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Almuñécar contra la corrupción

Opinión

Llamazares en Marbella

Llamazares en Marbella

Manuel Alcántara. Ideal

Gaspar Llamares tiene cara de pobre, pero honrado. No digo que Zapatero y Rajoy no tengan unos rostros perfectamente adecuados a dos personas decentes. Lo que digo es que no tienen cara de pobres. Quizá la fisonomía de don Gaspar, más que el número de sus partidarios, sea lo que le impida que se acuerden de él en televisión y jamás pueda debatir más que con él sólo.

A muchos nos gustaría verle más trabajando en la pequeña pantalla, más que nada para sacar de su confusión a algunos afiliados al PSOE que siguen en la convicción de que pertenecen a un partido de izquierdas. Ahora Llamazares ha estado en Marbella, que suena parecido a 'Tintín en el Tibet'. Ciertamente, en ese privilegiado lugar se han reunido numerosísimos hombres abominables, si no de las nieves, del vitalicio sol de la costa malagueña.

Todo empezó a la amplia sombra de Jesús Gil, que en paz descanse, mientras sus sucesores no encuentran sosiego para rectificar parte de sus tropelías. El líder de IU debe saber que lo peor del llamado 'gilismo' fue que creó escuela: hay pueblos litorales donde se elige para concejal de cultura al más bobo y para concejal de urbanismo al más listo. En otros se va a más y se establecen turnos entre el alcalde y el encargado de suministrar licencias para construir. Hoy por ti y mañana por mí. Mitad y mitad. La vara de alcalde y la vara de medir hectáreas dirigen la orquesta.

Sería magnífico que Llamazares se colara en el próximo debate entre Zapatero y Rajoy, en calidad de espontáneo. Espectáculo solo superable si se programase un debate entre 'los Albertos' a ver cuál de los dos demostraba que su conducta era más intachable que la del otro. De momento, el único que ha ganado decentemente es Javier Bardem. Brindemos todos por él, no la mitad.

Si desaparece IU... eso es lo que quisiera la derechona

Un simpatizante de la izquierda en general 

Yo creo en la utilidad de las causas justas. Y a las personas o colectivos que apuestan por un determinado candidato, en este caso a Zapatero, mi respeto absoluto. Pero creo que es un peligro para la IZQUIERDA intentar aglutinar el voto en Zapatero, porque con esto no se pretende ganar al PP, sino eliminar a IU, y estoy convencido que si IZQUIERDA UNIDA desaparece del Parlamento, SERÁ LA MAYOR VICTORIA DE LA DERECHONA. ¡ ni Franco se lo creería !

Diez razones para votar a Izquierda Unida

Diez razones para votar a Izquierda Unida
Carlos Jiménez Villarejo. Fiscal Anti-corrupción
Ante el panorama de una campaña electoral con mas espectáculo que ideología y una excesiva demagogia, centrada en "a ver quien da mas", resulta indispensable apoyar a quienes ofrecen una autentica política de izquierdas, acreditada en la anterior legislatura, para construir una sociedad mas igualitaria y mas justa frente a los poderosos. La coalición que encabeza Llamazares ya ha contribuido decisivamente en el proceso de construcción del Estado del Bienestar y, ahora, debe ser apoyada para aumentar el peso de la izquierda en el futuro Gobierno de España. Hay muchas razones para prestarle el apoyo que necesitan, para votarles. Hay muchas razones, entre las que están las siguientes.

1.-
Es la única formación política que plantea "una reforma fiscal para mejorar la progresividad y la equidad del sistema fiscal", es decir, un sistema de impuestos capaz de generar mas riqueza para realizar una mas justa redistribución de la misma entre las clases mas desfavorecidas. Es la única propuesta admisible cuando se sabe que el 86% de las grandes fortunas españolas, con un patrimonio superior a las 10 millones de euros, no declara el Impuesto sobre el Patrimonio .O cuando se sabe, lo saben el PP y el PSOE, que en los últimos diez años muchas empresas españolas han deslocalizado capitales hacia paraísos fiscales, europeos y en las Islas Caimán, por mas de 6.000 millones de euros. IU solo plantea que el Gobierno practique la política del Gobierno alemán, que ha decidido "apretar los tornillos" a los paraísos fiscales europeos para contener el fraude de las grandes fortunas de aquel país. Sobre todo, en un país como el nuestro, donde el fraude fiscal representa el 23% del PIB.

2.- El Grupo Parlamentario de
IU-ICV ha actuado eficazmente para garantizar la transparencia de los partidos políticos en su sistema de financiación. La Ley de Financiación le debe mucho a esta coalición política. Para suprimir las donaciones anónimas, fuente de sumisión de los partidos a los poderes fácticos. Para aumentar la transparencia en la relación de los partidos con las entidades de crédito. Particularmente, ante operaciones financieras irregulares, como la condonación de intereses -una forma encubierta de donación prohibida-, condonación de la que se han beneficiado indebidamente el PSC-siete millones de euros- y Ezquerra -dos millones setecientos mil- .

3.- Asimismo
defendió, contra el criterio del PP y del PSOE, que, como viene exigiendo el Consejo de Europa, las formas mas graves de financiación irregular de los partidos se consideren delictivas como factor de prevención y de represión de la utilización de la política como medio de enriquecimiento personal o de los propios partidos.

4.-En aras de una efectiva ética en la actividad pública,
IU ha defendido y exigido, aunque sin éxito por falta de apoyos parlamentarios, que los Altos Cargos de la Administración Central desde que cesen en sus cargos dejen de percibir el 80% de sus anteriores retribuciones, que además son compatibles con las que perciban en cualquier actividad privada o pública posterior. El pago de dichas retribuciones representó al erario público, cuando cesó el Gobierno del PP, un coste de 2.940.341 euros. Una verdadera inmoralidad contra la que levantó la voz Llamazares y su Grupo.

5.-
IU es un ejemplo de actividad política entendida como servicio a los intereses generales. Por ello, cuando se descubrió el mayor fraude fiscal de nuestra historia, el atribuido al Banco de Santander por un importe aproximado de 84 millones de euros, ejerció la acción popular y acusó a E. Botín. Solo el concierto de fiscales y tribunales, con una posición tan infundada como improcedente, ha hecho posible lo insólito, que ni siquiera se celebre el juicio contra los acusados que, por tanto, no han quedado exculpados.

6.-
Ante la corrupción urbanística, expresada de forma palmaria en el Informe del Parlamento europeo sobre el "enladrillado" del litoral mediterráneo, IU reclamó en el Congreso de Diputados (5-5-2006) reformas legales sobre la planificación urbanística, mayor control ciudadano sobre dicha actividad pública, garantías de sostenibilidad en el desarrollo urbano y respuestas eficaces ante las demandas y necesidades de los ciudadanos. Así consiguió importantes avances en la Ley del Suelo y en actualización y modernización del régimen de incompatibilidades de Alcaldes y Concejales, así como en lo relativo al control sobre sus bienes. Hizo frente de forma abierta y eficaz al "urbanismo basura" para contener y evitar la colusión de concejales e intereses inmobiliarios.

7.-Coherentemente con su
firme posición contra la corrupción, ha planteado en el Congreso la aplicación inmediata de la Convención de NNUU contra la corrupción (2003), proponiendo reformas para hacer mas eficaz la lucha contra esa amenaza para la democracia, tanto en la investigación criminal como en la sanción de conductas que ya los Gobiernos anteriores debían haber llevado a cabo, como considerar delictivo el "enriquecimiento ilícito" de los servidores públicos. Además de ampliar los plazos para declarar prescritos esta clase de delitos, los de corrupción y fraude fiscal, para evitar situaciones como la Sentencia del Tribunal Constitucional sobre los "Albertos" dejando sin efecto la condena penal que le había sido impuesta, que solo puede incrementar aún mas la desconfianza respecto de los tribunales y la desmoralización cívica.

8.-Como aplicación de
una política fundada la igualdad ante la ley y la no-discriminación, la coalición que representa Llamazares ha procurado constantemente ante el Gobierno, mediante continuas Preguntas e Interpelaciones, garantizar los derechos de los inmigrantes contra cualquier forma de discriminación y de xenofobia, ha exigido políticas presididas por el principio de igualdad de trato, particularmente en las relaciones laborales, ha denunciado las expulsiones en frontera sin ninguna formalidad, ha denunciado las condiciones y la propia existencia de los Centros de Internamientos de Extranjeros y, entre otras muchas iniciativas, ha reclamado el derecho al voto de los mismos, como en otros países europeos. Ha sido un ejemplo de política de respeto y de integración hacia quienes ya representan el 10,3 % de los cotizantes a la Seguridad Social.

9.-
IU ha denunciado vigorosamente los Acuerdos con el Vaticano exigiendo que el Gobierno supere sus complacencias con la Jerarquía católica para construir un Estado laico. El Acuerdo vigente, de 1976, afirma que el Estado español reconoce (haciendo referencia a la Ley franquista de libertad religiosa de 1967, derogada en 1980) que "debe haber normas adecuadas al hecho de que la mayoría del pueblo español profesa la religión católica", afirmación radicalmente incompatible con el planteamiento constitucional. Y los Acuerdos de 1979 sobre enseñanza se firmaron cuando la Constitución acababa de entrar en vigor, pero se negociaron bajo la presión de una jerarquía ávida de conservar sus privilegios antes de que aquella fuera aprobada. La Jerarquía está violando sistemáticamente la Ley de libertad religiosa en cuanto presiona y coacciona a colectivos sociales a los que no admite en la plenitud de sus derechos.

