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Almuñécar contra la corrupción

Opinión

Confirmado: Iñaki Urdangarín y la infanta Cristina han vivido por encima de sus posibilidades

Confirmado: Iñaki Urdangarín y la infanta Cristina han vivido por encima de sus posibilidades

Rafael Calero

Iñaki Urdangarín y su esposa, la infanta Cristina de Borbón, no pueden pagar su hipoteca. Nos hemos enterado por boca de su abogado, Mario Pascual Vives, que se lo contaba a los periodistas hace unos días con sonrisa socarrona en los labios, como diciendo, eso es lo que queríais, cabronazos, pues ya lo tenéis ahí, servido en bandeja. Según el abogado del yerno del Rey, como Urdangarín se ha quedado sin trabajo, pues no puede hacer frente a los pagos trimestrales de la hipoteca. Exactamente como les ha ocurrido, les está ocurriendo y les va a ocurrir a tantos y tantos españoles desde que empezó la estafa económica, va ya para cinco años.

La diferencia entre Cristina de Borbón y su marido con respeto al resto de españoles que se encuentra en la misma situación, es decir, todos los que están sin curro y no pueden pagar la hipoteca y se ven en la tesitura de elegir entre dar de comer a sus hijos y darles la pasta al banco,  es que a Urdangarín su banco le ha dicho que no pasa nada, que si no pueden pagar, pues no se paga y tan amigos, que dentro de cuatro años, ya se verá si hay dinero para pagar. Os aseguro que he estado más de dos horas tratando de averiguar qué banco le concedió la hipoteca a la parejita feliz, Básicamente para ver si puedo cambiar de entidad bancaria, que los de Cajamar son unos malditos usureros sin corazón y me tienen completamente asfixiado con la mía, pero no hay ni rastro del nombre en internet.

También ha dicho el abogado de Urdangarín que según sus informaciones, la pareja tiene en el banco una cantidad que ronda los ochenta mil euros. Para esta gente se ve que ochenta mil euros son calderilla, poco más o menos. Ya le gustaría a la mayoría de los españoles, sobre todo a los que malviven con cuatrocientos euros al mes, y/o a los que lo hacen de la jubilación de un padre o una madre, que ya son legión. De todas formas a la infanta Cristina siempre le queda el paraguas familiar, como se dice ahora. Que pida a su padre y a sus hermanos un préstamo. Seguro que le echan un cable, que en este país somos muy de ayudar a la familia y si lo hace mi vecino que tiene una jubilación de quinientos euros mensuales, qué no van a hacer Juan Carlos de Borbón y su hijo Felipe, que van a cobrar 292.752 euros y 146.375,50 euros brutos, respectivamente, en este 2013.

Otra cosa que ha dicho Pascual Vives es que Urdangarín está permanentemente buscando curro. Así que si estás leyendo esto y tienes un trabajo que ofrecerle a Iñaki Urdangarín, sé bueno y llama a su abogado. Le da igual cualquier cosa, porque está desesperado, y los desesperados no deben poner objeciones para conseguir un trabajo. Lo mismo da que sea en Granada que en Laponia, ya lo dijo hace un tiempo uno de la CEOE que era muy listo. Su situación es tan peliaguda que hasta un mini-job le viene bien. Cualquier cosa con tal de pagar su hipoteca y darle de comer a esas cuatro boquitas que tiene en casa.

De todo este asunto de la hipoteca de Urdangarín se pueden extraer dos conclusiones. La primera es que España va francamente mal si hasta una infanta deja de pagar su hipoteca. Que no nos venga Rajoy, ni Fátima Báñez, ni Luis de Guindos con tonterías. Aquí no se salva ya ni la aristocracia. La segunda es que Urdangarín y la infanta han vivido por encima de sus posibilidades. Y ahora toca joderse.

Stéphane Hessel, dicen, era un republicano español

Juan Carlos Monedero

Saliendo esta mañana de un hospital público de gestión privada, me encuentro a un viejito vestido con ropa de enfermo. Es extraño. Está nevando. Mira los copos como si estuviera contando estrellas. Silba, sentado en un banco, luego deja de narrar la melodía y fuma de un cigarro como si le fuera en ello la suerte a los 300 de las Termópilas.  Bebe, sin culpa de herido, de una lata de cerveza. Otras dos vacías reposan derrotadas entre los travesaños  del asiento. Un periódico hecho un amasijo inútil de hojas arrugadas cuida el sueño de las cervezas. Sonríe con cara pícara. Le miro, devolviéndole la sonrisa, alegre por su irreverencia y me sorprende diciéndome: “-Espero que no le hayan dado cita para dentro de seis meses. Dentro de seis meses, todos muertos-”. Me paro divertido y le digo: -”¡Keynes!”-recordando la frase del economista inglés que intranquilizo al padre de los neocon. -”Tranquilo abuelo, que venía solo de visita. ¿Y usted? ¿No hace mucho frío para estar aquí afuera?-”.

El viejito pega un sorbo a la cerveza y me dice: “-Qué más da. Frío, calor… Los telediarios nos dicen lo que quieren que creamos. Y yo me he cansado de las mentiras. Los viejos les sobramos a estos fascistas. Ya no visten de azul pero son los mismos. Los hijos, los nietos, las queridas. La familia de los del 36. Así que prefiero morirme de frío aquí afuera que de abandono ahí dentro. ¡Dita Que los parió!- luego se queda pensando como si yo no estuviera ahí, como si algo poderoso lo convocara.

Pasado un minuto, sigue: “-Además, hoy se ha muerto Manuel. Me voy con él. Con Manuel.  Maldita sea… ¡Cuántos tiros pegamos en el frente del Ebro! Éramos unos críos, ¡Pero teníamos lo que hay que tener! Luego… Bah, luego todo se jodió. Si pierdes una guerra, estás jodido. A Manuel le traicionaron todos. Bueno, a todos nosotros nos traicionaron todos. Yo me tuve que aguantar, pero él dijo que no le iban a torcer el brazo. Era muy suyo. Y quería olvidar de este país de mierda. Se cambió el nombre. Fíjate cómo es la vida. Luego se hizo famoso. Y hoy, que he decidido morirme, sale en los periódicos. Stéphane Hessel. Manuel, mi amigo, mi hermano-“.

Mi sorpresa empieza a crecer. -¿Stéphane Hessel era español?-. Y el viejito, escupiendo sobre el césped, con la cabeza doblada, dice: “-Más que el gazpacho cargado de ajo, más que Picasso tocándole el culo a su novia francesa, más que el Quijote, más que Max Estrella muriéndose de frío. Pero este sigue siendo un país de cabreros. Tan ingrato… ¿Tú crees que lo habrían celebrado así si supieran que era de Albacete? En Francia, bueno. O no. Pero aquí… Stéphane era muy listo. No puedes ser de un país que ha perdido una guerra. Manuel era de La Nueve. Liberamos París. Allí nos respetan. Liberar París de los franceses colaboracionistas te hacía un héroe en Francia. En España te hacía una mierda”.

Mi perplejidad enfriaba la nieve. Muchas cosas encajaban. Eran republicanos españoles los que entraron con “La Nueve” en los primeros tanques que liberaron París con el general Lecrec. ¡Hessel uno de ellos! ¡Ahí estaba su gloria! Habían perdido la guerra contra el fascismo en España y entendieron que la pelea continuaba en Francia. Hitler, Franco, Mussolini. Caimanes del mismo pozo. Aún recuerdo cuando los indignados, que escogieron el libro de Hessel como referencia, hicieron quitar banderas republicanas de la Puerta del Sol en los comienzos del 15M. Esos jóvenes, con la memoria hurtada, adoraban a Stéphane y despreciaban a Manuel. Quién los había engañado… ¿Modélica una Transición que había mentido sobre esas cosas?

De regreso a casa, escucho la radio. Todas las emisoras coinciden: bendito Stéphane Hessel. Un antifascista. Suena bien. Como en Casablanca. Manuel. Un antifascista. Primero contra Franco. Luego, contra Hitler y Mussolini. ¿Un antifranquista? Stéphane hoy es mencionado en todos los telediarios. Manuel… Los Manuel, las Rosa, los Miguel, los Pedro, las Fuencisla siguen muriéndose todos los días en silencio. Muere hoy también una artista del teatro. Su pasado enmudece cualquier recuerdo. ¿Para qué mencionar que el mundo de los versos  luchó contra la dictadura? Luego, el Ministro Wert diría que los artistas faltan al respeto a las instituciones. Los cómicos, pasados por las armas por el dictador desde el primer momento.

Quiero saber si el abuelo me está diciendo la verdad. Quiero seguir hablando con él. Pero han llegado dos tipos de una contrata de seguridad y se lo llevan adentro a la fuerza. Uno de ellos le espeta: “¡no joda viejo, que si se muere aquí afuera mete en un jaleo a la contrata!”.

Me mira el abuelo y me grita mientras lo llevan flaquito en volandas: -”¡si te vas a tener que ir de España tú también llévate a los malos por delante! ¡Siempre les sobramos medio país! ¡Acuérdate de Manuel! ¡Que no os roben a vosotros también el nombre!”-.

Paralizado bajo la nieve un destello me pregunta:  “¿Por qué la II República sigue floreciendo en cualquier parte menos dentro de su casa?”. Meten al abuelo dentro del hospital privatizado. Le arrancan de un manotazo la lata de cerveza. Noto hervir la nieve. El aire frío me agarra por los hombros: ¿los de la Gürtel nos van a volver a robar la memoria? Y entiendo que da lo mismo que Hessel sea o no Manuel. Que Manuel sea o no sea Hessel. La herida está en los miles de Manueles silenciados, en las miles de Manuelas silenciadas. El legado que los gobiernos de la “democracia” nos entrega. Hombres y mujeres que adelantaron nuestra rabia.  Olvidados. Sin homenaje. Transición inmaculada.

El debate

El debate

Tomás Hernández. Costadigital

A mi amigo Morgan, como a mi, nos gustaba compartir con los amigos los libros que leíamos y disfrutábamos. Y de eso escribíamos. La política de ‘Tirano Banderas’ que soportamos aquí durante años, nos llevó a él a su divertido ‘morganrojo’, y a mí a estos articulillos de ‘re política’.

    Ahora leo las memorias del chófer de Hitler, Kempka; la novela de un antiguo alumno y tocayo, Tomás Llopis, premio Octubre de Valencia 2012, y ‘Tras la mirada’ de ese gran, e injustamente desconocido novelista, que es el ubetense Salvador Compán, cuya prosa es más que digna de la su paisano Muñoz Molina.

    De esos libros podría hablar. ¿Pero cómo, amigo Morgan, sustraerse al debate?

    Creo, y me jode confesarlo, que el discurso mejor estructurado y expuesto fue el de Rajoy.

    Nada era verdad, pero todo era verosímil. Ese es el arte de la oratoria y Rajoy, malgrè nous, fue el mejor.

