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Almuñécar contra la corrupción

Opinión

En Almuñécar, deporte sí, pero para unos pocos

En Almuñécar, deporte sí, pero para unos pocos

Hemos copiado esta carta que aparece en un medio de comunicación local y con la que nos sentimos plenamente identificados.

Estoy todo este mes de vacaciones y quiero aprovechar el tiempo libre haciendo algo de deporte y el otro día se me ocurrió llamar a la concejalía de deportes para informarme como alquilar las pistas de tenis de rio verde y resulta que los precios a mi parecer, son un tanto abusivos para tratarse de una instalación pública, a saber:

12 € la hora con luz solar
18 € la hora con luz artificial.

Hay unos bonos por horas, que rebajan algo el precio (no recuerdo los importes exactos) pero no gran cosa y haciendo un desembolso inicial de mas de 100 €

¿quien puede pagar estos precios por echar un partido? Ya tuve una experiencia similar con la piscina municipal, fui a informarme y por 3 h semanales, al mes, salía por más de 30 € que hasta cierto punto puede ser razonable aunque han duplicado el precio en cuestión de un año, en verano de 2006 fui durante un mes y no costaba ni 20 €.

Pero volviendo a las pistas de tenis, si tenemos en cuenta que un gimnasio privado (figares por ej.) ronda los 35€ mensuales incluyendo además de las máquinas sauna, aerobic, bailes y actividades diversas, etc. pudiendo ir todos los días tantas horas como quieras, además de ser asesorado por una persona del gimnasio, a mi parecer si lo comparamos con los precios de las pistas municipales me parece completamente abusivo, por no comparar ya con motril o Salobreña donde alquilar unas pistas similares, sale por menos de 6€ la hora, que sí, no serían inauguradas por Arantxa Sanchez Vicario pero el servicio lo hacen igual.

Estos precios, a mi parecer, convierten el deporte en una actividad sólo para ricos y que la gente de a pie no podemos permitirnos al menos no de forma habitual. Por otro lado es triste pasar a diario por las instalaciones y ver que apenas se usan, de 6 pistas en total (contado las de padel) nunca las he visto todas completas, quizá si tuviesen un precio mas popular se aprovecharían mejor.

Por otro lado está la forma de pago que si bien es un mal menor no deja de dificultar el usar las pistas. A saber:

1º Llama a concejalia de deportes. Te dan un nº de cuenta.
2º Vas al banco y haces un ingreso.
3º Llevas el ingreso a la concejalía de deportes y reservas una hora para un día.
4º Vas a la pista y le dices al encargado que tienes hora, lo revisa en su parte y te abre la pista.

Inconvenientes de este método: Estas con los amigos y quieres ir a jugar hoy por la tarde, no puedes porque no puedes hacer el ingreso, vale puedes hacerlo por internet pero no está abierta la concejalia de deportes, ademas aunque estuviese abierta, el parte del día ya lo tiene el encargado de las pistas, como muy pronto reservas para mañana. Si eso ocurre un viernes por la tarde, hasta el lunes olvidate de jugar.

¿No sería más facil? voy a la pista, le digo al encargado tienes alguna pista libre para hoy de 4 a 5? ¿sí? toma te pago y jugamos. ¿no? para que hora me puedes reservar?, te pago y vengo a esa hora y día. En fin ganas de hacer las cosas mal, y complicarnos la vida, con lo fácil que es hacerlo bien....

Cabreados saludos. 

Y así llegó el fascismo

Y así llegó el fascismo

Pascual Serrano

El Pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional decidió el martes desestimar el recurso de apelación presentado por los dos caricaturistas de la revista El jueves condenados por injurias a la corona por una viñeta publicada el pasado mes de julio en la que salían los príncipes de Asturias. Los humoristas fueron condenados el 13 de noviembre del año pasado por el Juzgado Central de la Sala de lo Penal a 3.000 euros de multa. De esta forma se confirma la sentencia contra la cual no procede recurso.

Anteriormente, el 20 de noviembre del pasado año, el juez central de lo penal de la Audiencia Nacional, condenó también al pago de 2.730 euros a dos jóvenes acusados de quemar una foto del rey español y de su mujer durante una visita del monarca a Girona el 13 de septiembre, para que aprendan "que no pueden atacar a las instituciones básicas del Estado".

Es oportuno aclarar que si las imágenes de los humoristas condenados no hubieran sido las de los príncipes, sino otros ciudadanos y las fotos quemadas no tuvieran la esfinge de Juan Carlos I, pero en cambio sí la de otra persona cualquiera, no se hubiera iniciado ningún proceso por el fiscal general del Estado, ni habría actuado la Audiencia Nacional, ni estaríamos ante esas sentencias.

También el pasado lunes ingresaba en prisión un joven que descolgó la bandera española del Ayuntamiento de la localidad de Terrassa. El joven catalán está condenado por ultrajes a España tras arriar la enseña monárquica que se encontraba en el balcón de la casa consistorial, tras un proceso judicial que se ha extendido durante cerca de cuatro años. El Tribunal Supremo decidió hace unos días inadmitir —sin pronunciarse— a trámite el recurso de la defensa, ratificando así la condena impuesta a dos años y siete meses de cárcel.

Lo grave de todo esto es la pasividad con que la ciudadanía está viviendo esta escalada de ataque a las libertades. Que alguien pague el sueldo mínimo de cinco meses por quemar una foto o vaya a la cárcel por retirar un trapo sin que esta sociedad reaccione es una prueba de cómo pudo llegar sin oposición el fascismo en el siglo pasado.

Dinamizar algunas economías

Dinamizar algunas economías
El Gobierno, en lo que se puede llamar su primer Consejo de Ministros, ha aprobado once medidas para reactivar la actividad económica, once medidas que, al igual que los mandamientos, según nos enseñaban antiguamente en el catecismo, se cierran en dos: la devolución de los cuatrocientos euros a todos los contribuyentes (6.000 millones de euros) y la eliminación del Impuesto de Patrimonio (1.800 millones de euros). Como se puede apreciar, ambas absorben la mayor parte del coste de todo el paquete: 10.000 millones de euros. En realidad, Solbes hace de la necesidad virtud y presenta como medidas para dinamizar la economía el cumplimiento de las promesas electorales que de forma tan frívola y precipitada realizó el presidente del Gobierno.
Juan Francisco Martín Seco

Resulta difícil justificar o encontrar la razón para devolver de manera uniforme 400 euros. Me refiero a la razón social o económica, porque electoral y populista puede ser que existiese. La medida es, sin duda, regresiva, no sólo porque se dirige a todos los contribuyentes, tanto a los que lo necesitan como a los que no, sino porque deja fuera precisamente a los que no son contribuyentes, es decir, a los que son tan pobres como para que ni siquiera tengan que tributar por el IRPF: los parados, la gran mayoría de los pensionistas y aquellos asalariados precarios y con retribuciones reducidas.

La medida constituye una bonita forma de despilfarrar 6.000 millones de euros (un billón de las antiguas pesetas). Se puede afirmar sin temor a equivocarse que es regresiva, pero desde luego no tanto como las distintas reformas del IRPF realizadas en los doce últimos años —incluida la última del Gobierno del PSOE—, y la que el PP proponía en su programa electoral. El Partido Popular no puede hablar mucho en materia fiscal, ya que todas sus reformas se han encaminando a reducir la progresividad del sistema y a favorecer a los contribuyentes de ingresos elevados y a las rentas empresariales y del capital. Resulta, por tanto, absurdo que ahora critique las del actual Gobierno. Son medidas que perfectamente podrían ser adoptadas por esta formación política si gobernase.

Más que absurda, es cínica la contraposición que realizó el diario El Mundo en su editorial del sábado pasado entre estas medidas y las que acometió Rato al comienzo de su mandato allá por 1996, inclinándose, claro está, por estas últimas y poniéndolas como paradigma y ejemplo de un programa para dinamizar la economía. Y ejemplo son, desde luego, pero más bien de cómo engordar ciertas economías: cambio de fiscalidad de las plusvalías, regularización de balances, rebajas en el Impuesto de Sucesiones, etc. Todas en la misma línea. Todas con el mismo objetivo.
Y a engordar ciertas economías va destinada también la medida de eliminar el Impuesto de Patrimonio. Cuesta entender que sea un partido que se proclama de izquierdas el que se proponga desterrar un gravamen que constituye, o al menos debería constituir, uno de los principales instrumentos de política redistributiva. La involución ideológica ha llegado a tal extremo, que lo mejor que desde la izquierda se puede pedir a un Gobierno es que no intervenga en la actividad económica, porque últimamente toda intervención va siempre en el mismo sentido, que es el de incrementar la desigualdad y beneficiar a las clases altas. Al final habrá que defender el laissez faire, laissez passer. Quizás las capas más desfavorecidas de la población acaben por tener que decir al poder político: no nos ayuden, que es peor.

En esta ocasión puede que tenga razón el gobernador del Banco de España cuando reclama al Ejecutivo que se abstenga de actuar y deje jugar a los estabilizadores automáticos. La dificultad se encuentra en que uno de los más importantes, el seguro de paro, ha ido perdiendo potencialidad mediante diferentes reformas laborales. Lo más efectivo sería que los 10.000 millones de euros se utilizasen para situar esta prestación en los niveles adecuados y para realizar políticas vigorosas de empleo. Las medidas más coherentes de las aprobadas son las que se refieren a esta materia, pero lo cierto es que tan sólo se dedican a ello 200 o 300 millones de euros de los 10.000 presupuestados. Si, tal como se dice, la intención es incentivar el consumo, es evidente que orientar los recursos al seguro de desempleo tendría mucha más eficacia que eliminar el Impuesto de Patrimonio o repartir indiscriminadamente 400 euros, aunque tan sólo sea porque la propensión a consumir va reduciéndose según se incrementa la renta. Además, este aumento de gasto público no se consolidaría, por el contrario, tendería a desaparecer tan pronto como se reanimase la economía y se redujese el paro.

Castigos verdes, pero inútiles

Castigos verdes, pero inútiles

Es imposible saber cuántas sentencias por daños al medioambiente quedan sin cumplir en España. No lo busque, porque éste no es un dato para las estadísticas ni las memorias oficiales. Pero un repaso por los casos que han hecho historia en las dos últimas décadas sirve como sondeo: minas devoradoras de espacios protegidos, construcciones impúdicas amparadas por los ayuntamientos, hidroeléctricas que devastan ríos. Son muchas las sentencias firmes que nunca llegan a ejecutarse.

Marta Gallup
Público

Todos los expertos consultados coinciden en que, cuanto más se alarga el proceso, más difícil será hacer posible la ejecución de la sentencia. "Para empezar, por la política de los hechos consumados", apunta Cristina Álvarez Baquerizo, abogada ambientalista. "Cuando el mal está hecho y no es reversible materialmente, lo único que te queda es una victoria moral. Por eso es tan importante denunciar apenas se conozca el primer paso de la irregularidad, como la concesión de una licencia".

También es fundamental la figura de las medidas cautelares. Por ejemplo, en el caso del Alto del Cuco, en Cantabria, donde el tribunal ha paralizado la urbanización de la ladera antes de que el destrozo vaya a más. Sin embargo las paralizaciones cautelares no son habituales, porque exigen a la parte denunciante avales económicos, a menudo de muy alta cuantía.

Si no hay paralización cautelar, la actividad denunciada continúa, y cuando llega la sentencia firme, a veces ya está concluida. Pero incluso con sentencia firme, la actividad tampoco se para. ¿Por qué?

