor que atiende al nombre de Rafael Santamaría Trigo y que, como buen amigo que es de Bono, se ve que le trabajó al fiado. Además debía al Banco Popular un crédito personal de 2.400.000 Pts.

Por su parte, Ana Rodríguez Mosquera, además del 50% de los bienes y deudas declarados por su señor marido, como consecuencia de la participación de ésta en la sociedad conyugal de gananciales, admite unos ingresos de 2.347.306 Pts. anuales y netos pagados por el PSOE.

Ninguno de los dos cónyuges declara ningún otro ingreso, ningún otro inmueble y ni ninguna participación en sociedades. No existen, por tanto, las empresas en las que posteriormente aparecen como titulares él, su esposa y sus hijos. Hípica Almenara SL, se constituyó en 2001, Atalaya 52 SL en 2007, Attack 84 SL —por cierto, domiciliada en la C/ Concepción Arenal, 1 de Bargas, Toledo— fue creada en 2008, Opalo 81, en febrero de 2007 y Ahorros Familiares SAJA SL, está constituida en 2004.

Resumiendo, la familia, a esas fechas, dispone de unos ingresos anuales de, más o menos, 16 millones de Pts que aún no siendo poco, si nos creemos las informaciones aportadas en la declaración de bienes, rentas y actividades, no permiten a los Bono-Rodriguez ahorrar un ardite. Recordemos que el saldo medio de la cuenta corriente es de poco más de medio millón de Pts.

Demos ahora un corto salto en el tiempo, hasta el año 2004, último del que se conocen datos patrimoniales de José Bono. Seis años después de que la familia declarara un patrimonio relativamente magro, las cosas han cambiado un poco.

Ya no aparecen las deudas contraídas con el amigo Rafael Santamaría, ni con el Banco Popular. Bono declara como ingresos —seguimos en pesetas para que la comparación sea más fácil— 8.063.898 Pts más 1.830.246 Pts en concepto de remuneraciones y dietas por su cargo de Presidente de Castilla-La Mancha; 64.225 Pts como beneficios en su faceta de productor de aceite; 1.064.870 Pts de dividendos provenientes de Hípica Almenara SL; 13.144 Pts de intereses por los saldos en cuenta corriente; y 4.271.960 Pts por colaboraciones periodísticas y arrendamiento de dos viviendas.

Como al parecer, por entonces, el Sr Bono había disuelto la sociedad de gananciales con su esposa, según declara, «con el fin de no tener participación patrimonial ni intereses económicos en la tienda de su esposa denominada Tous Toledo», el patrimonio inmobiliario que reconoce se limita a la casa de Salobre y a una finca rústica de 2 hectáreas en esa misma localidad.

Estas dos hectáreas de suelo rústico en Salobre presentan graves dificultades de comprensión. Si nos volvemos a la declaración de 1998 veremos que Bono asegura haber vendido «varias fincas heredadas de su madre para financiar la casa de Olías» y como las únicas fincas que declara heredadas ese año y los demás son los dos terrenos rústicos de caber 1,97 Has. en Salobre adquiridas en 1981 por «herencia de padres» —dice— habrá que concluir que esas casi dos hectáreas fueron las vendidas.

Sin embargo, en 2004 hacen su repentina aparición otras 2 hectáreas que también se declaran adquiridas a título de herencia, pero esta vez en 1967, de forma que o bien se trata de las mismas 1,97 Has. que dice vendidas para pagar la casa de Olías, o bien, lo que es más probable, se trata de otra finca, también rústica, heredada a la muerte de su madre, en cuyo caso, Bono tuvo el descuido de no incluirla nunca en sus declaraciones hasta el año 2004

El resto de los inmuebles, siempre según Bono, pasó a formar parte del capital de Ahorros Familiares SAJA SL, el cual, a fecha de constitución era de 658.000 euros (109.481.988 Pts)

Esta es una sociedad muy curiosa y rentabilísima. Curiosa porque si bien se constituye como sociedad patrimonial para absorber los inmuebles del matrimonio después de la separación de bienes, su objeto social es el inmobiliario; y extraordinariamente rentable porque según sus cuentas los beneficios obtenidos en 2007 alcanzaron la cifra de 462.830 euros (77.008.432) es decir, casi el 100% de su capital social, cosa que asombra más si recordamos que se trata, supuestamente, de una sociedad patrimonial sin más actividad que la tenencia de los inmuebles familiares. De esta sociedad Bono tiene un total de 6.328 participaciones que representan un valor de 632.800 euros (105.289.061 Pts).

Pero si Ahorros Familiares Saja SL, llama la atención, el caso de Hípica Almenara hunde en la perplejidad. La parte de esa entidad que Bono declara poseer es de 40 participaciones por un valor de 6.000 tristes euros. Puesto que Bono es un hombre «familiar» pero no tonto, según los datos que obran en el Registro Mercantil, la cuota parte que éste se ha reservado para sí en la empresa es del 80% y como el capital suscrito, según las cuentas de la sociedad correspondientes al ejercicio 2004, es de 15.000 euros, el dato confesado por Bono es falso.

Ello no tiene mucha importancia porque, en cualquier caso, estos números se refieren al «capital social» es decir a una suma para la que la legislación mercantil fija un mínimo en razón de la forma social y que actúa como garantía de acreedores, pero que no tiene nada que ver con el valor total de la entidad.

Por eso, en el capítulo de «Inmovilizaciones Materiales» (terrenos, edificaciones, etc) los números son algo más elevados: 1.022.879,46 euros, no obstante, cantidad demasiado magra, me da la impresión, para un complejo hípico de 110.000 m2 a tiro de piedra del centro de Toledo con pistas, graderíos, cuadras, picaderos cubiertos, habitaciones para mozos, etc.

Para adquirir el complejo hípico, Bono dice haber hipotecado dos viviendas a consecuencia de lo cual obtuvo un crédito de 899.857 euros, cosa que también llama la atención, porque si el patrimonio inmobiliario de la familia Bono-Rodriguez ha pasado a formar parte del capital de Ahorros Familiares SAJA SL, habrá que concluir que el valor de dicho patrimonio —completo (vivienda en Toledo, vivienda en Madrid y caso de Olías) y no sólo de las “dos viviendas” hipotecadas— es el del capital de esa sociedad, es decir, como se ha visto, 658.000 euros y eso dice mucho a favor de la largueza, seguramente, del Banco Popular, porque las cuentas que a esas fechas mantiene la familia en entidades bancarias sólo son dos: una en Caja Rural y otra en el banco del Opus, las dos, aquejadas de tanto raquitismo, que a Bono le faltaría liquidez para afrontar, siquiera, una avería grave de su automóvil.

Bono con el detenido por corrupción Antonio Barrientos, ex alcalde de Estepona

No obstante, al igual que Ahorros Familiares SAJA SL., el hipódromo también es extraordinariamente rentable. En tres años ya ha dado un millón de € de beneficios netos, aunque esto tampoco es tan raro teniendo en cuenta que, por ejemplo, las obras que Francisco “El Pocero” Hernando le hizo ahí, no las pagó Bono —al decir del propio Pocero— sino los «patrocinadores» y no hay que asombrarse de que los beneficios sean muchos cuando los gastos los pagan otros.

Volviendo a la declaración de 2004, la consorte de Bono reconoce unos ingresos por su trabajo en la nomenclatura del PSOE de 16.606 euros (2.763.005 Pts.) otros 6.400 en concepto de dividendos por su participación en Hípica Almenara, y 13.912 por ingresos derivados de inmuebles arrendados. En el resto de conceptos se repiten las cantidades declaradas por su marido por lo que habrá que entender que le corresponde el 50% de esas cantidades aunque la sociedad conyugal de gananciales estuviera disuelta desde marzo de ese mismo año 2004.

Lo que sí declara como propias Ana Rodríguez Mosquera son 420 participaciones de la «franquicia de Tous» —una cadena de joyerías que vende figurillas de simpáticos oseznos para colgar del cuello— por un valor total de 25.684 euros.

En conclusión, que sin entrar a analizar detalladamente las inconsistencias de unas declaraciones que nadie se toma muy en serio, incluidos los propios declarantes, entre 1998 y 2004 la familia Bono-Rodríguez ya ha recorrido el camino que separa la vida acomodada de la riqueza y, desde entonces hasta la fecha, han aparecido entre cinco o seis —dependiendo de las fuentes de información— joyerías franquiciadas por la firma Tous; cinco sociedades mercantiles: Hipica Almenara, SAJA, Attack 84, Atalaya 52 y Opalo 8; posee un patrimonio inmobiliario un tanto protéico pero que incluye la finca de 110.000 m2 en que está instalado el negocio de la hípica; el nuevo piso de la C/ San Justo de Madrid; el nuevo chalet de Bargas; tiene otra vivienda de considerables proporciones en Toledo; la soberbia casa de Olías; otro piso más en Madrid, etc. etc. y dejo esto en suspenso porque tengo la viva sospecha de que los descubrimientos relativos a la riqueza de José Bono y familia no han terminado.

Todo esto se ha forjado, si nos creemos los dicho por Bono en sus declaraciones, con la venta de 20.000 m2 suelo rústico en Salobre, cuyo precio no pudo ser superior a unos 20.000 euros (algo más de 3 millones de Pts.) porque a fecha de hoy el suelo rústico en Alcaraz, localidad relativamente cercana a Salobre, pero de mucha mayor importancia y mucho más próxima a Albacete, oscila entre el Euro y los cincuenta céntimos el m2; un crédito de 899.857 euros y la venta en los años 85 y 94 de dos pisos adquiridos respectivamente en el 75 y el 79 por lo que, evidentemente, no debían tener ningún parecido con la vivienda de la C/ San Justo de Madrid o con las casas de Bargas y Olías.

Me resulta realmente difícil pensar en alguien que supere en industria y tino inversor a José Bono, pero, para acabar, conviene recordar una información aparecida en el libro de Alejandra Ramón y Ruth Ugalde: El Pocero de Seseña, un texto imprescindible para comprender la historia nocturna de Castilla-La Mancha. En su página 160 se lee lo siguiente:

«Verano de 2006. A las puertas del despacho de la ministra de Vivienda, un consejero de una de las mayores inmobiliarias españolas esperaba reunirse con María Antonia Trujillo… Tras las formalidades de turno, Trujillo empezó a contarle una extraña trama de intereses inmobiliarios y supuestos favores políticos en Seseña que salpicaba directamente a José Bono. Moncloa no tenía pruebas, pero sospechaba que las acusaciones eran ciertas y esa podía ser la gran oportunidad para desterrar definitivamente al ministro de Defensa de la política”.

Nadie ha desmentido esto.