    Rubalcaba fue un desastre. Desordenado, inseguro, con tanta verdad en sus manos ahora y con tan lamentable pasado en sus palabras.

    Para mí Cayo Lara fue el mejor, pero en eso no soy objetivo.

    Él habló del crimen de los desahucios, del golpe de estado perpetrado en el BOE por PP y PSOE para no flexibilizar el déficit, sucumbiendo a los intereses de la banca, y trayendo miseria, injusticia, y pobreza para tantos.

    Oí el debate desde las doce de la mañana, privilegio de jubilados, Morgan, hasta la derrota del Barça a las diez.

    Esta conclusión me queda. Triunfó Rajoy con lo verosímil que es lo más alejado a la verdad. Sucumbió Rubalcaba con tanta verdad en sus manos. ¡Tan tarde y tan fuera de tiempo!

    Así viví el debate.

¿Hay vida después de la crisis?

¿Hay vida después de la crisis?
Seamos serios: el debate sobre el estado de la nación no sirve absolutamente para nada. Se trata de un acontecimiento baldío, cuyo beneficio para la gente de la calle es, básicamente, cero.

No creo que tenga valor en sí mismo, más allá de lo puramente teatral. El gobierno, en este caso el de Rajoy, intenta hacernos creer que tiene en su poder la capacidad de decidir, manteniendo las riendas de la situación, pero ya sabemos todos que no es así. Por mucho que se afanen en aparentar lo contrario, las decisiones importantes ahora se toman en Berlín o Bruselas, nunca en Madrid. 

De todo lo acontecido en el último debate sobre el estado de la nación, se puede sacar una gran conclusión: Mariano Rajoy —y su ejército de asesores, con sus sueldos millonarios— no está al tanto de lo que ocurre en España. O por decirlo de otra manera. Esta gente vive en una nación muy diferente a la que vivimos los demás. Ellos viven en el país de la cosa no está tan mal. El resto de la población lo hacemos en el país del hastío y la desesperanza. Este país está enfermo de cáncer y el cáncer se ha propagado como el fuego en verano. La metástasis es evidente. Y negando las evidencias no van a conseguir que la noche se vuelva día.

De todo lo acontecido en la gran performance que es dicho debate, con sus réplicas y sus contrarréplicas, sus aplausos y sus abucheos, sus frases rimbombantes vacías de contenido, su fuego cruzado, su y tú-mucho-más, y toda la parafernalia que tanto gusta a la clase política, me ha llamado poderosamente la atención una pregunta que el portavoz de Esquerra Republicana de Cataluña, Alfred Bosch, le hizo a Rajoy; ¿Hay vida después de la crisis?

No obstante, la gran pregunta no es si hay o no hay vida después de la crisis. La pregunta del millón es otra: ¿Cómo será la vida después de la crisis? Cada día que pasa se despeja más la incógnita. La vida que nos espera después de la crisis, si nada lo remedia, va a ser una vida-basura. Los servicios públicos, sobre todo la educación y la sanidad, aunque seguirán existiendo, siquiera nominalmente, serán tan malos que sólo los usarán quienes no tengan otro remedio (como ya ocurre en los EE. UU.). Los sueldos estarán entre los más bajos de Europa,  más cerca de los de Bulgaria o Rumanía que, por supuesto, de los de Suecia o Noruega. Nuestros pensionistas serán pobres de solemnidad, con pensiones de cuatrocientos o quinientos euros, en el mejor de los casos. Y eso teniendo en cuenta que habrá un inmenso número de personas que jamás podrá aspirar a tener una pensión, dado lo poco que habrán cotizado a la Seguridad Social. Lo que sí tendremos con absoluta seguridad será despido libre y jubilación obligatoria a los setenta, pues estas son dos de las grandes aspiraciones de la patronal desde tiempos inmemoriales, y a buen seguro que cada vez está más cerca de conseguirlo. España será un erial cultural. Trabajar en el ámbito cultural —cine, teatro, música, literatura, etc.,— va a ser poco menos que una heroicidad, reservada como ya ocurría en la época franquista, a un grupito de “niños de papá” que se lo puedan permitir desde el punto de vista económico. El simple hecho de ir a la universidad, será toda una proeza, pues a ver quién es el guapo que dispone del dinero para pagársela. España se convertirá en ese país de camareros, siempre preparados para servir, sonrisa en ristre, su sangría y su paella a los científicos, a los directores de orquesta, a los intelectuales, a los inventores, a los trabajadores cualificados, a los jubilados de Alemania, de los países nórdicos, de los Estados Unidos, que vendrán a España a disfrutar del sol y de las playas, de los puticlubs y de eurovegas, con los bolsillos llenitos de euros o dólares. Y de lo que no me cabe tampoco ninguna duda es de que la sociedad post-crisis tendrá un significativo déficit democrático, con numerosos derechos —pienso en el derecho a la huelga, a la manifestación, a la libertad de expresión— completamente adelgazados. Ah, y tampoco tengo ninguna duda de que en la España post-crisis, los bancos seguirán siendo más importantes que los seres humanos y que en el aeropuerto de Castellón, seguirán sin aterrizar ni despegar aviones.

Todo esto puede parecer apocalíptico, fruto de una mente, la mía, demente y fantasiosa (que sí, que lo es). Sin embargo, todas las evidencias y todos los pasos del Partido Popular señalan en esta dirección. Y es que el Partido Popular, con Rajoy a la cabeza, está aprovechando el shock en el que nos ha sumido la crisis actual para hacer lo que siempre soñaron y nunca se atrevieron. Y si entre todos no lo paramos, este futuro está esperando a la vuelta de la esquina. Tiempo al tiempo.

Un buen día

Un buen día

CONCHA CABALLERO
Un buen día del año 2014 nos despertaremos y nos anunciarán que la crisis ha terminado. Correrán ríos de tinta escritos con nuestros dolores, celebrarán el fin de la pesadilla, nos harán creer que ha pasado el peligro aunque nos advertirán de que todavía hay síntomas de debilidad y que hay que ser muy prudentes para evitar recaídas. Conseguirán que respiremos aliviados, que celebremos el acontecimiento, que depongamos la actitud crítica contra los poderes y nos prometerán que, poco a poco, volverá la tranquilidad a nuestras vidas.
Un buen día del año 2014, la crisis habrá terminado oficialmente y se nos quedará cara de bobos agradecidos, nos reprocharán nuestra desconfianza, darán por buenas las políticas de ajuste y volverán a dar cuerda al carrusel de la economía. Por supuesto, la crisis ecológica, la crisis del reparto desigual, la crisis de la imposibilidad de crecimiento infinito permanecerá intacta pero esa amenaza nunca ha sido publicada ni difundida y los que de verdad dominan el mundo habrán puesto punto final a esta crisis estafa —mitad realidad, mitad ficción—, cuyo origen es difícil de descifrar pero cuyos objetivos han sido claros y contundentes: hacernos retroceder 30 años en derechos y en salarios.

Un buen día del año 2014, cuando los salarios se hayan abaratado hasta límites tercermundistas; cuando el trabajo sea tan barato que deje de ser el factor determinante del producto; cuando hayan arrodillado a todas las profesiones para que sus saberes quepan en una nómina escuálida; cuando hayan amaestrado a la juventud en el arte de trabajar casi gratis; cuando dispongan de una reserva de millones de personas paradas dispuestas a ser polivalentes, desplazables y amoldables con tal de huir del infierno de la desesperación, entonces la crisis habrá terminado.

Un buen día del año 2014, cuando los alumnos se hacinen en las aulas y se haya conseguido expulsar del sistema educativo a un 30% de los estudiantes sin dejar rastro visible de la hazaña; cuando la salud se compre y no se ofrezca; cuando nuestro estado de salud se parezca al de nuestra cuenta bancaria; cuando nos cobren por cada servicio, por cada derecho, por cada prestación; cuando las pensiones sean tardías y rácanas, cuando nos convenzan de que necesitamos seguros privados para garantizar nuestras vidas, entonces se habrá acabado la crisis.

Un buen día del año 2014, cuando hayan conseguido una nivelación a la baja de toda la estructura social y todos —excepto la cúpula puesta cuidadosamente a salvo en cada sector—, pisemos los charcos de la escasez o sintamos el aliento del miedo en nuestra espalda; cuando nos hayamos cansado de confrontarnos unos con otros y se hayan roto todos los puentes de la solidaridad, entonces nos anunciarán que la crisis ha terminado.

Nunca en tan poco tiempo se habrá conseguido tanto. Tan solo cinco años le han bastado para reducir a cenizas derechos que tardaron siglos en conquistarse y extenderse. Una devastación tan brutal del paisaje social solo se había conseguido en Europa a través de la guerra. Aunque, bien pensado, también en este caso ha sido el enemigo el que ha dictado las normas, la duración de los combates, la estrategia a seguir y las condiciones del armisticio.

Por eso, no solo me preocupa cuándo saldremos de la crisis, sino cómo saldremos de ella. Su gran triunfo será no sólo hacernos más pobres y desiguales, sino también más cobardes y resignados ya que sin estos últimos ingredientes el terreno que tan fácilmente han ganado entraría nuevamente en disputa.

De momento han dado marcha atrás al reloj de la historia y le han ganado 30 años a sus intereses. Ahora quedan los últimos retoques al nuevo marco social: un poco más de privatizaciones por aquí, un poco menos de gasto público por allá y voilà: su obra estará concluida. Cuando el calendario marque cualquier día del año 2014, pero nuestras vidas hayan retrocedido hasta finales de los años setenta, decretarán el fin de la crisis y escucharemos por la radio las últimas condiciones de nuestra rendición.

JEAN ZIEGLER DICE QUE ESPAÑA NO DEBE PAGAR LA DEUDA

El vicepresidente de la Comisión de DDHH de la ONU propone "ocupar y nacionalizar la banca" 
 
“Vivimos en un orden mundial criminal y caníbal, donde las pequeñas oligarquías del capital financiero deciden de forma legal quién va a morir de hambre y quién no. Por tanto, estos especuladores financieros deben ser juzgados y condenados, reeditando una especie de Tribunal de Núremberg”. Con esta aplastante contundencia despacha Jean Ziegler, vicepresidente del Consejo consultivo de Derechos Humanos de la ONU , su particular análisis del actual momento histórico.
La dilatada trayectoria diplomática de este profesor emérito en la Universidad de Ginebra y comprometido analista internacional, que fue relator especial de la ONU para el Derecho a la Alimentación durante ocho años, impide que le tiemble la voz a la hora de señalar con el dedo inquisidor a los ‘culpables’ de la crisis sistémica. “No puede ser que en un planeta con los recursos agroalimentarios suficientes para alimentar al doble de la población mundial actual, haya casi una quinta parte de sus habitantes sufriendo infraalimentación”. En su último libro Destrucción Masiva. Geopolítica del hambre (Península), que Ziegler presentó ayer en Madrid, pone sobre la mesa una serie de cuestiones molestas de las que otros diplomáticos ni siquiera se atreven a hablar en los pasillos de la ONU. Unas críticas irreverentes que ya ventiló en otros trabajos como El hambre en el mundoLos nuevos amos del mundo y aquellos que se le resistenEl imperio de la vergüenza o El odio a Occidente“Hay que multiplicar rápidamente las fisuras en el muro capitalista para derrumbarlo y crear un nuevo orden mundial más justo”.