La guinda de la tarta: el proceso de ejecución de la sentencia

Muchos ciudadanos que se meten en este via crucis judicial no saben que después de una sentencia firme aún queda otro tormento más: la ejecución de sentencia. Si ésta no se pide, todos los desvelos anteriores habrán sido inútiles: una victoria pírrica. "Además, el proceso que comienza, repite el esquema de lo ya vivido: de nuevo las partes presentan alegaciones, y la parte condenada ya se encarga de que vuelva a durar años", añade Álvarez Baquerizo. La organización cántabra ARCA consiguió su primera sentencia firme en el año 2000 y aún no se ha ejecutado.

Una de las razones de que las sentencias no se ejecuten es el remoloneo de las administraciones. "Si el juez anula una licencia y hay que derribar una casa, el que tiene que poner las máquinas es el ayuntamiento. Y éstos no suelen estar por la labor. Es más bien todo lo contrario". En otras sentencias la responsabilidad de ejecutar recae en la autoridad autonómica, por ejemplo el cierre de una mina.

Hay casos, como el de la mina a cielo abierto Feixolín, en León, en donde la resistencia de la administración es tan recalcitrante que se ha abierto un proceso penal contra algunos cargos.

La vía penal, piedra de toque

La aparición de la vía penal supone un punto de inflexión en la evolución del proceso. Hasta ese momento la justicia no actúa contra una persona concreta, porque la vía contencioso-administrativa se encarga sólo de controlar la correcta actuación de la administración.

"Pero en la vía penal se personalizan las responsabilidades y éstas trascienden a personas concretas. No obstante, acceder a la vía penal requiere la prueba de las imputaciones realizadas y, lógicamente, la prueba de la intencionalidad o la negligencia del imputado, lo que en materia medioambiental no siempre es sencillo", explica Jorge Agudo González, codirector del informe Urbanismo y democracia, Alternativas para evitar la corrupción , documento en el que se analizan 159 supuestos casos de irregularidades en esta materia desde el año 2000.

Es decir, que hay que demostrar que los responsables actuaron con intención o con imprudencia. En los últimos dos años, muchos de los casos de ilegalidad urbanística están siendo absorbidos por la Fiscalía. Ya se refleja así en la Memoria referida al año 2006, y en el boletín informativo del mes de febrero de esta institución se dedica al tema un apartado específico destacando un botón de muestra, que en Granada se han triplicado en un año las sentencias de derribo de edificios ilegales.

También se subraya las directrices dadas por el Fiscal Especial de Medio Ambiente y Urbanismo, Antonio Vercher, a los fiscales delegados para que se cumplan las sentencias de demolición y evitar así la sensación de impunidad.

¿Hay soluciones?

La irrupción de la vía penal se apunta como una de las esperanzas de cumplimiento de las sentencias, sobre todo desde la creación de la figura del Fiscal coordinador para los delitos ambientales y de corrupción urbanística.

La activa y decidida actuación de Antonio Vercher está empezando a obtener los primeros resultados. Pero a juicio de algunos expertos, como el catedrático de derecho administrativo Luciano Parejo, "la absorción de lo contencioso-administrativo por lo penal no es la solución. Implica una cierta perversión del funcionamiento del sistema el que las administraciones no cumplan la legalidad."

Lo cierto es que el miedo a la cárcel es lo único que parece funcionar. "Lo que revela un problema de fondo muy grave: a pesar de las buenas intenciones y de los eslóganes en favor de la sostenibilidad, en realidad una parte relativamente importante de nuestros políticos relega la protección del medio ambiente en favor de otros intereses, y en muchos casos, lamentablemente, cometiendo irregularidades cuyo freno sólo parece producirse con la amenaza de responsabilidades penales", reflexiona Agudo González.

Una falta de sensibilidad a la que no son ajenos incluso algunos jueces. En la misma memoria de la Fiscalía también se hace notar que en los juzgados de algunas provincias, como Ciudad Real o Burgos, tienden a absolverse a los infractores en materia urbanística al considerarse una conducta de menor gravedad.

Otra solución posible sería que los propios juzgados se encargaran de la ejecución de la sentencia, una competencia que les otorga la Constitución. "Si no la ejercen es porque no tienen medios, y deben delegar en las administraciones", apunta Jesús Jordano, profesor de derecho de la Universidad de Sevilla. "Sólo el estadio de la capital andaluza costó más de 200 millones de euros. Todos los juzgados de lo contencioso de España han costado menos de esa cantidad."

Los casos más destacados

Una ladera sembrada de casas

“Esto es una burla”, lanza sin dudarlo Gonzalo Canales, biólogo y presidente de la Asociación para la Defensa de los Recursos Naturales de Cantabria (ARCA), la organización ecologista con más éxitos ante los tribunales españoles. Una decena de sentencias firmes les dan la razón frente a actuaciones urbanísticas ilegales: viviendas levantadas en suelo rústico, construídas en bosques de especial protección o en el Parque Natural de las Marismas de Santoña.........Hasta 500 viviendas tienen sentencia firme de derribo, pero ninguna ha recibido la visita de la piqueta.

El caso que más eco mediático les ha proporcionado es el del Alto del Cuco, por el impacto visual del destrozo de una ladera, y porque un juez ha parado las obras, pero lo cierto es que aún no cuenta con sentencia firme. Sí la tiene, sin embargo el ayuntamiento de otro pequeño pueblo en expansión, Argoños, en donde son cinco las urbanizaciones declaradas ilegales. “La obcecación del alcalde en hacer caso omiso ha llegado a tal extremo que el propio juez ha amenazado con acusarle de prevariación”, ilustra Canales.

Alguna de estas sentencias van camino de los 10 años de espera para su ejecución. Y nada. “Con la sentencia sólo tienes un papel. Su ejecución es larguísima, porque la otra parte te plantea todo tipo de impedimentos. Te pasas la vida presentando papeles en el juzgado, atento a que no se te pasen los plazos, lo que echaría al traste todo el proceso”.

Con todo, todavía puede ser peor: “En algún caso el juez, cansado de tanto juego evasivo, ha amonestado a un ayuntamiento para que licite de una vez el derribo de la construcción ilegal. Entonces, los afectados han llegado a amenazar a la empresa adjudicataria de la demolición y ésta ha preferido retirarse. Ahora, los concursos para derribos quedan desiertos. Estamos en un callejón sin salida”, remacha, “pero no nos damos por vencidos”.

En Cantabria, son entre dos y tres mil los afectados por la compra de una vivienda ilegal. Se han organizado en grupos para presionar a las administraciones y los poderes políticos, y de momento han encontrado eco en el parlamento regional. El pasado mes de diciembre todos los partidos representados en la asamblea cántabra emitieron una resolución pidiendo al gobierno autonómico que dé una salida legal a esta situación. “Este es un hecho gravísimo”, valora Gonzalo Canales, “supone la quiebra del sistema, porque se está transmitiendo el mensaje de que las leyes y los jueces no sirven para nada”.

Pescadores en favor de los peces

Pedro Brufao no ha disfrutado tanto de sus paseos por el Tajo como aquella jornada de 2005 en que le comunicaron la sentencia del Supremo. Quince años después de comenzar la batalla judicial, David había vencido a Goliat. Una sencilla aunque veterana asociación de amantes de la pesca y la naturaleza había conseguido tumbar a los gigantes: la Confederación Hidrográfica del Tajo, Unión FENOSA y la electroquímica Navarro S.A.

La historia se remonta a 1990, cuando la CHT otorgó tres concesiones a Unión FENOSA para rehabilitar otras tantas presas hidroeléctricas abandonadas: Zahorejas, Peralejos de las Truchas y Hozseca, en los ríos Tajo y Hozseca. “Las recurrimos” señala Pedro Brufao Curiel, profesor de Derecho Administrativo y presidente de la Asociación para el Estudio y Mejora de los Salmónidos-Ríos de Vida, la organización denunciante.

“Los datos científicos demuestran que este tipo de presas ocasionan graves daños al medio fluvial. No son tan limpias como se nos quiere vender: transforman el lecho y orillas del río, alteran el bosque de ribera, crean barreras a los peces, los engullen en las tomas y turbinas y alteran sus ciclos de actividad. A veces incluso las violentas sueltas de agua han puesto en grave peligro la integridad física de las personas, especialmente de los pescadores.”

Brufao cuenta con orgullo: “En esa zona creamos el primer coto sin muerte de pesca deportiva, para proteger a la escasa trucha común autóctona y apoyamos su declaración como Parque Natural, uno de los más importantes de España.”

La sentencia del Supremo confirmó en 2005 la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Madrid de 1999: “pese a no anular las tres concesiones, como pretendíamos, impuso graves limitaciones a la explotación de las presas a favor del río y afirmó que los caudales mal llamados ecológicos por la CHT no se basan en criterios científicos ni técnicos.”

Era todo un hito, pero de nuevo, la justicia se convirtió en papel mojado, pues hasta la fecha, las empresas “siguen turbinando como lo han hecho siempre y ya está. Los hechos consumados les son favorables”.

En este periplo judicial no faltan, como en otros casos, situaciones rocambolescas. La CHT reconoce disponer de estudios ambientales propios que avalan la sentencia, pero alega que no los puede dar a conocer porque iría contra los derechos de propiedad intelectual del ingeniero de la CHT autor del trabajo, “algo absurdo e ilegal, pues son documentos de acceso público”, aclara Brufao.

La asociación intenta que al menos sea inviable la presa llamada Hozseca, la más perjudicial y que se proceda a su demolición para restaurar el río. “ En los EEUU y en otros países son los mismos dueños de las presas obsoletas quienes las demuelen para recuperar la confianza de sus clientes, ahorrar dinero y restaurar el medio ambiente”.

Feixolin, ’la escopeta nacional’

“Con Feixolín llevamos diez incidentes de ejecución de sentencia firme, ¡diez!”, recalca Carlos González- Antón, el letrado que consiguió que el TSJCyL ordenara en noviembre de 2005 la clausura de la mina a cielo abierto de Villablino. El primero de varios fallos contundentes y firmes que declaran la mina ilegal y sin posibilidad de ser legalizada en el futuro.

“Feixolín es un caso realmente paradigmático de quiebra del sistema legal. Si no fuera tan grave parecería el guión de un sainete”, añade González-Antón, catedrático de derecho administrativo de la Universidad de León.


La mina comenzó a ser explotada en 1995 por MSP , empresa del conocido y bien relacionado empresario Victoriano Alonso. Ya entonces carecía tanto de licencias urbanísticas como medioambientales. La explotación, que entre otros daños ha hecho desaparecer un monte de 200 hectáreas, se encuentra en pleno espacio natural del Alto Sil, y es ZEPA y LIC con importantes valores paisajísticos y ecológicos, entre ellos la presencia de osos y urogallos. Cuenta, por tanto, con la protección de una directiva europea, a pesar de lo cual no se realizó la preceptiva Evaluación de Impacto Ambiental,
ni del proyecto inicial ni de sus ampliaciones.

Pero el cúmulo de irregularidades no acaba aquí, y a lo largo de estos trece años éste no ha hecho más que engrosar aderezado con todo tipo de acontecimientos peregrinos: alcaldes que dimiten el mismo día que han de firmar la paralización de la mina, informes de la Junta castellanoleonesa atreviéndose a prohibir la ejecución de la sentencia (afirmando que sólo se restaura, cuando los informes del SEPRONA indican que diariamente bajan centenares de camiones cargados de carbón), amenazas de despidos masivos para crear alarma social, anuncio de interminables planes de cierre de la explotación......

