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Almuñécar contra la corrupción

Opinión

En la fiesta nacional yo me quedo en la cama igual

En la fiesta nacional yo me quedo en la cama igual

Rafael Reig (Público)

Ah, o sea, que es la hispanidad lo que celebran. Ni la más remota idea. Yo pondré un disco de Paco Ibáñez cantando a Brassens: “En la fiesta nacional, me quedo en la cama igual; la música militar nunca me supo levantar”. Celebrar que uno es español (o esloveno) me parece una señal inequívoca de cretinismo. No entiendo qué se celebra. Menos mal que Rajoy ha salido del armario y ha proclamado su opción nacional “sin aspavientos, pero con orgullo”. Así lo ha convertido en un Día del Orgullo, como si los españoles fuéramos, en España, una minoría y víctimas del rechazo. Alucinatorio, claro.

¿Frente a quién proclaman el orgullo de ser español? ¿Frente a esos pobres esquimales que sufren la desdicha de no haber nacido en Calahorra? Según Mariano, se trata de que “todo el mundo sepa lo que los españoles sentimos por España”. Vale, pero los españoles ya sabemos lo que sentimos, ¿no?, así que sin duda quiere demostrárselo a los bosquimanos, finlandeses, magrebíes y otros desinformados. ¡Se van a enterar! Lo que un tanzano siente por Tanzania nada tiene que ver con lo que Rajoy siente por España. No hay color.

Rajoy, además de salir del armario, promueve el outing: quiere que los demás “hagan algún gesto que muestre lo que guardan en su corazón”. Cursilerías aparte, ¿de qué habla? ¿De guiñar un ojo? ¿Contonearse patrióticamente? ¿Cómo demostrar que entiendes, que no desdeñas las experiencias patrióticas (hay que probarlo todo)? ¿Se propone acaso Mariano desenmascarar a esos patriotas que aún no se atreven a declarar en público su condición? Delirante. Igual que lo de Zapatero. ¿Que se quieren apropiar de la bandera? Que les aproveche y, de propina, se llevan a mi suegra.

¿No le produce a usted desaliento ver a socialistas defendiendo fruslerías como la bandera, la patria y la Corona? A mí, sí. Hoy, me quedaré en casa, bebiendo whisky a sorbitos y jugando con mi hija, mientras pasan las carrozas (y los tanques) del Día del Orgullo. Les respeto. No son enfermos.

Su opción patriota es tan respetable como otra cualquiera y muchos de mis mejores amigos son patriotas.

Carta al Suboficial Floren Dimas: Sin memoria no hay identidad

Carta al Suboficial Floren Dimas: Sin memoria no hay identidad

José Luis Pitarch. Vicepresidente de Unidad Cívica por la República 

Querido Floren: Leo tu e-m sobre la "Ley de la Memoria". La política, dicen, es "el arte (?) de lo posible". Pero aquí hay no poco campo para la trampa, pues basta, a veces, decir que "no es posible". La política, para Tierno (y uno, modestamente, coincide), era el camino o medio para elevarse de las proclamas, programas, proyectos, a la realidad, esto es, para convertirlas/os en realidades (verbigracia, Art. 47 de la Constitución: todos los españoles tienen derecho a una vivienda digna y adecuada; ¿cómo hacerlo realidad?: a través de la política. Que incluye, of course, cómo se reparte el presupuesto.

Verbigracia: en Valencia se dedican fortunas, del dinero público, a gastos papales, a obras grandiosas, a subvencionar a quien conviene al partido del Govern Valencià (lo que incluye muy buen dinero a los gavilanes del cemento y el ladrillo, que hacen, por su parte, generosas donaciones a ese partido), mientras miles de niños siguen sin tener edificio escolar, en barracones. En el Estado, se gasta money en comprar tanques (¿para luchar contra Francia, contra Andorra, contra Portugal?; ¿o contra Marruecos, si se logra que los tanques naden, y que dé permiso USA?), pero no lo hay para triplicar, o así, los inspectores de trabajo, y siguen muriendo quintales de trabajadores para mayor ganancia de empresarios infames. Ni hay presupuesto para una mayor flota de inspectores de Hacienda que no aprieten solamente las clavijas al esforzado mileurista, u ochocientoseurista, sino también a los profesionales con consultas privadas que ganan decenas de miles de euros, no dan factura, y declaran la octava parte. ¡Ah, el gran tema, cuando ya no hay revoluciones callejeras!: el presupuesto, he aquí la política. Que no son (sólo) los políticos.

Hay otras varias definiciones de política. La "mía" es, junto a la de Tierno: la trama, el entramado, de las relaciones de poder, de las relaciones de fuerza. Igual en mi Departamento de la Universidad que en una familia (con frecuencia), que en un partido, una asociación, un Ayuntamiento, etc, etc. Aleshores, ¿es posible ir más allá hoy, respecto a la Memoria, en este querido y miserable --a veces-- país, único en Europa oriental y occidental, la ex comunista y la liberal-capitalista, donde se ha dado y da la impunidad del fascismo, único en el ancho mundo --donde la monarquía es una especie mayormente en extinción-- en que ya van tres veces (algunos dicen cuatro) en que se ha ido y ha vuelto, mayormente, la vuelta, mediante golpes como el de Sagunto pro Alfonso XII, o el de Sanjurjo, Mola y Franco pro Juan Carlos? ¿Es posible, cuando anda con su diarrea verbal urbi et orbi un neofascistilla como Aznar --partidario del terrorismo internacional de Estado-- capitaneando buena parte de la derecha española, y tiene a un meapilas mal reciclado como Acebes y a Mr. Z. Capone de sanchopanzas? ¿Cuando un homicida de Estado como Fraga sigue de prócer y padre de la patria? Aquí ha habido una "transición del embudo", un bello Estado de Derecho con intolerables guetos y trágalas. Cual el de nuestros guerrilleros antifascistas o "maquis" de después de la guerra incivil, cuando la ONU condenaba al régimen de Franco, quienes en toda Europa --este y oeste-- son héroes, con medallas, pensiones, rangos honoríficos, mas aquí bandoleros aún, por obra y gracia del PP. Como el "saqueo jurídico" de los bienes de muchos ciudadanos por haber combatido en el Ejército republicano; dándoles a elegir, a veces incluso, entre sus propiedades y la vida.

¿Sabes que unos dignos tenientes generales --que, Código Penal en mano, han delinquido, prevaricando—- concedieron la cruz de años de servicio a mílites condenados, dos veces, por delito de rebelión (una, por la jurisdicción castrense, otra, por el Tribunal Supremo), a causa de lo cual han pasado años en la cárcel, quedándoles antecedentes penales, etcétera (incluido el que pegó a Gutiérrez Mellado, y nos lo ponen frecuentemente en televisión), cuando el Reglamento correspondiente prohibía conceder tal cruz a quienes no hubiesen observado toda su vida militar "la más intachable conducta" (sic)? Pero eso no es lo más grave, sino que a militares de la UMD, incluido un servidor, se la han negado por "tachable" conducta, aunque sólo fuesen arrestos disciplinarios, es decir, administrativos, no penales. Y los militares del sedicioso "manifiesto de los cien", de diciembre del 81, que puso a España en carne viva, han ascendido a general (Blas Piñar, Cañadas....), pero no los de la UMD, como Díez Gimbernat o Monge, aun siendo de Estado Mayor. ¿Esto no se llama embudo? (Si no, sería peor, habría que hablar de “Ejército de la Victoria” décadas después de morir Franco).

(Por cierto, ¿incluirá la Ley de la Memoria un apartado que permita a estos militares “úmedos” instar un procedimiento con garantías que acredite las persecuciones y discriminaciones que sufrieron, ya en “la democracia”, que tardó mucho más en llegar a las FAS que el 15-6-77 ó el 29-12-78? No voy a extenderme mucho sobre “mi caso”, pero habría militares que declararían que a ellos les suspendieron en un curso de ascenso porque les vieron hablar conmigo cuando había una consigna, en la Academia de Caballería, de que no me hablase nadie. O aportaría un servidor la constancia, en documento oficial castrense, de que mi jefe de Unidad, Grupo Logístico XXXI --un hombre honrado de derechas-- cuando me arrestó y expulsó Milans del Bosch de su virreinato o taifa, declaró que yo era objeto de persecución. Etcétera).

Voy terminando: los que se oponen a esta (insuficiente, cuidadosita) Ley en ciernes son tardofranquistas inconfesos; o que no saben, me temo, que lo son, pues "comprenden" el franquismo. No estamos pidiendo que condenen a policías especialistas en torturas, como Matute o Conesa, que manden a Fraga a la isla de Yeu como a Pétain, que censuren expresamente a militares que emitieron condenas de muerte a las que sólo cabría llamar "asesinatos jurídicos", como al de Riego. (Mi padre, sublevado con su regimiento "Farnesio" de Valladolid el 18-7-36, nos contaba que él pidió ir al frente enseguida, aunque tenía tres hijos y pronto cuatro, porque le ordenaban ser miembro de esos tribunales con orden concreta de condenar a muerte a cualquiera que fuese de un partido de izquierda o un sindicato. ¡Qué sarcasmo de juicios! Y a un comandante de ese regimiento que no se sublevó sino se quedó en su casa, era sábado y domingo, lo fusilaron también). Ahora pedimos la “amnistía” completa de los tantos años obligados al silencio. Que acaben las catedrales e iglesias de “curas Von Wernich” a la ibérica donde se honra, con lápidas fascistoides, a la media España que fusiló a la otra media.

La verdad nos hará más libres. Nos negamos al olvido, que sería, además, traición. Es imposible abdicar del pasado, y hay que informar a los que vienen después. Es el "Recuérdalo tú y recuérdalo a otros" de Cernuda. Sin memoria no hay identidad, el enfermo de Alzheimer pierde ésta, sólo se sabe lo que se recuerda. Como dice Carlos Castilla, de quien tomo frases, el olvido sella la muerte del que existió. Sobre todo, si se persigue su derecho a ser recordado. Por el contrario, sobrevive mientras se le recuerde, en la memoria. Por eso hay estatuas y nombres de calles. Aunque en Valencia la fenicia -–mientras Franco cabalga en la “capitanía general”, y su escudo fascista preside la entrada principal de la misma-- aún no existe ni un callejón a nombre del valenciano de honor, de honradez como pocos, de catolicismo confeso siempre, gran militar y gran hombre, Vicente Rojo Lluch, jefe del Ejército de la República.

El número de viviendas visadas por los arquitectos cae a la mitad en solo un año

El número de viviendas visadas por los arquitectos cae a la mitad en solo un año
Durante el primer semestre del presente ejercicio, han sido tramitadas un total de 6.146 frente a las 11.015 del mismo periodo del año pasado Agentes de propiedad inmobiliaria auguran un descenso de ventas del 20%

La fase de estancamiento en que se halla sumido el sector de la construcción, tanto en promoción como en ejecución de vivienda, está avalada cada vez por mayor número de indicadores económicos. A los ya conocidos de caída en el número de transacciones de compraventa de vivienda usada, de menor número de operaciones por parte de las agencias inmobiliarias o de alargamiento del plazo de venta de cualquier nueva promoción, se unen otros que caminan por la misma senda.

Tal es el caso que refleja la estadística de viviendas visadas por parte del Colegio de Arquitectos de Granada. El último dato disponible por parte de esta entidad oficial revela que entre enero y junio pasados fueron tramitadas un total de 6.146 viviendas, mientras que en el mismo periodo del pasado año tal cantidad ascendió a 11.015. El descenso de proyectos visados, por tanto, en este primer semestre alcanza nada menos que un 44,2% y refleja bien a las claras el comportamiento del mercado ante la nueva situación que vive el sector.

Valor relativo

No obstante lo anterior, desde el Colegio de Arquitectos de Granada se precisa que tal indicador tiene un valor relativo si se considera que en septiembre del pasado año entró en vigor el Código Técnico de la Edificación (CTE), un conjunto de nuevas normas que incluye la obligatoriedad de que las viviendas de nueva construcción incorporen instalaciones solares térmicas, algo que sin duda ha contribuido a encarecer aún más el coste de pisos y casas. Este hecho contribuyó a que los promotores adelantasen en 2006 todo lo posible sus nuevos proyectos para que no les pillara la nueva normativa.

Pero aunque no se tomara en consideración el semestre del pasado año por la influencia del CTE, que por otro lado puede ser incluso discutible en función de quien opine al respecto, y se echara mano del primer semestre de 2005, lo cierto es que igualmente se refleja una importante caída. En el ejercicio de referencia, los arquitectos granadinos visaron 7.364 viviendas que frente a las 6.146 antes mencionadas, supone una disminución en el pasado semestre del 16,6%.

