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Almuñécar contra la corrupción

Opinión

La reconquista

La reconquista

Tomás Hernández. Costadigital

Si conquistar suena, cuando menos, a expolio, reconquistar es palabra aún más lejana de tiempos de moros, cristianos y ‘Santiago y cierra España’. Pues eso afirma el PSOE –Griñán dixit- que va a hacer: empezar en las próximas elecciones andaluzas la reconquista del color rojo borrado de una España ahora teñida de azul. Es como si el mapa hubiera dado la vuelta y lo que hace algunos siglos, muchos ya, empezó en las fragosidades de Covadonga fuera a comenzar de nuevo en los llanos de Gibraltar. El mundo, o una parte de nuestra historia al menos, al revés.

    Como he dicho no me gustan las conquistas y mucho menos las reconquistas. Pero puestos a reconquistar podríamos empezar por el derecho a la verdad política que los ciudadanos adquirimos cuando depositamos nuestro voto confiando en la veracidad de unas promesas electorales que con todo descaro se incumplen al día siguiente de ganar unas elecciones. Y así pasamos, sin pestañear un párpado, de las ‘reformas sin recortes’ prometidas, a unos descarnados ‘recortes sin reformas’.

    Se podría reconquistar la honradez política y desterrar ese lugar común de que quienes militan en los partidos políticos lo hacen para beneficiarse. Una generalizada y banal afirmación que sin embargo algunos ejemplos, demasiados, parecen avalar.

    Se podría reconquistar la democracia en el interior de los partidos que, nacidos para organizar la lucha de clases, se han convertido en ‘lucha de clanes’ como oía esta mañana en la radio.

    Incluso antes de reconquistar deberían nuestros dirigentes preocuparse, y mucho, por no seguir cediendo los derechos adquiridos de un trabajo digno y una remuneración justa, que estamos entregando, indefensos y amenazados, a quienes fueron, y siguen siendo, los culpables de nuestra ruina. La crisis no es, como no lo era la peste medieval, un designio de la divinidad, sino el resultado de una mala gestión  de los hombres y casi siempre también de la injusticia.

    Y para terminar, una noticia que leo ahora en la pantalla del ordenador: Mientras la venta de coches cae un diecisiete por ciento en los modelos medios, la de automóviles de lujo se dispara a un ochenta y tres por ciento. No hay que pensar mucho, los pobres, casi todos, cada vez más pobres y algunos, unos pocos, cada vez más ostentosos. En medio, una tierra de desolación y de necesidad por donde transitan personas desesperadas, despedidas de sus trabajos, y con las manos llenas de horas vacías.

Mi yerno y yo

Mi yerno y yo

Hugo Martínez Abarca

Quien mucho abarca

Demos por hecho que el mismo párrafo que en 1994 se refería a Roldán, Mariano Rubio y el resto de ladrones de los que se rodeó Felipe González se refiere en 2011 a Urdangarín y no a Matas, Camps y el resto de ladrones de los que se ha rodeado Mariano Rajoy. Juan Carlos de Borbón podría salir a la calle con una escopeta recortada, disparar contra todo lo que se mueva y volver a palacio por el carril contrario y con 1 gramo de sangre por litro de alcohol y según el artículo 56.3 de la constitución nadie podría juzgarle por ello. Es poco verosímil que haga algo así, pero tampoco podría ser juzgado si hubiera aprendido del que fuera administrador de sus cuentas (lo que en otros casos se llama testaferro) Manuel Prado y Colón de Carvajal, de sus íntimos amigos Javier de la Rosa y Mario Conde o de su yerno, a robar del erario. Ni si fuera verdad que a través de “Manolo Prado” Juan Carlos recibía de la monarquía saudí unos céntimos por cada barril de petróleo que importamos a aquel paraíso democrático.

Que una persona que está judicialmente blindada como Juan Carlos de Borbón diga que la justicia es igual para todos y entendamos que se está refiriendo a que la justicia tratará la corrupción de su familia igual que cualquier otra es una mofa al país (mofa, por cierto, que aplauden hoy PP, PSOE, CiU y Compromis-Q al menos).

Por poner un ejemplo práctico: hace unos días todos los medios de comunicación contaron que fuentes oficiales de la Casa del Rey explicaban que en 2006 la Corona había pedido a un abogado que examinara los chanchullos de Urdangarin y decidieron que lo que había que hacer era conseguirle un sueldo (Telefónica Internacional, que tan pronto emplea a Zaplana como al duque), cerrar el Instituto Noos (sustituyéndolo por una Fundación según unas versiones y sin sustituirlo por nada según las fuentes oficiales de la real Casa: ocurre que de hecho Iñaki lo sustituyó por una Fundación) y mandarle al extranjero, en concreto a Washington. Como no soy abogado, se me deben de escapar matices, pero esto que cuentan fuentes oficiales de la Casa del Rey suena muy parecido a lo que define como encubrimiento el artículo 451 del Código Penal:

Será castigado con la pena de prisión de seis meses a tres años el que, con conocimiento de la comisión de un delito y sin haber intervenido en el mismo como autor o cómplice, interviniere con posterioridad a su ejecución, de alguno de los modos siguientes:

  1. Auxiliando a los autores o cómplices para que se beneficien del provecho, producto o precio del delito, sin ánimo de lucro propio.
  2. Ocultando, alterando o inutilizando el cuerpo, los efectos o los instrumentos de un delito, para impedir su descubrimiento.

No hace falta investigar: haya encubierto o no el rey a Urangarin según confesión propia… no ha cometido delito de encubrimiento porque es mentira que la justicia es igual para todos: el rey no está sujeto al Código Penal y punto. No hay que recordar que para que Botín no fuera un delincuente los tribunales se inventaron la Doctrina Botín, ni que el indulto a Miguel Montes es sorprendentemente más chapucero que el indulto al banquero Sáenz, ni que desde hace años muchos habíamos escuchado que Urdangarín había sido enviado a Washington porque se estaba pasando en el descaro con sus chanchullos pero nunca nadie lo ha investigado y, de hecho, si ahora lo investigan es porque apareció en el caso Palma Arena: investigaron a Matas y apareció Urdangarín, nunca investigaron directamente a Urdangarín pese a que lo suyo era un clamor (como escribía el otro día Elvira Lindo con sorprendente tino: “si lo sabía yo, es que lo sabía todo el mundo).

En una monarquía la justicia es formalmente desigual para todos. Miente quien diga que justicia es igual para todos. Si lo sabrá Juan Carlos de Borbón.

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NOTAS AL PIE DEL DISCURSITO:

1.- Sorprende la foto de la mesita con Zapatero y Rajoy unidos por el monarca. ¿Está denunciando el turnismo bipartidista del que es vértice o está pidiendo más unidad del bipartito como hizo el año pasado con la selección de fútbol?

2.- En 2010 Juan Carlos de Borbón sólo dijo del terrorismo que “es una lacra que debe desaparecer“. La lacra ya ha desaparecido: ya no habrá terrorismo. Pero el discurso del rey tiene por objeto aparentar neutralidad en lo que es un discurso de parte. Así que sin hacer mención a que por fin nadie va a ser asesinado, secuestrado ni amenazado ni nada por ETA cambia de discurso y, al mayororejense modo eleva el listón: “los terroristas tienen que entregar las armas y desaparecer“. No hay alegría por el triunfo de este año sino sólo nuevas exigencias. Eso no es neutro, es parte de un aparato de propaganda inmovilista.

3.- ¿”La reina y yo“? No: primer discurso de nochebuena sin citar a la reina. ¿Otra que desaparece del Museo de Cera? ¿Cese temporal de la convivencia o el yernísimo está generando una bronca en Zarzuela entre quienes quieren mandarlo a la sala de deportes del museo y quienes se fotografían con él de compras en Washington? Primero sacaron a Marichalar pero como yo no era Marichalar no hice nada, después fueron por Urdangarín, pero como yo no era…

4.- En cuanto pueda reviso quién ganó la porra de ayer y ya lo comentaré por aquí.

http://blogs.tercerainformacion.es/iiirepublica/2011/12/25/mi-yerno-y-yo/

* Dibujo de Mena.

¿República de derechas o Poder Constituyente?

¿República de derechas o Poder Constituyente?

Javier Parra

Crónicas de Patergrado

No éramos demasiados – aunque tampoco éramos pocos, los que hace apenas cinco años planteábamos que llegaría el día en que los llamados “poderes fácticos”, cuando el actual régimen no fuera capaz de satisfacer sus aspiraciones, lo dejarían caer o lo tumbarían, y con él a la propia institución que durante los últimos 36 años ha tenido el carácter de intocable.

Julio Anguita decía en mayo de 2007: ”Puede que mañana tengamos una República de derechas y los nuestros irán como tontos con la banderita”. Pues bien, como no creo que ninguno de nosotros tenga ganas de agitar la banderita de una República de derechas como si fuera tonto, se hace más urgente que nunca abordar con extrema audacia e inteligencia el impulso de un proceso constituyente con capacidad de trascender, de superar procesos endogámicos o repetitivos, de conectar con las más vastas capas de la sociedad a través de los movimientos sociales. Y esto no puede hacerse encerrados en las sedes, y tampoco mirando el futuro republicano con unas gafas del siglo XX, al igual que nuestros predecesores no lo hicieron con unas del siglo XIX. La República es modernidad, cultura y radicalismo democrático, por lo que deberá beber de las aguas que han brotado de las experiencias que en ese sentido se han producido a lo largo de la Historia.

El caso es que las previsiones ya se están cumpliendo y hasta un niño podría percatarse de que esos poderes fácticos, que nada tienen que ver con el régimen de partidos ni con el arco parlamentario - ni con la democracia – ya están dando pasos. Unos pasos gigantes, precisos, estridentes y demoledores que están dinamitando lo que queda de la estructura del Estado y que avanzan, si nada lo impide, hacia la instauración de una República presidencialista, neoliberal, conservadora y con un fuerte aparato represivo.

La realidad es que en apenas 6 meses los llamados “mercados” se han hecho con el control de la Constitución de 1978 y ahora desde un segundo frente – el mediático – han comenzado el asalto a la Jefatura del Estado. Las corruptelas de Urdangarín han facilitado la tarea, es cierto, pero no es menos cierto que los chanchullos eran conocidos desde hace más de cinco años y es ahora cuando están salpicando con su indecencia la actualidad política y social.

En cuatro años la diferencia porcentual entre los partidarios de la Monarquía y la República ha pasado del 47% al 12%, por lo que es previsible que en un plazo muy corto de tiempo haya más republicanos que monárquicos en España. La República está en camino, sólo queda por ver si será impuesta desde arriba o constituida desde abajo. Por supuesto dependerá en gran medida de la capacidad de respuesta – y de propuesta – popular frente a lo que se está imponiendo. No es descabellado que en determinado momento nos digan desde los medios del régimen que con algunas reformas en la Constitución del 78 puede introducirse el modelo Republicano y así todos contentos. No habría que tocar la mayor parte del texto, ni la bandera, ni los símbolos, cumpliríamos los objetivos de déficit, y seguro que incluso se conseguiría que algunos salieran como tontos con la banderita. Si creyeramos que esto no es posible es que estamos subestimando al adversario, y eso tampoco sería de ser demasiado inteligentes.

Por tanto, ante el ataque sistemático por parte de los mercados y sus capataces sólo hay una respuesta posible, y es la de la creación de un Poder Constituyente que subvierta de manera democrática incluso las propias instituciones del régimen. Es posible y lo demostraremos.