“Todo un muestrario de maniobras de dilación para no acatar la sentencia. En los incidentes de ejecución la empresa ha llegado a alegar que no podía parar porque pondría en peligro la vida de los mineros”, ilustra García-Antón, quien remarca que “esto es posible porque la Junta y el gobierno central miran para otro lado. No se entiende, si no, que Feixolín haya recibido subvenciones del ministerio de industria, que haya sido explotada hasta el agotamiento del recurso, y que encima hayan comenzando a explotar el monte adyacente, también sin licencia. En el colmo de la desfachatez, MSP alega que necesita extraer el material para rellenar Feixolín y cumplir así, con el mandato de restauración de la zona”.

“Estamos ante una flagrante desobediencia auspiciada por las administraciones”, diagnostica González-Antón, quien cree que asistimos a una crisis del estado de derecho. Al menos, concluye, está en proceso otro pleito en el que se encuentran imputados por delitos ambientales y urbanísticos tanto responsables de las administraciones como de la empresa”.

Golf en lugar de paisajes

El pasado mes de enero el propietario del exclusivo complejo deportivo turístico “Dehesa de Montenmedio ”, Antonio Blázquez, declaraba públicamente que “tiraba la toalla”. Más de diez años pleiteando habían llegado a su fin, o al menos así lo daba a entender el empresario, sobre cuyas instalaciones pesa una sentencia firme de derribo desde el año 2003.

Montenmedio, ubicada a caballo entre los municipios gaditanos de Barbate y Véjer de la Frontera, se publicita como un lugar de singular belleza natural, en donde las encinas, alcornoques, acebuches y lentiscos dan cobijo a una variada fauna mediterránea de la que puede disfrutarse en los paseos por la finca, en la que no falta campo de golf, piscinas, un lujoso hotel con restaurante y otras instalaciones de ocio. Su atractivo estrella es la práctica de la hípica de alto nivel. “Sin duda puede publicitarse así, porque se levantó, sin licencia, sobre un terreno no urbanizable, de protección especial por su interés ecológico, histórico, cultural y paisajístico”, ironiza un portavoz de AGADEN, la organización ecologista que acudió a los tribunales para denunciarlo.

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía les dio la razón en 2001. El auto anulaba el Plan Especial que el Ayuntamiento de Barbate había aprobado a posteriori para tratar de legalizar el complejo ya construido. Dos años después el Tribunal Supremo ratificaba los argumentos con sentencia firme y daba tres meses para derribar. No se hizo. Y eso que el recorrido judicial de Montenmedio no tiene un único denunciante. La Junta de Andalucía interpuso su primer recurso contra el complejo en 1996, iniciando un rosario de sentencias, recursos, apelaciones, que se prolongan a lo largo de una década y configuran una inextricable maraña para cualquier profano en asuntos legales.

“Hay una cosa que queda clara”, insisten en AGADEN , “todos los intentos de Blázquez y del Ayuntamiento de Barbate por legalizar Montenmedio han sido rechazados de plano por la justicia. Y reiteradamente. Hasta tres veces los tribunales han dado orden de demolición, sin que se haya cumplido. Quisiéramos creer que ahora va la vencida.”

En AGADEN no terminan de fiarse, porque ya los orígenes de Montenmedio se entrelazan con un “oportuno” incendio en el verano de 1990. Poco después, esta finca, que había sido propiedad de RUMASA, fue reprivatizada a favor de Blázquez. En los años inmediatos y “con el beneplácito de la administración provincial, comenzaron progresivamente las rozas, podas y cortas a matarrasa que acabaron derivando en la construcción del palacete, conocido como casa-club, y las posteriores ampliaciones.”

En sus últimas declaraciones sobre el asunto, Antonio Blázquez, ha asegurado que ya ha contratado el proyecto de demolición para evitar que la administración tenga que encargarse de ello. Ese proyecto de demolición debe ser aprobado por el ayuntamiento de Barbate. El mismo que ha echado siempre el capote cuando el empresario lo ha necesitado. Blázquez asegura que tiene ofertas en el extranjero para llevarse todas las instalaciones y que lo siente por el daño que le va a hacer a la economía y al empleo de la zona.

De momento, el pasado mes de marzo se ha vuelto a celebrar allí una nueva edición del Circuito Hípico del Sol.

Madrid, ilegales sin saberlo

Decenas de miles de madrileños han estado aspirando a una casa ilegal sin tener la menor idea. 22 de los nuevos ámbitos proyectados por el ayuntamiento de Madrid son ilegales por obra y gracia del propio consistorio y del gobierno regional. Lo dice el Tribunal Supremo en una sentencia firme emitida en julio del año pasado.

La resolución afecta a unas 130 mil viviendas de futuros PAUS, de nombres tan conocidos en la capital como el Parque de Valdebebas, Arroyo del Fresno o Los Berrocales. En algunos ya se han iniciado las obras de urbanización, en otros todavía no se ha hecho nada. Pero también quedan dentro de la ilegalidad proyectos tan emblemáticos ya ejecutados como la Ciudad Deportiva del Real Madrid y la Terminal 4 de Barajas.

"Para encontrar la causa de tan estrafalaria situación hay que remontarse a 1997", explica Jaime Doreste, coordinador del servicio jurídico de Ecologistas en Acción. "Aquel año, el equipo de gobierno del entonces alcalde, el popular Álvarez del Manzano, declara urbanizable hasta el último rincón del municipio capitalino, a pesar de que una parte de los terrenos no podían serlo por contar con una protección especial, bien por sus valores ambientales, históricos, culturales o agrícolas. Eso no fue obstáculo para la corporación, que remozó el PGOU y recalificó 34 millones de m2 protegidos"

El líder de la oposición, el socialista Juan Barranco, denunció el Plan ante la justicia y, a pesar de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid le dio la razón en 2003, no admitió la paralización cautelar. Los planes de urbanización siguieron adelante mientras la sentencia rebotaba a más altas instancias: fue recurrida por el consistorio ante el Tribunal Supremo. "Éste se pronunció el año pasado y ya no cabe recurso", señala Jesús Muñoz, abogado de la Asociación de Vecinos de Aluche, una de las agrupaciones que no ve con buenos ojos cómo se quiere desarrollar la Operación Campamento, también afectada. "Sólo la zona de los cuarteles es urbanizable legalmente, pero el actual proyecto pretende colmatar de casas el resto de los terrenos, por donde discurren arroyos, con su vegetación de ribera y su fauna".

Al menos aquellos que aspiraban a tener su casa en este desarrollo aún no han puesto un duro. En otros, como el de Ahijones de Vicálvaro, sí lo han hecho, y hay aportaciones que alcanzan los 30.000 y hasta los 50.000 euros. En este ámbito, un juzgado ya ha dictado la suspensión de las obras de urbanización, y "sin embargo, nada se ha parado. Al revés, parece que han acelerado", apunta Muñoz.

El ayuntamiento ha tratado de amparar su actuación aprobando un Acuerdo que pretendía justificar las recalificaciones, pero los jueces no lo han aceptado. "De hecho el consistorio está empeorando las cosas", expone Muñoz "no ha ordenado la paralización de las obras y está incumpliendo la sentencia. Por eso, ante la aparición de cooperativas en la Operación Campamento, la AVV de Aluche está informando a los vecinos de la posibilidad de que las viviendas proyectadas no lleguen a construirse o que incluso puedan ser derribadas". Esta última opción podría parecer descabellada pero lo cierto es que el propio magistrado ponente de la sentencia del Tribunal Supremo, Segundo Menéndez, ha dicho públicamente que "lo que se tenga que derribar, se terminará derribando".

El último capítulo de este culebrón todavía se está escribiendo. Barranco no sólo no ha pedido la ejecución de la sentencia que él mismo promovió, sino que se ha opuesto a que lo hagan Ecologistas en Acción y dos asociaciones vecinales. En un encuentro con vecinos del Sureste, un concejal socialista ha prometido a los vecinos que no va a solicitar la ejecución para no empeorar las cosas, pero los afectados no están tranquilos.

De hecho parece que tienen motivos para no estarlo pues la Ley del Suelo tanto autonómica como nacional, consagra que cualquier ciudadano, a través de la Acción Pública, puede solicitar el cumplimiento de la legalidad urbanística incluso años después de concedidas las correspondientes licencias por el Ayuntamiento.

Rojo y negro

Rojo y negro

Javier Ortiz

La conclusión a la que llegué ayer tras oír el discurso en el que Rodríguez Zapatero expuso sus propósitos presidenciales es que él tiene la certeza de que su gobierno va a conducir a España por la senda de la perfección pero que, por las razones que sea, o no puede o no quiere revelarnos cómo lo va a hacer. Ni con qué programa, ni con qué aliados, ni haciendo qué, cuándo y cómo.

Examinada en su literalidad, la exhibición de intenciones que hizo ante el Congreso de los Diputados no puede ser tildada de nada: ni de derechas ni de izquierdas, ni de frente ni de revés. ¿Cómo puede nadie negarse a que lo conviertan en próspero, en solidario, en sano, en educado, en informatizado, en europeo, en ecológico, en respetuoso de todo lo respetable, en no víctima de accidente, en igualitarista, en perfeccionador de la Justicia, en superpotencia mundial?  Sólo un tonto del bote podría rechazar esa perspectiva.

Mi problema es que no me lo creo. Porque la vida es como la ruleta: no pueden salir a la vez el rojo y el negro.

No es posible defender la educación igualitaria y respetar sin rechistar los privilegios de la Iglesia Católica.

No cabe ayudar a que se impongan implacables los intereses de la Banca y pretender que se respalda a quienes soportan hipotecas cuyo principal no empiezan a amortizar hasta el décimo año de sangría, y eso con suerte.

Es una burla pensar que cabe ayudar a los miserables del Tercer Mundo cuando uno respalda las opciones del FMI y, ya de paso, a los gobiernos corruptos del Tercer Mundo.

Es de coña decir que se defiende la ecología y andar comprando derechos de contaminación a los estados deficitarios.

 Es infame pretenderse adalid de la paz universal y ser uno de los principales vendedores de armas en el mercado mundial de armas, negro o blanco.

Los socialistas de viejo cuño (si Zapatero conoce a alguno puede preguntárselo y le confirmará que no miento) solían hablar de una cosa a la que llamaban “lucha de clases”. Su lógica era la lógica: los explotados contra los explotadores; la gente oprimida contra la gente opresora.

Quienes fingen que defienden a todos, sin distinción, defienden a los que ya están instalados.

La CIA en el Tibet

La CIA en el Tibet

Infortibet

En 1951, los comunistas tomaban el poder en el Tibet. En el curso de los dos siglos anteriores, ni un solo país en el mundo había reconocido al Tibet como un país independiente. Durante estos doscientos años, la comunidad internacional había considerado el Tibet como una parte integrante de China o, al menos, como un Estado vasallo. Ya en 1950, India afirmaba que el Tibet era una parte integrante de China. Inglaterra que, hacía cuarenta años que ocupaba una posición privilegiada en el Tibet, siguió la posición india al pie de la letra.


Tan sólo los EEUU se mostraron vacilantes. Hasta la Segunda Guerra mundial, consideraron al Tibet como una parte de China e incluso frenaban a Inglaterra sobre sus avances en el Tibet. Pero, tras la guerra, los EEUU quisieron hacer del Tibet un enclave religioso contra el comunismo. 

En 1951, la mayor parte de la elite tibetana, incluyendo la Asamblea General ampliada, aceptó el acuerdo de negociar con China una “liberación pacífica”. Pero esto cambio cuando, en 1956, las autoridades decidieron aplicar una reforma agraria en los territorios tibetanos de la provincia de Sicuani. La elite local no aceptó que sus propiedades y sus derechos se vieran afectados. Estos hechos condujeron al levantamiento armado de 1959.