Fuente: http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article14298

España, un circo repugnante

España, un circo repugnante
Ni risas ni lágrimas. Ni payasos ni equilibristas. El espectáculo de la política española es el de una ciénaga de la que ha desaparecido la vida fundamentada en la ética, el pensamiento, la razón.
La ley existe: pero es la ley creada, impulsada, inspirada en los fascismos. Fascismos en la justicia. Fascismos en la economía. Fascismos en la cultura. Nos preguntamos: escribir, ¿dónde, para qué, para quiénes?
Retiran estatuas de Franco y algunas, no todas, de quienes le acompañaron en su organización criminal, pero muchos de aquellos que hoy aparecen hablando, escribiendo, siendo entrevistados en los medios de comunicación, no son sino sus descendientes, trajeados y adaptados a las nuevas circunstancias sociales e históricas.
Pueden sentirse satisfechos quienes protagonizaron las leyes de la traición de la transición. Muertos o vivos consiguieron que el franquismo no desapareciera nunca. Hoy las hienas se ríen, aúllan los lobos, y balan débiles y patéticos los corderos. Y los mendigos se lamentan de que sean tan "malos" quienes roban miles de millones de euros un día sí y otro también, o se sientan en los lugares que santifican las tablas de la ley, de la Iglesia, del llamado Derecho.
Y mientras, huecos, vacuos, necios, todos hablan de Democracia. La democracia que pretenden imponer como ejemplo para los pueblos sometidos y expoliados de América Latina, de África, de otros lugares del mundo: la democracia occidental. ¿Cómo no van a pedir que desaparezcan para siempre los castristas, bolivarianos, evomorelianos, si no aceptan entrar en su ciénaga, en la que ellos chapotean como amos?

Fuente:
http://andressorel.blogspot.com/2010/04/espana-un-circo-repugnante.html

La “ilegalización” legal de la izquierda

La “ilegalización” legal de la izquierda

Se sigue delimitando la frontera entre dictadura y democracia por una línea perfectamente definida, pero se trata de un gran error. El límite entre democracia y dictadura puede ser más nebuloso de lo que se piensa. Por ejemplo, todos coincidiremos en que si se ilegalizara a los partidos que existen en España más a la izquierda del PSOE sería un clara muestra de régimen dictatorial. Esa era una de las características que poseía el franquismo.

Pero los tiempos cambian y las técnicas se perfeccionan. Hoy existen modos de “ilegalizar” mucho más sutiles, imperceptibles. Pensemos para qué quieren unos ciudadanos un partido político. Pues, por ejemplo, para presentarse a unas elecciones y lograr representantes en consonancia ideológica con los principios de ese partido.

El sistema moderno adjudica unos fondos públicos desproporcionados y desiguales para cada partido. En marzo se hizo público el informe del Tribunal de Cuentas referido a la fiscalización de los partidos políticos durante 2006. Se supo que entre todos recibieron ese año 193,1 millones de euros en ayudas públicas. Pero casi todo se lo quedaron los dos mayoritarios: PSOE (junto con PSC) que recibió 74'7 millones, y PP con 64,8. Y por si fuera poco los bancos les condonan las deudas, el informe también señala que al PSOE y PSC varias entidades financieras le condonaron 40 millones.

Pero hay más vías para que los grandes consigan dinero. Ahí está la trama de financiación ilegal del Partido Popular, donde el auto del juez que investiga el caso afirma que el tesorero de ese partido recibió 1.353.000 euros de la trama de corrupción. El PP se defiende recordando el caso Filesa de financiación ilegal del PSOE, pero la verdad es que, terminen como terminen estos juicios, nunca se plantea que si los dos grandes partidos utilizan financiación ilegal para sus campañas electorales, no puede ser legal el resultado de esa elecciones.

Para asegurar mejor el funcionamiento del sistema también está la legislación electoral. Según ella, en las elecciones municipales de 2007, IU con 1.216.443 votos consiguió 2.033 concejales; pero PSOE con 7.758.093 consigue 24.026 y PP con 7.914.084 consigue 23.347 concejales. Es decir, con seis veces más votos los partidos mayoritarios consiguen doce veces más concejales.

Al año siguiente, en las elecciones generales, Izquierda Unida necesitó medio millón de votos para cada diputado, mientras otros partidos con esos votos alcanzaban diez diputados. A los dos partidos mayoritarios les bastaban 67.000 votantes para cada diputado. En realidad tampoco es que IU necesitara medio millón de votos por diputado, fue mucho peor, los diputados los consiguió, uno con 163.633 votos en Madrid y otro con 154.300. El resto, 745.008 votos, no sirvieron para nada según establece la legislación electoral gracias a la circunscripción provincial.

Tras dos años de discusión de posibles modificaciones de la ley electoral para terminar con esa injusticia, los partidos mayoritarios -PSOE y PP- deciden el pasado mes de marzo en la subcomisión del Congreso no corregir esa desproporcionalidad, incluso en contra del criterio del Consejo de Estado. Todo queda igual.

Pero un partido no sólo existe para lograr cargos públicos, también puede servir para hacer llegar a la sociedad determinadas ideas, propuestas, valores o movilizaciones. Para ello parece lógico que los medios de comunicación, en especial los públicos, cumplan con su responsabilidad de pluralidad. En el pasado mes de marzo, ni un solo representante de Izquierda Unida, ni un solo segundo, apareció en los informativos de TVE de Madrid. Y ello a pesar de que la coalición generó más de cincuenta notas en las que recogía sus valoraciones políticas, las denuncias constantes sobre el estado de los distritos y los barrios de la capital o sus propuestas alternativas.

Podría, por último, quedarnos el consuelo de que al menos la democracia sirva para poder hacer justicia con la represión que sufrió la izquierda durante la dictadura. Pero ahí tenemos al juez que lo ha intentado sentado en el banquillo.

En conclusión, que no hace falta ilegalizar a nadie, el modelo funciona con la precisión de un reloj para garantizar la ilegalización mediante la legalidad. Ni Tejero lo hubiera hecho mejor.

Www.pascualserrano.net

Razones para oponernos al golpe de Estado judicial...

Razones para oponernos al golpe de Estado judicial...
La Memoria Viva

Nadie debe escandalizarse cuando se apela a expresiones que pueden parecer, en un primer momento, como excesivas si éstas vienen a su vez avaladas por razones de peso. El escándalo internacional que se está desatando con la causa articulada contra el magistrado juez Baltasar Garzón ha levantado ya voces que claman por una siempre deseable independencia judicial y “hay que dejar que la Ley actúe”. Pero esos aparentes defensores de los procedimientos garantistas legales parecen empeñados en ignorar, se supone que de forma consciente, que al mismo tiempo se están cruzando con total impunidad múltiples líneas rojas legales que cualquiera puede percibir.

A estas alturas parece un principio aceptado que el régimen instaurado por los golpistas de 1936 era un régimen declaradamente totalitario (es una aspiración explícita que se repite de forma reiterada por los propios conmilitones y aceptada por su propia cabeza visible) y que buscó desde su planificación una verdadera limpieza que se disfrazó de étnica al identificar a los leales a la República Española como una raza a exterminar, los llamados rojos. ¿Existe alguna duda, por tanto, para que llamemos a esa limpieza como un genocidio asimilado? Hoy esos comportamientos se denominarían sin lugar a dudas como un régimen de terrorismo de Estado, mírense para esa asimilación semántica vías muchos más próximas y que se siguen utilizando en nuestro propio ordenamiento jurídico para condenar sin paliativos a los “exaltadores del terrorismo” para incluso borrar con todo merecimiento a los simpatizantes de unas siglas del panorama político. En este sentido se está siendo demasiado permisivo con actos y expresiones que entran de lleno en el delito de apología del terrorismo. Calificar como “un período de extraordinaria placidez” el capítulo más largo y negro de nuestra historia del terrorismo patrio es, no ya una ofensa gravísima para un número enorme de ciudadanos, sino directamente un delito de exaltación y encubrimiento cómplice del terrorismo de Estado. Connivencias implícitas e incluso explícitas con ideología fascista y genocida se dan en estamentos muy sensibles de nuestro estado de Derecho, y nadie se puede decir de sí mismo ni del ámbito jurisdiccional al que pertenece impune a estos graves delitos.

Se ha pretendido igualmente, por parte de esos garantistas de posiciones con las que simpatizan, que no se puede criticar al Tribunal Supremo por las actuaciones que ahora están en marcha, aduciendo que con esa crítica estamos socavando un pilar esencial de nuestra Justicia. Posiblemente se apunta con ese aviso que no son las instituciones y sí sólo las personas las que delinquen. En ese mismo paquete de objeciones se incluye el hecho penal asentado de que, una vez que el criminal ha muerto, el delito desaparece con él. Aquí reside probablemente la falacia sociológica que no está siendo considerada.

Cuando decimos que el franquismo sociológico sigue criminalmente vivo entre nosotros no se está afirmando un hecho sin base real. Falange Española fue una herramienta fundamental en el exterminio sistemático y planificado de cientos de miles de inocentes ciudadanos españoles, y sus botas, correajes y símbolos un referente básico del régimen de terror al que hemos aludido. Ese grupo perfectamente tipificado en su ideología es al que se ha dado amparo en la alta instancia judicial –“libre de toda sospecha” según su presidente el señor Dívar– para erigirse en acusador del magistrado Garzón con el inaceptable argumento de “haber atentado contra el honor de Franco”. ¿Se puede encontrar una prueba más contundente, de vinculación ideológica al terrorismo franquista, que pretender que se está ofendiendo la memoria de un criminal de guerra que debió sentarse con todo merecimiento en el banquillo de los acusados en el juicio de Nüremberg? Además de que ese deleznable grupo de fascistas de camisa azul no tienen vergüenza en seguir exaltando la misma ideología criminal y desfasada que les convirtió en ejecutores convictos y confesos de un crimen imprescriptible de lesa humanidad. Y el magistrado Varela y demás compañeros de procedimiento aceptan entusiasmados la personación de tan cualificados herederos del horror para proceder a una chapuza judicial de la que ahora daremos algunas claves.

Estamos ante un desprecio sistemático de los argumentos legales del Ministerio Público, algo que es esencial en cualquier procedimiento. La voz autorizada de la Fiscalía ha sido ignorada de forma contumaz por la Sala, cuando exigía el archivo de la causa. No se han admitido las pruebas para la defensa del ahora acusado. No se han admitido los testigos cualificados propuestos por la defensa, que  demostraría la extemporaneidad de una Ley de Amnistía (invocada reiteradamente como referente último por tan peculiares acusadores) cuya nulidad ha sido reclamada hasta la saciedad por todas las instancias internacionales con responsabilidad legal en la defensa de los Derechos Humanos, como el Relator de Naciones Unidas. No se le ha dado la relevancia debida a la contaminación ideológica y de animadversión personal de algunos de los integrantes del Tribunal. Y, como resumen de estos graves defectos formales –que invalidarían cualquier otro procedimiento, pero no por lo visto este– no se considera que todo este cúmulo de evidentes irregularidades colocan al magistrado acusado injustamente en una situación de clara indefensión.

