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Almuñécar contra la corrupción

Opinión

La aberración

La aberración

El País

La aberración histórica de que herederos ideológicos del franquismo sienten en el banquillo al juez que intentó investigar los crímenes de aquel régimen, a demanda de familiares de víctimas que todavía yacen en fosas comunes, lleva camino de consumarse.

Como si entráramos en el túnel del tiempo o el pasado más oscuro retornara, el juez del Tribunal Supremo Luciano Varela, instructor de las querellas por prevaricación formuladas por el sindicato Manos Limpias y la asociación Libertad e Identidad, ha concluido que hay motivos para enjuiciar a Baltasar Garzón por abrir una causa penal contra el franquismo. Ironía máxima: está pendiente de resolver otra del mismo tenor nada menos que de Falange Española.

A Garzón le queda todavía la posibilidad de apelar a la sección de la Sala Segunda del Supremo que admitió a trámite las querellas. Pero visto el tono y el contenido del auto de Varela -que más parece una sentencia condenatoria que una resolución en fase instructora-, pocas dudas caben sobre el curso del procedimiento. Las consecuencias inmediatas serían la suspensión cautelar de Garzón y su extrañamiento de la Audiencia Nacional, en la que acumula a lo largo de 23 años un ingente balance de actuaciones en la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico y la delincuencia económica.

Es cierto que la "conciencia del juez no puede erigirse en tribunal de la conciencia de la ley". Pero se entiende que eso sucede cuando su actuación es manifiestamente contraria a derecho y queda fuera de lo jurídicamente defendible. No es el caso. La competencia de Garzón en la causa contra el franquismo suscitó una controversia jurídica que quedó resuelta por el órgano competente: la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. Es más, la tesis competencial a favor de Garzón, aunque minoritaria, ha tenido defensores en la jurisdicción. El propio Varela parece moverse en esa controversia jurídica al polemizar en su auto, incluso en primera persona, con el juez querellado e intentar rebatir sus argumentos. Constituye, pues, una deducción temeraria afirmar que Garzón siempre "fue consciente de su falta de competencia".

Que la posición de Garzón, tanto sobre su competencia como sobre las cuestiones anexas -prescripción del delito, carácter de crimen contra la humanidad, aplicación de la Ley de Amnistía, etcétera-, fuera jurídicamente cuestionable no implica que tuviera carácter prevaricador. Ni la Ley de Amnistía ni la de Memoria Histórica pueden coartar la autonomía del juez penal en la averiguación del delito. Es injusto y ofensivo atribuir al intento de juzgar los crímenes de la dictadura la finalidad de burlar la voluntad de las Cortes democráticas de España. Sólo faltaba que en este asunto Garzón quedara como un intérprete falsario de la voluntad democrática de los españoles, y quienes se han querellado contra él como los auténticos intérpretes de esa voluntad.

El señor Rodríguez

El señor Rodríguez

Tomás Hernández. Costa Digital

El señor Rodríguez, el laico, el republicano melancólico, el contestatario sedente al paso de la bandera del Imperio, ha cogido su avión y ha volado el charco para echarse unos rezos con la carcundia más retrógrada de los USA.

El señor Rodríguez no ha ido a Washington porque haya tenido un arranque de cristianismo, ni se haya caído, nuevo Saulo, del caballo del descreimiento. El señor Rodríguez ha ido a Washington porque allí estaba el señor Obama y al señor Rodríguez le ha dado en pensar que ambos, además de ser igualmente socialdemócratas, están llamados al acontecimiento planetario de guiar el mundo en estos días de tribulación. Ya lo anunció proféticamente Leire Pajín.

El señor Rodríguez eligió un texto del Deuteronomio, uno de los libros de leyes de la Biblia. Yo le habría recomendado otro del Génesis al señor Rodríguez, que dice casi lo mismo que lo que dijo días pasados sobre la tierra y el viento. El texto del Génesis dice algo así como ‘No enajenes la tierra de tu hermano, pues la tierra es del Señor y tú sólo eres un peregrino sobre ella’. Porque el señor Rodríguez ha dicho en Washington que España es un país muy cristiano. Nada de laicos que para eso tenemos un concordato con la Santa Sede y nuestros ministros juran o prometen su cargo pero delante de un crucifijo, eso sí.

El pasaje del Deuteronomio elegido por el señor Rodríguez dice que hay que pagar al obrero un salario justo y puntualmente. Pero el señor Rodríguez no leyó el pasaje completo y se dejó el último versículo, el que advierte precisamente de lo que espera a quienes no paguen con prontitud y justicia a sus obreros: ‘Si no, (el obrero) apelará al Señor, y tú serás culpable’.

En España, señor Rodríguez, hay cuatro millones de obreros sin saber a dónde apelar.

Contra el desaliento

Contra el desaliento

En 1963, el historiador Howard Zinn fue despedido del Spelman College de Atlanta, en el estado norteamericano de Georgia, donde oficiaba como catedrático en el Departamento de Historia, a causa de su activismo en torno a los derechos civiles. En el año 2005, fue invitado a regresar para pronunciar el discurso de graduación. Este es el brillante y conmovedor texto de su discurso, pronunciado el 15 de mayo de ese año, y que reproducimos en Sin Permiso como homenaje al gran historiador y luchador político que desapareció la pasada semana a los 87 años.

 

Howard Zinn

Me siento profundamente honrado por haber sido invitado a volver a Spelman después de 42 años. Me gustaría dar las gracias al cuerpo docente y los miembros del Consejo que votaron a favor de esta invitación que se me hace, y especialmente a su presidenta, la doctora Beverly Tatum. Además, es un privilegio especial estar aquí con Diahann Carroll y Virginia Davis Floyd.

Pero un día como este es vuestro: hoy os licenciáis como estudiantes. Para vosotros y vuestras familias es un día feliz. Sé que tenéis vuestras esperanzas para el futuro, de modo que puede ser un tanto presuntuoso deciros cuáles son las esperanzas que tengo yo depositadas en vosotros, pero son exactamente las mismas que tengo en el caso de mis nietos.

La primera esperanza que tengo es que no os veáis desalentados por el aspecto que presenta el mundo en este momento. Es fácil sentirse desanimado, porque nuestra nación se encuentra en guerra, —otra guerra más, guerra tras guerra—y nuestro gobierno parece determinado a extender su imperio aun a costa de las vidas de decenas de miles de seres humanos. En este país hay pobreza, y personas sin techo, y gente que carece de atención médica, y aulas abarrotadas, pero nuestro gobierno, que tiene a su disposición billones de dólares, se gasta su opulencia en guerras. Hay un millar de millones de personas en África, Asia, América Latina y Oriente Medio que necesitan agua limpia y medicinas para combatir la malaria, la tuberculosis y el SIDA, pero nuestro gobierno, que dispone de miles de armas nucleares, sigue experimentando con armas nucleares aun más mortíferas. Sí, resulta fácil descorazonarse con todo esto.

Pero permitidme deciros por qué, pese a lo que acabo de describir, no debéis sentiros desanimados.

Quiero recordaros que hace cincuenta años la segregación racial estaba tan fuertemente arraigada aquí en el Sur como lo estaba el apartheid en Sudáfrica. El gobierno nacional, aun con presidentes liberales como Kennedy y Johnson en el poder, miraba hacia otro lado mientras se golpeaba, se asesinaba y se negaba la oportunidad de votar a las personas negras. De modo que las personas negras del Sur decidieron que tenían que hacer algo por sí mismas. Iniciaron boicots, sentadas, piquetes y manifestaciones, y fueron golpeadas y encarceladas, y algunas fueron asesinadas, pero sus gritos de libertad se oyeron por todo el país y en todo el mundo, y el Presidente y el Congreso hicieron finalmente lo que antes no habían conseguido: aplicar las enmiendas número 14 y 15 de la Constitución. Mucha gente había dicho: el Sur nunca cambiará. Pero sí que cambió. Cambió porque la gente corriente se organizó y se arriesgó y desafió al sistema y no cejó. Fue entonces cuando la democracia revivió.

Quiero recordaros también que cuando se estaba librando la Guerra de Vietnam, y los jóvenes norteamericanos iban muriendo y volvían a casa paralizados, y nuestro gobierno bombardeaba las aldeas vietnamitas —dejando caer bombas sobre escuelas y hospitales y matando gente normal en gran número—parecía que no hubiera esperanza de detener la guerra. Pero como en el caso del movimiento del Sur, la gente empezó a protestar y enseguida la protesta prendió. Se trataba de un movimiento de toda la nación. Los soldados regresaron y denunciaron la guerra, los jóvenes se negaron a ingresar en el ejército, y la guerra tuvo que terminar.

La lección que esa historia entraña es que no debemos desesperar, que si tienes razón y te empeñas, las cosas cambiarán. Puede que el gobierno intente engañar a la gente, puede que los diarios y la televisión hagan lo propio, pero la verdad siempre halla el modo de salir a la luz. La verdad tiene un poder mayor el que de cien mentiras. Sé que tenéis cuestiones practicas que atender: conseguir un empleo, casaros, tener niños. Puede que alcancéis una próspera posición y se juzgue que habéis tenido éxito según la definición de éxito de nuestra sociedad, por riqueza, posición o prestigio. Pero eso no basta para una buena vida.

Recordemos el relato de Tolstoi, La muerte de Ivan Ilich. Un hombre reflexiona sobre su vida en su lecho de muerte, sobre cómo obró correctamente en todo, obedeció las normas, se hizo juez, se casó, tuvo hijos, y se le consideró un éxito. Sin embargo, en sus últimas horas, se pregunta por qué se siente fracasado. Después de convertirse en célebre novelista, el mismo Tolstoi decidió que eso no bastaba, que debía hablar contra el trato que se daba a los campesinos rusos, que debía escribir contra la guerra y el militarismo.

Tengo la esperanza de que sea lo que sea que hagáis por conseguir una buena vida—ya seáis profesores, trabajadores sociales, gentes de empresa, abogados, poetas o científicos—dediquéis una parte de vuestra vida a hacer de éste un mundo mejor para vuestros niños, para todos los niños. Tengo la esperanza de que vuestra generación exija la terminación de la guerra, que vuestra generación haga algo que no se ha hecho todavía en la historia y borre las fronteras que nos separan de otros seres humanos sobre esta Tierra

No hace mucho vi una foto de portada del New York Times que no me puedo quitar de la cabeza. Mostraba a varios norteamericanos corrientes sentados en sillas en la frontera meridional de Arizona con México. Sostenían escopetas a la busca de mexicanos que pudieran intentar cruzar el límite con los Estados Unidos. Esto me resultó horrendo: el darme cuenta de que en este siglo XXI de lo que llamamos "civilización," hemos recortado lo que decimos que es un solo mundo en doscientas entidades creadas artificialmente a las que llamamos "naciones" y estamos dispuestos a matar a cualquiera que cruce una frontera.

¿No es el nacionalismo —esa devoción a una bandera, a un himno, a una frontera, tan feroz que conduce al asesinato—uno de los grandes males de nuestro tiempo, junto al racismo, junto al odio religioso? Estas formas de pensar, cultivadas, nutridas, adoctrinadas desde la infancia en adelante, han sido útiles a quienes están en el poder, mortales para quienes no están en él.

Aquí en los Estados Unidos nos educan de modo que creamos que nuestra nación es diferente de las demás, una excepción en el mundo, de una moralidad única; para que nos extendamos por otras tierras a fin de llevar la civilización, la libertad, la democracia. Pero si sabéis algo de historia, sabéis que no es verdad. Si sabéis algo de historia, sabéis que masacramos a los indios de este continente, que invadimos México, enviamos ejércitos a Cuba y las Filipinas. Asesinamos a un número ingente de personas, y no les llevamos democracia o libertad. No fuimos a Vietnam a llevar democracia; no invadimos Panamá para acabar con el narcotráfico; no invadimos Afganistán e Irak para detener el terrorismo. Nuestros objetivos eran los objetivos de todos los demás imperios de la historia del mundo: mayores beneficios para las empresas, mayor poder para los políticos.

Nuestros poetas y artistas parecen tener una comprensión más clara de la enfermedad del nacionalismo. Quizás los poetas negros están menos cautivados por las virtudes de la "libertad" y la "democracia", habiendo disfrutado tan poco de ellas su propio pueblo. El gran poeta afroamericano Langston Hughes se dirigió a su país de este modo:

You really haven't been a virgin for so long.
It's ludicrous to keep up the pretext.

You've slept with all the big powers
In military uniforms,
And you've taken the sweet life
Of all the little brown fellows.

Being one of the world's big vampires,
Why don't you come on out and say so
Like Japan, and England, and France,
And all the other nymphomaniacs of power.

(Lo cierto es que no has sido virgen tanto tiempo. / Es ridículo seguir con el pretexto. / Te acostaste con todas las grandes potencias / Con uniformes militares, / Y arrebataste la dulce vida / De todos los hombrecillos morenos. / Siendo uno de los grandes vampiros mundiales, / Por qué no sales y lo dices / Igual que Inglaterra, Japón, Francia / Y todas las demás ninfómanas del poder.) 