La revuelta armada se preparó durante varios años, bajo la dirección de los servicios secretos americanos, la CIA. Esto aparece claramente descrito en «The CIA's Secret War in Tibet» (La guerra secreta de la CIA en el Tibet) de Kenneth Conboy.

Otro libro, «Buddha's Warriors – The story of the CIA-backed Tibetan Freedom Fighters» (Los guerreros de Budha – La historia de los combatientes tibetanos de la libertad apoyados por la CIA), de Mikel Dunham, explica cómo la CIA llevó cientos de tibetanos a los EEUU, les condujo y les armó, les mandó paracaídas cargados de armas sobre su territorio, les formó en la utilización de las armas de fuego a la vez que se movían a caballo, etc.

El prólogo de esta obra ha sido redactada por “su Santidad el Dalai-Lama”. Sin duda este último considera un honor el hecho que la rebelión separatista armada haya sido dirigida por la CIA. En el prólogo, escribe “Aunque tenga el profundo sentimiento de que la lucha de los tibetanos sólo podrá triunfar por un enfoque a largo término y utilizando medios pacíficos, siempre he admirado estos combatientes de la libertad por su valor y su determinación inquebrantables” (página XI).

Bush y el Dalai Lama

Bush y el Dalai Lama

Peter Franssen  

En octubre pasado, el Parlamento americano entregaba al Dalai Lama la Medalla de Oro, la condecoración más importante que el Parlamento puede entregar. Su siempre sonriente santidad, pronunció un discurso donde alababa a Bush por sus esfuerzos a nivel mundial a favor de la libertad, de la democracia y de los derechos humanos y calificó a los EEUU como los “campeones de la democracia y de la libertad”.

Un poco antes, había calificado la guerra en Afganistán como una “liberación” y la guerra de Corea de 1959 como una “semi-liberación”, mientras que el conflicto de Vietnam como “un fracaso”.

Es evidente que el Dalai Lama recibe el apoyo de la extrema derecha. No sólo por su anticomunismo rábico, sino también por su racismo. Con el objetivo de preservar la pureza de la raza oprimida, su gobierno en el exilio condena los matrimonios mixtos entre tibetanos y los “demás”. En este contexto, Jörg Haider, en Austria, podría sentirse identificado. Son también las personas como Haider los primeros en prestar su ayuda al Dalai Lama.

Tibet, democracia y Dalai Lama

Tibet, democracia y Dalai Lama

Zang Yanping

A fin de otorgar al 14º Dalai-Lama una apariencia de respetabilidad, su banda lo presenta como un “representante de la democracia”, pretendiendo que “la democracia ha sido siempre su ideal” y que “ promociona la democracia entre los tibetanos en el exilio”. Todo el mundo sabe que la sociedad humana pasa por tres fases de evolución: teocracia, monarquía y derechos cívicos. Es simplemente ridículo, como mínimo extraño, definir al Dalai-Lama, este símbolo vivo de la teocracia, como un “combatiente de la democracia”.

¿Qué ocurrió realmente en el Tibet, antes de 1959, cuando era gobernado por este Dalai-Lama que pretende que la democracia es su ideal? Antes de 1959, las tierras y los habitantes del Tibet no eran más que feudos de las instituciones de los gobiernos, monasterios y nobles tibetanos locales, es decir, las tres categorías principales de propietarios que apoyaban la servitud feudal tibetana. Constituían menos del 5% de la población total del Tibet. Estas tres categorías principales de propietarios poseían prácticamente la totalidad de las tierras cosechables, de las llanuras, de los bosques, de las montañas, de los recursos acuíferos y del ganado. No sólo estaban habilitados para explotar a sus siervos de manera vampírica, sino que también ejercían un poder de dominio.

Los siervos y los esclavos, que representaban el 95% de la población del Tibet, no disponían de ningún derecho fundamental del hombre y no tenían ninguna libertad. Desde su nacimiento, los siervos pertenecían a un propietario. Su existencia, su muerte y su matrimonio dependían de la voluntad de su propietario. Tratados como ganado, los siervos podían ser vendidos, comprados, transferidos, propuestos como dote, ofrecidos a título de gracia por otros propietarios de siervos, utilizados para apurar deudas o intercambiados por otros siervos. A fin de proteger sus propios intereses, los propietarios feudales de siervos mantenían un sistema social jerárquico y estricto a la vez que ejercían un poder cruel. Los Códigos trece y dieciséis, que fueron utilizados hasta finales de los cincuenta, estipulaban claramente el precio de la vida de las diversas categorías sociales (que iba desde personas que no valían mas que un vulgar cordaje de paja a otras que valían más caras que el oro). Los gobiernos locales estaban dotados de tribunales y de cárceles, y los grandes monasterios, al igual que los nobles, tenían también su propias prisiones. Bajo esta dictadura cruel, los siervos que osaban rebelarse eran perseguidos según la voluntad de sus señores.

Frecuentemente, eran insultados y abatidos o debían afrontar incluso castigos de una destacada violencia: por ejemplo, se les arrancaban los ojos, se les cortaba la lengua o las orejas, las manos o los pies, se les arrancaban los tendones, a no ser que fuesen ahogados o echados al vacío desde la cima de un acantilado. Las tres principales ordenes de propietarios obligaban a los siervos a realizar toda una serie de tareas y a pagar un alquiler. Los siervos no sólo tenían que garantizar las faenas para las distintas instituciones de los gobiernos locales, los funcionarios y el ejército, sino que además debían trabajar sin recibir ningún salario en el mantenimiento de las cosechas y del ganado en beneficio de sus señores, a la vez que pagaban diversos impuestos. Algunos debían también pagar impuestos y realizar tareas en beneficio de los monasterios.

Estadísticas han demostrado que los impuestos recolectados por los gobiernos locales del Tibet estaban clasificados en más de doscientas categorías y que los trabajos asumidos por los siervos al servicio de las tres órdenes principales de propietarios representaba más del 50% de su trabajo, alcanzando incluso al 70 y 80% en algunos lugares. Los tres órdenes de propietarios que dirigían el antiguo Tibet vivían principalmente en las aglomeraciones o en las ciudades como Lhassa. Estaban estrechamente ligadas por intereses comunes. Sus miembros – los funcionarios, los nobles y los monjes superiores de los monasterios – cambiaban a veces de rol para formar las bandas dirigentes poderosas o para decidir los matrimonios entre clanes del mismo rango social con el objetivo de consolidar sus alianzas.

También observaban una regla estricta que estipulaba que las personas de rango elevado debían ser tratados de manera diferente, lo que, tanto en el ámbito ético como en la realidad, consolidaba los privilegios y los intereses de los propietarios de los siervos. Los descendientes de los nobles seguían siendo nobles hasta el final de sus días, pero los siervos, que constituían la mayor parte de la población tibetana, no podían nunca salir de su miserable condición política, económica y social. El elevado grado de concentración de poder y la imposibilidad de pasar de una clase social a otra, iban a llevar directamente a la corrupción y a la degeneración de la case dirigente así como a la estancación y a la decadencia del conjunto del sistema social.

La integración de la política y de la religión constituían el fundamento de la servitud feudal del Tibet. Bajo un tal sistema, la religión no era sólo una creencia espiritual sino también una entidad política y económica. En los monasterios, que también se beneficiaban de los privilegios feudales, también existía opresión y explotación. El despotismo cultural reinante bajo esta estructura sociopolítica teocrática no permitía que el pueblo pudiese escoger su propia creencia religiosa, impidiendo una verdadera libertad religiosa. Los siervos no tenían ningún derecho humano, ni siquiera el más elemental, y vivían en la indigencia más extrema. Una décima parte de los jóvenes tibetanos entraban en el monasterio para convertirse en monjes. Al ser impedidos de la producción material y de la reproducción humana, los monjes llevaron esta región a una depresión económica y al declive de la población del Tibet. Con este avasallamiento espiritual y la promesa de la beatitud en una vida ulterior, el grupo privilegiado de monjes y de nobles no sólo privaba a los siervos de su libertad física, sino también de su libertad espiritual.

El Dalai Lama, en esa época principal representante de la servitud feudal tibetana y jefe del gobierno local tibetano, nunca se estorbó de “democracia” o de “derechos humanos”. De hecho, es por el temor a las reformas democráticas que el 14º Dalai Lama y su banda en el poder desencadenaron la rebelión armada en 1959 y ganaron el exilio tras su fracaso. Tras su fuga en el extranjero, la banda del Dalai-Lama siempre mantuvo el marco político de base de la integración de la política y la religión. Según lo que llama “constitución” tibetana, el Dalai-Lama, en tanto que principal figura religiosa, no sólo ejerce la función de “Jefe de Estado y de Gobierno”, sino que también tiene la última palabra sobre todas las principales cuestiones a las que se ve confrontado su “Gobierno en el exilio”.

Un interesante fenómeno, es que los hermanos y las hermanas del 14º Dalai-Lama han ocupado sucesivamente puestos claves de este “Gobierno en el exilio”, dirigido por su hermano, encargándose así de los departamentos más importantes. Cinco miembros de la familia del Dalai-Lama han sido « bkha’ blon superiores » o « bkha’ blon » (funcionarios de muy alto rango de los gobiernos tibetanos locales del antiguo régimen). La familia del Dalai-Lama y varios familiares controlan el poder político, económico, educacional y militar del “Gobierno en el exilio”, así como sus principales circuitos financieros. Parece ser que, estos últimos años, empiezan a seguir los ejemplos occidentales organizando “elecciones democráticas” y adoptando “la separación de poderes” pero, en realidad, el Dalai-Lama siempre tiene la última palabra, su “Gobierno en el exilio” está todavía estrechamente ligado a la religión y a la función del « bkha’ blon supérieur » que sólo puede ser ejercido por monjes. Poco importa pues la manera en la que la banda del Dalai-Lama se dote de ornamentos democráticos porque, en realidad, constituye todavía una estructura política teocrática y una coalición de monjes y nobles de rango superior.

¿Es posible la “democracia” bajo el poder de una estructura política teocrática formada por monjes y nobles? Hace tiempo que el Tibet y otros elementos de la comunidad tibetana en China han realizado la separación entre política y religión, llevando a cabo reformas democráticas e implantando gobiernos regionales autónomos, comprometidos con la construcción política y democrática del socialismo. Contrastándolo con esta realidad, el discurso vacío sobre la democracia que nos presenta el DalaiLama y sus partidarios internacionales sólo constituye la apariencia barata que exhibe para abusar del público.

Tibet: otras versiones

Tibet: otras versiones

Cuando vemos el interés con que todas las televisiones nos informan del problema entre China y el Tibet, quizá sea necesario oír otras versiones.

James Miles (The Economist): No se trataba de una manifestación pacífica.

Las noticias sobre los acontecimientos de este fin de semana en el Tibet nos informaron que en la manifestación contra la ocupación china se produjeron de 80 a 100 muertos. Nos contaron que los monjes vestidos de naranja se manifestaban por la libertad y por la democracia, cuando la policía china les disparó y les abatió sin piedad. Testimonios occidentales ahí presentes nos cuentan que la realidad de los hechos es muy diferente. El primer testimonio es el periodista James Miles, del periódico The Economist. Es el único periodista acreditado en la capital tibetana de Lhassa. Según Miles, no se trata de manifestaciones pacíficas, sino de una revuelta violenta. Comenzó el viernes, un poco después de medio-día, cuando unos pequeños grupos de jóvenes tibetanos, armados de sables, cocktails Molotov y porras, atacaron los comercios de los Hui, robándo e incendiando sus locales. Los Hui constituyen un grupo minoritario musulmán que habita la región desde hace siglos. La revuelta era de naturaleza étnica y racista. La policía china, escribe el periodista, hizo prueba de una gran retención, y casi no ha intervenido. Durante toda la tarde del viernes, el testigo no vio ni un solo policía armado. Sólo a partir del sábado a medio día empezaron a aparecer los primeros agentes armados.

