F.J. Redondo (Blog Comité de sabios)
Soy de la opinión de que muchas de las medidas que toman los Ayuntamientos “por el bienestar de sus vecinos“, en realidad lo que esconden son fines recaudatorios. Pura y duramente, engordar las arcas municipales. El ejemplo más claro es la instalación de parquímetros y zonas azules en cada vez más pueblos y ciudades y, dentro de estos, cada vez en mayor número de calles.
De esta forma, lo que se justificaba como una rotación del espacio para facilitar a los vecinos aparcamiento cuando necesitan hacer una gestión y una reserva de espacio para los residentes en la zona se convierte en una máquina de recaudar dinero para el ayuntamiento local.
Y en ninguna parte tengo esto tan claro como en el municipio granadino de Almuñecar.
Voy a intentar explicarme y, de paso, advertir a aquellos que elijan esta localidad para pasar allí sus vacaciones de la situación que se van a encontrar.

Parquimetro en Almuñecar
Almuñecar, como tantos otros municipios costeros, pasó en los años setenta de ser un pueblo de pescadores a un lugar de veraneo. Se construyeron enormes edificios de apartamentos como segunda residencia, pero no se tuvo el sentido común de dotar de aparcamientos los edificios que iban salpicando el litoral.
El resultado fue que la mayoría de los edificios no contaban con cocheras ni garajes, la ciudad seguía creciendo y la gente se concentraba allí durante los meses de verano provocando que el aparcamiento en la calle fuese complicado por lo que el que conseguía un sitio a penas movía el coche durante su estancia.
La solución sensata hubiese sido crear zonas de aparcamiento para que aquellos visitantes que no tuviesen la opción de alquilar una cochera durante su estancia (porque os recuerdo que la mayoría de edificios no cuentan con garajes) pudiesen dejar su vehículo.
Pero la mente de los políticos municipales no funciona así.
El Ayuntamiento fulminó todo vestigio de aparcamiento gratuito en las zonas de segunda residencia desde las playas Puerta del Mar a Velilla, de El Tesorillo al Pozuelo, el paseo de San Cristóbal. Procedió a instalar parquímetros y zona azul en toda esta zona, prácticamente el 100% de las zonas de playa de punta a punta del municipio.
Además esta nueva zona azul no era una ORA cualquiera. Es leonina ya que funciona siete días por semana, de lunes a domingo, e ininterrumpidamente de once de la mañana a once de la noche. Sí habéis leído bien, doce horas al día, siete días por semana.
El ticket máximo es el de seis horas -a un precio de 3,50 euros- por lo que aparcar todo el día donde siempre lo habían hecho hasta ahora, en los paseos junto a sus apartamentos, a los usuarios les cuesta 7,00 euros, más las molestias de ir a cambiar el ticket al menos dos veces al día.
La medida fue justificada por el gobierno municipal, como fórmula para fomentar la rotación de vehículos y de evitar las imágenes de los coches que se pasaban el mes entero plantados en los paseos con el toldo encima. Luego el alcalde se fue creciendo hasta declarar
«Yo a los señores que afirman que la zona azul sale muy cara les diría que elijan otro lugar más barato para pasar el verano. Estoy convencido que en cualquier otro lugar les recibirán encantados» y que Almuñécar quiere apostar por un turismo de calidad al que no le importa pagar «por la comodidad». Almuñecar no quiere turismo «barato de mogollón».
O sea, al que no le guste que se vaya (total los turistas no votan).
¿A quién beneficia la existencia de zona azul? Pues a aquellas personas que viven en zonas interiores cercanas a Almuñecar y que van a la playa a pasar el día (quizá con sus neveras, bocadillos y tarteras) y se marchan por la tarde después de haber dejado en los comercios y restaurantes del pueblo cero euros. Este es el “turismo de calidad” que van a conseguir.