Es decir, se tome el ejercicio que se tome en consideración, la actividad inmobiliaria en Granada ha sufrido una evidente disminución en la primera mitad del presente año y todo apunta a que en este segundo semestre la situación no hará sino empeorar puesto que los precios se mantienen al alza y los créditos hipotecarios con tipo de interés variable siguen por la senda de constante crecimiento.

Insostenible

A la hora de valorar las mencionadas cifras, el recientemente elegido decano del Colegio de Arquitectos de Granada, Emilio Herrera, constata lo que resulta evidente: que se ha roto una situación de crecimiento desmesurado del sector de la construcción de vivienda. Y que el nivel de ejecución de pisos que ha presentado España en los últimos años -equivalente al de Alemania, Francia y Reino Unido juntos- era insostenible por más tiempo, so pena de saturar el mercado, crear una burbuja artificial de precios y arriesgarse a una brusca caída de los mismos.

De las manifestaciones hechas ayer por Herrera a este periódico, hay que resaltar su confianza en que la situación actual de ralentización de la actividad «no se trate de una verdadera crisis, como la de hace unos años» y que con la aplicación de determinadas fórmulas, que las hay, «se pueda salir lo antes posible de esta coyuntura», siempre bajo la premisa de que «la época de las grandes alegrías en la construcción, parece haber acabado definitivamente».

Emilio Herrera confía también en que el panorama actual «sea una llamada de atención
» y que los mecanismos que se pongan en funcionamiento, muchos de los cuales son de carácter internacional, «actúen de manera adecuada para que todo salga adelante».

Otras alertas

Pero los datos del Colegio de Arquitectos no son los únicos
que se han conocido en los últimos días con respecto al mercado de la vivienda. El Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Granada aventura que de aquí a final de año, el descenso en el número de transacciones de compraventa de viviendas alcanzará el 20%. Una tesis ésta que coincide plenamente con la que el pasado jueves, daba a conocer la Red de Expertos Inmobiliarios y cuyo pronóstico era exactamente el mismo.

Más aún. Según esta última organización profesional, a tenor del volumen de nueva vivienda ejecutada en los últimos cinco meses y la caída en las ventas que se ha producido, se espera que el precio de las viviendas de segunda mano pueda disminuir hasta un 20% cuando termine el presente año. Nada menos.

Para el presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Granada, Germán Navarro Martínez, la situación antes descrita no debe de ser interpretada más allá de una corrección de un mercado fuertemente saturado de pisos. Una corrección que, en su opinión, era esperable para evitar males mayores. «Una caída del 20% en las operaciones de compraventa de vivienda es asumible si se toma en consideración que hemos vivido una situación estratosférica», apunta Navarro Martínez.

El impuesto sobre el patrimonio y la izquierda

El impuesto sobre el patrimonio y la izquierda

Juan Francisco Martín Seco 

En otros tiempos se solía afirmar que no hay nada más tonto que un obrero de derechas. Hoy diríamos que no hay nada más estúpido que un partido de izquierdas apropiándose el discurso y las propuestas del neoliberalismo económico. Viene esto a cuento de la ocurrencia del secretario general del Partido Socialista Madrileño, que, sin encomendarse a Dios ni al diablo, ha instado a la presidenta de la Comunidad de Madrid a eliminar el impuesto sobre el patrimonio.

El hecho sería bastante chocante si no fuera porque nos tienen curados de espanto. Al fin y al cabo, continúa tan sólo la línea iniciada con aquella consigna de que “bajar los impuestos es de izquierdas” o la de proponer el tipo único para el IRPF. La frivolidad y la estulticia parecen no tener límites. Lo peor es que se le hace el juego a las fuerzas conservadoras al asumir sus mismos argumentos, haciendo pasar por medidas progresistas las que son profundamente reaccionarias.

Se afirma que este impuesto es injusto porque grava a las clases medias y no a los realmente ricos, ya que estos poseen sociedades. Ahí queda eso. Piensan que han puesto sobre el tapete un argumento concluyente. Y lo cierto es que todo el mundo lo repite como si fuese un axioma incuestionable; y lo aplica al impuesto sobre el patrimonio, al de sucesiones, al de la renta, sirviendo de pretexto para bajarlos. Los ricos, es verdad, suelen tener su patrimonio en sociedades, pero no lo es menos que estas sociedades no flotan en el aire sin dueño. El patrimonio de las clases elevadas es precisamente la participación en tales sociedades interpuestas, cuyo valor se puede calcular perfectamente. Si sirven de escapatoria será, en todo caso, porque con ideas tan progresistas como la anterior se han abierto en la legislación agujeros para que se escapen.

Por otra parte, no sé qué noción tiene el señor Gómez de clase media. Desde luego difícilmente el gravamen les será aplicable a la mitad de los asalariados de Madrid quienes, según un estudio de CCOO, no llegan ni siquiera a ser mileuristas. Cuando únicamente 169.000 madrileños tributan por el impuesto sobre el patrimonio resulta difícil calificar a este colectivo de clase media. Además, nada impide elevar el límite exento tanto como se quiera y se estime conveniente y modificar la normativa para eliminar, si los hubiese, los subterfugios de evasión fiscal.

El impuesto sobre el patrimonio, al igual que el impuesto de sucesiones, es una pieza clave en un sistema fiscal equitativo y moderno, tan fundamental que las fuerzas económicas han trabajado siempre para eliminarlo o al menos desactivarlo todo lo posible. Se afirma que el impuesto es injusto porque incurre en doble imposición. Lo de la doble imposición es el argumento de moda; y es que, entendida en un sentido lato y abusivo del término, todos los impuestos incurren en doble imposición con algún otro tributo desde el momento en que el flujo de renta es circular y el dinero que se ingresa o bien se dedica al consumo o bien al ahorro. ¿Acaso el IVA no constituiría también un caso de doble imposición, puesto que los recursos que gastamos antes los hemos ingresado y han sido gravados por el impuesto sobre la renta? ¿Y qué decir del impuesto de trasmisiones patrimoniales, o del IBI, o de los impuestos especiales? Entendida así la doble imposición forzaría a que el sistema fiscal se redujese a un solo impuesto. Supongo que algunos escogerían el de puertas y ventanas. Ése sí que es un impuesto moderno.

Un sistema fiscal equitativo y adecuado busca gravar la capacidad económica del contribuyente. Cada figura tributaria, con peor o mejor fortuna, de manera más exacta o más burda, pretende incidir en alguno de los aspectos en los que se manifiesta esa capacidad económica. El impuesto sobre patrimonio es de los que mejor captan esta variable y resulta complementario del impuesto sobre la renta, al tomar en consideración aspectos que éste no tiene en cuenta. Considérese a dos personas con la misma renta, pero mientras que los ingresos de una provienen del trabajo personal los de la otra se originan en las ganancias de su patrimonio. La situación económica no es la misma. La falta de patrimonio hace a la primera mucho más vulnerable que a la segunda. Deben ser gravadas, por tanto, de forma distinta. Claro que este argumento no tiene demasiada relevancia para un discurso que juzga también progresista gravar menos las ganancias de capital que las rentas de trabajo. Por otro lado, existe toda una serie de bienes suntuarios e inactivos que no producen ninguna renta y que nunca tributarían a no ser por el impuesto de sucesiones o el de patrimonio.

Es un hecho evidente que el sistema capitalista puro tiende a la concentración del capital y al progresivo incremento de las desigualdades Por eso resultan imprescindibles, y así se asumió en las economías llamadas mixtas, determinados instrumentos que compensasen y corrigiesen tales tendencias nocivas. El impuesto de sucesiones y el del patrimonio están entre ellos. Hoy, bajo el imperio del neoliberalismo económico se quiere retornar, dígase claramente, al capitalismo salvaje del siglo XIX, por ello sobran y deben eliminarse los tributos anteriores. Pero, por favor, al menos téngase la decencia de no decir que se trata de una medida progresista.

Productos desechables

Productos desechables

Por qué todavía no me compré un DVD

por Eduardo Galeano

Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.

No hace tanto con mi mujer lavábamos los pañales de los críos. Los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita; los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar. Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda (incluyendo los pañales). ¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables!

Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó tirar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el bolsillo y las grasas en los repasadores. Y nuestras hermanas y novias se las arreglaban como podían con algodones para enfrentar mes a mes su fertilidad.

¡Nooo! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto.

Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.

¡Guardo los vasos desechables! ¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez! ¡Apilo como un viejo ridículo las bandejitas de espuma plástica de los pollos! ¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos!

Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida. ¡Es más! ¡Se compraban para la vida de los que venían después! La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, fiambreras de tejido y hasta palanganas y escupideras de loza. Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de heladera tres veces.

¡Nos están fastidiando! ¡¡Yo los descubrí. Lo hacen adrede!! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica.

¿Dónde están los zapateros arreglando las medias suelas de las Nike? ¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando sommiers casa por casa?

¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista? ¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?

Todo se tira, todo se desecha y mientras tanto producimos más y más basura. El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad. El que tenga menos de 40 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el basurero!! ¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de xx años! Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII). No existía el plástico ni el nylon.

La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en San Juan. Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban.

De por ahí vengo yo. Y no es que haya sido mejor. Es que no es fácil para un pobre tipo al que educaron en el 'guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo' pasarse al 'compre y tire que ya se viene el modelo nuevo'.

Mi cabeza no resiste tanto. Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que además cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real. Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo)

Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo.

Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardamos la primera caquita.

¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?

En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto.

Y guardábamos. ¡¡Como guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardábamos!!

¡Guardábamos las chapitas de los refrescos! ¡¿Cómo para qué?! Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos!

Las cosas que usábamos: mantillas de faroles, ruleros, ondulines y agujas de primus.

Y las cosas que nunca usaríamos. Botones que perdían a sus camisas y carreteles que se quedaban sin hilo se iban amontonando en el tercer y en el cuarto cajón.

Partes de lapiceras que algún día podíamos volver a precisar. Tubitos de plástico sin la tinta, tubitos de tinta sin el plástico, capuchones sin la lapicera, lapiceras sin el capuchón.

Encendedores sin gas o encendedores que perdían el resorte. Resortes que perdían a su encendedor.

Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores descartables.

Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave.

¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín.

Las cosas no eran desechables. Eran guardables.

¡¡Los diarios!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para poner en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver ¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne!

Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer cuadros y los cuentagotas de los remedios por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos. Y las cajas de cigarros Richmond se volvían cinturones y posa-mates y los frasquitos de las inyecciones con tapitas de goma se amontonaban vaya a saber con qué intención, y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía 'este es un 4 de bastos'.

Los cajones guardaban pedazos izquierdos de palillos de ropa (broches) y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en un palillo.

Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden 'matarlos' apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada. Ni a Walt Disney.

Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: 'Cómase el helado y después tire la copita', nosotros dijimos que sí, pero, ¡minga que la íbamos a tirar! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas.

Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se tansformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de bollones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.

Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos.

¡Ah¡ No lo voy a hacer!

Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad es descartable.

Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas.

Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer.

No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne.

No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo y glamour.

Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares.

De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la bruja como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva.

Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la bruja me gane de mano y sea yo el entregado.

Hasta aquí.

Demagogia de los hechos

Demagogia de los hechos

Javier Ortiz

Ponen de chupa de dómine al Gobierno porque quiere ayudar a los jóvenes a alquilar pisos. Tengo amigos que me aseguran que las medidas anunciadas son erróneas y sólo servirán para encarecer los alquileres. Es posible. No puedo discutirlo. No soy experto en la materia.

Los que me sublevan son los que se oponen al proyecto alegando que el Estado no puede soportar semejante carga económica. No paran de dar voces, indignados porque dicen que el Gobierno está tirando la casa por la ventana acordando toda suerte de gastos sociales. Según ellos, ese electoralismo va a dejar al erario con una mano delante y otra detrás.

Cuando uno calcula cómo administrar sus exiguos ingresos, examina el conjunto de sus gastos y determina en qué capítulos puede mostrarse más sobrio y cuáles otros no tienen vuelta de hoja, porque son imprescindibles. A los críos hay que llevarlos a la escuela. La abuela tiene que estar asistida. Y si hay que prescindir de aperitivos y de camisas caras, se prescinde.

Así deben verse los Presupuestos Generales del Estado. ¿Que no nos podemos permitir la adquisición de más aviones de caza y más tanques, porque son carísimos? Pues no se compran. ¡Total, para lo que nos iban a servir! ¿Que nos sale por una pasta sostener el equilibrio bancario? Pues que se las arreglen los bancos entre ellos, que dinero no les falta. ¿Que es una ruina sufragar los gastos de una familia real tan inútil como venal? Pues nos mercamos un presidente de República barato, y a otra cosa. De lo que no podemos prescindir es de escuelas, de hospitales, de infraestructuras, de jóvenes emancipados y de viejos debidamente atendidos.

“¡Demagogia!”, replican algunos. Ya. Pero, ¿qué culpa tengo yo de que los hechos sean demagogos?