Un turista danés: “Los monjes y los jóvenes enfurecidos estaban fuera de sí”

El segundo testigo es un turista danés en Lhassa. Su testimonio concuerda con el del periodista de The Economist. Su relato fue publicado el pasado sábado en el periódico “Politiken”. El testigo afirmaba: “ Monjes y jóvenes de 15 a 16 años han asaltado los comercios chinos, tirando puertas y ventanas abajo, incendiando los comercios y moliendo a palos a los chinos que se cruzaban por su camino. He asistido a agresiones muy brutales. He visto cómo fueron capturados dos chinos, según lo que he podido observar, y fueron linchados hasta la muerte. Al principio, la policía era muy reticente. Los monjes y los jóvenes enfurecidos estaban fuera de si. Sólo a partir del momento en el que se acercaron del Palacio de Invierno los manifestantes se enfrentaron a la policía, a los militares y a los vehículos del ejercito, sobre los cuales se encontraban armas. Todo lo que se encontraba a nuestro alrededor era víctima de las llamas, incluyendo los vehículos de la policía, los camiones de bomberos, las tiendas y los comercios chinos. La situación estaba totalmente fuera de control. Los ataques contra los comercios chinos continuaron sin piedad”.

Pekín : "La policía no ha utilizado armas de fuego. El levantamiento estaba planificado”.

Lo que dicen los dos testimonios anteriores concuerda con lo que afirman las autoridades chinas. Ahora también, la reconstitución de los hechos a partir de las fuentes chinas parece mucho mas fiable de lo que nos dan a entender las agencias de prensa internacional. El presidente del gobierno de la Región autónoma del Tibet ha afirmado finalmente que 13 civiles inocentes habían perdido la vida. Los manifestantes les habían quemado vivos o molido a palos. Estos mismos manifestantes también habían herido a sesenta agentes, de los cuales cinco estaban en un estado grave o muy grave. Se incendiaron 300 edificios, de los cuales 214 eran tiendas y comercios. Paralelamente, 56 vehículos fueron parcial o totalmente destruidos. El presidente del gobierno ha afirmado, al igual que los dos testimonios anteriores, que las tropas del orden se han mostrado reticentes a intervenir. Afirma explícitamente: “No hemos utilizado armas de fuego”. Las autoridades están convencidas que el levantamiento armado estaba planificado por adelantado y que había sido organizado. Las autoridades culpan al Dalai-Lama de organizar los levantamientos.

Un turista español : “Golpeaban a la gente con piedras, cuchillos de carnicería, machetes,...”

El periodista Benjamin Morgan, que trabaja para la Agencia France Presse, ha entrevistado a varios turistas que volvían del Tibet. Entre los entrevistados se encuentra el español Juan Carlos Alonso (46 años), que estuvo en Lhassa del miércoles al domingo pasado. “Los jóvenes querían destruir todo lo chino que se cruzaba por su camino. Tenían cuchillos, piedras, machetes, cuchillos de carnicería,...etc. Muchos chinos corrían para salvar sus vidas. He visto, al menos 35 chinos heridos. He visto cómo los manifestantes sacaban a la fuerza una joven de su casa y le golpeaban con piedras, al tiempo que gritaba “Socorro”.

Sobre datos y proporcionalidades

Sobre datos y proporcionalidades
Salvador López Arnal
En un artículo publicado en www.rebelion.org el 19 de marzo –“Elecciones 2008. La IX Legislatura”- Ángel B. Gómez Puerto señalaba: La más grave desproporción e injusticia electoral se produce según la fuerza política a la que votes. Los ciudadanos españoles que han votado durante la democracia al PCE (los que más lucharon por la vuelta de la democracia) o a IU, han sido gravemente discriminados por este sistema. Sus escaños han sido los que más votos ha costado obtenerlos. Así, en las recientes elecciones del 9 de marzo, IU obtuvo 963.040 votos y 2 escaños (481.520 votos cada diputado). En cambio, CiU con 774.317 votos obtuvo 10 diputados (77.431 votos cada escaño). Y el PNV, con la tercera parte de los votos de IU, en cambio obtuvo el triple de escaños.

De la consideración anterior, sobre cuya primera cláusula nada hay que objetar, extraía Gómez Puerto las siguientes conclusiones:

1. La situación ha provocado en el pasado que tanto los gobiernos del PP como los del PSOE hayan dependido de fuerzas políticas nacionalistas.

2. En la nueva legislatura, tanto CiU con 10 escaños como el PNV con 6 diputados se convierten en decisivos para la gobernabilidad de España.

3. Que estas fuerzas nacionalistas están en su derecho de determinar acciones del gobierno de España, pero sin duda lo harán desde la perspectiva de un territorio concreto y no de la globalidad del conjunto de España, con resultados poco alentadores.

Desearía puntualizar estas afirmaciones por una parte y, por otra, señalar algunas consideraciones sobre votos y representación institucional.

1. Ni el PP ni el PSOE ha dependido en el pasado de fuerzas políticas nacionalistas (Habría que añadir, dicho sea entre paréntesis, “periféricas”, puesto que es obvio o debería serlo que el PP e importantes sectores del PSOE son fuerzas políticas no solo nacionales sino nacionalistas españolas, autorreconocidas como tales en ocasiones donde conviene sacar pecho patriótico). EL PSOE y el PP han tenido, como es sabido, cuatro o cinco mayorías absolutas. Cuando no las alcanzaron, hubieran podido generar alianzas distintas de las que construyeron. Desde gobiernos bipartidistas al alimón, por poner un ejemplo nada deseable pero que a veces se ha citado por fuentes próximas a esas mismas fuerzas, hasta gobiernos de coalición de izquierdas PSOE-IU por poner otro ejemplo, hipótesis de la que la dirección del PSOE ha huido con la máxima aceleración concebible para, entre otras razones y cuando se ha tratado del gobierno del reino de España, no ahuyentar a sus votantes de centro.

2. En la nueva legislatura ni CiU ni el PNV son fuerzas decisivas. Son opciones, posibilidades únicamente. Teóricamente serían posible acuerdos puntuales con fuerzas diversas por parte del gobierno PSOE o bien, si se quiere, un acuerdo de legislatura estable con ERC, BNG, ICV y IU, que sumados alcanzan los 176 diputados. El PSOE elegirá, según parece, sin estar obligado a ello desde luego, como socios estables al PNV y BNG, pensando en el futuro político del País Vasco y en la situación actual de Galicia.

3. Supongamos, aunque no admitamos, que esas dos fuerzas nacionalistas y conservadoras citadas -CiU y PNV-, sobre las cuales como es obvio yo no tengo ninguna simpatía, construyan su acción de gobierno desde la perspectiva de un territorio concreto y no de la globalidad del territorio español. ¿Ello significa que deban ser contraproducentes para una acción de gobierno más global? No necesariamente. Es pensable que esas organizaciones nacionalistas entiendan que mejorar la situación de Cataluña y Euzkadi –suponiendo que estas afirmaciones, dichas así, tengan algún sentido razonable- debe ir en paralelo a la mejora de la situación de la ciudadanía española en general, aunque solo sea por interés propio, sin mirada atenta al interés colectivo o al interés de la ciudadanía desfavorecida, pongamos por caso, de Huesca, Almería o Ciudad Real.

Por lo demás, si alguien está realmente interesado en la proporcionalidad entre votos y escaños, dejando aparte el escándalo del senado, pensando y diseñado como control de la derecha sobre un congreso que pudiera estar demasiado escorado hacia la izquierda, dejando aparte datos como la abstención, los votos en blanco y los votos nulos, y sin entrar en las fuerzas políticas que no han conseguido representación parlamentaria cuyos resultados merecerían comentario aparte con conclusiones de interés en algunos casos, debería tener en cuenta la siguiente situación:

1. PSOE: 11.064.524 votos, 43,64%; 169 diputados, 48,28% de escaños (4,64 puntos de diferencia).

2. PP: 10.169.973,40,11%; 154 diputados, 44% de escaños (3,89 puntos de diferencia)

3. CiU: 774.317, 3,05%; 10 diputados, 2,85% de escaños

4. EAJ-PNV: 303.246, 1,2%; 6 diputados, 1,71% de escaños (0,51 puntos de diferencia)

5. ERC: 296.473,1,17%; 3 diputados, 0,85% de escaños

6. IU-ICV: 963.040 votos, 3,8%; 2 diputados, 0,57% de escaños

7. B.N.G: 209.042, 0,82%; 2 diputados, 0, 57% de escaños

8. CC-PNC: 164.255 0,65%; 2 diputados, 0,57% de escaños.

9. UpyD: 303.535 de votos, 1,2%; 1 diputado, 0,29% de escaños

10. NA-BAI NAFARROA BAI: 62.073 votos, 0,24%; 1 diputado, 0,29% de escaños.

No ignoro el problema de la proporcionalidad de las fuerzas políticas minoritarias o el caso de organizaciones que intervienen exclusivamente en territorios o comunidades poco pobladas proporcionalmente, pero, como mínimo en esta ocasión, ni CiU, ni ERC, ni BNG tienen una representación institucional mayor que el número de votos conseguidos. Las fuerzas que obtienen mayor representación respecto a sus votos son, como puede verse, PP, PSOE y PNV.

El caso de IU-ICV es un escándalo democrático, se mire como se quiera mirar, pero las razones son conocidas y remiten a la transición política hacia la democracia demediada y controlada, con leyes de punto final anexas: el diseño electoral fue pensando precisamente para conseguir esa finalidad, para que fuera mucho más difícil obtener un escaño de izquierda transformadora que un diputado de fuerzas menos resistentes o de organizaciones administradoras complacidas del sistema.

Por ello, pensar en una reforma de la ley electoral que debe contar necesariamente con las dos fuerzas más beneficiadas es, hoy por hoy, absurdo, un deseo angelical, un cuento mal explicado, y exige, desde mi punto de vista, si se quiere ahondar en este fleco, cosa que creo debería hacerse como tarea que no había que olvidar dos meses más tarde, trabajar políticamente la intervención ciudadana sensible o potencialmente sensible en este ámbito. Sólo ese clamor, si se consiguiera, podrá elevar a categoría de escándalo político permanente lo que, hoy por hoy, en un mero escándalo electoral del que suele hablarse poco y cada dos o tres años, cerrando página 19 días y 50 noches más tarde.

Carta imaginaria de la esposa de uno de los cinco cubanos presos en EEUU a Rodríguez Zapatero

Carta imaginaria de la esposa de uno de los cinco cubanos presos en EEUU a Rodríguez Zapatero
Pascual Serrano
Estimado José Luis Rodríguez Zapatero, presidente de España:

Ayer pude comprobar en la prensa que usted envió una carta de solidaridad a la esposa de un cubano preso tras ser sometido a juicio en mi país.

En ella, usted le expresa que "puede tener la seguridad de que España hará todo lo posible por la liberación de los presos políticos". Igualmente le muestra su admiración por el trabajo de las denominadas “damas de blanco”, las esposas y madres de varios presos en la isla. Su carta de solidaridad, casualmente, coincide con la de George Bush.