10.-Finalmente, hay otra buena razón para votar IU, el papel que ha jugado en la aprobación de la
Ley de la Memoria Histórica .Sencillamente, sin IU hoy no habría Ley o sería manifiestamente inaceptable. Gracias a Izquierda Unida, la Ley condena el franquismo, lo declara ilegal e ilegítimo y, por tanto, causante de gravísimas violaciones de los derechos humanos; declara que sus Tribunales, procesos y condenas eran contrarios a los principios de un juicio justo; y así , sucesivamente, hasta constituir la herramienta legal que cierra el proceso de la transición, consuma la ruptura y abre nuevas perspectivas a todos los ciudadanos y organizaciones cívicas para reclamar derechos, acceder a los archivos y, sobre todo, investigar el destino de los represaliados desaparecidos.

Son algunas razones y sólidas para no abstenerse y, sobre todo, para votar a una fuerza de izquierda transformadora y radical, Izquierda Unida

Sentenciadas

Sentenciadas
María Vacas Sentís
Imaginen este singular diálogo entre un guardia civil y un político amenazado por ETA: “Buenas tardes, señor alcalde, le llamo a ver cómo se encuentra”. “Un poco nervioso –responde el edil-, porque tengo un etarra merodeando alrededor de mi puerta y eso me intranquiliza”. “No se preocupe, señor, si pasa algo nos llama”. Pues bien, conversaciones tan insólitas como ésta mantenía cotidianamente la Guardia Civil de Cullera con Virma Gimeno, una de las cuatro mujeres asesinadas por sus exparejas la semana pasada; una mujer más que ha muerto, aunque sobre su agresor pesaban dos órdenes de alejamiento, por no tener un escolta que la protegiera, pese a que todo el mundo sabía que estaba sentenciada. Un terrorista doméstico la acosaba y esperaba el momento oportuno para ejecutarla, como en la crónica de una muerte anunciada.

 

Otro hecho relacionado: el mismo periódico que tituló a toda plana que los asesinatos de cuatro mujeres habían obligado a reaccionar a los partidos, que, hasta ese día, no habían abordado la violencia de género en la campaña, había pecado el día antes de parecido desinterés. Tras la matanza destinó unas míseras quince líneas en la parte baja de la portada al múltiple asesinato, optando por dedicar su máxima atención al uso fraudulento de unas gráficas en un debate electoral. Y ahora pregunto: ¿cuántas mujeres tienen que morir en un día para que este hecho sea la noticia principal? ¿Cuántas mujeres tienen que ser ejecutadas por sus parejas para que atajar la violencia de género se considere una prioridad? ¿Treinta, cuarenta, cincuenta…?

 

Hace veinte años los asesinatos de mujeres sólo eran publicados en “El Caso” o aparecían camuflados en las páginas de sucesos. Recuerdo cómo me impresionaba ver en un quiosco cercano a mi casa portadas que hablaban de mujeres quemadas y torturadas por sus parejas, noticias que luego en los periódicos de información general no obtenían espacio alguno. Me asombraba la existencia de esa realidad oculta, de ese infra-mundo en el que se permitía la violencia más salvaje. Esta invisibilidad se mantuvo hasta que Ana Orantes fue quemada por su expareja tras aparecer en un programa de televisión hace diez años.

 

Hace cuatro años pedí en un artículo que a las mujeres con órdenes de alejamiento se las protegiera con escoltas públicos o privados financiados por el Estado, del mismo modo que cinco mil policías o guardias de seguridad velan por la integridad física de políticos o periodistas amenazados por ETA en el País Vasco. El consejero de Seguridad de Euskadi, Javier Balza, o el Consejo General del Poder Judicial se han pronunciado en este mismo sentido. Ya son 18 las mujeres asesinadas este año; algunas contaban con órdenes de protección que no sirvieron para salvar su vida.

 

La aprobación hace tres años de la Ley contra la violencia de género animó a muchas mujeres a romper con el círculo de la violencia. Se han creado 83 Juzgados especializados y 4.000 hombres cumplen condena por delitos de maltrato. Sin embargo, la Ley no ha acabado con el acoso que sufren las mujeres por parte de sus exparejas, ni tampoco las ha librado en muchos casos de ser asesinadas; 99 en el año 2007. Se multiplican las denuncias, pero los recursos humanos y económicos para aplicar la Ley no se incrementan. Se anima a las mujeres a denunciar y luego no se las protege suficientemente.

 

Fallan los jueces que no valoran los riesgos y absuelven al 51% de los maltratadores, dictan pequeñas penas que no incluyen la prisión provisional o no conceden órdenes de alejamiento; falla un sistema judicial en el que muchas juezas son demasiado benévolas con los hombres para no ser tildadas de feministas. Y falla la conciencia social: sólo el 3% de la población (según el CIS) considera grave la violencia doméstica. Las campañas son puntuales cuando debieran ser permanentes, y sus mensajes no consiguen frenar la sangría, porque, entre otros motivos, no persiguen el aislamiento social del maltratador y se centran sólo en la asistencia a la víctima.

 

Se trata de un fracaso colectivo y de una vergüenza social. Y por muchos planes conjuntos, conferencias autonómicas o reformas legales que planteen algunos partidos políticos en campaña, si luego no se destinan suficientes recursos presupuestarios para luchar en varios frentes, la violencia machista nunca acabará. Y estamos hablando de vidas humanas.

Tres preguntas

Tres preguntas Luis García Montero

Los obispos andaluces, siguiendo el espíritu del obispado español, publican un manifiesto en apoyo del Partido Popular, convocando a sus fieles para que voten en las próximas elecciones de acuerdo con la moral católica. Sin ánimo de ofender a nadie, por pura curiosidad democrática, me atrevo a hacer tres preguntas.

La primera está dirigida a los responsables del Partido Popular. Todos sabemos que los apoyos y las intervenciones de carácter partidista llevan implícitos una negociación. ¿Qué le ha prometido la derecha española a los obispos para conseguir su apoyo electoral?

Me interesa saber si el Partido Popular va a incluir en sus reformas la prohibición del divorcio, del preservativo, del aborto, de los matrimonios homosexuales y de los cuidados paliativos. Sería conveniente que los votantes de una sociedad del siglo XXI supieran si van a poder divorciarse cuando su amor se acaba, si van a poder evitar un embarazo no deseado, si sus hijos estarán expuestos a enfermedades venéreas mortales, o si los homosexuales van a ser respetados como ciudadanos con plenitud de derechos. La agresión contra la sanidad pública de Madrid, utilizando el credo moral católico para interferir en el trabajo profesional de los médicos, ha condenado a cientos de abuelos, padres y amigos a agonizar sin cuidados paliativos, es decir, sin el consuelo de la ciencia, en medio del dolor y el desamparo. Estaría bien saber si esta crueldad es asumida por el Partido Popular como norma de conducta para la próxima legislatura.

La segunda pregunta va dirigida al PSOE. ¿Qué piensa de la Iglesia, o qué piensa hacer con los obispos y con la Iglesia Católica? Al día de hoy, todos sabemos lo que la Iglesia opina del PSOE, pero nadie sabe lo que el PSOE opina de la Iglesia. Y la verdad es que resultaría justo, democrático y necesario mantener una opinión clara sobre una institución que, al calor de un concordato preconstitucional, se empeña en ocupar con su fe privada los espacios públicos del Estado. El PSOE ha mantenido los privilegios económicos, pedagógicos y festivos de la Iglesia. No hay ninguna democracia en Europa que permita a una religión desempeñar un papel tan descarado en el funcionamiento de los asuntos públicos. Por lo que se refiere al debate religioso, el único acto llamativo del Gobierno en esta legislatura socialista ha sido el de viajar al Vaticano para arrodillarse delante de un Papa que beatificaba a 500 agitadores contra el gobierno democrático y legítimo de la II República Española. Insisto, ¿qué piensa hacer el PSOE respecto a la Iglesia Católica?

La tercer pregunta va dirigida a los votantes que se identifican con la izquierda, o con la mentalidad progresista, o con las libertades y los derechos cívicos, o con las preocupaciones sociales de los ciudadanos que aspiran a vivir en una sociedad laica y republicana, porque temen la limitación de la libertad, y el contagio de enfermedades venéreas para sus hijos, y el dolor innecesario en la agonía de sus mayores, y la opresión que supone la persistencia de una pareja fracasada, y la angustia de un embarazo no deseado. ¿Qué tipo de culpa o de sacrificio católico supone esa condena del voto útil? Quiero decir, ¿es necesario arrodillarse en política, renunciar a defender nuestros principios, ocultar nuestra opiniones sobre la Iglesia, votar por un partido que no se atreve a poner en duda los privilegios de una institución consagrada por el franquismo (más que por Dios)?

La democracia es una tarea que necesita también de la pasión. Nos estamos acostumbrando a dejar que la pasión sea un asunto de nacionalistas, fundamentalistas o terroristas, y sería muy conveniente volver a defender con pasión los valores democráticos. Dejemos que la derecha vote a sus políticos. Pero vamos a defender con orgullo democrático a nuestros políticos y a nuestra política.

Memoria de madera

Memoria de madera

LUIS GARCÍA MONTERO 01/03/2008, El País. Edición Andalucía

Los cantantes Joaquín Sabina, Javier Krahe y Chicho Sánchez Ferlosio decidieron rendirse una tarde de invierno. Fue idea de Chicho, o de las copas y el humor desanimado, a mitad de los años 80, mientras se discutía la permanencia de España en la OTAN. Se trataba de ir a la puerta de un cuartel y anunciarle al oficial de guardia que habían decidido entregarse, que se daban por vencidos.

Recuerdo la anécdota porque estos días electorales, sobrecargados de demagogia y recursos mezquinos, cuando resulta difícil una meditación serena, he sentido también la tentación de tomar mi sobre de voto por correo y escribirle una carta al presidente/a del colegio electoral para anunciarle mi rendición.