Soy veterano de la Segunda Guerra Mundial, considerada como "una guerra de las buenas", pero he llegado a la conclusión de que la guerra no soluciona ningún problema fundamental y sólo conduce a más guerras. La guerra envenena la mente de los soldados, les lleva a matar y torturar, y corrompe el alma de la nación.

Tengo la esperanza de que vuestra generación exija que sus hijos se críen en un mundo sin guerra. Si queremos un mundo en el que la gente de todos los países sean hermanos y hermanas, si consideramos a los niños del mundo como niños nuestros, entonces la guerra, —en la que los niños son siempre las mayores víctimas —no puede aceptarse como medio de resolver problemas.

Pasé siete años como miembro del cuerpo docente del Spelman College, entre 1956 y 1963. Fue una época reconfortante, pues los amigos que hicimos en aquellos años lo han seguido siendo todos estos años. Mi mujer, Roslyn, y yo y nuestros dos hijos vivíamos en el campus. Y a veces cuando íbamos a la ciudad, los blancos nos preguntaban: ¿cómo se vive entre la comunidad negra? Era difícil explicarlo. Pero una cosa sí sabíamos: que en el centro de Atlanta nos sentíamos como en terreno extraño, y cuando volvíamos al campus de Spelman, nos sentíamos en casa.

Aquellos años en Spelman fueron los más emocionantes de mi vida, desde luego los más educativos. Fueron los años del gran movimiento sureño contra la segregación racial, y yo me comprometí con él en Atlanta, en Albany, Georgia, en Selma, Alabama, en Hattiesburg, Mississippi, y en Greenwood e Itta Bena y Jackson.

Aprendí algo sobre la democracia: que no viene del gobierno ni llega de lo alto, viene de la gente que se une y lucha por la justicia. Aprendí algunas cosas sobre la raza, aprendí algo de lo que cualquier persona inteligente se da cuenta en un cierto momento: que la raza es algo fabricado, una cosa artificial, y aunque la raza importa (tal como ha escrito Cornel West), importa sólo porque cierta gente quiere que importe, del mismo modo que el nacionalismo es algo artificial. Aprendí que lo que realmente importa es que todos nosotros—de cualquiera de las llamadas razas y las llamadas nacionalidades—seamos seres humanos y nos apreciemos unos a otros.

Tuve la suerte de estar en Spelman en un momento en el que pude ser testigo de una maravillosa transformación en mis alumnos, tan corteses, tan sosegados, y que de pronto comenzaron a salir del campus e ir a la ciudad y participar en sentadas, ser detenidos, y a salir de la cárcel llenos de fuego y rebeldía. Podéis leerlo en en el libro de Harry Lefever Undaunted By The Fight: Spelman College and the Civil Rights Movement, 1957-1967.

Cierto día, Marian Wright (hoy Marian Wright Edelman), que era alumna mía en Spelman, y fue una de las primeras detenidas en las sentadas de Atlanta, vino a nuestra casa del campus para mostrarnos una petición que iba a fijar en el tablón de anuncios de su residencia. El encabezamiento resumía la transformación que se estaba produciendo en el Spelman College. Marian comenzaba así la petición: "Señoritas que quieran participar en piquetes, por favor firmar aquí".

Tengo la esperanza de que no os contentéis sólo con tener éxito del modo en que la sociedad mide el éxito; que no obedezcáis las reglas cuando las reglas son injustas, que saquéis fuera el valor que sé que está dentro de vosotros. Hay gente magnífica, blancos y negros, que nos servirán de modelo. Y no me refiero a afroamericanos como Condoleezza Rice, o Colin Powell, o Clarence Thomas, que se han convertido en servidores de los ricos y los poderosos. Me refiero a W.E.B. DuBois y Martin Luther King y Malcolm X y Marian Wright Edelman, y James Baldwin y Josephine Baker y ltambién a la buena gente blanca, que desafío el orden establecido para trabajar en pro de la paz y la justicia.

Otra de mis alumnas de Spelman, Alice Walker, que, al igual que Marian, ha seguido siendo amiga nuestra todos estos años, procedía de una familia de arrendatarios rurales de Eatonton, en Georgia, y se convirtió en una escritora célebre. En uno de sus primeros poemas publicados, escribió:

It is true—
I've always loved
the daring
ones
Like the Black young
man
Who tried
to crash
All barriers
at once,
wanted to swim
At a white
beach (in w:st="on"Alabama)
Nude.

(Es verdad: / Me han gustado siempre / los atrevidos / Como el joven negro / Que trató / de romper / Todas las barreras / de una vez, / quiso nadar / en una playa blanca (en Alabama) / Desnudo.)

No estoy sugiriendo que lleguéis tan lejos, pero podéis ayudar a derribar barreras, desde luego las de raza, pero también las del nacionalismo; que hagáis lo que podáis hacer  no tenéis que hacer nada heroico, solamente algo, unidos a otros millones que harán solamente algo, porque todos esos "algo" se juntan, en ciertos momentos de la historia, y mejoran el mundo.

La maravillosa escritora afroamericana Zora Neale Hurston, que no quería hacer lo que la gente blanca quería que ella hiciera, que insistía en ser ella misma, contaba que su madre le dio este consejo: Da un salto a por el sol; puede que no llegues, pero al menos te levantará del suelo.

Al estar aquí hoy, estáis ya sobres los pies, listos para dar el salto. Espero que tengáis una buena vida.

Traducción paraww.sinpermiso.info:lucas Antón

De mileuristas a cieneuristas ¡Éste es el cambio!

De mileuristas a cieneuristas ¡Éste es el cambio!

Copiamos de Costa Digital este artículo de opinión:

Los dardos paquitinos

Estamos recibiendo estos días consejos, ejemplos y enseñanzas por parte de todo el mundo sobre que hacer con la situación económica de España. Y nos estamos encontrando mas solos cada vez de nuestros amigos europeos y americanos, que cada vez que hablan de España es para ponerla a parir por el nefasto resultado que el plan anticrisis ha tenido para los españoles y para las arcas del Estado. Lejos de ayudar los plan E, los plan C y los plan ZP, lo que nos está pasando es que cada vez estamos teniendo mas parados, mas empresas cerrando y  mas dificultades para llegar a fin de mes. Y razón no les falta a esos analistas que promulgan la desaparición de España de la UE, del euro y de la economía mundial. Pero algunos organismos se deban pensar muy bien las cosas antes de soltar algunas de sus propuestas.

Y en este sentido me refiero a la última idea del Fondo Monetario Internacional  que dice que España lo que tenía que hacer es reducir los sueldos. Y lo dicen aquellos que tienen una nómina en la que solo uno de estos lumbreras pagaría el sueldo completo durante 1 año de una mediana empresa. A esa propuesta, supongo, que tendría que ir acompañada de una reducción de los precios, pues no sería lógico ganar 800€ y seguir pagando la caña de cerveza a 1,20€ .Estarían dispuestos los dueños de los pubs a cobrar 2€ por la copas? Pagaríamos 1€ el litro de gasolina? Cuanto tendríamos que bajar la cesta de la compra?.Eso sin hablar de cómo llegar a fin de mes con las hipotecas que estamos soportando. Es difícil decirle a los mileuristas que pasen a ser cieneuristas.  Porque tampoco sería justo que las empresas nos pagaran menos, pero tuviéramos que pagar lo mismo que pagamos ahora por el café.
 
Algunos dicen que la solución sería hacer un convenio colectivo para todos los profesionales y todos los que trabajen, incluidos los políticos, los alcaldes y los concejales. Porque no es normal que  cualquier administración, ya sea nacional, autonómica o local se rodee de altos cargos con “altos sueldos” que soportamos todos, y luego nos digan que los mileuristas hay que bajarles el sueldo. En esta tesitura se encuentra el PP que dice que reducirá en un 25% los altos cargos, con lo que tendremos un 25% mas de personas en paro dentro de la Administración. Quizás si en vez de ganar 100,000€ anuales ganaran un 25% de ese sueldo no tendrían que eliminarlos a todos.

Ahora están con lo de las jubilaciones a los 67 años y algunos afirman que las prejubilaciones son buenas. Tenemos a maestros, tenemos a médicos y funcionarios del Estado prejubilados con 60 años o incluso menos y tenemos en la empresa privada prejubilaciones con 55 años cobrando el 100% ( sobre todo en la banca ) donde un porcentaje lo asumimos todos. Si dejamos prejubilar a tanta gente de tantos sectores distintos y se reduce el numero de afiliaciones a la Seguridad Social y por tanto dejamos ingresar menos dinero al Estado en concepto de cotizaciones es difícil que el sistema de pensiones se mantenga. Por tanto es incongruente fijar la edad de jubilación a los 67 años y por otro lado permitir que en sectores públicos se permitan prejubilaciones. ¿ Es lícito permitir que un maestro se jubile a los 60 años y que por otro lado tenga que estar otra persona trabajando hasta los 67 años para así poder pagar esa prejubilación?.

Y lo que es más impresentable es que los que están decidiendo hasta cuando tenemos que trabajar para mantener las pensiones, sean los primeros en no abolir la pensión vitalicia que cobran por se diputados o ministros una legislatura completa. Es decir, 4 años de cotización al Congreso y pensión vitalicia…..con 2 cojones!!

No quisiera olvidarme del caso de la asistencia a nuestros mayores. Una vez mas se desprecia a nuestros mayores y una vez mas surgen dudas entorno a este conflicto, que ya huele a podrido. Y es, como ya decían los hermanos Cohen en aquella película que hizo besar el culo de los americanos a los Bardem cuando le dieron el oscar, no es país para viejos y no pensamos como nos gustaría ser tratados cuando lleguemos a esa necesidad, si es que llegamos.

Efectivamente la empresa contrató a mas personal de la que necesitaba para dar el servicio por el cual se le pagaba con el dinero de la Junta, pero esa contratación extra obedecía a que el Ayuntamiento solicitó a la empresa que realizará otras tareas al margen de la subvención. Por tanto, todos son culpables de esta situación. El Ayuntamiento ahora contrata a otra empresa para realizar dicha tarea y me asalta la duda. El concejal Antonio Díaz afirmaba que no se pagaba a la antigua empresa porque el Ayuntamiento no tenía dinero. Antonio, significa que para esta nueva empresa sí hay dinero para pagar? Por que a esta se le paga y a la otra no? De donde va a sacar dinero el Ayuntamiento? No es extraño que para unas empresas crezca dinero en el balcón del Ayuntamiento y para otras no?

Lo dejamos ahí……..

El blog de Quico Chirino en Ideal

El blog de Quico Chirino en Ideal

Tres veces

 

Los galgos del tío Escamilla fueron de sobra los que más corrieron de toda la comarca pero nunca ganaron una carrera. Por más que el viejo aficionado los sacara a entrenar todas las tardes de agosto atados con una guita a la Bultaco, a esa hora en la que por aquellas tierras se fríen huevos en las chapas de los coches.

Los animales nunca llegaron a enterarse de que la carrera empezaba con el petardazo de la pistola y siempre echaban a correr cuando el resto ya estaba enfilando la meta. Eso sí, no se le veían las patas.

El comportamiento de la Junta me recuerda a veces al de los galgos del tío Escamilla: muy contundente pero arranca tarde. Lo digo por tres contenciosos urbanísticos de los que la he visto salir trasquilada y no necesariamente por que no llevara razón.

Recurrió tarde en el Parque Nevada, llego un día fuera de plazo en otro contencioso por un hotel de Almuñécar y ahora nos hemos enterado de que también perdió el compás con el pabellón de La Herradura.

Los tres casos siguen vivos y los tres se llevarán hasta el final -haya o no haya nada-, porque asociaciones, particulares o partidos políticos acudieron por su cuenta a la vía penal, pero no porque la Junta, que es quien tiene obligación de velar por la ordenación del territorio, cumpliera con la misión que tiene encomendada.

En el caso del Parque Nevada o en el del pabellón de La Herradura puede que al final no haya nada. Pero en el contencioso de hotel existe ya una sentencia firme que dice que la tramitación fue irregular, hasta el punto de que obliga a demoler parte del edificio. Si por la Junta hubiera sido, todo hubiera pasado desapercibido.

Me creo que los galgos del tío Escamilla no aprendieran en su vida que tenían que echar a correr al sonar el silbato, pero no me trago que en la Junta no sepan cuándo empieza la carrera y cuándo acaban los plazos. A no ser que sean muy perros.  (28 - 5 -2009)

Otra vez

La Junta ha vuelto a perder un contencioso por llegar fuera de plazo. Ha sido en Almuñécar pero, en este caso, el detalle no aporta -creo- nada en especial.

http://www.ideal.es/granada/20100129/costa/tsja-desestima-recurso-junta-20100129.html

No es nuevo: http://blogs.ideal.es/rumores/2009/5/28/tres-veces.

Puestos a buscar hipótesis verosímiles, podría ser que los abogados de la Junta estén desbordados de trabajo. Tal vez, tengan mala memoria y se olviden de presentar un pleito el día oportuno como el que se olvida del cumple de la tita. O podría ser -que lo descarto- que detrás de todo haya una directriz política.

Doy por hecho que la teoría más plausible es la primera.

Lo que sorprende tanto que ni extraña es que a la Junta se la traiga al pairo y -por lo que se ve- no haga por poner remedio. Que el PSOE calle y que el PP no hable.