La coincidencia de todos elementos ideológicos, de vulneración de garantías procesales, la admisión de denunciantes inhabilitados por la Historia y el Derecho Internacional, unido a la propia vinculación de alguno de los miembros del Tribunal a posiciones claramente en la órbita ideológica del franquismo sociológico, convierten a algunos de los actores aquí mencionados (tanto en el rol de comparsas como de actores principales) en cómplices o encubridores de los crímenes del franquismo. Por estas poderosas razones no estén ustedes tan seguros de que todos los culpables están muertos desde 1975 y de que no habrá posibles acusados tipificados para sentarse en el banquillo de los acusados cuando se sustancien, y se hará sin duda, esos procedimientos de depuración de responsabilidades criminales internacionales que se han puesto en marcha fuera de nuestras fronteras, procedimiento tratados con desprecio por los involucrados en esto que sin duda, y a lo dicho me remito, como un Golpe de Estado Judicial.  Veremos entonces quienes son los prevaricadores.

Francisco González de Tena. Doctor en Sociología e investigador

Fuente: http://lamemoriaviva.wordpress.com/2010/04/10/razones-para-oponernos-al-golpe-de-estado-judicial/

¿Persecución religiosa?

¿Persecución religiosa?

RAFAEL TORRES

Jaume Matas es un tipo estupendo, y Benedicto XVI un Papa vigilante a más no poder de la conducta de los sacerdotes de su Iglesia. Siendo esto así, ¿cómo es posible que se les ande censurando con semejante saña y virulencia? Muy sencillo: porque Matas es un preboste del PP, y Benedicto XVI otro, y en grado Sumo, de la Iglesia Católica, y ya se sabe que el zapaterismo chavista, castrista y filoislamista de una parte, y en anticlericalismo jacobino y masónico de otra, se han propuesto erradicar de la faz de la Tierra todo lo que suene a Civilización Occidental. Tal es el discurso de la derecha española.

Si no repugnara tanto a la inteligencia, la de cualquier ciudadano acudiría, sofocada y sin necesidad de ser de izquierda, a las referencias básicas y universales del bien y del mal para poner las cosas en su sitio, que no es otro, en el caso de Matas, que el del banquillo ante un tribunal para responder de las imputaciones de pillaje, y en el del Papa de Roma, el de su responsabilidad institucional en relación a los numerosos, muy graves y silenciadísimos delitos sexuales perpetrados por sacerdotes contra niños.

Pero repugna a la inteligencia, por muy mediana que ésta sea, ese descenso abisal de ponerse a trabajar para defender lo obvio, es decir, lo obvio para todo el mundo, de derechas, de izquierdas, de centro, católicos, mahometanos, protestantes, ateos, agnósticos o indiferentes. Lo obvio es que robar a la gente es un delito, tanto más obsceno si el que manga las gallinas es el encargado de cuidarlas, y que abusar sexualmente de los niños es otro delito, y, por cierto, más trascendente y nauseabundo.

Esa teoría de la persecución política y religiosa que se ha inventado la derecha, no merece el menor comentario, pero sí suscita desolación que por puro sectarismo haya quien se muestre más benevolente con los verdugos que con las víctimas.

Abuso sexual a niños en la Iglesia: Benedicto no irá a juicio

Abuso sexual a niños en la Iglesia: Benedicto no irá a juicio

Jesús Manuel Silva Rivas

En 1992, Sinead O’Connor era la cantante más admirada del mundo. Ese año rompió una foto de Juan Pablo II en la televisión de EEUU, de inmediato su impactante video recorrió el planeta y fue falsamente mostrada como una insolente atea; horas más tarde sus discos fueron quemados. Pocos sabían que ella había sido abusada durante su niñez por sacerdotes de su natal Irlanda, país donde hasta 2007, el 98% de las escuelas eran controladas por la Iglesia Católica.

Al igual que Sinead, millones de niños han sufrido abuso sexual por “representantes de la fe cristiana”, ello se desprende de fuentes como el diario Boston Globe, (04-12-1992), que reveló que la Iglesia había pagado unos 300 millones de dólares, entre 1985 y 1992, en acuerdos con víctimas de curas pedófilos. Asimismo en 2002, el informe “John Jay”, avalado por la propia Conferencia de Obispos de EEUU y el Colegio de Justicia Criminal que lleva su nombre, informó que sólo en ese país, entre 4.000 y 5.000 sacerdotes fueron señalados por abuso contra 14.000 niños y adolescentes durante cuatro décadas. El documento reflejó acusaciones formales contra 4.392 sacerdotes, lo que representaba un 4% del clero nacional.

Este 2010, ante el escándalo mundial donde Benedicto XVI es acusado por las víctimas de ser el responsable último del encubrimiento de los abusos sexuales de sacerdotes a niños; Giuseppe dalla Torre (Jefe del Tribunal del Vaticano) ante el periódico italiano “Corriere della Sera”, ha declarado que Benedicto no irá a testificar en ningún juicio porque goza de inmunidad ante los tribunales del mundo, en su carácter de Jefe de Estado. El Sumo Pontífice se ha circunscrito a lamentar la situación mediante una carta pública.

La pedofilia además de ser pecado, es un grave delito que debe ser castigado. En solidaridad con las víctimas, nos incluimos entre las personas de buena voluntad que esperan de la Santa Sede una conducta responsable frente a la justicia, pues hasta ahora reina la impunidad.

Constitucionalista y Penalista. Profesor Universitario.

http://jesusmanuelsilva.blogspot.com

Sobre España, Venezuela y la instrumentalización política del terrorismo: La mentira como oficio e ideología

Sobre España, Venezuela y la instrumentalización política del terrorismo: La mentira como oficio e ideología

A lo largo de los últimos seis años hemos sido testigos en España de sucesivos episodios de manipulación política y mediática del fenómeno terrorista, promovidos por el Partido Popular y sus satélites propagandísticos. Una estrategia de alto riesgo que, con el evidentísimo fin de socavar el prestigio y la operatividad del gobierno socialista, no ha tenido reparos en poner en cuestión las instituciones del Estado y la convivencia cívica entre los españoles.

El primero de estos episodios fue la demencial e ignominiosa campaña de intoxicación informativa en torno a los atentados del 11 de marzo de 2004. Una campaña orquestada al alimón por comunicadores sensacionalistas y ultraderechistas (como Federico Jiménez Losantos, César Vidal, Gabriel Albiac o Pedro J. Ramírez) y políticos del ala más radical del PP (entre ellos los ex-ministros Ángel Acebes o Eduardo Zaplana, sin olvidar al propio ex-presidente José María Aznar y su fundación FAES). A lo largo de estos seis años, y a despecho de las nítidas conclusiones de la Comisión de Investigación parlamentaria y de la sentencia de la Audiencia Nacional, los llamados "agujeros negros del 11-M" se han convertido en una industria tan macabra como rentable. Un repaso por el kiosko de prensa o el dial radifónico nos permite comprobar, a medio camino entre la incredulidad y el espanto, cómo todavía hoy siguen estos "conspiranoicos" erre que erre con sus malsanos desvaríos, desmintiendo la autoría de Al-Qaeda y cualquier relación de los atentados con nuestra participación en la guerra de Iraq, y señalando en cambio, de forma más o menos explícita, hacia ETA, hacia las Fuerzas de Seguridad del Estado, hacia el Partido Socialista, hacia los servicios secretos marroquíes, hacia todos ellos a la vez...

Un segundo ejemplo de esta manipulación interesada del terrorismo se produjo durante la última tregua de ETA. La oposición neoconservadora y sus satélites cívicos y mediáticos falsearon concienzudamente la naturaleza y la agenda de las conversaciones mantenidas entre el gobierno y la banda (celebradas con la autorización expresa del Parlamento, y con la más que loable finalidad de obtener una definitiva entrega de las armas por parte de ETA), presentándolas como "la rendición del Estado ante el terrorismo". Durante meses, el PP mantuvo su actitud mendaz e incendiaria en las instituciones y movilizó a sus bases más radicalizadas en sucesivas manifestaciones callejeras, en las que se menoscabó gravísimamente la verdad de los hechos y el honor de nuestras instituciones democráticas: se habló, entre otras infamias de gran calado, de un gobierno "encamado con la ETA", que "traiciona a los muertos"...

No es muy distinta la metodología que el PP y su entorno mediático están empleando en la actualidad al respecto de las supuestas vinculaciones entre ETA y el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela. No es ninguna novedad esta satanización del presidente Hugo Chávez, que la derecha española practica con insistente entusiasmo desde hace años, y que la izquierda (por desgracia tantas veces atrapada en la lógica perversa que impone la arrolladora hegemonía mediática de la derecha), sólo es capaz de desmentir con la boca pequeña y miedosa. Pero no es tiempo de medias tintas ni de disculpas en voz baja, sino de aferrarse a la verdad con uñas y dientes y defenderla de quienes han hecho de la mentira un oficio y una ideología.

Los atentados del 11-M fueron cometidos por una célula de Al-Qaeda en represalia por nuestra participación en la guerra de Iraq. Las conversaciones entre el gobierno y ETA desafortunadamente fracasaron en sus ambiciosas expectativas, pero no por eso dejaron de ser perfectamente legales, legítimas y oportunas. Y las acusaciones de connivencia entre el gobierno venezolano y ETA son una inmundicia sin el menor fundamento material, que no hace sino reiterar la misma pauta inquisitorial de los ejemplos anteriores: "terrorista, cómplice del terrorismo o amigo de los terroristas es todo aquel que no me aplaude y no se me somete". Un cedazo tramposo que, a capricho del pequeño aspirante a Metternich que desde la presidencia de la FAES aspira a presidir el universo, se abre de par en par para dejar pasar un genocidio en Iraq, un golpe de Estado en Honduras o una mafiocracia en Italia, pero se cierra como una soga corrediza sobre el pescuezo erguido de la Venezuela bolivariana.

No soportemos ni una mentira más, y a cambio tendamos la verdad al sol a la vista de todo el vecindario. Hugo Chávez no es ningún terrorista, ni un cómplice del terrorismo, ni un amigo de los terroristas, sino un gobernante con toda la legitimidad democrática emanada de unas urnas limpias, y cuyos únicos delitos son el haber roto con una larga y dolorosa tradición de sumisión de los gobiernos de su país a los Estados Unidos, el haberse enfrentado con valentía a las oligarquías locales y globales que expoliaban a su pueblo y el haber puesto la soberanía nacional y la justicia social en primer plano de su acción de gobierno. Motivos más que suficientes para que, hoy más que nunca, con orgullo y con gallardía, aún nadando contra corriente de los ríos de mierda que nuestra montaraz derecha escupe un día tras otro sobre ellos, la izquierda española reafirme sin vacilaciones su abrazo fraterno con el pueblo de Venezuela, con el movimiento popular bolivariano que encarna su ejemplar empeño de progreso y emancipación, y con el gobierno y el presidente que con tan envidiables lealtad, dignidad y firmeza de espíritu los representan.