Su receta para revertir esta situación es, si cabe, tan radical o más que su tesis sobre la generación de las desigualdades: “Ocupar masivamente los bancos, nacionalizarlos y confiscar las arrogantes riquezas robadas por los especuladores financieros”. Una extremista postura que lo lleva incluso a criticar la incapacidad de movimientos de la sociedad civil como el 15M en España u Occupy Wall Street en Estados Unidos. “Reconozco que son símbolos importantes y que han logrado la simpatía de la sociedad, pero todavía son insuficientes para quebrar la actual relación de fuerzas si no desembocan en una huelga general.Hay que darse cuenta de que en el orden mundial reina una violencia estructural que se debe combatir con una contraviolencia basada en la resistencia pacífica”.

La migración de los grandes fondos especulativos a los mercados de materias primas, principalmente de la agroalimentación, la cual creció exponencialmente en el trienio 2005-2008 como explica Ziegler en su último libro, “es el origen de esta crisis genocida porque han disparado el precio de los alimentos básicos”. A pesar de la ‘destrucción masiva’ conceptualizada por Ziegler, el diplomático exhibe su característico optimismo de luchador a contracorriente y asegura que esta situación creará la conciencia social necesaria para “multiplicar rápidamente las fisuras en el muro capitalista, que acabarán derrumbándolo y creando un nuevo orden mundial”.

La insurrección será por el hambre o no será.
El primer paso, explica, es darse cuenta de que “los criminales financieros son el enemigo común de los europeos, de los africanos y del resto de la población que sufre de hambre y desempleo en el mundo. Unos oligarcas que monopolizan los beneficios y privatizan los servicios y recursos”. Para Ziegler, esta toma de conciencia será el advenimiento de una nueva forma de solidaridad internacional entre todos los pueblos, que posteriormente se transformará en un “frente de resistencia intercontinental”. La lucha de clases es absolutamente inevitable porque no se puede mantener el sufrimiento de forma permanente.

 

Un convencimiento “total”, pero que se transforma en duda cuando se le pregunta por los riesgos y los pilares sobre los que se fundará este alzamiento popular. “Es un misterio, no puedo hablar de la revolución porque se trata de la libertad liberada en las personas y los procesos revolucionarios son imposibles de prevenir porque tienen sus propias leyes y no son conocidas”.

 

Lo que sí tiene claro Ziegler es que la insurrección, como ha ocurrido en la mayoría de estos procesos a lo largo de la historia, se producirá por el hambre. “La hambruna ya es una realidad en las banlieues parisinas y el pueblo español también está sufriendo la pobreza, como el resto de Europa”. En este contexto, indica, la lucha de clases es “absolutamente inevitable porque las oligarquías capitalistas no serán capaces de reeditar el genocidio americano de los indios, ya que es imposible matar a todo un país como España y hacerle aceptar permanentemente las cadenas”.

 

“España no debería pagar su deuda porque es delictiva e ilegítima”

Las “cadenas” a las que retóricamente se refiere este diplomático de la ONU estarían impuestas por las políticas económicas de laausteridad, que califica como “absurdas y destructoras”. Los teóricos del neoliberalismo, añade, “nos han hecho creer que hoy en día la austeridad es la única política posible, pero sólo se aplica a la clase trabajadora y nunca a los banqueros. Estas políticas tienen un límite objetivo y no van a resolver los problemas”. Hollande y Obama deben formar una alianza en favor de las políticas económicas del crecimiento

En contraposición a estas recetas neoliberales, Ziegler defiende unas políticas centradas en el crecimiento. Esta es la única esperanza que deposita en los representantes políticos, aunque matiza que de forma “extremadamente leve”. Sus protagonistas no podrían ser otros que François Hollande y Barack Obama. “Ambos deben formar una alianza por el crecimiento basada en la inversión pública, el incremento del salario mínimo, las prestaciones sociales, la búsqueda del pleno empleo y la lucha contra la desindustrialización”.

Para el vicepresidente del consejo consultivo de Derechos Humanos de la ONU estas políticas no son la solución final si no van acompañadas de un despertar de la sociedad civil y, sobre todo, del impago de la deuda. “Los dirigentes españoles deben hacer lo mismo que ha hecho Rafael Correa en Ecuador, es decir, negarse a pagar la deuda, cuya amortización ya es altísima, porque es odiosa e ilegítima. Esto es, se ha creado, en gran parte, por la delincuencia financiera y la corrupción política, sin materializarse en inversiones reales”.

Una perspectiva que lo lleva incluso a cometer el atrevimiento de recomendar a los españoles  que objeten en la declaración de la renta al porcentaje del gasto dedicado a la deuda pública. Una campaña lanzada desde el 15M que califica de “necesaria, inteligente y eficaz”. Todos estos elementos en su conjunto, unidos a la inflación, podrán acabar con las “deudas injustas”.

Refundar la ONU para instaurar un nuevo orden mundial.

La Organización de las Naciones Unidas debe tener un papel central en el futuro escenario mundial. Como explica Ziegler, la ONU se fundó con el objetivo principal de defender el interés general de los pueblos y promulgar los principios recogidos en la Carta de los Derechos Humanos. Sin embargo, “los mercenarios han pervertido su papel y destruido su credibilidad moral”. Entre ellos, no duda en señalar al exsecretario general Ban Ki-Moon o al presidente del consejo de selección de los relatores, el hondureño Roberto Flores, “quien apoyó el golpe de Estado en su país en 2009” . Los mercenarios han pervertido el papel de la ONU y destruido su credibilidad moral.  
Para Ziegler, la refundación de esta organización pasa por imprimirle “mucha más democracia” eliminando el poder de veto de las naciones integrantes del Consejo de Seguridad, limpiándola de “golpistas” y eliminando las prebendas del FMI y el BM. El neoliberalismo delictivo, concluye el diplomático, debe acabarse ya.

Caducados

Pascual Serrano

Caducados
Escuchamos en RNE Radio 5 que las autoridades están estudiando prolongar la fecha de caducidad de los alimentos, para "así reducir el número de toneladas de alimentos en buen estado que se desperdician cada año".

O sea, ¿que no era verdad que caducaban cuando nos decían? ¿o sí caducaban y quieren que nos los comamos en mal estado? Es asombroso el modo en que juegan con los ciudadanos.

Cuando teníamos dinero nos decían que teníamos que tirar los alimentos y comprar otros; como ahora ya no tenemos dinero para seguir derrochando y la gente se está enfadando por no tener para comer nos dicen que lo de la caducidad no iba en serio.

Dudas suizas

Hugo Martínez Abarca

Luis Bárcenas abrió, solo o en compañía de otros, una cuenta en Suiza en la que llegó a haber 22 millones de euros. Una pasta gansa.

Hacienda permitió blanquear dinero negro a precio de amigo mediante la amnistía fiscal.

Luis Bárcenas usó la amnistía fiscal para blanquear el dinero que entonces había en su cuenta suiza. Pero no lo hizo a su nombre sino a nombre de una sociedad.  Y no lo supimos porque Hacienda detectara que una sociedad hubiera blanqueado dinero que estaba en una cuenta que no estaba a su nombre sino porque Bárcenas presumió de haber usado la amnistía. Montoro dijo que Bárcenas no consta y Bárcenas preguntó si tampoco constaba la sociedad que había usado.

Nadie comprueba que el dinero que alguien blanquea es propiedad del blanqueador: uno se acogía a la amnistía fiscal mediante este trámite telemático sin más preguntas . Pero podemos pensar que si alguien quisiera blanquear dinero ajeno el verdadero propietario protestaría… salvo que le resultase imposible.

Supongamos que un partido tuviera una monumental cuenta en el extranjero, una cuenta en Suiza con el dinero de su contabilidad B. Lógicamente no abren la cuenta a nombre del partido sino que la abre gente que esté al mando de la contabilidad B. Si llegaran los problemas (un juez que empieza a tirar del hilo) a la vez que una amnistía fiscal la persona que tuviera firma en la cuenta podría usar la amnistía fiscal para blanquear ese dinero, repatriarlo y apropiárselo, muy consciente de que el tal partido nunca le denunciaría: el reconocimiento de la cuenta en Suíza y del monumental fraude sería bastante más caro que los 10 millones perdidos.

No sé, es una hipótesis sobre la que no tengo más datos que las continuas mentiras y nuevas versiones que el PP da según vamos destapando más y más mierda. Hasta ahora las peores hipótesis siempre se ven superadas por la realidad que vamos conociendo. La única certeza es que el PP miente y que el tinglado cleptómano que tenían organizado era monumental. En cualquier caso, que una sola persona al mando de las cuentas del PP haya robado 22 millones de euros implica que, o la escala del robo total es muy superior a la que ahora nos imaginamos o que esos 22 millones estaban a su nombre pero no eran sólo suyos. O las dos cosas.

Seguiremos asombrándonos.

Partido Popular: Una política laboral que crea empleo y de calidad

Hugo Martínez Abarca

Nos quedamos estupefactos cuando Floriano nos contó que si no hay causa de despido procedente el PP considera imposible el despido. Por eso les ha costado tanto despedir a un señor que presuntamente ha usado el partido para delinquir y trabaja desde casa sin que ni el responsable del tema, el propio Floriano, sepa a qué narices se dedica Sepúlveda.

Hoy sabemos que el PP despidió a Bárcenas acordando una indemnización, digamos, generosa. Una indemnización de 400.000 euros más una sorprendente cotización a la seguridad social que o es un fraude (por cotizar por una persona que no trabaja, manipulando, por ejemplo, su futura pensión) o esconde un trabajo incluso por pasiva: un trabajo consistente en no hablar.  Habrá malpensados que piensen eso,  que no era una indemnización sino una compra de silencio y que por eso el fin de los pagos -diciembre- y el principio de las filtraciones -enero- coincide.

Pero lo que tenemos es contratos rigidísimos de despido casi imposible y en el caso de despidos indemnizaciones grandiosas. Contratos blindados, vamos.

Según la lógica neoliberal que ha inspirado todas las reformas laborales desde los años 80 esa rigidez es una forma de generar paro a paladas. Por eso desde los 80 se viene favoreciendo el trabajo precario y el despido fácil y barato.

Pero no, según esa contabilidad de a folio por año que nos enseñó el PP ha aumentado su gasto en sueldos y salarios un 25% en los últimos tres años mientras en España se destruía empleo a cascoporro.