En España no sobran funcionarios sino defraudadores y los dirigentes patronales que los encubren

En España no sobran funcionarios sino defraudadores y los dirigentes patronales que los encubren

Juan Torres

El presidente de la patronal española ha vuelto a insistir en que sobran funcionarios en España y que hay que poder despedirlos igual que a los trabajadores de la empresa privada (Nada nuevo, pues desde que llegó al cargo viene diciendo que en "Hay más de 150.000 funcionarios del Estado que no tienen trabajo que hacer").

Veamos qué hay de verdad en ello.

En España el porcentaje de personas adultas que trabajaban para el sector público en 2008 era del 13% del total de la población activa, uno de los más bajos de la UE-15 (16%). En los países europeos cuyas economías son de las más competitivas y eficientes del mundo, según la OCDE, ese porcentaje era aún mayor: 26% en Dinamarca, 22% en Suecia o 19% en Finlandia.

En España, pues, no sobran sino que faltan funcionarios, al menos en comparación con nuestros países vecinos en donde las cosas funcionan mucho mejor. Y eso es el resultado, principalmente, de que nuestro Estado de bienestar está menos desarrollado porque el gasto social es aquí bastante más bajo que en la Europa de los 15 (aproximadamente el 72% de su media).

Pero eso no es lo peor de lo que no sabe o de lo que oculta el líder de la patronal.

El número de empleados públicos en España es de unos de 3,1 millones y se calcula que el coste de sus nóminas es más o menos de unos 115.000 millones de euros anuales.

El colectivo de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) estima que la evasión fiscal de las grandes fortunas, corporaciones empresariales y grandes empresas alcanzó los 42.711 millones de euros en 2010 (Actualidad Gestha: El 72% del fraude fiscal lo hacen grandes empresas). O sea, el 37% de lo que cuestan los más de tres millones de empleados públicos españoles, y casi la mital de los 92.000 millones de deficit público de ese ejercicio.

Es evidente, pues, que la patronal no propone reducir el número de funcionarios (como también recortar el gasto en educación, en salud, en pensiones o en servicios a las personas dependientes) porque aquí se gaste mucho en esos conceptos sino porque quieren que las grandes fortunas y los grandes capitales defrauden aún más y paguen todavía menos a Hacienda.

Y, por otra parte, es verdaderamente aberrante y demencial que un dirigente empresarial prefiera que haya 115.000 personas menos sin ingreso en la economía, debilitando así la demanda y los beneficios de miles de pequeños y medianos empresarios afiliados a su propia organización patronal, solo para evitar que la exigua minoría de privilegiados a quien defiende (que no la totalidad de los empresarios) contribuya como los demás al progreso social.

La conclusión es sencilla: en España no sobran funcionarios sino defraudadores que usan para encubrirse a los dirigentes de la patronal. Y dicho esto, no hay que olvidar que es imprescindible -como en cualquier otro ámbito que tenga que ver con la asignación de recursos- que la administración pública sea lo más útil y eficiente posible. Lo que sucede es que en el caso español esto, como acabamos de ver, no tiene que ver con proporcionarle menos recursos sino más (por ejemplo, España es uno de los países europeos que menos gasto público dedica a luchar contra el fraude y a obtener ingresos fiscales) y con emplearlos mejor y más al servicio de la creación de riqueza y bienestar, que es algo muy distinto a los recortes que se vienen realizando y que se quieren seguir llevando a cabo.

Un año

Un año

Tomás Hernández. Costadigital.es

Lo peor del casi acabado 2011 fuera de las fronteras diría que ha sido ese cambio de ‘birlibirloque de trilero’ en la presidencia de gobierno de dos países europeos: Grecia primero e Italia después.

Unos presidentes legítimamente elegidos en unas votaciones democráticas son fulminantemente destituidos de  la noche a la mañana. ¿Por quién? Esa es la gran pregunta y esta cuartilla no da para tanto y mi capacidad de análisis menos.

Pero lo sorprendente es que en la democrática Europa que envía tanques y misiles contra el infiel que no entiende tan ‘hermosa democracia’, esa Europa que lleva más de dos mil años intentando hacer del consenso una forma de convivencia y de gobierno, no mueve un dedo cuando alguien -¿quién?- destituye a Papandreu y a Berlusconi. Y esto ocurre sin proceso electoral alguno, sin decisión alguna de sus Parlamentos, sin urnas de por medio.

El favoritismo, la forma más humana del abuso de poder, provoca justificada repulsa social y desengaño. Tanto da el tamaño de la injusticia o la importancia del cargo designado arbitrariamente. Bien sea para un ‘trabajillo modesto’ o para el consejo de administración de alguna Caja de Ahorros. Pues bien a dedo nos han cambiado a dos presidentes de gobierno de dos países independientes y aquí no se ha movido una hoja. No sé qué alarma más, si la impunidad del atropello o la pasividad con la que el asalto ha sido aceptado.

En las fronteras de ‘nuestro pequeño mundo’ leo en este periódico que estamos gobernados por un tripartito. Ahora me entero. Pero aún así, ¿y qué? Como si gobernara un cuatri-, penta, sexta-partito. El consenso es democrático; la altanería, la altivez, la confusión entre lo público y lo privado, nunca lo fue.

Como siempre, lo que sucede aquí es una minucia, aunque nuestra, pero lo de Grecia, lo de Italia, quizá abra una brecha irreparable.

El banco malo y la deuda pública

El banco malo y la deuda pública

Albert Recio - Consejo Científico de ATTAC España

Una de las posibles contrarreformas que tiene planteado sobre la mesa el nuevo Gobierno de Mariano Rajoy es la creación de un banco malo que absorbiera los créditos inmobiliarios de dudosa recuperación.

La banca española lleva tiempo insistiendo en esta propuesta para superar la crisis financiera. Dada la estrecha conexión del PP con los intereses del sector bancario la propuesta tiene bastantes posibilidades de formar parte del paquete de reformas con que nos amenaza la nueva mayoría absoluta.

Desde el punto de vista de la banca esta solución es perfecta. Por una parte el banco malo les permitiría sacar de su balance activos improbables que les obligan a efectuar provisiones que al final reducen su rentabilidad. Este banco sería vendido al Estado. La compra se financiaría con títulos de la deuda pública, con lo que los bancos transformarían sus créditos de dudoso cobro por títulos de la deuda pública, cuyo pago está garantizado por la misma Constitución española. Además pasarían a aumentar su posición de acreedores del Estado y por tanto verían reforzada su capacidad de dictar reformas al sector público. Negocio redondo.

Dado que la exposición de la banca al crédito financiero se situaba en junio en los 176.000 millones de Euros, la creación de este banco financiado con deuda significaría un elevado aumento de la deuda pública y por tanto una reforzada exposición del país a la exigencia de ajustes. Además de un fuerte aumento de la carga financiera sobre el presupuesto público.

Oponerse a la creación de un banco malo debe ser la primera batalla por el tema de la deuda. Y una buena oportunidad para denunciar el doble trato aplicado a las deudas del sector financiero y de los particulares que no pueden pagar la hipoteca de su vivienda. A quienes argumentan que no puede aprobarse la dación de pago porque hundiría a la banca se puede objetar la posibilidad de crear algún organismo público que los proteja.

Juan Carlos Borbón acumula una fortuna de 1.790 millones de euros

Revolution in Spain

Franco necesitaba un sucesor. No podía dejar a España en manos de la masonería y el bolchevismo, y tampoco podía arriesgarse a la puesta en marcha de una democracia liberal. Decidió traerse a Juan Carlos I de Borbón, que se había exiliado a Italia junto a su padre con la proclamación de la república, y adoctrinarle en los principios franquistas. Este chico llegó a España con una mano delante y otra detrás, sin una peseta en el bolsillo, pero hoy acumula una fortuna de 1790 millones de euros, según la revista Forbes. También hay que decir que esta afirmación no es del todo correcta en sí, pues se le asocian también los bienes del Estado de los que disfruta.

La familia del Rey Juan Carlos hace sus negocios. Su yerno es consejero de Telefónica. Su hermana se centra en las empresas de lujo. Su primo hermano llena sus bolsillos con negocios de telecomunicaciones, autopistas y petróleo.

Y la lista se amplía según descendemos en su árbol genealógico. Pero al rey oficialmente no se le conoce ninguna otra empresa que la Jefatura del Estado.

Entonces, ¿cómo ha conseguido amasar una fortuna estimada por las revistas Forbes y Eurobusiness en 1.790 millones de euros? Diferentes libros y cargos públicos denuncian que los regalos recibidos y el uso de testaferros podrían acercarnos a la respuesta a esta pregunta. Por ejemplo, para su último yate Fortuna empresarios mallorquines sumaron una colecta, sugerida por el propio rey, de 2.600 millones de pesetas, según el periodista Matías Vallés, a lo que el Gobierno regional de Jaume Matas (PP) sumó 400 millones. Y así disfruta de sus veraneos, como cada año recogen las imágenes de la familia real en Mallorca. La mayoría compartidas con numerosos logos de conocidas empresas.

“Hay que tener cuidado con la estimación de Forbes porque incluía cosas del Patrimonio Nacional. A su nombre no encontramos nada legalmente. Incluso se le ha acusado e investigado por delitos financieros, como el cobro ilegal de comisiones y el robo de las obras de arte del Ducado de Hernani”, denuncia Iñaki Errazkin, autor de ‘Hasta la coronilla. Autopsia de los Borbones’.

La única forma de conocer sus ingresos públicos es rastrear los presupuestos. Directamente en 2009 recibió 8,9 millones. “Patrimonio Nacional destina unos 140 millones al mantenimiento de palacios y otras posesiones, seis millones del Ministerio de Administraciones Públicas son destinados para asesores, funcionarios de élite… Además, el parque móvil de unos 60 vehículos de alta gama corresponde al Ministerio de Economía y todos sus viajes corren a cargo de Defensa o Asuntos Exteriores”, explica Antonio Romero, ex diputado de IU y coordinador de la Red de Municipios y Cargos Públicos por la III República.

Pero las cuentas no cuadran. Y nadie lo puede investigar. El artículo 56 de la Constitución establece que “la persona del rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad”. Incluso tras el nombramiento de un interventor de las cuentas reales en 2007, la Casa Real afirmaba que era “una decisión administrativa y burocrática adoptada por el rey para mejorar el funcionamiento interno de la institución, no tiene más trascendencia“.

La Casa Real actúa como un verdadero paraíso fiscal, interpretan la disposición libre de su presupuesto, como que no tienen que dar explicaciones a nadie”, denuncia Romero. La falta de control por parte, incluso, de los propios organismos públicos, fue denunciado en abril ante el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo por Esquerra Republicana de Catalunya.

Recientemente, Gaspar Llamazares (IU) tenía que ampliar una pregunta al Gobierno sobre si podía dar “garantías de que ningún recurso de la familia real esté en paraísos fiscales” a todas las instituciones del Estado. No era la primera vez que denuncias similares se hacían públicas.