El colapso eléctrico

El colapso eléctrico
Público

La situación creada en varias comarcas gerundenses por el apagón de una semana provocado por la nevada del 8 de marzo, que afectó a 200.000 personas, invita a la reflexión. La visión de 33 torres eléctricas rotas como frágiles cañas estremece. Lo tendrán difícil las compañías eléctricas implicadas (Endesa y Red Eléctrica Española) para esquivar su responsabilidad. ¿Acaso la obsesión por reducir costes para aumentar los beneficios ha llevado a instalar torres de pacotilla y no invertir en su mantenimiento? Las investigaciones deberán aclarar este punto.

También las administraciones públicas deberán explicar si sus normas sobre líneas eléctricas se han cumplido y, en caso afirmativo, asumir la responsabilidad por unas normativas tal vez inadecuadas. Habrá que decidir dónde termina la “fuerza mayor” y empieza la negligencia humana.

El Gobierno deberá imponer a las eléctricas la exigencia de hacer frente a sus responsabilidades. Y si no pueden, esperemos que no se repita el bochornoso espectáculo de rescatar con dinero público unas empresas privadas (entonces fueron bancos) para dejarlas luego en libertad para seguir funcionando como antes. ¿Será capaz el Gobierno catalán de hacerlo, cuando resulta que el director general de Energía es Agustí Maure, antiguo alto directivo de Red Eléctrica? ¿O cuando el presidente Montilla defiende la tesis de Endesa de que si la proyectada línea de muy alta tensión (MAT) hubiera estado instalada, los daños habrían sido menores?

En este caso, el problema no ha sido de suministro sino de distribución, y las redes que han fallado son las de media y baja tensión, las que llegan hasta los consumidores finales. La existencia de la MAT, por tanto, no habría servido de nada. Es más, en la polémica en torno a la MAT, los alcaldes que se oponen a ella aceptarían, si acaso, su soterramiento, que sería más caro pero más seguro ante tormentas como esta última u otras eventualidades meteorológicas. Y viendo lo ocurrido, con reparaciones y compensaciones millonarias a la vista, parece que habrá que rehacer los cálculos, y la opción de línea soterrada saldrá reforzada.

Pero el caos provocado por el apagón tiene otras facetas. La historia de las redes eléctricas centralizadas está punteada de apagones, algunos monumentales, como el de 2003 en el noreste de Estados Unidos y Ontario, que dejó sin luz a 50 millones de personas, o el de 2006, que afectó a gran parte de Europa occidental. Por esto hace años que se investiga y experimenta en modelos descentralizados de suministro eléctrico.

En 2006, la Dirección General de Investigación de la Comisión Europea publicaba un opúsculo (que se puede consultar en http://europa.eu.int/comm/research/rtdinfo) sobre las “redes inteligentes” (smart grids) que señala la conveniencia de pasar de las redes centralizadas aún imperantes a redes descentralizadas.

La idea está muy elaborada. Implica redes en telaraña, como Internet, donde la electricidad se inyecta desde muchos nodos, lo cual implica no sólo centrales grandes, sino también pequeñas, y multitud de instalaciones fotovoltaicas y otras instalaciones domésticas de generación eléctrica en casas particulares y otros edificios. También prevé múltiples focos descentralizados de almacenamiento de electricidad.

Una red así no sólo dispersa la generación eléctrica por el territorio, sino que aproxima producción y consumo, reduciendo las pérdidas por transporte. Se basa no en tres o cuatro, sino en miles de productores. Una red de este tipo es mucho menos vulnerable a desastres como el acaecido en Catalunya.

Este sistema es el futuro y su viabilidad aumenta a medida que se introducen innovaciones como la que Volkswagen ya comercializa en Alemania: instalaciones domésticas de calefacción con gas natural que, por cogeneración, aprovechan el calor sobrante para producir electricidad e inyectarla a la red.

En Hoogkerk (Holanda) funciona ya una “red inteligente” que agrupa 25 hogares. Ya hoy la fotovoltaica y la eólica tienen una viabilidad probada para avanzar hacia este modelo.

Por otra parte, si los edificios de la zona afectada hubieran dispuesto de captadores solares térmicos, no se habrían quedado sin agua caliente, y si no hubiera tantas cocinas y calefacciones eléctricas, el colapso habría sido menor. Dependemos demasiado de la electricidad.

Las autoridades públicas tienen la responsabilidad de adoptar criterios de diversificación energética y de promover las energías renovables y un cambio urgente hacia sistemas descentralizados. ¿Servirá para ello el plan Zapatero de “economía sostenible”? Sospecho que se va a quedar corto tanto por falta de inversiones como por falta de ideas.

Esperemos que, una vez superados los efectos del colapso vivido, los responsables políticos, en vez de empecinarse en proyectos como la MAT, se tomen en serio la adopción de un modelo energético descentralizado basado en energías limpias y renovables. Es una asignatura pendiente para luchar contra el cambio climático. Hoy, además, es una condición para dormir tranquilos y evitar catástrofes como la del noreste de Catalunya. Una situación tan dramática debiera ser un revulsivo tanto para los gobiernos como para la ciudadanía. No aprovecharla para dar un salto adelante sería una lástima.

Joaquim Sempere es profesor de Teoría Sociológica y Sociología Medioambiental de la Universidad de Barcelona

La democracia incompleta española

La democracia incompleta española

Vicenç Navarro

Una de las lecturas sesgadas que se hace de nuestra historia reciente y que ha dominado la sabiduría convencional del país, es que la transición de la dictadura a la democracia en España fue modélica, pues permitió pasar de un régimen dictatorial a un sistema democrático, homologable al de cualquier otro país europeo, sin que ocurrieran mayores convulsiones en el país. Tal visión de lo que fue la transición es, sin embargo, errónea.

No sé si podría haber ocurrido otro tipo de transición, pero lo que me parece evidente es que de modélica tuvo poco, pues la democracia existente en España –resultado de la transición- es extraordinariamente limitada, lo cual explica muchas cosas, incluyendo el enorme retraso del estado del bienestar en España. Todavía hoy, España es uno de los países que tienen un gasto social público como porcentaje del PIB más bajo de la UE-15, el grupo de países de semejante nivel de desarrollo económico al nuestro.

El hecho de que la democracia sea incompleta y el estado del bienestar sea tan insuficiente se debe al enorme dominio que las fuerzas conservadoras tuvieron en aquel proceso de transición, y que continúan teniendo en la vida económica, política y mediática del país. Tal dominio aparece, entre otros indicadores, en la continuidad de personas procedentes del régimen dictatorial anterior en la cúspide del aparato del estado, desde la Monarquía y el Ejército a la Judicatura. Una consecuencia de esta situación es el hecho de que el Tribunal Supremo de España, la máxima autoridad judicial de España, no ha llevado a los tribunales a ninguna persona, perteneciente al régimen anterior, responsable de las enormes atrocidades llevadas a cabo por aquel régimen (incluyendo a los más de 150.000 asesinados, cuyos cuerpos no han aparecido). En realidad, el único que parece ser que va a ser penalizado, ha sido un juez, el juez Garzón, que intentó llevar a los tribunales a los responsables de tales asesinatos, ayudando, además, a los familiares de los desaparecidos a encontrar a sus muertos.

Y para mayor ofensa a cualquier persona con un mínimo de conciencia democrática, a este hecho se le suma que el presidente del Tribunal fue un colaborador de aquel régimen, que juró en su día lealtad al movimiento fascista (el Movimiento Nacional), y que la denuncia al juez Garzón ha sido protagonizada por la Falange, heredera de aquel régimen. Esta situación vergonzosa es impensable en la Europa democrática. Lo que ocurre en España es comparable a que, en Alemania, el Partido Nazi (prohibido en aquel país) llevara a los tribunales al único juez que hubiera intentado llevar al régimen nazi a los tribunales por sus atrocidades, siendo juzgado por el Tribunal Supremo alemán, presidido por un juez que había jurado lealtad al nazismo. El escándalo internacional sería enorme. Pues esto es lo que está pasando en España.

Otro ejemplo del dominio conservador es el blindaje mediático del Monarca y de la Monarquía, que alcanza niveles extremos, no permitiéndose críticas a la institución, y al que la dirige, en los medios de información y persuasión de mayor difusión del país, que constantemente promueven al Monarca y a la Monarquía vetando voces republicanas. Las televisiones, tanto públicas como privadas, han estado promocionando la figura del Rey en varios programas que silenciaron cualquier voz crítica del Monarca o de la Monarquía. Estos programas propagandísticos de la Monarquía son frecuentes en los medios televisivos, radiofónicos y escritos de mayor difusión del país. Mientras, voces críticas con sensibilidad republicana son sistemáticamente excluidas o encuentran grandes dificultades en expresarse en tales medios. La prensa en Cataluña ha publicado la noticia de que un documental preparado para la Televisión Pública catalana, que presenta voces republicanas junto con voces monárquicas en un debate sobre los méritos y deméritos de tal institución, está encontrando serias dificultades y retrasos en su presentación, habiéndose cancelado su emisión, a pesar de haberse anunciado en su programación.

Estos y otros hechos cuestionan la imagen de que la Monarquía es una Monarquía constitucional homologable a las Monarquías existentes en Europa (imagen tan promovida por los medios de mayor difusión). El blindaje a la crítica de la Monarquía se debe a que el establishment conservador tiene plena conciencia de que la Monarquía es el lazo que une el entramado conservador que domina el país. Las críticas a la Monarquía por parte de la ultraderecha la benefician, pues le permiten presentarse como una Monarquía centrada (como algunas voces de la izquierda confusa también la presentan). Este blindaje se debe al temor de que el entramado pueda deshacerse. En realidad, si estuvieran seguros de la fortaleza de su dominio, permitirían una mayor diversidad ideológica. El hecho de que no lo permitan es un indicador de su falta de fortaleza. Y de ahí derivan las enormes limitaciones de la democracia.

Una última observación. Cuando se produjo el golpe militar del General Pinochet en Chile, la BBC (la televisión pública británica) hizo y mostró una película (“A Very British Coup”, BBC), que mostraba que si un gobierno laborista en Gran Bretaña hubiera querido hacer las reformas que hizo el Presidente Allende en Chile (al cual tuve el enorme privilegio de asesorar), habría habido un golpe de estado en Gran Bretaña, liderado por la Monarquía. Fue uno de los programas más vistos en aquel país. Comparen este comportamiento con el comportamiento de las televisiones públicas y privadas en España, que no permiten ninguna crítica a la Monarquía, o dificultan su expresión. ¿Es esto democracia?