Ahí lo tienen los que consideran la economía como una ciencia experimental: en un mismo contexto económico sólo se ha creado empleo allí donde encontramos una inmensa dificultad para despedir y en todo caso con indemnizaciones astronómicas mientras en el resto del país, con la reforma laboral que abarata y facilita el despido, se va la gente a la calle en sacos de cientos de miles de trabajadores.

Gracias, PP por marcarnos la senda. Ojalá el gobierno del PP aprenda del PP.

El sueldo de Don Mariano. Su austeridad y sus mentiras

Kabila

Don Mariano (Rajoy, claro) ha dicho por activa y por pasiva que el no está en política por dinero, porque ganaría más si siguiera como registrador de la propiedad.

Miren ustedes, la primera reflexión, analizando las declaraciones de la renta que ha publicado Rajoy en la web de La Moncloa, es que los registradores de la propiedad ganan mucho. Porque si el presidente del gobierno gana lo que gana –los últimos diez años más de 200.000 euros anuales de media--, ya me dirán que gana un registrador.

Por otro lado, el presidente pepero siempre habla de austeridad, de contener el gasto, sobre todo en momentos de crisis. De hecho, nos ha obligado a contenerlo a los demás, con los recortes y medidas tomadas. ¿Y qué puede generar mayor confianza que dar ejemplo de esa austeridad?, sobre todo cuando sabemos que el 90% de los ingresos del Partido Popular viene del erario público, o sea es dinero de los contribuyentes.

Pues bien, estudiando los datos, podemos decir que Rajoy de austeridad nada de nada. Porque mientras durante la crisis se han producido y se siguen produciendo 500 desahucios al día, un millón de familias han acabado en la exclusión social y tres millones de ciudadanos en el paro, la mayoría de los trabajadores no han aumentado sus salarios o lo han hecho muy poco, el presidente del partido popular se ha aumentado el sueldo --recordamos que viene del dinero de todos los españoles— de 2007 a 2012 en un 27%. ¡Viva la crisis! ¡que ahí se las den todas!

Hay más reflexiones después de ver las declaraciones que el gran capo ha colgado en la web de la Moncloa. Por ejemplo, ahora podemos entender esa frase famosa que dijo Rajoy: "Miro mi cuenta a fin de mes, tengo los problemas que tienen todos los ciudadanos". Pobrecillo con esa miseria no me extraña. A mí me pasa igual con mi pensión, los dos tenemos problemas a final de mes.

Pero es que además, miente. Y lo hace como un bellaco. Es de admirar cómo en otros países, miembros del gobierno dimiten con cierta facilidad, desde luego inmediatamente, si se demuestra que mienten. Pues bien, recuerdo cuando en 2007 en un programa de televisión le preguntaron a Rajoy cuánto ganaba y no lo dijo, aunque a los pocos días manifestó que ganaba 3.000 euros del parlamento más casi 5.000 que le pagaba su partido. Mentira podrida e interesada. Ese año es verdad que ganó 3.000 euros por catorce pagas como parlamentario, sin embargo, el PP le ingresó 157.717 euros anuales, lo que supone más de 11.000 euros al mes por catorce pagas, más del doble de los que él manifestó. Mintió a sabiendas.

Los datos tampoco reflejan pagos a la Seguridad Social. Además sus números no coinciden con los que ha dado en el parlamento. La excusa es que en el parlamento dio los datos netos y en la declaración son brutos. ¿Desde cuándo los impuestos o las contribuciones a la Seguridad Social no forman parte del sueldo? ¿A quién quiere engañar? En definitiva se trataba de poner menos de lo que ganaba en realidad. De engañar, simplemente.

Podemos decir también que en los años de bonanza, durante 2004 y 2005, Rajoy fue un pluriempleado de lujo. Cobró por tres conceptos, por pensión de exministro, sueldo de diputado y sueldo del Partido Popular. Naturalmente, todos salen del erario público. Un récord, porque no hablamos de una pequeñez, sino de 230.000 euros al año.

En fin, después de esto querrán que creamos en la honestidad y la austeridad de este presidente. Y es que tratan de rizar el rizo hasta conseguir cansar al personal. Insistirán además que todo lo tiene declarado, como si lo que no se quisiera declarar se incluyera en la declaración de la renta. Pero no, este presidente diga lo que diga, lo demuestran los hechos, ha mentido, ha ocultado parte de su sueldo y la austeridad presidencial ha brillado por su ausencia. No merece seguir en su puesto. Y eso que no hablamos de los papeles de Bárcenas que después de ver lo visto, ¿quién asegura que no miente también cuando dice que sus datos allí son falsos?

Si tuviera dignidad y amor propio, sin duda, no seguiría un día más en el gobierno. El grave problema es que Rajoy y los suyos piensan que esto es normal, que es una simple mentirijilla sin importancia y que él es un hombre austero y honesto. Y es que algunos creen que por el hecho de hacer ciertas prácticas con naturalidad, se convierten en aceptables, moralmente.

Salud y República

El Gobierno Rajoy difama, miente, estafa y roba

Energías Renovables
No lo dice Energías Renovables. Lo dijeron ayer en Madrid, alto y claro, durante hora y media, los más altos representantes de la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA), Protermosolar (solar termoeléctrica), UNEF (sector solar fotovoltaico) y Anpier (productores e inversores en FV).
Las reformas anunciadas el pasado viernes en Consejo de Ministros han sido las que han abierto la caja de los truenos en el sector, exangüe tras dos años de "política de acoso y derribo" que van a acabar en los tribunales, porque todas las asociaciones lo tienen claro: "denunciaremos ante Bruselas al gobierno", ha dicho José Miguel Villarig, presidente de APPA.  

El foro elegido ha sido la Asociación de la Prensa de Madrid; la sala, abarrotada de periodistas. Tras la mesa larga de ponentes, media docena de primeras espadas. Primero en abrir la boca: el presidente de APPA, José Miguel Villarig, que ha roto el hielo... abriendo fuego. Lo ha hecho sin pararse en rodeos. Desde el principio. Porque Villarig ha hablado, desde el minuto uno, de difamación –"Soria difama al sector de forma constante y confunde interesadamente a la opinión pública"-; ha hablado de estafa –"el dinero que el gobierno le está quitando con estas medidas a las renovables se lo está dando con la otra mano a las distribuidoras y a la interrumpibilidad" (es decir, a Unesa y a multinacionales como Arcelor, Atlantic Copper o Messer Ibérica de Gases)–; ha hablado de vergüenza –han sido tantos ya los cambios de regulación y las medidas retroactivas que "siente uno vergüenza cuando habla con sus socios europeos"–; ha hablado de oscurantismo -aunque el gobierno está obligado por la Ley del Sector Eléctrico a tratar con el sector, Soria "ha omitido todo contacto con nosotros" en el proceso de formulación de su reforma; y, por fin, y a modo de conclusión, ha hablado de denuncias: "denunciaremos ante Bruselas esta política de acoso y derribo".

Los inventos de Soria
El detonante de esa reacción ha sido el último anuncio del gobierno, que quiere introducir dos medidas que afectan directamente a las cuentas de los productores de energías renovables. Una de ellas, marcadamente retroactiva, consiste, sencillamente, en que las primas no se van a actualizar conforme al IPC, que era lo que establecía la ley, sino conforme a un nuevo indicador que "se ha inventado Soria", según ha dicho el representante de la sección de Biomasa de APPA, Manuel García. El "invento" consiste, según contaba hace un par de días el economista Mario Sánchez-Herrero, en lo siguiente: "de acuerdo con los datos publicados por el INE, la inflación general en noviembre (y diciembre) de 2012 había alcanzado al 2,9% de incremento; les correspondía por tanto [a los productores de energías renovables] un aumento en el precio primado del 2,4% (IPC menos 0,5 puntos, según decía la ley); pues bien, en lugar de aumento, los titulares de estas instalaciones van a ver [gracias a este IPC reinventado] cómo su electricidad va a ser retribuida incluso a un precio inferior al que han venido cobrando en 2012". El impacto global de las medidas anunciadas el viernes puede elevarse a casi 500 millones de euros, según APPA.

"Una expropiación en toda regla"
El caso es que esa medida, otras anunciadas el viernes y las puestas en marcha desde finales de 2010 están impactando de modo distinto, pero muy grave siempre, en todas las tecnologías. El secretario general de Protermosolar, Luis Crespo, por ejemplo, ha sido muy explícito en el acto: "sumadas todas las medidas anunciadas, la mayoría de las cuales han visto la luz en las últimas seis semanas, el sector de la termosolar ha visto reducidos sus ingresos en un 33%, lo cual es una expropiación en toda regla". Crespo también se ha quejado de la falta de diálogo con el gobierno. El asunto, en todo caso, va más allá de los pasillos del ministerio y de lo estrictamente doméstico, pues tanto la termosolar como la fotovoltaica (FV) han atraido durante años miles de millones de euros de fondos de inversión internacionales que creyeron en un marco fijado vía BOE por el ejecutivo. Creyeron en el aval regulatorio del gobierno, hicieron sus números, decidieron invertir en función de esas condiciones y ahora se encuentran con un hachazo del 33. La fotovoltaica no es menos. Antes al contrario, según el presidente de la Asociación Nacional de Productores e Inversores de Energías Renovables (Anpier), Miguel Ángel Martínez-Aroca, el recorte a la FV alcanza el 40%.

"Esto es un robo"
El discurso de Martínez-Aroca ha sido particularmente duro: "estamos en la ruina; nos han reducido en un 40% las primas: eso se llama engaño, estafa". Aroca lo explica así: "el mismo gobierno socialista que en el año 2008 hizo un llamamiento a la inversión privada, llamamiento para que ayudásemos a España a cumplir con los acuerdos internacionales de reducción de emisiones, llamamiento que nos hizo porque el gobierno no estaba en condiciones de invertir, ese mismo gobierno redujo luego en un 30% las primas y, ahora, el Partido Popular suma a eso un impuesto del 7% [la Tasa Soria] y, ayer, el tema del IPC: esto es un robo".

El presidente de Anpier lo ha explicado con nitidez meridiana: "somos pequeños ahorradores que hemos invertido todos nuestros ahorros para no dejar a nuestros hijos cementerios nucleares y nos están engañando". La situación es límite, según Martínez-Aroca: "no se trata de que haya gente que pierda su instalación; es que hay casos en que pueden llegar a perder su casa, con la que avalaron los préstamos que solicitaron en su momento, y la refinanciación, que es la última solución para los que no pueden seguir metiendo sus ahorros ahí, porque ya no tienen más, es la última fase del estrujamiento de la soga".