Patricia Sverlo recogía en ‘Un rey golpe a golpe’ (Ardi Beltza, 2000) que tanto él como su familia tienen ahorrados 6.000 millones de pesetas en bancos suizos, por “si las cosas se tuercen en el Estado”. Los escándalos económicos han salpicado en numerosas ocasiones a Juan Carlos de Borbón. Y han servido como indicios de los negocios en que podría estar involucrado. Durante los gobiernos de Felipe González, varios casos de corrupción fueron protagonizados por empresarios y personas de su máxima confianza: Javier de la Rosa, Manuel Prado de Colón y Carvajal, José María Ruiz Mateos o Mario Conde pisaron en varias ocasiones los tribunales. Una situación que vuelve a estar presente con la publicación en septiembre del libro de Conde, Memorias de un preso, donde relata los intentos del rey por frenar la intervención de Banesto y su posterior enjuiciamiento.

A ellos se suman nuevos episodios, aunque toquen más de cerca a su sucesor. A primeros de agosto era detenido Pepote Ballester por el escándalo del Palma Arena; y Telma Ortiz, hermana de la princesa Letizia, era nombrada ‘a dedo’ subdirectora de Proyectos del Departamento de Relaciones Internacionales del Ayuntamiento de Barcelona (PSC e ICV).

Humildes comienzos: Desde su designación como heredero de Franco, el rey no ha dejado de incrementar su fortuna privada. Siempre se recuerdan los problemas económicos que tuvo su familia tras el exilio de Alfonso XIII. Pero todo cambió desde que Luis Valls Taberner (Banco Popular) empezara a administrar una “suscripción popular” para aportar liquidez con el apoyo de otros banqueros, muchos nobles y empresarios franquistas.

Posteriormente recogería el testigo José María Ruiz Mateos. Un hecho que utilizó para intentar protegerse de la Justicia cuando Rumasa le fue expropiada. Entonces denunció haber entregado mil millones de pesetas al monarca. La fortuna de Juan Carlos de Borbón y su familia ha continuado aumentado. Y de forma ‘discreta’. ¿Hasta cuánto? No lo sabemos, pero la cifra de 1.790 millones “nunca ha sido desmentida por La Zarzuela”, según se recogía en un escrito del coronel Amadeo Martínez Inglés al Parlamento en 2008, quien un año antes había publicado ‘Juan Carlos I, el último Borbón. Las mentiras de la monarquía española’.

La gran regresión

La gran regresión
Ignacio Ramonet
Le Monde Diplomatique
Está claro que no existe, en el seno de la Unión Europea (UE), ninguna voluntad política de plantarle cara a los mercados y resolver la crisis. Hasta ahora se había atribuido la lamentable actuación de los dirigentes europeos a su desmesurada incompetencia. Pero esta explicación (justa) no basta, sobre todo después de los recientes “golpes de Estado financieros” que han puesto fin, en Grecia y en Italia, a cierta concepción de la democracia. Es obvio que no se trata sólo de mediocridad y de incompetencia, sino de complicidad activa con los mercados.
¿A qué llamamos “mercados”? A ese conjunto de bancos de inversión, compañías de seguros, fondos de pensión y fondos especulativos (hedge funds) que compran y venden esencialmente cuatro tipos de activos: divisas, acciones, bonos de los Estados y productos derivados.
Para tener una idea de su colosal fuerza basta comparar dos cifras: cada año, la economía real (empresas de bienes y de servicios) crea, en todo el mundo, una riqueza (PIB) estimada en unos 45 billones (1) de euros. Mientras que, en el mismo tiempo, a escala planetaria, en la esfera financiera, los “mercados” mueven capitales por un valor de 3.450 billones de euros. O sea, setenta y cinco veces lo que produce la economía real...
Consecuencia: ninguna economía nacional, por poderosa que sea (Italia es la octava economía mundial), puede resistir los asaltos de los mercados cuando éstos deciden atacarla de forma coordinada, como lo están haciendo desde hace más de un año contra los países europeos despectivamente calificados de PIIGS (cerdos, en inglés): Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España.
Lo peor es que, contrariamente a lo que podría pensarse, esos “mercados” no son únicamente fuerzas exóticas venidas de algún horizonte lejano a agredir nuestras gentiles economías locales. No. En su mayoría, los “atacantes” son nuestros propios bancos europeos (esos mismos que, con nuestro dinero, los Estados de la UE salvaron en 2008). Para decirlo de otra manera, no son sólo fondos estadounidenses, chinos, japoneses o árabes los que están atacando masivamente a algunos países de la zona euro.
Se trata, esencialmente, de una agresión desde dentro, venida del interior. Dirigida por los propios bancos europeos, las compañías europeas de seguros, los fondos especulativos europeos, los fondos europeos de pensiones, los establecimientos financieros europeos que administran los ahorros de los europeos. Ellos son quienes poseen la parte principal de la deuda soberana europea (2). Y quienes, para defender –en teoría– los intereses de sus clientes, especulan y hacen aumentar los tipos de interés que pagan los Estados por endeudarse, hasta llevar a varios de éstos (Irlanda, Portugal, Grecia) al borde de la quiebra. Con el consiguiente castigo para los ciudadanos que deben soportar las medidas de austeridad y los brutales ajustes decididos por los gobiernos europeos para calmar a los “mercados” buitres, o sea a sus propios bancos...
Estos establecimientos, por lo demás, consiguen fácilmente dinero del Banco Central Europeo al 1,25% de interés, y se lo prestan a países como, por ejemplo, España o Italia, al 6,5%... De ahí la importancia desmesurada y escandalosa de las tres grandes agencias de calificación (Fitch Ratings, Moody’s y Standard & Poor’s) pues de la nota de confianza que atribuyen a un país (3) depende el tipo de interés que pagará éste por obtener un crédito de los mercados. Cuanto más baja la nota, más alto el tipo de interés.
Estas agencias no sólo suelen equivocarse, en particular en su opinión sobre las subprimes que dieron origen a la crisis actual, sino que, en un contexto como el de hoy, representan un papel execrable y perverso. Como es obvio que todo plan de austeridad, de recortes y ajustes en el seno de la zona euro se traducirá en una caída del índice de crecimiento, las agencias de calificación se basan en ello para degradar la nota del país. Consecuencia: éste deberá dedicar más dinero al pago de su deuda. Dinero que tendrá que obtener recortando aún más sus presupuestos. Con lo cual la actividad económica se reducirá inevitablemente así como las perspectivas de crecimiento. Y entonces, de nuevo, las agencias degradarán su nota...
Este infernal ciclo de “economía de guerra” explica por qué la situación de Grecia se ha ido degradando tan drásticamente a medida que su gobierno multiplicaba los recortes e imponía una férrea austeridad. De nada ha servido el sacrificio de los ciudadanos. La deuda de Grecia ha bajado al nivel de los bonos basura.
De ese modo los mercados han obtenido lo que querían: que sus propios representantes accedan directamente al poder sin tener que someterse a elecciones. Tanto Lucas Papademos, primer ministro de Grecia, como Mario Monti, Presidente del Consejo de Italia, son banqueros. Los dos, de una manera u otra, han trabajado para el banco estadounidense Goldman Sachs, especializado en colocar hombres suyos en los puestos de poder (4). Ambos son asimismo miembros de la Comisión Trilateral.
Estos tecnócratas deberán imponer, cueste lo que cueste socialmente, en el marco de una “democracia limitada”, las medidas (más privatizaciones, más recortes, más sacrificios) que los mercados exigen. Y que algunos dirigentes políticos no se han atrevido a tomar por temor a la impopularidad que ello supone.
La Unión Europea es el último territorio en el mundo en el que la brutalidad del capitalismo es ponderada por políticas de protección social. Eso que llamamos Estado de bienestar. Los mercados ya no lo toleran y lo quieren demoler. Esa es la misión estratégica de los tecnócratas que acceden a las riendas del gobierno merced a una nueva forma de toma de poder: el golpe de Estado financiero. Presentado además como compatible con la democracia...
Es poco probable que los tecnócratas de esta “era post-política” consigan resolver la crisis (si su solución fuese técnica, ya se habría resuelto). ¿Qué pasará cuando los ciudadanos europeos constaten que sus sacrificios son vanos y que la recesión se prolonga? ¿Qué niveles de violencia alcanzará la protesta? ¿Cómo se mantendrá el orden en la economía, en las mentes y en las calles? ¿Se establecerá una triple alianza entre el poder económico, el poder mediático y el poder militar? ¿Se convertirán las democracias europeas en “democracias autoritarias”?
Notas
(1) Un billón = un millón de millones.
(2) En España, por ejemplo, el 45% de la deuda soberana lo poseen los propios bancos españoles, y los dos tercios del 55% restante, los detentan establecimientos financieros del resto de la Unión Europea. Lo cual significa que el 77% de la deuda española ha sido adquirida por europeos, y que sólo el 23% restante se halla en manos de establecimientos extranjeros a la UE.
(3) La nota más elevada es AAA, que, a finales de noviembre pasado, sólo poseían en el mundo algunos países: Alemania, Australia, Austria, Canadá, Dinamarca, Francia, Finlandia, Países Bajos, Reino Unido, Suecia y Suiza. La nota de Estados Unidos ha sido degradada, en agosto pasado, a AA+. La de España es actualmente AA-, idéntica a la de Japón y China.
(4) En Estados Unidos, Goldman Sachs ya consiguió colocar, por ejemplo, a Robert Rubin como Secretario del Tesoro del Presidente Clinton, y a Henry Paulson en esa misma función en el gabinete de George W. Bush. El nuevo presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, fue también vicepresidente de Goldman Sachs para Europa de 2002 a 2005.

Fuente original: http://www.monde-diplomatique.es/?url=editorial/0000856412872168186811102294251000/editorial/?articulo=1f197f01-9a45-4451-81b0-4ffe3a916e07

La vuelta del proletario (1)

La vuelta del proletario (1)

Francisco Cervilla. Costadigital

O sea, que los estafadores, ladrones, bandidos, malhechores, salteadores de caminos, (y un largo etcétera), no estaban en la cárcel o escondidos en sus casas ocultando sus rostros para impedir ser descubiertos, no, se dedicaron a pasearse y mostrarse en la prensa y la televisión, se prodigaron en todos los medios posibles, se afanaron para  embarcarse en las grandes empresas, entidades bancarias, organismos públicos, gobiernos y en las más altas instancias, se colaron por todos los resquicios, que por lo visto eran muchos, para hacer suculentos negocios y pillar todo lo que se pusiera  al alcance de sus manos. Lograron de este modo desprestigiar una profesión tan noble como imprescindible, la política, consagrando en la misma tacada la cultura del pelotazo.

La magnitud del descaro fue tal que pese a las espesas coberturas levantadas con laberínticas triquiñuelas legales y complejas ingenierías financieras, pese al inmenso poder que llegaron a tener y tienen, no pudieron aquietar los rumores y las sospechas, que ellos mismos con su forma de proceder alimentaron.
Pero el saqueo de las arcas públicas no era un hecho sin trama, tenía su contexto, iba de la mano de la gran afluencia de dinero y del dispendio de muchos responsables de la administración: construcción de aeropuertos inútiles, edificaciones de centros culturales y ciudades de la cultura megalomaníacos, levantamientos de estadios imperiales jamás llenos, puertos inacabables, trazados de AVE para usuarios fantasmas. Delirio fruto de la demagogia, el populismo y la jactancia del electo de turno.