Que a todo el mundo le dé igual que la administración que tiene que velar por el control del urbanismo llegue tarde, tardísimo o ni llegue. (29-1-2010

Notas sobre el cementerio nuclear

Notas sobre el cementerio nuclear
corriente[a]lterna

Nuestro país es el único de la UE que, disponiendo de centrales nucleares en funcionamiento desde los años 60, aún carece de sistema centralizado de gestión de los residuos radiactivos de alta actividad. No es un hecho casual, desde la década de los 80 han venido desarrollándose notables luchas ciudadanas que han impedido la construcción de cementerios nucleares.

Las movilizaciones de Aldeadávila de la Rivera (Salamanca), contra el proyecto del Berrocal (Toledo), contra las zonas candidatas a almacenar el cementerio definitivo (las llamadas zonas ZOA, en diversos puntos de la península con especial relevancia en Córdoba y Burgos), contra el almacenamiento de pararrayos radiactivos, contra el intento de ubicar el almacén nuclear en Trillo en diversas ocasiones de los años 80, 90 y en este siglo, contra el proyecto de proponer a Peque (Zamora) para el cementerio transitorio,… explican esta demora.

En todos los casos un activo movimiento ecologista que ha sabido dinamizar y construir amplios movimientos sociales, ha obstaculizado el desarrollo de la industria nuclear sabiendo encontrar su talón de Aquiles. Como venían reflejando las encuestas y se está viendo claramente en estos días, la sensibilidad social contraria a estas instalaciones es muy viva y ello hace que percuta directamente en todos los partidos políticos, incluidos los mayoritarios, que se ven abocados a adoptar posiciones en contra de un acuerdo unánime de los mismos partidos suscrito en 2004.

No sobra en este contesto reflexionar sobre algunos aspectos de interés. ¿Por qué vuelve el gobierno central, con el indisimulado impulso del Ministro Miguel Sebastián, a agitar el avispero del cementerio nuclear?. La respuesta hay que buscarla en las negociaciones de dicho Ministro con el sector eléctrico para acabar con el déficit tarifario y que concluyeron con el Decreto-Ley 6/2009, hoy convalidado en ley, al que la propaganda gubernamental consiguió bautizar como el del Bono Social. He escrito en otro momento sobre los pormenores de esta ley (node/3555 y node/4582 ) por lo que me limitaré a comentar lo que hace al caso.

En el citado decreto se contemplaba, entre muchas otras cosas, que era responsabilidad de los propietarios de centrales nucleares afrontar el coste de gestión de dichos residuos que no había sido cubierto por un porcentaje que grababa los precios eléctricos hasta 2005. Desde ese momento, con la excepción de los residuos de alta actividad de Vandellós I, cuya compañía propietaria ya ha desaparecido tras su cierre, todos los residuos radiactivos serán costeados por sus productores y no tendrán el apoyo indirecto de la factura eléctrica.

No es difícil imaginarse que la contrapartida que las compañías eléctricas fijaron en dicha negociación fue que el gobierno enfrentara la evidente oposición social que se generaría y sacara adelante el sistema de gestión más barato posible. El llamado Almacén Transitorio Centralizado (ATC) o por hablar en términos más claros, el cementerio nuclear temporal.

Se prevé que dentro de unos 60 años, muy probablemente prorrogables, dichos residuos serán almacenados bajo tierra en el Cementerio Definitivo (Almacén Geológico Profundo-AGP- en la jerga nuclear). Algunas de las críticas dentro del PSOE al Ministro se deben a que está bastante extendida la idea, entre quienes conocen la negociación Gobierno-eléctricas, de que el resultado fue claramente favorable a las compañías eléctricas y que ahora, en plena crisis de popularidad del Gobierno, es especialmente inconveniente añadir un nuevo frente de conflictos que puede terminar pagándose en las próximas elecciones autonómicas y municipales.

Otro aspecto a comentar es el sistema de gestión elegido. Se viene insistiendo machaconamente en el modelo elegido: el ATC de Habog (Holanda), ofrecido como un modelo de seguridad y ausencia de conflictos sociales. Se oculta cuidadosamente que en Holanda sólo funciona una central nuclear de unos 500 MW de potencia mientras que en nuestro país funcionan en la actualidad 8 reactores nucleares con una potencia nuclear de 7.800 MW y se han cerrado ya, tras producir sus correspondientes residuos, otras dos plantas con una potencia mayor que la Holandesa.

La cantidad de residuos nucleares a gestionar es por tanto significativamente mayor que en Holanda. Tampoco se entiende muy bien por qué la empresa pública de gestión de estos residuos (Enresa) financia generosamente los viajes a esa “maqueta” de Habog de periodistas, vecinos de los pueblos cercanos a centrales y de cualquier curioso que se muestre interés. ¿Para qué necesita un monopolio hacerse propaganda basada además en información sesgada?.

Se viene insistiendo además en que la oposición al cementerio se debe a una hábil manipulación del ecologismo de la ignorancia de mucha gente conseguida tras activar sus miedos más irracionales. El argumento se derrumba cuando se piensa en la elevada radiotoxicidad de las 6.700 toneladas de residuos de alta actividad que se van a gestionar y en la multitud de posibles accidentes en la fase de traslado al emplazamiento, manipulación de los residuos, los derivados de refrigeración inadecuada, desgaste de materiales, posibles sucesos catastróficos como incendios, inundaciones, atentados,….Y recordando que, cuando los daños potenciales son muy altos, incluso probabilidades bajas comportan riesgos que mucha gente juzga inaceptables.

Pero más allá de una discusión que es poco comprensible para profanos podría formularse a quienes así argumentan lo siguiente objeción. Desde el año 1989 viene pagándose a los municipios cercanos a las centrales nucleares por parte de Enresa una cuantía que está en función de los residuos de alta actividad generada. Según el VI Plan de Residuos Radiactivos, las poblaciones cercanas a las centrales nucleares habrán recibido desde el inicio de esta aportación, hasta 2010, 413,5 Millones de euros de 2006. Si el riesgo no existe, ¿En concepto de que se les paga?. La respuesta sólo puede ser o que el riesgo existe o que se les paga para mantenerlos en silencio, o las dos cosas.

Podría además manifestarse una nueva objeción. Los residuos de Vandellós I están almacenados en Francia por ausencia de emplazamiento donde ubicarlos en nuestro país. Se trata de unos residuos especiales ya que dicha central, cerrada desde 1989, era de grafito-gas y de tecnología francesa. Según ha manifestado Enresa si dichos residuos no vuelven a nuestro país en la fecha estimada deberán abonar una cantidad diaria de unos 60.000 euros, que podría ser en parte recuperada en el momento de la vuelta. Se trata de un contrato firmado por dos empresas gestoras de residuos nucleares de dos países. ¿Por qué se paga una cantidad tan alta por una actividad sin riesgo ni oposición social en el país de almacenamiento?. ¿No está suscrito el contrato por dos empresas solventes y conocedoras de los riesgos que implica?. Es evidente que el riesgo existe en mayor cuantía de lo que proclaman los sectores pronucleares. La respuesta a esta nueva ofensiva nuclear debe volver a ser la que tan buenos resultados ha dado hasta ahora: La movilización social.

Fuente: http://www.anticapitalistas.org/node/4786

Toledo: La fuerza de Izquierda Unida

Toledo: La fuerza de Izquierda Unida

Un fachita toledano está bastante molesto y preocupado por el poder que tienen los dos concejales de IU en su ciudad. A nosotros nos agrada bastante que esté así de triste el hombre y vamos a reproducir su artículo porque nos encanta ser tan eficaces y parece que en Toledo algo de eficacia tiene nuestro trabajo.

ABC. José Ponos 

Bueno, pues ya está. Lo teníamos asumido, pero ahora queda comprobado para el público en general. Los dos concejales de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Toledo son los que tienen la sartén por el mango en aquellas cuestiones que les interesan y que continúan la senda marcada por su opción ideológica.

Por iniciativa de estos dos escaños municipales se retiró la medalla de honor de la ciudad a Francisco Franco, se quitó la placa de agradecimiento al general de la fachada del Ayuntamiento por la traída de aguas del Torcón, y ahora se cargan los recuerdos a José Antonio Primo de Rivera, al General García Valiño, General Moscardó, General Enrique Varela y Antonio Rivera, situados en diferentes calles de la capital regional.

Pero los cambios no terminan, porque también logran estos dos votos decisorios para la mayoría en las Casas Consistoriales gobernadas por el PSOE, el cambio de nombre a las calles Alféreces Provisionales y General Moscardó, por otros directorios que tendrá que decidirlo una comisión que está a punto de crearse.

Dos ediles que valen por toda la representación democrática del Ayuntamiento, porque siempre logran lo que se proponen y toda iniciativa por ellos promovida llega al puerto deseado por los miembros de IU, que son merecedores a un premio en su partido por significar dos voluntades dominantes frente al resto de los concejales.

Y ya se anticipa que posiblemente la calle de Alféreces Provisionales podría llamarse de La Pasionaria, y la del General Moscardó, mencionarse como Santiago Carrillo. Esto es lo que nos chivatean, aunque todavía los dos concejales tendrán que elevar a Izquierda Unida su proposición por si es bien recibida por las alturas. En caso de la respuesta positiva, con casi total seguridad, la mayoría del PSOE con estos ediles haría realidad que las dos biografías comunistas significaran toda una memoria histórica, esta vez sí, en la geografía urbana de la ciudad.

La representación municipal del Partido Popular está bastante contrariada por esta moción de cambios de nombre a las calles del casco histórico, aunque algunos comentan que en caso de que obtuviera la victoria en las próximas elecciones al Ayuntamiento de Toledo, no existiría ninguna duda en devolver, con sus votos, la denominación de Alféreces Provisionales y General Moscardó a estas zonas de la ciudad.

Lo dicho, en esto de sumas y restas, al menos en política, las cosas no están muy claras, porque el número dos en el caso que nos ocupa es capaz de rebasar el número once que es valor de los socialistas en las Casas Consistoriales. Vivir para ver y hacerse uno un lío con las matemáticas.

Catástrofe en Haití: La banca gana

Catástrofe en Haití: La banca gana

Los ciudadanos no sólo hemos contribuido a través de nuestros impuestos al salvamento de los bancos de la crisis financiera creada por ellos mismos. Ahora, estamos contribuyendo de nuevo a incrementar el negocio bancario a través de las transferencias solidarias que realizamos para ayudar a los damnificados por la tremenda catástrofe ocurrida en Haití. Ya se sabe que, como norma de la casa, la banca siempre gana, pero estas circunstancias demuestran que los banqueros no tienen vergüenza.

Los gobiernos de diversos países han enviado a Haití amplios efectivos de bomberos y militares en un intento desesperado de rescatar a las víctimas atrapadas entre los escombros, así como llevar agua, alimentos y primeros auxilios a los supervivientes. Asimismo, se ha generado una corriente de solidaridad internacional para recaudar fondos de ayuda entre los particulares.

El método habitual de efectuar estas aportaciones es mediante transferencia a las cuentas bancarias abiertas con esta finalidad por Organizaciones No Gubernamentales. Sin embargo, los bancos son absolutamente refractarios a esta corriente humanitaria y no contentos con las abusivas comisiones que cobran habitualmente a sus clientes, también cobran por cada operación solidaria, de manera que se están embolsando grandes cantidades

Un ingreso de 20 euros con destino a Haití en una cuenta de Cruz Roja o Médicos Sin Fronteras desde una entidad bancaria distinta a la receptora puede costar hasta cinco euros. El donante tiene dos opciones, abonar la comisión o descontarla del donativo. En el primer caso se ve obligado a pagar un plus por su solidaridad, de entre un 11% y un 25% si se hace por internet o del 0,25% al 0,4% en las oficinas; en el segundo, el banco se embolsa, directamente, parte del dinero que debería llegar a los afectados por la catástrofe.

En este sentido, FACUA-Consumidores en Acción ha reclamado a bancos y cajas de ahorros que dejen de lucrarse con las donaciones a Haití y eliminen las comisiones que están cobrando por las transferencias a cuentas destinadas a la ayuda humanitaria.

De no eliminarse estas comisiones, FACUA considera que el Gobierno debería intervenir para evitar que la cooperación internacional ante castástrofes como la sufrida por el pueblo haitiano suponga un negocio para el sector financiero. Mientras tanto, FACUA demanda a las entidades financieras que devuelvan a los usuarios las comisiones que han cobrado en los últimos días por estas transferencias.

En este sentido, la asociación advierte que estas comisiones representan un porcentaje muy importante del valor de las transferencias realizadas por numerosos ciudadanos. Así, una donación de 20 euros puede suponer que la entidad financiera se embolse entre el 11 y el 25% de esta cantidad.