Vicenç Navarro. Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

(www.vnavarro.org)

Fuente: http://blogs.publico.es/dominiopublico/1915/la-democracia-incompleta/

Cuando la verdad se oculta y la mentira se declara probada

Cuando la verdad se oculta y la mentira se declara probada
Unos jueces no quieren juzgar a los corruptos del PP mientras que otros sueñan con procesar a Hugo Chávez

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha anulado parte de las escuchas acordadas judicialmente en el caso Gurtel. En este procedimiento penal se persigue una red de corrupción en la que estaban implicados tanto empresarios como militantes y cargos públicos del Partido Popular. La justicia española siempre se ha caracterizado por ser muy escrupulosa y garantista con los derechos de los imputados pertenecientes a la clase burguesa.

Un antecedente de esta resolución judicial, fue la sentencia del Tribunal Supremo en el “caso Naseiro”. En aquél asunto, una simple infracción en el reparto de la investigación entre los Jueces de Instrucción anulaba todo el procedimiento y, en virtud de la teoría del "fruto del árbol envenenado", se absolvía a todos los imputados que eran destacados militantes del Partido Popular.

En aquel procedimiento pudimos conocer que un joven Eduardo Zaplana estaba en la política para comprarse un buen coche, y otro, Vicente Sanz estaba en la política para hacerse rico. El archivo de aquella causa penal fue un espaldarazo para sus respectivas carreras políticas. Estas declaraciones y participar en negocios ilícitos aprovechándose de su condición de autoridades públicas no fue un osbtáculo, todo lo contrario. Zaplana, tras presidir la Comunidad Valenciana, llegó a ser Ministro del gobierno de Aznar, pese a que durante su gobierno en Valencia se pagaron comisiones ilegales (que al parecer cobró su chofer) por la construcción del parque ruinoso Terra Mítica (otro procedimiento penal que se encuentra empantanado y del que también se han anulado una parte del mismo). Vicente Sanz ha sido muchos años Secretario General de la televisión autonómica valenciana, se ha hecho rico y acaba de ser sido procesado por varios delitos contra la libertad sexual de tres de sus empleadas.

Tras la anulación de parte de las pruebas del caso Gurtel, los abogados de los imputados y los medios de derecha dan por acabado este proceso penal, pues no podrán utilizarse las escuchas en el juicio, con la consecuencia de que no podrán probarse los delitos y, por ende, se deberán absolver a los procesados. Parecida estrategia está utilizando el ex-presidente y ex-ministro Jaume Mata que está siendo investigado por otros delitos de corrupción.

Todos tenemos el convencimiento moral de que los procesados en el “Caso Naseiro” se cometieron muchos y graves delitos que quedaron impunes por la aplicación estricta de los derechos de los procesados. Similar situación puede llegar a darse en los casos de la Red Gürtel y Jaume Matas.

El problema surge cuando la jurisprudencia garantista emanada de causas contra banqueros, políticos de derecha y empresarios no se extiende al resto de la ciudadanía. Por ejemplo, es un escándalo de carácter internacional cómo unas “pruebas” obtenidas con violación del derecho internacional y de gentes, sin intervención judicial y manipuladas por el ejercito que más violaciones de derechos humanos ha cometido, sirva por medio de un auto de procesamiento de un juez vinculado con el Partido Popular para "acreditar" la relación de ETA con las FARC y con Venezuela. Con la agravante de que en base a estos archivos informáticos se ha procesado a la cooperante Remedios García y acusada de graves delitos, cuyo único “pecado” ha sido ayudar a una persona enferma. En el muy improbable caso que se diese válidez jurídica a los documentos filtrados a la prensa de supuesto ordenador de Raul Reyes, tampoco probarían esa, deseada por algunos complicidad entre ETA y el Gobierno democrático venezolano.

Y es que los jueces son humanos. Unos no quieren verse en la tesitura de Juzgar a personas poderosas, como ha ocurrido en Valencia donde dos Magistrados han hecho auténticos juegos malabares jurídicos para evitar ver a “un más que amigo”, el presidente de la Generalitat Francisco Camps, sentado en el banquillo de los acusados.

Otros, como es el caso de Eloy Velasco, confunde los deseos con la realidad. No hay nada que más le gustaría que ser “el Juez” que descubra el nexo entre el “terrorismo internacional” y el revolucionario gobierno venezolano, sólo hay que leer su “famoso” auto. Para hacer realidad sus fantasías judiciales no importa ni la legalidad ni la verosimilitud de las pruebas.

En conclusión, la elite gobernante tiene muy interiorizado que la justicia penal es algo propio de los pobres y revolucionarios. Solo se apela al estado de derecho cuando a ellos les conviene y los derechos humanos son propiedad de ellos y los opositores cubanos. Una lástima que muchos jueces sean cómplices de estas tropelías.

http://carlosmartinez.info/content/view/230/1/

¿Dónde estaba entonces la sensibilidad de Carlos Herrera?

¿Dónde estaba entonces la sensibilidad de Carlos Herrera?

Cada vez que Cuba o Venezuela surgen a la palestra, el periodista Carlos Herrera se apresta a ejercer de tamborilero en la orquesta imperialista. A tenor de un artículo suyo, publicado recientemente en ABC, podría pensarse que estamos ante un hombre preocupado por la vida ajena. Error. En 1981, José Ignacio Arregui Izaguirre, murió en el Hospital Penitenciario de Carabanchel. No me consta que Carlos Herrera informara que el fallecido tenía un pulmón encharcado, bronconeumonía, hematomas diversos y quemaduras de segundo grado en los pies.

También en 1981 murió Juan José Crespo Galende, a causa de una huelga de hambre con la que reivindicaba el cese de palizas en las mazmorras españolas, denunciaba el estado de las celdas (propias de animales), las prohibiciones de hablar (incluso silbar), o que en los minutos de patio, sólo podían mirar hacia el suelo, reclamaciones éstas, que nada tienen que ver con las de poseer televisor, cocina y teléfono en un calabozo cubano, que sí han afectado la emotividad del periodista.

¿Denunció que en septiembre de 1979, en la Dirección General de Seguridad a Crespo Galende le destrozaron los pies, le golpearon los testículos con porras y lo dejaron deformado, como todo el mundo pudo ver tres años después (seguro que Herrera también), en unas fotos publicadas por la revista El Tiempo, que fueron sacadas a la luz pública, porque un PSOE, acabado de llegar al Gobierno, quería demostrar que el partido saliente (UCD) torturaba y el PSOE era “demócrata”?

¿Dijo algo compasivo el 25 de mayo de 1990, cuando José Manuel Sevillano moría en el madrileño hospital Gregorio Marañón, tras 177 días en huelga de hambre, pidiendo el fin de la dispersión de los presos antifascistas? El Gobierno, presidido por Felipe González, no cedió un milímetro y contó con el apoyo del Partido Popular. Hasta el periódico El Mundo comparó la situación de los antifascistas, que iniciaron huelgas de hambre simultáneas, con los “horrores del nazismo”. Sólo hay que tirar de hemeroteca.

En las fechas citadas, Carlos Herrera ya llevaba tiempo ejerciendo el periodismo. Parece que entonces tenía menos sensibilidad que ahora, por las condiciones de los presos y las huelgas de hambre. Si Dios existiera, este personaje, fiel a semanas santas y romerías de pandereta, tendría vetada la entrada en la Gloria. No me cabe duda.

Mercado de la vivienda: El vano intento de salvar el titanic inmobiliario

Mercado de la vivienda: El vano intento de salvar el titanic inmobiliario

Adria Alemany. Diagonal

El crecimiento económico de los últimos años ha ido estrechamente ligado a la construcción y a la concesión indiscriminada de crédito. Las políticas orientadas a promover el régimen de propiedad como único modo estable de tenencia, junto a la ausencia de alquiler asequible, empujaron a una parte importante de la población a sobreendeudarse para poder acceder a una vivienda. Hoy, el estallido de la burbuja inmobiliaria, ha dejado al descubierto los frágiles cimientos sobre los que se asentaba el “milagro español”.

Con la depreciación de los inmuebles, parte de la población ha visto como su patrimonio se reducía sustancialmente. Para quienes compraron en pleno boom inmobiliario, el valor actual de sus bienes está muy por debajo incluso del valor de las deudas contraídas para adquirir dichos bienes, este hecho perjudica en mayor medida a las clases medias y populares, ensanchando la brecha de la desigualdad entre unos pocos que poseen mucho y unos muchos desposeídos.

Esta situación se torna dramática para quienes se han quedado en paro y no pueden hacer frente al pago de la hipoteca. Cuando esto ocurre, el banco interpone una demanda y se inicia el proceso de ejecución hipotecaria que termina con la subasta del inmueble. Dada la devaluación de los precios, las subastas quedan desiertas. Entonces, de acuerdo con la legislación actual, las entidades bancarias se adjudican la vivienda por el 50% del valor de tasación y continúan reclamando el pago de la deuda restante, más intereses y costas judiciales, a la persona en situación de insolvencia mediante el embargo de nóminas y la enajenación de los bienes de los avalistas. No es una situación anecdótica: según el Consejo General del poder judicial, entre 2008 y 2010 se habrán iniciado más de 350.000 ejecuciones hipotecarias. Es decir, mas de 350.000 unidades familiares perderán su casa y además arrastrarán una deuda de cien, doscientos o incluso 300.000 euros.

La oferta de pisos en alquiler sigue siendo escasa en relación a una demanda que, a raíz de la crisis, se ha revitalizado. Las condiciones de acceso y las exigencias en forma de avales se han endurecido. Con una tasa de desempleo cercana al 20%, los ingresos por unidad familiar se han reducido, incrementando el esfuerzo que deben realizar las familias para pagar la vivienda. Con 1,22 millones de hogares con todos sus miembros activos en paro, la amenaza del desahucio pesa sobre miles de familias. Mientras tanto, los pisos desalojados pasan a engrosar el parque de viviendas vacías, el más grande de la UE. Esta situación agudiza las contradicciones de un sistema que sobreprotege el derecho a la propiedad en detrimento de las necesidades más básicas.

La administración, con un parque publico de vivienda que no llega al 1% del parque total, parece poco dispuesta a dar respuesta a la situación de emergencia habitacional. A pesar de los cantos de sirena de apostar por el alquiler, las medidas impulsadas hasta la fecha van mayoritariamente dirigidas a reactivar el sector inmobiliario y detener la caída de los precios.

Atrapados en un bucle

En esta línea se enmarca el desarrollo de una normativa que permite reconvertir el stock inmobiliario invendible en una nueva figura de Vivienda de Protección Oficial (VPO) de compra, a precio concertado.

Estas VPO gozan de ventajas fiscales, subvenciones directas a los tipos de interés y están garantizadas con avales públicos. De forma que se facilita el acceso de los particulares a la financiación y el riesgo que asume el banco en caso de impago es nulo. Así, se fabrica una demanda, de otro modo inexistente. Llama la atención que en muchos lugares el precio de este tipo de viviendas sea superior al de las viviendas del mercado libre.