Al expolio de lo público vino a sumarse la crisis. Esa crisis de la que nos dicen, muchos de los que han malgastado, han robado o han sido testigos del hurto, que somos responsables. No hay dinero, nos explican con tono reprobatorio, como si nos lo hubiéramos tragado nosotros, el pueblo, la plebe como se dice. Hemos llegado a enterarnos que vivíamos de prestado, que el dinero que creíamos tener era una falacia, y así nos hemos percatado de que todas las facilidades de los bancos, solícitos para conceder préstamos, con el fin de poder comprar el último coche, tener la mejor segunda residencia cuando aún estaba sin pagar la primera, hacer el mejor viaje, etcétera, eran una trampa. El banco amigo, dejó de serlo.
Nos pusimos al corriente de órganos y operaciones financieras que nos resultaban ajenas e incomprensibles. Empezamos a observar los movimientos de la bolsa. La economía como noticia lo nublaba todo. Aparecieron, o se nos hicieron presentes, los mercados, las agencias de calificación, la prima de riesgo. Y ahora seguimos el rastro casi diario del engendro Merkozy. Y ello sin ninguna vocación.

Tanta atención nos ha llevado a comprender lo que no nos interesaba saber. No por pereza intelectual sino tal vez por resistencia inconsciente. Un día te enteras de una cosa y otro de otra y con esa especie de saber acumulativo e inservible adviertes que las agencias de calificación, cuyas decisiones tanto preocupan a todo el orbe, son lo mismo que la industria financiera. Esas agencias calificadoras de la deuda o la solvencia de los países, que tanto pueden afectar a nuestra vida por más lejanas que nos parezcan, resultaron ser propiedad de los mismos amos de las empresas financieras que compran tal deuda, de modo que adquieren el producto a la vez que ponen el precio. Sí o sí. Sólo vale su propia ley.

Cabe preguntarse por ese gigantesco poder que tiene la capacidad de crear una crisis financiera global y poner a un continente entero a sus pies, un poder ante el que claudican las naciones más poderosas y al que los políticos más avezados no se atreven a regular, dejándonos al socaire de una ley impuesta por unos pocos, gente con nombre y apellidos, una ley arbitraria, salvaje, despótica. Un poder y una ley que impone gobiernos a los que instruye, barriendo la soberanía popular, de forma que la democracia parece un simulacro, una ficción, el maquillaje de una realidad autocrática que hasta ahora no podíamos ver. Y de esta realidad sólo nos puede sacar -es lo que habría que esperar y exigir- la política, imponiendo la autoridad de los Estados a la explotación financiera.

Así, se impone la idea que lo que conocemos como el estado del bienestar, las conquistas sociales, todo eso que en este momento está siendo derribado por mor de los mercados, no ha sido sino una concesión, una especie de consentimiento del gran capital al extinto tiempo de las ideologías y de los valores que aglutinaban a gran parte de la humanidad y que funcionaba como contención, puesto que el dinero no era el gran y único valor.

Este capitalismo feroz, que ha hecho creer a tantos que eran ricos o que podrían serlo, que empuja al consumo, es el mismo que ahora, en flagrante contradicción, exige el ayuno y la privación de aquello que creíamos tener. Es el capitalismo que empobrece y que convoca, o sería más preciso decir produce, al proletario, al proletario en su sentido antiguo, romano, aquel que sólo cuenta con su cuerpo y con su prole como único patrimonio.

¿Dónde está el "tsunami"?


Vicenç Navarro
Público


No hay plena conciencia en los mayores centros de los establishments políticos y mediáticos españoles del grado de descontento de la mayoría de la población hacia la clase política. Una de las expresiones utilizadas por el Movimiento 15-M para manifestar su desacuerdo con las políticas públicas altamente impopulares aprobadas durante los años de crisis por mayorías en las Cortes españolas (y en varios parlamentos autonómicos), es que tales políticos “no nos representan”, dicho que goza de una simpatía generalizada entre la población. Las encuestas de opinión popular expresan que la clase política se ha convertido en uno de los mayores problemas que existe en España.

Este desapego con las instituciones políticas está basado, en parte, en la naturaleza poco representativa del Parlamento, resultado de un sistema electoral poco representativo, hecho que se ha mostrado con toda claridad en las elecciones del 20-N.

La interpretación más común en los medios de mayor difusión españoles es que la población se ha movido hacia la derecha, eligiendo masivamente al partido conservador. Con ello se señala por parte de tales medios que existe un amplio apoyo a las propuestas electorales de tal partido, que se centran en la necesidad de hacer recortes masivos de gasto público. Rajoy señaló en campaña que, excepto las pensiones, ningún otro capítulo del presupuesto se salvaría de las reducciones de gasto público.

La victoria del PP se está presentando, pues, como una victoria abrumadora, utilizándose el término tsunami con gran frecuencia. Y como muestra de este tsunami se presenta el mapa electoral de España cubierto de azul, el color del PP, excepto en Catalunya y en el País Vasco. Tal tsunami se presenta también como un mandato para hacer políticas de austeridad. Por cierto, en Catalunya, la victoria de CiU también se ha presentado como una aprobación masiva por parte del pueblo catalán de las políticas de recortes que ha realizado tal partido en el Gobierno.

En todas estas interpretaciones se ignora la escasa calidad democrática del sistema electoral español. Veamos los datos. El PP consiguió sólo el 30% del voto del censo electoral, es decir, de todos los españoles adultos que podían votar. Ello quiere decir que el 70% no le votó. No es cierto, por lo tanto, que el pueblo español que incluye, además de los votantes del PP, a los abstencionistas y a los votantes de otras opciones políticas, haya dado su apoyo al PP y a sus políticas de austeridad. La gran mayoría del pueblo español no votó al PP, ni apoya sus políticas.

Es más, los datos tampoco confirman que haya habido un movimiento del pueblo español hacia la derecha. El voto del PP fue del 30,27% de todas las personas que podían votar, que fue sólo un 0,96% (repito, sólo un 0,96%) más del que consiguió en 2008 en las anteriores elecciones legislativas (un 29,31%). Es difícil sostener que ha habido un tsunami a favor del PP, la expresión utilizada en la mayoría de los medios. Continúa siendo un partido que, bajo un sistema proporcional que diera el mismo peso a todos los votos, sería minoritario. Su aumento acentuado de número de parlamentarios se debe primordialmente al colapso del PSOE, que pasó de representar el 32,19% del censo electoral al 19,49%, precisamente por haber hecho los recortes que ahora el PP quiere expandir. No es coherente argumentar que hay un mandato popular para realizar las políticas de austeridad del PP cuando el PSOE fue expulsado del Gobierno precisamente por llevar a cabo tales políticas.

Una situación incluso más acentuada ocurre en Catalunya con CiU. Este partido consiguió sólo el voto del 18,8% de todos los catalanes que podían votar, lo cual quiere decir que el 81,2% no le votó. Deducir de ello –como ha concluido el presidente de tal partido y de la Generalitat– que el resultado de las elecciones es una muestra de apoyo del pueblo catalán a sus recortes es una lectura excesivamente sesgada que carece de credibilidad. Aquí, de nuevo, el hecho de que se presentara a toda Catalunya bajo los colores de CiU se debe predominantemente al descenso tan notable del PSC, que pasó de cosechar el apoyo de un 31,74% del censo electoral (de todos los catalanes que podían votar) a un 17,1%, resultado en gran parte de la identificación del PSC con los recortes del Gobierno Zapatero.

No hay, pues, un mandato popular para que el PP o CiU realicen las políticas de recortes, si por mandato se entiende el deseo de la mayoría de la ciudadanía. En realidad, las encuestas que tenemos disponibles muestran que la mayoría de la población no está de acuerdo con tales políticas, favoreciendo otras alternativas, muchas de las cuales ni siquiera están siendo consideradas (encuesta del CIS de 2010 y 2011).

Vemos, pues, que el partido que gobernará es un partido minoritario entre la población española, aunque tenga gran mayoría en escaños. De ahí que cuando el Movimiento 15-M denuncie a las Cortes españolas por realizar las políticas impopulares de recortes, por no representar a la mayoría de la población, llevará toda la razón, pues representarán sólo a una minoría. El PP tendrá un control casi absoluto sobre los aparatos del Estado sin que le haya votado la mayoría de los españoles, por mucho que los medios pinten en azul el mapa de España. No hay duda de que, de llevarse a cabo tales políticas de recortes, además de generar gran conflicto social, desacreditarán todavía más a la clase política y a la democracia española. Las nuevas generaciones, educadas ya en valores democráticos, son más exigentes que las que les precedieron y no aceptarán la democracia limitada que tenemos, resultado de una Transición inmodélica que determinó una democracia incompleta, responsable de un bienestar insuficiente.

La nueva troika

La nueva troika
Luís Ángel Aguilar Montero |
No se si será totalmente cierta la relación del club Bilderberg con los tres flamantes presidentes europeos: Mario Monti, en Italia, Lucas Papademos en Grecia y Mario Draghi en el Banco Central Europeo, pero lo que si es cierto en que los tres son miembros destacados de la Comisión Trilateral y del Goldman Sachs Bank. Esa gran entidad mundial que coaligada con agencias de calificación, como la Moody's, es una de las mayores responsables de la crisis actual.
Uno que no es experto en política internacional, lobbies, ni mercados, no necesita sino acudir a “San Google” o a la “Santa Wikipedia” –además de contrastar alguna que otra información alternativa- para intuir que, al lado de estos nuevos “terroristas financieros” que nos gobiernan, Maquiavelo era un travieso párvulo.
Porque lo que está pasando en Europa es una burda estratagema, pensada a gran escala, contra toda nuestra economía en general y contra el euro en particular. Una operación que ya se ha dado en diferentes países, sobre todo latinoamericanos y que no ha hecho sino empezar en Europa. Una jugada de casino, cuyo efecto dominó o burbuja ya afecta a bastantes países.
Y si los pueblos afectados, esto es, toda su ciudadanía, no paramos esta locura y nos sublevamos, nadie parará a estos golpistas que quitan y ponen presidentes y hunden la moneda y las finanzas de cualquier país. Porque ya vemos que los políticos son unos peleles en sus manos: ni por la derecha, Berlusconi, ni por la izquierda Papandreu, ni por la socialdemocracia Zapatero han dicho otra cosa que “sí buana”, cuando los mercados les pedían recortes, ajustes o la tan cacareada austeridad, esa que dicen es “la ideología de los tecnócratas”.
Desgraciadamente, tras la crisis europea de los mal llamados PIGS (Portugal, Italia, Grecia, Spain), y ante el temor de que el ejemplo de Islandia, del que tan poco se habla, se extendiera por Europa, Grecia e Italia han sido los elegidos como conejillos de indias para realizar un siniestro experimento que consiste en la usurpación del poder popular a manos de los banqueros; esto es, los «mercados» ejerciendo la política, y moviendo a los políticos como marionetas.
Y la cosa es cada día mas grave, puesto que ahora ya no basta con que los gobiernos nacionales se arrodillen ante la troika clásica -FMI, BCE, UE-, sino que ahora tienen que obedecer de inmediato, a los designios de una nueva troika: el Goldman Sach, la Comisión Trilateral y el Club Bildelberg.
¿Quién y porqué obliga a dimitir a presidentes como Papandreu, (que cae por querer convocar un referéndum), o Berlusconi (con quien no pudo la mafia, ni los escándalos de faldas) que, además, no tenían ninguna intención de hacerlo?
¿Porqué sus impuestos sustitutos llegan tan rápido, sin que nadie los elija, vienen de las mismas logias, bancos, Comisiones, cargos y Club y, precisamente vienen a solucionar un problema que ellos mismos crearon o del que fueron claros copartícipes?
+ Para sustituir a Papandreu como primer ministro de Grecia, el tecnócrata “elegido” es Lucas Papademos, un economista que fue jefe del Banco Central de Grecia (1985-1993), que llegó a gobernador y finalmente, al cargo de Vicepresidente del Banco Central Europeo desde el 2002 al 2010, puesto desde el que se encargó de controlar la política económica europea, siendo responsable del desaguisado griego con aquella fraudulenta conversión del dracma al Euro. Una joya formada en los Estados Unidos, que además de todos esos cargos para los que nunca fue elegido, fue miembro de la misteriosa Trilateral desde 1998 y del no menos obscuro Club Bilderberg.
+ Para sustituir a Berlusconi, el otro tecnócrata “elegido” ha sido el profesor Mario Monti, que fue, Presidente europeo de la  Comisión Trilateral, y también miembro de la directiva del  Grupo Bilderberg.  Por si fuera poco fue, comisario de la UE, asesor de  la Coca Cola Company y, como no, consejero internacional del banco estadounidense  Goldman Sachs, justo en el período en que esta compañía ayudó a ocultar el déficit del gobierno griego de  Kostas Karamanlis, lo mismo que Papademos. Y a partir de ahora el Sr. Monti ya no será un tecnócrata cualquiera, porque el propio Berlusconi, antes de marcharse le firmó con el compromiso de aplicación de los recortes necesarios, el refrendo de su nombramiento como senador vitalicio.
En fin que las élites europeas, y su diosa “Merkozy”, acaparan el poder, pretenden crear un gobierno económico desde Bruselas que pueda inmiscuirse en las cuentas nacionales, manejan sus hilos impunemente, eligen a lideres de paja que sean débiles y estén en deuda (como Durao Barroso o Van Rompuy), y todo ello lo hacen sin ninguna transparencia democrática, y aparentemente sin que nadie les pida ninguna responsabilidad.
Aquí la única solución pasa por que el pueblo se movilice, recobre su voz, ejerza su derecho y finalmente, que la política reivindique su función desde unos presupuestos verdaderamente democráticos. De lo contrario, ya estamos derrotados.