Estos datos se desprenden del análisis realizado por FACUA sobre las comisiones por transferencias notificadas al Banco de España por quince bancos y cajas de ahorro: Banco Pastor, Banco Popular, Bankinter, Barclays, BBVA, Caixa Galicia, Caja Duero, Caja Madrid, Caja Murcia, Cajasol, CAM, Citibank, La Caixa, Santander y Unicaja.

http://carnetdeparo.blogspot.com/2010/01/los-ciudadanos

Los pecados de Haití

Los pecados de Haití

Eduardo Galeano

La democracia haitiana nació hace un ratito. En su breve tiempo de vida, esta criatura hambrienta y enferma no ha recibido más que bofetadas. Estaba recién nacida, en los días de fiesta de 1991, cuando fue asesinada por el cuartelazo del general Raoul Cedras. Tres años más tarde, resucitó. Después de  haber puesto y sacado a tantos dictadores militares, Estados Unidos sacó y puso  al presidente Jean-Bertrand Aristide, que había sido el primer gobernante electo  por voto popular en toda la historia de Haití y que había tenido la loca  ocurrencia de querer un país menos injusto.

El voto y el veto

Para borrar las huellas de la participación  estadounidense en la dictadura carnicera del general Cedras, los infantes de marina se llevaron 160 mil páginas de los archivos secretos. Aristide regresó  encadenado. Le dieron permiso para recuperar el gobierno, pero le prohibieron el  poder. Su sucesor, René Préval, obtuvo casi el 90 por ciento de los votos, pero más poder que Préval tiene cualquier mandón de cuarta categoría del Fondo  Monetario o del Banco Mundial, aunque el pueblo haitiano no lo haya elegido ni con un voto siquiera.

Más que el voto, puede el veto. Veto a las reformas: cada vez que Préval, o alguno de sus ministros, pide créditos internacionales  para dar pan a los hambrientos, letras a los analfabetos o tierra a los  campesinos, no recibe respuesta, o le contestan ordenándole:

-Recite la  lección. Y como el gobierno haitiano no termina de aprender que hay que  desmantelar los pocos servicios públicos que quedan, últimos pobres amparos para  uno de los pueblos más desamparados del mundo, los profesores dan por perdido el  examen.

La coartada demográfica

A fines del año pasado cuatro diputados alemanes  visitaron Haití. No bien llegaron, la miseria del pueblo les golpeó los ojos. Entonces el embajador de Alemania les explicó, en Port-au-Prince, cuál es el  problema: -Este es un país superpoblado -dijo-. La mujer haitiana siempre  quiere, y el hombre haitiano siempre puede.

Y se rió. Los diputados callaron.  Esa noche, uno de ellos, Winfried Wolf, consultó las cifras. Y comprobó que  Haití es, con El Salvador, el país más superpoblado de las Américas, pero está  tan superpoblado como Alemania: tiene casi la misma cantidad de habitantes por quilómetro cuadrado.

En sus días en Haití, el diputado Wolf no sólo fue golpeado por la miseria: también fue deslumbrado por la capacidad de belleza de  los pintores populares. Y llegó a la conclusión de que Haití está superpoblado…  de artistas. En realidad, la coartada demográfica es más o menos reciente.  Hasta hace algunos años, las potencias occidentales hablaban más claro.

La tradición racista

Estados Unidos invadió Haití en 1915 y gobernó el  país hasta 1934. Se retiró cuando logró sus dos objetivos: cobrar las deudas del  City Bank y derogar el artículo constitucional que prohibía vender plantaciones  a los extranjeros. Entonces Robert Lansing, secretario de Estado, justificó la  larga y feroz ocupación militar explicando que la raza negra es incapaz de
gobernarse a sí misma, que tiene “una tendencia inherente a la vida salvaje y una incapacidad física de civilización”. Uno de los responsables de la invasión, William Philips, había incubado tiempo antes la sagaz idea: “Este es un pueblo  inferior, incapaz de conservar la civilización que habían dejado los franceses”.

Haití había sido la perla de la corona, la colonia más rica  de Francia: una gran plantación de azúcar, con mano de obra esclava. En ‘El  espíritu de las leyes’, Montesquieu lo había explicado sin pelos en la lengua:  “El azúcar sería demasiado caro si no trabajaran los esclavos en su producción. Dichos esclavos son negros desde los pies hasta la cabeza y tienen la nariz tan aplastada que es casi imposible tenerles lástima. Resulta impensable que Dios, que es un ser muy sabio, haya puesto un alma, y sobre todo un alma buena, en un  cuerpo enteramente negro”.

En cambio, Dios había puesto un látigo en la mano del mayoral. Los esclavos no se distinguían por su voluntad de trabajo. Los  negros eran esclavos por naturaleza y vagos también por naturaleza, y la  naturaleza, cómplice del orden social, era obra de Dios: el esclavo debía servir  al amo y el amo debía castigar al esclavo, que no mostraba el menor entusiasmo a  la hora de cumplir con el designio divino. Karl von Linneo, contemporáneo de Montesquieu, había retratado al negro con precisión científica: “Vagabundo,  perezoso, negligente, indolente y de costumbres disolutas”. Más generosamente,  otro contemporáneo, David Hume, había comprobado que el negro “puede desarrollar ciertas habilidades humanas, como el loro que habla algunas palabras”.

La humillación imperdonable

En 1803 los negros de Haití propinaron  tremenda paliza a las tropas de Napoleón Bonaparte, y Europa no perdonó jamás esta humillación infligida a la raza blanca. Haití fue el primer país libre de  las Américas. Estados Unidos había conquistado antes su independencia, pero  tenía medio millón de esclavos trabajando en las plantaciones de algodón y de  tabaco. Jefferson, que era dueño de esclavos, decía que todos los hombres son  iguales, pero también decía que los negros han sido, son y serán  inferiores.

La bandera de los libres se alzó sobre las ruinas. La tierra haitiana había sido devastada por el monocultivo del azúcar y arrasada por las calamidades de la guerra contra Francia, y una tercera parte de la población había caído en el combate. Entonces empezó el bloqueo. La nación recién nacida fue condenada a la soledad. Nadie le compraba, nadie le vendía, nadie la reconocía.

El delito de la dignidad

Ni siquiera Simón Bolívar, que tan valiente  supo ser, tuvo el coraje de firmar el reconocimiento diplomático del país negro. Bolívar había podido reiniciar su lucha por la independencia americana, cuando ya España lo había derrotado, gracias al apoyo de Haití. El gobierno haitiano le  había entregado siete naves y muchas armas y soldados, con la única condición de que Bolívar liberara a los esclavos, una idea que al Libertador no se le había ocurrido. Bolívar cumplió con este compromiso, pero después de su victoria, cuando ya gobernaba la Gran Colombia, dio la espalda al país que lo había salvado. Y cuando convocó a las naciones americanas a la reunión de Panamá, no invitó a Haití pero invitó a Inglaterra.

Estados Unidos reconoció a Haití  recién sesenta años después del fin de la guerra de independencia, mientras  Etienne Serres, un genio francés de la anatomía, descubría en París que los negros son primitivos porque tienen poca distancia entre el ombligo y el pene. Para entonces, Haití ya estaba en manos de carniceras dictaduras militares, que  destinaban los famélicos recursos del país al pago de la deuda francesa: Europa había impuesto a Haití la obligación de pagar a Francia una indemnización  gigantesca, a modo de perdón por haber cometido el delito de la dignidad.

La historia del acoso contra Haití, que en nuestros días tiene  dimensiones de tragedia, es también una historia del racismo en la civilización occidental.

La lección de Haití

La lección de Haití

Fidel Castro

Desde hace dos días, casi a las 6 de la tarde, hora de Cuba, ya de noche en Haití por su ubicación geográfica, las emisoras de televisión comenzaron a divulgar noticias de que un violento terremoto, con magnitud de 7,3 en la escala Richter, había golpeado severamente a Puerto Príncipe. El fenómeno sísmico se había originado en una falla tectónica ubicada en el mar, a sólo 15 kilómetros de la capital haitiana, una ciudad donde el 80% de la población habita casas endebles construidas con adobe y barro.

Las noticias continuaron casi sin interrupción durante horas. No había imágenes, pero se afirmaba que muchos edificios públicos, hospitales, escuelas e instalaciones de construcción más sólida se reportaban colapsadas. He leído que un terremoto de magnitud 7,3 equivale a la energía liberada por una explosión igual a 400 mil toneladas de TNT.

Descripciones trágicas eran transmitidas. Los heridos en las calles reclamaban a gritos auxilios médicos, rodeados de ruinas con familias sepultadas. Nadie, sin embargo, había podido transmitir imagen alguna durante muchas horas.

La noticia nos tomó a todos por sorpresa. Muchos escuchábamos con frecuencia informaciones sobre huracanes y grandes inundaciones en Haití, pero ignorábamos que el vecino país corría riesgo de un gran terremoto. Salió a relucir esta vez que hace 200 años se había producido un gran sismo en esa ciudad, que seguramente tendría unos pocos miles de habitantes.

A las 12 de la noche no se mencionaba todavía una cifra aproximada de víctimas. Altos jefes de Naciones Unidas y varios Jefes de Gobierno hablaban de los conmovedores sucesos y anunciaban el envío de brigadas de socorro. Como hay desplegadas allí tropas de la MINUSTAH, fuerzas de Naciones Unidas de diversos países, algunos ministros de defensa hablaban de posibles bajas entre su personal.

Fue realmente en la mañana de ayer miércoles cuando comenzaron a llegar tristes noticias sobre enormes bajas humanas en la población, e incluso instituciones como Naciones Unidas mencionaban que algunas de sus edificaciones en ese país habían colapsado, una palabra que no dice nada de por sí o podía significar mucho.

Durante horas ininterrumpidas continuaron llegando noticias cada vez más traumáticas de la situación en ese hermano país. Se discutían cifras de víctimas mortales que fluctúan, según versiones, entre 30 mil y 100 mil. Las imágenes son desoladoras; es evidente que el desastroso acontecimiento ha recibido amplia divulgación mundial, y muchos gobiernos, sinceramente conmovidos, realizan esfuerzos por cooperar en la medida de sus recursos.

La tragedia conmueve de buena fe a gran número de personas, en especial las de carácter natural. Pero tal vez muy pocos se detienen a pensar por qué Haití es un país tan pobre. ¿Por qué su población depende casi en un 50 por ciento de las remesas familiares que se reciben del exterior? ¿Por qué no analizar también las realidades que conducen a la situación actual de Haití y sus enormes sufrimientos?

Lo más curioso de esta historia es que nadie pronuncia una palabra para recordar que Haití fue el primer país en que 400 mil africanos esclavizados y traficados por los europeos se sublevaron contra 30 mil dueños blancos de plantaciones de caña y café, llevando a cabo la primera gran revolución social en nuestro hemisferio. Páginas de insuperable gloria se escribieron allí. El más eminente general de Napoleón fue derrotado. Haití es producto neto del colonialismo y el imperialismo, de más de un siglo de empleo de sus recursos humanos en los trabajos más duros, de las intervenciones militares y la extracción de sus riquezas.

Este olvido histórico no sería tan grave como el hecho real de que Haití constituye una vergüenza de nuestra época, en un mundo donde prevalecen la explotación y el saqueo de la inmensa mayoría de los habitantes del planeta.

Miles de millones de personas en América Latina, África y Asia sufren de carencias similares, aunque tal vez no todas en una proporción tan alta como Haití.

Situaciones como la de ese país no debieran existir en ningún lugar de la Tierra, donde abundan decenas de miles de ciudades y poblados en condiciones similares y a veces peores, en virtud de un orden económico y político internacional injusto impuesto al mundo. A la población mundial no la amenazan únicamente catástrofes naturales como la de Haití, que es sólo una pálida sombra de lo que puede ocurrir en el planeta con el cambio climático, que fue realmente objeto de burla, escarnio y engaño en Copenhague.

Es justo expresar a todos los países e instituciones que han perdido algunos ciudadanos o miembros con motivo de la catástrofe natural en Haití: no dudamos que realizarán en este instante el mayor esfuerzo por salvar vidas humanas y aliviar el dolor de ese sufrido pueblo. No podemos culparlos del fenómeno natural que ha tenido lugar allí, aunque estemos en desacuerdo con la política seguida con Haití.

No puedo dejar de expresar la opinión de que es hora ya de buscar soluciones reales y verdaderas para ese hermano pueblo.

En el campo de la salud y otras áreas, Cuba, a pesar de ser un país pobre y bloqueado, desde hace años viene cooperando con el pueblo haitiano. Alrededor de 400 médicos y especialistas de la salud prestan cooperación gratuita al pueblo haitiano. En 227 de las 337 comunas del país laboran todos los días nuestros médicos. Por otro lado, no menos de 400 jóvenes haitianos se han formado como médicos en nuestra Patria. Trabajarán ahora con el refuerzo que viajó ayer para salvar vidas en esta crítica situación. Pueden movilizarse, por lo tanto, sin especial esfuerzo, hasta mil médicos y especialistas de la salud que ya están casi todos allí y dispuestos a cooperar con cualquier otro Estado que desee salvar vidas haitianas y rehabilitar heridos.

Otro elevado número de jóvenes haitianos cursan esos estudios de medicina en Cuba.

También cooperamos con el pueblo haitiano en otras esferas que están a nuestro alcance. No habrá, sin embargo, ninguna otra forma de cooperación digna de calificarse así, que la de luchar en el campo de las ideas y la acción política para poner fin a la tragedia sin límite que sufren un gran número de naciones como Haití.