La banca, insensible; el ICO no existe
El motivo es muy sencillo. Según Anpier, "en los bancos no hay ninguna sensibilidad, y hemos pedido una línea ICO y se nos ha dicho sencillamente que no". O sea, que 55.000 familias españolas que invirtieron en lo que creían era una situación de seguridad jurídica -apunta la asociación- se encuentran ahora en una situación límite: "algunos están en concurso de acreedores". En el caso de la FV, la inversión foránea es también muy elevada. La asociación asegura que el 30% de la potencia FV instalada pertenece a fondos extranjeros, fondos que, "por supuesto", ya han demandado al gobierno. Y ese es otro problema para la Marca España, pues, según Martínez-Aroca, "el gobierno acabará siendo condenado a pagar el daño". En ese sentido, ya hay algunos apuntes de por dónde van los tiros en Europa. El presidente de la asociación ha agradecido la sensibilidad del comisario de Energía de la Unión Europea, Gunther Oettinger, "que ha puesto a tres funcionarios a hacer un seguimiento permanente de nuestro caso". En Anpier están convencidos de que la justicia internacional les dará la razón a esos inversores. Lo que ocurre es que, si aquí la justicia tarda mucho más, el problema puede no tener vuelta de hoja para las 55.000 familias susodichas.

Política reaccionaria
La falta de profesionalidad –de conocimiento de la situación- que han manifestado los redactores del ministerio ha sido otro de los lugares comunes. Santiago Gómez, de la sección Eólica de APPA, ha dicho que "no se ha hecho un cálculo serio sobre el impacto que va a tener esta medida y únicamente esperamos que, durante el trámite parlamentario que ahora le queda a ese texto, se vayan corrigiendo los errores". El director general de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), José Donoso, también ha hablado de "datos falseados". Datos falseados con los que el ejecutivo ha querido -quiere- sostener esta nueva reforma, una reforma que perjudica a un sector ya de por sí muy perjudicado por dos años de políticas reaccionarias. Puertas afuera la situación no se parece mucho a esta. Según los datos de APPA: "a nivel internacional, las energías renovables han visto cómo aumentaban sus inversiones un 32% en 2010 y un 17% en 2011". Durante este año -continúa APPA-, "el 70% de la nueva potencia instalada en la Unión Europea fue renovable; sin embargo, el Ministerio prefiere acabar con un sector en el que éramos líderes a nivel mundial, en vez de aprovechar la oportunidad que el mercado internacional brinda a nuestras empresas". O sea, que los inversores internacionales tienen dinero y lo están invirtiendo. ¿Problema? Si el ejecutivo da señales de "incertidumbre regulatoria" ese dinero se va a otros territorios, donde instala megavatios limpios (ergo independencia energética) y crea empleo.

El dinero, a otra parte
La otra cara de la moneda es Unesa, la gran patronal eléctrica: Iberdrola, Endesa, E.ON, Gas Natural Fenosa e Hidrocantábrico, que son las propietarias únicas de todas las nucleares españolas y que controlan asimismo la inmensa mayoría de las centrales térmicas de España, centrales que generan electricidad quemando carbón, petróleo y gas. Esas empresas, que son además distribuidoras, se han levantado por ese concepto -la distribución- 23.000 millones de euros en los últimos cinco años. El coste de la distribución es un precio que pone el gobierno, un coste regulado. Pues bien, en 2012, el gobierno le ha reconocido a las cinco grandes un precio superior al del año 2008, aunque, en 2008, esas empresas distribuyeron más kilovatios que en 2012 (España consume ahora menos energía como consecuencia de la crisis). En fin, que, el año pasado, las distribuidoras cobraron más dinero por distribuir... menos kilovatios.

Pero no acaba ahí la lluvia de millones, apunta APPA: el gobierno le ha subido el "salario" a esas empresas (por ese concepto) en el año 2013. Y se lo ha subido nada menos que un 11,3% (hasta llegar a los 5.504 millones de euros). Es decir, que Soria está recortando costes en clave renovable a la par que incrementa costes en clave oligopolio.

Fichajes de tronío
Oligopolio trufado hogaño de los altos "servidores públicos" de antaño. La nómina de las cinco grandes es sencillamente espeluznante. Felipe González, en Gas Natural Fenosa. José María Aznar, en Endesa. Ángel Acebes, en Iberdrola. Pedro Solbes, en Enel...

Eso sí, el gobierno asegura que estas medidas "tienen como objetivo proteger a los consumidores en un contexto de crisis económica y garantizar, al tiempo (...) la estabilidad de ingresos y costes del sistema eléctrico, con el objetivo de no generar déficit de tarifa en 2013". Eso dice el gobierno, el mismo gobierno que infla el coste de la distribución de electricidad en plena crisis de demanda de electricidad (incremento del 11,3%); o el mismo gobierno que "inflama" (un 54,8%) la interrumpibilidad, otro de los costes regulados que engordan el déficit de tarifa y de los que casi nadie habla nunca.

Lo de este coste es particularmente llamativo: en España hay casi 106.000 MW instalados (lo que se considera "exceso de potencia"), mientras que la demanda máxima de electricidad registrada en este país –la máxima de todos los tiempos– está en 45.450 MW (18.53 horas del 17 de diciembre del año 2007). La interrumpibilidad consiste grosso modo en que empresas con gran consumo de energía (siderúrgicas, cementeras, etcétera) se comprometen por contrato a parar máquinas para que la electricidad que consumen pueda ser usada por el resto de los consumidores "en situaciones de emergencia".

Información confidencial
Pues bien, en 2012, la interrumpibilidad ha supuesto 503 millones de euros, según informe de diez de enero de 2013 de la CNE. La pregunta es: a la luz de esos casi 106.000 MW, ¿es realmente necesario ese gasto, que costeamos todos los consumidores en beneficio de un puñado de multinacionales, las interrumpibles? Es más: la pregunta tiene aún más sentido en estas fechas, pues se da la circunstancia coyuntural añadida de que, debido a la crisis, la demanda estimada es mucho menor que en 2008. De hecho, llevamos cuatro años metidos en esa coyuntura y, lamentablemente, todos los indicios señalan que 2013 no va a ser el año en el que salgamos del túnel. Pues bien, pese a todo: 500 millones de euros en interrumpibilidad en 2012. ¿Y en 2013? Pues el gobierno -denuncia APPA- les ha subido el sueldo a las interrumpibles nada menos que el susodicho 54,8%. ¿Pero no habíamos quedado en que había exceso de potencia?  

Por cierto, en los últimos años no se ha echado mano nunca de la interrumpibilidad. La última vez en hacerlo fue en el año 2009, según Javier Penacho, a la sazón director general de la Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía (AEGE). Entonces había en España casi 7.000 MW menos que hoy. Este periodista se dirigió a Red Eléctrica de España hace unas semanas para saber si, después de esa fecha, ha habido alguna otra interrupción. REE contestó con un lacónico "eso es información confidencial". ¡¡¡!!!!

Conclusión
Frente a todas esas "hinchazones" delatoras e inexplicadas (incrementos desmesurados de hasta el 54,8% en costes de necesidad más que discutible), el presidente de la patronal de las renovables, José Miguel Villarig, ha esgrimido el último "Estudio del impacto macroeconómico de las energías renovables en España", un informe de 140 páginas que aporta un montón de información sobre el peso que tiene este sector en la economía del país.

Según los números de APPA, en España, los beneficios económicos que llegan de la mano de las energías renovables llevan ya una década siendo "muy superiores a sus costes". Así, la asociación reconoce que las energías renovables han percibido en forma de primas 20.875 millones de euros entre 2005 y 2011, pero asegura a continuación que, a cambio, las tecnologías de generación de electricidad limpia han reducido el precio del mercado diario en 28.482 millones de euros, logrando así un ahorro de más de 7.600 millones de euros para los consumidores. APPA señala también que, "por cada euro recibido en primas, las renovables generan 1,9 euros de PIB". A pesar de ello -concluye APPA-, "se sigue dinamitando sistemáticamente al sector renovable nacional sin acometer una reforma profunda y necesaria de nuestro sistema eléctrico (...) mientras el país necesita importar más del 80% de su energía y las importaciones de combustibles fósiles representan el 86% de su negativa balanza comercial".

El insoportable olor de la mierda

El insoportable olor de la mierda
Rafael Calero Palma
Desde hace bastante tiempo, no pasa una sola semana en que no se destape un nuevo caso de corrupción: el de la ITV, el Gurtel, los ERES, los trajes de Camps, la CAM, Carlos Dívar, el caso Bárcenas, el caso Noos, etc., etc.

España apesta a mierda. Por muchas vueltas que le demos al asunto y por muchos eufemismos que queramos usar, no se me ocurre otra manera de decirlo. Un espeso, asqueroso e insoportable olor a mierda se ha extendido por los cuatro puntos cardinales de este país hasta que finalmente, ha conseguido apoderarse de todo el territorio del estado español. No importa el lugar donde vivamos. No cabe hacer distinciones entre las distintas regiones, comunidades autónomas o ciudades, aunque es bien cierto que algunos sitios huelen un poco peor que otros.

España entera se ha visto invadida por el desagradable olor que despiden sus políticos, sus banqueros, los sindicatos mayoritarios, las principales instituciones del estado, desde el gobierno de la nación a la Casa Real, desde el Tribunal Supremo o el Constitucional a las Comunidades Autónomas, pasando por el Congreso o el Senado y sin olvidarnos de los parlamentos autonómicos, las Diputaciones Provinciales o los Ayuntamientos. Como digo, es un olor nauseabundo, que se adhiere a las fosas nasales y no hay forma de quitárselo de encima. Así, de buenas a primeras, es como el olor de la mierda, pero mucho peor. Y es que en realidad es el olor de la corrupción y el de los corruptos.

Desde hace bastante tiempo, no pasa una sola semana en que no se destape un nuevo caso de corrupción: el de la ITV, el Gurtel, los ERES, los trajes de Camps, la CAM, Carlos Dívar, el caso Bárcenas, el caso Noos, etc., etc. Son tantos y tan variopintos que tratar de elaborar una lista minuciosa se antoja tarea hiperbólica y nos llevaría algunas horas y además siempre correríamos el riesgo de olvidarnos algún nombre importante. Los telediarios —sin ir más lejos, el de hoy a mediodía— se han vuelto monotemáticos: Bárcenas, Urdangarín, Pujol, Fabra, Isabel Pantoja y Julián Muños, Zoe Alameda y Carlos Cuevas, etc., etc. Sólo con estos nombres hay para llenar varias horas de parrilla televisiva y cientos de miles de páginas impresas. Pero es que hay muchos más. La corrupción está tan extendida entre los principales partidos políticos que nadie está libre de culpa. PP, PSOE y CIU son, por razones obvias, los más activos. Pero casi nadie escapa indemne. Al final va a resultar cierto eso de que la culpa es del poder, que corrompe, y de la condición humana, que se deja corromper, como diría Shakespeare.  