No es que antes fuera un ingenuo y valorase el futuro con optimismo confiado. Después de luchar por la ilusión democrática, no sólo contra el franquismo, sino también contra los dogmas del socialismo real y del estalinismo, tardé poco en aprender que los enemigos de la libertad actúan con desmesura más allá de los viejos totalitarismos.

El referéndum sobre la permanencia de España en la OTAN demostró que los poderes económicos y mediáticos pueden cambiar en un mes la opinión de un país. Hice campaña contra la OTAN, y desde entonces tomé la costumbre de coleccionar las chapitas que se venden en las manifestaciones y en los mítines. OTAN no, bases fuera y salga el sol por Antequera, no al cierre de Astilleros, no a la guerra, no al terrorismo, sí a los vascos, contra la siniestralidad laboral, todo se va quedando en una caja pintada de azul, que es como una memoria de madera que flota sobre los días y los olvidos, y busca puerto en un rincón de la estantería de mi despacho. La caja de las chapitas guarda estratos geológicos de una fraternidad combativa.

La prepotencia calculada del bipartidismo interviene con una dureza extrema en esta campaña electoral. Desde la elaboración de las encuestas hasta esas peleas de gallos que son los debates electorales, todo está programado para imponer una opción encauzada entre dos únicos partidos. La economía y las reglas de juego mediáticas se están empleando a fondo para imponer un bipartidismo del que sólo podrán defenderse los partidos nacionalistas de Cataluña y el País Vasco. Y podrán defenderse, además, gracias a una ley electoral perversa, que consagra las mayorías locales y la marginación de cualquier alternativa, aunque sea apoyada por un millón y medio de ciudadanos. En estas condiciones la verdad es que entran ganas de rendirse. No se puede argumentar, opinar, existir, en una democracia de reglas antidemocráticas y de resultados sin proporción, porque unos votos valen cuatro veces más que otros.

Aconsejo que se rinda quien pueda, que se presente a las puertas de la abstención y se entregue. Otros se entregarán al radicalismo. A mí me pesa demasiado la memoria de madera y caigo en la tentación de seguir discutiendo con la nada. Repito entre mis amigos, como un fantasma de otro tiempo, que hay que analizar el presente y la Europa neoconservadora que se nos viene encima, que el voto útil no sirve para atacar a los obispos sino para inutilizar a la izquierda, que aquí no hay peligro de que gobierne la derecha, que sólo se está justificando un comportamiento conservador del futuro gobierno del PSOE, que es fundamental un grupo parlamentario a su izquierda, que no podemos acercarnos al centro, porque entonces el centro se va a la derecha y la derecha a sus extremos más peligrosos. Pero son diálogos con la nada, razones de un fantasma. Para tener la sensación de que existo, de que no soy pura transparencia, necesito abrir mi memoria de madera y colocarme en el pecho una de esas chapitas que defienden con coraje la posibilidad de un país laico, socialista y republicano. Perdónenme ustedes, amigos míos, pero pido el voto para Izquierda Unida.

¿Sobrerepresentación parlamentaria?

¿Sobrerepresentación parlamentaria? Dicen algunos que los partidos de ámbito autonómico tienen un exceso de representación en el Parlamento español. ¿De veras? Si dividimos el número de votos por el número de escaños en las elecciones de 2004, veremos cuántos votos necesitó (redondeando un poco) cada partido por escaño de media. PP, 65.000; PSOE, 66.500; CiU, 82.900; ERC, 81.250; PNV, 59.600; IU, 253.900.

Los partidos que tienen una sobrerrepresentación mayúscula son PP y PSOE. Si lo que quieren es que todavía tengan más para que los demás partidos desaparezcan y tengamos un bipartidismo absoluto, que lo digan francamente y se dejen de argumentos hipócritas.

Si hay que reformar la ley electoral, que sea para corregir un poco la desproporción entre, por ejemplo, los 3 escaños de Soria (78.500 electores) y los 31 de Barcelona (4.007.000 electores) o los 35 de Madrid (4.458.000 electores).

"Votantes exquisitos"

"Votantes exquisitos"

Javier Ortiz

Los dirigentes del PSOE están muy preocupados por el comportamiento que vayan a tener el próximo 9 de marzo aquellos a los que ellos mismos catalogan como "votantes exquisitos". Se refieren a la parte de la izquierda que se muestra más crítica con la acción del Gobierno y que, según vea las cosas de aquí al mes que viene, puede decidirse o por dar su apoyo a otras candidaturas o por no votar.

Me preocupa ese modo de encarar la realidad social. Es inquietante que den por hecho que ellos son la medida de toda la izquierda. En su concepción unilateral de la política, el ciudadano de izquierdas se define por votar o por no votar a Zapatero, y punto. Pero, si una persona de izquierdas se siente más cercana a otro partido, sea de ámbito estatal o autonómico, lo lógico es que dé su apoyo a la candidatura de sus preferencias. ¿Qué tiene de "exquisito" votar en conciencia? Tal como se expresan, se diría que lo que han convocado para el 9 de marzo es un referéndum sobre Zapatero, no unas elecciones legislativas.

Eso sin contar con el lado chusco que tiene que llamen "votantes exquisitos" a gente que puede optar por abstenerse. Si se abstiene, no será ni exquisita ni tosca: no será votante, sin más.

Reducen la condición de ciudadano a la de votante.

Convendrá tal vez recordarles que hay una abstención que es fruto de la despolitización, por supuesto, pero que hay otra abstención que nace del aburrimiento ante el triste espectáculo que ofrece el escenario político, y otra más que es militante y sirve para expresar el rechazo al tinglado electoral mismo, viciado por la desigualdad de medios económicos y propagandísticos que hay entre las candidaturas.

Que los dirigentes del PSOE hablen de "votantes exquisitos" para referirse a la parte de la izquierda a la que no consiguen motivar (o a la que han desmotivado) presenta otro aspecto digno de mención: en el uso del término queda implícito que, según ellos mismos, para darles el voto es condición necesaria no ser exquisito. O sea, estar dispuesto a votar sin hacerse demasiadas preguntas. "Con las narices tapadas", que se decía en tiempos.

Tiene todo el aire de un lapsus freudiano.

Dios mío , cómo son

Dios mío , cómo son

M.A. Santos Guerra

La hipocresía es la falta de sinceridad y de autenticidad. Es la pretensión engañosa de hacer creer lo contrario de lo que se piensa o de lo que se es. Puede conllevar autoengaño pero, las más de las veces, es la pretensión de engañar al otro. Voy a escoger tres hechos en los que veo una actitud hipócrita en los comportamientos de la Jerarquía católica española o, mejor dicho, de algunos de sus corifeos.

El primero se refiere a esa curiosísima defensa que hacen de la familia cristiana. Quienes no se casan, se aislan en silencio (sin familia) para rezar en los monasterios, abandonan a sus familias para entrar en los Noviciados y Seminarios, despiden para siempre a sus padres para irse de misiones, están años y años sin visitar la casa de sus padres (aunque éstos estén enfermos o desgarrados de dolor)... son los principales defensores de la institución familiar.

Voy a contar un hecho que conozco de muy buena tinta. Se trata de un caso sígnificativo. Habrá miles de la misma naturaleza. Está muriendo el abuelo de un novicio de una orden religiosa. El abuelo, en su lecho de muerte, quiere ver por última vez a su nieto. Es el mayor de dos hermanos. Hace años que no lo ve. Pero los Superiores de la Orden rechazn la petición y hacen que el abuelo muera sin ver a su nieto y el nieto a su abuelo. ¿Familia cristina?

Una sobrina del Monseñor Rouco Varela ha hablado hace unos días en televisión sobre la actitud de su tío hacia ella y hacia su familia. No contesta a sus llamadas, no la recibe, no quiere saber nada de ellos porque son humildes. Ni siquiera acude al entierro de su hermano. La mujer, desesperada, dice que si no fuera porque lleva el apellido de su padre, desearía desprenderse de su primer apellido. ¿Familia cristiana?

Dicen que defienden la familia. Pero, ¿quién la ataca? Lo que pretenden (ahí veo la hipocresía) es descalificar a quienes no piensan como ellos. Es decir, a quienes admiten otros tipos de matrimonio Dicen que celebran el día de la familia como si de un acto litúrgico se tratara. Pero lo cierto es que montan un espectáculo impresionante en Madrid y acaban diciendo que la política del Gobierno destruye la democracia, que se ha retrocedido en los derechos humanos y que el laicismo está dañando a la sociedad.

El segundo se refiere a su reciente condena de la negociación con ETA. ¿Cómo es posible que califiquen de inmoral una negociación que pretende acabar con el terrorismo? Si el Parlamento ha autorizado los contactos con ETA, ¿a qué viene que los obispos salgan a la palestra dando lecciones? Algún obispo español participó en su tiempo de los diálogos con la banda. Entonces era bueno negociar. Cuando los prelados de la Iglesia ofician de mediadores con terroristas, todo es perfecto. El Gobierno del señor Aznar negoció en sus tiempos con ETA. Entonces no aparecieron los comunicados de la Conferencia Episcopal. Pero tienen que utilizar al terorismo como arma electoral. Eso es todo.

Ahora dicen que no se les ha entendido bien. Cuando Monseñor Martínez Camino, con rostro beatífico, leyó el comunicado todos entendimos muy bien lo que dijo. Ahora resulta que lo esencial es que no se puede negociar, pero sí dialogar. Y ¿para qué se dialoga? ¿Para estar entretenidos dialogando o para conseguir el fin de ETA?