Las multinacionales petroleras occidentales colaboran con la dictadura de Birmania

Las multinacionales petroleras occidentales colaboran con la dictadura de Birmania

Diario Público 

La Unión Europea y Estados Unidos aseguran que no tienen nada que ver con la represión de la Junta Militar birmana. Bruselas y Washington recuerdan que aplican, desde hace una década, un embargo de armas, de servicios financieros y otras medidas a los dictadores de Yangón. Lo que no dicen es que ese embargo no impide que la petrolera francesa Total sea el primer socio comercial de la Junta, con la inestimable cooperación de la estadounidense Chevron Texaco, vía ex-Unocal.

Mucho se ha hablado del peso de China e India en el meollo birmano, pero lo cierto es que París es hoy uno de los principales apoyos económicos de la Junta Militar. Según la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), la multinacional francesa del petróleo Total aporta un 7% del presupuesto del Estado de la Junta. Y ello por la vía del acuerdo que la convierte en operador exclusivo de un yacimiento en alta mar y del gasoducto de Yadana, que lleva hasta Tailandia.

Total y Unocal construyeron ese gasoducto mediante numerosas subcontratas locales. A principios de los años 2000, estalló el escándalo: En el país más corrupto del mundo, los subcontratistas eran familiares de los generales y obligaban a trabajar a la gente a punta de pistola. Total y Unocal (hoy propiedad de Chevron), fueron sentadas en el banquillo de los acusados por las víctimas del trabajo forzado.

Total empleó una defensa curiosa. En 2003, pidió un informe sobre su filial birmana a un consultor cuyo nombre no dice nada. Se trata de BK Conseil, gabinete que recibió 25.000 euros. Detrás de BK se esconde un nombre más conocido: Bernard Kouchner , hoy ministro francés de Exteriores.

Kouchner es el canciller del país que preside actualmente el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, y de momento no se ha pronunciado a favor de un embargo económico a Yangón. En su informe de 2003, Kouchner disculpaba a Total. Pese a que no había investigado, afirmaba alto y claro que las denuncias por esclavitud era “alegaciones fantasiosas”.

Pese a considerar que se trataban de unas “alegaciones fantasiosas”, en noviembre de 2005 Total se apresuró a indemnizar a ocho birmanos y a untar copiosamente a una pseudo ONG. A cambio, claro está, de una retirada de la querella criminal por trabajo forzado.

El yacimiento de Yadana, junto con el de Yetagun, no es sólo un asunto económico. Es la fuente directa de poder de la Junta Militar birmana, otorgado por las propietarias Total, Chevron, la poco conocida PTTEP de Tailandia, la malaya Petronas y la japonesa Nippon Oil. China e India están interesadas por las reservas de gas inexploradas, para las que Delhi se ha aliado con la firma coreana Daewoo.

Claves para entender el conflicto abierto en Myanmar (Birmania)

Claves para entender el conflicto abierto en Myanmar (Birmania)

Sujeewa Amaranath 

La Junta militar birmana es sólo un peón en la estrategia de EEUU de cercar a China

El descontento y la explosión popular contra el gobierno militar de Myanmar comenzaron el pasado 15 de agosto ante la decisión de la Junta de duplicar el precio del diesel y subir un 500% el gas natural. En unos días, tras el aumento del precio del transporte muchos artículos esenciales se encarecieron entre un 10 y un 50 por ciento.

Aunque en principio las marchas, organizadas por los estudiantes e iniciadas el 19 de agosto, fueron minoritarias, las protestas comenzaron a aumentar debido a las masivas detenciones y a la violencia policial.

La dura respuesta de los militares ha generado una corriente de hipocresía entre los líderes del mundo, encabezados por el presidente Bush y los grandes medios internacionales. En su discurso ante la Asamblea General de la ONU el pasado martes, Bush condenó la junta birmana y anunció nuevas sanciones contra sus líderes. El primer ministro británico, Gordon Brown, denunció el régimen como "ilegítimo y represivo", mientras que el presidente francés Nicolas Sarkozy urgió a la UE a imponer penas más duras contra la junta. El Consejo de Seguridad de la ONU convocó una reunión de emergencia el miércoles, para considerar la situación.

Nada de ésto puede ayudar a los birmanos y sus libertades. En otras zonas del sureste asiático la administración Bush mantiene estrechas relaciones con el dictador paquistaní, general Pervez Musharraf, al tiempo que prolonga un silencio diplomático en los medios sobre la política estatal y policial de India en Cachemira, las medidas represivas del régimen militar-títere de Bangladesh y los métodos autocráticos del gobierno de Sri Lanka como premio a la cruel guerra civil.

La objeción de Washington a la junta birmana no se debe a sus métodos represivos, sino a su acercamiento a China. Birmania se encuentra en un punto estratégico entre China y la India, cercana al sudeste asiático y próxima a importantes enclaves marítimos como los estrechos de Malaca. El país también tiene recursos naturales destacables, incluyendo unas reservas estimadas de 3 billones metros cúbicos de gas natural y 3 mil millones barriles de petróleo.

La administración norteamericana no está más preocupada con los derechos democráticos y las necesidades de la población en Birmania, de lo que lo está en Iraq. Tan lejana es su preocupación, que la expulsión de la Junta birmana es sólo un elemento más en la estrategia, más amplia, que trata de cercar a China. País que está emergiendo como competidor estratégico y económico de los EEUU, y ganando la partida a las corporaciones norteamericanas en el acceso a los recursos naturales y a la barata mano de obra de Birmania.

Tres apuntes de fin de verano

Tres apuntes de fin de verano

Alberto Piris

General de Artillería en la reserva

Intimidades reales

En la página web de El Periódico se publicaba el pasado jueves una noticia relativa al homenaje en Londres a Diana de Gales, a los diez años del accidente en el que perdió la vida. En ella se leía: “Por expreso deseo de los príncipes Guillermo y Enrique, la ceremonia se mantendrá en la intimidad. Cerca de 500 invitados asistirán al servicio, que será transmitido en directo tanto por la BBC como por la cadena privada ITV”.

No hay duda de que las cosas propias de las realezas tienen poco en común con las de los demás mortales, carentes de sangre azulada. Porque no es fácil entender cómo se puede considerar celebrada “en la intimidad” una ceremonia a la que se invita a 500 personas y a dos importantes cadenas de televisión. Pero si el lector desea averiguar a qué puede deberse tan amplia extensión del llamado círculo íntimo, vea lo que al respecto informó la BBC: “Forman parte de la lista de invitados los antiguos miembros del personal que atendía a la Princesa, todas las damas de honor y pajes que asistieron a su boda en 1981 y más de 110 representantes de organizaciones benéficas y de otro tipo con las que ella estuvo relacionada”. A su lado, el ennoblecido cantante sir Elton John no pasa de ser un simple invitado más.

Es evidente que la intimidad de las personas reales da mucho de sí. De no ser así, además, no habría material suficiente para alimentar a las revistas del corazón y de la prensa rosa, que podrán explotar a fondo la descripción de los atuendos de ese medio millar de invitados supuestamente íntimos.

No hubo milagro en Lourdes

Si los asuntos de las realezas reinantes están henchidos de hechos chocantes, no menos cabe decir de otros asuntos relacionados con las religiones también reinantes. El Corriere della Sera del pasado miércoles recogía la sorpresa y el desconcierto de los peregrinos aerotransportados desde Roma a Lourdes y regreso, en un vuelo chárter fletado especialmente por el Vaticano (mediante su propia agencia de viajes llamada “Obra Romana de Peregrinajes”), cuando en los controles aeroportuarios de Tarbes fueron despojados de las usuales botellas de agua milagrosa, producto de obligada adquisición por quienes viajan a dicho destino.

A falta del deseable milagro que hubiera permitido a los peregrinos atravesar sin problemas la molesta vigilancia antiterrorista que tanto incordia hoy a los viajeros aéreos, sorprende la ignorancia y la imprevisión de las jerarquías religiosas del famoso santuario mariano —situado en la conocida villa de 15.000 habitantes y 230 hoteles— y la de los comerciantes sacros de la plaza, al no organizar con tiempo la venta de tan carismática agua en botellitas de 100 mililitros, para satisfacer las normas vigentes en la aviación comercial.

Se trataba, en todo caso, de un vuelo de prueba, en un ambicioso plan que incluye peregrinaciones aéreas a Fátima, Santiago de Compostela, Jerusalén y Polonia. Es de imaginar, por tanto, que los avispados vendedores de recuerdos sagrados de los santuarios correspondientes a futuros vuelos vaticanos pondrán ya en práctica medidas adecuadas para facilitar a los viajeros el viaje de regreso, y conocerán de pe a pa cuáles son los artículos de recuerdo que pueden franquear los controles sin necesidad de tener que implorar la milagrosa ayuda de los cielos.

Los trajes del difunto y el honor del general

No solo puede sorprender al lector el número de invitados a un acto supuestamente íntimo, sino también la posesión por una sola persona de cerca de doscientos trajes, como publicaba hace unos días el diario chileno La Tercera, al informar de que Augusto Pinochet, el hijo del dictador chileno del mismo nombre, había puesto a la venta una veintena de los trajes de su difunto señor padre en una céntrica sastrería santiaguina. Al no caber todos en la misma tienda —puntualiza el diario— otros trajes se ofrecerán también en diversos locales.

Llama la atención la candidez del sujeto al anunciar la venta: “Lo único que puedo decir es que esos trajes son usados, incluso por mí. Mi padre me los regaló hace mucho tiempo”. Los trajes, algunos, pues, doblemente usados, se cotizan en torno a los 1000 dólares (unos 740 €).

“Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero”, dice el viejo refrán español. La estirpe de los Pinochet satisface bien el proverbio, pues no hay que olvidar los conflictos que todavía rodean a la oculta herencia del general y sus cuentas secretas en el extranjero. ¡Con la de veces que él aludió enfáticamente al honor en muchas de las alocuciones pronunciadas durante su dictadura!

Rosario de perlas en un informativo de Tele 5

Rosario de perlas en un informativo de Tele 5

Pascual Serrano 

Supongo que varias semanas de ausencia de España han podido condicionar que me haya quedado más impresionado al volver a ver un informativo español. El caso es que el pasado 10 de septiembre esto es lo que me llamó la atención de un noticiero de Tele 5.

En Nacional, ante la prohibición de una manifestación en San Sebastián, el presentador afirma que ”la izquierda abertzale tenía la consigna de desafiar la prohibición de manifestarse”. Ahora se llama así hacer uso del derecho de manifestación: “consigna de desafiar la prohibición de manifestarse”.

Ya en Internacional encontramos una noticia que nos descubre que el nazismo no es delito precisamente en Israel. Al parecer no existe ninguna legislación contra ellos en lo que es el único estado judío del mundo. Y es que la denuncia contra el holocausto y sus defensores sólo la utilizan para acusar en el resto del mundo.

En Sociedad, observamos que en Barcelona 12.000 personas escuchan previo pago de 20 euros una conferencia del Dalai Lama. Total, 240.000 euros de ingresos, eso sí, para “proyectos que lleve a cabo el Dalai Lama”. Faltaría más.

En la sección de Deportes, sin incluir siquiera en la web y con un tono casi simpático, recogen las imágenes de cómo un enviado de televisión es burlado y humillado por hinchas de rugby, le ponen cuernos mientras envía la crónica, le empujan y al final le tiran al suelo y le patean, todo ante las cámaras de sus compañeros. La noticia termina diciendo que así los aficionados hicieron honor al nombre de su equipo, “Los Broncos”. Busco en Internet y no encuentro tampoco que ningún medio recoja la noticia. Imaginemos si eso lo hubieran hecho unos militantes chavistas en Venezuela con el corresponsal de Tele 5 en lugar de unos hinchas de rugby.

También en la sección de España presentan un reportaje sobre la delincuencia común en Barcelona. Vemos a los periodistas acompañando a los policías que persiguen a unas muchachas rumanas que, según el reportero, se dedican a robar carteras al descuido. La policía les registra delante de las cámaras a cara descubierta de las jóvenes. No les encuentran ningún objeto robado pero dice el periodista que “el día anterior sí”. Después, siguen acompañando a los policías que ahora buscan a unos marroquíes que también “han robado a unos viandantes”, dice el periodista que los ladrones “se han escapado en bicicleta”, lo que parece que demuestra la gran envergadura de esta banda internacional de delincuentes, de modo que la policía termina cacheando y registrando a otros magrebíes. Total, son todos emigrantes africanos, qué más da que sean esos los ladrones. Sobre los rumanos y marroquíes que trabajan de albañiles o en invernaderos no hay noticias.

Y con perlas así, nos informamos en España de la actualidad diaria, porque las otras televisiones no son muy diferentes. Y menos mal que me perdí la gran noticia de la semana pasada: que la infanta no lloró en su primer día de clase.