Lo de los últimos días ha sido la gota que colma el vaso. Me refiero, como no, a los ya célebres “papeles de Bárcenas”. Si llega a confirmarse la veracidad de lo que estos días han publicado El Mundo y El País, y todo apunta a que acabará confirmándose, estaríamos ante un escándalo de tal magnitud que no me atrevo ni a calcular sus consecuencias. Porque, ¿qué podemos esperar de los dirigentes de un país que se mueven por el mundo como si fuesen integrantes de la Cosa Nostra o de la Camorra? ¿Qué podemos hacer frente a unos políticos que estafan, engañan, roban, crean leyes a su medida, y se sitúan por encima del bien y el mal? ¿Qué podemos pensar de unos tipos que se sacan de la manga una amnistía fiscal para salvar el culo a sus amigos? ¿Qué podemos pensar de un Estado que manda a la cárcel a un ex toxicómano rehabilitado e indulta a los peces gordos que se han llevado miles de millones?

La respuesta es obvia. Podemos —y debemos: es una obligación moral con respecto a nosotros mismos pero también hacia los demás— organizarnos. Plantarles cara. Obligarlos a que se vayan. No participar de esta terrible farsa que es el sistema actual español. Tenemos que hacerles ver que no los queremos y lo que es mejor, que no los necesitamos. Que se enteren de una vez. No los necesitamos. Porque en verdad, no nos hacen falta para nada. Urge abrir de par en par las ventanas y las puertas, todas, para que entre el aire puro. Sólo así podremos conseguir que este olor a mierda que lo invade todo desaparezca. De lo contrario, corremos el riesgo de asfixiarnos.

La Wertiada

La Wertiada

Tomás Hernández. Costa Digital

Si no estuviera cayendo la que nos han echado encima, algunos personajes ocuparían estos días sonoros titulares en las páginas reservadas sólo a Bárcenas y Urdangarín.

    No hay día en que no leas en la prensa alguna frase digna de conservarse junto a las sentencias de Agamenón en la Ilíada. El más alto lugar sería, sin duda, para el ministro Wert. Pero no es el único.

    Ahora mismo, mientras desayuno y miro los periódicos, leo que alguien dice que el alboroto provocado por el asunto de los sobres de Bárcenas es excesivo porque se trata de ‘cantidades ridículas’. Quien esto afirma no es un colega de cervezas en la barra de un bar. Es el actual presidente de los empresarios; su antecesor en el cargo acabó su brillante carrera empresarial en la cárcel. Dice el señor Rosell que lo nuestro no es nada, cosa de pobres. En Alemania, Italia o Francia, dice él, ahí sí que saben de corrupciones a lo grande, no estas ridículas minucias nuestras. Acaba su brillante disertación con una apostilla, ‘además esto de la corrupción sucede en todos los países’. Y ya está.

    Pero no es ésta, ni mucho menos, la frase más hiriente. Las otras dos, una de ayer, otra del día anterior, lo son mucho más. Una hace referencia a la vida; la otra, a la muerte. La primera, cómo no, salió de la boca ‘oracular’ de Wert. Dice el ministro que eso de prepararse vocacionalmente para desarrollar una profesión a la que uno se sienta inclinado es cosa de antiguos. Ahora, dice, hay que formarse para aquellos oficios que la sociedad requiera y no para trabajar en lo que a uno le gustaría. A veces estos neoliberales son más estalinistas que el propio Stalin.

    Durante cuarenta años me he levantado cada día para ir a dar mis clases y aunque el trabajo procede de un método de tortura (‘tripalium’), los madrugones eran mucho más llevaderos, y hasta gozosos, porque iba a hablar esas mañanas de clase de los libros que leía por la noche. La vida, señor Wert, es algo más que una función profesional y tenemos el derecho a elegir el oficio para el que nos sintamos más capacitados y más personas al desempeñarlo. ¿Le suena a usted la palabra alienación? ¿Es usted ‘pitoniso’ y sabe ya cuáles serán las profesiones más demandadas dentro de veinte, treinta años?

    La segunda frase, la de la muerte, es más terrible. Un responsable de la sanidad pública dice que algunos fármacos anticancerígenos suministrados a enfermos terminales son un derroche que no podemos costearnos. Además, concluye, para los pocos días que les quedan de vida... ¿No espeluzna semejante rebuzno nazi?

    En otro país, personas que dicen estas cosas no estarían al frente de los negocios, ni de la educación, ni decidirían la forma en que merecemos morir.

El inútil Tribunal de Cuentas

El inútil Tribunal de Cuentas

Ignacio Escolar

¿Dónde estaba el Tribunal de Cuentas con Gürtel, con Bárcenas, con Ideas, con Pallerols, con Fundescam o con el Palau? Como de costumbre, mirando hacia otro lado. El Tribunal de Cuentas es quien vigila la contabilidad de los partidos y sus fundaciones, pero está por llegar el día en que un gran caso de corrupción salga de sus informes.

El nombre es engañoso: este tribunal no es ningún juzgado, no depende del Poder Judicial. El órgano que vigila la financiación de los partidos está dirigido... por los partidos. Sus 12 consejeros los nombra el Congreso y el Senado. En ese consejo hoy se sientan independientes como Margarita Mariscal de Gante (exministra del PP), Lluís Armet (exsenador del PSC) o Manuel Aznar (hermano del expresidente). Sus informes sobre las cuentas y las donaciones de los partidos acumulan un enorme retraso. El último es sobre el 2007, sobre la contabilidad de hace seis años. Es completamente inútil: el delito de financiación ilegal prescribe a los cuatro años.

El asunto es aún más grave porque los partidos políticos no están bajo la revisión directa de la Agencia Tributaria. Salvo que se llegue a un juzgado, es solo el Tribunal de Cuentas quien vigila; los inspectores fiscales no miran ahí. El PP bloqueó la renovación del tribunal durante los años de Zapatero, así que la derecha mantiene la mayoría en el consejo desde hace más de 15 años. Se supone que el consejo es independiente y no le debe nada a nadie, pero la realidad es que su nombramiento depende de los partidos y que muchos de los consejeros --los que mejor se portan-- acaban repitiendo durante décadas en un sillón muy bien pagado: 112.578 euros al año (más antigüedad), coche oficial, dos secretarias y otros 6.000 euros al año para gastos. Al dejar el cargo también tienen derecho a una pensión de hasta 180.000 euros.

El colmo de este sistema podrido de fiscalización se resume en una anotación en la supuesta libreta de Bárcenas: una «donación» de 3.000 euros de un tal Ubaldo Nieto. Es el nombre de quien fue consejero del Tribunal de Cuentas a propuesta del PP durante 22 años. La fecha de ese apunte contable es el 2 de marzo del 2004, en plena campaña electoral de Rajoy contra Zapatero. En ese momento, Ubaldo Nieto era el presidente del Tribunal de Cuentas. En resumen (presuntamente, claro): quien vigilaba para evitar la financiación ilegal financió ilegalmente al vigilado. Así que la próxima vez que escuchen a un dirigente del PP explicar pomposamente que la contabilidad de su partido está «auditada por el Tribunal de Cuentas», cambien la frase, verán como la tomadura de pelo queda mucho más clara. Donde pone «auditada por el Tribunal de Cuentas» pongan «auditada por nosotros mismos». Sonará igual de creíble que esa investigación interna con declaración jurada (por Snoopy) que han puesto en marcha en Génova 13 como muestra de su ejemplar transparencia.

La Toma de Granada, BIC

La Toma de Granada, BIC

Juan Pinilla*

Granada Hoy
Leo en prensa que Diputación y Ayuntamiento, este último con los votos favorables de UPyD (cada vez más a la derecha el ego-partido-Rosa-Díez) proponen nombrar el día de la Toma de Granada como Bien de Interés Cultural (BIC).
El día de la Toma, como todas las manifestaciones grandilocuentes que gustan a la derecha y a algunos sectores autodenominados ’progres’, no lo olvidemos, es uno de los tristes gestos de la Historia que, como la hoguera de Galileo, el asesinato de Lorca o la cicuta de Sócrates, más constantemente se repiten: un aniquilamiento del contrario, un asesinato de la inteligencia, una inyección anestésica al pensamiento y los valores de la democracia.
Pero la derecha y sus antecesores han estado tantos años gobernando con hogueras y azadones que todo esto de la democracia les parece poco serio y cosa de rojos. Las hogueras que quemaron a Galileo son las mismas que rugen en los colores de las banderas franquistas que se alzan gloriosas en la Plaza del Carmen cada 2 de enero. El asesinato de Lorca se repite en esta ciudad cada vez que relegamos al olvido a Alejandro Otero, Mariana Pineda, los Hermanos Quero, Salvador Vila o Fernández Montesinos y se defiende a capa y espada la estatua de Primo de Rivera frente al Palacio de Bibataubín. La cicuta de Sócrates, resucita en Granada cada vez que encendemos la televisión-parroquial-municipal y bebemos su contenido, informativos convertidos en una intereconomía local y catetoide, en pataleo anacrónico y murmullo de la ignorancia, una televisioncita para tíos abuelos en zapatillas de paño que se emocionan con el costaleo de una procesión y lucen corbata el día de la Toma, gris recuerdo de los tópicos de la vieja España africana y colonialista, de faralaes y olés a la raza.
La derechona se empeña en seguir avivando el calor de las dos Españas en Granada, una ciudad que es en sí misma ejemplo histórico de civilizaciones que desplazan a otras. El PP granadino se ha empeñado en desplazar a la inteligencia. Después de pedir que un acto anacrónico y encumbrado por el franquismo, sea BIC, lo próximo será demandar el Nobel de la Paz para José María Aznar. "El destino de las urnas es romperlas", afirmaba su amado Jose Antonio, pero aquí los josés y los sebastianes más que romper urnas, prefieren aniquilar cualquier atisbo de inteligencia, que los intelectuales han estado históricamente al lado de los rojos, y eso no mola.
http://www.granadahoy.com/article/opinion/1446243/la/toma/granada/bic.html

* Juan Pinilla Martín, cantaor y flamencólogo, es socio de UCAR-Granada.

Irene Zoe Alameda o cómo pegarse la gran vida a costa del erario público

Rafael Calero Palma
El 23 de enero era destituido de su cargo como director de la Fundación Ideas del PSOE Carlos Mulas Granados, tras descubrirse que había pagado sesenta mil euros, por unos artículos publicados en la página web de la Fundación del PSOE a una articulista a la que nadie conocía, llamada Amy Martin.

La tal Martin había escrito artículos sobre lo divino y lo humano para la fundación socialista que pusiera en marcha el ex presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Por cada uno de estos artículos, catorce en total, su autora se embolsaba la nada despreciable cifra de 3000 euros, el mismo precio que si hubiesen sido escritos, nada más y nada menos que por el ganador de un premio Nobel, es decir, la Fundación Ideas estaba pagando por el mejor jamón de pata negra a cambio de mortadela de mala calidad.

En un primer momento se sospechó que la tal Amy Martin era un pseudónimo bajo el que se escondía el propio director de la Fundación para quedarse con la pasta, pero al día siguiente se hizo pública la verdadera identidad de la persona que se escondía bajo el nombre anglosajón. Y esa persona no era otra que Irene Zoe Alameda, compañera sentimental del propio Mulas, escritora, cineasta, cantante y compositora, ex directora del Instituto Cervantes en Estocolmo, y sobre todo, una mujer con la cara más dura que el cemento, cuya especialidad, sin duda, ha sido pegarse la gran vida a costa del erario público.  