La jefa de nuestra brigada médica informó: "la situación es difícil, pero hemos comenzado ya a salvar vidas". Lo hizo a través de un escueto mensaje horas después de su llegada ayer a Puerto Príncipe con refuerzos médicos adicionales.

Tarde en la noche comunicó que los médicos cubanos y los haitianos graduados de la ELAM se estaban desplegando en el país. Habían atendido ya en Puerto Príncipe más de mil pacientes, poniendo a funcionar con urgencia un hospital que no había colapsado y utilizando casas de campaña donde era necesario. Se preparaban para instalar rápidamente otros centros de atención urgente.

¡Sentimos un sano orgullo por la cooperación que, en estos instantes trágicos, los médicos cubanos y los jóvenes médicos haitianos formados en Cuba están prestando a sus hermanos de Haití!

Haití y la hipocresía

Haití y la hipocresía
César Hildebrandt
Todo el mundo habla ahora de Haití. Claro, su terremoto llama la atención. Sus casas destruidas son fotogénicas, su palacio presidencial en escombros es espectacular, sus negros quejumbrosos tienen buena voz.

Y, además, están los aviones y las tropas de Obama, aviones y tropas que Haití conoce muy bien en otras circunstancias nada telúricas.

Y los socorristas de todos los países, que llegan de todas partes con su humanitarismo en ristre y sus perros especialistas en distinguir a vivos de muertos. Con eso y los ayes de los sobrevivientes se harán los noticieros de los próximos días.

Porque Haití puede haber sido semidestruido, pero con sus ruinas se harán periódicos y televisiones. Siempre hay un lado bueno en las desgracias.

Porque Haití ahora sí que es noticia.

Gracias a lo que el periodismo de entrecasa llama “las fuerzas de la naturaleza”, Haití es hoy noticia.

Ha necesitado un terremotazo de grado 7 y con epicentro a 15 kilómetros de Puerto Príncipe para volver a ser noticia.

Digamos que Haití ha pagado el peaje tarifario para ser noticia: miles de muertos, miles de viviendas y edificios en el suelo, gente aturdida por doquier, réplicas que no parecen acabar, una polvareda humeante que amenaza su cielo siempre azul.

Pero este país espectral que ahora se luce en las pantallas de cristal líquido es el mismo de siempre: 400 dólares de ingreso anual per cápita, más de nueve millones de habitantes sobre una superficie de apenas 27,000 kilómetros cuadrados, 50 por ciento de analfabetismo, una derecha presocrática empeñada en brutalizar a quien se atreva a intentar cambiar las cosas.

Hundido en la pobreza extrema y crónica, demostración plena de que hay países inviables, Haití es, más allá de males propios, el producto degenerado de años de intervencionismo militar estadounidense.

Estados Unidos lo tuvo bajo la bota de su imperio desde 1915 hasta 1934. No parecía ese un destino muy justo para un país que Francia había inventado como fábrica de esclavos desde el año 1697, tras arrebatarle a España parte del territorio colonial de la isla La Española, y que en una gesta sin precedentes, había sido liberado gracias a una guerra liderada por dos esclavos que terminaron derrotando a los franceses el 1 de enero de 1804, el año de su precoz independencia.

Esos dos Espartacos exitosos, esos dos gigantes de la epopeya anticolonial en el Caribe se llamaron Toussaint-Louverture –que moriría en Francia vejado y torturado- y su discípulo Jean Jacques Dessalines, que aplastó a las tropas imperiales francesas en la decisiva batalla de Vertierres.

Quizá los problemas de Haití empezaron cuando Dessalines, el primer guerrillero heroico de América Latina, se proclamó, para sorpresa de muchos, emperador. La trayectoria circular pudo empezar en ese momento.

Papá Doc, esa bestia sanguinaria y rapaz que se proclamó “Presidente Vitalicio” a partir de su elección en 1957, fue un ahijado de Washington. Y lo fue también su hijito y sucesor Jean Claude, el llamado Baby Doc.

Cuando eso ya no pudo sostenerse, entonces vinieron las elecciones supervisadas internacionalmente.

Y cuando las elecciones encumbraron a Jean Bertrand Aristide, un curita respondón y de izquierdas, entonces Washington frunció el ceño.

Pero Aristide no hizo mucho por justificar su fama de cura salesiano expulsado de la Orden por subversivo. De modo que Washington lo toleró.

Lo toleró tanto que hasta ayudó a reponerlo en la silla presidencial tras haber sido depuesto por el golpe del general Raoul Cédras.

Fue en el segundo mandato constitucional de Aristide cuando las cosas se pusieron feas.

Aristide restableció relaciones con Cuba, se acercó a la Venezuela de Chávez y propuso algunas tímidas reformas.

Estados Unidos respondió como siempre, aunque esta vez el golpe de Estado fue encubierto y tuvo una pincelada de sofisticación: en febrero del 2004 Aristide se vio obligado “a renunciar a su cargo” y fue embarcado en un avión bajo la vigilancia de una misión multinacional. Se exilió en la República Centroafricana y, más tarde, en Sudáfrica.

Ayer Aristide, lamentando la tragedia de su país por lo del terremoto, reiteró lo que todos sabíamos: que Estados Unidos estuvo detrás de su derrocamiento y que aquella “renuncia” fue una farsa.

Pero ese es el Haití que no es noticia.

Porque ni la violencia imperial ni el hambre ni la miseria como norma ni la corrupción como endemia ni el dolor silencioso de los miserables son noticia.

¿Haití ha sido destruido por un terremoto?

No lo creo.

Haití vive en estado de cataclismo institucional y nadie dice nada

El urbanismo y la agricultura intensivas, detrás del temporal

El urbanismo y la agricultura intensivas, detrás del temporal

EFE El ingeniero granadino Millán Millán Muñoz, director del Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo, ha dicho que las políticas urbanísticas y agrícolas de las tres últimas décadas están detrás de temporales como el sufrido en las últimas semanas en Andalucía. Millán ha dado esta opinión a los periodistas antes de la conferencia sobre el cambio climático que ha impartido en la Estación Experimental del Zaidín, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Granada.

La charla se ha centrado en la premisa de que no sólo los gases de efecto invernadero están provocando el cambio climático, sino que la agricultura intensiva y el urbanismo "loco" de los últimos treinta años están propiciando una alteración notable del régimen de tormentas y de la "gota fría". Y con ello, ha agregado, inundaciones en verano en Inglaterra, largos periodos sin nieve en Sierra Nevada que antes no se conocían o que una borrasca "suelte" todo el agua de un año en dos semanas.

Construir "diez kilómetros cuadrados de superficie en Castellón" significa que "el nivel de formación de nubes en Teruel sube ciento cincuenta metros", ha explicado el experto, con lo cual influirá en la "pérdida de tormentas de verano que se viene experimentando" en España.

Métodos más tradicionales de agricultura, como las acequias usadas en la Vega de Granada, han servido de método de compensación a la naturaleza en sus procesos climáticos, mientras que en la actualidad el vapor de agua que se acumula sobre el Mediterráneo no es suficiente para evitar inundaciones en el centro de Europa, y en invierno en el sur mientras disminuyen la cantidad de precipitaciones suaves en otoño.

Millán ha dicho que hacen falta más medidas estructurales, aunque no sean "políticamente correctas", y ha recomendado que, "por cada hectárea de terreno que se urbanice", se reforesten otras tres hectáreas. Ha calificado los resultados de la cumbre de Copenhague como "catastróficos" y ha reseñado también que los modelos climáticos del Mediterráneo vigentes hoy no contemplan los nuevos fenómenos meteorológicos que están sucediendo desde hace quince años.

Este doctor en ingeniería industrial, asesor externo en cambio climático y ecosistemas del Sexto Programa Marco de la Comisión Europea, fue el inventor del detector de metales en aeropuertos, y de un dispositivo que avisa si los volcanes van a entrar en erupción, además de medir de forma remota los gases en la atmósfera, como resultado de un proyecto financiado por la NASA. El invento le valió la nominación, en 1995, para el Premio Nobel de la Ciencia.

Yemen: el nuevo terrorista

Yemen: el nuevo terrorista

El principal pretexto de EEUU para atacar Yemen es que el supuesto terrorista nigeriano que iba a cometer un supuesto atentado en un avión, había viajado allí!

Nazanín Amirian. Público

La Guerra contra el Terror sigue dando sus frutos. La OTAN se pone las botas para asaltar el antiguo reino de Saba, la nueva amenaza a la paz del planeta. Ubicado en la estratégica ruta marítima de la Península Arábiga, el territorio de Yemen da al Mar Rojo, al estrecho de Bab al Mandab, al Golfo de Adán, al Mar de Arabia y al Cuerno de África, puntos vitales en la exportación mundial de petróleo. Dentro de poco, será apodado "estado fallido" y convertido en un territorio tutelado.

El último ataque contra los supuestos refugios de Al Qaeda en Yemen ha dejado cientos de muertos y el desplazamiento de miles de civiles. 

Resultado de una compleja unificación en 1981 del Yemen del Norte y del Sur  -que fue en 1967 el primer estado marxista árabe de la historia-, el gobierno del Presidente Ali Saleh ha abierto varios frentes: contra la población del sur, que al quedarse excluida del reparto de la renta del petróleo, mira con nostalgia a su pasado socialista e independiente; contra la presión del extremismo islámico, y también la de EEUU para aplastarlo, y por fin contra los chiitas del norte, acusados de traición por sus lazos con el enemigo iraní. Saleh hasta invitó a la aviación de sus primos saudíes a bombardear la zona.

Sin embargo la guerra en mayúscula se está librando entre el eje China-Rusia y EEUU, arbitrada por el astuto presidente yemení. Frente a las inversiones de carácter militar del país de Obama, Saleh ha convertido a Pekín en su principal socio comercial y el gestor de la transformación de las infraestructuras del país. También ha reducido su dependencia de Washington, firmando acuerdos militares con Rusia, permitiéndole, además, que Neustrashimy ("la intrépida"), la reina de sus fragatas se instalara en las aguas de Adán para "luchar contra la piratería y el terrorismo", como contrapeso a la presencia de los buques de la OTAN en el cuerno de África. Imperdonable osadía a ojos de la Casa Blanca.

Lo que ocurra a partir de ahora con Yemen alcanzará directamente a Arabia Saudí. Sus príncipes wahabitas - a pesar de ser aliados de EEUU en neutralizar los proyectos progresistas en el mundo árabe- temen el objetivo último del Pentágono: garantizar el dominio absoluto y duradero de Washington sobre los recursos de la Península Arábiga. Las barbas a remojar, y las espadas en alto.

Se multiplica el número de bases militares estadounidenses: Cercando a Venezuela

Se multiplica el número de bases militares estadounidenses: Cercando a Venezuela
Le Monde Diplomatique

La llegada al poder, en Venezuela, del Presidente Hugo Chávez el 2 de febrero de 1999 coincidió con un acontecimiento militar traumático para Estados Unidos: la clausura de su principal instalación militar en la región, la base Howard, situada en Panamá, cerrada en virtud de los Tratados Torrijos-Carter (1977).

En sustitución, el Pentágono eligió cuatro localidades para controlar la región: Manta en Ecuador, Comalapa en El Salvador y las islas de Aruba y Curazao (de soberanía holandesa).

A sus -por decirlo así- ‘tradicionales' misiones de espionaje, añadió nuevos cometidos oficiales a estas bases (vigilar el narcotráfico y combatir la inmigración clandestina hacia Estados Unidos), y otras tareas encubiertas: luchar contra los insurgentes colombianos; controlar los flujos de petróleo y minerales, los recursos en agua dulce y la biodiversidad. Pero desde el principio sus principales objetivos fueron: vigilar Venezuela y desestabilizar la Revolución Bolivariana.

Después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, el Secretario norteamericano de Defensa, Donald Rumsfeld, definió una nueva doctrina militar para enfrentar al "terrorismo internacional". Modificó la estrategia de despliegue exterior, fundada en la existencia de enormes bases dotadas de numeroso personal. Y decidió reemplazar esas megabases por un número mucho más elevado de Foreign Operating Location (FOL, Sitio Operacional Preposicionado) y de Cooperative Security Locations (CSL, Sitio Compartido de Seguridad) con poco personal militar pero equipado con tecnologías ultramodernas de detección.

Resultado: en poco tiempo, la cantidad de instalaciones militares estadounidenses en el extranjero se multiplicó, alcanzando la insólita suma de 865 bases de tipo FOL o CSL desplegadas en 46 países. Jamás en la historia, una potencia multiplicó de tal modo sus puestos militares de control para implantarse a través del planeta.

En América Latina, el redespliegue de bases ya permitió que la de Manta (Ecuador) colaborase en el fallido golpe de Estado del 11 de abril de 2002 contra el Presidente Chávez. A partir de entonces, una campaña mediática dirigida por Washington empieza a difundir falsas informaciones sobre la pretendida presencia en ese país de células de organizaciones como Hamás, Hezbolá y hasta Al Qaeda.