Cuando se responde a sus argumentos se incurre en un despreciable, visceral y trasnochado anticlericalismo. Ellos no son antinada. Son los propietarios de la verdad. Palabra de Dios. Ellos dan lecciones de moral a quien quiere oírles y a quien no quiere. Hay que dejarles la televisión para que nos adoctrinen a todos. Y confunden la televisión con el púlpito.

Acostumbrados al silencio con el que se escuchan las homilías, no entienden que alguien critique sus postulados. Claro que cuando se sentaban a la mesa del dictador, cuando le llevaban bajo palio, cuando levantaban la mano saludando a quienes derrotaron con las armas a los que habían ganado en las urnas, entonces no había comunicados.

El tercero es bien reciente. Al programa televisivo "59 segundos", acude el Director de la Revista Ecclesia, Jesús de las Heras Muela. Con cara angelical dice que la Iglesia nunca ha dicho a qué partido hay que votar. ¿No? Si pagan una emisora que desde la hora cero a la hora cero no deja de hablar mal de un partido, y de ridiculizar al Presidente del Gobierno, ¿no están apoyando de esta manera al partido alternativo? Si dicen que hay que votar a un partido que no apoya el matrimonio homosexual, que no apoya la ley del aborto ni la ley del divorcio, ni la asignatura de Educación para la Ciudadanía, ¿no están diciendo a quién tienen se debe votar? Para remate, se añade la coletilla de que hay que votar en conciencia. Quienes votan otra opción no tienen conciencia. Es que los señores obipos siguen el conocido lema del que hablan Jaume Soler y María Conangla en su reciente libro "Sin ánimo de ofender": "Toda cuestión tiene dos puntos de vista: el equivocado y el nuestro".

Tres botones de muestra. Rouco, Martínez, De las Heras. Podría sacar a la luz los necesarios para abrochar una sotana. Dicen ellos y sus defensores que los obispos tienen derecho a expresar su opinión. Pues sí. Y los demás también. Lo que pasa es que, a su divino juicio, sus observaciones son bienintencionadas y las críticas que se les hacen son malintencionadas y erróneas. Sus descalificaciones de la negociación buscan el bien y los que les critican son agentes del mal. Sus comunicados pastorales pretenden salvar a las personas y las críticas que se les hacen pretenden destruirlas.

Habrá quien califique este artículo de anticlerical. Claro que lo es. Siempre me ha llamado la atención la etiqueta maldita que se ha pretendido poner a quien critica los planteamientos y comportamientos de la Iglesia. ¿No es acaso la jerarquía española (y su cadena de radio) antigubernamental? Y ahí están. Dicen que las críticas a la Comisión Episcopal las hacen los anticlericales trasnochados y resentidos. Ante ese tipo de argumentación, sólo cabe decir que cuando el dedo señala la luna, el necio mira la mano.

El blanqueo continúa

El blanqueo continúa

Ignacio Martínez

Si Gil levantara la cabeza, estaría contento. No se va a tirar ni una de las 30.000 viviendas ilegales que dejó construir y a sus cómplices les van a hacer una iguala y les van a evitar 80 juicios. La Justicia se dispone a tratar a la banda de gilistas con guante blanco. Los pobres no se acuerdan de hechos tan lejanos, cuando firmaban los convenios urbanísticos en los capós de los coches. Bueno, son pobres, pero conducen Porsches, tienen chalés de lujo y les representan abogados caros, que se desplazan desde Madrid o Granada. En todo caso, les van a hacer una oferta de condena, de rebajas de enero, para que en vez de suponerle a un Julián Muñoz, es un poner, 160 años de cárcel, se le queden en seis añitos, al pobre.

Quienes ahora ponen tanto celo en evitar la molestia y el gasto en tantos juicios inútiles son los mismos que debieron investigar y perseguir en su día actuaciones escandalosas, que creaban una evidente alarma social. Por ejemplo, con escuchas telefónicas como las que encargó el juez instructor del caso Malaya. Pero no. En el 95, 96 o 97, la Fiscalía pedía sistemáticamente el archivo para todas las denuncias contra abusivos convenios, firmados en barras de bar, capós de cochazos o clubes de alterne. Todo ocurría ante la desidia de la administración de justicia. Los fiscales no estaban entonces por la labor de trabajar en exceso y ahora tampoco. Por eso han ideado un ofertón.

Durante el imperio gilista, los escándalos eran ostentóreos, aportación a la lengua española del famoso prócer marbellero, con la contracción de ostentoso y estentóreo. O sea, digno de verse y ruidoso. Aquel prohombre, Jesús Gil y Gil, no concebía la vida discreta, ni para sus negocios, ni para sus delitos. Todos eran ruidosos y magníficos. Pero los escándalos siguen en Marbella. Manuel Chaves dijo el pasado miércoles, en una visita a Málaga, que esperaba sentencias judiciales con sanciones ejemplares. Lo contrario, en su opinión, provocaría alarma social.

Personalmente, me declaro ya alarmado por las conversaciones de la Fiscalía con los abogados de los cómplices de Gil. En estos contactos no se ha contado con todas las partes. Y aunque se pacten penas de cárcel menores, no deberían ser objeto de trato alguno multas o responsabilidades civiles. El Gobierno socialista andaluz tardó en reaccionar ante los desmanes de Gil, pero hoy es el Ayuntamiento popular el que se resiste a cumplir las sentencias. No quiere demoler las casas ilegales; argumenta que se está redactando una revisión del plan de ordenación urbana. Pero con el lápiz no se puede legalizar una vivienda sobre la que hay sentencia firme de derribo: es contrario a la doctrina del Supremo. No llama la atención, porque en Marbella, en la actualidad, los escándalos son de baja intensidad. Pero si Gil levantara la cabeza, sonreiría satisfecho. El blanqueo continúa, ahora con su obra y su gente.

La Biblia y la homosexualidad

La Biblia y la homosexualidad

Laura Schlessinger, una conocida locutora de radio de los Estados Unidos, tuva la ocasión de decir en su emisora que la homosexualidad es una abominación, ya que así lo indica la Biblia, en el Levítico, versículos 18:22, y por tanto no puede ser consentida bajo ninguna circunstancia. Lo que a continuación se transcribe es una carta abierta dirigida a la Dra. Laura Schlessinger escrita por un residente en los Estados Unidos.

"Querida Dra. Laura: Gracias por dedicar tantos esfuerzos a educar a la gente en la Ley de Dios. Yo mismo he aprendido muchísimo de su programa de radio e intento compartir mis conocimientos con todas las personas con las que me es posible. Por ejemplo, cuando alguien intenta defender el estilo de vida homosexual me limito tan solo a recordarle que el Levítico, en sus versículos 18:22, establece claramente, que la homosexualidad es una abominación. De todas formas, necesito algún consejo adicional de su parte respecto a algunas otras leyes bíblicas en concreto y cómo cumplirlas:
 

a) Me gustaría vender a mi hija como esclava, tal y como menciona el Exodo, 21:7. En los tiempos que vivimos, ¿que precio piensa que seria el mas adecuado?

b) El Levítico, 25:44, establece que puedo poseer esclavos, tanto varones como hembras, mientras sean adquiridos en naciones vecinas. Un amigo mío asegura que esto es aplicable a los mejicanos, pero no a los canadienses. ¿Me podría aclarar este punto? ¿Por que no puedo poseer canadienses?

c) Se que no estoy autorizado a tener contacto con ninguna mujer mientras esté en su periodo de impureza menstrual (Lev 20:18). El problema que se me plantea es el siguiente: ¿como puedo saber si lo están o no? He intentado preguntarlo, pero muchas mujeres se sienten ofendidas.

d) Tengo un vecino que insiste en trabajar en el Sábado. El Exodo 33:2, claramente establece que ha de recibir la pena de muerte. ¿Estoy moralmente obligado a matarlo yo mismo? ¿Me podría apañar usted este tema de alguna manera?

e) En el Levítico 21:20, se establece que uno no puede acercarse al altar de Dios si tiene un defecto en la vista. ¿He de confesar que necesito gafas para leer?. ¿Mi agudeza visual tiene que ser del 100? ¿Se puede relajar un poco esta condición?

f) La mayoría de mis amigos (varones) llevan el pelo arreglado y bien cortado, incluso en la zona de las sienes a pesar de que esto esta expresamente prohibido por el Levítico, 19:27. ¿Como han de morir?

g) Se gracias al Levítico 11:6-8, que tocar la piel de un cerdo muerto me convierte en impuro. Aun así, ¿puedo continuar jugando al fútbol si me pongo guantes?

h) Mi tío tiene una granja. Incumple lo que se dice en el Levitico 19:19, ya que planta dos cultivos distintos en el mismo campo, y también lo incumple su mujer, ya que lleva prendas hechas de dos tipos de tejido diferentes (algodón y poliéster). El, además, se pasa el día maldiciendo y blasfemando. ¿Es realmente necesario llevar a cabo el engorroso procedimiento de reunir a todos los habitantes del pueblo para lapidarlos? (Lev 24:10-16). ¿No podríamos sencillamente quemarlos vivos en una reunión familiar privada, como se hace con la gente que duerme con sus parientes políticos? (Lev 20:14).

Sé que usted ha estudiado estos asuntos con gran profundidad, así que confío plenamente en su ayuda. Gracias de nuevo por recordarnos que la palabra de Dios es eterna e inmutable."

Un abrazo

El 88% de los contratos de 2007 fueron temporales

El 88% de los contratos de 2007 fueron temporales

Miguel Angel de Lucas 

A pesar de los 4.300 millones de euros que se invierten anualmente para incentivar a empresarios a realizar contratos indefinidos, y por más que el acuerdo entre Gobierno, CC OO y UGT asegurase en julio de 2006 mejorar la calidad del empleo, la lacra de la precariedad continúa en los primeros años de la reforma laboral. Mientras, jóvenes, mujeres e inmigrantes son los sectores más afectados.