No voy a detallar las razones de ese encarcelamiento, basadas en el código penal cubano que establece, al igual que el español, el delito de trabajar para una potencia enemiga. Pero sí le quiero expresar mi tristeza por no haber recibido de usted nunca ninguna carta de solidaridad hacia la detención de mi esposo ni de sus cuatro compañeros encarcelados desde hace diez años en Estados Unidos.

Nosotras no nos podemos manifestar en el país donde cumplen condena porque, o raramente nos conceden visado o nos extraditarían o encarcelarían solo por manifestarnos en Washington pidiendo su libertad. Dos de nosotras nunca pudieron visitarles en prisión ni viajar a Estados Unidos.

Los cinco cubanos de los que le hablo están condenados a largas penas o cadena perpetua sólo por intentar conocer los planes terroristas que algunas organizaciones de la Florida estaban tramando contra Cuba, tal y como han estado haciendo durante muchos años. No creo que usted piense que esa misión es motivo para pasar el resto de la vida en prisión, tal y como considera su compañero en el envío de cartas de solidaridad, el presidente George Bush.

Tampoco quiero ser egoísta y reclamar sólo su solidaridad hacia mi esposo y sus cuatro compañeros, en la base de Guantánamo hay centenares de presos sin asistencia letrada ni visitas de familiares ni garantías jurídicas. Es una pena que no aprovechase el sobre postal enviado a Cuba para incluir alguna carta a las esposas y madres de esos detenidos.

Tenga en cuenta, que hasta las peticiones de justicia pueden ser injustas cuando se solicitan de forma desigual. Incluso hipócritas si son motivadas por razones que no son las estrictamente humanitarias.

Espero, por tanto, su carta de apoyo como muestra de que las razones que le han movido a escribir a esa esposa cubana son verdaderamente solidarias.

 

Atentamente.

 

La esposa de uno de los cinco cubanos encarcelados en Estados Unidos.


 

Nota: Con mis excusas a Rosa, Adriana, Olga y Elizabeth por la suplantación

El horror de grado 20

El horror de grado 20
Javier Ortiz
El Gobierno en funciones ha decidido enviar más tropas a Afganistán sin debatir antes el asunto en el Parlamento, como se había comprometido a hacer en casos así. Ha alegado razones de urgencia. La única urgencia militar en Afganistán de la que hayamos tenido noticia en las últimas semanas –la única novedad, dentro de aquel perfecto caos– tiene que ver con el nerviosismo de Washington, que quiere que sus socios de la OTAN le aporten aquello de lo que él más carece: tropas. O sea: eventual carne de cañón, por decirlo claramente.

En todo caso, ése es uno de los puntos que debería haberse debatido en el Congreso de los Diputados: si había urgencia o no, y quién la tenía, y por qué. Y, ya de paso, cómo puede ser que, después de tanto tiempo de ocupación militar de aquel mísero país, sus mujeres sigan igual de oprimidas y el comercio del opio florezca como en sus mejores tiempos.

Entretanto, un miembro de la Guardia llamada Civil (así denominada porque, como se sabe, es militar) resultó herido el pasado lunes en Metrovica cuando participaba con algunos colegas de la OTAN en una operación de desalojo de un edificio público ocupado por serbio-kosovares.

Esto es también fascinante.

En primer lugar, los militares-policías españoles, que supuestamente fueron enviados allí en misión de paz y de interposición, se involucran en una contienda civil, combatiendo a una de las partes. (Esto ya no es lo de “Si quieres la paz prepara la guerra”, sino, directamente, el “Haz la guerra y deja de liarme con tus filosofías”, que habría dicho el Caudillo).

En segundo lugar, el destacamento cívico-militar español participa armas en mano en la defensa de la independencia albano-kosovar, o sea, de una causa… ¡que el Gobierno de Madrid ha catalogado como injusta!

Estamos que no paramos de superarnos.

Una parte de mis amigos me dicen que vale, que de acuerdo, que todo eso es un desastre, pero que peor sería si el PP hubiera ganado las elecciones.

Seguro que la dirección del PSOE está encantada de que el PP exista. No hay nada mejor para que la gente dé por bueno un grado 20 de horror que la amenaza de que se le venga encima otro de grado 30.

La construcción del mito de la peligrosidad de los inmigrantes

La construcción del mito de la peligrosidad de los inmigrantes

Giulio Tinessa (sociólogo y experto en migraciones)

La creciente presencia de extranjeros en las cárceles españolas es utilizada para reforzar el estereotipo de su “peligrosidad social”. Sin embargo, se trata de una lectura superficial que oculta las verdaderas causas.

Desde hace ya algunos años, la relación entre inmigración, delincuencia y sistema penal es un tema muy debatido y controvertido de la agenda política europea. Sin embargo, en momentos de plena campaña electoral como la vivida en el Estado español hace unas semanas, hemos escuchado una lectura superficial de las cifras que se manejan, sobre todo cuando se relaciona el número de inmigrantes entre rejas con la población inmigrante en general para reforzar el estereotipo de su “peligrosidad social”.

En las cárceles españolas hay alrededor de 68.000 personas reclusas, de las cuales el 36% son inmigrantes, cuando estos últimos constituyen poco más del 10% de la población total, proporción que se repite en casi todos los países de Europa occidental. ¿Significa eso que los recién llegados son más peligrosos? Varios estudios sobre las causas de esta sobrerrepresentación ofrecen una lectura alternativa.

La casi totalidad de los delitos cometidos por extranjeros está relacionada con el tráfico de drogas en pequeña escala y con los hurtos, acciones vinculadas más a una situación de precariedad social y económica que a una supuesta subcultura violenta o a un modelo cultural retrasado.

Dicho de otra manera, no se puede demostrar ninguna tendencia a delinquir relacionada con el fenómeno migratorio, por el contrario es evidente el carácter instrumental de estos delitos, ante la necesidad de encontrar los medios de subsistencia negados por el mercado de trabajo, y más en general, por una regulación de corte básicamente represiva de la inmigración.

Lejos de la imagen mediática y política de una cárcel repleta de asesinos y violadores “extranjeros”, la realidad es más cercana a la prisión como lugar de aislamiento y de condena de los que son empujados al margen de la vida económica y social. Y esta inestabilidad marca toda la experiencia carcelaria de los inmigrantes.

La imposibilidad de pagar una defensa de calidad, junto a hipotéticos indicios de poder eludir la justicia, hacen que los juicios se vuelvan una acción mecánica y rutinaria, en la cual no se está juzgando sólo el delito, si no una serie de variables socio-económicas. No extraña, entonces, que la tasa de las personas extranjeras en condición de preventivo sea más del doble de la población autóctona, llegando hasta extremos de dos años de cárcel sin que se haya celebrado el juicio, y que las condenas sean más largas sobre todo en el caso de inmigrantes irregulares.

En el momento de salir de la cárcel, es cuando la situación se vuelve paradójica: aparte de la orden de expulsión que automáticamente se otorga a los extranjeros condenados y que sólo en muy pocos casos se hace efectiva, al salir de la cárcel los inmigrantes, no pueden, según la Ley de Extranjería, obtener permiso de residencia o trabajo justamente por tener antecedentes penales y hasta que estos últimos no se hayan prescrito. Eso significa reproducir aquellas causas que, en la mayoría de los casos, han llevado a los inmigrantes a caer en la “tentación” del delito, obligándoles a una invisibilidad que les deja pocas alternativas para cumplir con su proyecto migratorio y perpetrando, de esta manera, el círculo vicioso entre precariedad socio-económica y sistema penal.

Así se construye el mito de la peligrosidad social de los inmigrantes y se manifiesta la voluntad, por parte de los aparatos políticos, económicos y sociales de luchar contra pobres y minorías, de encerrarles donde no se les pueda ver y donde no puedan perturbar el orden social constituido, y no actuando contra la pobreza. Un ladrillo más en la edificación de la Europa fortaleza.

El arzobispo de Pamplona sobre la eutanasia: La muerte de Jesús fue digna y sin cuidados paliativos

El arzobispo de Pamplona sobre la eutanasia: La muerte de Jesús fue digna y sin cuidados paliativos

Raúl Calvo Trenado

Cuando todavía permanece el impacto mediático del fallecimiento de Chantal Sébire- la mujer francesa a la que los tribunales negaron que se le aplicara la eutanasia porque sufría un tumor incurable y que apareció muerta el pasado miércoles por causas hasta ahora desconocidas-, el arzobispo emérito de Pamplona, Fernando Sebastián Aguilar no tuvo reparos en dar un sermón de viernes santo en Valladolid absolutamente medieval.

“Jesús no tuvo cuidados paliativos pero su muerte fue absolutamente digna porque la miró a la cara, con confianza, porque la aceptó con amor, porque la vivió descansando en los brazos del Padre Celestial”.

Así que tomad nota: ingerir un simple analgésico para el dolor de cabeza podría sumar años de purgatorio según la brillante teoría del arzobispo. Lo lamentable  de este discurso  no  es el decir que no pueden sanarse los curas que no usen sotana y se la pillen con la cremallera de la bragueta sino que, como siempre, la religión intenta imponer sus puntos de vista socio-políticos a toda la sociedad.

De ahí que el resto del  sermón versara sobre la descristianización de la sociedad. O se piensa por cojones (por ovarios no, que la Santa Sede es patriarcal) como dicta la iglesia o somos herejes a los que afortunadamente ya no queman. Entendemos que cada uno tiene sus manías: coleccionar sellos, practicar diversos juegos sexuales, construir figuras con palillos, hacer punto o leer libros sagrados y adorar dioses. Pero quienes practican esto último pretenden universalizar e imponer sus manías personales a todo el orbe.

Aunque no me queda claro si es que se sigue con el arcaico mensaje de que “hemos venido al mundo a sufrir” y “la vida es un valle de lágrimas” o si simplemente debemos acuñar el término sadismo clerical, ya que normalmente estos individuos no se privan de comodidades en su vida terrenal. Ahora acaban de proclamar que acumular riquezas es pecado pero no por ello la curia deja de especular en bolsa desoyendo aquello de que “La iglesia, cuanto más pobre, más cercana a dios”.

Rojos, verdes, violetas... ese no es el problema

Rojos, verdes, violetas... ese no es el problema

Alfonso Salmerón. Portavoz del grupo municipal d’ICV-EUIA en l’Hosiptalet  

El problema no está en lo rojo ni en lo verde. En si somos más comunistas o ecosocialistas. El problema como siempre, no es nominativo.

Existe un único espacio político a la izquierda de los socialistas, y tengo la impresión, evidentemente subjetiva, de que hay mucha gente que nos sigue votando muy a su pesar de las sopas de letras y de los ejercicios intelectuales a los que les sometemos para diferenciarnos entre nosotros.

Somos la izquierda y punto. La izquierda que quiere transformar este sistema estúpido. La que no compite con la derecha en ofertas electorales. La que está exactamente al lado de los que sufren a lo largo y a lo ancho del planeta. Dejémonos de monsergas y pongamos manos a la obra, un millón de electores están esperando que reaccionemos. De manera que no hay tiempo que perder. Es el final de una etapa, pero no ha llegado el final del trayecto. Casi un millón de votos lo avalan. Salut i bon treball.