La primera vez que escuché el nombre de Irene Zoe Alameda fue allá por el año dos mil cuatro, y fue, ay, bien lo recuerdo, en el desaparecido programa de televisión “Estravagario” que dirigía y presentaba Javier Rioyo, aquel sociata de pro. La escritora madrileña acababa de publicar su primera novela, nada más y nade menos que en la editorial Seix Barral, titulada Sueños itinerantes. También recuerdo que la entrevistaron y la presentaron como la gran esperanza blanca de la literatura española. Y recuerdo, oh, cómo olvidarlo, que aquel libro, no sé muy bien cómo ni por qué, llegó a mis manos y que lo intenté leer y que me pareció una mierda como una plaza de toros y que no pude pasar de las primeras páginas. Y después de aquello, la tal Irene Zoe quedó sepultada en esa parte de mi cerebro en la que se archivan las miserias, las desgracias y la basura. Y allí permaneció hasta ayer, cuando volví a escuchar su nombre, esta vez, relacionado con un sonado caso de ¿tomadura de pelo?, ¿estafa?, ¿nuevo caso de corrupción? Evidentemente todo apunta a que estamos ante un caso de cara dura sin límites, pues Irene Zoe Alameda, esposa o ex esposa de Carlos Mulas, se ha embolsado, entre pitos y flautas, en subvenciones públicas en los dos últimos años casi trescientos mil euros, según informaba hoy mismo Antena3 Televisión.

Ahora, Zoe Alameda nos quiere hacer creer que todo ha sido un juego literario lleno de sutileza y ambigüedad, y de que tanto ella como Mulas son dos personas honradas. Pero no nos lo tragamos. Está claro que entre ella y su marido tenían un plan para conseguir un buen pellizco todos los meses, y está claro que durante un par de años, ese plan ha funcionado a las mil maravillas. Hasta que los han pillado metiendo la manita en el cajón.   

En mi opinión, lo más perverso de todo esto no es que esta individua haya estado viviendo de puta madre a costa de todos nosotros, que lo es; ni que la nombraran directora del Instituto Cervantes sin merecerlo y sin demostrar ninguna valía intelectual para ello, simplemente por tener los contactos idóneos (Carmen Caffarel debería dar algún tipo de explicación), que también lo es; ni que una vez más nos tomen por imbéciles y se rían en nuestra puta cara de todos nosotros, que también, por supuesto lo es. Lo más perverso es este sistema en sí mismo. Un sistema que permite que exista todo un entramado de subvenciones públicas que posibilitan los chanchullos sin ningún tipo de control, promocionando a mediocres como nuestra querida Irene Zoe Alameda, en el que participan intelectuales de toda condición y pelaje, y que mueve miles de euros sin ningún tipo de control. Eso es lo que realmente me da ganas de vomitar.

Los logros de Chávez y la revolución bolivariana

Carles Muntaner

Profesor de Enfermería, Salud Pública y Psiquiatría en la Universidad de Toronto

Joan Benach
Profesor de Salud Pública y Salud Laboral en la Universitat Pompeu Fabra, Barcelona
María Páez Victor
Socióloga venezolana, especializada en salud y medicina.

Mientras que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez  lucha por salvar su vida en Cuba, la prensa de ambos lados del Atlántico no ha dejado de machacar a su gobierno. La importancia de su reciente victoria con 12% de ventaja delante de su competidor, aún no ha sido adecuadamente reconocida por los medios. Es importante destacar que Chávez ha ganado estando enfermo de cáncer, siendo crucificado por los medios de comunicación locales e internacionales.

Uno de los factores principales de la aplastante victoria de Chávez ha sido la reducción de la pobreza. Esto es posible porque el gobierno retomó el control de la empresa petrolera nacional PDVSA, utilizando los ingresos petroleros no para beneficio de una pequeña clase de rentistas, como ocurrió con los gobiernos anteriores, sino para construir infraestructuras que hacían falta e invertir en servicios sociales que se  necesitaban con urgencia. Durante los últimos diez años, el gobierno ha aumentado el gasto social en un 60,6%, (772.000 millones de dólares).

La pobreza no se define únicamente por la falta de ingresos así como la salud no se define tampoco por la ausencia de enfermedad. Ambos  están correlacionados y ambos tienen una naturaleza multifactorial, es decir, están determinados por un amplio conjunto de procesos sociales. Para evaluar los logros reales de  la Revolución Bolivariana de Venezuela durante los últimos 13 años, es indispensable revisar algunos de los principales datos disponibles sobre los determinantes sociales de la salud y la pobreza como son la educación, la desigualdad, el empleo, los ingresos, la atención sanitaria, la seguridad alimentaria y los servicios y protección social.

Uno de  determinantes sociales de la salud es la equidad, y Venezuela es hoy el país de la región con el nivel más bajo de desigualdad ( según el Coeficiente de Gini), habiendo reducido la desigualdad en un 54% y la pobreza en un 44%. La pobreza ha pasado del 70,8% (1996) al 21% (2010) y la pobreza extrema se redujo del 40% (1996) a un nivel tan bajo como el 7,3% (2010). Cerca de 20 millones de personas se han beneficiado de los programas contra la pobreza, las llamadas “Misiones”. Hasta el momento, 2,1 millones de personas mayores han recibido pensiones de vejez, es decir, el 66% de la población, mientras que antes del actual gobierno sólo 387.000  recibieron pensiones.

La educación, determinante clave de la salud y la pobreza, es donde el gobierno bolivariano ha puesto un especial énfasis, asignando a ella más del 6% del PIB. La UNESCO ha reconocido que Venezuela está libre de analfabetismo y que es el tercer país de la región cuya población en mayor medida lee. Desde la guardería hasta la universidad, la educación es gratuita: el 72% de los niños asisten a guarderías públicas, el 85% de los niños en edad escolar asisten a la escuela, y hay miles de escuelas nuevas o restauradas (entre las que se incluyen 10 nuevas universidades). El país es  el segundo  de América Latina y  el quinto del mundo en tener proporcionalmente más estudiantes universitarios. De hecho, 1 de cada 3 venezolanos está inscrito en algún programa educativo. También es un gran logro que Venezuela esté ahora  al nivel de Finlandia como el 5º país del mundo cuya población se siente más feliz.

Antes del gobierno de Chávez en 1998, el 21% de la población estaba desnutrida, ahora Venezuela  tiene una red de distribución de alimentos subsidiados con tiendas de comestibles y supermercados. En 1980 se importaron el 90% de los alimentos, hoy el porcentaje es menor al 30%. Han entregado 454.238 créditos a productores rurales. Cinco millones de venezolanos reciben comida gratis, cuatro millones de los cuales son niños y niñas en las escuelas y 6.000 comedores alimentan a 900.000 personas. La reforma agraria y las políticas agrícolas han aumentado la oferta interna de alimentos. El resultado de todas esas medidas de seguridad alimentaria es que la desnutrición es hoy tan sólo de un 5%, y que la desnutrición infantil, que alcanzó el 7,7% en 1990, hoy es del 2,9%. Se mire como se mire, se trata de logros sociales de enorme trascendencia para la salud de la población.

En cuanto la salud pública, algunos de los datos más importantes son:

* La mortalidad infantil se redujo de 25 por 1.000 (1990) a sólo 13 por 1.000 (2010);

* El 96% de la población tiene acceso ahora a agua limpia;

* En 1998, había 18 médicos por 10.000 habitantes, hoy hay 58

* Los gobiernos anteriores construyeron 5.081 clínicas a lo largo de cuatro décadas, mientras que en tan sólo 13 años el Gobierno Bolivariano construyó 13.721 (aumento del 169,6%);

* Barrio Adentro,  el programa de atención primaria que recibe la ayuda de más de 8.300 médicos cubanos, con sus 7.000 clínicas,  ha salvado aproximadamente 1,4  millones de vidas;

* En el 2011, 67.000 venezolanos recibieron medicamentos gratuitos de alto costo para tratar 139 patologías como el cáncer, la hepatitis, la osteoporosis, la esquizofrenia; hoy hay 34 centros de tratamiento de adicciones;

* En 6 años, 19.840 personas sin hogar han sido atendidas con un programa especial, y prácticamente no hay niños que vivan en las calles;

* Venezuela tiene ahora la mayor unidad de cuidados intensivos de la región;

* Una red de farmacias públicas vende medicamentos subsidiados en 127 tiendas, realizando ahorros entre el 34-40%;

51.000 personas han recibido tratamiento especializado para la visión en Cuba, y el programa de atención oftalmológica “Misión Milagro” ha devuelto la vista a 1,5 millones de venezolanos.

Un ejemplo de cómo el gobierno ha tratado de responder de la mejor manera posible a las necesidades reales de las personas es la situación que se produjo en 2011, cuando las fuertes lluvias tropicales dejaron a 100.000 personas sin hogar. La población fue inmediatamente protegida en forma temporal en todo tipo de edificios públicos y en sólo un año y medio el gobierno construyó 250.000 viviendas. El gobierno obviamente no ha erradicado todos los males sociales, pero sus habitantes se dan cuenta de que, a pesar de las deficiencias y errores cometidos, el gobierno está a su lado.

La intensa participación política de la democracia venezolana, incluye 30.000 consejos comunales que determinan las necesidades sociales  locales, permitiendo que las personas sean los verdaderos protagonistas de los cambios que reclaman.

La economía venezolana tiene una baja deuda, y reservas de petróleo y de ahorro muy elevadas; sin embargo, los economistas occidentales opuestos al presidente Chávez repiten hasta la saciedad que la economía venezolana no es “sostenible” y predicen su desaparición cuando los ingresos petroleros se acaben. Curiosamente, no lanzan esas nefastas predicciones sobre economías petroleras como Canadá o Arabia Saudita. Ignoran que la reserva petrolera de Venezuela (500 millones de barriles de petróleo) es la más grande del mundo y consideran que la inversión social de la renta petrolera,  es una pérdida o  un empeño inútil. Sin embargo, durante estos últimos 13 años, el gobierno bolivariano ha estado construyendo una infraestructura industrial y agrícola que 40 años de gobiernos anteriores habían olvidado, y su economía continua siendo fuerte incluso ante la crisis financiera global.

Un indicio de la creciente diversificación de la economía es que ahora el Estado obtiene casi tantos ingresos de la recaudación de impuestos como por la venta de petróleo, ya que ha reforzado su capacidad para la recaudación de impuestos y la redistribución de la riqueza. En tan sólo una década, el Estado obtuvo 251.694 millones de dólares en impuestos, es decir, más que sus ingresos anuales por el petróleo.