Prácticamente nueve de cada diez contratos firmados durante todo 2007 fueron de carácter temporal. Es un cálculo aproximado, pero cada trabajador temporal registra cinco contratos de trabajo al año. Con esa media, no cuesta mucho imaginarse a este empleado tipo levantar una ceja, escéptico al oír al Gobierno presumir del “medio millón de empleos” creados el pasado año. En la segunda mitad de 2006, en los meses siguientes a la aprobación de la reforma, que prometía “mayor calidad y disminución de la precariedad laboral”, las concesiones millonarias a empresarios parecieron funcionar. Aumentó casi el doble el número de contratos indefinidos (principalmente bonificados), así como la conversión de contratos temporales en indefinidos.

Sin embargo, su cantidad total apenas superó ese año el 15% de los empleos firmados. El dato aparece en el libro Contratos temporales y precariedad. A juicio de su autor, José Luis Carretero, la reforma “pese a presentarse como un intento de vuelta al empleo de calidad”, no se dirige contra el rumbo neoliberal del mercado, sino que se limita a otorgar nuevas bonificaciones a la clase empresarial. No obstante, una vez acabado el efecto inicial de las subvenciones a empresarios para que contratasen de forma estable, hasta UGT y CC OO han admitido el parón en la creación de empleo fijo. Se retoma así la tendencia a la temporalidad, cuya tasa ha aumentado progresivamente a lo largo de esta década, pasando de un 32% en el año 2000 a un 34,59% del total de población empleada en 2006. Hoy, 5,5 millones de trabajadores, la tercera parte de la población activa, trabaja con contrato temporal.

En opinión de Carretero, la mala calidad del empleo no es coyuntural, sino que obedece a la estrategia de un determinado modelo económico. “La clase empresarial ha apostado globalmente por la temporalidad como manera de permitir la rotación de los trabajadores”. Y de esa apuesta se extraen varios beneficios. En el caso más gráfico se sitúa el ahorro de costes marginales, como las vacaciones, que se convierten en períodos sin contrato entre una renovación y la siguiente. Pero también se deja sentir en el plano de las reivindicaciones laborales. “La temporalidad se ha convertido en una gigantesca espada de Damocles que pende sobre el trabajador, conminándole a la docilidad y a la pasividad. No ser renovado es la pesadilla recurrente”, apunta Carretero, quien añade cómo esto provoca “un trabajador menos reivindicativo que el fijo, menos proclive a la sindicación, más adaptable a la movilidad”, y con el cual “la extinción del contrato es menos costosa para el empresario”.

Concesiones sindicales

Todo esto, unido a una larga trayectoria de cesiones sindicales, que desde el Estatuto de los Trabajadores de 1980 vienen traduciéndose en modalidades cada vez más laxas para la contratación, con mayores beneficios para el empresario al tiempo que se abarataba el despido y se reducían las cotizaciones, ha acabado por generar un cóctel que sitúa al Estado español a la cabeza de Europa en precariedad. Una “profundización sistemática de los procesos de precarización” que para Carretero supone “la paulatina descomposición del derecho laboral”.

De ello saben los jóvenes entre 25 y 29 años, que con un 45% de temporalidad doblan la media europea. Y la tendencia ha afectado a la economía doméstica. Los contratos temporales suponen de media en torno a un 30% menos de sueldo que los puestos indefinidos. O a veces menos aún. En 2004, el sueldo medio de un puesto fijo se situaba en 29.105 euros al año. Para el trabajador temporal, esta cifra bajaba hasta 13.803. Si se tiene en cuenta que, según estudios recientes, uno de cada cinco hogares tiene a todos sus miembros en edad de trabajar en paro o con empleos temporales, la imagen del trabajador temporal como ‘mileurista’ joven, urbanita y que vive al día supone una visión edulcorada de la realidad. Y falsa: de acuerdo al Ministerio de Hacienda, el 58% del total de asalariados cobran menos de 1.100 euros. Todo esto sin tener en cuenta las diferencias por cuestión de género. En el caso de mujeres con contratos temporales el salario promedio fue, tomando indicadores de 2004, un total de 3.600 euros menos al año que el de los hombres en la misma situación. Las diferencias entre trabajadores nativos e inmigrantes son aún mayores, entre un 25% y un 35% según las cifras manejadas por los sindicatos.

Siniestralidad en precario

Sin embargo, el aspecto más dramático de la precariedad en el empleo es el que tiene que ver con los accidentes laborales. En los 11 primeros meses de 2007 perdieron la vida en el trabajo 1.104 personas, una media de tres personas al día. El porcentaje es un 12% menor que en 2006, pero se da la circunstancia de que, según datos de UGT, en los diez años anteriores, en el período comprendido entre 1996 y 2006, la siniestralidad aumentó un 90%.

La combinación de temporalidad y siniestralidad se da con frecuencia. Estadísticamente, pese a representar sólo en torno al 34% de la población activa, los empleados temporales sufren más del 50% de los accidentes, tanto en general como si hablamos de accidentes mortales. La falta de experiencia en el puesto, la misma debilidad laboral y las presiones para aumentar la productividad a costa de la salud se encuentran, por regla general, detrás de la mayoría de los casos.

Reforma electoral

Reforma electoral

Juan Francisco Martín Seco

Parece claro que el actual sistema electoral no resulta demasiado satisfactorio. Son muchos, cada vez más, los que piensan que con estas reglas de juego es inútil votar. El resultado electoral siempre viene enmarcado por una de estas opciones, a cual peor: o bien uno de los dos grandes partidos obtiene mayoría absoluta, con lo que tendrá la tentación de gobernar de forma autocrática, o por el contrario no llega a controlar la mitad más uno de la Cámara y necesitará el apoyo de otros partidos minoritarios, que sólo pueden ser los nacionalistas, que prestarán su voto a cambio de privilegios para sus Autonomías y, como todo privilegio, en contra de las demás.

Aquí es donde se halla el verdadero quid de la cuestión: en que los únicos partidos minoritarios viables en nuestro sistema electoral son los nacionalistas o regionalistas, que a la hora de actuar como bisagra lo harán exclusivamente en clave territorial. No hay nada de malo en los gobiernos de coalición o en los gobiernos en minoría, obligados a concesiones o acuerdos con otras formaciones políticas para poder gobernar; todo lo contrario, favorecen el equilibrio y el consenso. El problema radica, como ya se ha indicado, en que los únicos partidos minoritarios que el sistema permite son los nacionalistas, y su apoyo al Gobierno no está condicionado a la adopción de determinadas medidas en consonancia con sus planteamientos ideológicos, sino a la concesión de prebendas para sus respectivas regiones, lo que termina resultando una injusticia para las restantes.

En el programa electoral del PP para la próxima legislatura se propone la reforma de la ley electoral. Pero no parece que pongan la diana en el sitio adecuado. Claman por un sistema mayoritario, que sin duda puede convenir a esta formación política, pero desde el punto de vista del saneamiento democrático del sistema, empeoraría la situación al primar aún más a los partidos mayoritarios y potenciar mayorías absolutas que se traducen en gobiernos autocráticos. La solución hay que buscarla en dirección contraria, adoptando un sistema rigurosamente proporcional.

Ante el discurso del PP han surgido voces manteniendo tesis opuestas o mostrando con datos que la actual ley electoral no perjudica al PP ni beneficia a los partidos nacionalistas. Tomando como base los votos de los últimos comicios generales, los del 2004, y simulando un método estrictamente proporcional, los resultados indican claramente que los beneficiarios del actual sistema son los dos partidos mayoritarios —el PP y el PSOE, que habrían obtenido 16 y 15 escaños menos, respectivamente—; los partidos nacionalistas, con pequeñas variaciones, se quedarían con los escaños actuales, e IU habría pasado de 5 a 17 diputados.

Sin duda, este análisis es correcto, pero podríamos decir que es estático, pues considera un año concreto, en este caso el 2004, para simular los resultados de un sistema proporcional. Cabe otro enfoque llamémosle dinámico. Imaginar cuál sería el escenario político después de aplicar en varios procesos electorales una proporcionalidad estricta. Quizás el CDS no habría desaparecido, y podría haberse consolidado alguna que otra formación política que no ha podido nacer. IU tal vez fuese muy distinta de lo que es en la actualidad, porque en aquellos años en que llegó a conseguir 21 escaños, con un sistema proporcional se hubiesen convertido en 50 o 60, y a un partido con ese número de diputados difícilmente se le puede anatematizar o condenar al ostracismo. El propio comportamiento interno de esa formación política no habría sido el mismo y la atracción de apoyos y militantes, mucho mayor.

Incluso en este nuevo escenario el funcionamiento interno de todos los partidos tendría que haber sido muy distinto y mucho más democrático, porque la escisión aparecería como algo posible y no como en la actualidad, condenada irremisiblemente al fracaso.

Desde esta perspectiva, sí se puede decir que la actual ley electoral, aunque sea de forma indirecta, beneficia a los partidos nacionalistas al concederles un protagonismo que no les corresponde y que desaparecería tan pronto como dejasen de ser las únicas bisagras posibles en un Gobierno minoritario. Es más, podríamos preguntarnos si los partidos nacionalistas obtendrían hoy igual número de votos si a lo largo de todos estos años no hubiesen tenido el papel estelar que se les ha concedido.

Los mayores beneficiarios del actual sistema electoral son los dos grandes partidos mayoritarios (quizás por eso se mantiene), e indirectamente los partidos nacionalistas, únicos a los que el sistema permite actuar como bisagra. Los más perjudicados, los ciudadanos, que ven cómo se estrecha el abanico electoral y las opciones que pueden votar, y la sociedad en su conjunto que se encuentra condenada a sufrir gobiernos autocráticos o al chantaje permanente de los nacionalistas.