Cuando al voto útil se le queda cara de gilipollas

Cuando al voto útil se le queda cara de gilipollas

Mariano Cereijo

Si el voto útil de izquierda es para frenar el avance de la derecha, es cierto que en algunas comunidades se puede lograr dicho objetivo, pero en otras el efecto es el contrario al deseado. En Lleida por ejemplo, si hubo al menos 4300 de los antiguos electores de ERC que abandonaron su partido para votar al PSOE, hay que decirles que lograron el efecto adverso al esperado. Sus votos no hicieron sumar ningún escaño más al PSOE y adelgazaron tanto a ERC que el PP se comió el que los nacionalistas tenían antes.

En Barcelona, si IU hubiera retenido 1100 votos arrebataría el escaño que CIU y PP se disputan. Ahora vamos a suponer un caso hipotético. Vamos a suponer que los coeficientes de CIU y PP están alejados por encima o por debajo de los del PSOE y IU. Si IU, en ese caso, hubiera sumado 7600 votos más de los que obtuvo, le hubiera quitado un escaño al PSOE.

En Asturias, con los votos de IU de hace cuatro años y con el objetivo de restar representación a la derecha, hubiera sido más práctico y sencillo desde el punto de vista matemático que el voto útil fluyera del PSOE hacia IU y no al revés.

Conclusión: la campaña del miedo y el voto útil que el PSOE logra arrancar de otros partidos gracias a ella, no siempre logra restar a la derecha, sino que puede lograr que sume (casos de Lleida y Barcelona). En otros casos no se producirá un transvase de escaños derecha a izquierda, sino de izquierda a izquierda, por lo tanto, no se resta nada a la derecha (caso hipotético de Barcelona). En otro caso, el voto útil para alejar a la derecha no comprendería que el partido pequeño perdiera votos a favor de uno grande, sino al revés (caso de Asturias).

Izquierda Unida y el burro de la noria

Izquierda Unida y el burro de la noria

Pascual Serrano 

La última debacle a la que ha llegado Izquierda Unida requiere que nos paremos a pensar con valentía el sistema político y electoral al que nos estamos dedicando. No podemos negar las responsabilidades de la dirección actual con Gaspar Llamazares a la cabeza, la desmovilización de una militancia que se reflejó en que sólo cincuenta personas asistieran al recuento en la sede nacional, o la patética sugerencia de ofrecernos como ministros dos días antes de quedarnos en dos diputados.

El panorama, en mi opinión, es mucho más grave, y se fundamenta en que el sistema actual está perfectamente pensado y diseñado para que IU nunca llegue a nada.

Aunque muchas personas lo han recordado, hemos de ilustrar brevemente las matemáticas por las cuales la coalición ha necesitado medio millón de votos para cada diputado, mientras otros partidos con esos votos alcanzaban diez diputados. En realidad tampoco es que IU haya necesitado medio millón de votos por diputado, es mucho peor, los diputados se han conseguido uno con 163.633 votos en Madrid y otro con 154.300. El resto, 745.008 votos, no han servido para nada según establece la legislación electoral mediante la circunscripción provincial.

Javier Ortiz recuerda que con 773.993 votos CiU ha logrado 11 escaños. Pero es que sumados a todos los restos de votos de todos los partidos que no alcanzan a un diputado, la cantidad de votos que no tienen representación en el Parlamento son millones. Armando B. Ginés, en rebelión.org, estima que esos votos corresponderían a 27 diputados que no aparecen en el hemiciclo y que, por tanto, son apropiados por los partidos mayoritarios que se benefician de la injusta ley electoral. A ellos, el autor añade los 82 escaños vacíos que corresponderían a quienes se han abstenido o votado en blanco. En total 109 escaños de “dudosa legitimidad democrática e intachable legalidad, es decir, casi un tercio del hemiciclo.”

Llamazares habla de tsunami bipartidista como si fuese algo coyuntural y no es cierto, el modelo es estructuralmente bipartidista, incluso hay algunas circunscripciones donde lo es obligatoriamente porque sólo le corresponden dos diputados. A todo ello hay que añadir el patrón mediático de presentar las elecciones legislativas como unas presidenciales a elegir entre los dos candidatos de los partidos mayoritarios, hasta el punto que se celebran debates, ratificados por la Junta Electoral, con la sola presencia de ellos dos o se cubre la jornada electoral haciendo referencia a los recuentos de sólo esos dos partidos.

Es verdad que en el periodo de Julio Anguita IU llegó a tener más de veinte diputados, pero, además de por el mérito indiscutible de aquel coordinador, fue por una determinada coyuntura política caracterizada por un PSOE desautorizado desde el punto de vista ideológico por aplicar políticas de derecha (privatizaciones, políticas laborales respondidas en huelgas generales), un corrupción trepidante sin precedentes en nuestra democracia, su guerra sucia contra ETA y una derecha que se presentaba como centrada a la que nadie tenía miedo. En realidad, como ya escribieron algunos analistas entonces, aquel voto de IU era prestado, procedente de socialistas indignados por la corrupción que, una vez saneada la imagen de su partido vuelven a votarle años más tarde. Es muy difícil que se vuelva a dar ese panorama, o dicho de otra manera, se necesita llegar a la corrupción de los gobiernos de Felipe González y a una imagen centrada del PP para que IU pueda aspirar a esa representación.

De forma que, no nos engañemos, la ciudadanía tiene la percepción de que, aunque las políticas económicas sean muy parecidas, hoy no es lo mismo Zapatero que Rajoy, aunque a muchos de nosotros sus diferencias nos parezcan anecdóticas e irrelevantes en lo esencial.

Los votantes de más de cuarenta provincias saben que sus votos a IU irán directamente a la papelera y es lógico que, siendo de izquierdas e incluso compartiendo el ideario de IU, voten al PSOE, por mucho que, como escribiera recientemente Julio Anguita en el Diario Córdoba y La República, sea necesario “votar en conciencia y que quien no la haga esté renunciando a constatar valientemente ante el electorado el respaldo a sus ideas, y renuncie a ser él o ella mismo”. Miles de ciudadanos son conscientes de que votar en conciencia, en el sistema actual, es tirar su voto. No podemos estar durante décadas pidiéndoles a esos ciudadanos un voto inútil. Yo ya estoy harto de hacerlo, estoy cansado de dar vueltas a la noria reivindicando el combate contra el voto útil a sabiendas que en cincuenta provincias el voto a IU el pasado 9 de marzo fue inútil y en más de cuarenta lo será siempre. Ellos saben que su dilema no es otro que el de o tirar su voto a la basura o frenar al PP votando al PSOE, por mucho que esa lectura nos duela. No hay proyecto ilusionante en IU que pueda romper con esta perversión, no nos engañemos.

Si hacemos memoria, podremos recordar que en las penúltimas elecciones generales de 2004, muchos ciudadanos de la izquierda radical, incluso más allá de IU, que nunca votaban, lo hicieron al PSOE para expulsar al PP, conscientes de que puestos a buscar un resultado práctico, por muy radicales de izquierda que se consideraban, lo único que tenía sentido era votar socialista.

Por tanto, va siendo hora de que Izquierda Unida se plante de forma contundente contra esta farsa electoral y deje de seguir perdiendo fuerzas, dinero, ilusiones y potencial humano en unas convocatorias electorales perfectamente diseñadas para mantenerla en la marginalidad siempre. Podremos tener mejor o peor dirección, hacer seguidismo o combatir las políticas neoliberales del PSOE, reactivar el PCE o no, cambiar la dirección actual, pero siempre estaremos condenados a la marginalidad parlamentaria y nunca el modelo será democrático y representativo del ideario ciudadano.

A todo ello se une la última perversión del sistema, que es la de contar con dos millones de inmigrantes, en su mayoría obreros y personal no cualificado, que no tienen derecho al voto. Son dos millones de ciudadanos que están de forma legal en nuestro país, que cotizan a la Seguridad Social, pagan sus impuestos, se ubicarían por razones de clase en la izquierda, pero sobre los que pende la espada de Damocles de la no renovación de su residencia si resultasen política y socialmente reivindicativos. ¿Qué diría la derecha si dos millones de ricos y directivos empresariales no tuviesen derecho a voto?

Seguir insistiendo en el voto a IU tal y como está la situación resulta la opción más desesperanzadora y desmovilizadora de todas. Es el momento de decir que no estamos dispuestos a sostener la farsa y plantarnos, el dilema es cómo. No se trata de voto útil o no, sino de si queremos seguir siendo los tontos útiles que legitiman el modelo a sabiendas de que nos condena a la marginalidad. Julio Anguita condenaba el “señuelo del voto útil”, pero yo creo que el auténtico señuelo que nos engaña es el del sistema electoral.

Es verdad que no hay muchas opciones, pero no podemos seguir legitimando este teatro. Si bien la política no es sólo el voto e Izquierda Unida debe priorizar como objetivo el trabajo social y la sensibilización política en la calle por encima de convocatorias electorales, debemos sopesar opciones valientes si de verdad queremos regenerar el sistema político español. Desde plantearnos, por ejemplo, no presentarnos a las elecciones y apoyar coyunturalmente con nuestro voto al partido mayoritario que se comprometa a cambiar la ley, a realizar una campaña de fraude de ley empadronándonos en las únicas provincias con posibilidad de representación, Madrid y Barcelona. No podemos seguir pidiendo a las gentes honestas de izquierda que tiren su voto a la basura, no podemos seguir siendo el burro que da vueltas a la noria.

El voto útil: Una reflexión previa a las elecciones

El voto útil: Una reflexión previa a las elecciones
Julio Anguita. Diario Córdoba. 13-3-08

Cada vez que se convocan elecciones generales se lanza desde el PSOE y sus aledaños ideológicos, sindicales y mediáticos el mensaje del voto útil. La esencia del mismo está anclada siempre en la lógica agónica de la batalla final, del desenlace decisivo, de la hora incierta para la “causa común”.

La formulación de la consigna se refuerza con otra que contiene ecos épicos de contiendas y experiencias negativas para la izquierda en otras épocas: “hay que derrotar a la derecha”. La reiteración del llamamiento, campaña electoral tras campaña electoral, demuestra que ha tenido éxito en experiencias pasadas. Y demuestra también cuan frágil es la memoria más inmediata y reciente. De los recuerdos menos cercanos ya ni hablamos.

Que el partido gobernante use una y otra vez el señuelo, forma parte de una estrategia electoral que sólo necesita del candor de sus abducidos, los cuales, mártires y gregarios, viven constantemente entre el amargo regusto del oneroso deber cumplido y la frustrante sensación de que ese va a ser su sino sempiterno.

El voto emitido en conciencia, sea éste a la opción que sea, es junto con el voto blanco y la abstención consciente, la plasmación de una realidad política, la radiografía limpia del cuerpo social y sus voluntades libres, sinceras, plurales. Al día siguiente de los resultados puede recomponerse una voluntad única de gobierno o de oposición coherente si hay un programa, unos acuerdos y unos valores compartidos.

El o la votante que renuncian a constatar valientemente ante el electorado el respaldo a sus ideas, renuncia a ser él o ella mismos. Su destino es el de un eterno segundón que asume y echa sobre sí la carga y la responsabilidad de lo que el protagonista no ha sabido mantener; es una versión laica del agnus dei.

La causa común de la Democracia es la del voto libre sin consideraciones que lo malinterpreten. De no ser así, estarán permanentemente votando en función de intereses y mensajes que conducirán a un menor respaldo en las urnas y consecuentemente, a ser instados en las siguientes elecciones para continuar así su lento e inútil suicidio político.