Paralelamente se procedió a construir varios parkings subterráneos (que aún -verano 2010- no están terminados), pero para su venta, no para solucionar el problema de los que visitan Almuñecar en alojamiento de alquiler. Aquellos propietarios de segundas residencias no tuvieron más narices que adquirir (al Ayuntamiento) una de las plazas en los nuevos parkings subterráneos, plazas que aún no pueden disfrutar, que jamás podrán amortizar viniendo un mes al año y que no les ha exonerado de seguir pagando la zona azul estos dos veranos desde que se implantó la medida.

Vista aérea de Playa Velilla - Verano 2009
Por supuesto, la zona azul no ha solucionado el problema del aparcamiento, sino que lo ha agravado, porque no hay alternativa. Tanto vecinos como residentes optan por aparcar los vehículos en las explanadas a las afueras de Almuñécar, sobre todo en la zona conocida como P.4, y volver a pie a los paseos marítimos, a una distancia de varios kilómetros. Los que consiguieron plaza a principio de verano tienen el coche plantado y no lo mueven mientras que entre los que llegaron más tarde el sentimiento generalizado es que ya no saben qué leches hacer con el coche en Almuñécar.
El negocio es cojonudo, propietarios de viviendas y alquilados pagando religiosamente siete euros diarios por aparcar en la calle y encima se han colocado varios cientos de plazas de aparcamiento subterráneo que, si no existiese la zona azul, le hubiese costado al Ayuntamiento vender Dios y ayuda.
Así, cada verano a pesar de las protestas y quejas de los vecinos, de los grupos de la oposición y asociaciones de comerciantes contra el «abusivo horario» de la zona azul, la ORA está funcionando desde el 1 de julio hasta el 30 de septiembre se vuelve a poner en funcionamiento el servicio de estacionamiento limitado con horario de 11 de al mañana a las 11 de la noche.
Ni siquiera los nudistas se libran de “rascarse el bolsillo” (perdón por el chiste malo), los que quieran acceder a la playa naturista de Cantarriján, tendrán que pagar, aunque al menos se han previsto abonos como viene siendo habitual desde hace unos veranos.
Llegados aquí, quizá os preguntéis quién es el alcalde de Almuñecar. Se trata de Juan Carlos Benavides, del partido Convergencia Andaluza (o sea su partido propio).
Veamos una selección de sus hazañas:
- Este verano ha saltado a los medios por su modesto sueldo, 80.667 euros al año, superior al alcalde de Granada o al Presidente de Andalucía, José Antonio Griñán o al Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Además se le ha criticado que se tome una semana de vacaciones al mes, semana durante la cual se paraliza la actividad municipal. Qué crack!!! Noticia sacada del diario 20 Minutos.
- Para financiar el Ayuntamiento que mejor que multas a tutiplén: El PSOE sexitano asegura que el Consistorio quiere recaudar 650.000 euros por multas . Noticia vista en el diario Ideal.
- Es el Alcalde de la Comunidad andaluza con más causas abiertas ante el Defensor del Pueblo Andaluz y el que menos ha colaborado con esta institución. Otra vez leído en el Ideal.
- Es el alcalde de la provincia de Granada con más causas abiertas ante la justicia. Eso sí, apenas hay condenas firmes en su contra. Leído en el diario El País.
- Y para terminar, mi noticia favorita, el año 2008 viajó a Siria acompañado de su esposa y otros miembros del ayuntamiento (viaje a cargo de las arcas municipales) para … promocionar la chirimoya !!! No os cuento lo que gustan las chirimoyas en Siria, para comer, para cenar, para merendar … ¿Os imagináis las reuniones de la Junta del Ayuntamiento? ¿Dónde vamos este año a promocionar la chirimoya? ¿Qué tal a la Riviera Maya? No, mejor a Sudáfrica coincidiendo con los mundiales de fútbol, vamos a ver los partidos y durante el descanso promocionamos la chirimoya un rato. Leído en el Ideal de Granada.