Diez ideas para entender la crisis financiera, sus causas, sus responsables y sus posibles soluciones

Diez ideas para entender la crisis financiera, sus causas, sus responsables y sus posibles soluciones

Juan Torres López

Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga

 

Tengo la impresión de que la mayoría de los ciudadanos se sienten confusos ante la crisis que se ha desatado en las últimas semanas. A la vista del esfuerzo financiero desplegado por los bancos centrales deben intuir que se trata de una crisis muy seria. Y a tenor del efecto que tiene sobre sus bolsillos la subida de los tipos de interés, pueden percibir que va a hacerles más daño de lo que las autoridades quieren reconocer. 

 

En cualquier caso, aunque todo el mundo habla de la crisis, hay muy pocas ideas claras que permitan a los ciudadanos corrientes y molientes saber a ciencia cierta lo que está pasando.

 

Habitualmente, los economistas ortodoxos y la mayoría de los dirigentes políticos nos quieren hacer creer que las medidas económicas que toman son siempre las más acertadas y que responden a criterios “científicos” y “técnicos” indiscutibles que no hay que poner en cu-estión. Pero cuando las cosas no salen bien, como ahora, cuando todos los datos se descuadran, cuando las economías casi saltan por los aires, callan como si nada ocurriera.

 

Su silencio está dirigido a que nos creamos que lo que sucede es algo normal, que no pasa nada de relieve y que todo deber seguir, por tanto, exactamente igual que estaba. Evitan plantearlo como un problema “político” (que es lo que en realidad es) para los ciudadanos no nos pronunciemos sobre sus causas, responsabiolidades y soluciones.

 

En mi opinión, la crisis de este verano es grave, mucho más profunda de lo que están reconociendo las autoridades económicas y, sobre todo, nada más que un anticipo de situaciones peores que están por llegar. Tiendo a creer que lo que está ocurriendo ahora es solo un aviso.

 

Conviene, pues, entender bien lo que ha ocurrido y lo que puede ir sucediendo en los próximos meses. Y para tratar de ayudar a entenderlo voy a apuntar algunas ideas explicativas básicas de la forma más sencilla e intuitiva posible, sin perjuicio de abundar más en ellas en otros trabajos posteriores más detallados.

 

Para facilitar su lectura omitiré datos y números así como referencias bibliográficas que, en todo caso, aún no son muy definitivos para saber con todo rigor lo que está sucediendo.

 

Las cuestiones que principalmente me parece que hay que conocer pare entender la actual crisis son las siguientes.

1. Es una crisis hipotecaria.

El origen inmediato de la crisis radica en el mercado hipotecario estadounidense. Como es sabido, al calor de la enorme expansión del sector inmobiliario se generó una masiva oferta de hipotecas, de las cuales casi una quinta parte se concedieron a familias que apenas si tenían las rentas justas para pagarlas cuando los tipos de interés estaban muy bajos. Cuando se fueron produciendo subidas en los tipos y las hipotecas se fueron encareciendo comenzaron a darse impagados.

 

Esto afecta inmediatamente a los bancos que había concedido estas hipotecas pero dado lo que normalmente hacen con los títulos, la crisis se extendió.

 

Lo que sucede es que los bancos que conceden estas hipotecas venden, a su vez, los titulos hipotecarios en los mercados financieros. Esta es la forma en que los bancos convierten el endeudamiento familiar en un impresionante negocio porque no sólo van a recibir el dinero que prestaron más los intereses sino que, además, obtienen beneficios negociando los títulos de crédito.

 

El inconveniente es que, como ha pasado este verano, cuando comienzan a producirse impagos porque suban los intereses o porque disminuya la renta familiar, se genera un efecto en cadena que es el que provoca que la crisis se extienda.

2. Pero la crisis no es solamente hipotecaria: es una crisis financiera.

Cuando se firma una hipoteca se crea un título financiero. Un “pasivo” u obligación para el que debe el dinero y un “activo” o derecho para el que lo presta. que es el banco. Y lo que puede y suele hacer el banco, como acabo de señalar, es comerciar con ese activo. Por ejemplo, asegurarlo o venderlo. 

 

La paradoja que lógicamente se produce entonces es que cuanto más riesgo lleve consigo un título será menos seguro y en principio menos atractivo, pero por eso se pagará más por él y resultará más rentable. 

Esa es la razón de que los títulos “basura” (técnicamente llamados “sub prime”), es decir, los que tienen bastante riesgo porque se han dado a familias con poca renta, sean precisamente los más rentables y, en consecuencia, los más apetitosos para los inversores que, en principio, busquen preferentemente rentabilidad, que son aquellos más poderosos y que, por tanto, pueden asumir más riesgo.

 

Los bancos norteamericanos colocaron en el mercado millones de estos títulos que adquirieron bancos e inversores de todos los países. Es por esa causa que cuando se desata la crisis hipotecaria se desencadena al mismo tiempo una crisis financiera, puesto que el impago creciente inicial afecta enseguida a la seguridad y rentabilidad de los grandes bancos y fondos de inversión internacionales. Cuando se ven afectados, no sólo pierden dinero sino que retiran sus fondos de los mercados hasta el punto de frenar o incluso paralizar los flujos financieros internacionales, en mayor o menor medida en función de la magnitud del “latigazo” original o de su participación en el montante de los fondos afectados.

 

Se produce así una crisis de liquidez, no porque “falten” medios de pago, sino porque se retiran y esto ocurre porque hoy día la inmensa mayoría de los medios de pago son “ficticios”, es decir, papeles financieros más o menos como los títulos hipotecarios que comenté arriba que están vinculados principalmente a operaciones financieras de carácter especulativo.

3. Y además es una crisis que afecta a la economía real.

Aunque la crisis se desencadene inicialmente en el ámbito hipotecario, bancario o financiero, enseguida tiene efectos sobre la economía real (es decir, la que tiene que ver con la pro-ducción efectiva de bienes y servicios y no con “papeles” financieros). El impacto sobre la economía real de esta última crisis se produce por tres razones principales.

 

En primer lugar, porque la crisis hipotecaria afecta lógicamente de modo muy directo al sector de la construcción que, como es bien sabido, ha sido una de las bases principales, cuando no la que más, de la expansión económica de los últimos años. La inicial crisis hipotecaria producirá sin lugar a dudas desempleo no sólo en la Construcción sino en las actividades que están relacionadas con el sector inmobiliario. Y eso permite aventurar que, sin lugar a dudas, nos encontramos desde que la crisis se empezara a manifestar incluso de manera latente, ante una nueva fase de recesión económica. 

 

En segundo lugar, porque cuando se desata la crisis los bancos y los inversores reaccionan, como he dicho, retirando fondos del mercado y generando falta de liquidez. Los bancos ya no se prestan tan fácilmente entre ellos y, lógicamente, también reducen su oferta de cré-ditos a los consumidores y empresas que necesitan recursos para gastar o invertir en actividades productivas. Por lo tanto, la disminución de la liquidez en los circuitos financieros afecta a la financiación de la economía. El gasto total se resiente y, a su socaire, el conjunto de la actividad económica “real”.

 

En tercer lugar, y como corolario de lo anterior, los bancos centrales se enfrentan a una dilema perverso: por un lado lo que hacen (como han hecho) es poner a disposición de los bancos cientos de miles de millones de dólares (con una generosidad de la que carecen cuando los afectados por las crisis son los más desfavorecidos del planeta). Pero, por otro, para favorecer la movilización del capital, suben los tipos de interés.

 

Esto último lo hacen porque el tipo de interés es, al fin y al cabo, la retribución que recibirán los propietarios del dinero cuando lo ponen en disposición de otros. Y al subirlos, lo que hacen los bancos centrales es a incentivar a los poseedores de recursos financieros para que vuelvan a colocar en los mercados los recursos que han retirado.

 

Pero la subida de los tipos de interés tiene un doble efecto. Por un lado, favorece la movilización del capital gracias a su mayor rentabilidad. Pero, por otro, encarece el casi siempre imprescindible endeudamiento de las empresas y de las familias. Lo primero enriquece a los propietarios del capital que actúan preferentemente en la economía financiera y lo segundo coadyuva de nuevo a que baje su inversión y su consumo, deteriorando como he dicho el conjunto de la actividad económica.

4. Es una crisis global.

Los flujos financieros son prácticamente los únicos que se puede decir que estén completamente globalizados hoy día. Todas las operaciones financieras se realizan a escala internacional y la inmensa mayoría de ellas pasando por los paraísos fiscales que se encuentran estratégicamente situados en todos los husos horarios del planeta con el fin de que no quede ni un segundo del día sin posibilidad de ser utilizado para realizar las transacciones.

 

Por eso, aunque la crisis se inicie en el mercado hipotecario de un país, en este caso de Estados Unidos, es completamente seguro que se extenderá por todo el globo terráqueo, puesto que los mercados financieros son globales y los bancos e inversores que adquirieron los títulos a partir de los cuales se desencadena el latigazo inicial de la crisis están y operan en todas las esquinas de la Tierra.

 

De hecho, lo más probable que esté ocurriendo es que mucho de esos bancos ni siquiera sepan todavía a ciencia cierta en qué grado están siendo afectados por la crisis. Las inversiones que realizan en los mercados financieros son cruzadas, muy opacas, de papel sobre papel y de estructura piramidal, de modo que el tenedor final de un título no sabe bien a qué operación financiera original responde lo que está comprando o tratando de vender en operaciones que las nuevas tecnologías permiten realizar e modo vertiginoso y anónimo.

 

Pero poco a poco se va a ir descubriendo que en la crisis están implicadas muchas más entidades bancarias (por ejemplo en España) de las que en un principio han reconocido estarlo.

5. Y quizá sea algo más que una crisis hipotecaria, financiera y global.

Lo que no sabemos aún de la presente crisis es hasta qué punto todo lo anterior ha generado una crisis de solvencia bancaria, algo que no hay que descartar ni mucho menos, al menos en algunos países como España.

Los bancos (y en general los grandes poseedores de recursos financieros) se han convertido en el eje torno al cual gira la vida económica. Vienen obteniendo ingentes beneficios y han realizado inversiones gigantescas alimentando la concentración bancaria y empresarial y la especulación financiera. Bien directa o indirectamente (gracias a su financiación) son los verdaderos protagonistas de las burbujas especulativas inmobiliarias de los últimos años, de las adquisiciones especulativas de empresas y de los vaivenes de las bolsas.

 

Pero ahora, la cuestión estriba en saber si, después de haber colocado sus reservas en tantas inversiones especulativas, en estos momentos estarían en condiciones de soportar una crisis de liquidez financiera, una drástica disminución de la capacidad de endeudamiento de las familias y las empresas, impagos más o menos generalizados, o una explosión de la burbuja inmobiliaria que redujera el valor contable de sus activos. Es decir, si ahora dispondrían de recursos suficientes para hacer frente a las demandas de efectivo o para proporcionar los recursos financieros que requiere la vida económica.

 

No es aventurado sospechar que esto puede estar ocurriendo y que la ingente aportación de liquidez que han realizado los bancos centrales haya tenido como fin tratar de paliar la irresponsabilidad bancaria de los últimos años.

 

De hecho, es sorprendente la falta de información, la opacidad y falta de transparencia con la que las autoridades económicas manejan la crisis. Sólo están preocupadas por quitarle importancia y porque no se publiciten sus peligros, que es justamente lo que conviene hacer para pasar de puntillas cuando lo que hay sobre la mesa es una crisis de solvencia bancaria. 

Puede ser, por tanto, que lo que esté ocurriendo sea algo más que una crisis producida por una mala gestión puntual de cartera de los grandes inversores derivada de los problemas hipotecarios de las familias que genera, a su vez, una crisis de liquidez. Es decir, que nos encontremos con que, además de ello, se estuviera dando una crisis que afectara a la propia estructura patrimonial de los bancos, en cuyo caso la situación actual tendría, lógicamente, consecuencias más graves y a largo plazo. 

En ese caso, nos encontraríamos ante una crisis gravísima que obligaría (para salvaguardar la rentabilidad y el status quo bancarios) a establecer una especie de “corralito global” o localizado según se diera, es decir, una inmovilización del dinero depositado en los bancos para favorecer (como se hizo en Argentina) la recuperación de la solvencia bancaria.

En mi modesta opinión, ésta última circunstancia no es del todo imposible ni descartable hoy día. Hay indicios de ello: las ampliaciones de capital de algunos bancos, la intensidad con que tratan de atraer fondos (por cierto, con activos de alto riesgo que podrían agravar en el medio plazo los problemas) y las demandas de algunos dirigentes políticos más sensatos para realizar algunos cambios en las reglas del juego que imponen los reguladores (los bancos centrales, principalmente) y que actualmente consisten en dar “barra libre” a los fondos de inversión más arriesgados y volátiles detrás de los cuales están los propios bancos.