Derroche energetico

Derroche energetico

Pascual Serrano

Mientras todos los políticos se llenan la boca expresando su preocupación por el ahorro energético y la lucha contra el calentamiento global, leo en el dossier especial Navidad de Público una noticia sobre una exposición de esculturas de hielo en Madrid que se abrió el 23 de noviembre y estará funcionando hasta el 7 de enero. El derroche energético es impresionante, se trata de una carpa de 3.000 metros cuadrados que se ha de mantener a ocho grados bajo cero, con bloques de hielo de hasta 2.000 kilos. Se tuvieron que traer 250 toneladas de hielo desde Bélgica mediante 12 trailers frigoríficos. Además "durante varios días unos enormes cañones formaron hasta 25.000 kilos de nieve para que los artistas pudieran modelar sus obras" que se derretirán después del 7 de enero. Luego nos convocarán a una hora de apagón para ahorrar energía y luchar contra el cambio climático.

El cambio climático ya devora las playas

El cambio climático ya devora las playas

C. MORÁN Y M. NAVARRETE

La realidad se ha empeñado en llevar la contraria al célebre primo de Mariano Rajoy: el cambio climático existe. No es un cuento ni una posibilidad remota. Ya está ocurriendo. Aquí mismo. En el Mediterráneo que baña las costas de Almería, Granada o Málaga. Tras estudiar datos recopilados desde el año 1948, un grupo de científicos del Instituto Español de Oceanografía (IEO), un organismo público que depende del Gobierno, han constatado que la temperatura del Mare Nostrum sube año tras año. Eso ocurre desde los 70.

Después, en los 90, en la última década del siglo pasado, comenzó a aumentar significativamente el nivel de las aguas, entre 2,5 y 10 milímetros anualmente. Es decir, que el cambio climático ya devora playas. No es ciencia ficción o una predicción que se cumplirá o no.

Según los expertos del IEO, que han recogido sus conclusiones en un libro titulado 'Cambio Climático en el Mediterráneo español' -que fue presentado ayer en Madrid-, el futuro no pinta bien. De continuar esa subida anual de entre 2,5 y 10 milímetros, el Mediterráneo 'crecerá' entre 12,5 centímetros y medio metro durante el próximo medio siglo.

Pueden parecer cifras nimias, pero los especialistas aseguran que las consecuencias serían «muy serias en las zonas litorales bajas» aunque se diera la hipótesis más optimista, esto es, que la subida del nivel del Mediterráneo fuera 'sólo' de 12,5 centímetros. Si el aumento fuera de medio metro, en el peor de los escenarios, el resultado sería catastrófico. Los científicos admiten que «aún es pronto para afirmar» que el ritmo de la subida del nivel del mar se va a mantener con la misma intensidad que en los últimos quince años, pero también indicaron que ese fenómeno está afectando a todo el planeta.

En el libro -que fue presentado por Miguel Ángel Quintanilla, secretario de Estado de Universidades e Investigación y presidente del IEO- recuerdan que el efecto invernadero -la retención del calor del Sol en la atmósfera de la Tierra- comenzó a acentuarse con la Revolución Industrial «por la emisión de ciertos gases, como el dióxido de carbono y el metano», lo que «ha llegado a modificar» el «frágil equilibrio climático» del planeta. El Mediterráneo no es ajeno a esa «tendencia global». Al contrario. El Mare Nostrum es una de las víctimas más indefensas. «Es una zona especialmente vulnerable a la actuación del hombre. A la concentración de la población» en el litoral, «la explotación pesquera o los impactos derivados de los sectores agrícolas, industrial, turístico o el tráfico marítimo, viene ahora a incorporarse una amenaza más que puede alterar las condiciones físicas y químicas del Mediterráneo», dicen los especialistas en su libro.

El estudio está basado en datos oceanográficos y atmosféricos recogidos desde el año 1948. Desde entonces hasta los 70, «se produjo un descenso de la temperatura del aire y la temperatura superficial del mar». A partir de ahí, la tendencia se invirtió. Con el nivel del mar sucedió algo similar: descendió desde los años 50 hasta mediados de la década de los 90. Desde entonces, el crecimiento ha sido sostenido, imparable.

Paradojas

Paradojas

Eduardo Galeano

Hace cuatro años, el periodista Richard Swift llegó a los campos del oeste de Ghana, donde se produce cacao barato para Suiza. En la mochila, el periodista llevaba unas barras de chocolate. Los cultivadores de cacao nunca habían probado el chocolate. Les encantó.

La mitad de los brasileños es pobre o muy pobre, pero el país de Lula es el segundo mercado mundial de las lapiceras Montblanc y el noveno comprador de autos Ferrari, y las tiendas Armani de Sao Paulo venden más que las de Nueva York. Pinochet, el verdugo de Allende, rendía homenaje a su víctima cada vez que hablaba del "milagro chileno". El nunca lo confesó, ni tampoco lo han dicho los gobernantes democráticos que vinieron después, cuando el "milagro" se convirtió en "modelo": ¿qué sería de Chile si no fuera chileno el cobre, la viga maestra de la economía, que Allende nacionalizó y que nunca fue privatizado?

En América nacieron, no en la India, nuestros indios. También el pavo y el maíz nacieron en América, y no en Turquía, pero la lengua inglesa llama turkey al pavo y la lengua italiana llama granturco al maíz.

El Banco Mundial elogia la privatización de la salud pública en Zambia: "Es un modelo para el África. Ya no hay colas en los hospitales". El diario The Zambian Post completa la idea: "Ya no hay colas en los hospitales, porque la gente se muere en la casa". Hace cuatro años, el periodista Richard Swift llegó a los campos del oeste de Ghana, donde se produce cacao barato para Suiza. En la mochila, el periodista llevaba unas barras de chocolate. Los cultivadores de cacao nunca habían probado el chocolate. Les encantó. Los países ricos, que subsidian su agricultura a un ritmo de mil millones de dólares por día, prohíben los subsidios a la agricultura en los países pobres. Cosecha récord a orillas del río Mississippi: el algodón estadounidense inunda el mercado mundial y derrumba el precio. Cosecha récord a orillas del río Níger: el algodón africano paga tan poco que ni vale la pena recogerlo. Las vacas del norte ganan el doble que los campesinos del sur. Los subsidios que recibe cada vaca en Europa y en Estados Unidos duplican la cantidad de dinero que en promedio gana, por un año entero de trabajo, cada granjero de los países pobres. Los productores del sur acuden desunidos al mercado mundial. Los compradores del norte imponen precios de monopolio. Desde que en 1989 murió la Organización Internacional del Café y se acabó el sistema de cuotas de producción, el precio del café anda por los suelos. En estos últimos tiempos, peor que nunca: en América Central, quien siembra café cosecha hambre. Pero no se ha rebajado ni un poquito, que yo sepa, lo que uno paga por beberlo.

Carlomagno, creador de la primera gran biblioteca de Europa, era analfabeto. Joshua Slocum, el primer hombre que dio la vuelta al mundo navegando en solitario, no sabía nadar.

Hay en el mundo tantos hambrientos como gordos. Los hambrientos comen basura en los basurales; los gordos comen basura en McDonald's. El progreso infla. Rarotonga es la más próspera de las islas Cook, en el Pacífico sur, con asombrosos índices de crecimiento económico. Pero más asombroso es el crecimiento de la obesidad entre sus hombres jóvenes. Hace 40 años eran gordos 11 de cada 100. Ahora, son gordos todos. Desde que China se abrió a esta cosa que llaman "economía de mercado", el menú tradicional de arroz con verduras ha sido velozmente desplazado por las hamburguesas. El gobierno chino no ha tenido más remedio que declarar la guerra contra la obesidad, convertida en epidemia nacional. La campaña de propaganda difunde el ejemplo del joven Liang Shun, que adelgazó 115 kilos el año pasado.

La frase más famosa atribuida a Don Quijote ("Ladran, Sancho, señal que cabalgamos") no aparece en la novela de Cervantes; y Humphrey Bogart no dice la frase más famosa atribuida a la película Casablanca (Play it again, Sam). Contra lo que se cree, Alí Babá no era el jefe de los 40 ladrones, sino su enemigo; y Frankenstein no era el monstruo, sino su involuntario inventor.

A primera vista, parece incomprensible, y a segunda vista, también: donde más progresa el progreso, más horas trabaja la gente. La enfermedad por exceso de trabajo conduce a la muerte. En japonés se llama karoshi. Ahora los japoneses están incorporando otra palabra al diccionario de la civilización tecnológica: karojsatsu es el nombre de los suicidios por hiperactividad, cada vez más frecuentes. En mayo de 1998, Francia redujo la semana laboral de 39 a 35 horas. Esa ley no sólo resultó eficaz contra la desocupación, sino que además dio un ejemplo de rara cordura en este mundo que ha perdido un tornillo, o varios, o todos: ¿para qué sirven las máquinas, si no reducen el tiempo humano de trabajo? Pero los socialistas perdieron las elecciones y Francia retornó a la anormal normalidad de nuestro tiempo. Ya se está evaporando la ley que había sido dictada por el sentido común. La tecnología produce sandías cuadradas, pollos sin plumas y mano de obra sin carne ni hueso. En unos cuantos hospitales de Estados Unidos los robots cumplen tareas de enfermería. Según el diario The Washington Post, los robots trabajan 24 horas por día, pero no pueden tomar decisiones, porque carecen de sentido común: un involuntario retrato del obrero ejemplar en el mundo que viene.