Con el pretexto de vigilar tales movimientos, y en represalia contra el gobierno de Caracas que puso fin, en mayo de 2004, a medio siglo de presencia militar estadounidense en Venezuela, el Pentágono amplia el uso de sus bases militares en las islas de Aruba y Curazao, situadas muy cerca de las costas venezolanas, donde últimamente se han incrementado las visitas de buques de guerra estadounidenses.

Lo cual ha sido recientemente denunciado por el Presidente Chávez: "Es bueno que Europa sepa que el imperio norteamericano está armando hasta los dientes, llenando de aviones de guerra y de barcos de guerra las islas de Aruba y Curazao. (...). Estoy acusando al Reino de los Países Bajos de estar preparando, junto al imperio yanqui, una agresión contra Venezuela" (1).

En 2006, se empieza a hablar en Caracas de "socialismo del siglo XXI", nace la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) y Hugo Chávez es reelegido presidente. Washington reacciona imponiendo un embargo sobre la venta de armas a Venezuela, bajo el pretexto de que Caracas "no colabora suficientemente en la guerra contra el terrorismo". Los aviones F-16 de las fuerzas aéreas venezolanas se quedan sin piezas de recambio. Ante esa situación, las autoridades venezolanas establecen un acuerdo con Rusia para dotar a su fuerza aerea de aviones Sukhoi. Washington denuncia un presunto "rearmamento masivo" de Venezuela, omitiendo recordar que los principales presupuestos militares de América Latina son los de Brasil, Colombia y Chile.

Y que, cada año, Colombia recibe una ayuda militar estadounidense de 630 millones de dólares (unos 420 millones de euros).

A partir de ahí, las cosas se aceleran. El 1 de marzo de 2008, ayudadas por la base de Manta, las fuerzas colombianas atacan un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) situado en el interior del territorio de Ecuador. Quito, en represalia, decide no renovar el acuerdo sobre la base de Manta que vence en noviembre de 2009. Washington responde, el mes siguiente, con la reactivación de la IV Flota (desactivada en 1948, hace sesenta años...) cuya misión es vigilar la costa atlántica de América del Sur. Un mes más tarde, los Estados sudamericanos, reunidos en Brasilia, replican creando la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), y, en marzo de 2009, el Consejo de Defensa Suramericano.

Unas semanas después, el embajador de Estados Unidos en Bogotá anuncia que la base de Manta será relocalizada en Palanquero, Colombia.

En junio, con el apoyo de la base estadounidense de Soto Cano, se produce el golpe de Estado en Honduras contra el Presidente Manuel Zelaya quien había conseguido integrar a su país en el ALBA. En agosto, el Pentágono anuncia que dispondrá de siete nuevas bases militares en Colombia. Y en octubre, el presidente conservador de Panamá, Ricardo Martinelli, admite que ha cedido a Estados Unidos el uso de cuatro nuevas bases militares.

De ese modo, Venezuela y la Revolución Bolivariana se ven rodeadas por nada menos que trece bases estadounidenses, situadas en Colombia, Panamá, Aruba y Curazao, así como por los portaaviones y navíos de guerra de la IV Flota. El Presidente Obama parece haber dejado manos libres al Pentágono. Todo anuncia una agresión inminente. ¿Consentirán los pueblos que un nuevo crimen contra la democracia se cometa en América Latina?.

El arzobispo de Granada parece tener bula diplomática: Licencia para matar

El arzobispo de Granada parece tener bula diplomática: Licencia para matar

Es lo que parece que ha dado el arzobispo de Granada, Javier Martínez, con sus declaraciones: “Matar a un niño indefenso, y que lo haga su propia madre, da a los varones la licencia absoluta, sin límites, de abusar del cuerpo de la mujer”. O sea, como explicó el gabinete de prensa del obispado: “Si una mujer aborta, pierde la legitimidad para negarse a que el hombre abuse de ella como si fuera un objeto”. Y esto, lo suelta en un contexto, donde han sido asesinadas 62 mujeres en el 2009 (55 según ministerio de igualdad, pero en esa estadística no está Mª Puy Pérez, entre otras). Con miles de denuncias por malos tratos y agresiones sexuales y qué cada 18 segundos una mujer es maltratada.

En una sociedad donde sigue habiendo bastante abuso, aparece este arzobispo dando licencia para matar, por lo menos a las más de 1.200.000 mujeres que han abortado legalmente desde 1985 en el Estado.

Por bastante menos ingreso en prisión el imán de Fuengirola, condenado en el 2004 a un año y tres meses de cárcel por incitar a pegar a las mujeres en un libro titulado 'La mujer en el Islam'. O el imán de Tàrrega por animar a las niñas a dejar el colegio para casarse, en Julio 2008.

¿Es que se penalizan o toleran de una manera u otra las declaraciones de los representantes de las diferentes religiones? Es evidente que sí. Si viene del Islam, leña al mono. Machistas, cavernícolas y además se generaliza: Estos, ya se sabe, todos piensan lo mismo. Pero si viene de la religión católica, miradas para otro lado. Ha sido un desliz, no se rasgan las vestiduras, no se piden responsabilidades… Por no insistir en el diferente trato según que apología del terrorismo se haga. Ese que asesina mujeres, sigue siendo mirado con ojos benevolentes.

Pues bien, el arzobispo de Granada, parece tener bula diplomática. Suelta esta declaraciones y no pasa nada oficialmente. Nadie las desmiente. Nadie se retracta y pide disculpas. Nadie pide su cabeza. La fiscalía no actúa con rapidez. ¿Dónde están Garzón o Marlaska ante semejante apología del terrorismo machista? ¿A qué espera Rouco Varela y el Papa para desautorizarle? Menos mal que tenemos la red social Facebook, que ha desplegado la campaña “Que la justicie actúe contra el Arzobispo de Granada”, para solicitar a la Fiscalía general del estado que no mire par otro lado, que investigue estas declaraciones, sus repercusiones y actúe.

De seguir así, no le va a faltar trabajo a la Fiscalía con algunos miembros de la Jerarquía de la iglesia católica empezando por su representante Rouco Varela. (Por cierto, ellos se libran de la polémica de miembras muy fácilmente: No se deja estar a las mujeres y punto). El nuevo obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, ya ha sido denunciado por ser un apologeta del odio a las personas que aman a otras del mismo sexo y de las mujeres que abortan.

Pero el arzobispo de Granada, no es la primera vez que la hace. Su historial grande y variado lo hace reincidente: En Marzo 2009 la organizó contra la decisión de las hermandades de no portar lazos blancos contra el aborto en los pasos de palio y misterio de la Semana Santa. En enero 2009, ofició una misa cargada de racismo e intolerancia, rememorando la toma de granada contra los infieles del Islam. En el 2006 hizo campaña a favor de la insumisión ante la asignatura de Educación para la Ciudadanía.

Lo que tengo claro es que sus predicaciones en materia de mujeres, no son el pensamiento de toda la iglesia. Sólo de la Jerarquía y no de toda. Pero cierto es que sus declaraciones no están lejos de las de sus antecesores y de su doctrina. Y en el 2010, como que ya toca una revisión de sus tesis desde la perspectiva de la igualdad y la visión de género. Nos deleitan con misoginias como estas:

“San Pablo: La cabeza de la mujer es el varón. San Agustín: Mi madre obedecía ciegamente al que le designaron por esposo. Y cuando iban mujeres a casa con señales de la cólera marital, les decía: Vosotras tenéis la culpa. San Gerónimo: Todas las mujeres son malignas. San Bernardo: las mujeres silban como serpientes. San Juan Crisóstomo: Cuando la primera mujer habló, provocó el pecado original. San Ambrosio: si a la mujer se le permite hablar de nuevo, volverá a traer la ruina al hombre…..”

Así que una vez más, el arzobispo de Granada y todos los demás, deberían dejar en paz a las mujeres y limpiar su casa, como lo denunciado por el 'Informe O'Donohue', en el 2001, sobre las monjas, novicias violadas por sacerdotes. Médicos de hospitales católicos presionados por sacerdotes para obligar a monjas y otras jóvenes a abortar. Un escándalo que se produjo en 23 países, aunque la mayoría de los casos tuvieron lugar en África. O los miles de abusos sexuales a menores de curas en Irlanda y otros lugares.

Han empezado a pedir perdón por algunas cosas. Con los años, tendrán que hacerlo por muchas más, entre otras por su no implicación contra la violencia de género y los asesinatos de mujeres. Y sobre todo por el acoso y criminalización a toda mujer que en un momento de su vida ha decidió abortar.

Por de pronto, Que la justicia actúe. Y para eso, entra y pon tu firma en Facebook

Tere Sáez. Técnica de Igualdad.

Gripe A, Internet nos vacuna contra la estupidez

Gripe A, Internet nos vacuna contra la estupidez

Si exceptuamos los intentos de generación de consenso previos a la II Guerra del Golfo, el caso de la Gripe A bien podría considerarse como la primera gran victoria de la información a través de Internet frente a la proporcionada por Estados y medios de comunicación de masas en todo el mundo.

 

A pesar del apoyo artillero de la teología científica y del bombardeo mediático apoyado por los próceres mundiales responsables de nuestro bienestar, lo cierto es que sobran millones y millones de vacunas que van a pudrirse en los almacenes de los ministerios de sanidad de todo el mundo. Sólo en nuestro país se compraron 37 millones de dosis para vacunar al 40% de la población considerada dentro de algún grupo de riesgo. 300 millones de euros tirados prácticamente a la basura que han pasado de la mano de los contribuyentes al de las farmacéuticas.

A estas alturas en el Estado español sólo se ha vacunado alrededor del 15% de lo inicialmente previsto usando para ello el 7,5% de las dosis disponibles, ya que inicialmente las autoridades sanitarias consideraron que con una vacuna sólo no se conseguiría la plena inmunidad. Los responsables políticos ya cuentan por decenas de millones las unidades sobrantes y se las ingenian para ver qué hacen con ellas. Se aferran a cláusulas contractuales para ver si se las pueden devolver a los laboratorios, tratan de venderlas a países en desarrollo o incluso de regalarlas. Por si pueden maquillar las cifras, alertan de una nueva oleada de gripe a principios del año que viene e incluso de nuevas y gravísimas mutaciones, a ver si así se van animando los remolones, pero es improbable que se llegue a consumir ni siquiera un cuarto de lo inicialmente planificado. Por otro lado, en algunos lugares comienzan a pensar en ampliar los destinatarios de las vacunas.

Mucho bien pensante todavía es de la opinión de que nuestros Estados garantes y benefactores han procurado cuidarnos lo mejor posible y para ello no han escatimado ni esfuerzos ni en educación social para que todos y todas sepamos actuar para prevenir los contagios. Sin ir más lejos en mi centro de trabajo han instalado por prescripción facultativa varios apestosos dosificadores de un mejunje alcohólico antiséptico y han repartido propaganda para mantener alejados los virus de las oficinas. Todo según el guión establecido. Esa situación se ha repetido a millares por toda la geografía nacional. Sin embargo, esos mismos buenistas, cuando se les ha pedido que se inyecten en su cuerpo la vacuna, han preferido no hacerlo aún sabiendo que su vida podría estar en peligro.

¿Qué ha pasado, pues? ¿Por qué la mayoría de la gente ha optado por obviar las recomendaciones sanitarias y toda la propaganda mediática? Son varios los factores que han contribuido a ello:

  • La información oficial ni si quiera ha logrado convencer al sector sanitario. Los especialistas saben que la vacuna no está suficientemente probada y que sus efectos secundarios podrían ser peores que los de la propia gripe. Sin la ejemplarización de la comunidad sanitaria, ¿cómo pretenden que el pueblo llano acceda a hacer de cobaya?
  • El caso de la monja médica y su vídeo distribuido a través de internet en el que explicaba la pandemia fue bastante revelador entre la población de habla hispana. La furibunda reacción de El País tratando de ridiculizarla y su posterior marcha atrás por causa de la reacción de los lectores contribuyeron a multiplicar los impactos de su mensaje de escepticismo.
  • La confusión con el tipo de vacunas y sus adyuvantes ha logrado sembrar más ruido entre la población. Al final lo que ha trascendido es que había una vacuna segura para las autoridades y otra insegura para el resto de los mortales que podía tener más efectos secundarios. En algunos Estados, parece que hasta 3: las mujeres embarazadas recibirían otro preparado diferente dado el riesgo de su estado físico. ¿Quién querría ponerse la peor de todas?
  • El caso de Cuba, aunque no muy conocido entre la opinión pública, ha sido realmente espectacular. El que un país reconocido internacionalmente por su sistema sanitario decida no jugar al juego de las multinacionales farmacéuticas ha podido tener cierta repercusión por sus resultados satisfactorios.
  • Los sucesos de partidas de vacunas contaminadas o de intoxicaciones masivas graves conocidos, obviamente no han contribuido a la tranquilidad de la población a la hora de ponerse frente al tratamiento.