Charla sobre la crisis (segunda parte)

Más de 1.500 sindicalistas firman un manifiesto de apoyo a IU

MANIFIESTO DE SINDICALISTAS EN APOYO A IZQUIERDA UNIDA

Los abajos firmantes en su calidad de representante de los trabajadores/as queremos con nuestra firma determinar nuestro apoyo a las candidaturas de Izquierda Unida-La Izquierda Plural en las elecciones del próximo 20 de Noviembre.

En una situación donde se ha alcanzado prácticamente los 5 millones de trabajadores y trabajadoras desempleados, en la que los recortes de derechos de los trabajadores esta a la orden del día en las políticas que defienden tanto el Partido Popular como el PSOE, o la reforma laboral aprobada por el Gobierno, que solo ha generado más pobreza y mas desigualdades sociales; la posición de Izquierda Unida ha demostrado un profundo compromiso de defensa de los trabajadores/as a los que representamos.

El compromiso de derogar una reforma laboral inútil, de defensa de una estructura de la negociación colectiva coincidente con la posición de los Sindicatos, o de establecer políticas económicas activas, cuyo principal objetivo es la creación de Empleo, hacen de esta organización de Izquierda la única alternativa posible al fracasado sistema impuesto por los poderes financieros.

La potenciación y defensa de los servicios públicos y la inversión pública como verdadero salario diferido de los trabajadores y trabajadoras.

La defensa de la Democracia ante la imposición interesada de los que representan a los grandes poderes económicos (eufemísticamente llamados mercados) o la coherente posición contra la Reforma de la Constitución, exigiendo la convocatoria de un Referéndum, es sin duda, la garantía de que los diputados y diputadas que alcance Izquierda Unida, van a trabajar por y para los trabajadores y trabajadoras.

Porque ningún voto de los trabajadores y trabajadoras se pierda en apoyos que se van a utilizar en contra nuestra, OS PEDIMOS EL VOTO PARA LAS CANDIDATURAS DE IZQUIERDA UNIDA

Firman este manifiesto:
Antonio Ares (Sec. General Artes Gráficas CGT), Alejandro Ávila (miembro de la dirección FSC CCOO Castilla León), Julian Cáceres Romero (Dirección Nacional Sindicato Ferroviario), Daniel Cámara (Sec. General Industria CCOO Illes Balears), Diego Cañamero (Sec. General SOC), Julian Cáceres Romero (Sec. confederal de Afiliacion CCOO), Julian Cáceres Romero (Sec. de Comunicación FSP-UGT), Miguel Ángel Domínguez (Sec. General Agroalimentaria CCOO Catalunya), Salce Elvira (Sec. Confederal de I+D+i CCOO), Maria Cruz Elvira (Sec. de Empleo CCOO Madrid), Rafaél Fernández Serra (Ejecutiva CCOO Andalucía), Josefa García Lupianez (Sec. de Medio Ambiente FECOHT-CCOO), Manolo García Morales (Sec. Empleo FECOHT CCOO), Manuel García Quero (STEs), Miguel Gervilla Pozo (Ejecutiva CONC), Ramón Gorriz (Sec. Confederal de Acción Sindical CCOO), Andrés Hidalgo (Ejecutiva COMFIA CCOO), Fernando Ibáñez (Dirección Industria CCOO Aragón), Paloma López (Sec. confederal de Empleo CCOO), Jesús Marín (Dir. Nacional USTEA), Francisco Mata (Ejecutiva Industria CCOO País Valencia), Manuel Muñoz Lozano (Autoridad Portuaria UGT), Javier Pino Batista (Sec. General FSP CCOO Sevilla), Adrian Redondo Arguelles (Sec. de Juventud CCOO Asturias), Luis Romero (Sec. Industria Auxiliar CCOO), Omar Salomón Jassin (Delegado Sindical CCOO), Julia Sánchez (Ejecutiva CCOO País Valencia), Antonio Jesús Tomás Arteaga (Renfe CGT) y 1500 firmas más.

El plan de desestabilizacion de Siria

El plan de desestabilizacion de Siria

 Thierry Meyssan

Aunque el intento de derrocar al gobierno sirio tiene muchos puntos de similitud con la maniobra contra Libia, los resultados son muy diferentes debido a las particularidades sociales y políticas de los países en que se desarrollan. El proyecto tendiente a acabar simultáneamente con esos dos Estados ya había sido enunciado desde el 6 de mayo de 2002 por John Bolton, el entonces subsecretario de Estado de la administración Bush. Nueve años más tarde, su puesta en práctica por parte de la administración Obama está enfrentando numerosos problemas.

Al igual que en Libia, el plan inicial contra Siria consistía en un golpe de Estado militar, lo cual rápidamente resultó imposible a falta de lograr encontrar los oficiales necesarios para ello. Según la información que hemos recibido, también estaba prevista la aplicación de un plan idéntico en el Líbano. En Libia, la existencia del complot se supo antes de tiempo y el coronel Kadhafi logró arrestar al coronel Abdallah Gehani. No quedó entonces otro remedio que someter el plan original a una revisión en medio del inesperado contexto de la «primavera árabe».

La acción militar

La idea principal [en Siria] era provocar desórdenes en una zona bien delimitada y proclamar allí un emirato islámico que pudiera servir de base para desmantelar el país. Se seleccionó el distrito de Daraa porque se encuentra en la frontera siria con Jordania y con el Golán ocupado por Israel, lo cual facilitaba el envío de todo tipo de ayuda material a los secesionistas.

Se orquestó allí un incidente artificial mediante el uso de estudiantes de la enseñanza media que realizaron una serie de provocaciones, táctica que funcionó más que satisfactoriamente debido a la brutalidad y la estupidez del gobernador y del jefe de la policía local. Cuando comenzaron las manifestaciones, francotiradores emplazados en los techos dispararon al azar contra la multitud y contra las fuerzas del orden, escenario idéntico al que se aplicó en Benghazi para suscitar la revuelta.

La planificación incluía más enfrentamientos, siempre en distritos sirios fronterizos como medio de garantizar bases de retaguardia, primeramente en la frontera norte del Líbano y posteriormente en la frontera con Turquía. La misión de los combates estaba en manos de unidades pequeñas, a menudo de unos 40 hombres, en las que se mezclaron individuos reclutados localmente con una dirección conformada por mercenarios extranjeros provenientes de las redes del príncipe saudita Bandar ben Sultan. El propio Bandar estuvo en Jordania para supervisar el comienzo de las operaciones, en contacto con oficiales de la CIA y del Mossad.

Pero Siria no es lo mismo que Libia y el resultado ha sido contrario a lo esperado. Libia es un Estado creado por las potencias coloniales que unieron por la fuerza las regiones de Tripolitania, Cirenaica y Fezzan mientras que Siria es una nación histórica, que las mismas potencias coloniales redujeron a su más simple expresión. Libia está por lo tanto sometida a fuerzas centrífugas que pueden expresarse de forma espontánea.

En Siria, por el contrario, existen fuerzas unificadoras que esperan reconstruir la Gran Siria, que incluiría la actual Jordania, la Palestina ocupada, el Líbano, Chipre y una parte de Irak. La población del país que actualmente conocemos como Siria se opone por lo tanto, de forma espontánea, a los proyectos tendientes a dividir la nación.

Por otro lado, también es posible comparar la autoridad del coronel Kadhafi y la de Hafez el-Assad –el padre de Bachar el-Assad. Los dos llegaron al poder en la misma época y combinaron la inteligencia y la brutalidad para imponerse. Por el contrario, el actual presidente sirio Bachar el-Assad no tomó el poder. Ni siquiera esperaba heredarlo.

Aceptó la presidencia porque su padre había fallecido y a sabiendas que únicamente su legitimidad familiar podía evitar una guerra de sucesión entre los generales de su padre. El ejército sirio fue a buscarlo a Londres, donde Bachar ejercía apaciblemente su profesión de oftalmólogo, pero fue el pueblo quien lo consolidó en el poder. Bachar el-Assad es, sin dudas, el líder político más popular del Medio Oriente. Hasta hace 2 meses, era también el único que no utilizaba escolta y no tenía el menor reparo en mezclarse con las multitudes.

La operación militar tendente a desestabilizar Siria y la campaña de propaganda desatada simultáneamente contra ese país fueron organizadas por una coalición de Estados en la que Estados Unidos ejerce el papel de coordinador, exactamente de la misma manera en que la OTAN actúa como coordinador de los Estados –miembros y no miembros de la alianza atlántica– que participan en la campaña militar de bombardeos contra Libia y en la campaña tendiente a denigrar a ese país.

Como ya señalamos anteriormente, los mercenarios fueron proporcionados por el príncipe saudita Bandar, quien tuvo incluso que hacer una gira internacional hasta Pakistán y Malasia para reforzar su ejército personal, desplegado desde Manama hasta Trípoli. Podemos citar también como ejemplo la instalación, en las oficinas del ministerio libanés de Comunicaciones, de un centro de telecomunicaciones creado especialmente para este asunto.