Según los evangelios, Cristo nació cuando Herodes era rey. Como Herodes murió cuatro años antes de la era cristiana, Cristo nació por lo menos cuatro años antes de Cristo. Con truenos de guerra se celebra, en muchos países, la Nochebuena. Noche de paz, noche de amor: la cohetería enloquece a los perros y deja sordos a las mujeres y los hombres de buena voluntad. La cruz esvástica, que los nazis identificaron con la guerra y la muerte, había sido un símbolo de la vida en la Mesopotamia, la India y América.

Cuando George W. Bush propuso talar los bosques para acabar con los incendios forestales, no fue comprendido. El presidente parecía un poco más incoherente que de costumbre. Pero él estaba siendo consecuente con sus ideas. Son sus santos remedios: para acabar con el dolor de cabeza, hay que decapitar al sufriente; para salvar al pueblo de Irak, vamos a bombardearlo hasta hacerlo puré.

El mundo es una gran paradoja que gira en el universo. A este paso, de aquí a poco los propietarios del planeta prohibirán el hambre y la sed, para que no falten el pan ni el agua.

BANDOLERISMO MUNICIPAL

BANDOLERISMO MUNICIPAL

Rafael Torres

La más básica de las instituciones políticas, aquella que articula en su primera expresión la convivencia, administra el común y atiende a la vida diaria de los ciudadanos, el Ayuntamiento, se ha convertido, por efecto del inmenso poder corruptor del dinero del ladrillo, en una institución bajo sospecha, cuando no, como en tantos casos, en imputada por cooperación necesaria en el execrable delito del despojo del suelo.

Cual bandoleros apócrifos e inversos, los ediles corruptos se dedican a robar a los pobres para dárselo a los ricos, esto es, que con una firma sobre un papel y sin despeinarse logran que lo que pertenece a todos, el tesoro comunal del suelo y de cuanta vida contiene, pase a las manos ávidas, predadoras, de los que a la velocidad que fragua el cemento lo convierten en dinero estéril.

Muchos han sido los casos destapados en 2007 de corrupción municipal por contacto con el urbanismo salvaje, y muchos más los que quedaron sin destaparse; pero incluso aquellos que no se relacionan directamente con la construcción, también se relacionan. Es el caso del Ayuntamiento más poderoso de España, el de su capital, Madrid, de cuyas interioridades podridas está dando cuenta la «operación Guateque» revelando la mafia funcionarial en la concesión arbitraria y delincuente de licencias de obras.

O también, aunque éste otro se dirime de momento en la indignación de vecindario y no en los tribunales, el caso del Ayuntamiento de Salamanca, el mismo que no quería devolver los archivos que robó Franco, que pretende que los ciudadanos paguen, mediante la brutal elevación de las tasas municipales, los veinte millones de euros que el Consistorio dejó de cobrar a los constructores -se dice que amiguetes- en concepto de sanciones. De amigo a enemigo, el poder local ha cambiado en muchos lugares de trinchera, llevándose, además, la munición, los planos y las llaves del arca.

Consumo sostenible

Consumo sostenible

Pilar Comín y Bet Font 

De unas vacaciones a las siguientes hay una eternidad, así que nos hemos buscado distintas cosas que celebrar. El día de la Comunidad, el santo patrón de nuestra ciudad, nuestro cumpleaños, la Navidad o el Día del Trabajo. Son pequeños homenajes a nosotros mismos que solemos celebrar con los demás. Es saludable y civilizado; por una parte rompemos la rutina y, por otra, compartimos nuestra alegría con otras personas. Pero hay muchas formas de celebrar y de compartir, unas más personales y otras más materiales. A veces no recordamos que lo más importante de las fiestas es compartir y no mostrar lo mucho que tenemos o que podemos comprar.

Parece que nos alegramos más del cumpleaños de un amigo o de un hijo si se prepara mucha comida y mucha bebida. Además, esa comida y esa bebida suelen servirse en vasos y platos, y con cubiertos, manteles y servilletas desechables, casi siempre de colores y con dibujos. Es decir un montón de papel y de plástico que sólo se utilizará una vez y con ellos irán a cualquier vertedero un montón de materias primas derrochadas, tintas y otras sustancias contaminantes y una buena dosis de energía utilizada en la fabricación de estos elementos. La Navidad es, sin duda, el momento del año en que somos, casi por encima de todo, consumidores.

Un paseo por el centro de cualquier ciudad en el que nos situemos como si fuéramos una estatua observando los movimientos y escuchando las conversaciones de la gente es un buen ejercicio para comprobarlo. Quizás ya no lo recordemos pero la Navidad es una fiesta religiosa en la que los creyentes celebran el nacimiento de un niño en el lugar más pobre y de la manera más humilde que se pueda imaginar. Para los no creyentes la Navidad no es más que unos días festivos en los que no hay que ir a trabajar.

Pero a todos, sin pedirnos permiso, todos los años, durante más de un mes, la Navidad no sólo nos espera en la calle sino que, además se nos mete en casa. Bueno, en realidad no es la Navidad lo que nos persigue sino el consumo navideño que es otra cosa y que poco tiene que ver con el humilde portal de Belén. ¿Cómo puede ser que el besugo valga un día x y a la semana siguiente suba al doble?, ¿es normal que todos queramos comer langostinos el mismo día?, ¿cómo es que a todos nos hacen falta un jersey y un abrigo nuevos al mismo tiempo?

Los ayuntamientos que durante todo el año se quejan de tener poco dinero no parece que calculen lo que les va a costar llenar la ciudad de bombillas y cómo será la factura de la luz que pagarán con nuestro dinero. Mientras, las calles se llenan de músicas celestiales y los escaparates de colores que atraerán nuestras miradas hacia cosas que muchas veces no necesitamos. Una de las que no necesitamos pero siempre nos gusta es el turrón; de yema, de Jijona, de Alicante, guirlache o mazapán; pero ahora también de chocolate, de coco, con brandy y nuevas variedades que aparecen cada año; de la misma manera que cada año, las pastillas son un poco más pequeñas y la caja un poco más grande. Todas las cajas son un poco más grandes en Navidad, todo lleva una capa más de celofán y hasta al salchichón se le puede poner un lazo de colores. Parece que cuánto más pequeño es el regalo más grande es el envase y más embalaje hay que ponerle.

Los niños son el principal objetivo de la publicidad y el marketing navideño. Muchos padres pagarían porque se estropeara la tele a la hora de los anuncios que rodean a los programas infantiles de la tele porque saben que durante la Navidad la palabra más oída en la casa será "¿me comprarás...?". Por si fuera poco, cada vez dura más la Navidad; empieza cuando todavía falta más de un mes y las tiendas permanecen abiertas mientras quede una sola persona por la calle buscando el videojuego que anuncian en televisión. Además aparecen celebraciones y costumbres que no sabemos de dónde han salido. Para muchos no había más noche mágica que la del 5 de enero pero los padres de hoy ven aparecer a Papá Noël o Santa Claus en un trineo tirado por renos y a los pocos días no les queda más remedio que poner comida para los camellos de los reyes magos. ¡Cualquiera les explica a los niños que por donde pasa un reno no puede pasar un camello!

Lo último en llegarnos, para alegría de las tiendas de lencería, es la costumbre de llevar ropa interior de color rojo en nochevieja, pensando que si no compramos alguna pieza de este color nos esperan 365 días de desgracias. Ya no nos acordamos que la pasada nochevieja también lo hicimos y durante el año ha habido de todo: días felices y otros menos. Debe ser cosa del mercado único y el mundo global pero si a un español le coge la Nochevieja en Egipto e insiste en comer 12 uvas, más de un egipcio va a pensar que estamos locos, a pesar de que también ellos hayan empezado a poner espumillón y bolas brillantes por las calles.

Se supone que en Navidad se trata de celebrar la humildad, la paz y la fraternidad, pero ni nos acordamos de los humildes, ni pensamos en todos los lugares donde hay guerra ni nos sentimos de aquellos que jamás recibirán una cesta llena de botellas y turrones. De repente todos somos más ricos de lo que éramos y empieza la gran fiesta del consumo. No nos importa derrochar, ya no pensamos en los envases ni en el ahorro energético y no nos acordamos de que el vertedero que no queremos pero que llenamos de residuos, entre otras cosas, con el árbol, el muérdago y el acebo que tan tranquilos estaban en sus bosques hasta que a nosotros nos ha dado por llenarnos de símbolos de paz en vez de paz de verdad

Y en eso se fue Fidel

Y en eso se fue Fidel

Pascual Serrano

Si hace 17 meses, cuando el presidente cubano Fidel Castro se retiró por problemas de salud de la primera línea política, hubieran preguntado a los españoles cuál sería la situación de Cuba al comienzo de 2008, pocos hubieran afirmado que la normalidad y la institucionalidad sería absoluta. Esto no quiere decir que lo sucedido -o no sucedido- en Cuba haya sido algo imprevisto o sorprendente, sino que es una muestra del desconocimiento y desinformación que sufre la comunidad internacional sobre la realidad cubana.

Llevamos décadas escuchando la inminencia del derrumbe del socialismo cubano, de un levantamiento popular contra sus gobernantes o de una desesperación ciudadana insostenible. Sin embargo, desde la enfermedad que obligó a Fidel Castro a delegar sus responsabilidades de jefe de Estado, todos los miembros del gobierno han trabajado con normalidad, el parlamento se ha reunido regularmente, en octubre se celebraron sin incidentes y sin abstención las dos vueltas de sus elecciones locales, y en enero habrá elecciones legislativas.

            En cambio, en Bélgica, aquí al lado, sin que los medios y analistas hayan comentado tanto, han estado seis meses sin gobierno y ahora están con uno interino. En Cuba ninguna de las previsiones agoreras de desestabilización, crisis de balseros o manifestaciones en el malecón se ha cumplido. La obsesión de algunos por presentar un país sin institucionalidad ha sido tan demente que se ha llegado a pronunciar la Audiencia Nacional española sobre si en estos momentos Fidel Castro era o no jefe de Estado, un despropósito de injerencia y soberbia que sólo puede despertar lógica indignación al otro lado del Atlántico.