 

Como se sabe, el funcionamiento del negocio bancario se basa en un principio muy simple: se recogen fondos ahorrados, se “reserva” una parte de ellos para hacer frente a la demanda de pagos y con el resto se hacen inversiones rentables.

Tradicionalmente, esas inversiones consistían en prestar el dinero a los inversores reales, es decir, a las empresas que crean bienes y servicios o a los consumidores. Pero en los últimos decenios el negocio bancario ha cambiado y se dedica a colocar el ahorro, principal-mente, en operaciones financieras especulativas.

 

Gracias al apoyo de los bancos centrales (que salen enseguida en su apoyo cuando lo necesitan) y al grado general de aceptación que tiene este estado de cosas, los bancos han podido aumentar sus negocios manteniendo una porción de reservas cada vez más pequeña, lo que lógicamente incrementa su rentabilidad, como viene sucediendo, pero aumenta agigantadamente el riesgo y disminuye su solvencia.

La consecuencia de todo ello es el extraordinario aumento de la inestabilidad del sistema y del riesgo que se asume y la pregunta que hoy día es inevitable hacerse es si en esa loca carrera hacia el beneficio no habrán llegado los bancos al paroxismo y al riesgo excesivo en los momentos actuales. 

 

Este es un asunto que reconocen hasta los propios economistas liberales más sensatos y coherentes cuando critican el actual régimen del negocio bancario y proponen un sistema de reservas bancarias al 100% para evitar lo que podría llevar a un verdadero colapso económico.

Quizá sea demasiado atrevido afirmar que nos encontremos en esta situación, aunque yo no me atrevería tampoco a desestimarla. En los próximos meses, o quien sabe si en pocas semanas, podremos ir descubriendo lo que efectivamente está pasando en el negocio bancario.

 

6. Es una crisis que tiene perjudicados.

Las autoridades económicas suelen hablar de estas crisis como si fueran algo parecido a la avería de un mecanismo de fontanería o de un automóvil, sin hacer referencia a los millones de individuos que en realidad pagan con sus rentas, con su trabajo y con su seguridad y bienestar la irracionalidad del sistema financiero en que se soportan nuestras economías.

 

Como cualquier otra, esta crisis tiene unos claros perjudicados.

En primer lugar, los millones de personas que en Estados Unidos y en otros países han perdido o van a perder sus viviendas y sus ahorros. O sus rentas, puesto que no se puede olvidar que cada vez que los bancos centrales suben los tipos de interés lo que directamente se produce es un trasvase de rentas desde los bolsillo de las familias o empresas endeudadas al de los banqueros. Así de fácil.

 

En segundo lugar, las economías más débiles (como las de las periferias en África, Latinoamérica o las de los países asiáticos más empobrecidos) puesto que cuando se desata la crisis los capitales escasean y su falta se nota especialmente en los territorios que están más necesitados de inversiones y recursos. Y que son, además, los que hacen frente con más dificultad a intereses más elevados.

En tercer lugar, la actividad económica real, las empresas y empresarios dedicados a la producción efectiva de bienes y servicios que conforman, a su vez, un anillo marginal respecto a la inversión financiera. Lo cual es lo mismo que decir, que la crisis se paga en términos de empleo, actividad económica y creación de riqueza.

 

7. Pero la crisis tiene también unos claros beneficiarios.

No todo el mundo pierde con la crisis. Al revés, de ella saldrán fortalecidos los bancos y los grandes poseedores de capital.

Por un lado, hay que tener en cuenta que los bancos solo tienen en títulos arriesgados una parte pequeña de su negocio, de modo que la subida en los tipos de interés repercutirá favorablemente en su rentabilidad global.

 

Otro efecto de la crisis será que se concentrará mucho más la propiedad de los recursos financieros y económicos. De hecho, ya ha pasado así con los activos inmobiliarios. 

Los grandes promotores y constructoras y los bancos han acumulado cientos de miles de viviendas y terrenos que en gran parte han financiado gratis gracias a la burbuja que ellos mismos han contribuido a crear. Se calcula, por ejemplo, que los bancos han adquirido alrededor de la mitad del suelo urbanizable puesto a la venta en España en los últimos quince años.

 

Ahora que la crisis hipotecaria se desata volverán a acumular activos inmobiliarios puesto que serán los que cuenten con información privilegiada para comprar barato a familias en apuros o a los pequeños constructores con el agua al cuello. O, simplemente, los que no tengan el más mínimo apuro a la hora de ejecutar sus créditos frente a familias que no puedan pagarlos, quedándose con sus viviendas. Y si el Estado (como incluso se ha apuntado en Estados Unidos) da ayudas a las familias para que paguen las hipotecas, lo único que se estará haciendo será garantizar que los bancos sigan cobrando sus anualidades aunque con intereses más elevados.

Además de todo ello, cuando se produce la crisis financiera los poseedores de títulos que tienen menos cobertura (los pequeños o medianos ahorradores, los fondos de inversión con menos liquidez o los que hayan calculado peor el riesgo que debían o podían asumir) tratarán de vender a toda prisa los títulos “infectados”, que serán adquiridos por los grandes bancos y fondos de inversión a precios de saldo, puesto que ellos pueden acumular títulos con rentabilidad más baja gracias a su cartera mucho más grande y a sus beneficios mucho más elevados.

 

Finalmente, el efecto de la crisis hipotecaria, de la crisis financiera y de la crisis real se traduce, como es lógico que así sea, en la rentabilidad empresarial y en las cotizaciones en bolsa de sus acciones. Y también en este mercado se producirán movimientos masivos de venta que serán aprovechados por los grandes inversores para acumular propiedades empresariales, concentrándose así el poder de los grandes bancos y grandes corporaciones sobre el conjunto de la economía.

 

La existencia de perjudicados y beneficiados de estas crisis es lo que demuestra claramente que no son meras cuestiones “técnicas” sino auténticos asuntos políticos: son las autoridades políticas y económicas haciendo, no haciendo o dejando hacer son las que hacen que unos u otros sea perjudicados o beneficiados.

 

8. Es una es una crisis que quizá no sea fácilmente pasajera.

Como es fácil deducir de lo que vengo diciendo, una de las causas de la crisis actual (como de otras semejantes que se han producido en los últimos decenios) es que la economía mundial se ha volcado cada vez más hacia los intercambios financieros. En lugar de servir de instrumento para los intercambios de bienes y servicios, el dinero se ha convertido en un objeto del intercambio. Lo que se compra y se vende privilegiadamente son medios de pago, títulos financieros, papel por papel... Es lo que se ha llamado la economía financiarizada que es intrínsecamente inestable y propensa a las crisis (Un análisis más detallado en mi libro “Toma el dinero y corre. La globalización neoliberal del dinero y las finanzas”. Editorial Icaria, Barcelona 2006).

 

A este tipo de economía se la ha calificado como “de casino” precisamente porque se basa en la especulación, porque en ella predomina el riesgo desmedido y la incertidumbre (a cambio, eso sí, de una extraordinaria rentabilidad) y eso lleva lógicamente a que las crisis se produzcan con inusitada frecuencia.

La generalización de la especulación financiera obliga a que los sujetos económicos estén continuamente caminando sobre la cuerda floja, sin una base real efectiva, como de puntillas. Pero, como dice un viejo refrán chino, ninguna persona puede mantenerse de pun-tillas mucho tiempo.

 

Por eso se sabía que la crisis hipotecaria iba a desencadenarse antes o después. Llegaría un momento en que las familias con rentas más bajas pero con hipotecas abusivas iban a no poder pagarlas. El nivel de endeudamiento que hoy día existe en la economía estadounidense, en la española o en muchas otras es sencilla y materialmente insostenible. Ha terminado saltando allí y saltará en los demás países.

La razón de por qué se ha consentido una situación abocada a la crisis es doble.

 

Por un lado, ya ha quedado dicho que la crisis no sólo tiene paganos, sino grandes y privilegiados beneficiarios. Y estos tienen el poder suficiente como para hacer que las cosas transcurran a favor de sus intereses aunque sea a costa de crisis y problemas económicos para los demás.

Por otro, resulta que es imposible evitar este tipo de crisis en el contexto financiarizado y global del capitalismo neoliberal de nuestros días. Cuando salta la chispa se puede tratar de paliar, como han querido hacer los bancos centrales, se pueden poner remedios pasajeros, pero es inevitable que la llama se extienda por todas las economías y por todos los sectores de la actividad económica.

Todo eso quiere decir que el caldo de cultivo de la crisis actual no es una mera incidencia hipotecaria, que sería más o menos fácil de atajar, sino el modo de funcionar de la economía capitalista de nuestros días en su conjunto. Algo que es mucho más difícil de controlar, sobre todo, cuando no hay intención ninguna de hacerlo.

 

En consecuencia, si hubiera que apostar, yo más bien lo haría por unos meses largos de inestabilidad profunda, de sobresaltos y de pérdida de vigor económico. El sector inmobiliario, en primer lugar, saltará próximamente por los aires en los países, como España, en donde ha generado burbujas especulativas; y detrás de él, quizá algunos ámbitos del sector bancario y financiero. Tras de lo cual es inevitable que venga una nueva fase recesiva que puede ser duradera si no se adoptan medidas de choque rápidas y contundentes en forma, principalmente, de incremento del gasto.

Desgraciadamente, esto último no suele tener hoy día otra lectura que no sea la militar como factor antirecesivo, lo que me permite augurar que, si la crisis va a más, volverán a hacerse fuertes los tambores de guerra. Ojalá me equivoque.
           
9. Es una crisis avivada y consentida por los bancos centrales.

Es de gran importancia y muy relevante destacar que los bancos centrales han sido uno de los principales factores responsables de la crisis hipotecaria y financiera que estamos viviendo. Podemos decir que los bancos centrales son responsables de la crisis, al menos, por tres razones fundamentales.

 

En primer lugar porque a ellos corresponde la labor de vigilar la situación del negocio bancario, la de advertir del riesgo y prevenir sus consecuencias. Y tienen medios y poder suficiente para llevarla a cabo ... si quisieran hacerlo.

Su vista gorda ante el verdaderamente aberrante e irracional comportamiento del mercado hipotecario, su indiferencia ante el sufrimiento económico que los bancos imponen a millones de familias, su mano abierta para consentir que la banca actúe con plena libertad para imponer condiciones draconianas en créditos y préstamos, o su ceguera cómplice ante el deterioro de la solvencia han favorecido la génesis de la crisis hipotecaria como primer e inmediato detonante del problema económico y financiero que hoy día se está viviendo.

Incluso algunos gobiernos o líderes mundiales estaban advirtiendo desde hace meses del riesgo que se estaba acumulando en los fondos de inversión especulativos, del peligro global que eso llevaba consigo y de la necesidad de regularlos de otra forma para tratar de darle más seguridad a la economía mundial. Pero los bancos centrales, que son quienes disponen de la mejor información sobre esa realidad y quienes sabían bien el problema real que se estaba generando, han venido callando y consintiendo que durante todo este tiempo se acumule la volatilidad y un peligro cierto de recesión mundial provocado por la llamarada originada en los flujos financieros.

 

En segundo lugar, porque los bancos centrales son los garantes del régimen de hipertrofia financiera y de privilegio de los flujos financieros sobre la economía real hoy día existente. Estas instituciones y la política que llevan a cabo constituyen el sostén principal de la especulación financiera y del privilegio que éstas actuaciones tienen en comparación con la actividad económica real orientada a la creación de riqueza.

Es obvio que la política monetaria es un instrumento esencial de la política económica general para conducir la actividad económica. Pero, en manos de los bancos centrales, se limita a aplicarse para controlar los precios (algo que beneficia sobre todo a los ricos y al capital, porque gracias a ello se garantizan salarios reducidos y retribución más alta al capital financiero), olvidándose de cualquier otro objetivo, como el crecimiento de la actividad o el empleo. Y ya he señalado que esa financiarización es el verdadero caldo de cultivo de estas crisis.

Finalmente, porque los bancos centrales no sólo se limitan a actuar de esta forma sino que, para colmo, atan de pies y manos a los gobiernos, que no tienen capacidad de maniobra para adoptar medidas que pudieran llevar a las economías por otros senderos.

 

Los bancos centrales, esclavos de una ortodoxia sin base científica alguna (puesto que ni uno solo de los postulados en los que se basa la política monetaria y económica que defienden ha quedado demostrado como más conveniente o adecuado que cualquier otro) ni comen ni dejan comer en la economía de nuestros días: como la crisis de estas últimas semanas está demostrando, vienen a ser unos meros instrumentos al servicio del mantenimiento del status quo bancario y del poder monetario y financiero global.

Su papel perverso es ya tan estrepitosamente claro que incluso algunos gobernantes de derechas más lúcidos, como Sarkozy, empiezan a denunciarlo. Y es que es muy difícil que un pirómano pase desapercibido cuando quiere actuar como apagafuegos.