Lejos de lograr indisponer a la población siria contra el «régimen», el baño de sangre dio lugar al surgimiento de un movimiento de unidad nacional alrededor del presidente Bachar el-Assad. Concientes de que existe la intención de arrastrarlos a la guerra civil, los sirios conformaron un bloque. Las manifestaciones antigubernamentales han reunido únicamente entre 150 000 y 200 000 personas en un país que cuenta 22 millones de habitantes, mientras que las manifestaciones a favor del gobierno han reunido multitudes nunca vistas anteriormente en Siria.

Ante los incidentes, las autoridades han dado muestra de sangre fría. El presidente ha emprendido finalmente las reformas que desde hace tiempo quería implementar, reformas que la propia población había frenado hasta ahora por temor a una occidentalización de la sociedad.

El partido Baas aceptó el multipartidismo para evitar caer en el arcaísmo. Contrariamente a lo que afirman los medios de prensa de Occidente y Arabia Saudita, el ejército sirio no reprimió a los manifestantes sino que combatió a los grupos armados. Por desgracia, sus oficiales superiores, formados en la desaparecida URSS, no supieron dar muestras de tacto con los civiles atrapados entre dos fuegos.

La guerra económica

Se produjo entonces una evolución en la estrategia común de Occidente y Arabia Saudita. Al darse cuenta de que la acción militar no lograría hundir a Siria en el caos a corto plazo, Washington decidió actuar sobre la sociedad a medio plazo. La idea es que la política del gobierno de El-Assad estaba dando lugar a la formación de una clase media –única garantía eficaz de democracia– y que es posible utilizar contra esa misma clase media contra el gobierno. Para lograrlo, hay que provocar un derrumbe económico a nivel nacional.

El principal recurso de Siria es el petróleo, aunque su producción no alcanza un volumen comparable al de sus ricos vecinos. Para comercializar ese petróleo, Siria necesita tener en los bancos occidentales los llamados assets (haberes o valores), que sirven como garantía durante las transacciones. Basta con congelar esos haberes para matar el país. Por lo tanto, resulta importante y conveniente manchar lo más posible la imagen de Siria para que la opinión pública occidental acepte la adopción de «sanciones contra el régimen».

Para el congelamiento de los haberes de un país es necesaria, en principio, una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, que en este caso es algo altamente improbable. China, que en el caso de Libia se vio obligada a renunciar a su derecho de veto so pena de perder todo acceso al petróleo de Arabia Saudita, probablemente tendría que plegarse nuevamente. Pero Rusia sí pudiera recurrir al veto ya que, de no hacerlo, perdería su base naval en el Mediterráneo y su Flota del Mar Negro se ahogaría detrás de los Dardanelos. (* Este artículo está escrito antes de la resolución del consejo de seguridad).

Para intimidarla, el Pentágono ha enviado al Mar Negro el crucero USS Monterrey, como estableciendo que de todas maneras las ambiciones navales de Rusia son irrealistas.

En todo caso, la administración Obama puede resucitar la Syrian Accountablity Act de 2003 para congelar los fondos sirios sin esperar por la adopción de una resolución en la ONU ni una votación en el Congreso estadounidense. Como ya lo ha demostrado la historia reciente, específicamente en los casos de Cuba y de Irán, Washington puede convencer fácilmente a sus aliados europeos para que se plieguen a las sanciones que Estados Unidos adopta de forma unilateral.

Es por ello que la verdadera batalla se ha desplazado actualmente hacia los medios de difusión. La opinión pública occidental se traga fácilmente cualquier cuento debido a su total ignorancia sobre Siria y a su fe ciega en la magia de las nuevas tecnologías.

La guerra mediática

En primer lugar, la campaña de propaganda focaliza la atención del público en los crímenes atribuidos al «régimen» para evitar cualquier interrogante sobre la nueva oposición. Estos grupos armados no tienen absolutamente nada que ver con los intelectuales contestatarios que redactaron la Declaración de Damasco. Vienen de medios extremistas religiosos sunnitas y son fanáticos que rechazan el pluralismo religioso del Levante y sueñan con instaurar un Estado concebido a su propia imagen y semejanza. Si luchan contra el presidente Bachar el-Assad no es porque estimen que se trata de un individuo demasiado autoritario sino porque es un alauita, lo que para ellos equivale a ser un hereje.

Desde esa óptica, la propaganda contra Bachar el-Assad está basada en una inversión de la realidad.

Un ejemplo que puede mover a risa es el caso del blog «Gay Girl in Damascus», creado en febrero de 2011. Para muchos medios de la prensa atlantista ese sitio, editado en inglés por la joven Amina, se convirtió en una fuente de información sobre Siria. La autora describía lo difícil que era para una joven lesbiana la vida bajo la dictadura de Bachar el-Assad y la terrible represión desatada contra la revolución que se estaba desarrollando en Siria. Como mujer y gay, Amina gozaba de la protectora simpatía de los internautas occidentales, que llegaron incluso a movilizarse cuando se anunció que los servicios secretos del «régimen» la habían arrestado.

Resultó, sin embargo, que Amina no existía. Su dirección IP permitió comprobar que el verdadero autor del blog de Amina era un «estudiante» estadounidense de 40 años llamado Tom McMaster. Este propagandista, que supuestamente está haciendo un doctorado en Escocia, estaba participando en el congreso de la oposición siria prooccidental que reclamó en Turquía una intervención de la OTAN contra el gobierno de Bachar el-Assad. Por supuesto, no estaba allí como estudiante.

Lo más sorprendente de esta historia no es la ingenuidad de los internautas que se tragaron las mentiras de la supuesta Amina, sino la movilización de los defensores de las libertades en defensa de gente que lo que realmente hacen es luchar contra las libertades. En la Siria laica, la vida privada es considerada un santuario. Es posible que sea difícil defender la vida privada en el seno de la familia, pero eso no sucede a nivel de la sociedad.

A pesar de ello, aquellos a quienes los medios de prensa occidentales están presentando como revolucionarios, y a quienes nosotros consideramos contrarrevolucionarios, son en realidad violentamente homófobos e incluso planean instaurar castigos corporales y, en algunos casos, hasta la pena de muerte para castigar ese «vicio».

Ese principio de inversión de la realidad se está aplicando a gran escala. Sólo hay que recordar los informes de la ONU sobre la crisis humanitaria desatada en Libia: decenas de miles de trabajadores inmigrantes huyen de ese país para escapar a la violencia. Los medios de prensa atlantistas utilizaron ese hecho para concluir que el «régimen» de Kadhafi debe ser derrocado y que hay que apoyar a los sublevados de Benghazi. Pero el responsable de ese drama no es el gobierno de Trípoli sino los supuestos revolucionarios de la región de Cirenaica, que desataron una verdadera cacería de negros.

Movidos por una ideología racista, los «revolucionarios» afirman que los negros están al servicio de Kadhafi y los linchan cuando logran atraparlos. En el caso de Siria, las cadenas de televisión de ese país transmiten imágenes de grupos de hombres armados parapetados en los techos de las casas, desde donde disparan al azar sobre las multitudes y las fuerzas del orden. Pero las cadenas occidentales y sauditas retransmiten esas mismas imágenes atribuyendo los crímenes al gobierno de Damasco.

En definitiva, el plan de desestabilización en marcha contra Siria no está dando los resultados esperados. Si bien ha convencido a la opinión pública occidental de que ese país vive bajo una terrible dictadura, su efecto en Siria ha sido el de unir a la inmensa mayoría de la población en torno de su gobierno. Algo que puede acabar resultando peligroso para los creadores del plan, sobre todo para Tel Aviv. En enero y febrero de 2011 fuimos testigos del surgimiento de una ola revolucionaria en el mundo árabe, a la que ha seguido en abril y mayo una ola contrarrevolucionaria. La balanza todavía está en movimiento.

Ha llegado la hora de Izquierda Unida

Ha llegado la hora de Izquierda Unida

Carlos Carnicero

El PSOE ha perdido voluntariamente su posición de referente de la izquierda. y ya ni siquiera tiene legitimidad para erigirse en muro de contención del PP. El PSOE necesita una catársis que le devuelva a ser la referencia socialdemócrata. Por eso es fundamental un fuerte grupo de Izquierda Unida en el próximo parlamento. El voto útil de la Izquierda el 20-N es Izquierda Unida.

Frente a la ofensiva de muchos socialistas que tratan de culpabilizar a quienes no les voten del triunfo del PP se impone una nueva lógica electoral. Hace falta fuerzas parlamentarias que aquilaten la mayoría absoluta conservadora del Partido Popular. Y el PSOE ya no tiene ni siquiera la pretensión hegemónica en ese papel.

En ese sentido, después del debate entre Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba, se ha establecido la imposibilidad cuasi metafísica de una vicitoria socialista. De esa forma, el PSOE ya no puede reclamarse como un muro de contención de la victoria de Mariano Rajoy. Ahora la prioridad del PSOE es su regeneración como partido socialdemócrata para recuperar la confianza de su electorado natural. Y para eso le hace falta un batacazo electoral que impulse aire fresco y refundación del partido al margen de los dirigentes que le han llevado a la ruina.

En estas circunstancias, cobra relieve la apuesta por Izquierda Unida como referente parlamentario progresista que además pueda hilvanar con la respuesta en la calle a la previsible política de ajustes del PP y la respuesta con entidad suficiente desde el Parlamento.

Los partidos pequeños tienen que tener la oportunidad de hacerse grandes: si siempre se invoca su debilidad como elemento de desclasificación nunca podrán crecer. Las elecciones del 20-N son una oportunidad para que Izquierda Unida vuelva a tener una sustantiva posición parlamentaria que juegue con eficacia un contrapeso de la hegemonía del Partido Popular que en esta ocasión no está amenazada por el PSOE.

Es hora de que un castigo al PP le debilite y un castigo al PSOE le rebaje de la soberbia de pretender que sus electores pueden aceptar que juegue a ser el brazo ejecutor de las políticas neoliberales del FMI y de la Unión Europea.

Me decanto con toda responsabilidad por pensar que el voto a Izquierda Unida es el más responsable y más útil en estas elecciones.

Fuente: http://ccarnicero.com/2011/11/09/ha-llegado-la-hora-de-izquierda-unida/

Derecha, derecha

Derecha, derecha
Filosofía Hoy

Me voy a limitar a este país y a nuestros días. Y ahí, a modo de cantinela, fetiche o esquema inamovible, se habla de una derecha liberal-conservadora cuyo espacio lo ocuparía el PP y una izquierda socialdemócrata o, estirando mucho el concepto, socialista y cuyo espacio estaría en manos del PSOE. Los viejos y nuevos comunistas (Izquierda Unida) se encontrarían en la extrema izquierda; los nacionalistas, en una derecha moderada (otro tópico que hace reír porque no están ni más a la derecha ni más a la izquierda que el resto de los otros partidos); y el resto extraparlamentario, en la marginación política y que poco o nada cuenta en una democracia representativa. Obsérvese de pasada que, aunque todos salen corriendo hacia el centro para recoger votos en época de elecciones, nadie se llama a sí mismo centrista. O tal vez el PP en momentos en los que quiere desprenderse de su carga más ultraliberal y casposa. Lo relevante es que tanto el PSOE como el PP se las han arreglado para, con una ley electoral a su medida y al socaire de la Transición, tragarse cualquier otro partido político que les haga competencia. Y sin olvidar el paraguas de una Constitución hecha “a la trágala”.