Entre los hitos económicos de estos últimos diez años cabe incluir la reducción del desempleo del 11,3% al 7,7%, la duplicación  del número de personas que reciben beneficios del seguro social, la deuda pública se ha reducido del 20,7% al 14,3% del PIB, y el florecimiento de unas 50,000 cooperativas que han fortalecido a las economías locales endógenas. La economía venezolana ha crecido un 47,4% en diez años, es decir, un 4,3% anual. Muchos   países europeos  verán con envidia cifras como ésas. Algunos de los economistas que han estudiado detalladamente la economía venezolana señalan que: “Las predicciones de colapso económico, la balanza de pagos o la crisis de la deuda y otros pronósticos sombríos, así como muchas de las previsiones económicas realizadas, han demostrado ser erróneas… el actual crecimiento económico de Venezuela es sostenible y podría continuar al ritmo actual o incluso superior durante muchos años”.

Según el Global Finance y el CIA World Factbook, la economía venezolana presenta los siguientes indicadores: la tasa de desempleo es del 8%, la deuda pública del gobierno es el 45,5% del PIB ( la de la Unión Europea es del 82,5%), y existe un crecimiento real del PIB (el PIB per cápita es de 13.070 dólares). En el 2011, la economía venezolana desafió a la mayoría de pronósticos con un crecimiento del 4,2%, con un aumento del 5,6% en el primer semestre de 2012. La razón entre deuda y PIB se halla claramente por debajo de la de los EE.UU y el Reino Unido, y es más sólida que la de los países europeos; la tasa de inflación, endémico durante muchas décadas, ha caído en el último trimestre del 2012 a un mínimo del 13,7% . Incluso The Wall Street Journal ha señalado que el intercambio de acciones de Venezuela es con mucho la bolsa que mejores resultados tiene en el mundo (alcanzándose un máximo histórico en octubre de 2012), a la vez que los bonos de Venezuela se hallan entre  los  tienen mejores resultados en los mercados emergentes.

La victoria de Hugo Chávez ha tenido un impacto en todo el mundo. Es reconocido por haber liderado un cambio radical, no sólo en su propio país, sino en América Latina donde han sido elegidos gobiernos progresistas que han remodelado el orden global. Su victoria fue aún más significativa si se tiene en cuenta la enorme ayuda financiera y estratégica que las agencias de Estados Unidos y sus aliados ofrecieron a los partidos de la oposición y a los medios de comunicación. Desde 2002, Washington canalizó 100 millones de dólares a los grupos de oposición en Venezuela siendo distribuidos tan sólo en este año electoral entre 40 y 50 millones de dólares. Sin embargo, el pueblo venezolano pasó por alto el aluvión de propaganda desatada contra el Presidente por unos medios de comunicación que en un 95% son de propiedad privada y claramente anti-Chávez. La ola de cambio progresista en la región ha comenzado a construir la infraestructura para una Latinoamérica realmente soberana  a través de organizaciones que permitan su integración política y económica como son el Banco del Sur, CELAC, ALBA, Petrosur, Petrocaribe, UNASUR, MERCOSUR y TELESUR. Estas  están mostrando al resto del mundo que en el siglo XXI existen alternativas económicas y sociales. Siguiendo un modelo de desarrollo diferente al del capitalismo mundial y en fuerte contraste con Europa, los niveles de deuda en América Latina son bajos y siguen cayendo.

Los cambios  en Venezuela no son abstractos. El gobierno del Presidente Chávez ha mejorado significativamente las condiciones reales de vida de los venezolanos que se han comprometido en un dinámico proceso de participación política. Este nuevo modelo de desarrollo socialista ha tenido un impacto espectacular en toda América Latina, incluyendo en los últimos tiempos a Colombia además de  a gobiernos  de centro-izquierda que ahora son mayoritarios en la región y que ven en Venezuela el catalizador que ha traído más democracia, soberanía nacional y progreso social y económico a la región. Ninguna retórica neoliberal,  puede negar todos esos hechos. Eso es lo que enfurece a sus oponentes.. Un semanario “objetivo” y “empírico” como The Economist no dará a conocer estos datos, prefiere predecir una vez más el inminente colapso de la economía venezolana. Por su parte, en España, el periódico El País prefiere que Moisés Naim,   Ministro de Hacienda del anterior gobierno y uno de los  responsables directos  del Caracazo (la masacre de 3.000 personas en Caracas que protestaban por las medidas de austeridad impuestas de 1989), siga escribiendo  de forma obsesiva contra Chávez. Sin embargo, ninguno de ellos puede poner en  duda  que un Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidad del 2008 sitúa  a Venezuela en el lugar número 61 de entre 179 países. Y esa es una razón más por la que la Revolución Bolivariana de Chávez sobrevivirá al líder socialista de Venezuela.

No hay nada mejor que estar en la oposición

Hay que ver como se transmutan los partidos cuando dejan de gobernar y pasan a la oposición. Dejan de hacer lo posible para reivindicar lo necesario. No hay nada mas que fijarse en el PSOE.

El PSOE, mientras gobernó, posibilitó que la iglesia incrementara sus ingresos como nunca y haya tenido mas privilegios que nunca, rehuyó permanentemente el enfrentamiento con la iglesia católica, hasta el punto de guardar en el cajón leyes que pudieran generar conflictos con ella, como la ley de libertad religiosa.

 Pero fue quedar apeado del poder y el PSOE se transforma en el mas anticlerical de los partidos, hasta el punto de pedir la revisión del concordato de 1979 con el Vaticano en el último congreso socialista. Ya no se acuerdan de las veces que, desde IU, se pidió y ellos rechazaron la denuncia de ese concordato.

La hipocresía del PSOE les lleva, ahora, a exigir al gobierno del Partido Popular respuesta a cuestiones que ellos hace un año tenían que saber perfectamente. Eso es lo que ha hecho el diputado socialista por Navarra, Juan Moscoso del Prado, ante la Mesa del Congreso de los Diputados el pasado 8 de enero de 2013.

El diputado Moscoso quiere saber entre otras cosas cuánto cuestan en este momento al erario público los privilegios de la Iglesia. Imagino que sería mucho más rápido que se lo preguntara a Rubalcaba, Vicepresidente del Gobierno hasta finales de 2011. No creo que haya variado mucho la cifra desde entonces. Durante el gobierno de Zapatero organizaciones laicas lo estimaban en 10.000 millones de euros anuales.

Otras preguntas del diputado Canoso:

  • ¿Cuántos capellanes castrenses, vicarios episcopales y resto de personal religioso ejercen sus servicios espirituales en el Vicariato Castrense?
  • ¿Cuál es el presupuesto anual del total de actividad ejercida por el Vicariato Castrense, distinguiendo los gastos de personal -nóminas- del resto del gasto?
  • ¿Tiene previsto el Gobierno establecer algún sistema de control y supervisión del cobro arbitrario de entradas en horarios particulares por la Iglesia Católica en edificios que forman parte del patrimonio artístico y documental que son mantenidos con fondos públicos?
  • ¿Cuántos profesores y con qué presupuesto total anual imparten la llamada "enseñanza religiosa"?

También se interesa el diputado Canoso por la exención de la iglesia de los Impuestos sobre Sucesiones y Donaciones y Transmisiones Patrimoniales, de los impuestos de la Renta, el Patrimonio y el IBI y lo que el estado deja de ingresar por ello.

No es de extrañar que cualquier normal ciudadano se quede estupefacto ante semejantes preguntas del diputado Canoso.  Porque o una de dos, o el diputado Canoso estuvo de durmiente en las pasadas legislatura o es que es nuevo y no se entera de nada. Todas las cuestiones que plantea eran perfectamente conocidas por el gobierno de ZP y el PSOE. Entonces ¿a que viene ahora a plantearlas? a no ser que se trate simplemente de oportunismo político.

Quienes tuvieron más miedo que a un nublado a la iglesia católica, ahora, que se comprometen nada mas que a promesas, se convierten de la noche a la mañana en los más anticlericales de espectro político nacional.

Luego se extrañan de que en las encuestas cada día se hundan más.Y como también se extrañarán del incremento del desapego de la ciudadanía con respecto de la política y de algunos políticos.

Los ingresos de las 100 personas más ricas del mundo podrían acabar cuatro veces con la pobreza mundial

La explosión de la riqueza y los ingresos extremos está exacerbando la desigualdad y dificultando la capacidad mundial para atajar la pobreza, según advierte hoy la organización internacional Oxfam en un comunicado hecho público a pocos días del Foro Económico de Davos, que tendrá lugar la semana que viene.

Los 240.000 millones de dólares de ingresos netos de las 100 personas más ricas del planeta bastarían para acabar cuatro veces con la pobreza extrema, según el informe ‘The cost of inequality: how wealth and income extremes hurt us all’. (El coste de la inequidad: cómo la riqueza y los ingresos extremos nos dañan a todos). El informe hace un llamamiento a los líderes mundiales para contener los ingresos extremos y que se comprometan a la reducción de la desigualdad, al menos hasta los niveles existentes en 1990.
El 1% de las personas más ricas del planeta han incrementado sus ingresos en un 60% en los últimos 20 años y la crisis financiera no ha hecho más que acelerar esta tendencia, en lugar de ralentizarla.

El estudio advierte de que la riqueza y los ingresos extremos no solo no son éticos, sino que además son económicamente ineficientes, políticamente corrosivos, dividen a la sociedad y son medioambientalmente destructivos. José María Vera, director general de Intermón Oxfam, afirma que "no podemos seguir fingiendo que la generación de riqueza por unos pocos beneficiará al resto - y muchas veces la realidad es la contraria. "La concentración de recursos en las manos del 1% más rico debilita la actividad económica y hace la vida más difícil para el resto - particularmente para los más vulnerables y los más pobres".

"En un mundo en el que incluso los recursos más básicos, como la tierra y el agua son cada día más escasos, no podemos permitirnos concentrar activos en las manos de unos pocos y dejar a la mayoría pelear por lo que queda." Y es que se estima que cada una de las personas que integran el selecto grupo del 1% más rico del planeta utiliza unas 10.000 veces más carbono que un ciudadano norteamericano medio.

Como paradigma de la tendencia contraria se encuentra Brasil, que ha crecido rápidamente al tiempo que reducía la desigualdad - así como el éxito histórico de los Estados Unidos en los años 30 cuando se implantó el New Deal de Roosevelt que ayudó a reducir la desigualdad y a atajar los intereses espurios. En esta misma línea se manifiesta Vera y asegura que "necesitamos un New Deal global para revertir décadas de incremento de la desigualdad. Como primer paso los líderes mundiales deberían comprometerse formalmente a reducir la desigualdad a los niveles existentes en 1990".

"Desde paraísos fiscales hasta débiles leyes de empleo, los más ricos se benefician de un sistema económico global que está amañado a su favor. Es hora de que nuestros líderes cambien el sistema para que funcione en el interés de toda la humanidad en lugar de hacerlo para una élite mundial". Acabar con los paraísos fiscales - que albergan cerca de 32 billones de dólares (o una tercera parte de la riqueza global) podría generar 189.000 millones de dólares adicionales en recaudación impositiva.