 

10. Y es una crisis de las que podrían evitarse con otras políticas y con otros objetivos sociales.

Para terminar, hay que preguntarse si crisis como las que estamos viviendo son inevitables o si, por el contrario, hay medios para evitarlas.

 

En mi opinión, será muy difícil que dejen de existir en el contexto del capitalismo financiarizado de nuestros días. Como he dicho antes, son consustanciales a la lógica compulsiva del beneficio y a la hipertrofia de unos flujos financieros y actividades especulativas que son intrínsecamente inestables y volátiles.

Pero eso no quiere decir que no tengan remedio. Hay fórmulas e instrumentos suficientes para que la sociedad no tenga que soportar sus tremendos costes y para que las economías no se vean sometidas a la quiebra constante, al despilfarro, a la ineficiencia y al bloqueo permanentes.

 

En el marco breve de estas líneas no puedo desarrollar extensamente un planteamiento alternativo, del que hoy día ya empezamos a disponer en la literatura económica no neoliberal. Me limitaré a presentar, casi a manera de ejemplo y sin pretensión alguna de ser exhaustivo, los que considero más importantes y significativos.

- Para evitar las crisis hipotecarias es preciso evitar que la vivienda se convierta en un activo creado para generar beneficio a través de la acumulación y la especulación. Y, por supuesto, que sus instrumentos de financiación se transformen en la fuente que nutre la actividad de los mercados financieros secundarios intrínsecamente inestables y generadores de crisis. Los gobiernos tienen medios para asegurar que las viviendas sean lo que deben ser, soluciones al problema social de la habitabilidad, y no activos para canalizar el ahorro de los ricos y para labrar ganancias especulativas. 

 

Para ello pueden establecerse reservas de suelo, controles de precios y políticas impositivas que desincentiven la especulación con bienes sociales básicos. Puede y debe romperse la vinculación entre el mercado de la vivienda y los flujos financieros garantizando fuentes estables y asequibles de financiación no vinculadas a los mercados secundarios que, como hemos visto, son la fuente de las crisis financieras.

- Para evitar las crisis financieras ni siquiera sería necesaria, aunque fuese deseable, una auténtica regulación financiera internacional que hiciera saltar por los aires los mecanismos que transmiten la especulación y la volatilidad a todas las actividades económicas. Quizá baste con incorporar, como dijera hace años James Tobin, algo de arena en las ruedas de las finanzas internaciones para desincentivar ese tipo de lógica financiera. Una arena que deberían tener la forma de impuestos y tasas internacionales, erradicación de los paraísos fiscales, transparencia y control y, sobre todo, de la creación de fuentes de crédito públicas que garanticen el funcionamiento de la actividad económica con independencia de los desequilibrios y la volatilidad de los mercados. 

 

- Para evitar las crisis de solvencia bancaria y para limitar el irracional y excesivo poder bancario que provoca crisis y desequilibrios constantes es preciso establecer un sistema basado en la plena cobertura de las reservas bancarias.

- Para evitar que crisis localizadas se conviertan peligrosamente en crisis globales es preciso, sobre todo, acabar con el régimen de plena libertad de movimientos de capital. un régimen que solo es necesario y está justificado para garantizar mayores beneficios a los propietarios de capital, puesto que no hay razón científica alguna que permita asegurar que de esa forma se logran mejores resultados en la producción de bienes y servicios y en la actividad económica en general. 

 

- Para evitar los efectos de las crisis financieras sobre la economía real lo necesario es, lógicamente, evitarlas aplicando los mecanismos que vengo señalando y, sobre todo, controlar la hipertrofia de los flujos financieros, y garantizar fuentes de financiación en la vida económica que no estén al albur de la lógica del beneficio sino en función de las demandas sociales.

- Para evitar que estas crisis aumenten las desigualdades produciendo millones de afectados y muy pocos beneficiarios es preciso restablecer el valor social de los impuestos, crear un auténtico sistema fiscal internacional y mecanismos internacionales de redistribución de la renta.

 

- Para evitar que lo bancos centrales sigan estando al servicio exclusivo de los más poderosos y esclavos de una retórica económica equivocada que coadyuva a la aparición de recesión y crisis económicas, es preciso modificar su naturaleza, someterlos al control público y de las instituciones representativas y garantizar que la política monetaria se comprometa efectivamente con objetivos económicos como el pleno empleo, la equidad y el bienestar social efectivo.

Naturalmente, todo ello, que es plenamente posible, no puede llevarse a la práctica si los ciudadanos no son capaces de negar el estado de cosas actual, de imponer su voluntad sobre la de los mercados en donde gobiernan los poderosos y para ello es preciso no solo que sean conscientes de la naturaleza real de estos problemas económicos sino que tengan el poder suficientes para convertir sus intereses en voluntades sociales y éstas en decisiones políticas. Es decir, que las mayorías ciudadanas pueden hacer justo lo que desde tiempos inmemoriales vienen haciendo solamente los más ricos y poderosos.

Educación para la Ciudadanía: Las cartas que El Mundo no quiere publicar

Educación para la Ciudadanía: Las cartas que El Mundo no quiere publicar Cartas enviadas a “Cartas al director” del Diario El Mundo, durante los meses de julio y agosto de 2007. Están escritas por los autores del ensayo Educación para la ciudadanía que publicó hace unos meses la editorial Akal.

Ninguna de ellas fue publicada.

PRIMERA CARTA:

Sr. Director:
Los autores del libro Educación para la Ciudadanía. Democracia, capitalismo y estado de derecho hemos asistido perplejos a los diversos ataques que en los últimos días ha sufrido nuestro texto tras la publicación en El Mundo del artículo de Martín Prieto titulado “La Cope, racista”. Es verdad que no esperábamos que fuese aplaudido por la derecha ni que determinados medios propiciasen un debate serio y honesto sobre nuestros puntos de vista, pero la reacción visceral y desmesurada que nuestro libro ha suscitado entre personas cuya cultura y talla intelectual nunca hemos puesto en duda nos ha sorprendido profundamente.

¿Qué les molesta de nuestro texto? ¿Les irrita que nos tomemos en serio la democracia o que no nos resignemos a que el Estado de Derecho sea una mera expresión vacía? ¿Les irrita que defendamos la división de poderes o nuestra resistencia a que el destino de los ciudadanos lo decidan las corporaciones económicas fuera de las instituciones ciudadanas? ¿Les irita nuestra denuncia del nuevo racismo contemporáneo o nuestra defensa de la ley y de los bienes públicos contra los intereses privados de los más poderosos? Les irrita que nos parezca mal que se desacredite al presidente electo de una nación llamándole “negro” y “chimpancé” o que nos parezca mal que se levanten vallas y muros para proteger nuestro selecto mundo de quienes, huyendo de la miseria en la que sus antiguos colonizadores les han dejado, pretenden sobrevivir en él? ¿Les irrita nuestra llamada de atención sobre la destrucción del medio natural a la que nos aboca inexorablemente el mantenimiento de nuestro sistema económico o nuestra denuncia de todos los golpes de estado perpetrados contra los gobiernos anticapitalistas que han alcanzado legítimamente el poder? ¿Les irrita que nos hayamos atrevido a distraer a su público del adoctrinamiento que practican diariamente desde los medios de comunicación que les han apadrinado o les irrita, simplemente, que tengamos razón?

Si piensan que no la tenemos, les invitamos cordialmente a que se esfuercen en rebatir nuestros argumentos y en demostrar que estamos equivocados en lugar de emplear las tribunas que han puesto a su disposición para desacreditarnos sin aportar argumento alguno.

Carlos Fernández Liria, Pedro Fernández Liria, Luis Alegre Zahonero.

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SEGUNDA CARTA:

Estimados responsables de la sección de “Cartas al Director”:

Tras el artículo del Sr. Martín Prieto (El Mundo 12-8-2007), en el que nos calificaba de sectarios, indoctos y lamelibranquios por nuestro libro de Educación para la ciudadanía (Akal, 2007), les ruego tengan a bien permitirnos que ejerzamos un mínimo derecho de réplica como aludidos directos (y de un modo bastante ofensivo). Les quedaría, pues, muy agradecido si publicaran como “carta al director” el texto que añado a continuación. Un cordial saludo.

Entre las muchas descalificaciones que ha recibido nuestro libro de Educación para la Ciudadanía (Akal 2007), nos llaman la atención aquellas que nos convierten en un “caso psiquiátrico” tal y como han hecho Martín Prieto (El Mundo, 12-08-2007) o Delgado Gal, que nos llama paranoicos (ABC, 5-8-2007). Se asombrarían quizá estos señores al saber lo bien acogido que está siendo este libro en las páginas más importantes del movimiento alterglobalización. Probablemente, ellos no tendrían demasiado empacho en psiquiatrizar en general a esos cuantos centenares de miles de personas que, aun teniendo una vida intelectual y política muy activa, tienen sin embargo absolutamente vedados los grandes medios de comunicación. Ahora bien, aunque carezcamos de periódicos y televisiones, existimos. Y seguimos esperando que además de llamarnos “necios y sectarios” (Savater: ABC, 7-8-2007), “ineptos” y “fanáticos” (Deldado Gal: ABC, 5-8-2007), “retroprogres” (Martín Prieto: El Mundo, 12-07-2007) o “escritores fracasados” (César Vidal: COPE, 12-7-2007), alguien se decida a utilizar algún argumento sobre nuestras tesis (tal y como hizo Sánchez Ferlosio, curiosamente a nuestro favor: El País, 29-7-2007) o sobre las de nuestros autores de referencia, quizá también peligrosos psicópatas como Noam Chomsky, Vandana Shiva, Tariq Ali, Eduardo Galeano, Pérez Esquivel, Naomi Klein, Harold Pinter o Arundhati Roy (o, por ejemplo, Ignacio Ramonet, quien en abril de 2002 dejó al descubierto la complicidad de los medios europeos con el golpe de estado contra el orden constitucional en Venezuela y ese fue el último artículo que publicó en El País).

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SEGUNDO INTENTO DE LA SEGUNDA CARTA:

Estimados responsables de la sección de “Cartas al Director”:

Recientemente les hemos enviado una carta en la que respondíamos a los insultos que el Sr. Martín Prieto lanzaba contra nosotros por nuestro libro de Educación para la ciudadanía desde las páginas de su periódico (El Mundo 12-8-2007 y El Mundo, 12-07-2007). Al comprobar que no la han publicado todavía, tememos que les haya podido no llegar, así que la copiamos de nuevo al final de este correo. En caso de no ser así, queremos expresar nuestro malestar por el hecho de que no nos hayan permitido ejercer todavía un mínimo derecho de réplica como aludidos directos (y de un modo bastante ofensivo) y, por supuesto, querríamos saber si es su intención publicarlo en algún momento o si, por el contrario, nos está vedada esa posibilidad (que, como es lógico, sí nos han concedido otros medios como el ABC o El País). Un cordial saludo.

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TERCERA CARTA

Les ruego trasladen esta carta al D. Pedro J. Ramirez.

Estimado Sr. Director del diario El Mundo,
Sr. D. Pedro J. Ramírez:

Le escribo unas líneas para comunicarle mi extrañeza respecto a la sección de cartas al director. Escribí dos cartas comentando dos artículos de Martín Prieto en los que se hacían comentarios muy críticos sobre un libro mío (y de otros autores) y no han sido publicadas ninguna de las dos. Ya comprenderá usted que no es que yo tenga ningún especial interés en escribir en su periódico. Fui colaborador habitual de su Tribuna de Opinión a finales de los ochenta y a principios de los noventa y si dejé de escribir ahí fue por mi propia decisión. Sin embargo, negarle a un antiguo colaborador el derecho a quince líneas de réplica es algo que raya en la mala educación y que denota una particular manera de entender la libertad de expresión. También en el ABC y en El País han criticado muy duramente nuestro libro, pero ambos periódicos, al contrario que El Mundo, han sido más educados y nos han concedido la posibilidad de responder unas líneas a nuestros críticos.

No sé si se ha tratado, quizás, de un malentendido.

El último acuerdo del ex-presidente del PP

El último acuerdo del ex-presidente del PP

Morgan 

Tras la dimisión del presidente local del PP, conviene hacer una reflexión que sirva de recordatorio acerca del acuerdo con el que Juan Luis González Montoro se despide de la presidencia de su partido.

La nueva legislatura ha comenzado con un pacto indigno entre PP, PSOE y Benavides

Los enemigos irreconciliables se han juntado para estampar su firma y votar juntos en el Pleno un acuerdo por el cual se da a Benavides un poder que las urnas le habían negado a cambio de unas migajas para dos partidos que dicen estar en contra de Benavides pero que, al final, siempre acaban su dura oposición con actitudes parecidas.

Todo lo que habíamos hablado los cuatro partidos de la oposición para llegar a un acuerdo que limitara el poder del cacique ha sido en vano. No han sabido, no han podido, no han querido resistir. Un poco de todo.