Funcionan ambos como un bocadillo, una trituradora, una tijera o un tándem. Son ellos solos los que se pueden alternar en el poder. Nótese que he hablado de alternar, que es lo mismo que entregar el testigo lejos de toda alternativa. Este esquema lo repiten y jalean los medios de comunicación, los electores con intereses o ingenuos y, así, se ha configurado un cuadro que en cuanto se pone en cuestión recibes los anatemas de los “singulares perros del hortelano”; es decir de los que comen y dan de comer al amo. Y a falta de modelos realmente diferentes la retórica, una banal retórica, todo lo invade.

La izquiera puramente nominal asusta con "que viene el lobo" y la derecha, con la temible llegada de los maestros del desastre. Estos serían los amigos de Cuba y Venezuela, los que arruinan, con su montón de falsas promesas, a su país. Es este el panorama. Un panorama que demuestra una gran eficacia para que la gente siga votando, nada se trasforme de verdad y las quejas y lamentos se queden en las charlas de café o en discusiones, intrascendentes, familiares.

Recuerda la situación descrita, y es un ejemplo entre mil, a los liberales y conservadores colombianos de hace todavía pocas décadas que se odiaban a muerte por el hecho de pertenecer a tribus distintas, pero que, mandaran unos o mandaran otros, todo seguía igual; es decir, mal. Los dos partidos españoles se unen, eso sí, cuando algo les hace peligrar a ellos, que no al pueblo que dicen representar. Y de este modo, como en un noria, la lánguida vida política da vueltas y vueltas en una especie de perpetuum mobile. Es obvio, por otro lado, que cada uno de los partidos recluta a todo aquel que le sirva para obtener más votos. Intelectuales de nombre, sin nombre o con apodo se colocan prietas las filas en los momentos –el caso de las elecciones– en los que es necesario arrancar todas las papeletas posibles.

La discusión abierta, clara, valiente e independiente no es que escasee, es que no existe. Todo se lo ha llevado por delante la ficción –útil ficción para los que de ella se aprovechan– de Derecha e Izquierda. Se objetará inmediatamente que en lo que he expuesto la caricatura es excesiva, encubriendo la realidad. Y es que, se objeta, desde la izquierda se practica una socialdemocracia que, a través de los impuestos, está pronta a distribuir equitativamente los recursos y a no renegar de unas prestaciones sociales que a la derecha clásica le suenan a paternalismo.

No estoy tan ciego como para negar algunas diferencias o que la izquierda clásica muestra una sensibilidad social de la que carecería la derecha. Pero tampoco lo estoy tanto como para no reconocer que la diferencia entre pobres y ricos se mantiene casi igual estén unos o estén otros, que las rentas del trabajo no aumentan con los que dicen colocarse en una orilla y los que dicen colocarse en otra.

La cuestión, por tanto, es accidental y no toca la sustancia del asunto. Y en cuanto a los derechos sociales y las libertades en general, lo mejor de la izquierda debe situarse en la tradición liberal y no en una izquierda transformadora que, por encima de todo, desearía cambiar las condiciones económicas para que no manden los de siempre y como siempre: los que detentan el capital. Eso es, al final, lo decisivo. Encerrados en un sistema financiero sin rival alguno, los dos partidos se comportan de forma parecida.

Es lo que venimos viendo, de modo palmario, en los últimos años. Se nos puede decir de nuevo que la izquierda, a regañadientes, está llevando a la práctica el programa que le imponen y que es el de la derecha. La respuesta ha de ser contundente: entonces se ha convertido en derecha. Si yo me proclamara la mejor persona del mundo pero me dedicara a hacer el mal, no sería una buena persona sino malo a rabiar. O peor aun, cínicamente malo.

De ahí no se sigue que con la autoafirmada derecha las cosas vayan mejor. Se sigue lo que se sigue: que son hermanos gemelos. Y que una real alternativa pasa por romper el engañoso esquema que nos atenaza. Para ello, naturalmente, se necesitaría una profunda trasformación sociopolítica que difícilmente podría lograrse desde el sistema en el que se encuadran los llamados de derecha y de izquierda. Como última concesión les podríamos denominar derecha moderada y derecha inmoderada. Nada más.

Fuente: http://www.filosofiahoy.es/Javier_Sadaba_quotDerecha_derechaquot.htm

Mensaje al pueblo

Mensaje al pueblo

José Mujica. Presidente de Uruguay. Ex combatiente guerrillero. Militante del Partido Comunista Uruguayo.

Ustedes saben mejor que nadie que en el conocimiento y la cultura no sólo hay esfuerzo sino también placer. Dicen que la gente que trota por la rambla, llega un punto en el que entra en una especie de éxtasis donde ya no existe el cansancio y sólo le queda el placer. Creo que con el conocimiento y la cultura pasa lo mismo. Llega un punto donde estudiar, o investigar, o aprender, ya no es un esfuerzo y es puro disfrute.

¡Qué bueno sería que estos manjares estuvieran a disposición de mucha gente!

Qué bueno sería, si en la canasta de la calidad de la vida que el Uruguay puede ofrecer a su gente, hubiera una buena cantidad de consumos intelectuales. No porque sea elegante sino porque es placentero. Porque se disfruta, con la misma intensidad con la que se puede disfrutar un plato de tallarines.

¡No hay una lista obligatoria de las cosas que nos hacen felices!

Algunos pueden pensar que el mundo ideal es un lugar repleto de shopping centers. En ese mundo la gente es feliz porque todos pueden salir llenos de bolsas de ropa nueva y de cajas de electrodomésticos. No tengo nada contra esa visión, sólo digo que no es la única posible.

Digo que también podemos pensar en un país donde la gente elige arreglar las cosas en lugar de tirarlas, elige un auto chico en lugar de un auto grande, elige abrigarse en lugar de subir la calefacción.

Despilfarrar no es lo que hacen las sociedades más maduras. Vayan a Holanda y vean las ciudades repletas de bicicletas. Allí se van a dar cuenta de que el consumismo no es la elección de la verdadera aristocracia de la humanidad. Es la elección de los noveleros y los frívolos.

Los holandeses andan en bicicleta, las usan para ir a trabajar pero también para ir a los conciertos o a los parques. Porque han llegado a un nivel en el que su felicidad cotidiana se alimenta tanto de consumos materiales como intelectuales.

Así que amigos, vayan y contagien el placer por el conocimiento. En paralelo, mi modesta contribución va a ser tratar de que los uruguayos anden de bicicleteada en bicicleteada.

LA EDUCACIÓN ES EL CAMINO

Y amigos, el puente entre este hoy y ese mañana que queremos tiene un nombre y se llama educación. Y miren que es un puente largo y difícil de cruzar. Porque una cosa es la retórica de la educación y otra cosa es que nos decidamos a hacer los sacrificios que implica lanzar un gran esfuerzo educativo y sostenerlo en el tiempo.

Las inversiones en educación son de rendimiento lento, no le lucen a ningún gobierno, movilizan resistencias y obligan a postergar otras demandas. Pero hay que hacerlo. Se lo debemos a nuestros hijos y nietos..  Y hay que hacerlo ahora, cuando todavía está fresco el milagro tecnológico de Internet y se abren oportunidades nunca vistas de acceso al conocimiento.

Yo me crié con la radio, vi nacer la televisión, después la televisión en colores, después las transmisiones por satélite. Después resultó que en mi televisor aparecían cuarenta canales, incluidos los que trasmitían en directo desde Estados Unidos, España e Italia. Después los celulares y después la computadora, que al principio sólo servía para procesar números.

Cada una de esas veces, me quedé con la boca abierta.. Pero ahora con Internet se me agotó la capacidad de sorpresa.  Me siento como aquellos humanos que vieron una rueda por primera vez. O como los que vieron el fuego por primera vez. Uno siente que le tocó en suerte vivir un hito en la historia.

Se están abriendo las puertas de todas las bibliotecas y de todos los museos; van a estar a disposición, todas las revistas científicas y todos los libros del mundo. Y probablemente todas las películas y todas las músicas del mundo. Es abrumador. Por eso necesitamos que todos los uruguayos y sobre todo los uruguayitos sepan nadar en ese torrente. Hay que subirse a esa corriente y navegar en ella como pez en el agua.

Lo conseguiremos si está sólida esa matriz intelectual de la que hablábamos antes. Si nuestros chiquilines saben razonar en orden y saben hacerse las preguntas que valen la pena.  Es como una carrera en dos pistas, allá arriba en el mundo el océano de información, acá abajo preparándonos para la navegación trasatlántica.

Escuelas de tiempo completo, facultades en el interior, enseñanza terciaria masificada. Y probablemente, inglés desde el preescolar en la enseñanza pública. Porque el inglés no es el idioma que hablan los yanquis, es el idioma con el que los chinos se entienden con el mundo. ...

No podemos estar afuera. No podemos dejar afuera a nuestros chiquilines.. Esas son las herramientas que nos habilitan a interactuar con la explosión universal del conocimiento. Este mundo nuevo no nos simplifica la vida, nos la complica..  Nos obliga a ir más lejos y más hondo en la educación. No hay tarea más grande delante de nosotros. 

Anécdota sobre Mújica
Este tipo es increíble.. Días atrás el periodista radial de una radio de Cap. Federal, llamado Negro Oro, hablando con Teté Coustarot, quien contaba que estaba comiendo en un pequeño restaurant de Colonia, cuando se apareció el Pepe con su mujer, en SU VW escarabajo del 81. Todo el mundo asombrado (menos los del restaurant, pues son concurrentes periódicos) Habló con todos. Todos los respetaron cuando almorzaban y al irse, saco su billetera y pagó como uno más . Teté llamó al mozo que la estaba atendiendo y le preguntó cómo es que le cobraban al Presidente de la República. A lo que el mozo le contestó: si no lo hacemos, no viene más.
Pensá además que de lo que ganan él como Presi y su mujer como funcionaria, le donan el 70% a su partido. Cuando le preguntaron porqué , porque le debo a mi partido lo que soy y es norma. Además si hasta hoy pude vivir con $4.000 uruguayos y  ahora entre mi Sra. y yo  llegamos a los U$s 7.000 por mes, ¿para qué queremos más?

No se puede leer esto sin quedar rendido de admiración ante José Mujica.

¡Que suerte tienen los uruguayos!

No saben, no contestan

No saben, no contestan

Juan Torres López

Mi discípulo y colaborador Alberto Garzón intervino hace unos días en el programa de debate político de TVE 59 segundos y en un momento dado preguntó a los representantes de los partidos allí presentes que estaban proponiendo recortes de gasto público para salir de la crisis que dijeran un solo país que hubiera salido de una crisis como la actual por esa vía.

Nadie le contestó. Los representantes de los partidos que proponen esas políticas siguieron insistiendo en sus propuestas de recortes hablándose a sí mismos o a sus potenciales votantes pero sin tener en cuenta las objeciones de los demás, sin que el hecho de que alguien les indique que sus propuestas no han funcionado nunca les afectase lo más mínimo. Les da igual.

Es una anécdota que refleja cómo se hace política hoy día en España, la continuada pérdida de calidad de una democracia que permite gobernar o hacer oposición cada vez más al margen del debate, sin necesidad de recurrir al diálogo, sin oír a los demás y, por supuesto, ni siquiera a los propios votantes. Y, por tanto, sin que los políticos asuman responsabilidad alguna por lo que afirman o por las razones o sinrazones de lo que hacen. Da igual que el argumento que se dé para justificar una medida o una propuesta política tenga más o menos fundamento, que alguien lo ponga en cuestión de la manera más contundente. Ancha es Castilla.