Bajo la misma lógica operan las políticas sociales de ayuda a la vivienda. Cuando la política pública se reduce a una política de cheques y no se integra en un programa de reformas más amplio, las ayudas monetarias suponen un trasvase directo que beneficia a los propietarios y consume los presupuestos públicos. Igualmente reveladoras resultan las declaraciones de la ministra, Beatriz Corredor, cuando recomienda comprar aprovechando la coyuntura histórica de bajos tipos de interés a pesar de que las previsiones de los expertos coinciden en apuntar que los tipos empezaran a remontar a mediados de año.

Del mismo modo, el anuncio de eliminar la desgravación fiscal por la compra de una vivienda en un plazo de dos años sirve para estimular la demanda a corto plazo. Por otro lado, el Gobierno ha aprobado recientemente una normativa que agiliza los desahucios por impago en las rentas de alquiler. Así, en plena crisis y con 4,3 millones de personas en paro, muchas sin prestaciones sociales, se antepone la seguridad y los beneficios de los grandes propietarios por encima de la función social de la propiedad y la garantía del derecho a la vivienda. Pero, a pesar de las terapias de choque aplicadas por el Gobierno para reanimar la compraventa, la salida sistémica a esta crisis de sobreproducción no es realista. El mercado está saturado, la demanda efectiva agotada, las familias, endeudadas, y la inversión especulativa se ha pulverizado.

Pasarán años antes de absorber el stock y digerir tanta deuda y ladrillo. Los esfuerzos desesperados de la administración por reactivar la economía con el mismo guión de siempre representan un trágico intento por reflotar un Titanic que se hunde irremediablemente. Pero no todo son malas noticias. El mito de la propiedad se empieza a resquebrajar. El mercado ya no es intocable. La crisis y sus estragos han dinamitado el proyecto de una sociedad de pequeños propietarios que, concebida desde las esferas de poder, había funcionado como un mecanismo de control social alineándose con los intereses corporativos.

Con miles de familias desahuciadas, millones de pisos vacíos y una demanda social de alquiler en aumento, se abre un nuevo escenario político. Hasta ahora, las inyecciones de fondos públicos al sector bancario no han servido para que los bancos asumieran su parte de responsabilidad. Según cálculos de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, con los 100.000 millones de euros del FROB, el Estado podría haber adquirido 700.000 pisos al precio por el que los bancos se los están adjudicando en el proceso de ejecución. Esta plataforma y otras voces críticas llevan tiempo exigiendo la reconversión del parque inmobiliario que atesoran los bancos en un parque público de alquiler. La batalla aún está por librar.

El papel de las entidades financieras

La acumulación de suelo y viviendas a manos de entidades financieras procedentes de ejecuciones y quiebras concursales, acentúa la concentración de la propiedad.

Con tanto ladrillo en sus balances, la gestión de los activos inmobiliarios se convierte en una prioridad. La restructuración del sistema bancario responde a esta nueva dimensión del negocio. La banca, convertida en la mayor inmobiliaria del país, ejercerá la presión necesaria para que las políticas que se adopten en materia de vivienda no contravengan sus intereses.

Por otro lado, la parálisis del sector inmobiliario amenaza seriamente la viabilidad de las entidades financieras. Se calcula que hay entre 0,8 y 1,2 millones de pisos en stock que no se pueden vender. Las inmobiliarias deben a los bancos 325.000 millones de euros y el saldo vivo hipotecario de las familias asciende a 675.288 millones.

Un reciente estudio de Pricewaterhouse señala que las refinanciaciones hipotecarias a particulares y empresas que se firmaron cuando estalló la crisis sólo han servido para comprar tiempo. Se avecina otra oleada de quiebras inmobiliarias que podría acabar arrastrando a las entidades financieras. Si esto ocurriera, los salvatajes bancarios dispararían la deuda pública.

Nos encontramos, así, ante un juego de suma cero, donde las ganancias de unos se obtienen en perjuicio de los otros. Cada vez resulta más difícil conjugar los intereses de las entidades financieras con las necesidades de la mayor parte de la población. Ante esta disyuntiva no se sabe hacia dónde basculará la administración.

El reparto del trabajo y el poder de la estupidez

El reparto del trabajo y el poder de la estupidez

Dean Baker

La burbuja inmobiliaria y la posterior crisis fueron el resultado de la incompetencia extrema de los máximos responsables económicos del país. De algún modo, esta gente no se percató, o no se preocupó, de los peligros de los 8 billones de dólares de la burbuja inmobiliaria.

Por desgracia, a los que formulan la economía no les ocurre como a la mayoría de los empleos donde los trabajadores son despedidos cuando cometen graves errores. Así que la gente que hundió la economía es en su gran mayoría parte del mismo grupo que aún está diseñando hoy en día la política. Ahora este grupo de economistas incompetentes nos dice que vamos a tener que soportar cinco años más de altos niveles de desempleo.

Sin embargo, el resto del país no debería estar forzado a sufrir aún más porque estos hacedores de la política económica no pueden dominan su oficio. Sabemos cómo conseguir que baje la tasa de desempleo. Keynes nos enseñó hace más de 70 años que solamente tenemos que gastar dinero para eliminar el desempleo masivo. La gente trabaja a cambio de dinero, si el gobierno gasta, entonces la gente trabajará. Es bastante sencillo.

Pero los halcones del déficit parecen tener en gran parte cerrado este camino. Los miembros del Congreso piensan de algún modo que están ayudando a nuestros hijos dejando sin trabajo a sus padres.

Afortunadamente, podemos incluso encontrar un camino para crear empleos que puede dejar satisfechos a los halcones del déficit.  Se llama "reparto del trabajo". El punto básico es tan simple que incluso un economista puede entenderlo.

En vez de pagar a los trabajadores para estar desempleados –en la forma de subsidios de desempleo– podemos pagar a los trabajadores para que permanezcan empleados, pero trabajando menos horas. En efecto, para evitar que un trabajador sea despedido, varios trabajadores recortan tiempo en el trabajo y disminuyen una pequeña parte de su paga. Alemania y Holanda han usado esta vía para impedir que sus tasas de desempleo aumenten a pesar que han experimentado más acusadas depresiones que los EEUU. 

Este sistema funciona en Alemania de la siguiente forma. Una empresa rebaja las horas de sus trabajadores un 20%. Entonces el gobierno aporta el 60% de la paga perdida (el 12% del total). Se espera que la empresa apoquine el 20% de la paga perdida (4% del total) y el trabajador termina llevándose a casa un 4% menos de su salario.

En este escenario el trabajador acaba trabajando el 20% menos de horas a cambio de una reducción del 4% de su salario. Esto puede significar, por ejemplo, que el trabajador acabe trabajando cuatro días a la semana en vez de cinco. Dados los ahorros de gastos relacionados con el trabajo, como el transporte y el cuidado de los niños, la mayoría de trabajadores terminaría casi seguro en una mejor situación bajo el sistema de reparto de trabajo que en las actuales circunstancias.

Aunque la economía ya haya pasado su fase de rápida pérdida de empleos, un gran número de trabajadores pierde los suyos cada mes mediante el desbarajuste de empleo normal de la economía. Cada mes, las empresas despiden cerca de dos millones de trabajadores. Estas pérdidas de empleo se compensan en gran medida por los contratos realizados por otras empresas, de manera que el saldo neto en empleos ha sido poco negativo en los últimos meses. Sin embargo, si pudiéramos tan solo reducir la tasa de pérdidas de empleo un 10%, ello equivaldría a crear unos 200.000 empleos adicionales por mes, es decir, 2'4 millones al año. Esto nos llevaría al pleno empleo en dos años, en lugar de los cinco o seis como se prevé actualmente.

Existen otros beneficios potenciales del trabajo compartido. La reducción del tiempo de trabajo podría ofrecer a las empresas una oportunidad para adoptar prácticas de trabajo más compatibles con la vida familiar. Por ejemplo, podrían adoptar una política de permiso familiar pagado o días por enfermedad pagados a modo de prueba a lo largo de la recesión.

También podría haber beneficios ambientales por la reducción de las horas de trabajo. Supongamos que todos trabajaran cuatro días a la semana, de modo que el número de desplazamientos diarios al trabajo se redujeran el 20%. Esto reduciría substancialmente la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero asociadas con la idea y vuelta de casa al trabajo. El hecho de que los europeos tienden a trabajar menos horas que nosotros es indudablemente una de las principales razones de que sus emisiones de carbono por persona sean alrededor de la mitad de las de EEUU.

Ya existen 17 Estados que disponen de programas de reparto del trabajo. Hay proyectos de ley en el Congreso y en el Senado que podrían fortalecer estos programas y dar apoyo a otros Estados para emprender los suyos. Si el Congreso se toma en serio la lucha contra el desempleo, actuará en estos proyectos de ley.

Dean Baker es codirector del Center for Economic and Policy Research (CEPR). Es autor de Plunder and Blunder: The Rise and Fall of the Bubble Economy.

Disculpen la molestia

Disculpen la molestia

Eduardo Galeano

 Quiero compartir algunas preguntas, moscas que me zumban en la cabeza.

¿Es justa la justicia? ¿Está parada sobre sus pies la justicia del mundo al revés?

El zapatista de Irak, el que arrojó los zapatazos contra Bush, fue condenado a tres años de cárcel. ¿No merecía, más bien, una condecoración?

¿Quién es el terrorista? ¿El zapatista o el zapateado? ¿No es culpable de terrorismo el serial killer que mintiendo inventó la guerra de Irak, asesinó a un gentío y legalizó la tortura y mandó aplicarla?

¿Son culpables los pobladores de Atenco, en México, o los indígenas mapuches de Chile, o los kekchíes de Guatemala, o los campesinos sin tierra de Brasil, acusados todos de terrorismo por defender su derecho a la tierra? Si sagrada es la tierra, aunque la ley no lo diga, ¿no son sagrados, también, quienes la defienden?

Según la revista Foreign Policy, Somalia es el lugar más peligroso de todos. Pero, ¿quiénes son los piratas? ¿Los muertos de hambre que asaltan barcos o los especuladores de Wall Street, que llevan años asaltando el mundo y ahora reciben multimillonarias recompensas por sus afanes?

¿Por qué el mundo premia a quienes lo desvalijan?

¿Por qué la justicia es ciega de un solo ojo? Wal Mart, la empresa más poderosa de todas, prohíbe los sindicatos. McDonald’s, también. ¿Por qué estas empresas violan, con delincuente impunidad, la ley internacional? ¿Será porque en el mundo de nuestro tiempo el trabajo vale menos que la basura y menos todavía valen los derechos de los trabajadores?

¿Quiénes son los justos y quiénes los injustos? Si la justicia internacional de veras existe, ¿por qué nunca juzga a los poderosos? No van presos los autores de las más feroces carnicerías. ¿Será porque son ellos quienes tienen las llaves de las cárceles?