El acuerdo al que han llegado es negativo porque pone en manos de Benavides una cantidad de poder enorme, y es indigno porque margina de forma radical a los votantes de IU y PA, al negarse a estos partidos el pan y la sal. IU y PA no tendrán liberado ni secretario de grupo por decisión del PP, el PSOE y Benavides.

Ya sabíamos lo que nos esperaba por parte del vengativo Benavides cuando nos tiró los tejos en la noche de las elecciones y le dijimos que no. Lo que no nos podíamos esperar es que de esta venganza fueran cómplices los compañeros de la supuesta oposición, los que anunciaban CONFIANZA y los que auguraban TIEMPOS NUEVOS.

En el colmo de la desvergüenza, el alcalde cacique ha negado un local para el grupo municipal a estos dos partidos que representamos a 1577 votantes (813 de IU y 764 del PA). No conocemos precedentes de este acto dictatorial ni en este ni en otros ayuntamientos. De Benavides no puede sorprendernos nada. Él sabe castigar a los que identifica como auténticos enemigos, pero nos hubiese gustado por parte de PP y PSOE un gesto al menos, algo que les desmarcara de un silencio que se puede entender como complicidad. De hecho, ellos sí tienen un local en el ayuntamiento como marca la ley. Izquierda Unida no lo tiene. ¿Tanto miedo nos tienen?

El acuerdo sobre reparto de liberados supone que estos tres partidos se van a gastar más de un millón de euros en sueldos cada año.

Benavides tendrá liberados a nueve concejales (hay uno jubilado). O sea, todos. Esos eran los que no venían al ayuntamiento a cobrar porque tenían su vida resuelta. Aparte, cobrará otro sueldo como secretario de grupo Rafael Contreras. El acuerdo permite a Benavides nombrar cuatro asesores de confianza más. Total, catorce personas a sueldo del ayuntamiento. Para dar ejemplo de austeridad, el alcalde cobrará 63.932 euros (casi once millones de pesetas). Bastante más del doble que un médico. Fuera del acuerdo, por la cara, pretende contratar (y contratará) como gerentes o como jefes de lo que sea, a Pavesio, Ávila, y un etcétera que no nos atrevemos a concretar pues puede ser tremendamente largo.

A cambio de regalar a Benavides esa cantidad ingente de liberados y poder, el PP consigue tres liberados y un secretario de grupo, mientras que el PSOE ha sacado un liberado total y otro a media jornada y un secretario y medio.

Qué lejos queda ese acuerdo del que IU defendió en el Pleno: seis liberados para Benavides y siete para la oposición (3 PP, 2 PSOE, 1 IU , 1 PA). Ese hubiera sido un acuerdo razonable si consideramos, como dijo el concejal de IU en el Pleno, que la oposición en su conjunto sacó 7.181 votos frente a 5.326 de Benavides.

Así pues, podemos afirmar que, además de indigno y negativo, el acuerdo deja en muy mal lugar a los negociadores del PSOE y PP. La verdad es que se han puesto un precio demasiado bajo. Aún traicionando a IU y PA, aún dando a Benavides ese poder que luego lamentaremos todos, al menos, ya podían haber sacado más para ellos.

Antonio Romero, diputado andaluz de IULV-CA, critica la falta de control contable sobre la Casa Real

Antonio Romero, diputado andaluz de IULV-CA, critica la falta de control contable sobre la Casa Real Antonio Romero criticó ayer que José Luis Rodríguez Zapatero, no haya aprovechado su segunda reunión de trabajo con el Rey para abordar cuestiones de "enorme sensibilidad democrática", como es la "necesidad de que se proceda a la fiscalización de la partida presupuestaria destinada a la Casa Real y la igualdad de trato que deben recibir todas las administraciones o instancias públicas, incluida la Casa Real".

En un comunicado, Romero dijo que el Presidente del Gobierno debería haber hecho llegar al Rey que "al igual que no es ético que un concejal o representante público de un ayuntamiento reciba regalos de una inmobiliaria, no es de recibo que la Casa Real reciba regalos de lujo como yates o embarcaciones de recreo ".

Asimismo, señaló que Zapatero debería haber expuesto al Rey la necesidad de comenzar a fiscalizar los casi nueve millones de euros anuales que la Casa Real percibe de los Presupuestos Generales del Estado (PGE). "Cualquier ayuntamiento, comunidad autónoma, o empresa pública está sometido al control de su presupuesto a través, por ejemplo de los informes del Tribunal de Cuentas". recordó Romero.

"Los euros que van a parar a la Casa Real son igualmente públicos, sin que, por el contrario, sobre ellos exista en la actualidad ningún tipo de fiscalización", indicó Romero, que lamentó que España cuente con una de las "Casas Reales más opacas de todo el mundo".

Por otra parte, Antonio Romero se refirió a la serie de reformas constitucionales que el PSOE tiene previsto abordar junto con el PP, entre las que se sitúa la destinada a lograr la igualdad entre hombre y mujer por lo que respecta a la sucesión de la corona.

"Lo radicalmente democrático en pleno siglo XXI, no es sólo lograr la igualdad entre hombres y mujeres, sino ampliar esa igualdad entre el conjunto de la ciudadanía. Algo que sólo será posible, si las reformas constitucionales previstas incluyen la posibilidad de un referéndum popular, en el que podamos pronunciarnos sobre la III República como nuevo sistema de Estado", razonó.

Por último, advirtió de que el presidente del Gobierno "está dando un claro giro a la derecha, puesto que le siguen temblando las piernas ante determinadas cuestiones y ha abandonado su republicanismo de salón ante la proximidad de las elecciones generales".

España envía militares a Israel para entrenarse con los aviones espías comprados

España envía militares a Israel para entrenarse con los aviones espías comprados

Santiago González 

Se alza la voz y se financian saraos pidiendo paz y diciendo que se quiere sostener no se sabe qué proyecto de paz, orillando el derecho internacional y las consecuencias que éste implicaría en las actuaciones políticas y económicas.

Con la Hoja de Ruta se hace implicar a las NNUU (garantes del derecho internacional) en un tacticismo que obvia el incumplimiento israelí de las Resoluciones de las NNUU. El ser cómplice de la política de hechos consumados israelí impide el tomar acciones específicas para, por ejemplo, suspender el Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea e Israel que da acceso libremente a los productos israelíes al mercado europeo, cerrando los ojos a las colonias y a la expropiación de recursos económicos palestinos y a la construcción del Muro.

Se sigue practicando el seguidismo tradicional a la política imperialista estadounidense en diferentes escenarios, tras la singular retirada de tropas de Iraq, representada en apoyar la unilateral Operación Libertad Duradera del Presidente Bush, con barcos o la ocupación y mestizaje de las fuerzas militares en Afganistán, primero en forma de coalición de ISAF y después en la imbricación del mando único de la OTAN, pero dejando la táctica de la guerra en manos de Estados Unidos, incluidos los bombardeos y ataques sin control.

Se acepta ser cancerbero del paso fronterizo de Rafah en Gaza pero a las ordenes israelíes. Cerrando y abriendo a voluntad del ocupante que se desentiende de la legislación de las Convenciones de Ginebra. Con permiso europeo y muertes palestinas. Realizar maniobras militares con Israel, pocos días antes del ataque israelí a Líbano, y persistir en la contumacia de renovarlas o hacer un Tratado OTAN –Israel, aceptando la ‘normalidad’ con este país agresor y ocupante o alimentando su industria militar y económica, comprándole armas, despeja cualquier duda sobre qué prima en la política exterior y militar de nuestro país.

Mandar tropas a Líbano, sin contemplar medidas que alteren el estatus quo de la ocupación israelí de las Granjas de Shebaa o el mantenimiento por parte de este país de prisioneros libaneses durante muchos años, es favorecer a Israel. El gesto de una entrevista del Ministro Moratinos con el líder de Hezbullah, Naim Qassem, no se compadece con cerrar la difusión para América Latina de la cadena Al Manar desde un satélite español. El error de aceptar la lista de organizaciones terroristas hecha por Israel y Estados Unidos en lugar de la realizada por las Naciones Unidas (donde no está Hezbullah) explica torpemente el rechazo a tener encuentros con Hamás, pero no con el Gobierno palestino tras las elecciones de 2006 e interroga sobre el significado de la expresión terrorista que no alcanza a las acciones asesinas israelíes.

Pero además, el Gobierno español favorece la industria militar y económica de la ocupación israelí, comprando y vendiendo armas. Un rubro que alcanza el 25 % de las exportaciones israelíes.

El Gobierno de Rodríguez Zapatero ha aceptado comprar armas, misiles y aviones no tripulados israelíes que contarán con el apoyo tecnológico de las empresas ‘españolas’ EADS CASA e INDRA. Con unos y otros participará en Afganistán y, por qué no, en un futuro, en Líbano.

Ahora ha mandado por lo menos a 24 militares españoles a Israel, con el General Romay al frente, a ejercitarse con esas armas. Los aviones no tripulados ejercitados por esos militares ¿violarán el espacio aéreo de Gaza, Cisjordania, Jerusalén Este y Líbano?

La impunidad israelí y la complicidad con ella de este Gobierno de Rodríguez Zapatero continúan.

Por cada euro dedicado a investigación sanitaria, el gobierno dedica 5 a la militar

Por cada euro dedicado a investigación sanitaria, el gobierno dedica 5 a la militar
Fundació per la Pau
El Gobierno dedicará 5 veces más presupuesto público a la investigación científica militar que a la investigación científica sanitaria. Esta es una de las conclusiones que se desprenden del Informe 2007 sobre los Presupuestos para I+D civil y militar del Estado Español, elaborado por la Fundació per la Pau en el marco de la Campaña “Por la Paz: ¡Basta de investigación militar!”.

La partida presupuestada destinada a I+D militar llega hasta los 1.586,10 millones de euros, es decir, el 20% del total de los recursos destinados a I+D. Esto significa que la inversión en I+D militar del Estado, pese a una ligera reducción en el 2007, se mantiene en los máximos históricos a los que se llegó tras el espectacular incremento del año pasado.

Por otro lado, el número de programas de creación y desarrollo de armamentos con cargo a estos presupuestos aumentan en relación al año pasado y pasan de 9 a 13. Así, es perfectamente posible que en los próximos años, coincidiendo con la fase de consolidación de estos proyectos de investigación, aumenten significativamente los recursos que se dedican.

La cifra de 1.586,10 millones de euros es el resultado de sumar el presupuesto de investigación centralizado desde el Ministerio de Defensa con los adelantos que facilita el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. El carácter inequívocamente ofensivo de los proyectos a desarrollar con este dinero es totalmente contradictorio con la supuesta vocación humanitaria del ejército español así como con el nuevo talante en pro de la paz y la resolución de conflictos del cual hace gala el Gobierno.

El presupuesto total destinado a la investigación militar representa más del doble del que se dedica al Programa de Investigación Científica, fuente principal de las universidades y el CSIC, cinco veces más que el que se dedica a investigación sanitaria, más de veinte veces que el que recibirá la investigación agrícola y 300 veces más que la investigación. Estos presupuestos, por lo tanto, continúan priorizando el desarrollo de nuevas armas y no afrontan las nuevas necesidades y retos a los que nuestra sociedad debe hacer frente: ambientales (desertización y gestión del agua, calentamiento global, incendios, etc.), educativos (integración de inmigrantes, fracaso escolar), científicos (superación del atraso secular en relación a los países de nuestro entorno, precariedad laboral del personal investigador), energéticos (desarrollo de nuevas fuentes de energías alternativas), entre otras.

Adelante

Adelante

En la sede han dejado una carta anónima. La agradecemos y la publicamos.

Hola, Iván: leí una carta tuya que echasteis en los buzones que decía toda la verdad y pienso lo mismo que tú, pues una cosa es que se extienda el pueblo sin perder su patrimonio, y otra que lo destrocen como nos ha hecho este señor que no se quiere salir del sillón.

Está obsesionado con las dichosas palmeras y cortando todos los árboles frondosos de toda la vida: paseo, carretera de Málaga, San Sebastián y un largo etcétera. Rompe aceras y las vuelve a hacer y vengan cohetes, comilonas y viva la Pepa. Así veinte años hasta que lo hunda como ya dijo en varias ocasiones.

¿Qué esperais los que estais para que este señor se vaya a hacer puñetas? Naturalmente sin hacer pacto con ninguno, sino hacer fuerzas para que no haga lo que le dé la gana, ya que se cree el dueño del pueblo y sus fanáticos adeptos lo tienen como un dios.

Almuñécar era un pueblo verde, con un valle precioso extenso y nos lo está convirtiendo en un desierto de palmeras podridas. Sólo en San Cristóbal donde está la fuente, ha cortado más de veinte y por otros sitios, hasta hay palmeras repelladas con cemento, lo nunca visto.