Pero si algo ha hecho huir a la gente de los dispensarios médicos ha sido la baja morbilidad de la gripe porcina H1N1. La voces alarmistas de la OMS llegaron a anunciar que habría alrededor de 50 o 60 millones de muertes, una catástrofe sin precedentes que afectaría especialmente a los países más pobres por problemas endémicos sanitarios, de alimentación e incluso de higiene. ¿De qué datos disponemos hasta la fecha? El más reciente apunta a 11.516 muertos, muchos menos que por una gripe estacional cualquiera, en España son 256 aunque el sistema de conteo no discrimina siempre entre ambas, ya que, salvo petición expresa o problemas graves, no se suelen hacer distingos para no colapsar los laboratorios. Si tu propio médico no sabe distinguir a simple vista una gripe estacional de la temida gripe A y ni si quiera va a molestarse en averiguarlo porque sus efectos y el tratamiento son similares, ¿de qué tenemos que tener miedo entonces?

El saber popular, que en temas que le afectan directamente desarrolla fuertes y acertadas intuiciones, maneja ya abiertamente que algo sucio se esconde detrás de la alerta de pandemia y de los masivos intentos de vacunación fallidos. Basta sacar el tema en cualquier barra de bar para que se hable del negocio que algunos habrán hecho con esta epidemia de miedo global. Y no les falta razón, la guinda que corona todo este pastel ha sido la denuncia al máximo experto de la Organización Mundial de la Salud en gripe H1N1, Albert Osterhaus conocido también como Dr. Flu, por sus relaciones con la industria farmacéutica. Es uno de los responsables —no el único— de haber inflado los datos y manipular a la opinión pública y los gobiernos para cerrar un negocio de bastantes miles de millones de dólares que habrán pasado de las vacías arcas estatales a manos de los laboratorios privados. El círculo se cierra.

Sin embargo, ni la maquinaria mediática, ni los expertos científicos, ni los Estados, ni todos los políticos del mundo han conseguido que la población entre por el aro y se deje agredir conscientemente por sustancias extrañas, de dudosa eficacia y desconocidos efectos secundarios para enfrentar un terror cuyo origen estaba en las aviesas mentes de gentes poco rigurosas al servicio de la industria. Quizá sea prematuro hablar de la mayoría de edad de la opinión pública, pero sin duda puede hablarse de una gran victoria de la comunicación alternativa que habrá de tenerse en cuenta de cara al futuro.

Fuente: http://www.bitsrojiverdes.org/wordpress/?p=3605

El rapto de Higea: un libro para pensar escrito por un profesor afincado en Almuñécar

El rapto de Higea: un libro para pensar escrito por un profesor afincado en Almuñécar
Reproducimos en el blog de IU Almuñécar la entrevista que InSurGente hace al compañero Jesús García Blanca, al que tenemos que agradecer sus colaboraciones esporádicas en esta tarea ardua que se llama sacar adelante Izquierda Unida en Almuñécar. Respetando sus diferencias con lo que se denomina habitualmente el aparato, agradecemos sus aportaciones a la actividad de la Asamblea Local. Esta entrevista nos ha parecido interesante y aquí la colgamos por su indudable interés.
 
InSurGente entrevista a Jesús García Blanca, autor de El Rapto de Higea: “La Ciencia es la nueva religión, es una cuestión de fe. Quien se atreva a poner en duda los dogmas de la Ciencia, es considerado automáticamente un hereje... y tratado como tal”


1. La primera pregunta parece obligada por el título, ¿quién se llevó a Higea, y para qué?


Higea es la diosa de la salud. Ha sido raptada por Eurónomo, un demonio del mundo subterráneo que devora la carne de los muertos dejando sólo los huesos...
Pero dejando aparte el lenguaje metafórico al que alude el título, podríamos decir que parto de una concepción de la salud como proceso, es decir, como algo dinámico que implica momentos de equilibrio y momentos de desequilibrio.

Del Higienismo aprendí que salud y enfermedad son dos conceptos complementarios y que poseemos un sistema autocurativo como poseemos un sistema respiratorio o un sistema circulatorio.

Tras la Revolución Francesa, se comenzó a implantar un modelo médico que redefinía como “síntomas” o “enfermedades” lo que no eran sino señales de la actuación de ese sistema autocurativo. Así fue como se impuso esa visión de la enfermedad como algo negativo y opuesto a un estado de salud ideal. Esa sustitución, esa perversión es lo que representa la metáfora del rapto de Higea.

2. ¿Cuánto costaría liberar a Higea?

El rescate que nos exigen por ese rapto lo pagamos cada día, cada minuto. Pero, como suele ocurrir en los secuestros de cine, los raptores no cumplen con su palabra y lo que entregan es un cadáver. En este caso, lo que nos dan es esa pervertida versión de la salud que en la práctica consiste en interminables remedios para interminables enfermedades: una espiral de dependencia destructiva que han logrado colar como el progreso de la medicina o, más ampliamente, como el progreso de la ciencia.

3. ¿Cuánto tiempo te llevó el alumbrar este libro?¿Qué razones te llevaron a él? 

Hace muchos años que comencé a interesarme por las aproximaciones críticas y alternativas a los problemas de salud, primero desde un punto de vista muy teórico -a través de los escritos de Foucault, principalmente- y después en sus aplicaciones prácticas, descendiendo a lo concreto hasta llegar a mis propios hábitos de alimentación o en mi forma de afrontar los problemas de salud, que tienen mucho que agradecerle a Eneko Landaburu y su magnífica labor de difusión del Higienismo.

Otros dos momentos claves fueron mi encuentro con la obra de Wilhelm Reich y mi decisión de emplearme a fondo en la investigación del problema SIDA. En ambos casos surgieron una enorme cantidad de caminos que poco a poco fueron interrrelacionándose, entrecruzándose, permitiéndome profundizar en los problemas relacionados con el terreno de la salud (que incluye también la salud del planeta, es decir, la ecología) y aportándome una visión cada vez más global y compleja.

Durante años procuré trasmitir lo que iba aprendiendo mediante conferencias, cursos, artículos y notas de prensa. Sin  embargo, tardé bastante tiempo en comprender que debía sistematizarlo en un libro. La idea surgió hacia el año 2003 en relación con el concurso “Pensar a Contracorriente”, pero en ese momento se cruzaron otras historias y lo abandoné, para retomarlo unos años después, a raíz de una entrevista que el programa Trébede hizo a Oscar, de la Editorial Virus. Al día siguiente lo llamé. Hablamos, presenté un proyecto que interesó y ahí está el resultado.

4. ¿A que se debe que la izquierda en general, al menos la que aún es capaz de cuestionar de raíz las estructuras económicas, sociales, políticas...no se atreve, sin embargo, a interrogarse por los intereses creados en el mundo de las ciencia o de la salud? Las acepta sin más.

Efectivamente. Y esa ha sido una de mis más duras experiencias: cuando empecé a difundir la información alternativa, me preparé para un choque frontal con los servidores del Modelo Médico Hegemónico. Pero lo que no esperaba encontrar era esa patética confrontación con la que considero “mi gente”. De la izquierda institucional, mejor no hablar -doy algunos detalles de su cobardía en el capítulo “Caso SIDA” que precisamente se subtitula: “los límites de la rebeldía”.

Por lo que respecta a la izquierda “social”, hay un poco de todo: los bienintencionados que hacen el juego al Poder (y en defintiva -paradójicamente puesto que se autodenominan anticapitalistas- al Capital), los que van de pose antisistema cuando se refiere a cuestiones cómodas y superficiales, los que se aferran a interpretaciones estrictamente materialistas que colocan en los altares al progreso y a la ciencia, en particular sus aplicaciones tecnológicas... pero también, afortunadamente, hay unos pocos capaces de mantener posiciones críticas en todos los terrenos: con ellos he colaborado en muchas ocasiones, incluyendo organización de debates y publicación en páginas web y revistas en papel.

En cuanto al por qué, es muy sencillo: la Ciencia es la nueva religión, es una cuestión de fe. Quien se atreva a poner en duda los dogmas de la Ciencia, es considerado automáticamente un hereje... y tratado como tal.

5. En tu obra haces un duro análisis de la realidad occidental, como una sociedad estrangulada y puesta al servicio del consumo y el lucro...

Los mecanismos de poder que operan en el terreno que investigo forman parte de una estrategia global de dominación, de modo que parecía obligado situar al lector en el contexto general de esa estrategia. Y eso lo hago en el capítulo “Desobedeciendo” que precisamente es una reelaboración de un artículo que publiqué en mi antigua sección “Público contra Mercado” de Cadizrebelde. En realidad, fue mi experiencia de  tres intensos y apasionantes años como redactor de la antecesora de Insurgente lo que me obligó a una continua reflexión sobre las estructuras de Poder global que sirven de marco conceptual a los planteamientos de este libro.

6. Describes un presente de inacción social, con gentes adormecidas, abducidas, dispuestas a creerse las mentiras como verdades, también en el campo de la salud.

El asunto es algo más complejo que simple adormecimiento o disposición a creer. Son las propias estructuras de Poder las que se encargan de producir lo que Reich llamaba “las estructuras de carácter que necesita para conseguir sus fines”. Eso nos lleva al terreno de la Educación, que también trato en la sección “La infancia: Estado de Sitio”. Y es que la educación es otra jurisdicción de poder, otro espacio donde se despliegan estrategias de dominación; un terreno con puntos de intersección con el de la salud.
Afortunadamente, como decía el maestro García Calvo, la “mayoría no somos todos”. Hay un buen puñado de gente dispuesta no sólo a no creerse las mentiras, sino a luchar para que otros no se las crean.

7. Sin embargo, siempre habrá quien te diga que con el actual sistema sanitario la población occidental, del primer mundo, vive más, que el engranaje es creíble para las masas porque le cura buena parte de las enfermedades que padece durante su vida...

Claro, es que quien define y establece las reglas del  juego tiene las de ganar. En realidad sería como decir que el engranaje de la solidaridad funciona ya que gracias a ello unos miles de habitantes del tercer mundo logran sobrevivir y mejorar su calidad de vida. Lo que se hace con ese público que en palabras de Reich son “esclavos de no importa quién”, es darle la vuelta a la tortilla y presentar como solidaridad la pequeña dosis de caridad occidental que acompaña, complementa y contribuye a maquillar la brutal destrucción perpetrada por el llamado “primer mundo”.

El ejemplo viene a cuento porque precisamente una de las funciones que cumple ese mundo masacrado es la de presentarse como contraste de la buena vida que gozamos aquí, en el “mundo feliz” de Huxley, que por cierto era médico y entre otras genialidades dijo aquello de “ahora la medicina ha progresado tanto que ya todos somos enfermos”... y eso fue hace cincuenta años.

8. Puede sorprender en El Rapto de Higea el cuestionamiento radical que haces, por ejemplo, del uso de la quimioterapia y del manejo del SIDA por parte de los dueños del sistema sanitario, (que no de salud, como tu dices).

Las frecuentes y prolijas menciones del cáncer y el SIDA en el libro sirven para ejemplificar mi análisis crítico de la concepción destructiva de la salud-enfermedad que domina casi universalmente y, lo que es más importante, para explicar concepciones alternativas, críticas, rigurosas, que aportan soluciones positivas. He dedicado un largo capítulo a los hallazgos de esa minoría de honestos investigadores a contracorriente.
Pero el cáncer y el SIDA son dos casos muy diferentes: el cáncer tiene una entidad biológica que responde a lo que antes mencionábamos: desequilibrios y reequilibrios en el complejo funcionamiento de lo vivo. En este caso, en el libro se critica duramente la concepción oficial y las desastrosas consecuencias terapéuticas de esa concepción, mientras que el SIDA es una construcción, un montaje.

9. ¿Quieres decir que el SIDA es una construcción mediática o te refieres a esa teoría del virus creado artificialmente en laboratorio?

Hay algo de lo primero, pero nada que ver en absoluto con lo segundo. El SIDA no tiene entidad biológica o patológica como el cáncer, no es una enfermedad sino una construcción realizada conscientemente que aprovecha problemas de salud realmente existentes aunque ya conocidos para constituirse en uno de los mayores mecanismos de producir terror, dinero y efectos de poder.

Vengo trabajando en este tema desde 1994 y hay más de cien páginas en el libro dedicadas a explicarlo con rigor y detalle, incluyendo recientes hallazgos documentales que demuestran de modo irrebatible que el supuesto descubrimiento del VIH fue un fraude intencionado llevado a cabo por el Dr. Gallo en 1984. De hecho, uno de los objetivos de ese largo capítulo es abrir un amplio debate social sobre este montaje criminal.

10. Acercarse al libro presupone tener un sentido crítico de la sociedad, ser un emboscado y no un ingenuo dispuesto a tragarse lo que le digan desde el televisor...


Al menos presupone no tener ideas preconcebidas y ser capaz de hacer y hacerse preguntas.

Cuando comencé a profundizar en lo relacionado con el nuevo papel de la Ciencia como religión -particularmente, apoyándome en los textos de Enmanuel Lizcano- me topé con una frase genial de Niels Bohr, uno de los padres de la mecánica cuántica: “Cada cosa que digo no debe entenderse como una afirmación, sino como una pregunta”. Esa es la perspectiva desde la que he escrito y la que me gustaría que adoptara el eventual lector.

11. ¿La salud es un eslabón más en manos del poder, que encima es defendido como empírico por los que manejan la información?

La Salud no, más bien ese cadáver que hemos mencionado y que Ellos han colocado como sustituto de la salud. Pero sí, efectivamente, el campo de la salud-enfermedad constituye un terreno privilegiado para el ejercicio del Poder, desde antes del nacimiento, pasando por una interminable sucesión de momentos claves de nuestra vida, hasta el momento de la muerte.