¿Por qué son intocables las cinco potencias que tienen derecho de veto en las Naciones Unidas? ¿Ese derecho tiene origen divino? ¿Velan por la paz los que hacen el negocio de la guerra? ¿Es justo que la paz mundial esté a cargo de las cinco potencias que son las principales productoras de armas? Sin despreciar a los narcotraficantes, ¿no es éste también un caso de “crimen organizado”?

Pero no demandan castigo contra los amos del mundo los clamores de quienes exigen, en todas partes, la pena de muerte. Faltaba más. Los clamores claman contra los asesinos que usan navajas, no contra los que usan misiles.

Y uno se pregunta: ya que esos justicieros están tan locos de ganas de matar, ¿por qué no exigen la pena de muerte contra la injusticia social? ¿Es justo un mundo que cada minuto destina tres millones de dólares a los gastos militares, mientras cada minuto mueren quince niños por hambre o enfermedad curable? ¿Contra quién se arma, hasta los dientes, la llamada comunidad internacional? ¿Contra la pobreza o contra los pobres?

¿Por qué los fervorosos de la pena capital no exigen la pena de muerte contra los valores de la sociedad de consumo, que cotidianamente atentan contra la seguridad pública? ¿O acaso no invita al crimen el bombardeo de la publicidad que aturde a millones y millones de jóvenes desempleados, o mal pagados, repitiéndoles noche y día que ser es tener, tener un automóvil, tener zapatos de marca, tener, tener, y quien no tiene, no es?

¿Y por qué no se implanta la pena de muerte contra la muerte? El mundo está organizado al servicio de la muerte. ¿O no fabrica muerte la industria militar, que devora la mayor parte de nuestros recursos y buena parte de nuestras energías? Los amos del mundo sólo condenan la violencia cuando la ejercen otros. Y este monopolio de la violencia se traduce en un hecho inexplicable para los extraterrestres, y también insoportable para los terrestres que todavía queremos, contra toda evidencia, sobrevivir: los humanos somos los únicos animales especializados en el exterminio mutuo, y hemos desarrollado una tecnología de la destrucción que está aniquilando, de paso, al planeta y a todos sus habitantes.

Esa tecnología se alimenta del miedo. Es el miedo quien fabrica los enemigos que justifican el derroche militar y policial. Y en tren de implantar la pena de muerte, ¿qué tal si condenamos a muerte al miedo? ¿No sería sano acabar con esta dictadura universal de los asustadores profesionales? Los sembradores de pánicos nos condenan a la soledad, nos prohíben la solidaridad: sálvese quien pueda, aplastaos los unos a los otros, el prójimo es siempre un peligro que acecha, ojo, mucho cuidado, éste te robará, aquél te violará, ese cochecito de bebé esconde una bomba musulmana y si esa mujer te mira, esa vecina de aspecto inocente, es seguro que te contagia la peste porcina.

En el mundo al revés, dan miedo hasta los más elementales actos de justicia y sentido común. Cuando el presidente Evo Morales inició la refundación de Bolivia, para que este país de mayoría indígena dejara de tener vergüenza de mirarse al espejo, provocó pánico. Este desafío era catastrófico desde el punto de vista del orden racista tradicional, que decía ser el único orden posible: Evo era, traía el caos y la violencia, y por su culpa la unidad nacional iba a estallar, rota en pedazos. Y cuando el presidente ecuatoriano Correa anunció que se negaba a pagar las deudas no legítimas, la noticia produjo terror en el mundo financiero y el Ecuador fue amenazado con terribles castigos, por estar dando tan mal ejemplo. Si las dictaduras militares y los políticos ladrones han sido siempre mimados por la banca internacional, ¿no nos hemos acostumbrado ya a aceptar como fatalidad del destino que el pueblo pague el garrote que lo golpea y la codicia que lo saquea?

Pero, ¿será que han sido divorciados para siempre jamás el sentido común y la justicia?

¿No nacieron para caminar juntos, bien pegaditos, el sentido común y la justicia?

¿No es de sentido común, y también de justicia, ese lema de las feministas que dicen que si nosotros, los machos, quedáramos embarazados, el aborto sería libre? ¿Por qué no se legaliza el derecho al aborto? ¿Será porque entonces dejaría de ser el privilegio de las mujeres que pueden pagarlo y de los médicos que pueden cobrarlo?

Lo mismo ocurre con otro escandaloso caso de negación de la justicia y el sentido común: ¿por qué no se legaliza la droga? ¿Acaso no es, como el aborto, un tema de salud pública? Y el país que más drogadictos contiene, ¿qué autoridad moral tiene para condenar a quienes abastecen su demanda? ¿Y por qué los grandes medios de comunicación, tan consagrados a la guerra contra el flagelo de la droga, jamás dicen que proviene de Afganistán casi toda la heroína que se consume en el mundo? ¿Quién manda en Afganistán? ¿No es ese un país militarmente ocupado por el mesiánico país que se atribuye la misión de salvarnos a todos?

¿Por qué no se legalizan las drogas de una buena vez? ¿No será porque brindan el mejor pretexto para las invasiones militares, además de brindar las más jugosas ganancias a los grandes bancos que en las noches trabajan como lavanderías?

Ahora el mundo está triste porque se venden menos autos. Una de las consecuencias de la crisis mundial es la caída de la próspera industria del automóvil. Si tuviéramos algún resto de sentido común, y alguito de sentido de la justicia ¿no tendríamos que celebrar esa buena noticia? ¿O acaso la disminución de los automóviles no es una buena noticia, desde el punto de vista de la naturaleza, que estará un poquito menos envenenada, y de los peatones, que morirán un poquito menos?

Según Lewis Carroll, la Reina explicó a Alicia cómo funciona la justicia en el país de las maravillas:

–Ahí lo tienes –dijo la Reina –. Está encerrado en la cárcel, cumpliendo su condena; pero el juicio no empezará hasta el próximo miércoles. Y por supuesto, el crimen será cometido al final.

En El Salvador, el arzobispo Oscar Arnulfo Romero comprobó que la justicia, como la serpiente, sólo muerde a los descalzos. El murió a balazos, por denunciar que en su país los descalzos nacían de antemano condenados, por delito de nacimiento.

El resultado de las recientes elecciones en El Salvador, ¿no es de alguna manera un homenaje? ¿Un homenaje al arzobispo Romero y a los miles que como él murieron luchando por una justicia justa en el reino de la injusticia?

A veces terminan mal las historias de la Historia ; pero ella, la Historia , no termina. Cuando dice adiós, dice hasta luego.

¿Hacia la europeseta?

¿Hacia la europeseta?
La Vanguardia

Si usted guardó algunas pesetas como recuerdo, cuídelas. Puede que le sirvan. En tiempos de paro y congelación de salarios, cualquier ayuda es buena. Y es que el invento del euro puede desmontarse como castillo de naipes eurocráticos. Como la cosa va en serio, permítame que me explique.

En 1998 tuve un debate público en Bilbao con el entonces vicelehendakari Ibarretxe, por el que siempre he tenido, contra viento y marea de neofranquistas y radicales, un gran respeto, aun en desacuerdo. El debate era sobre las ventajas del futuro euro. Disentimos totalmente. Desde Euskadi y Catalunya todo lo que sea Europa se ve bien porque cuanto más se diluya España, mejor. Y como el euro dejaba Europa atada y bien atada, miel sobre hojuelas. En este caso todos coincidían en la riqueza del panal, incluidos los españolistas más acendrados, que suelen mirar la cotización de bolsa antes de proclamar esencias patrias. La idea era que el euro ampliaría el mercado, reduciría costos de transacción, simplificaría aranceles y constituiría una unidad de destino en lo universal económico frente a EE. UU., países asiáticos y otras gentes de mal vivir.

Yo expresé mis reservas sobre la bondad del euro, pensando en la gente de a pie para quien la economía no son modelos sino vida. Mi razonamiento era (y es) el siguiente: la moneda es expresión de una economía única en la que las diferencias territoriales dan un promedio en el que se basan las políticas económicas del país. O sea: la política monetaria, la política fiscal, las políticas crediticias del Banco Central (que determina los tipos de interés), la balanza por cuenta corriente (relación con el exterior), el nivel de deuda público y privado tienen que corresponderse. Porque hace tiempo que los países están integrados en una economía global de la que dependen en términos de sus intercambios comerciales y financieros. Si un país vive de prestado, con baja productividad y creciente déficit comercial, se le cierra el grifo del dinero, porque el costo de los préstamos que recibe se hace prohibitivo.

Al final, como nadie cree en la moneda en que el país paga, la moneda se devalúa, por decisión del Gobierno o del mercado, el país puede endeudarse menos, y como sus precios son más competitivos por la devaluación recupera poco a poco su crecimiento y su credibilidad económica. La creación del euro supuso algo distinto: que todas las economías eran iguales cuando no lo eran, ni en productividad, ni en competitividad, ni en responsabilidad fiscal. Para homogeneizar se dieron atribuciones al Banco Central Europeo para que decidiera los tipos de interés. Aún peor. Porque si una economía entraba en recesión porque no aguantaba el tirón de ser igual que las otras en competitividad, no podía recuperar esa competitividad ni bajando los tipos de interés ni devaluando su moneda. O sea, todos alemanes por narices.

A los alemanes les iba bien porque su moneda valía igual con competitividad mayor y así les comprábamos más. Algo había que hacer para mantener la ficción de la unidad de gestión económica. Y por eso el tratado de Maastricht impuso un límite al endeudamiento público y amenazó con multas de hasta el 0,5% del PIB.

Pero como no tiene a la Legión, a ver quién las cobra. La verdad es que España fue mientras pudo un buen ciudadano europeo y se mantuvo dentro de los límites. Fue posible mientras había un alto crecimiento fundado en el modelo especulativo e insostenible del gobierno del PP para crecer sin incremento de la productividad con una economía inmobiliaria, de turismo y de construcción alimentada por mano de obra inmigrada. Cuando la crisis mundial cerró el grifo del crédito fácil, no pudo proseguir ese crecimiento y el Estado tuvo que socorrer a la economía. Sacando el dinero de donde está: de los mercados financieros, o sea, endeudamiento. A finales del 2009 el porcentaje de déficit presupuestario sobre el PIB llegó al 11,8%, no lejos del 13% de la manirrota Grecia. No crece la productividad, no exportamos suficiente (déficit de cuenta corriente del 5,7% del PIB), no hay crédito, baja la inversión y el consumo, por tanto, sube el paro a los niveles más altos de la OCDE, se encarece el crédito en los mercados financieros y es difícil subir impuestos por razones económicas y políticas. El Gobierno tiene las manos atadas, pues no puede hacer lo obvio: devaluar, reducir costos (incluidos laborales) y aumentar productividad.