Cada vez hay más bloques de cemento, dentro y fuera del casco. Cuanta más altura, más dinero a la saca. Y ahora nos quita los contenedores de reciclaje.

¿Hasta donde llegaremos o nos llevará? Espero y deso que hagan algo al respecto, pues estamos hasta las narices de sus chulerías. Como él mismo ha dicho más de una vez, a los almuñequeros se los mete en un bolsillo con una panzá de sardinas. Ya está bien de tanta chulería como tiene Ben-Avides.

Perdona por esta carta tan mal escrita. Espero que la entiendas y hagas algo. Tienes a muchas personas a tu favor. Tal vez dentro de cuatro años o antes, estés ahí. Llamad al canal 4 (el nuevo) en Operación Malaya. Mandar mensaje de este pueblo. Muchas gracias. Adelante.

 

Anguita cree que en España no se impulsa la República por "pereza mental", ya que implica un esfuerzo de imaginación

Anguita cree que en España no se impulsa la República por "pereza mental", ya que implica un esfuerzo de imaginación Julio Anguita cree que en España no se impulsa la III República por "pereza mental". A su juicio, para crear una nueva república se necesita "un esfuerzo de imaginación, creación, lucha política, protagonismo y responsabilidad". Pero eso conllevaría "dolores de cabeza y fatiga mental" y a los españoles les da "miedo pensar".

Anguita hizo estas afirmaciones en Laredo, donde intervino en un curso de verano de la Universidad de Cantabria sobre "España como concepto progresista". Según informó la institución académica en un comunicado, el historiador reconoció que incluso entre los partidarios de la república hay quienes prefieren hablar de la segunda, más que de la tercera, porque resulta "más cómodo".

"Si hay miedo a abordar la III República es porque estamos bien instalados e incluso hay una oposición dentro del sistema donde se ha llegado a plantear que la actual Monarquía contempla el espíritu republicano. Algo que a mí me choca, estoy investigando cómo puede ser esa cuadratura del círculo", apostilló al respecto.

Anguita admitió que la III República es "una lucha permanente" incluso con los suyos. "Están todo el día aferrándose a la segunda y yo quiero hablar de la tercera", añadió el ex líder de IU, quien consideró que es "más fácil hablar de la II República, de sus mártires y lo malo que fue Franco, porque es más cómodo".

En su opinión, la III República es "una aspiración que puede sonar a utópica", pero "la utopía es lo que diferencia al ser humano del caballo". Para Julio Anguita "si la República fuera que se marchara el Rey, que el himno cambiase y la bandera también", él se iría para su casa, porque no lucha por eso. De hecho, opinó que puede haber repúblicas "mucho más retrógradas" que una monarquía.

También habló en su intervención de la relación entre el Estado y la Iglesia, una cuestión en la que, a su juicio, debería aplicarse la máxima "cada uno por su lado". Incluso, criticó que el Rey, como Jefe de Estado, acuda a misas en actos públicos. "La Iglesia es una especie de gangrena, un parásito", que no ha abandonado el pensamiento "castrador", aseguró Anguita, que además consideró "una pijez" la polémica en torno a la asignatura de "Educación para la ciudadanía".

Desde su punto de vista, ese tipo de cuestiones desvían la atención de asuntos verdaderamente importantes en relación a la Iglesia, como la financiación. Según dijo, "el Gobierno de Zapatero apunta, pero no entra en materia", ya que "lo primero que tendría que haber hecho era denunciar el Concordato".

La esquizofrenia política del PSOE

La esquizofrenia política del PSOE
Luís Arias Argüelles-Meres
Leyendo las declaraciones de Felipe González, publicadas en el diario El País el pasado domingo, no hice más que confirmar las incoherencias del entrevistado, así como la inquietante ausencia de racionalidad en el discurso político del partido que nos gobierna. A resultas de todo ello, se pone también al descubierto la inexistencia de pensadores con talento e independencia que abran algunos debates que esta sociedad necesita de forma perentoria.

El país de jamás, jamás, jamás. Así podría haberse llamado España desde la negativa de Prim a esta parte. Jamases que no llegaron a cumplirse, pues ocho años después retomaba el Trono la dinastía a quien había dedicado el conde de Reus tales palabras.

Pues bien, en el país de jamás, jamás, jamás, resulta que el PSOE es a un tiempo y siempre por motivos sentimentales, republicano y monárquico. O viceversa. Tanto monta, monta tanto. Así, el señor González, por un lado, se confiesa republicano, y, de otra parte, lamenta que durante el mandato de Aznar la monarquía haya sido ninguneada. Así se lo acaba de declarar a María Antonia Iglesias en la entrevista a la que hacíamos alusión más arriba. A su vez, el señor Zapatero, reivindicando a su abuelo y transmitiendo que es lector de Petit, está convencido de que vivimos en el mejor de los mundos imaginables en parte no desdeñable porque tenemos un rey muy republicano. Por si esto fuera poco, hizo hace poco una enardecida loa del heredero de la Corona.

Republicanismo sentimental del PSOE que lleva a sus principales dirigentes a reivindicar el legado de la 2ª República. De puro sentimental que es resulta que hablar de una posible tercera República se antoja poco menos que anatema. Eso no toca. El republicanismo está bien como pasado, es decir, como una especie de recuerdo familiar idealizado.

Ante ello, cabría esperar una explicación racional acerca de su filiación monárquica presente. Sería apasionante ver cómo lo argumentaban. Pero no hacen tal cosa más allá de la simpatía personal hacia la figura del actual monarca. Monárquicos por empatía, por cordialidad, por afecto. Se diría que toda su racionalidad argumental acaba ahí, justo donde tendría que empezar un análisis que fuese más allá de cualquier tipo de sensiblería.

Para mayor baldón, si vamos al recuerdo histórico de lo que fue la 2ª República, no se podría decir que en su momento la sostuvieron mucho. Don Francisco Largo Caballero fue complaciente y comprensivo con la dictadura de Primo de Rivera. Y estuvo muy lejos de tener esa generosidad con el Estado que se proclamó en abril de 31. Si nos situamos en la época del exilio, las relaciones con las instituciones republicanas de algunos líderes del PSOE fueron manifiestamente mejorables. Si nos emplazamos en la transición, cabe interpretar que no se le hizo toda la justicia que se merecía el legado republicano. Ahora, hay algunos balbuceos que apuntan en ese sentido.

Lo cierto es que si en nuestro aquí y ahora tuviésemos pensadores de talla, a poco que se interesasen por la vida pública, no dejarían de escandalizarse y harían trizas del discurso del PSOE, desde la transición a esta parte. ¿Cómo es posible que un partido político al que se le supone una sólida base racional no tenga discurso sobre su idea del Estado más allá de añoranzas ayunas de rigor que a nada comprometen y de lealtades personales que nunca tendrían que estar por encima de los cimientos ideológicos en los que supuestamente se fundamentan?

La nueva generación que nos gobierna, es decir, la de Zapatero, no sólo no ha puesto sobre la mesa su proyecto de España, sino que ni siquiera ha sabido rescatar como punto de partida una idea de España que forjó la izquierda desde en los fugaces periodos en que tuvo voz pública y algún que otro eco incluso en tiempo de mordazas.

Es de tal calado la pobreza intelectual que vivimos que ni siquiera se ponen de relieve argumentos que puedan ser discutidos. Hubo un tiempo en el que la izquierda española, incorporando su tradición, era al propio tiempo crítica con sus antepasados políticos e iba mucho más allá a la hora de hacer análisis históricos de consternaciones dulzonas y empalagosas. Pensemos por un momento en Galdós, cuando hablaba de los liberales del XIX en uno de sus Episodios Nacionales, en El Grande Oriente para ser precisos: "Desgraciadamente para España, en aquellos hombres no había más que talento y honradez. En la uña del dedo meñique de Isabel la Católica había más energía política, más potencia gobernadora que en todos los poetas, economistas, oradores, periodistas, abogados y retóricos españoles del siglo XIX". O recordemos también cómo tritura Azaña las prédicas regeneracionistas de Costa y Ganivet.

El PSOE actual, muy lejos de eso, no va más allá de la evocación doliente, cuando del pasado político se trata. Y tampoco es capaz de mirar por encima de las cuestiones personales cuando toca afrontar el presente.

Pura y dura esquizofrenia política que no tiene quien la combata desde el debate público en el que sobran pesebrerismo y crispación y faltan la lucidez y el coraje.

El berrinche de los monárquicos

El berrinche de los monárquicos
Pascual Serrano
Sin duda el secuestro de la revista El Jueves nos ha llevado a una situación de lo que se suele llamar el mundo al revés. Son precisamente los monárquicos quienes están más indignados con el secuestro de una publicación que ridiculizaba a los príncipes, y quienes están criticando más duramente al fiscal del Estado y al juez. Es como si quisieran ignorar que fueron los monárquicos los que hicieron la ley que ahora el fiscal y el juez ha procedido a ejecutar.
De modo que podemos encontrar a David Gistau y a su padrino Luis María Anson afirmando en el diario El Mundo del 27 de julio que “la torpeza infinita del secuestro de El Jueves no es tal torpeza sino una maniobra perfectamente calculada para instalar en la sociedad el debate monárquico, ajeno ahora a las preocupaciones del español medio”. Según Anson, la aplicación del artículo de la ley que castiga a los que dañan el prestigio de la monarquía podría ser “una turbia maniobra para, dejando al Rey aparte, erosionar al sucesor” y “retornar a la II República”. O sea, el mundo al revés.

En la misma página del diario El Mundo, existe una sección donde aparecen personajes de la actualidad que suben o bajan según el comentario editorialista del periódico. La llaman “vox populi”, ya se sabe que los medios les encanta opinar diciendo que esa es la opinión de los ciudadanos a los que nadie les pregunta. Ahí aparece sancionado con flecha hacia abajo el senador Iñaki Anasagasti por haber llamado “pandilla de vagos” a la familia Borbón. Dice el diario que “tanto el Rey como la Reina o el Príncipe han dedicado más horas a sus obligaciones que Anasagasti a sus tareas en el PNV y como parlamentario”. Probablemente sea verdad puesto que entre las últimas “obligaciones” de Felipe de Borbón ha estado participar en una regata, y entre las de su padre recoger el barco de un millón de euros que le han regalado.
En las páginas de información nacional tocan a rebato con el titular “Alud de críticas a Anasagasti” y afirman que proceden de “la mayoría de las fuerzas políticas con representación en el arco parlamentario”. Cuando leemos la noticia comprobamos que al alud de críticas son tres comentarios: un senador de ERC (podrían haber preguntado a los militantes de esta organización), el secretario de organización del PSOE y el secretario general del PP.

Gistau está molesto porque la izquierda no ha protestado contra el gobierno: “nos hemos perdido el espectáculo de ira con pegatina en la solapa que sin duda habría tenido lugar si hubiese sido un Gobierno de derechas el que secuestrara una publicación y procesara humoristas”. La auténtica izquierda social ha sido suficientemente inteligente para protestar contra un régimen monárquico, que es la razón por la que se secuestran publicaciones y se procesan humoristas.

Justino Sinova, y seguimos sin abandonar el mismo ejemplar del periódico, se une a las firmas escandalizadas y relaciona el secuestro de publicaciones con el franquismo, podría haber relacionado igualmente la figura de los príncipes, que también los hemos heredado del franquismo. Afirma que la “Corona es ajena al secuestro”. Puede ser, estaban cumpliendo con sus “obligaciones” paseando en uno de sus yates. “Pero el daño está hecho y hay que ver algunas cosas que ahora se dicen por la red y en las barras aprovechando que el asunto está de moda”, añade Sinova. Eso es lo que les fastidia, y no la acción judicial de secuestrar una publicación, que los ciudadanos están discutiendo libremente en el único sitio público donde hay libertad de expresión, en la red y en las barras de los bares, sobre monarquía o república.

Por supuesto en El País no leemos nada diferente, cualquiera de estas firmas podría haber escrito el editorial del día 28 de julio. Según ellos, las declaraciones de Anasagasti pueden “ser susceptibles de ser perseguidas judicialmente”, pero “la fiscalía ha actuado correctamente al no tomar ninguna iniciativa contra el senador”. O sea que son delito pero no se debe actuar, no sea que la gente se de cuenta de cómo es el código penal en los referente a la monarquía. El mundo al revés. Por cierto, la propuesta de El País sería motivo de sanción contra el fiscal por omisión del deber de perseguir delitos.

Y terminan diciendo: “Ojalá todas las críticas que se hagan sobre la Corona sean como las que provienen del mundo de la sátira, incluso la descarada y atrevida de esta publicación”. Que es como afirmar que sólo se critique la monarquía pero en chistes, de hablar en serio nada.
Moraleja: ladran, luego avanzamos los republicanos.