La crisis está siendo un buen escaparate de este tipo de conductas precisamente porque se le está dando un tratamiento basado en el falseamiento continuo de la realidad y en la manipulación de la experiencia y de los datos para poder salvaguardar los intereses de los más poderosos.

A pesar de que después de aplicarlas en varias ocasiones nunca se ha logrado una mejora del empleo por su causa, se sigue afirmando que hay que llevar a cabo reformas laborales flexibilizadoras para salir de la crisis y combatir el paro.

A pesar de que los escenarios que se han hecho en diversas ocasiones nunca han acertado, se sigue insistiendo en que los estudios demuestran que hay que disminuir la amplitud y cobertura del sistema de pensiones públicas para poder sostenerlo.

A pesar de que con ello solo se está consiguiendo que las economías vuelvan a deprimirse, se continúa diciendo que las políticas de recortes de gasto son las que van a dinamizarlas.

A pesar de que la estrategia de salvar a los accionistas de los bancos proporcionándoles dinero sin límite para que tapen sus agujeros de capital no está garantizando que se recupere el crédito, sino que más bien ha provocado lo contrario, los gobiernos insisten en que es imprescindible hacerlo para que vuelva la financiación, y se disponen a inyectarles otros vergonzosos cientos de miles de millones de euros.

Se han volatilizado muchas cosas en esta crisis pero quizá primera sea la rendición de cuentas en la vida política. Los partidos en el gobierno han podido hacer lo contrario de lo que habían ofrecido a los ciudadanos que los llevaron al poder, las autoridades han podido hacer una cosa y la contraria sin necesidad de justificar o de responder por sus comportamientos contradictorios. Se ha mentido continuamente, afirmando que los bancos estaban bien para afirmar semanas más tarde que quebraban, que había brotes verdes que anunciaban la salida del túnel o que se habían llevado a cabo reformas que nunca se han aplicado.

En el caso de la banca se llega al paroxismo dado su papel central como causantes de la crisis. Si escandalosas han sido las constantes inyecciones de liquidez y las ayudas incluso secretas para mantenerla artificialmente a salvo, quizá lo sean aún más las reformas normativas que le vienen permitiendo manipular constantemente sus balances, disimular el deterioro de sus activos y la pérdida de capital que le han venido provocando en los últimos años su gestión irresponsable y fraudulenta y las políticas que han promovido para lograr la generación artificial y desorbitada de deuda que va a hacer de esta crisis algo mucho más dañino de lo que hasta ahora hemos contemplado.

De nada de eso parece que haya que responder. Y eso pone de relieve que para salir de la crisis también es imprescindible establecer un sistema eficaz de rendición de cuentas porque solo de esa manera se podrá evitar que se continúen adoptando medidas contrarias a las preferencias ciudadanas y tan completamente inútiles para resolver los problemas como las que se están aplicando para fortalecer a la banca y a los grandes grupos empresariales.

La política económica se está convirtiendo, sin deliberación social posible y sin exigencia de responsabilidad alguna, muy especialmente en la Unión Europea, en un discurso totalitario radicalmente incompatible con la democracia incluso en su sentido más débil. Y es lamentable que a las puertas de un periodo electoral tan decisivo para nuestro país y para todos sus ciudadanos los grandes partidos hayan apostado conscientemente, en materia económica, por el autismo que denunciaron hace años los estudiantes franceses, es decir, por dar por buenas las medidas que proponen sin someterlas al filtro de la experiencia y del debate social, y sin proponer nuevos mecanismos de rendición de cuentas ante su electorado, bien sea cuando gobiernen o cuando están en la oposición (en donde, como hemos visto en estas dos últimas legislaturas, se puede ser incluso mucho más irresponsable y hacer más daño a la economía que desde los propios gobiernos).

Mientras no haya posibilidad de evitar que un líder como Rajoy advierta ya que va a dar más dinero a los bancos en contra de la opinión mayoritaria de la población, que se sigan realizando recortes en derechos sociales y estructuras de bienestar a pesar de que eso está en contra de los deseos de la inmensa mayoría, o que los grandes partidos y sus gobiernos actúen sin saber nada de ello y sin contestar a las demandas sociales costará mucho trabajo creerse que vivimos en una verdadera democracia, por mucho que nos ofrezcan votarles o no cada cuatro años, como si entre medias no hubiera pasado nada.

INVIERNO EN LIBIA

INVIERNO EN LIBIA

(A LOS MANDATARIOS DE LOS 42 PAÍSES ATACANTES)

Purificación González de la Blanca, de “Ojos para la Paz”. Cádiz, 26.10.2011

¿Qué habéis hecho con Libia?

Decíais que su líder Muamar el Gadafi bombardeaba a su población, lo que fue desmentido por Rusia y China -informadas a través de sus satélites-, porque teníais las mismas pruebas que cuando hablabais de las armas de destrucción masiva de Irak, es decir, ningunas. ¿Quién ha bombardeado a los libios?

Intencionadamente habéis ocultado la exitosa revolución, intermedia entre capitalismo y comunismo, que ese líder llevó a cabo, partiendo de cero. Porque supo unir en un proyecto común a las 150 tribus mayoritarias, que se repartían por el extenso territorio de Libia, y crear un estado que situó a la cabeza de la prosperidad en el continente africano. Busquen por Wikipedia, por google. Transcribo textualmente: “Actualmente al país se le adjudica la esperanza de vida más alta de África continental (si se cuentan a las dependencias sólo es superada por la isla británica de Santa Elena), con 77,65 años. También cuenta con el PIB nominal per cápita más alto del continente africano, y el segundo puesto atendiendo al PIB per cápita en paridad de poder adquisitivo. Además, Libia ocupa el primer puesto en índice de desarrollo humano de África”.

Todo eso se traducía en niños escolarizados; becas y ayudas al estudio; atención sanitaria universal y de alto nivel; dote por matrimonio de 60.000 dinares (unos 50.000 $); agua potable para toda la población, tras unas costosísimas obras de ingeniería que lograron la extracción de aguas fósiles, y la creación también de extensas zonas de regadío y plantación de millones de árboles en el desierto; exención de impuestos a los agricultores, a los que entregaban gratis tractores y semillas, etc. Y, para vuestra vergüenza, en Libia no solo había pleno empleo sino que ese país daba también trabajo a unos 3 millones y medio de inmigrantes.

Habéis amordazado a los medios de comunicación –comenzando por Al Jazeera, la cadena que antes decía la verdad- para que nadie informara de vuestros crímenes, orquestados a base de mercenarios e imputados al gobierno libio, porque en Libia el pueblo estaba –está- mayoritariamente con su gobierno legítimo. Baste ver las manifestaciones de primero de julio en la Plaza Verde: más de 1,5 millones de libios vitoreando a su líder, que paseó entre ellos en coche descubierto, algo impensable para vosotros, que pasáis la vida escondidos en vuestros bunkers.

Os unisteis 42 países contra uno de solo 6 millones de habitantes, del que ya habéis asesinado a un 2% de su población, en interminables bombardeos de la OTAN, y de Francia, Reino Unido, España y otros. Pero los libios son valientes y heroicos y os está costando trabajo doblegarlos. Luego habláis de terrorismo.

Mentisteis y calumniasteis reiteradamente sobre los lujos del coronel Gadafi, que fueron mostrados desde dentro, junto con los restos de esos tres críos –de 4 meses y 1 y 3 años de edad- nietos del líder, y el padre de uno de ellos, asesinados por cazabombarderos noruegos. En la casa había hasta cacerolas de aluminio. Ese día Noruega se cubrió de gloria.

Os habéis dedicado al crimen y al pillaje pagando con nuestros impuestos a unos mercenarios que han venido ofreciendo hasta 10.000 LYD por cada cabeza cortada a los militares del legítimo gobierno libio, que han utilizado la violación como arma (como acredita la periodista Isabel Pisano en sus entrevistas a mujeres violadas por los rebeldes) y que han realizado ejecuciones masivas por todo el país, a menudo conduciendo a los prisioneros maniatados para ser degollados en los mataderos. El muestrario de vuestros horrores es infinito.

En Libia se habían alcanzado logros impensables en algunos de los países atacantes, tras un periodo de 40 años de paz, como vivienda prácticamente gratuita, y de calidad, para todos los libios, becas (de hasta 1.600 €/mes) para los jóvenes que elegían estudiar en el extranjero, pleno empleo…Libia no tenía deuda externa, su moneda, el dinar, era fuerte y sus reservas de oro, en el Banco Central, eran al menos de 144 toneladas. Debéis saberlo bien porque las habéis robado.

Habéis hecho retroceder a Libia a la Edad Media, bombardeando sus infraestructuras, aeropuertos, sistemas de regadío, hospitales colegios, rebaños, almacenes de alimentos, aldeas, barrios, bibliotecas, emisoras de televisión, instalaciones y redes eléctricas, universidades…Porque sois tan profundamente ilegales que ni siquiera habéis respetado la resolución 1973 del Consejo de Seguridad, impuesta por vosotros y a vuestra medida, que limitaba las actuaciones de la OTAN “a la protección de la población civil”, prohibiendo expresamente intervenciones por tierra, apoyar a uno de los bandos, promover un golpe de estado o asesinar al líder libio. Dicen que ya os habéis repartido los contratos de reconstrucción, que haréis pagar a los libios, como vuestras bombas.

Pusisteis precio a la cabeza del líder, como en el far west, incitando a su asesinato: “Gadafi, muerto o vivo”, habéis repetido insistentemente, en clara vulneración de la toda la legislación penal. Pero ha sido necesario que la OTAN continuara sus exterminadores bombardeos y la intervención de unos viles asesinos de habla hispana para acabar con la vida del líder. ¿Por qué será que el Director del C.N.I. ha declarado a los medios de comunicación que “sus hombres no salen de cacería”? ¿No estaba prohibido intervenir por tierra? Tal vez veamos en los tribunales a más de uno.

Torturado y linchado el líder, consumado el crimen, exhibido el cuerpo como un trofeo, vilipendiado hasta la saciedad, lo habéis eliminado “para evitar que se convierta en un lugar de peregrinación”. Y volvéis a contradeciros, después de mantener insistentemente que era odiado por su pueblo

Estáis manejados por ese club de empresarios privados judíos, que es la Reserva Federal Norteamericana, que decide sobre el tablero de ajedrez del mundo a qué país hay que inmolar en cada momento, para robar sus reservas de oro, su petróleo, sus recursos. Pero no os avergonzáis de actuar como fieles lacayos del tirano esperando lamer las migajas de su plato. La dignidad no va con vosotros.

Habéis destruido el país más próspero de África, habéis cambiado un estado laico por un estado confesional –alguno de cuyos miembros está relacionado con el 11-M-, que implantará la Sharia, que recuperará la poligamia, que prohibirá el divorcio a las mujeres, que las devolverá al recinto de la casa y que precisarán la tutela de un hombre incluso para salir de su ciudad.

Tenéis a la población libia horrorizada, encerrada en sus casas, temiendo ser asaltada o asesinada por vuestros mercenarios ¿No se trataba de la primavera libia que traería la democracia? Continuáis mintiendo, cuadrilla de embusteros y asesinos.

Pero no habéis podido impedir que en Libia, un día de octubre de 2011, el coronel Muamar el Gadafi, el padre de la patria libia, tras ser vilmente torturado y asesinado, haya entrado en la leyenda.