            Cuba ha asistido a una impecable institucionalidad, su presidente delega su cargo por razones de salud, se le reserva la competencia como asesor temporal en la medida en que su enfermedad se lo permita y se le sustituye por el primer vicepresidente, Raúl Castro, en torno al cual se aglutinan los principales altos cargos del gobierno. Ahora, el 20 de enero, habrá elecciones al Parlamento y se sabe que Fidel será candidato, lo cual indica que se le tiene en consideración para la política cubana, como no podría de ser de otra forma. Y mientras tanto, en Cuba se discute y se debate sobre sus problemas, miles de reuniones de base del Partido Comunista han generado casi dos millones de propuestas que deberán ser atendidas por los responsables oportunos. En estos días, diez Comisiones de Trabajo del Parlamento analizaron y debatieron los principales temas económicos y presupuestarios del país. La producción y distribución de alimentos, la eficiencia, la productividad y la disciplina laboral, la situación energética será abordada sin la presencia de Fidel Castro, en un ejemplo de normalidad política.

            Mientras algunos continúan con su ensoñación de desestabilización para Cuba, el país ha logrado producir la mitad del combustible que consume, su histórica pesadilla económica. Su relación comercial con la región no tiene precedentes: a través de Petrocaribe, el ALBA, misiones educativas y sanitarias internacionales, acuerdos bilaterales con numerosos países, etc... En política exterior, su denuncia del bloqueo de Estados Unidos ha alcanzado el máximo apoyo en la historia de una votación en la Asamblea General de la ONU.

            Cuba ha sido el país víctima durante más tiempo de la mentira y sobre el que más se nos ha estado engañando. Donde dicen que hay represión y nunca se ha visto a la policía cargar contra una manifestación, donde muchos opositores viven mejor que los ministros, donde se afirma que Internet está prohibido pero lo utilizan gratis en el trabajo todos los estudiantes, los profesores, los médicos, los periodistas... El país al que acusan de estar gobernado por unos dinosaurios comunistas pero su mayor cargo diplomático tiene 44 años, donde dicen que no hay elecciones pero votan voluntariamente y mediante voto secreto el 96 por ciento de los cubanos.

            Por supuesto Cuba tiene muchos problemas, incertidumbres y necesidad de cambios. Se trata principalmente de la vivienda, el transporte y la mejora de la producción alimentaria para su población. Pero lo sugerente es que son problemas que ya se vislumbran más fácil de resolver en el socialismo que en el capitalismo. En vivienda la solución es construir, mientras que en España, el mercado no lo resuelve teniendo dos millones de casas vacías. El transporte es más fácil solucionarlo en La Habana mediante una buena red de autobuses, o tranvías, que en ciudades colapsadas como Caracas o México D.F. Y en alimentación, el reto es comenzar a producir en la mitad de las tierras cultivables que se tienen ociosas. Es verdad que también hay problemas de ineficiencia y corrupción, pero en Cuba ninguna persona se embolsa millones de dólares recalificando terrenos como en España, y ningún ministro gasta 150.000 euros en viajes en aviones privados ni 183.000 en protocolo, como hizo Eduardo Zaplana según revela el periodista Alfredo Grimaldos en su último libro. Convencer a los ciudadanos para que trabajen eficazmente en el socialismo no es fácil, en el capitalismo basta con matar de hambre a quienes no lo hagan, por eso uno de los retos de Cuba es encontrar los mecanismos de incentivación que no generen desigualdades insultantes e intolerables. Esa discusión tampoco se ha evitado, Raúl Castro lo abordó claramente en su discurso del pasado 26 de julio.

            Pero lo más indignante para todos los que están obsesionados con derrocar el socialismo cubano y comenzar el saqueo es que todo está sucediendo con Fidel Castro entre bambalinas. Se equivocaron durante décadas planificando la ausencia de Castro y se han vuelto a equivocar ahora que la naturaleza lo ha apartado de la jefatura del gobierno. Son tantas las mentiras sobre Cuba que hasta los mentirosos se las creyeron y ahora no entienden nada.

Macroproceso 18/98: El entramado y las entrañas

Macroproceso 18/98: El entramado y las entrañas
Javier Sádaba. Catedrático de Ética de la Universidad Autónoma de Madrid

Acaba de hacerse pública la sentencia de un juicio que ha durado años y que se ha gestado a la sombra de los distintos vaivenes e intereses políticos. Ha sido conocido como el macroproceso 18/98. Lo comenzó el juez Baltasar Garzón y se supone que, una vez finalizado, ha quedado descabezado lo que sería el entorno de la punta más violenta del independentismo vasco. En el juicio se condena a más de 500 años a 47 personas, todas vascas, acusadas de pertenecer, de una u otra manera, a ETA. No he leído la fundamentación de la sentencia ni pertenezco al gremio de expertos en la materia.

Los doctores, por tanto, tienen la interpretación jurídica y para ellos es, por tanto, la tarea. Lo que me ha sorprendido, o mejor, lo que no me ha sorprendido es el saludo alborozado de tanto difundidor de consignas, denominando a dicha sentencia “histórica”. Es de suponer que si en vez de 500 años hubieran sido 5.000, la sentencia se consideraría aún más histórica, y así hasta el infinito. Bonita forma de acoger con imparcialidad y neutral honestidad un juicio. Un juicio, como indiqué, lleno de trancas y barrancas. Lo normal, algo en nuestros días ideal, es que se hubieran ofrecido argumentos y contraargumentos, de modo desapasionado. En vez de ello, todo un huracán de loas condenando al silencio a quien se atreva a poner una coma.

Todavía me ha sorprendido, o no me ha sorprendido, que personas obligadas a cuidar con mimo y celo el lenguaje hablen de “entramado” y de “entrañas” (al final va a parecer un asado argentino). Este lenguaje metafórico, en vez de aclarar, confunde. Porque diluye los conceptos y posibilita que se haga pasar el gato de una determinada ideología por la liebre de la violencia. Yo conozco a alguna de las personas condenadas y, estoy convencido, tienen que ver con la violencia lo que tendría que ver un padre franciscano o, si se quiere apurar más, un padre capuchino.

Y por acabar con las sorpresas, me sorprende que alguien piense que con este tipo de escarmientos se resuelva un problema o se cierren las heridas. La violencia es reprobable, sin duda, y los errores que haya podido cometer el campo, numéricamente nada despreciable, del independentismo es probable que no sea pequeño. Pero el asunto no es ése. O, al menos, no es sólo ése. El asunto es que por muchos mazazos que se den existe un subsuelo de reivindicaciones. Y tales reivindicaciones han de ser atendidas con todo el espíritu y la paciencia que la democracia, que no sea sólo se palabra, exige. Todo lo demás es echar leña al fuego. Entiéndase bien, en modo alguno se trata de justificar actitudes del todo improcedentes en una sociedad que, por imperfecta que sea y lo es, tiene cauces e incluso laberintos para que las cosas puedan cambiar. De lo que se trata es de saber ser demócratas. Y lo que hay que conseguir es radicalismo, y no fundamentalismo, democrático.

Los partidos políticos estatales, en su mayoría, se han alegrado de la condena. No lo han hecho los vascos. Todo lo contrario. Piensan, más bien, que estamos ante una injusta penalización de ideas. Y es que tales partidos, con sus virtudes y sus defectos, pertenecen, de una u otra manera, al subsuelo antes citado. Naturalmente que en esta finta a favor de los condenados habrá mucho de oportunismo. Por desgracia, este vicio parece consustancial a cualquier partido político. Aun así, han comprometido, al menos, su palabra. Me gustaría saber qué es lo que van a decir partidos, grupos o movimientos de la izquierda clásica y que podríamos considerar más real. Y es que no se ve por qué partidos como IU no deberían estar de acuerdo con las protestas y críticas procedentes de Euskadi. Desgraciadamente los partidos, me gustaría equivocarme, pronto pasan de ser de izquierda a colgarse del brazo de los que se autotitulan de izquierda. Cuando los problemas pueden quemar, hay que dar la cara, saber estar a la contra o romper la corrección política, corren a hacer la ola con los que mandan. Es una pena. Cuando las elecciones aprietan, se suele ser ciego a las propias convicciones y quedarse bizcos de tanto mirar a una y otra parte para conseguir votos. Y es que los votos son la materia de la que se nutre la conservación del poder. De ahí que se pongan todos, o casi todos, en fila. En fila hacia lo que otorga poder. Y no hacia la verdad, y las necesidades de la gente. Una labor imprescindible de cualquier movimiento emancipatorio consistiría en mostrar sinceramente al ciudadano que muchas veces hay que desnudarse y confesar que no sabemos por lo que optar o que es mejor no votar.

A Sabino Ormazabal le han caído 9 años de cárcel, no mucho menos de las penas a las que acostumbra a condenarse a asesinos o violadores confesos. A Iñaki O’Shea le han premiado con uno más. Me precio de ser amigo de ambos, aunque en los últimos tiempos he tenido más contacto con Sabino. Jamás vi en él concesión alguna a esa violencia que la sentencia dice condenar y que el ojo del juez, corregido y aumentado por los bienpensantes obedientes a lo que en el momento convenga, ha escudriñado. Me imagino que lo que acabo de escribir no servirá de excusa para que se me acuse de formar parte de ningún entramado. A no ser que a alguien se le ocurra, y candidatos a tales ocurrencias hay muchos, crear un nuevo concepto jurídico: la existencia del entramado del entramado.