Golf y yates: el viejo modelo especulativo de la derecha en la costa de Granada

Golf y yates: el viejo modelo especulativo de la derecha en la costa de Granada

Fernando Alcalde

En estos últimos diez años ha tenido lugar en la costa de Granada un proceso de transformación y crecimiento de la derecha económica que ha superado su espacio tradicional, constituido por los terratenientes y una reducida muestra de profesionales libres de rancio abolengo, nutriéndose de nuevos elementos procedentes esencialmente del sector de la construcción (promotores, constructores, arquitectos), determinados a controlar la economía comarcal en su provecho.

Esta derecha económica inició un proceso perfectamente diseñado de alianzas con el objetivo de alcanzar el control de las instituciones públicas mediante la articulación de tres arietes de intervención: el económico, el político y el empresarial.

En el primero, núcleo motor del proceso, se han agrupado personas procedentes de diferente filiación cuyo nexo de unión es el deseo de seguir amasando fortunas de la forma más fácil posible.

El segundo se estructura en torno a los partidos clásicos de la derecha, a los que se han ido sumando otras organizaciones satélites, casi unipersonales, construidas alrededor de desmesuradas ambiciones particulares que ya no tenían cabida en los partidos (PSOE, PA) que los habían amparado durante décadas.

El tercero es identificable en forma de diversas asociaciones empresariales, de continuada perseverancia en opinar públicamente y más allá de su objeto, sobre los modelos económicos de desarrollo más adecuados para nuestra/su comarca, otorgándose la representación del conjunto de la ciudadanía, impulsados desde un gran número de medios de comunicación a golpe de chequera.

Las funciones que tienen asignados estos grupos son claras: el primero proveer los recursos necesarios para sostener estas estructuras y definir cuales son las decisiones que deben adoptarse en el terreno político; el segundo tiene como objeto desprestigiar la vida política y promover el distanciamiento entre los ciudadanos y las instituciones, tomar estas últimas y utilizar su poder en beneficio de los primeros; y finalmente los terceros cuya misión es la de promover en la sociedad debates trucados en su propio interés, lanzando propuestas que, bajo el paraguas del progreso, no buscan mas que el enriquecimiento especulativo de unos pocos.

No es así casual que desde estos ámbitos se alerte continuadamente de la necesidad de infraestructuras, de proyectos inmobiliarios, de grandes centros comerciales, de campos de golf, de teleféricos, de puertos deportivos, de rebaja de impuestos, de lo mal que funcionan los servicios públicos.

Y callan sobre la nula inversión empresarial en investigación y desarrollo, de la precariedad laboral, de los sueldos de miseria de los trabajadores de alhóndigas y corridas, y sobre todo, su nula propuesta de actividades empresariales que vayan más allá de la especulación.

Nada que ver con las demandas surgidas desde el capitalismo desarrollado del siglo XXI, que cifra la dimensión post-industrial de la competitividad en la construcción de territorios articulados, dotados de infraestructuras y servicios capaces de responder de forma ágil y rápida a las demandas fluctuantes de los mercados y capaces de atraer talentos, en la premisa de que la economía del mundo rico en este nuevo siglo se basa en los intangibles, en la creatividad, en la construcción de espacios densos en conocimiento. Es la apuesta por la sociedad del conocimiento, la biotecnología, las segundas y terceras modernizaciones, los barrios y más cosas.

En este ámbito hay que enmarcar la ofensiva mediática, empresarial y política en la demanda de más campos de golf y puertos deportivos en nuestra comarca.

Como a continuación se describe, estas actividades representan el paradigma de la especulación, pues se trata de actividades de escasa demanda de empleo, siempre precario y poco cualificado, grandes consumidores de recursos naturales públicos (agua, suelo, costa, paisaje) y financieros (infraestructuras) y de gran impacto sobre el medio natural y las poblaciones locales.

Estas propuestas encuentran, sin embargo, un gran eco mediático y social debido al uso de estos tres grandes arietes que, no solo no es contrarrestado desde los poderes públicos, sino que, incluso, encuentra la connivencia de quienes deberían ser sus principales opositores políticos.

La verdadera dimensión económica del Golf.

EL Golf mueve en España del orden de 2.700 millones de euros al año con un crecimiento del 10% anual; actualmente existen 304 campos en los que juegan casi 300.000 personas, el 0,68% de la población.

De esta cifra de negocio, casi 1000 millones (el 37%) procede de la revalorización del precio de las viviendas adosadas, mientras que otro tanto corresponde a ingresos ligados al sector turístico, quedando el 26% restante para los ingresos procedentes directamente de la práctica deportiva (explotación del campo, nuevos proyectos, venta de materiales e imagen).

En el periodo 1996/2003 los ingresos por este último aspecto se incrementaron en un 57%, mientras que el apartado turístico lo hizo en un 250% y el inmobiliario en el 458%. Hace dos años, la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) tenía constancia de 150 proyectos de campos de golf, con una media de unas 600 viviendas por cada uno de estos proyectos, con lo que cabe hablar de una horquilla de entre 30.000 y 40.000 viviendas.

De 150 campos examinados por Aymerich Golf Management en 2006, 94 estaban ligados a desarrollos urbanísticos, se habían vendido 10.810 viviendas a un precio medio de 443,685 € con revalorizaciones anuales comprendidas entre el 20 y el 50%.Como se observa, en el golf todo es negocio, menos el deporte, y es esencialmente un negocio especulativo con un bajo impacto económico sobre la población local y con una escasa demanda de mano de obra, en cualquier caso poco cualificada.

Así, los datos del sector muestran que un campo medio demanda 36 trabajadores (mayoritariamente jardineros y cuidadores) cuyos sueldos (incluidos la dirección y los monitores) no alcanza los 330.000 euros anuales por campo, de los aproximadamente 9 millones de euros de negocio que, prorrateadamente, genera cada uno de ellos; es decir, apenas el 4%.

El apartado turístico necesita, además, de un comentario al margen. Se nos indica que un turista de golf gasta bastante más que un turista convencional (del orden de 170 € por día).

Su desglose sin embargo no es tan interesante. Así, el 25% del gasto corresponde al viaje, el 30% a gastos ligados al golf (ya computados en el apartado anterior), el 20% a gastos propiamente turísticos y el 25% a alojamiento, pero, cosa curiosa, sólo el 21% de los golfistas pernoctan en hoteles, por lo que el impacto económico de este apartado, que es uno de sus principales beneficios sobre el territorio, se reduce sustancialmente, en concreto, al 4% del total del gasto.

Su relación con el entorno económico tan poco es tan boyante ya que por término medio, ocupan las instalaciones en un 25% de su capacidad. Es decir, el 75% del tiempo disponible permanecen inactivos (Datos de la Cámara de Comercio de Almería). Pero si esto fuera poco, resulta que los paquetes turísticos que venden golf se hacen a través de touroperadores especializados, y de todo el gasto que efectúan los turistas sólo el 47% queda en España. (Escorza, 2001).

De este modo, en la Costa del Sol, que concentra el 31% de los ingresos totales del golf en España, esta actividad tan solo es responsable del 6,33% de las pernoctaciones y su impacto económico es del 10,3% del total de los ingresos turísticos.

Queda claro, por tanto, que el negocio del golf es un negocio esencialmente especulativo, de bajo impacto económico sobre las rentas de los territorios, de baja cualificación en el empleo y de nula innovación, y gran predador de recursos escasos (agua y suelo).

El impacto ambiental y social

Desde la parcela ambiental, los impactos del golf son conocidos. Un campo de golf de 18 hoyos y unos 500.000 m2 consume al día un volumen equivalente de agua a una población de 7.000 personas, a los que hay que sumar las viviendas adosadas.

Utilizan grandes cantidades de agentes químicos para mantener el césped, que con el tiempo se filtran en el subsuelo y llega a contaminar acuíferos, ríos y pozos.

Además, privatizan vías pecuarias y caminos rurales; ocupan y alteran paisajes y parajes de alto valor ecológico y paisajístico, privatizan y segregan el territorio en función de las rentas, promueven un concepto antisocial y descohesionado de las poblaciones locales.

En el caso de los puertos deportivos, el elitismo lleva incluso a la privatización de los espacios públicos costeros para el disfrute de un sector insignificante numéricamente de la población.

Todo esto ocurre en un territorio semiárido, con poblaciones que sufren periódicamente restricciones de agua potable, donde los paisajes culturales se encuentran en retroceso. Y se proponen con medidas correctoras que nunca llegan o que se manifiestan insuficientes, como la siempre propuesta y nunca implementada reutilización de aguas residuales para riego.

Las Alternativas

Frente a esto existe otro modelo de base social y de responsabilidad con el territorio. Se trata de un modelo que piense en el empleo y la predistribución de rentas, en el desarrollo frente al crecimiento.

En la Costa de Granada, ese modelo pasa por la implantación de actividades ligadas al uso de los recursos naturales: paisaje, agua, clima y comunicaciones en sus vertientes agronómica, turística, de servicios e innovación.

La puesta en valor del patrimonio natural, cultural y paisajístico; el crecimiento ordenado de las poblaciones, la dotación de servicios públicos a la población, la atracción de actividades económicas de base social frente a las especulativas y la definición de suelos para la actividad empresarial de acuerdo a las condiciones ambientales e infraestructurales.

En suma, existe un modelo alternativo al que pretende llevar a efecto la derecha económica y social. Es el modelo de los pueblos, de la gente; es el modelo del empleo y la renta distribuida, de la democracia y la cohesión social; es el modelo de la izquierda anticapitalista.

ETA le ofrece al PP el atentado preelectoral que Acebes quiso atribuirle hace cuatro años

ETA le ofrece al PP el atentado preelectoral que Acebes quiso atribuirle hace cuatro años

Pascual Serrano 

Hace cuatro años, Ángel Acebes intentó desesperadamente convencer a los españoles de que los atentados de Atocha eran obra de ETA y no de los islamistas; de esta forma conseguiría el PP que la violencia etarra adquiriese protagonismo en la preocupación de los ciudadanos y la derecha rentabilizara su propuesta política de represión y línea dura.

La rápida reacción ciudadana y las burdas mentiras dejaron al descubierto la patraña y los españoles votaron contra quienes les intentaron engañar. Estuvieron durante estos cuatro años, junto con algunos medios de comunicación, instigando la teoría de una conspiración que habría ocultado la participación de ETA, cuando no de los servicios de seguridad, en aquellos atentados. Ahora ETA, con el atentado a un ex concejal, les ha echado una mano: ya han conseguido el PP, Acebes, Jiménez Losantos y Pedro J. Ramírez el atentado preelectoral de ETA. Podría haber sido más redondo con una víctima del PP, pero así también puede servir, pensarán algunos.

 

Hace más de diez años, durante un viaje por Guatemala, tuve una larga charla con algunos especialistas de la misión de paz de la ONU que intentaban sacar adelante un acuerdo entre la guerrilla de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG) y el ejército guatemalteco. Después de muchos rones se soltaron a hacerme confidencias y reconocieron su convencimiento de que el propio ejército hacía tremendos esfuerzos para no terminar con una guerrilla cuya presencia era anecdótica. Incluso, me contaron, cuando los militares tendían una emboscada a los guerrilleros, siempre dejaban que se escaparan algunos, porque lo que más temían es que se diera por disuelta y el ejército perdiera su protagonismo, su presupuesto, sus privilegios y su poder de interlocución si no había un grupo armado ilegal al que enfrentarse.

 

Cada vez estoy más convencido de que en España hay muchos que han respirado tranquilos y asegurado la vigencia de su discurso, su autoridad y su poder después de este atentado. Por eso, El Mundo y Libertad Digital no dejan de recordar en sus informaciones que el etarra que ordenó el atentado había negociado con el gobierno.