12. ¿Cómo vencer la inacción social?¿Cómo cambiar las cosas?¿Hay "recetas"?

Bueno, en este caso, parece especialmente inapropiado utilizar la palabra “recetas”. Más que nada porque responde a esa lógica simplista, mecanicista, de la medicina alopática que consiste en vendernos remedios inmediatos para síntomas concretos que han logrado hacer creer que forman parte de “enfermedades”, cuando no son otra cosa que señales de que nuestro organismo está en movimiento y busca el reequilibrio.

La respuesta es compleja y desborda los límites de “El rapto de Higea”. Con todo, en el capítulo que antes mencioné, en el que abordo el contexto global, apunto algunas ideas que surgen de mis lecturas de Deleuze, de García Calvo, de Reich: desobediencia, sabotaje de las estructuras y mecanismos de control... y en particular cambiar radicalmente la crianza y la educación de los niños del futuro.
Así que la respuesta también puede ser tremendamente simple: ¿cómo se vence la inacción? Actuando.

Los ricos ganan un 27% más en año de recesión

Los ricos ganan un 27% más en año de recesión

Las principales fortunas españolas se olvidan de la crisis y atesoran 6.800 millones más que en 2008. La subida de la bolsa desde marzo provoca un aumento en el valor de sus patrimonios.

Los ricos no pasan penurias ni en crisis. En un año de recesión, como el que ahora se cierra, las diez principales fortunas del país han elevado ya su patrimonio un 27%. Dueños de grandes compañías, que en su mayoría cotizan en el Ibex 35, tienen 6.803 millones más en sus participaciones empresariales más de lo que costó la T4 de Barajas por la subida de la bolsa.

Tras un final de 2007 en el que los ricos lloraron, pero poco, tras perder en los parqués en torno a un 30% de su patrimonio, llegó 2008. Fue peor, con la quiebra de Lehman Brothers y el escándalo de Madoff(que salpicó a Banco Santander y a los millonarios Alicia Koplowitz y el indio Ram Bhavnani) y se llevó por delante más de 26.000 millones de euros, en torno a la mitad de lo acumulado en sus participaciones en cotizadas.

Ortega ha retirado 700 millones de sus sicav sin tener que pagar al Fisco

Pero, en marzo pasado, los mercados internacionales comenzaron a repuntar. El Ibex español se ha revalorizado un 30% desde enero. De eso se han beneficiado los millonarios españoles.

El que más ha engrosado su patrimonio es, de lejos, el fundador del imperio Inditex, con la marca Zara a la cabeza, Amancio Ortega. El rico español número uno, según la lista de la revista Forbes, ha logrado aumentar su participación en Inditex en 4.313 millones, un 37% , hasta 15.893 millones.

El imperio Zara le sirve para quitarse el mal sabor de boca que le han dejado algunas inversiones inmobiliarias, que rondan los 3.000 millones de euros. Y también el golpe que vienen sufriendo desde el último trimestre de 2007, cuando empezaron a ir mal las bolsas, sus sicav (sociedades de inversión de capital variable, el instrumento donde las grandes fortunas colocan sus ahorros).

Como otros ricos, que también usan estos vehículos para tributar sólo al 1% en el Impuesto de Sociedades, Ortega ha visto evaporarse una parte significativa de su dinero. Para evitar una sangría mayor, ha retirado en torno a 700 millones de estas sociedades desde que comenzó el mal escenario bursátil en 2007. Sólo el mes pasado reembolsó unos 200 millones con estas operaciones, por las que no tiene que pagar impuestos.

Y lo mismo han hecho otras grandes fortunas, que han optado por reducir drásticamente su inversión en bolsa para optar por la deuda de países y empresas (renta fija), como ha hecho Alicia Koplowitz. Sólo en Morinvest acumula 428 millones, un 11% más. Su hermana, Esther Koplowitz, dueña del 45% de FCC, es un 24% más rica que en 2008. Aunque la mujer más rica de España es la ex esposa de Amancio Ortega, Rosalía de Mera. Atesora 1.874 millones gracias a su 7% en Inditex.

Emilio Botín, presidente del Santander, es el que más ha revalorizado su patrimonio empresarial, un 71% este año, hasta 885 millones. Le sigue la familia Del Pino, dueña del 44,6% del grupo de construcción y servicios Ferrovial que, tras fusionarlo con su filial de autopistas Cintra, ha incrementado el valor de su participación un 48% (2.568 millones).

Los Entrecanales, propietarios de Acciona, logran revalorizar su patrimonio un 3,4% más y los dueños de ACS, los banqueros March, los Albertos y Florentino Pérez, han visto cómo el valor de su empresa gana un 6%, sobre todo en los últimos días gracias a la noticia de la compra de una constructora en EEUU.

Fuente: http://www.kaosenlared.net/noticia/ricos-ganan-27-mas-ano-recesion

Un afgano prácticamente se suicida porque no entiende las normas de buena conducta de la misión de paz española

Un afgano prácticamente se suicida porque no entiende las normas de buena conducta de la misión de paz española
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Apareció en todos los periódicos pero casi a escondidas. La noticia de agencia se repitió en la prensa. La noticia de agencia era en realidad la versión militar española que relató “el incidente.” El incidente (“pequeño suceso que obstaculiza el curso de una acción”, según los diccionarios) fue el siguiente:

Las tropas españolas marchaban tranquilamente en misión de paz por Afganistán. Iban en caravana, pacificando un tramo entre Herat y Sabzak, cuando una peligrosa motocicleta con dos afganos –desconocedores que a su país los españoles lo están pacificando- se les acercó por la retaguardia. Con la proverbial actitud escrupulosa del ejército español, “el tirador del último blindado, siguiendo los protocolos previstos para estos casos, hizo varias advertencias a los ocupantes de la moto indicándoles que redujeran la marcha.” A pesar del perfecto dominio del español que tienen los habitantes de Herat, los motoristas no redujeron la marcha. Entonces se les hizo “señales con un puntero láser” al tiempo “que hicieron sonar un silbato.” Pero los afganos, provocadores y temerarios, ni caso, cuando de todos es sabido que un láser y un silbato significan que un convoy ocupante tiene preferencia de paso.

Ante “el caso omiso a los avisos” no hubo más remedio que realizar “unos disparos de advertencia” con unas armas que, no sabemos porqué misterio, alguien había colado en el convoy de paz. Los disparos se hicieron, como no, al suelo y al aire pero “la moto tampoco se detuvo.” Obviamente tenían que ser terroristas, por lo que se optó por disparar a la moto con tal mala suerte que una bala rebotó en alguna piedra y mató a un motorista y otra, suponemos que también rebotada, hirió al acompañante.

Para que se entendiera mejor “el incidente”, la prensa aclaró que éste se produjo “antes de la salida del sol, por lo que la visibilidad era reducida” y en una zona donde son “frecuentes los ataques de la insurgencia.”

Según El País, “la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF), que alecciona a los civiles para que no adelanten a los convoyes militares, tiene reglas estrictas sobre el uso de la fuerza. En el caso español, son aún más escrupulosas pues, por ejemplo, prohíben disparar a un enemigo que huye, salvo en defensa propia.” Es bastante probable, pues, que los dos motoristas afganos hayan estado ocupados en asuntos menores (en sobrevivir, por ejemplo) en vez de acudir como era menester a uno de los cursillos acelerados que imparten las fuerzas pacificadoras españolas sobre cómo se debe actuar cuando se encuentren con una pacífica caravana. Aunque técnicamente no puede ser catalogado como un suicidio, la actitud de los motoristas –ajena a cualquier norma de urbanidad y civismo- no podía traer otra consecuencia que su muerte “por incidente.”

Este sentido de la noticia puede ser leído en todos y cada uno de los periódicos españoles que la publicaron. Pongan en su buscador “soldados españoles matan a un civil en Afganistán” y comprueben “los resultados obtenidos.” Cuando en octubre de este año una mina (a lo mejor de fabricación española) mató a un militar español en Afganistán ni El País ni ningún otro periódico denominó la acción como “un incidente.” En aquel caso fue “un atentado”, a veces adjetivado como “terrorista”. La prensa y los políticos canarios y españoles hicieron de la muerte del cabo Cristo Cabello Santana un sublime acto de patriotismo. Durante tres días fue portada y primera noticia en los medios de persuasión. Gracias a aquella muerte y a su eco mediático se aceleraron los trámites para que los nuevos blindados RG-31 (que como todo el mundo sabe son indispensables para una misión de paz que se precie) fuesen enviados a Afganistán.

Al calor de la muerte del cabo, el ex secretario general de los socialistas canarios, Juan Carlos Alemán, manifestó durante un debate televisado que “a los terroristas hay que pararlos allí, antes de que lleguen aquí.” También explicó, con gran conocimiento del medio castrense, que “es muy difícil pararlos porque los terroristas afganos utilizan técnicas de guerrilla maoístas.” El culto alcalde Jerónimo Saavedra tuvo a bien decretar un día de luto en Las Palmas de Gran Canaria y sus patrias banderas ondearon a media asta. El Presidente del Gobierno ultraperiférico, Paulino Rivero, explicó, conmovido, “el gran dolor de todos los canarios” por la muerte del cabo, “que ha dado su vida por ideales que todos debemos defender.” Sólo la familia del militar estuvo, en aquellos días, a la altura de la cordura: “que vuelvan todos, que en Afganistán no están en misión de paz.”

De la familia del afgano muerto no hay noticias. No hay declaraciones de su madre, ni siquiera de algún primo lejano. La prensa ha dedicado todos sus esfuerzos a minimizar su asesinato. La noticia, escondida, como dándole vergüenza. Afortunadamente gracias a las agencias de prensa sabemos la verdad de lo ocurrido: dejémoslo todo en un pequeño “incidente”.

El triunfo de Haidar

El triunfo de Haidar
Público

El regreso a El Aaiún de Aminetu Haidar es un triunfo para la causa del pueblo saharaui. Un triunfo empañado, eso sí, por la certificación de que Francia y España han preferido dar la espalda, una vez más, a un pueblo cuyos derechos han sido pisoteados a lo largo de más de tres decenios.

No olvidemos que si Francia ha renovado su apoyo a la autonomía del Sáhara dentro de Marruecos, la posición española, aparentemente más comprometida, esconde dobleces sin cuento. En las últimas semanas, el ministro de Asuntos Exteriores ha subrayado incansable que la relación con Marruecos no estaba experimentando quiebra alguna. La vicepresidenta primera, por su parte, ha repetido una y otra vez que, en relación con el Sáhara, debía perfilarse un acuerdo que, mutuamente aceptado por las partes, contemplase la autodeterminación del pueblo saharaui.

Resumo al lector lo que lo anterior significa. Fernández de la Vega sabe, por lo pronto, que pedía un imposible: no habrá ningún acuerdo aceptado por las partes que incluya el ejercicio de la autodeterminación en el Sáhara. Y no lo habrá porque Marruecos, de siempre, se ha negado a acatar tal horizonte. Si la declaración de la vicepresidenta primera se convierte, entonces, en un lamentable brindis al sol, la del ministro Moratinos retrata bien a las claras lo que ocurre: como quiera que el Gobierno español no tiene intención alguna de romper un plato en su relación con Marruecos, sus declaraciones en defensa de los derechos humanos quedan en agua de borrajas. Importa mucho más el negocio marroquí de nuestros empresarios y el papel de escudo que la monarquía alauí ejerce frente a la inmigración ilegal y la expansión del islamismo radical que la defensa cabal de los derechos de un pueblo castigado y olvidado.

Si nada ha cambiado en la actitud de nuestros gobernantes, sí que lo ha hecho, en cambio, en la de una parte de la ciudadanía, de la mano de una inusitada reacción de solidaridad con Haidar y con su pueblo. Como bien recordaba el otro día un escritor, a buen seguro que han sido muchos, en estos días, los adolescentes que han preguntado a sus padres qué era eso del Sáhara Occidental. Más de uno, en fin, parece haber abierto los ojos ante las miserias que el Gobierno español muestra en este y en otros muchos terrenos. Las cosas tienen, con todo, otra cara. Ahí están, para testimoniarlo, profesores e intelectuales que han decidido que la autonomía dentro de Marruecos es la solución adecuada para el Sáhara; poco importa, al parecer, que esa autonomía se haya visto triturada por centenares de muertos, torturados y represaliados. Uno de esos intelectuales nos ha recordado, por cierto, que El Aaiún no es lo que era tres decenios atrás. Tampoco Varsovia era la misma en 1943… Cuando se echa una ojeada a los foros en la Red se descubre, en fin, que muchos ciudadanos sólo sienten desprecio ante lo que, en Lanzarote, ha hecho una mujer firme y valerosa.

De poco consuelo es, a estas alturas, certificar que lo del Sáhara no es, entre nosotros, sino un hito más en una política exterior miserable que remite a una Transición mal cerrada. Y es que nuestros gobernantes, los de ahora como los de antes, sólo sacan pecho en defensa de los derechos cuando estos no ponen en un brete los intereses de la octava economía del mundo.