¿Qué le pasa a la pobre Grecia? Pues que hizo trampa con la UE, ayudada por Goldman Sachs, que maquilló sus cuentas para que los mercados siguieran prestando a una economía fiscalmente quebrada (por el gobierno conservador, por cierto). Y cuando el socialista Papandreou explicó por qué tenía que imponer austeridad se descubrió el pastel. Los mercados dejaron de comprar deuda griega y los especuladores jugaron al alza de precios de los seguros CDS que cubren los riesgos de deuda. Merkel acudió al rescate porque un hundimiento del euro griego es inseparable de un hundimiento del euro. Pero con condiciones leoninas, porque los alemanes no están por la solidaridad a menos que les regalen el Mediterráneo. Esto implica reducción drástica del gasto público, despidos y limitar privilegios del sector público.

Tal vez funcione, porque, pese a las protestas de los afectados, la mayoría de los griegos apoya el plan de austeridad. Pero la urgencia de la intervención resulta de que Grecia es sólo la primera línea de defensa del euro. Los llamados PIGS (qué nombrecito) están en la mira de los especuladores. El coste de los seguros financieros para España se ha disparado desde diciembre. George Soros escribió esta semana que el problema no es Grecia, sino Portugal, Italia, Irlanda y España. Y hace poco Martin Feldstein, respetado economista de Harvard, propuso la restauración temporal del dracma griego para permitir a Grecia gestionar su crisis. Si la crisis del euro no se detiene, empezaremos a hablar de la euro-peseta.

No es la agenda, son las cuentas

No es la agenda, son las cuentas

Leí ayer en la prensa dominical que el rey Juan Carlos ha decidido hacer pública su agenda (o mejor dicho, una parte de ella porque algunas de las reuniones se mantendrán en secreto) para que su actividad sea así más transparente ante los ciudadanos que podrán conocer, dicen las noticias, incluso de qué habla en sus diversas reuniones y entrevistas.

La verdad es que eso me parece una tomadura de pelo. Una cosa es que se sepa dónde está y qué hace cada día el Jefe del Estado (entre otras cosas para evitar lo que sucedió en otras ocasiones cuando el rey estaba desaparecido, y no precisamente en combate) y otra que se quiera hacer creer que se va a informar de todo lo que hace. Es ingenuo pensar que eso es posible y razonable porque lo normal y necesario es que un gobernante tenga una agenda más o menos oculta y que lo que hable en la mayoría de las ocasiones con otros líderes no se conozca con detalle. Nadie puede extrañarse de eso ni censurarlo.

La Casa Real esapañola ha vuelto a equivocarse: la transparencia que sí interesa a los ciudadanos es otra, la de las cuentas, para que podamos conocer lo que ha hecho y lo que hace con nuestro dinero. Pero de eso no han dicho nada.

Juan Torres López es catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla

SÍ, ES INDECENTE

SÍ, ES INDECENTE

Ha dicho la Vicepresidenta del gobierno que es indecente que mientras la inflación es -1%, los funcionarios además de tener plaza fija, tengan una subida salarial del 5% (gran mentira por cierto). Objetivo: congelarles el sueldo. 

 

Me gustaría transmitirle a esta Sra. lo que considero indecente.

 INDECENTE, es que el salario mínimo de un trabajador sea de 624 €/mes y el de un diputado de 3.996 pudiendo llegar con dietas y otras prebendas a 6.500 €/mes.


INDECENTE, es que un catedrático de universidad o un cirujano de la sanidad pública ganen menos que el concejal de festejos de un ayuntamiento de tercera.

INDECENTE  es que los políticos se suban sus retribuciones en el porcentaje que les apetezca, (siempre por unanimidad, por supuesto, y al inicio de la legislatura).

INDECENTE es comparar la jubilación de un diputado con la de una viuda.

INDECENTE es que un ciudadano tenga que cotizar 35 años para percibir una jubilación y a los diputados les baste sólo con siete y  que los miembros del gobierno para cobrar la pensión máxima solo necesiten jurar el cargo.

INDECENTE es que los diputados sean los únicos trabajadores (¿?) de este país  que están exentos de tributar un tercio de su sueldo del IRPF.

INDECENTE es colocar en la administración a miles de asesores (léase amigotes con sueldo) que ya desearían los técnicos más cualificados.

INDECENTE es el ingente dinero destinado a sostener a los partidos, sean aprobados por los mismos políticos que viven de ellos.

INDECENTE es que a un político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para ejercer su cargo (y no digamos intelectual o cultural).

INDECENTE es el coste que representa para los ciudadanos sus comidas, coches oficiales, chóferes, viajes (siempre en gran clase) y tarjetas de crédito por doquier.

INDECENTE es que sus señorías tengan seis meses de vacaciones al año.

INDECENTE es que sus señorías cuando cesan en el cargo tengan un colchón del 80% del sueldo durante 18 meses.

INDECENTE  es que ex ministros, ex secretarios de estado y altos cargos de la política cuando cesan son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del erario público. 

INDECENTE es que se utilice a los medios de comunicación para transmitir a la sociedad que los funcionarios sólo representan un coste para el bolsillo de los ciudadanos.

INDECENTE es que nos oculten sus privilegios mientras vuelven a la sociedad contra quienes de verdad les sirven.

¿Y mientras, hablan de política social y derechos sociales? ¡¡QUÉ INDECENTE!!

No tengo que dar cuentas a nadie, dijo Dios. Y era verdad verdadera

No tengo que dar cuentas a nadie, dijo Dios. Y era verdad verdadera

Nos ha gustado este artículo publicado en Costa Digital y lo reproducimos aquí.

El amanuense rojo

En aquel tiempo, fue expulsada del paraíso por haber comido manzanas, brevas y chirimoyas dulces sin pepitas. Eva daba tumbos por aquí y por allá, llorando, compuesta y sin novio, clamando su ira impotente contra el señor que la había expulsado del edén situado en la tercera planta de aquella llamada casa de la cultura. Y entonces, cuando estaba desahuciada de la tele, pisoteada y herida en su dignidad, despedida de su efímero empleo, buscó apoyo en aquellos de la túnica gastada y las manos grandes pero rasgadas, y lo encontró. Además de manzanas y gusanos había otros seres vivos a los que merecía la pena conocer.

Encontró unos gentiles, o quizá fariseos, o filisteos tal vez, que pegaban un cartel infamando al señor por su torticera actuación. Hablaban de una reunión en el ágora cuando nadie sabía qué era eso del ágora. Cosa curiosa asimismo ver aquel cartel cuando aún no se había inventado el sustituto del papiro, ni aún siquiera el papiro, y qué decir del rotulador. Pero las escrituras lo testimonian. Allí estaba el cartel, pegado en las paredes del mercado, y debajo del puente de la carretera que iba a los pagos de Torrecuevas y Jete. Alabó Eva la valiente acción de aquellos desconocidos que bramaban pestes contra el señor y le llamaban sin recato, ni miedo aparente, tirano, déspota, manipulador y encantador de serpientes cobras. Eva disfrutaba de su felicidad y apreciaba la belleza de la vida sin manzanas pero con la mirada alta.

Luego llovió mucho, tanto que hubo un diluvio y hasta los peces de los acuarios tuvieron que ser protegidos del agua dulce que se colaba por todas las rendijas. Los libros hablan de Sodoma y Gomorra. Lot. Judas. Jesucristo. Cristóbal Colón. Bill Gates. Los cementerios nucleares. Y tantas cosas más que sería necesario tener una televisión todo el día encendida para mostrar una diminuta parte de lo que pudo verse fuera del paraíso.

Pasaron los años y los siglos y los milenios y hubo que celebrar finalmente el juicio final. Ni Satanás ni Lucifer ni Mahoma ni Zoroastro ni Júpiter tronante ni siquiera el magistrado de la toga reluciente, ese que manda en Plaza Nueva, tuvieron la sabiduría, la prueba o el valor suficiente y declararon que nadie había sido hallado culpable de aquel lamentable episodio de la tele, que tenían dudas acerca de si fue el uno, el dos o el tres, que para eso se inventó la Trinidad Santísima, que incluso un par de angelitos inocentes se habían acusado y que, resumiendo, procedía absolver y absolvían a Dios creador de la infundada acusación, que quizá incluso pudiera llamarse ahora perjurio o calumnia. A lo mejor, dijeron, Eva se había ido del paraíso por su propia patita. Y qué decir de Adán, tan lejos de todo, tan rencoroso, tan descuidado que ni siquiera apagó la luz del paraíso cuando se fue. Claro, como él no pagaba los recibos, dijeron algunos murmuradores.

Eva, con la memoria débil, tenía la mirada perdida. No recordaba ya en qué momento de la historia había perdido la conciencia, el recuerdo de aquellas cerraduras rotas y las miradas cargadas de odio del que ahora sonreía beatíficamente agradeciéndole los servicios prestados. Metió la mano en el bolso buscando la dignidad pero sólo encontró la polvera, puso algo de colorete en sus mejillas gastadas y esbozó una mueca que pretendía ser una sonrisa. Carraspeó un poquito y se dirigió, ya completamente segura, al público que la esperaba al otro lado del cristal: La Audiencia Provincial ha absuelto… Ni un titubeo, ni un mal recuerdo, ni un apretón de garganta. Finalmente, no había sido tan difícil. Esa noche dormiría contando los seis mil camellos y las mil burras que el señor le había regalado por su amnesia.

Apagué la televisión. Tenía el estómago revuelto, un ligero malestar que se puede identificar sin duda alguna como una mezcla de impotencia, frustración y pena. Más pena que otra cosa porque cada vez iba quedando más claro que la justicia es una palabra hueca. Cogí el librito de las pastas amarillas, el último de José Saramago. No es el mejor, pero la verdad es que todo lo que escribe este hombre tiene la fuerza de la honestidad. Encontré estas frases y no paré de darles vuelta un día y otro día y otro más. Intento aprenderlas para convencerme de que yo sí tengo memoria y, además, quiero seguir teniendo. Aunque ese pequeño defecto suponga una hipotética merma en mis retribuciones y nunca llegue a tener catorce mil ovejas. Con ustedes, José Saramago. Porque no todo es indecencia.

Caín
José Saramago


Qué haces por aquí, no te veía desde el día en que mataste a tu hermano, Te equivocas, señor, nos hemos visto, aunque no me hayas reconocido, en casa de abraham, en las encinas de mambré, cuando ibas a destruir sodoma, Ése fue un buen trabajo, limpio y eficaz, sobre todo definitivo, No hay nada definitivo en el mundo que has creado, job creía estar a salvo de todas las desgracias, pero tu apuesta con satán lo ha reducido a la miseria y su cuerpo es una pura llaga, así lo vi al salir de las tierras de uz, Ya no, caín, ya no, su piel ha sanado completamente y los rebaños que tenía se duplicaron, ahora tiene catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil burras, Y cómo los ha conseguido, Se doblegó ante mi autoridad, reconoció que mi poder es absoluto, ilimitado, que no tengo que dar cuentas a nadie, salvo a mí mismo, ni necesidad de detenerme en consideraciones de orden personal y que, esto te lo digo ahora, estoy dotado de una conciencia tan flexible que siempre está de acuerdo con lo que quiero hacer.